
Hasta hace poco, “rústico” era un insulto, incluso sinónimo de zafio. Ahora está pasando a ser considerado un elogio. En Madrid hay manifestaciones multitudinarias en favor de lo rural en las que la zona de Guadix no ha estado representada. Nuestras fuerzas sociales y políticas no parecen haberse sumado a las preocupaciones por la desertización de nuestra geografía humana, subsiguiente a la de nuestro entorno natural.


















