Inicio Blog Página 5157

Una decena de sacerdotes de Almería se forman en la Acción Católica General

0

Una decena de sacerdotes de la diócesis de Almería convocados por la comisión diocesana de ACG se reunían a través de un encuentro virtual en una mañana de formación sobre esta asociación laical que tiene como fin “establecer en todas las parroquias una propuesta estable de apostolado asociado para que la acción evangelizadora de los laicos sea más eficaz y se realice en un clima de comunión y celo apostólico”.

El encuentro virtual tenía lugar el pasado sábado, 23 de enero, y fue dirigido por la Comisión permanente de Madrid que es la encargada de coordinar a nivel estatal esta asociación en todo el territorio español. El consiliario nacional, D. José Antonio Cano relataba su propia experiencia en una parroquia de Murcia y cómo la Acción católica fue tejiendo toda la acción pastoral desde la infancia hasta los distintos grupos de Adultos.

En la presentación en la que participaron los responsables estatales de infancia, juventud y adultos se fueron detallando las características de esta asociación de la Iglesia católica que no pretende ser otra cosa que “una herramienta básica que cohesione el laicado de las parroquias”. También se describió el papel del consiliario como el “que alimenta la vida espiritual y el sentido apostólico de los militantes de la Acción Católica General”.

En la reunión estuvieron presentes, además, el Delegado diocesano de Apostolado Seglar, D. Antonio Martín Acuyo y el Vicario de Pastoral, D. Manuel Pozo Oller que exhortaron a los presentes a fomentar la vida apostólica de las parroquias a través de la ACG.

Mostrar más

Fuente

Monseñor Rodríguez Magro pide a la Virgen de la Capilla el fin de la pandemia, en una Eucaristía de rogativas

0

El Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro, presidía el pasado sábado, 23 de enero, una Misa de rogativas a Ntra. Sra. de la Capilla, patrona principal y alcaldesa mayor de la ciudad de Jaén.

Dicha Eucaristía, organizada por la Cofradía de Ntra. Sra. de la Capilla de Jaén, comenzaba pasadas las 18.30 horas, en la Basílica Menor de San Ildefonso. Estuvo concelebrada, además, por el párroco de San Ildefonso, D. Pedro Ortega; y el Secretario del Obispo, D. Juan Pedro Moya.

Los miembros de la Cofradía fueron los encargados de las lecturas y de la oración de los fieles, mientras que el Evangelio lo proclamó el párroco.

La  Virgen de la Capilla ha presidido, a lo largo de los siglos, las tradicionales rogativas del pueblo de Jaén ante situaciones de catástrofe, sequía, plagas o enfermedad. La última vez, en 1949, fue llevada en rogativas a la Catedral para pedirle que lloviera ante la sequía que azotaba los campos.

Así, aplicando todas las medidas seguridad frente a la COVID- 19 y con un aforo reducido al 30% de la capacidad del templo, más 72 años después, la patrona principal volvió a presidir una de esas tradicionales celebraciones. Para la ocasión la Virgen lucía el manto verde de rogativas, regalo del histórico hermano mayor José Gómez Soriano, que lució precisamente la última vez que la imagen fue llevada en rogativas hasta la Catedral.

Homilía

Durante su homilía el Obispo quiso dirigirse a la Virgen: “Querida Madre, Virgen de la Capilla, has querido bajar, junto a nosotros, como Madre de la Iglesia, para acoger nuestras peticiones y para participar con nosotros de esta plegaria”. En este sentido Don Amadeo continuó explicándole que “en esta Eucaristía, del tercer domingo del T.O, Domingo de la Palabra de Dios, y con un corazón abierto a Jesucristo, que es palabra viva, estamos aquí para rogarte querida Madre. Para poner ante ti, y en tus manos, las preocupaciones, las dificultades, los llantos, las angustias, los dolores del corazón del mundo y del corazón de esta tierra”.

