Inicio Blog Página 5147

LA VOZ de José Ignacio Postigo, seminarista

0

Encarni Llamas Fortes

Encarni Llamas Fortes es esposa y madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Es Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo y está realizando el Máster de Pastoral Familiar del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II.

enllamasfortes Ver este artículo en la web de la diócesis

Obispo de Málaga: «Sois necesarios, queridos cofrades»

0

Homilía pronunciada por el Obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, en la apertura del centenario de la Agrupación de Cofradías de Pasión de Málaga, celebrada en la Catedral de Málaga el 24 de enero de 2021.

APERTURA DEL CENTENARIO DE LA AGRUPACIÓN

DE COFRADÍAS DE PASIÓN DE MÁLAGA

(Catedral, 24 enero 2021)

Lecturas: Jon 3,1-5; Sal 24,4-9; 1 Co 7,29-31; Mc 1,14-20.

(Domingo Ordinario III-B)

1.- El evangelio de hoy nos presenta a Jesús que marcha a Galilea a proclamar el evangelio de Dios, cuyo núcleo es la presencia del Reino, que ya está presente en su misma persona: «Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios» (Mc 1,15).

Jesús recorría la Galilea «enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo» (Mt 4,23).

Jesús predica de palabra y con obras que el Reino de Dios ha llegado y que el ser humano está llamado a vivir la felicidad que le proporciona la salvación divina.

Pero para seguir a Jesús es necesaria la conversión: «Convertíos y creed en el Evangelio» (Mc 1,15). Seguirle implica cambiar y reorientar nuestra vida hacia Él, que él es el único Camino, la Verdad y la Vida (cf. Jn 14,6). Fuera de él no hay salvación; ninguna otra persona puede salvar (cf. Hch 4,12). Él es “la Verdad” respecto a tantas “opiniones” que hay en nuestra sociedad y que se presentan todas ellas con pretensión de verdad.

2.- Celebramos hoy la apertura del Centenario de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga, instituida el 21 de enero de 1921 por el entonces obispo Manuel González, como primicia en España de este género, cuya acta se firmó en la desaparecida iglesia de la Merced, destruida durante la persecución religiosa; y cuyo titular fue elegido el Cristo Resucitado.

Sus objetivos eran fomentar la piedad y la caridad cristiana, promover, coordinar y solemnizar las procesiones de la Semana Santa malagueña; y prestigiar la importante labor social que ya desarrollaban las cofradías, debido a las graves necesidades en aquel momento.

Inicialmente la formaron trece cofradías, incorporándose paulatinamente otras. La Hermandad de la Victoria, Patrona de la Diócesis, fue miembro de honor desde el principio.

3.- Con la implantación de la Segunda República las cofradías malagueñas, como bien sabéis, sufrieron una gran destrucción de su patrimonio y se dejó de procesionar hasta 1934; a partir del final de la contienda civil volvió a renacer la Semana Santa. En 1946 se procesionó una nueva imagen del Santísimo Cristo Resucitado y se iniciaron los primeros Pregones de Semana Santa.

Durante los años sesenta del siglo pasado se percibió la necesidad de mejorar la calidad artística de algunos tronos y varias cofradías comenzaron a incorporar “hombres de trono”, que fueron sustituyendo a los clásicos portadores asalariados. El obispado de Málaga cedió el edificio del antiguo hospital de San Julián para sede de la Agrupación.

En la década de los setenta la Agrupación obtuvo la “Medalla de Oro” de la ciudad; se pidió a las cofradías que renovaran sus estatutos, a raíz del Concilio Vaticano II; y aparecieron las llamadas “nuevas cofradías” con un espíritu renovador.

En los años ochenta y noventa se elaboraron nuevos estatutos de la Agrupación y se celebraron varias coronaciones canónicas de imágenes de la Virgen. La catedral malagueña abrió sus puertas para que las cofradías, cuyos tronos podrían entrar en su interior, realizaran su estación de penitencia; y se revitalizó una serie de actividades sociales y culturales.

Con motivo del Jubileo del 2000 la Agrupación de Cofradías organizó un “Vía Crucis”; y en la siguiente década se celebraron varias coronaciones canónicas de imágenes y se inauguró el Museo de la Semana Santa de Málaga.

En el año 2011 con motivo de la “Jornada Mundial de la Juventud” en Madrid, algunas imágenes participaron en el “Vía Crucis” con otras imágenes de diferentes localidades españolas; y varias cofradías crearon el economato social “Fundación Corinto”.

En esta última década la Agrupación organizó una serie de actos con motivo del Año de la Fe (2013) y del Año Jubilar de la Misericordia (2015-2016). Fueron coronadas canónicamente otras imágenes marianas y se adoptó un nuevo recorrido oficial para la Semana Santa de Málaga, que ha mejorado el anterior. Aún debe ser consolidado; pero la historia se hace poco a poco, paso a paso y centenario a centenario.

4.- Toda esta larga historia es motivo de acción de gracias a Dios, que nos ha permitido vivir la fe, dar testimonio público de la misma y celebrar diversos acontecimientos cofrades malagueños y eclesiales.

No cito, por brevedad de tiempo, muchas cosas (actividades, eventos, efemérides) que cada cofradía ha celebrado desde que se fundó. Cada cofradía y cada uno de vosotros, que las representáis, debe dar gracias a Dios por todo lo que Él nos ha regalado y porque nos ha permitido llegar hasta hoy para inaugurar este centenario. Debemos agradecer a todas las personas, que nos han precedido en la fe, en las cofradías y en la Agrupación, su generosidad, su tiempo, su ilusión y sus facultades al servicio de los demás.

Para que la historia, que podemos llamar profana, se convierta en “historia de salvación” es preciso que interactúen simultáneamente los dos protagonistas: Dios y el hombre. Dios siempre toma la iniciativa y ofrece su salvación generosa; la ha ofrecido en Jesucristo que es su Verbo, su Palabra, su Revelación personal. El hombre, con sus limitaciones, debilidades y pecados, solo debe corresponder a la bondad divina, al acercamiento de Dios hasta nosotros.

