
El obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, ha presidido hoy la eucaristía en honor al Arcángel San Rafael, Custodio de Córdoba, en la Iglesia del Juramento donde ha pronunciado una homilía en la que se ha referido a la gratuidad de Dios que “nos ha dado al Arcángel, que es Medicina de Dios, para que proteja a la ciudad de Córdoba”. El prelado ha pedido esta protección para que las familias y los matrimonios puedan tener estabilidad y no ha olvidado a los jóvenes, a veces en dificultades para poder fundar su propia familia.










