
Cuarenta días, los mismos que pasó Cristo en ayuno y oración en el desierto. La Cuaresma es preparación. Es vencer la tentación. Luchar contra tus demonios. Orar. Compartir. Ser generoso. Esa cuarentena que arrancó ayer, Miércoles de Ceniza, con una Eucaristía solemne en la Catedral, presidia por el Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro.



