5.- La Agrupación ha realizado muchas cosas buenas en estos cien años de existencia; pero no han faltado problemas y momentos de crisis, que hemos de asumir y cicatrizar; si las heridas no cicatrizan, supuran y hacen daño. También ha habido egoísmos por los que hemos de pedir perdón.

Cuando los cofrades se alejan de Dios y de la Iglesia, la vivencia de la fe y de la caridad se desvanece; pero cuando los cofrades viven con fervor la fe y el amor a Dios y a los hermanos, su testimonio produce abundantes frutos (cf. Jn 15,4-5). Sucede como en la parábola de la vid y los sarmientos: si los sarmientos permanecen unidos a la vid, dan buen fruto; pero si se cortan, solo sirven para ser pisoteados y quemados (cf. Jn 15,1-6).

Hemos de aprender de la historia, queridos cofrades y fieles. Y hay una hermosa forma de considerarla y de hacer memoria agradecida, como hoy lo estamos haciendo: dando gracias a Dios y a los hermanos que nos precedieron.

En el inicio de este centenario debemos situarnos de dos modos: en primer lugar, vivir el presente como compromiso; hemos heredado unas cosas buenas (cofradías, instituciones, agrupación) y hemos de tomar el testigo y asumir hoy la tarea que el Señor nos confía. Y, en segundo lugar, hemos de contemplar el futuro con esperanza y con gozo. La sociedad de hoy vive con muchos motivos de desesperanza; y toca a los cristianos y cofrades poner la semilla, la luz, el fermento, la levadura para poner esperanza en nuestro mundo y en nuestra sociedad.

Sois necesarios, queridos cofrades. Málaga no sería la misma ni tendría la personalidad que tiene sin la existencia de las cofradías y de la Agrupación, que en estos cien años han ido configurando de alguna manera la ciudad, aparte de otras facetas propias de su historia. Hacemos memoria de lo que favorece la fidelidad a lo positivo del pasado, que enriquece y libera; y al mismo tiempo pone creatividad para el futuro.

Mi mejor deseo y mi plegaria, queridos cofrades, es que permanezcáis fieles a vuestra identidad católica, sin diluirse en modas o en ideologías que a veces denigran y menoscaban la dignidad del ser humano; que deis buen testimonio de la fe y que pongáis amor y esperanza en este mundo roto por el egoísmo y por la indiferencia hacia Dios.

6.- Hoy celebra toda la Iglesia el “Domingo de la Palabra de Dios”, instituido por el papa Francisco (2019), quien nos recuerda la importancia y el valor de la Sagrada Escritura para la vida cristiana, así como la relación entre Palabra de Dios y la liturgia; ambas son inseparables.

Os invito a conocer mejor, leer, meditar y profundizar la Palabra de Dios revelada. Todo cofrade debería leer y meditar habitualmente la Sagrada Escritura (la Biblia), como alimento espiritual y fuente de sabiduría. Como dice el papa Francisco: “La Palabra de Dios escuchada y celebrada, sobre todo en la Eucaristía, alimenta y refuerza interiormente a los cristianos y los vuelve capaces de un auténtico testimonio evangélico en la vida cotidiana” (cf. Francisco, Evangelii gaudium, 174).

Voy a pediros dos gestos referentes a la Palabra de Dios: en primer lugar, que hoy en vuestras casas pongáis la Biblia (que supongo tenéis en casa y leéis de vez en cuando) en el mejor lugar o salón de la casa entronizándola y acompañándola de alguna flor o una vela encendida. El segundo gesto es referido al evangelio de san Marcos, que estamos leyendo en el ciclo litúrgico “B”; os invito a leer este evangelio desde su inicio hasta el final a partir de hoy. Normalmente solemos leer o escuchar textos sueltos en la eucaristía de los domingos; pero es bueno hacer una lectura continuada; y, además, resulta gozoso saber que todos estamos leyendo el mismo evangelio.

Pedimos la intercesión de la Santísima Virgen, bajo la advocación Santa María de la Victoria y también bajo las advocaciones de las diversas cofradías que componen la Agrupación, para que seamos agradecidos a Dios por los dones que nos ha regalado a lo largo de estos cien años; y para que seamos cada día mejores testigos de su Hijo Jesucristo, a cuyo Reino nos ha convocado, y que seamos en nuestra sociedad luz y fermento. Amén.

Ver este artículo en la web de la diócesis

JESÚS CATALÁ: «Sois necesarios, queridos cofrades»

0

Homilía pronunciada por el Obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, en la apertura del centenario de la Agrupación de Cofradías de Pasión de Málaga, celebrada en la Catedral de Málaga el 24 de enero de 2021.

APERTURA DEL CENTENARIO DE LA AGRUPACIÓN

DE COFRADÍAS DE PASIÓN DE MÁLAGA

(Catedral, 24 enero 2021)

Lecturas: Jon 3,1-5; Sal 24,4-9; 1 Co 7,29-31; Mc 1,14-20.

(Domingo Ordinario III-B)

1.- El evangelio de hoy nos presenta a Jesús que marcha a Galilea a proclamar el evangelio de Dios, cuyo núcleo es la presencia del Reino, que ya está presente en su misma persona: «Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios» (Mc 1,15).

Jesús recorría la Galilea «enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo» (Mt 4,23).

Jesús predica de palabra y con obras que el Reino de Dios ha llegado y que el ser humano está llamado a vivir la felicidad que le proporciona la salvación divina.

Pero para seguir a Jesús es necesaria la conversión: «Convertíos y creed en el Evangelio» (Mc 1,15). Seguirle implica cambiar y reorientar nuestra vida hacia Él, que él es el único Camino, la Verdad y la Vida (cf. Jn 14,6). Fuera de él no hay salvación; ninguna otra persona puede salvar (cf. Hch 4,12). Él es “la Verdad” respecto a tantas “opiniones” que hay en nuestra sociedad y que se presentan todas ellas con pretensión de verdad.

2.- Celebramos hoy la apertura del Centenario de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga, instituida el 21 de enero de 1921 por el entonces obispo Manuel González, como primicia en España de este género, cuya acta se firmó en la desaparecida iglesia de la Merced, destruida durante la persecución religiosa; y cuyo titular fue elegido el Cristo Resucitado.

