
Profesionales de distintos sectores salen a la palestra durante el estado de alarma. Unos por su labor infatigable poniendo lo mejor de sí para sacar a flote creatividad y amortiguar los efectos de la pandemia. Otros erigidos en luces de lo cotidiano, poniéndose en riesgo para responder a la crisis sanitaria u ofreciendo su servicio para que no falte lo esencial a las familias confinadas. Aquí traemos algunos testimonios de estas personas que, bajo el prisma de la fe, no solo viven esta situación extraordinaria sino que, ordinariamente, trabajan con el mismo empeño su compromiso laical en el ámbito profesional. Ellos son ejemplo de tantos otros cristianos insertos en la sociedad.















