
La pasada, ha sido una noche de Sábado Santo para vivir en casa y para celebrar en la intimidad del hogar, en familia.

La pasada, ha sido una noche de Sábado Santo para vivir en casa y para celebrar en la intimidad del hogar, en familia.
Homilía de Mons. Javier Martínez en la Santa Misa del Lunes de Pascua, el 13 de abril de 2020.

El obispo celebró en la Catedral de La Laguna la noche santa de la Resurrección. Al comienzo de la misma, la estampa en el templo era similar a la de todo este tiempo de confinamiento.
Mensaje de Pascua del obispo de Tenerife, Mons. Bernardo Álvarez

El Sábado Santo es la celebración del tiempo detenido, del silencio y de la espera. Es el día en que la Iglesia entera contiene la respiración ante la contemplación de Cristo depositado en el sepulcro.

A las 22 horas de este sábado al Domingo de Resurrección, repicarán las campanas de las iglesias de la diócesis en señal de resurrección y esperanza.

El obispo Bernardo Álvarez presidió los cultos propios de la jornada del Viernes Santo en una Catedral lagunera, como viene siendo habitual en este tiempo de confinamiento, sin fieles y a puerta cerrada.

A las 12 de la mañana el repique de campanas de todos los templos de la geografía española anunciaba la resurrección de Cristo, que ha vencido a la muerte. Además, con este gesto, propuesto por la Conferencia Episcopal Española, se recordaba a las víctimas de la de la pandemia del COVIC-19 y se llevaba la esperanza y el consuelo a sus familias.

La noche santa, en la que la vida vence a la muerte y la oscuridad es vencida por la luz, la de Cristo resucitado.
Homilía del obispo de Málaga, Mons. Jesús Catalá, en el Domingo de Pascua