Sus objetivos eran fomentar la piedad y la caridad cristiana, promover, coordinar y solemnizar las procesiones de la Semana Santa malagueña; y prestigiar la importante labor social que ya desarrollaban las cofradías, debido a las graves necesidades en aquel momento.

Inicialmente la formaron trece cofradías, incorporándose paulatinamente otras. La Hermandad de la Victoria, Patrona de la Diócesis, fue miembro de honor desde el principio.

3.- Con la implantación de la Segunda República las cofradías malagueñas, como bien sabéis, sufrieron una gran destrucción de su patrimonio y se dejó de procesionar hasta 1934; a partir del final de la contienda civil volvió a renacer la Semana Santa. En 1946 se procesionó una nueva imagen del Santísimo Cristo Resucitado y se iniciaron los primeros Pregones de Semana Santa.

Durante los años sesenta del siglo pasado se percibió la necesidad de mejorar la calidad artística de algunos tronos y varias cofradías comenzaron a incorporar “hombres de trono”, que fueron sustituyendo a los clásicos portadores asalariados. El obispado de Málaga cedió el edificio del antiguo hospital de San Julián para sede de la Agrupación.

En la década de los setenta la Agrupación obtuvo la “Medalla de Oro” de la ciudad; se pidió a las cofradías que renovaran sus estatutos, a raíz del Concilio Vaticano II; y aparecieron las llamadas “nuevas cofradías” con un espíritu renovador.

En los años ochenta y noventa se elaboraron nuevos estatutos de la Agrupación y se celebraron varias coronaciones canónicas de imágenes de la Virgen. La catedral malagueña abrió sus puertas para que las cofradías, cuyos tronos podrían entrar en su interior, realizaran su estación de penitencia; y se revitalizó una serie de actividades sociales y culturales.

Con motivo del Jubileo del 2000 la Agrupación de Cofradías organizó un “Vía Crucis”; y en la siguiente década se celebraron varias coronaciones canónicas de imágenes y se inauguró el Museo de la Semana Santa de Málaga.

En el año 2011 con motivo de la “Jornada Mundial de la Juventud” en Madrid, algunas imágenes participaron en el “Vía Crucis” con otras imágenes de diferentes localidades españolas; y varias cofradías crearon el economato social “Fundación Corinto”.

En esta última década la Agrupación organizó una serie de actos con motivo del Año de la Fe (2013) y del Año Jubilar de la Misericordia (2015-2016). Fueron coronadas canónicamente otras imágenes marianas y se adoptó un nuevo recorrido oficial para la Semana Santa de Málaga, que ha mejorado el anterior. Aún debe ser consolidado; pero la historia se hace poco a poco, paso a paso y centenario a centenario.

4.- Toda esta larga historia es motivo de acción de gracias a Dios, que nos ha permitido vivir la fe, dar testimonio público de la misma y celebrar diversos acontecimientos cofrades malagueños y eclesiales.

No cito, por brevedad de tiempo, muchas cosas (actividades, eventos, efemérides) que cada cofradía ha celebrado desde que se fundó. Cada cofradía y cada uno de vosotros, que las representáis, debe dar gracias a Dios por todo lo que Él nos ha regalado y porque nos ha permitido llegar hasta hoy para inaugurar este centenario. Debemos agradecer a todas las personas, que nos han precedido en la fe, en las cofradías y en la Agrupación, su generosidad, su tiempo, su ilusión y sus facultades al servicio de los demás.

Para que la historia, que podemos llamar profana, se convierta en “historia de salvación” es preciso que interactúen simultáneamente los dos protagonistas: Dios y el hombre. Dios siempre toma la iniciativa y ofrece su salvación generosa; la ha ofrecido en Jesucristo que es su Verbo, su Palabra, su Revelación personal. El hombre, con sus limitaciones, debilidades y pecados, solo debe corresponder a la bondad divina, al acercamiento de Dios hasta nosotros.

5.- La Agrupación ha realizado muchas cosas buenas en estos cien años de existencia; pero no han faltado problemas y momentos de crisis, que hemos de asumir y cicatrizar; si las heridas no cicatrizan, supuran y hacen daño. También ha habido egoísmos por los que hemos de pedir perdón.

Cuando los cofrades se alejan de Dios y de la Iglesia, la vivencia de la fe y de la caridad se desvanece; pero cuando los cofrades viven con fervor la fe y el amor a Dios y a los hermanos, su testimonio produce abundantes frutos (cf. Jn 15,4-5). Sucede como en la parábola de la vid y los sarmientos: si los sarmientos permanecen unidos a la vid, dan buen fruto; pero si se cortan, solo sirven para ser pisoteados y quemados (cf. Jn 15,1-6).

Hemos de aprender de la historia, queridos cofrades y fieles. Y hay una hermosa forma de considerarla y de hacer memoria agradecida, como hoy lo estamos haciendo: dando gracias a Dios y a los hermanos que nos precedieron.

En el inicio de este centenario debemos situarnos de dos modos: en primer lugar, vivir el presente como compromiso; hemos heredado unas cosas buenas (cofradías, instituciones, agrupación) y hemos de tomar el testigo y asumir hoy la tarea que el Señor nos confía. Y, en segundo lugar, hemos de contemplar el futuro con esperanza y con gozo. La sociedad de hoy vive con muchos motivos de desesperanza; y toca a los cristianos y cofrades poner la semilla, la luz, el fermento, la levadura para poner esperanza en nuestro mundo y en nuestra sociedad.

Sois necesarios, queridos cofrades. Málaga no sería la misma ni tendría la personalidad que tiene sin la existencia de las cofradías y de la Agrupación, que en estos cien años han ido configurando de alguna manera la ciudad, aparte de otras facetas propias de su historia. Hacemos memoria de lo que favorece la fidelidad a lo positivo del pasado, que enriquece y libera; y al mismo tiempo pone creatividad para el futuro.

