
Los hermanos Misioneros de Betania llegaron a la ermita de Nuestra Señora de la Salud de Córdoba hace tres años. Componen una comunidad de cinco miembros de distintas nacionalidades cuyo carisma radica en el amor a la Eucaristía y en el cuidado de los más pobres. La contemplación de santa María y la vocación de servicio de santa Marta resumen una vida religiosa activa y contemplativa, cercanos a los que sufren y dispuestos, siempre, a acompañar a los cordobeses en el duelo y en la esperanza. El padre Hernán Súchite Orellana es el superior general de los Hermanos Misioneros de Betania de Córdoba.

















