
El Viernes Santo no se celebra la eucaristía. Los cultos propios de esta jornada los presidió el obispo Álvarez a media mañana en la Catedral, el cual afirmó que el anuncio de la pasión está formado siempre, incluso en sus formulaciones más breves, por dos elementos: por un hecho, «padeció», «murió», y por la motivación del hecho, «por nosotros», «por nuestros pecados».




