Mi mejor deseo y mi plegaria, queridos cofrades, es que permanezcáis fieles a vuestra identidad católica, sin diluirse en modas o en ideologías que a veces denigran y menoscaban la dignidad del ser humano; que deis buen testimonio de la fe y que pongáis amor y esperanza en este mundo roto por el egoísmo y por la indiferencia hacia Dios.

6.- Hoy celebra toda la Iglesia el “Domingo de la Palabra de Dios”, instituido por el papa Francisco (2019), quien nos recuerda la importancia y el valor de la Sagrada Escritura para la vida cristiana, así como la relación entre Palabra de Dios y la liturgia; ambas son inseparables.

Os invito a conocer mejor, leer, meditar y profundizar la Palabra de Dios revelada. Todo cofrade debería leer y meditar habitualmente la Sagrada Escritura (la Biblia), como alimento espiritual y fuente de sabiduría. Como dice el papa Francisco: “La Palabra de Dios escuchada y celebrada, sobre todo en la Eucaristía, alimenta y refuerza interiormente a los cristianos y los vuelve capaces de un auténtico testimonio evangélico en la vida cotidiana” (cf. Francisco, Evangelii gaudium, 174).

Voy a pediros dos gestos referentes a la Palabra de Dios: en primer lugar, que hoy en vuestras casas pongáis la Biblia (que supongo tenéis en casa y leéis de vez en cuando) en el mejor lugar o salón de la casa entronizándola y acompañándola de alguna flor o una vela encendida. El segundo gesto es referido al evangelio de san Marcos, que estamos leyendo en el ciclo litúrgico “B”; os invito a leer este evangelio desde su inicio hasta el final a partir de hoy. Normalmente solemos leer o escuchar textos sueltos en la eucaristía de los domingos; pero es bueno hacer una lectura continuada; y, además, resulta gozoso saber que todos estamos leyendo el mismo evangelio.

Pedimos la intercesión de la Santísima Virgen, bajo la advocación Santa María de la Victoria y también bajo las advocaciones de las diversas cofradías que componen la Agrupación, para que seamos agradecidos a Dios por los dones que nos ha regalado a lo largo de estos cien años; y para que seamos cada día mejores testigos de su Hijo Jesucristo, a cuyo Reino nos ha convocado, y que seamos en nuestra sociedad luz y fermento. Amén.

DIRECTO. Misa por el Centenario de la Agrupación Cofradías

0

Hoy, domingo 24 de enero, a las 11.30 horas, Canal Sur Televisión conecta en directo desde la Catedral de Málaga para llevar a los hogares andaluces la Misa con la que se dará inicio a la celebración del Primer Centenario de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga.

Enlace desde el que poder ver la Misa en directo

La Eucaristía estará presidida por el Obispo de la Diócesis de Málaga, D. Jesús Catalá, y contará también con la participación de la Coral de la Catedral.

Con esta Misa de apertura, darán comienzo los actos del centenario de la Agrupación, que se cumplió el 21 de enero.

Cien años de historia y servicio a la religiosidad popular y la caridad desde que las cofradías malagueñas se unieran en la desaparecida iglesia de la Merced.

La emisión de la Misa tendrá lugar el domingo 24 de enero, a las 11.30 horas, en Canal Sur Televisión. Este excepcional retraso de la hora de emisión de las misas de la televisión autonómica se produce en aras del convenio de colaboración firmado el pasado mes de diciembre entre las dos corporaciones.

COPE. «Dios se comunica usando nuestro lenguaje»

0

IGLESIA NOTICIA. COPE MÁLAGA

El 24 de enero se celebra el Domingo de la Palabra de Dios y la fiesta de Nuestra Señora de la Paz. Fueron algunos de los temas del programa Iglesia Noticia, emitido en COPE Málaga.

Aquí puedes escuchar el programa Iglesia Noticia del domingo 24 de enero

El sacerdote Emilio López Navas, profesor de los Centros Teológicos de la Diócesis de Málaga, invitó a los oyentes a profundizar en el Domingo de la Palabra de Dios, propuesto por el papa Francisco: «Celebrar el Domingo de la Palabra de Dios es recordar que Dios quiere comunicarse con nosotros. Quiere hacerlo sin apabullarnos, es decir, usando nuestro propio lenguaje», afirmó.

La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que se celebra del 18 al 25 de enero, fue otro de los temas de la mañana, desde la voz de diversos representantes de confesiones cristianas presentes en Málaga. 

La campaña de las balconeras solidarias #NavidadMásQueNunca también tuvo un espacio en el programa, el director de Cáritas Diocesana, Francisco Sánchez, dio las gracias a todos los que han colaborado en ella, de una forma o de otra. 

La sección MI CURA estuvo protagonizada por Ignacio Medina, y La Voz del Seminario por José Ignacio.

El minuto de comentario del evangelio corrió a cargo de Cristina Vera, presidenta de la Acción Católica General en Málaga.

Y el broche final del programa lo puso Damián Ramírez, párroco de Nuestra Señora de la Paz, en Málaga, con el que se celebró la fiesta de la titular de la parroquia. 

El Beato Lolo ejemplo para periodistas en el Mensaje del Papa para las Jornadas de las Comunicaciones Sociales

0

Cada año, en la víspera del patrón de los periodistas, San Francisco de Sales, el Vaticano hace público el Mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebrará en la solemnidad de la Asunción.

En el mensaje de este año, que lleva por título, “Ven y lo verás (Jn 1,46). Comunicar encontrando a las personas donde están y como son’”, el Papa Francisco menciona al Beato Manuel Lozano Garrido, “Lolo”.

En el año en el que la Diócesis de Jaén celebra el Centenario del nacimiento del beato periodista de Linares, es un honor que la Santa Sede reconozca la labor periodística y humana que Manuel Lozano Garrido desarrolló a lo largo de su vida.