Del mismo modo el Pastor diocesano continuó rogando a la Santísima Virgen de la Capilla que “intercedas ante tu hijo y San José bendito y que le pidas a Dios que nos salve, que nos muestra el camino.  Te pedimos que nos protejas, que protejas, especialmente, las capacidades, la inteligencia, las manos, el tacto humanitario, la más profunda sensibilidad humana… para poner dedicación, amor y consuelo en estos tiempos”. Así, quiso pedir, de un modo especial, por los que están en primera línea de acción. “Protege con mucha fuerza a aquellos que están en primera línea de acción, especialmente, el amplísimo ámbito sanitario, que están en lucha permanente para frenar este mal que tanto daño nos está haciendo físico, espiritual, moral, económico, social… Protege, Madre querida, a todos los que están prestando un servicio esencial”.  

Asimismo, el Obispo quiso pedir a todos los fieles un profundo sentido de responsabilidad, “cuidarnos para cuidar a los demás”. Y subrayó que habrá muchas celebraciones que tendrán que posponerse hasta que la pandemia lo permita.

Finalmente, Monseñor Rodríguez Magro, quiso subrayar que “en este tiempo de corazones rotos e indecisos queremos decirte, Madre, que aquí tienes a este grupo de fieles que queremos ser testigos del señor, y continuar la obra de Dios y de los apóstoles. El que te súplica es el pueblo santo dolorido, son los familiares que han perdido a sus seres queridos, son las víctimas, los que vivimos con este temor. Gracias por escucharnos. Confiamos, igual que has hecho tantas veces, en que en esta tarde estás acogiendo las muestras y poniéndolas donde tú sabes, ante el corazón de Dios, ante  el amor que siente por todos los seres humanos. Que así sea”.

La Eucaristía culminaba con el canto de la Salve y la bendición del Obispo sobre el pueblo fiel.

Posteriormente, tuvo lugar el rezo del Santo Rosario. Finalmente, los fieles devotos pudieron venerar a la Santísima Virgen.

Galería fotográfica: «Misa de rogativas a la Virgen de la Capilla» 

Compartir:

Círculo de Silencio Jaén

0

Compartir:

Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones sociales

0

La Santa Sede ha hecho público  el mensaje del Papa Francisco para la 55ª Jornada Mundial de las Comunicaciones sociales, que se celebrará el próximo 16 de mayo, en la Solemnidad de la Ascensión del Señor.


Ven y lo verás (Jn 4,16). Comunicar encontrando a las personas donde están y como son

Queridos hermanos y hermanas:

La invitación a “ir y ver” que acompaña los primeros y emocionantes encuentros de Jesús con los discípulos, es también el método de toda comunicación humana auténtica. Para poder relatar la verdad de la vida que se hace historia (cf. Mensaje para la 54.ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 enero 2020) es necesario salir de la cómoda presunción del “como es ya sabido” y ponerse en marcha, ir a ver, estar con las personas, escucharlas, recoger las sugestiones de la realidad, que siempre nos sorprenderá en cualquier aspecto. «Abre pasmosamente tus ojos a lo que veas y deja que se te llene de sabia y frescura el cuenco de las manos, para que los otros puedan tocar ese milagro de la vida palpitante cuando te lean», aconsejaba el beato Manuel Lozano Garrido[1] a sus compañeros periodistas. Deseo, por lo tanto, dedicar el Mensaje de este año a la llamada a “ir y ver”, como sugerencia para toda expresión comunicativa que quiera ser límpida y honesta: en la redacción de un periódico como en el mundo de la web, en la predicación ordinaria de la Iglesia como en la comunicación política o social. “Ven y lo verás” es el modo con el que se ha comunicado la fe cristiana, a partir de los primeros encuentros en las orillas del río Jordán y del lago de Galilea.

