
Un año más, comenzábamos un nuevo curso, y lo hacíamos con una convivencia en La Matea. Fuimos acogidos por los párrocos de Santiago de la Espada y La Matea, D. Antonio Lozano y D. David Martínez, respectivamente. Durante esos días reflexionamos sobre las distintas dimensiones de la formación sacerdotal y elaboramos un plan de vida comunitario.



