Dice el Papa Francisco en su mensaje “Para poder relatar la verdad de la vida que se hace historia (cf. Mensaje para la 54.ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 enero 2020) es necesario salir de la cómoda presunción del “como es ya sabido” y ponerse en marcha, ir a ver, estar con las personas, escucharlas, recoger las sugestiones de la realidad, que siempre nos sorprenderá en cualquier aspecto. «Abre pasmosamente tus ojos a lo que veas y deja que se te llene de sabia y frescura el cuenco de las manos, para que los otros puedan tocar ese milagro de la vida palpitante cuando te lean», aconsejaba el beato Manuel Lozano Garrido a sus compañeros periodistas. Deseo, por lo tanto, dedicar el Mensaje de este año a la llamada a “ir y ver”, como sugerencia para toda expresión comunicativa que quiera ser límpida y honesta: en la redacción de un periódico como en el mundo de la web, en la predicación ordinaria de la Iglesia como en la comunicación política o social. “Ven y lo verás” es el modo con el que se ha comunicado la fe cristiana, a partir de los primeros encuentros en las orillas del río Jordán y del lago de Galilea”.

El Santo Padre también llama a los periodistas a “desgastarse las suelas de los zapatos”, buscando el rostro de quienes son protagonistas de las noticias, huyendo de la comodidad de las redacciones en pro del encuentro con el otro. “La crisis del sector editorial puede llevar a una información construida en las redacciones, frente al ordenador, en los terminales de las agencias, en las redes sociales, sin salir nunca a la calle, sin “desgastar las suelas de los zapatos”, sin encontrar a las personas para buscar historias o verificar de visu ciertas situaciones. Si no nos abrimos al encuentro, permaneceremos como espectadores externos, a pesar de las innovaciones tecnológicas que tienen la capacidad de ponernos frente a una realidad aumentada en la que nos parece estar inmersos”.

Por su parte, el Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro, ha mostrado su alegría tras conocer el mensaje del Papa para las Jornadas de las Comunicaciones Sociales para este año. “Me siento particularmente feliz por la referencia que el Santo Padre ha hecho de la figura de Manuel Lozano Garrido. Que en un mensaje del Papa, que llega a todos los rincones del mundo, se ponga como ejemplo para los periodistas a nuestro beato Lolo lo hace universal, un referente para los comunicadores y un acicate para nuestra Diócesis, que seguirá trabajando para hacer que la obra y la vida de “este santo de la puerta de al lado” se siga conociendo más allá de nuestras fronteras”.

No es la primera vez que el Papa Francisco pone como ejemplo para los periodistas al Beato Manuel Lozano. También lo hizo en un encuentro con periodistas de la Unión Católica de la prensa italiana, en septiembre de 2019 cuando dijo. “El 12 de junio de 2010, la Iglesia proclamó beato al primer periodista laico, Manuel Lozano Garrido, más conocido como Lolo. A pesar de la enfermedad que le obligó a vivir veintiocho años en una silla de ruedas, nunca dejó de amar su profesión. ¡Realmente un buen ejemplo a seguir!”.

Lea completo el mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2021

Compartir:

La vocación de San José, para nuestra vida

0

Homilía en la Misa de apertura del Año Jubilar de San José, en la iglesia de San José, en Granada, el 23 de enero de 2021.

Nota del Obispo de Jaén, don Amadeo Rodríguez Magro, su Consejo Episcopal y los sacerdotes del Arciprestazgo de Linares, sobre la situación económica y laboral de la ciudad de Linares

0

LinaresEl Obispo de Jaén, su Consejo de Gobierno y los sacerdotes del Arciprestazgo de Linares ha firmado la siguiente nota que será leída, durante este fin de semana, en las celebraciones eucarísticas que tengan lugar en las distintas parroquias de Linares. Es una carta de apoyo a los linarenses y a la ciudad de las minas, que viven en los últimos años, una grave situación económica y laboral.

En octubre de 2017, el Obispo de Jaén, don Amadeo Rodríguez Magro, escribió una carta pastoral con motivo de la Jornada Mundial por un Trabajo Decente, en la que se hacía eco de la precaria situación laboral por la que atravesaba entonces la ciudad de Linares. Esta penosa situación provocó una multitudinaria manifestación que con el lema “Todos a una por Linares”, pedía a los responsables políticos, económicos y sociales una toma de decisiones responsables que contrarrestaran el triste récord de paro que afligía entonces a Linares, con todas las consecuencias económicas, sociales, incluso familiares y personales, que se derivan negativamente de la falta de trabajo.

Pasados ya tres años de aquella clamorosa reivindicación popular, la difícil situación económica y laboral de Linares no sólo no ha mejorado, sino que ha empeorado visiblemente. El cierre de establecimientos comerciales se sucede inexorablemente ya en esta ciudad casi como parte de su historia más reciente, que ha contemplado, con dolor y rabia, cómo desaparecían las explotaciones mineras, se desmantelaba su rico tejido industrial, y desaparecían servicios emblemáticos del sector terciario, como el comercio, con ejemplos recientes de sobra conocidos. Sin duda alguna, la actual pandemia de la COVID 19 ha agravado sensiblemente esta, ya de por sí, delicada situación económica y laboral.

El Obispo de Jaén, don Amadeo, su Consejo Episcopal y los sacerdotes del Arciprestazgo de Linares son conscientes de que “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo” (Concilio Vaticano II, Gaudium et Spes 1). Por ello, desean hacer pública esta nota dirigida a los creyentes de las comunidades parroquiales de Linares, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, para hacerles llegar, en este momento de tristeza y angustia para muchas personas vulnerables, su cercanía humana y su solidaridad cristiana.

A nadie se lo oculta la magnitud de un problema para cuya solución es necesario un entendimiento franco y un diálogo sincero entre las diferentes administraciones públicas y los agentes sociales. Pero, no es menos cierto que también cada persona está llamada a colaborar, como pueda, para paliar el dolor de muchas personas que sufren por la falta de trabajo o recursos económicos, haciendo así realidad la repetida invitación del Papa Francisco a “tocar la carne sufriente de los demás”.

Eso ya se está traduciendo en acciones caritativas concretas desde distintos ámbitos eclesiales, como Cáritas Diocesana y las Cáritas parroquiales, y las cofradías y hermandades, que se esfuerzan por paliar con su ayuda material y humana los efectos negativos que la pandemia está teniendo en amplias capas de una población, como la de Linares, que ve, día a día, reducidos sus medios económicos básicos de subsistencia.