Desgastar las suelas de los zapatos

Pensemos en el gran tema de la información. Opiniones atentas se lamentan desde hace tiempo del riesgo de un aplanamiento en los “periódicos fotocopia” o en los noticieros de radio y televisión y páginas web que son sustancialmente iguales, donde el género de la investigación y del reportaje pierden espacio y calidad en beneficio de una información preconfeccionada, “de palacio”, autorreferencial, que es cada vez menos capaz de interceptar la verdad de las cosas y la vida concreta de las personas, y ya no sabe recoger ni los fenómenos sociales más graves ni las energías positivas que emanan de las bases de la sociedad. La crisis del sector editorial puede llevar a una información construida en las redacciones, frente al ordenador, en los terminales de las agencias, en las redes sociales, sin salir nunca a la calle, sin “desgastar las suelas de los zapatos”, sin encontrar a las personas para buscar historias o verificar de visu ciertas situaciones. Si no nos abrimos al encuentro, permaneceremos como espectadores externos, a pesar de las innovaciones tecnológicas que tienen la capacidad de ponernos frente a una realidad aumentada en la que nos parece estar inmersos. Cada instrumento es útil y valioso sólo si nos empuja a ir y a ver la realidad que de otra manera no sabríamos, si pone en red conocimientos que de otro modo no circularían, si permite encuentros que de otra forma no se producirían.

Esos detalles de crónica en el Evangelio

A los primeros discípulos que quieren conocerlo, después del bautismo en el río Jordán, Jesús les responde: «Vengan y lo verán» (Jn 1,39), invitándolos a vivir su relación con Él. Más de medio siglo después, cuando Juan, muy anciano, escribe su Evangelio, recuerda algunos detalles “de crónica” que revelan su presencia en el lugar y el impacto que aquella experiencia tuvo en su vida: «Era como la hora décima», anota, es decir, las cuatro de la tarde (cf. v. 39). El día después —relata de nuevo Juan— Felipe comunica a Natanael el encuentro con el Mesías. Su amigo es escéptico: «¿Acaso de Nazaret puede salir algo bueno?». Felipe no trata de convencerlo con razonamientos: «Ven y lo verás», le dice (cf. vv. 45-46). Natanael va y ve, y desde aquel momento su vida cambia. La fe cristiana inicia así. Y se comunica así: como un conocimiento directo, nacido de la experiencia, no de oídas. «Ya no creemos por lo que tú nos dijiste, sino porque nosotros mismos lo hemos oído», dice la gente a la Samaritana, después de que Jesús se detuvo en su pueblo (cf. Jn 4,39-42). El “ven y lo verás” es el método más sencillo para conocer una realidad. Es la verificación más honesta de todo anuncio, porque para conocer es necesario encontrar, permitir que aquel que tengo de frente me hable, dejar que su testimonio me alcance.

Gracias a la valentía de tantos periodistas

También el periodismo, como relato de la realidad, requiere la capacidad de ir allá donde nadie va: un movimiento y un deseo de ver. Una curiosidad, una apertura, una pasión. Gracias a la valentía y al compromiso de tantos profesionales —periodistas, camarógrafos, montadores, directores que a menudo trabajan corriendo grandes riesgos— hoy conocemos, por ejemplo, las difíciles condiciones de las minorías perseguidas en varias partes del mundo; los innumerables abusos e injusticias contra los pobres y contra la creación que se han denunciado; las muchas guerras olvidadas que se han contado. Sería una pérdida no sólo para la información, sino para toda la sociedad y para la democracia si estas voces desaparecieran: un empobrecimiento para nuestra humanidad.

Numerosas realidades del planeta, más aún en este tiempo de pandemia, dirigen al mundo de la comunicación la invitación a “ir y ver”. Existe el riesgo de contar la pandemia, y cada crisis, sólo desde los ojos del mundo más rico, de tener una “doble contabilidad”. Pensemos en la cuestión de las vacunas, como en los cuidados médicos en general, en el riesgo de exclusión de las poblaciones más indigentes. ¿Quién nos hablará de la espera de curación en los pueblos más pobres de Asia, de América Latina y de África? Así, las diferencias sociales y económicas a nivel planetario corren el riesgo de marcar el orden de la distribución de las vacunas contra el COVID. Con los pobres siempre como los últimos y el derecho a la salud para todos, afirmado como un principio, vaciado de su valor real. Pero también en el mundo de los más afortunados el drama social de las familias que han caído rápidamente en la pobreza queda en gran parte escondido: hieren y no son noticia las personas que, venciendo a la vergüenza, hacen cola delante de los centros de Cáritas para recibir un paquete de alimentos.

