Homilía en la Misa del IV día del Septenario en honor al Santísimo Cristo de la Salud, en Santa Fe, el 16 de marzo de 2021.
Testimonio de José Pablo Hoyo: “Lo importante es mostrarnos tal cual somos, no como queremos que nos vean”
Testimonio de José Pablo Hoyo: “Lo importante es mostrarnos tal cual somos, no como queremos que nos vean”
Con motivo de la celebración del Día del Seminario, el próximo 19 de marzo, durante esta semana en los medios diocesanos publicaremos una serie de testimonios de seminaristas que compartirán su proceso vocacional y propondrán esta opción de vida desde la honestidad y la alegría que le acompaña.
Testimonio de José Pablo Hoyo, seminarista de 4º Curso
Con apenas 18 años este joven sevillano tuvo claro que quería ser sacerdote. No lo descubrió en un momento “único”, sino que esta verdad se le fue mostrando “en distintas ocasiones, en la oración personal, en el día a día”, y gracias a la intervención de muchas personas (amigos, laicos, seminaristas, sacerdotes, catequistas…).
Ante su noticia, recuerda que, al principio, algún familiar mostró ciertas reticencias que –por otro lado- son comunes cuando un joven declara su intención de ingresar en el Seminario. “Las malas experiencias pasadas, la increencia o la proyección de un futuro ya decidido a veces pueden llevar a no entender del todo la decisión”, explica. Sin embargo, reconoce que con el paso de los años su familia “ha ido comprendiendo que la opción que he tomado me hace profundamente feliz y ahora son tremendamente felices conmigo”.
No en vano, ya van cuatro años desde que José Pablo entró al Seminario y cuando habla de esta institución diocesana lo hace con conocimiento de causa. “El Seminario Mayor se podría definir como una familia formativa –argumenta. Me ha sorprendido mucho testificar la cercanía con la que se vive la fe, como una gran familia donde compartimos nuestros sueños, aspiraciones y alegrías, pero también las tristezas y preocupaciones”.
Pero también admite que le “cuesta abordar el estrés del estudio y compaginar éste con el ritmo del Seminario”. No obstante, reflexiona este seminarista, es precisamente en su rutina diaria donde mejor comprende e interioriza que el Señor le llama a través de la entrega “servicial” a sus compañeros, mediante su esfuerzo en el estudio o el encuentro personal con Dios en la oración. “Diariamente –añade- no hacemos cosas extraordinarias, pero ¿qué hay más extraordinario que esto?”.
¿Otoño vocacional?
José Pablo es realista y asume que “nunca han sido buenos tiempos para la Iglesia”, pero también se muestra esperanzado al afirmar que “en cada momento de la historia encuentra desafíos y esperanza”.
Ante la pregunta de si la Iglesia vive un otoño vocacional, opina que, si bien “es común entre los jóvenes un cierto miedo al compromiso y la entrega, y un rechazo de la institucionalidad de la Iglesia o del sacerdocio ministerial, también es verdad que hay distintas inquietudes, perspectivas e ideas que abren la puerta a proponer el sacerdocio como una opción de vida”.
En cualquier caso, señala, “no creo que exista un método infalible, ni una única forma de hacerse presente”, sino que “es importante tener claro que no toda propuesta es válida; lo importante es que nos mostremos tal cual somos, no como queremos que nos vean”.
Herramientas espirituales para ser fiel
Por otro lado, son muchos y diversos los desafíos que -según José Pablo- tiene que enfrentar un sacerdote en la actualidad, desde “la incidencia en la sociedad de una de una perspectiva consensualista y globalizante, donde comprometerse con la fe cristiana por completo es una opción extraña y ajena”, hasta la individualización de una sociedad “que rehúye el contacto o la sexualización de los medios”; pero también suma a esta lista “el clericalismo de considerar que la vocación es solo cosa de curas y religiosos, o que ser cura es un ‘cargo’ de poder o una forma de escalar hacia una extraña cima de prestigio y fama”. Por ello, desde ya, desde el propio Seminario, se prepara para afrontar estos retos con algunas herramientas infalibles: “Vivir el amor a Dios en el acompañamiento de quienes lo necesiten, alimentarse de la Palabra de Dios, los sacramentos (especialmente la Eucaristía) y la Liturgia de las Horas, y caminar en el seguimiento de Jesús desde el acompañamiento de otros (director espiritual, confesor, hermanos sacerdotes…)”.