Hace algo más de un siglo, un ilustre linarense, San Pedro Poveda, muy sensible al problema que representaba la pobreza de amplias capas de la sociedad de su tiempo, escribió que “no hay necesidad de ser rico para dar; basta ser bueno. El bueno siempre encuentra qué dar… El pobre a Jesús representa”.

Desde esta firme convicción, la Diócesis de Jaén con su Obispo al frente, y en esta Iglesia particular del Santo Reino, las comunidades parroquiales de Linares, desean renovar sus sentimientos de cercanía a quienes más sufren la dura realidad a la que se enfrenta esta ciudad, y mostrar su disponibilidad para, entre todos, buscar las posibles vías de solución al claro desafío que representa el desempleo para el futuro inmediato de Linares.

Desde la esperanza que nace del Evangelio, en este momento de oscuridad social y económica invocamos la intercesión de dos ilustres linarenses, San Pedro Poveda y el beato Manuel Lozano Garrido “Lolo”, para alcanzar la luz necesaria con la que ver cómo debemos actuar en bien de toda la ciudadanía. Y dirigimos también la mirada a la Madre de Dios y madre de todos los linarenses, la Virgen de Linarejos, “madre de los pobres y consuelo de los afligidos”, para que en este momento crucial de la historia de Linares sea, como fue en otros difíciles momentos del pasado, amparo y socorro de cuantos la tienen como patrona.

Compartir:

Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2021 – 16 de mayo de 2021: «Ven y lo verás» (Jn 1,46). Comunicar encontrando a las personas donde están y como son

0

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA 55 JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES

«Ven y lo verás» (Jn 1,46). Comunicar encontrando a las personas donde están y como son

Queridos hermanos y hermanas:

La invitación a “ir y ver” que acompaña los primeros y emocionantes encuentros de Jesús con los discípulos, es también el método de toda comunicación humana auténtica. Para poder relatar la verdad de la vida que se hace historia (cf. Mensaje para la 54.ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 enero 2020) es necesario salir de la cómoda presunción del “como es ya sabido” y ponerse en marcha, ir a ver, estar con las personas, escucharlas, recoger las sugestiones de la realidad, que siempre nos sorprenderá en cualquier aspecto. «Abre pasmosamente tus ojos a lo que veas y deja que se te llene de sabia y frescura el cuenco de las manos, para que los otros puedan tocar ese milagro de la vida palpitante cuando te lean», aconsejaba el beato Manuel Lozano Garrido[1] a sus compañeros periodistas. Deseo, por lo tanto, dedicar el Mensaje de este año a la llamada a “ir y ver”, como sugerencia para toda expresión comunicativa que quiera ser límpida y honesta: en la redacción de un periódico como en el mundo de la web, en la predicación ordinaria de la Iglesia como en la comunicación política o social. “Ven y lo verás” es el modo con el que se ha comunicado la fe cristiana, a partir de los primeros encuentros en las orillas del río Jordán y del lago de Galilea.

Desgastar las suelas de los zapatos

Pensemos en el gran tema de la información. Opiniones atentas se lamentan desde hace tiempo del riesgo de un aplanamiento en los “periódicos fotocopia” o en los noticieros de radio y televisión y páginas web que son sustancialmente iguales, donde el género de la investigación y del reportaje pierden espacio y calidad en beneficio de una información preconfeccionada, “de palacio”, autorreferencial, que es cada vez menos capaz de interceptar la verdad de las cosas y la vida concreta de las personas, y ya no sabe recoger ni los fenómenos sociales más graves ni las energías positivas que emanan de las bases de la sociedad. La crisis del sector editorial puede llevar a una información construida en las redacciones, frente al ordenador, en los terminales de las agencias, en las redes sociales, sin salir nunca a la calle, sin “desgastar las suelas de los zapatos”, sin encontrar a las personas para buscar historias o verificar de visu ciertas situaciones. Si no nos abrimos al encuentro, permaneceremos como espectadores externos, a pesar de las innovaciones tecnológicas que tienen la capacidad de ponernos frente a una realidad aumentada en la que nos parece estar inmersos. Cada instrumento es útil y valioso sólo si nos empuja a ir y a ver la realidad que de otra manera no sabríamos, si pone en red conocimientos que de otro modo no circularían, si permite encuentros que de otra forma no se producirían.

Esos detalles de crónica en el Evangelio

A los primeros discípulos que quieren conocerlo, después del bautismo en el río Jordán, Jesús les responde: «Vengan y lo verán» (Jn 1,39), invitándolos a vivir su relación con Él. Más de medio siglo después, cuando Juan, muy anciano, escribe su Evangelio, recuerda algunos detalles “de crónica” que revelan su presencia en el lugar y el impacto que aquella experiencia tuvo en su vida: «Era como la hora décima», anota, es decir, las cuatro de la tarde (cf. v. 39). El día después —relata de nuevo Juan— Felipe comunica a Natanael el encuentro con el Mesías. Su amigo es escéptico: «¿Acaso de Nazaret puede salir algo bueno?». Felipe no trata de convencerlo con razonamientos: «Ven y lo verás», le dice (cf. vv. 45-46). Natanael va y ve, y desde aquel momento su vida cambia. La fe cristiana inicia así. Y se comunica así: como un conocimiento directo, nacido de la experiencia, no de oídas. «Ya no creemos por lo que tú nos dijiste, sino porque nosotros mismos lo hemos oído», dice la gente a la Samaritana, después de que Jesús se detuvo en su pueblo (cf. Jn 4,39-42). El “ven y lo verás” es el método más sencillo para conocer una realidad. Es la verificación más honesta de todo anuncio, porque para conocer es necesario encontrar, permitir que aquel que tengo de frente me hable, dejar que su testimonio me alcance.