Oportunidades e insidias en la web

La red, con sus innumerables expresiones sociales, puede multiplicar la capacidad de contar y de compartir: tantos ojos más abiertos sobre el mundo, un flujo continuo de imágenes y testimonios. La tecnología digital nos da la posibilidad de una información de primera mano y oportuna, a veces muy útil: pensemos en ciertas emergencias con ocasión de las cuales las primeras noticias y también las primeras comunicaciones de servicio a las poblaciones viajan precisamente en la web. Es un instrumento formidable, que nos responsabiliza a todos como usuarios y como consumidores. Potencialmente todos podemos convertirnos en testigos de eventos que de otra forma los medios tradicionales pasarían por alto, dar nuestra contribución civil, hacer que emerjan más historias, también positivas. Gracias a la red tenemos la posibilidad de relatar lo que vemos, lo que sucede frente a nuestros ojos, de compartir testimonios.

Pero ya se han vuelto evidentes para todos también los riesgos de una comunicación social carente de controles. Hemos descubierto, ya desde hace tiempo, cómo las noticias y las imágenes son fáciles de manipular, por miles de motivos, a veces sólo por un banal narcisismo. Esta conciencia crítica empuja no a demonizar el instrumento, sino a una mayor capacidad de discernimiento y a un sentido de la responsabilidad más maduro, tanto cuando se difunden, como cuando se reciben los contenidos. Todos somos responsables de la comunicación que hacemos, de las informaciones que damos, del control que juntos podemos ejercer sobre las noticias falsas, desenmascarándolas. Todos estamos llamados a ser testigos de la verdad: a ir, ver y compartir.

Nada reemplaza el hecho de ver en persona

En la comunicación, nada puede sustituir completamente el hecho de ver en persona. Algunas cosas se pueden aprender sólo con la experiencia. No se comunica, de hecho, solamente con las palabras, sino con los ojos, con el tono de la voz, con los gestos. La fuerte atracción que ejercía Jesús en quienes lo encontraban dependía de la verdad de su predicación, pero la eficacia de lo que decía era inseparable de su mirada, de sus actitudes y también de sus silencios. Los discípulos no escuchaban sólo sus palabras, lo miraban hablar. De hecho, en Él —el Logos encarnado— la Palabra se hizo Rostro, el Dios invisible se dejó ver, oír y tocar, como escribe el propio Juan (cf. 1 Jn 1,1-3). La palabra es eficaz solamente si se “ve”, sólo si te involucra en una experiencia, en un diálogo. Por este motivo el “ven y lo verás” era y es esencial.

Pensemos en cuánta elocuencia vacía abunda también en nuestro tiempo, en cualquier ámbito de la vida pública, tanto en el comercio como en la política. «Sabe hablar sin cesar y no decir nada. Sus razones son dos granos de trigo en dos fanegas de paja. Se debe buscar todo el día para encontrarlos y cuando se encuentran, no valen la pena de la búsqueda»[2]. Las palabras mordaces del dramaturgo inglés también valen para nuestros comunicadores cristianos. La buena nueva del Evangelio se difundió en el mundo gracias a los encuentros de persona a persona, de corazón a corazón. Hombres y mujeres que aceptaron la misma invitación: “Ven y lo verás”, y quedaron impresionados por el “plus” de humanidad que se transparentaba en su mirada, en la palabra y en los gestos de personas que daban testimonio de Jesucristo. Todos los instrumentos son importantes y aquel gran comunicador que se llamaba Pablo de Tarso hubiera utilizado el correo electrónico y los mensajes de las redes sociales; pero fue su fe, su esperanza y su caridad lo que impresionó a los contemporáneos que lo escucharon predicar y tuvieron la fortuna de pasar tiempo con él, de verlo durante una asamblea o en una charla individual. Verificaban, viéndolo en acción en los lugares en los que se encontraba, lo verdadero y fructuoso que era para la vida el anuncio de salvación del que era portador por la gracia de Dios. Y también allá donde este colaborador de Dios no podía ser encontrado en persona, su modo de vivir en Cristo fue atestiguado por los discípulos que enviaba (cf. 1 Co 4,17).