En definitiva, cuidar su vocación, día tras día, desde la pequeñez de lo ordinario, pero con la seguridad de que es Dios quien guía sus pasos, porque, como recuerda citando al papa Francisco, “el Señor sabe que una opción fundamental de vida requiere valentía. Él conoce las preguntas, las dudas y las dificultades que agitan la barca de nuestro corazón, y por eso nos asegura: No tengas miedo, ¡yo estoy contigo!”
Celebración del Día del Seminario bajo la mirada de San José
La Iglesia española celebra en esta solemnidad de san José, 19 de marzo, el Día del Seminario, aunque en nuestra diócesis se traslada al próximo domingo, 21 de marzo. Este año bajo el lema, «Padre y hermano, como san José»
El objetivo de esta jornada es reflejar la figura de san José, en los sacerdotes, en un año en el que, si cabe, este santo ha tomado un mayor protagonismo tras declarar el Papa el Año de san José.
Los seminarios están de enhorabuena, pues aquel que es su discreto patrón, san José, ha tomado, si cabe, mayor protagonismo desde el 8 de diciembre de 2020, al declarar nuestro santo padre el Año de san José. Ese día de la Inmaculada se cumplían 150 años desde que el beato Pío IX proclamara a san José como patrón de la Iglesia católica y, con este gesto, el papa Francisco ha querido perpetuar esta dedicación de la Iglesia a la custodia de san José.
El lema elegido para la campaña del Seminario de este año, «Padre y hermano, como san José», de modo que la Subcomisión Episcopal de Seminarios, responsable de esta jornada, quiere reflejar cómo los sacerdotes, forjados en la escuela de Nazaret, bajo el cuidado de san José y la mano providente de Dios, son enviados a cuidar la vida de cada persona, con el corazón de un padre, sabiendo que, además, cada uno de ellos es su hermano.
José Manuel Romero, seminarista de segundo de Teología, nos cuenta que “quién mejor que san José puede ser un buen modelo para los futuros sacerdotes, llamados a ser padres en la fe de la comunidad que se nos asigne y hermano de cada uno de sus miembros, para acompañarlos en todos los momentos de su vida y asistirlos espiritualmente”.
Comunidad del Seminario con el obispo de Huelva, Santiago Gómez, en la apertura del curso académico 2020-2021
Los seminaristas celebrarán estos días con su tradicional campaña, este año limitada por las medidas lógicas de la crisis sanitarias que estamos padeciendo. De este modo, la tarde de este miércoles iniciarán la campaña con la celebración de la Eucaristía presidida por nuestro obispo, Santiago Gómez, en la que animará a los seminaristas a ser testigos del don de su vocación en medio de otros jóvenes. Durante estos días, y hasta el domingo, visitarán las parroquias de la capital para ofrecer su particular testimonio en la celebración de la Eucaristía y ante los distintos grupos parroquiales. Por otro lado, la oración joven de cuaresma conocida como “Jueves Cuaresmales” de esta semana, estará especialmente dedicada a orar por nuestros seminaristas y para que nuestros jóvenes abran su corazón a la llamada del Señor. Por su parte, en la mañana del viernes, la comunidad del seminario celebrará de forma solemne la fiesta de San José.
El Día del Seminario se celebra desde el año 1935 con el objetivo de suscitar vocaciones sacerdotales mediante la sensibilización, dirigida a toda la sociedad, y en particular a las comunidades cristianas. En palabras del rector del Seminario, el sacerdote Daniel Valera, “esta jornada es siempre una ocasión para dar a conocer el seminario a la comunidad cristiana, para que se le conozca mejor, se le tenga más afecto, suscitar la necesidad de orar por las vocaciones al sacerdocio y, también, para colaborar económicamente”.