Gracias a la valentía de tantos periodistas

También el periodismo, como relato de la realidad, requiere la capacidad de ir allá donde nadie va: un movimiento y un deseo de ver. Una curiosidad, una apertura, una pasión. Gracias a la valentía y al compromiso de tantos profesionales —periodistas, camarógrafos, montadores, directores que a menudo trabajan corriendo grandes riesgos— hoy conocemos, por ejemplo, las difíciles condiciones de las minorías perseguidas en varias partes del mundo; los innumerables abusos e injusticias contra los pobres y contra la creación que se han denunciado; las muchas guerras olvidadas que se han contado. Sería una pérdida no sólo para la información, sino para toda la sociedad y para la democracia si estas voces desaparecieran: un empobrecimiento para nuestra humanidad.

Numerosas realidades del planeta, más aún en este tiempo de pandemia, dirigen al mundo de la comunicación la invitación a “ir y ver”. Existe el riesgo de contar la pandemia, y cada crisis, sólo desde los ojos del mundo más rico, de tener una “doble contabilidad”. Pensemos en la cuestión de las vacunas, como en los cuidados médicos en general, en el riesgo de exclusión de las poblaciones más indigentes. ¿Quién nos hablará de la espera de curación en los pueblos más pobres de Asia, de América Latina y de África? Así, las diferencias sociales y económicas a nivel planetario corren el riesgo de marcar el orden de la distribución de las vacunas contra el COVID. Con los pobres siempre como los últimos y el derecho a la salud para todos, afirmado como un principio, vaciado de su valor real. Pero también en el mundo de los más afortunados el drama social de las familias que han caído rápidamente en la pobreza queda en gran parte escondido: hieren y no son noticia las personas que, venciendo a la vergüenza, hacen cola delante de los centros de Cáritas para recibir un paquete de alimentos.

Oportunidades e insidias en la web

La red, con sus innumerables expresiones sociales, puede multiplicar la capacidad de contar y de compartir: tantos ojos más abiertos sobre el mundo, un flujo continuo de imágenes y testimonios. La tecnología digital nos da la posibilidad de una información de primera mano y oportuna, a veces muy útil: pensemos en ciertas emergencias con ocasión de las cuales las primeras noticias y también las primeras comunicaciones de servicio a las poblaciones viajan precisamente en la web. Es un instrumento formidable, que nos responsabiliza a todos como usuarios y como consumidores. Potencialmente todos podemos convertirnos en testigos de eventos que de otra forma los medios tradicionales pasarían por alto, dar nuestra contribución civil, hacer que emerjan más historias, también positivas. Gracias a la red tenemos la posibilidad de relatar lo que vemos, lo que sucede frente a nuestros ojos, de compartir testimonios.

Pero ya se han vuelto evidentes para todos también los riesgos de una comunicación social carente de controles. Hemos descubierto, ya desde hace tiempo, cómo las noticias y las imágenes son fáciles de manipular, por miles de motivos, a veces sólo por un banal narcisismo. Esta conciencia crítica empuja no a demonizar el instrumento, sino a una mayor capacidad de discernimiento y a un sentido de la responsabilidad más maduro, tanto cuando se difunden, como cuando se reciben los contenidos. Todos somos responsables de la comunicación que hacemos, de las informaciones que damos, del control que juntos podemos ejercer sobre las noticias falsas, desenmascarándolas. Todos estamos llamados a ser testigos de la verdad: a ir, ver y compartir.

Nada reemplaza el hecho de ver en persona

En la comunicación, nada puede sustituir completamente el hecho de ver en persona. Algunas cosas se pueden aprender sólo con la experiencia. No se comunica, de hecho, solamente con las palabras, sino con los ojos, con el tono de la voz, con los gestos. La fuerte atracción que ejercía Jesús en quienes lo encontraban dependía de la verdad de su predicación, pero la eficacia de lo que decía era inseparable de su mirada, de sus actitudes y también de sus silencios. Los discípulos no escuchaban sólo sus palabras, lo miraban hablar. De hecho, en Él —el Logos encarnado— la Palabra se hizo Rostro, el Dios invisible se dejó ver, oír y tocar, como escribe el propio Juan (cf. 1 Jn 1,1-3). La palabra es eficaz solamente si se “ve”, sólo si te involucra en una experiencia, en un diálogo. Por este motivo el “ven y lo verás” era y es esencial.

Pensemos en cuánta elocuencia vacía abunda también en nuestro tiempo, en cualquier ámbito de la vida pública, tanto en el comercio como en la política. «Sabe hablar sin cesar y no decir nada. Sus razones son dos granos de trigo en dos fanegas de paja. Se debe buscar todo el día para encontrarlos y cuando se encuentran, no valen la pena de la búsqueda»[2].Las palabras mordaces del dramaturgo inglés también valen para nuestros comunicadores cristianos. La buena nueva del Evangelio se difundió en el mundo gracias a los encuentros de persona a persona, de corazón a corazón. Hombres y mujeres que aceptaron la misma invitación: “Ven y lo verás”, y quedaron impresionados por el “plus” de humanidad que se transparentaba en su mirada, en la palabra y en los gestos de personas que daban testimonio de Jesucristo. Todos los instrumentos son importantes y aquel gran comunicador que se llamaba Pablo de Tarso hubiera utilizado el correo electrónico y los mensajes de las redes sociales; pero fue su fe, su esperanza y su caridad lo que impresionó a los contemporáneos que lo escucharon predicar y tuvieron la fortuna de pasar tiempo con él, de verlo durante una asamblea o en una charla individual. Verificaban, viéndolo en acción en los lugares en los que se encontraba, lo verdadero y fructuoso que era para la vida el anuncio de salvación del que era portador por la gracia de Dios. Y también allá donde este colaborador de Dios no podía ser encontrado en persona, su modo de vivir en Cristo fue atestiguado por los discípulos que enviaba (cf. 1 Co 4,17).

«En nuestras manos hay libros, en nuestros ojos hechos», afirmaba san Agustín[3] exhortando a encontrar en la realidad el cumplimiento de las profecías presentes en las Sagradas Escrituras. Así, el Evangelio se repite hoy cada vez que recibimos el testimonio límpido de personas cuya vida ha cambiado por el encuentro con Jesús. Desde hace más de dos mil años es una cadena de encuentros la que comunica la fascinación de la aventura cristiana. El desafío que nos espera es, por lo tanto, el de comunicar encontrando a las personas donde están y como son.