«En nuestras manos hay libros, en nuestros ojos hechos», afirmaba san Agustín[3] exhortando a encontrar en la realidad el cumplimiento de las profecías presentes en las Sagradas Escrituras. Así, el Evangelio se repite hoy cada vez que recibimos el testimonio límpido de personas cuya vida ha cambiado por el encuentro con Jesús. Desde hace más de dos mil años es una cadena de encuentros la que comunica la fascinación de la aventura cristiana. El desafío que nos espera es, por lo tanto, el de comunicar encontrando a las personas donde están y como son.

Señor, enséñanos a salir de nosotros mismos,

y a encaminarnos hacia la búsqueda de la verdad.

Enséñanos a ir y ver,

enséñanos a escuchar,

a no cultivar prejuicios,

a no sacar conclusiones apresuradas.

Enséñanos a ir allá donde nadie quiere ir,

a tomarnos el tiempo para entender,

a prestar atención a lo esencial,

a no dejarnos distraer por lo superfluo,

a distinguir la apariencia engañosa de la verdad.

Danos la gracia de reconocer tus moradas en el mundo

y la honestidad de contar lo que hemos visto.

Roma, San Juan de Letrán, 23 de enero de 2021, Vigilia de la Memoria de San Francisco de Sales.

FRANCISCUS

_______________________

[1]Periodista español, que nació en 1920 y falleció en 1971; fue beatificado en 2010.

[2] W. Shakespeare, El Mercader de Venecia, Acto I, Escena I.

[3] Sermón 360/B, 20.

Descargar el texto completo

El Obispo presidirá la Eucaristía en el aniversario de la comunidad salesiana en Jaén

0

En el marco de los cincuenta años de presencia salesiana en la ciudad de Jaén, el próximo domingo 31 de enero (13.00 h.), fiesta de San Juan Bosco, se celebrará la Misa solemne en la S.I. Catedral presidida por  nuestro Obispo, Don Amadeo Rodríguez Magro.

Con esta acción de gracias eucarística, queremos agradecer a Dios estos años de labor salesiana en nuestra querida Iglesia de Jaén. Presididos por el pastor de la Diócesis y acompañados por otras instituciones religiosas y la asistencia de todos los que quieran acompañarnos en esta celebración.

Prácticamente desde los inicios, la Diócesis confío el cuidado pastoral de la zona del Polígono del Valle, Alcázar y Sagrada Familia a los Salesianos, erigiendo la Parroquia de San Juan Bosco. Durante algunos años, la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil estuvo a cargo de un salesiano de la comunidad y la Familia Salesiana ha ofrecido la devoción a María Auxiliadora, ha constituido la Asociación de Salesianos Cooperadores y ha desarrollado el Movimiento Juvenil Salesiano. En la actualidad, se colabora intensamente en la Pastoral Penitenciaria, Pastoral Obrera y Social.

Con esta celebración, agradeceremos a tantas personas que han hecho posible que el carisma y la misión de Don Bosco esté presente en nuestra ciudad, especialmente, a los que ya descansaron en el Señor.

Evidentemente, estamos sujetos a las restricciones sanitarias, que pueden hacer variar algún aspecto de este evento. Del mismo modo, al tener aforo limitado, se ofrecerá la celebración por el canal de Youtube de la Diócesis y de Salesianos Jaén y por Facebook.

Comunidad salesiana de Jaén

Compartir:

Pequeñas cruces por una gran ausencia

0

La Novena al Niño Jesús de Praga culmina con la entrega de una cruz a los fieles como símbolo del cristiano

Aguilar de la Frontera ha rendido homenaje un año más al Niño Jesús de Praga, una imagen atribuida a José Romero de Tena, a la que los aguilarenses y, en especial, los jóvenes, le profesan una gran devoción.

