
Fran, Ángel y Rafael, el párroco de Arriate son tres deportistas cristianos que se pusieron en camino para llevar la alegría de la fe al triatlón. A finales de agosto cumplieron uno de sus objetivos, participar juntos en un Ironman (3,86 km de natación, 180 km de ciclismo y 42,2 km de carrera a pie), en cuyos preparativos incluyeron la celebración de la Eucaristía.