Señor, enséñanos a salir de nosotros mismos,
y a encaminarnos hacia la búsqueda de la verdad.

Enséñanos a ir y ver,
enséñanos a escuchar,
a no cultivar prejuicios,
a no sacar conclusiones apresuradas.

Enséñanos a ir allá donde nadie quiere ir,
a tomarnos el tiempo para entender,
a prestar atención a lo esencial,
a no dejarnos distraer por lo superfluo,
a distinguir la apariencia engañosa de la verdad.

Danos la gracia de reconocer tus moradas en el mundo
y la honestidad de contar lo que hemos visto.

Roma, San Juan de Letrán, 23 de enero de 2021, Vigilia de la Memoria de San Francisco de Sales.

Francisco


[1]  Periodista español, que nació en 1920 y falleció en 1971; fue beatificado en 2010.

[2] W. Shakespeare, El Mercader de Venecia, Acto I, Escena I.

[3] Sermón 360/B, 20.

Fuente

El Obispo preside la festividad de San Sebastián en La Guardia

0

El patrón de La Guardia, San Sebastián, ha reunido a muchos vecinos de esta localidad, que querían honrar en su fiesta a su santo protector, en la preciosa iglesia de la Asunción. De manera privilegiada y preciosamente adornado, la imagen de San Sebastián presidía el presbiterio, para ser venerado por los fieles de la localidad.

El Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro, ha presidido la solemne Eucaristía en la que, con un aforo reducido, han querido participar el alcalde de la localidad, la Cofradía del patrón, y un grupo de fieles fervorosos. Junto con el Prelado jiennense han concelebrado el párroco, D. Juan Pedro Moya Haro; el Vicario parroquial, D. Joël Nsenkey y el sacerdote hijo del pueblo, D. Antonio José Morillo.

Las lecturas han sido participadas por feligreses y el Evangelio lo ha proclamado el vicario parroquial.

Homilía

Don Amadeo ha comenzado la homilía saludando a los guardeños, en la persona del alcalde; así como a los miembros de la Hermandad de San Sebastián y a los presentes. Sus primeras palabras han querido ser de reconocimiento para tantas «personas sacrificadas en estos días a causa de la pandemia», a la vez que ha apelado al sentido de la responsabilidad de todos para luchar contra la COVID-19.

Después, ha expresado el agradecimiento de La Guardia a su patrón, «tenemos una cosa muy importante que hacer en este día y es invocar a nuestros intercesores, a nuestros santos, en particular a San Sebastián, al que se le invoca de manera inmemorial para alejar las pestes». En este sentido, el Obispo ha recordado «el poder de la oración, el poder de Dios y le pedimos a San Sebastián para que nos libre de este mal que nos acecha estos días».

Asimismo, Don Amadeo ha querido recordar el fervor de La Guardia por San Sebastián y ha hecho memoria de este santo cuya devoción se remonta al II siglo de nuestra era: «Hoy celebramos a uno de los santos más queridos por la Iglesia con una devoción que se extiende por todo el mundo. Sebastián fue un noble que vivió una existencia arraigada en la fe. Y fue esa defensa de la fe la que lo llevó al martirio», afirmó el Obispo.

A la vez, ha querido reconocer a tantas personas que a lo largo de la Historia han dada y siguen dando la vida por defender su fe en Cristo: «La confesión en Jesucristo le costó la vida a San Sebastián. Y el que confiesa ha Cristo está confesando el mayor de los tesoros, porque es el que nos da la vida. Porque poco vale la vida de mi cuerpo, si pierdo la vida del alma. Seguir a Cristo es vivir en quién nos va a dar la alegría y el sentido de nuestra existencia».

Antes de entonar el himno a San Sebastián, dos niños han llevado hasta el presbiterio un presente al Obispo de Jaén, como agradecimiento por presidir el día grande de La Guardia. También, el párroco ha querido tener unas palabras de cariño y reconocimiento ante el Prelado jiennense, que Don Amadeo ha recibido emocionado.

Palabras del Párroco:

Querido Señor Obispo, su presencia en esta mañana en nuestra comunidad parroquial, en la que celebramos un día tan marcado en la vida de los guardeños, le queremos dar las gracias, en nombre propio, de la hermandad, de la comunidad cristiana y de las mismas autoridades civiles. He de decir al pueblo, que hoy está aquí por propia iniciativa, ha sido usted mismo quien deseo venir a celebrar este día con nosotros, lo que manifiesta su ser un buen Pastor, un buen Obispo, un buen Padre. Su llegada a nuestra Diócesis de Jaén, la hemos estado viviendo como regalo de la divina providencia. ¡No se puede hacer tanto en tan poco tiempo! Puso la Diócesis en las claves del Espíritu, como un nuevo Pentecostés, haciendo salir de los propios miedos y excusas personales, a todos: niños, jóvenes, adultos y mayores a la calle. Nos ha hecho a todos miembros y responsables de la Misión de la Iglesia. Dios tuvo un sueño para usted y usted los convirtió en otro “El Sueño Misionero de llegar a todos”, y nos contagió. Toda la Diócesis se puso en meta de salida, con su obispo a la cabeza, y desde entonces y hasta hoy, esta Iglesia particular de Jaén, no ha hecho más que moverse en los ritmos misioneros. Su episcopado ha sido de empuje laical, de animación sacerdotal… D. Amadeo, GRACIAS. La parroquia la Guardia reza por usted y se adhiere con afecto y responsabilidad misionera a su Obispo. Con Usted queremos ser, a imagen de San Sebastián, hombre y mujeres de este siglo XXI, que anuncian por doquier el Amor de Dios y que por Él todo vale la pena. D. Amadeo solo quiero que sepa que Jaén lo quiere y que los guardeños le queremos. La Santísima Virgen del Rosario, madre y patrona de este pueblo, lo guarde cada día con especial predilección y lo haga, como Ella lo fue, arca de la alianza, para poder seguir llevando y anunciando el gozo del Evangelio.

Compartir:

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.