En esta ocasión, se ha celebrado una Novena en su honor que comenzó el pasado domingo, 17 de enero, con la celebración eucaristía en la parroquia del Soterraño presidida por el obispo de Córdoba y retransmitida por Canal Sur TV. Aunque la imagen se encuentra en la Iglesia de las Carmelitas Descalzas, de manera extraordinaria, se trasladó a la parroquia donde fue elogiada por el pastor de la Diócesis.

El origen de la hermandad se sitúa en 1920. Tras cuatro décadas de su última salida, un grupo de jóvenes volvieron a retomar la tradición de una de las hermandades más importantes de Aguilar, de la mano de un gran número de acompañantes, en su mayoría niños, que participaron en la salida procesional.

El 25 de enero de 2015 tuvo lugar la primera salida procesional de esta nueva etapa, organizada por este grupo de jóvenes, tras refundar la hermandad en agosto de 2014, con el apoyo de la Congregación de Monjas Carmelitas del Convento de San José y San Roque de Aguilar y los sacerdotes de la localidad.

Desde entonces, son numerosos los jóvenes que enaltecen al Niño Jesús de Praga con el firme propósito de consolidar la recuperación de una tradición arraigada en Aguilar de la Frontera.

Aunque este año no se ha podido celebrar la procesión debido a la pandemia, tanto los jóvenes como los fieles de la localidad han acudido cada día a la Solemne Novena que tuvo su función principal este fin de semana, donde el párroco, Pablo Lora, hizo entrega a los asistentes al término de la eucaristía de una cruz con una invitación: “Toma tu cruz y síguelo”.





La entrada Pequeñas cruces por una gran ausencia apareció primero en Diócesis de Córdoba. Fuente

Nuevos nombramientos 2021

0

20 de enero de 2021:

  • Rvdo. Sr. D. Jesús José Martín Zamora, vicario parroquial de las parroquias Nuestra Señora del Mar y Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, ambas de Isla Cristina.
  • Rvdo. Sr. D. José Antonio Castilla Rodríguez, administrador parroquial de la parroquia Beata Eusebia Palomino de Huelva.
  • Rvdo. Sr. D. José María Nieto Cortés, vicario parroquial de las parroquias Santa Teresa de Jesús y San Juan de Ávila, de Huelva.
  • Rvdo. Sr. D. Jorge Alberto Salinas Ojeda, administrador parroquial de las parroquias de Calañas, El Perrunal, La Zarza y Sotiel Coronada.

Nota: Publicamos estos nombramientos a efectos meramente informativos. Serán promulgados mediante su publicación en el Boletín Oficial del Obispado de Huelva.

El Vaticano adapta el Miércoles de Ceniza a la pandemia

0

La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ha modificado el rito del Miércoles de Ceniza adaptándose a este tiempo de coronavirus. Así lo ha explicado en una nota difundida el 12 de enero de 2021 por el cardenal Robert Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos y Monseñor Arthur Roche, Arzobispo Secretario.

Nueva fórmula

Tal como se lee en el documento, “pronunciada la oración de bendición de las cenizas y después de asperjarlas, sin decir nada, con el agua bendita, el sacerdote se dirigirá a los presentes, diciendo una sola vez y para todos los fieles, la fórmula del Misal Romano: «Convertíos y creed en el Evangelio», o bien: «Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás».

Tras ello, el sacerdote se limpiará las manos y se pondrá la mascarilla para proteger la nariz y la boca. Posteriormente, impondrá la ceniza a cuantos se acercan a él o, si es oportuno, se acercará a los fieles que estén de pie, permaneciendo en su lugar. Asimismo, el sacerdote tomará la ceniza y la dejará caer sobre la cabeza de cada uno, sin decir nada”.

Adjuntamos el ritual propuesto por la Congregación para el Culto divino

MIÉRCOLES DE CENIZA 2021

Mostrar más

Fuente

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.