
El día 16 de julio celebramos la Virgen del Carmen, una entrañable festividad que alimenta la devoción creyente en numerosos lugares, sobre todo en los pueblos costeros y en el mundo marinero. Como este tiempo veraniego suele coincidir con las vacaciones y, por tanto, permite disfrutar del mar con más intensidad que en otros momentos, invito en estas líneas a que miremos a nuestras aguas, inspirados en la encíclica Laudato Si’ (LS), sobre el cuidado de la casa común. Nos centraremos en el mar Mediterráneo.


