Con ocasión de esta jornada, los obispos de la Comisión Episcopal para el Clero y los Seminarios han querido dirigirse a los sacerdotes y seminaristas españoles, a través de una carta en la que expresan que “en estos momentos, la búsqueda de consuelo y orientación que anida en el corazón de cada hijo de la familia humana se convierte en un clamor que resuena en el corazón de la Iglesia Madre y que nosotros, como sacerdotes y vocacionados, tenemos la misión de elevar a Dios en nuestra plegaria litúrgica y personal. En nuestro ánimo de pastores, también nosotros vivimos momentos de oscuridad e incertidumbre. Por eso debemos confiar con especial intensidad en la intercesión de San José, que afrontó las dificultades de la vida con la humildad, la inteligencia y la valentía que brotan de un «corazón de padre», como nos ha recordado el Papa Francisco. Que él aliente el ánimo y renueve la esperanza teologal en el corazón de todos vosotros, presbíteros y seminaristas, especialmente encomendados a su patronazgo y discreta protección”.
La vida del Seminario, como la de cualquier familia, se ha visto afectada y condicionada por la crisis sanitaria que estamos padeciendo. Así, durante el confinamiento de cuyo inicio estamos cumpliendo un año, quedaron suspendidas las clases y la dinámica pastoral que los propios seminaristas suelen llevar en distintas parroquias o ámbitos pastorales.
Con el comienzo del curso, volvió la normalidad de la vida comunitaria en el seminario, a excepción de la dimensión pastoral que, para proteger tanto a los seminaristas como a los destinatarios de esta labor pastoral habitual de un posible contagio. De este modo lo expresa el seminarista Ignacio Virseda: “procuramos llevar una vida lo más normal posible tomando nuestras medidas, pero con la alegría de saber que estamos acompañados en todo momento por el Señor. Lo que más hemos notado es la falta de una presencia más constante en las parroquias”.
Es ahí donde transcurrirá la vida de estos seminaristas el día que, si Dios quiere, sean sacerdotes de nuestra diócesis: en un continuo encuentro, con Dios y con los hermanos. Del encuentro con Dios nace la paz, la fuerza, la luz, la gracia… para sí y para los demás; y, en el encuentro con los hermanos, descubre la presencia de Cristo que reclama su atención, y le invita a protegerlo en cada persona.
Para ello, cada día oran, estudian y conviven haciendo crecer en ellos el don de la vocación compartido en la fraternidad sacerdotal.
Pero el seminario no es solo el centro en el que se forman los futuros presbíteros de nuestra diócesis, es además corazón de la vida diocesana. Así lo expresa Juan José Feria, seminarista de sexto curso: “es verdad que el Seminario es un punto de encuentro de la vida diocesana por el que pasan numerosos fieles de toda la diócesis y numerosos grupos, presencia que este año se ha visto muy mermada a consecuencia de la pandemia que estamos viviendo, afectando a esa referencialidad de este lugar. Sin embargo, es momento de reforzar ese punto de encuentro en la oración, poniendo a cada una de esas personas que en otras circunstancias pasarían por aquí en el Sagrario, ponerlos en el Señor, orar por ellos y que ellos oren también por nosotros, sus seminaristas”.
Más información:
Charlas cuaresmales diocesanas con Francisco González (II)

Del 15 al 21 de marzo, tres sacerdotes, tres laicos y una religiosa compartirán sus reflexiones en esta Cuaresma. Este martes 16 de marzo, Francisco González, delegado para el Clero, nos ofrece la segunda charla bajo el título: «La esperanza en el dolor».
Evangelio del IV Domingo de Cuaresma en LSE (ciclo B)
Evangelio del IV Domingo de Cuaresma, en Lengua de Signos Española. [Jn 3, 14-21].
La Hermandad del Santo Sepulcro y el Calvario ofrecerá tarjetas de sitio para el Viernes Santo

La Hermandad del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de la Soledad del Calvario vivirá el Viernes Santo intramuros en su sede de San Gil y Santa Ana. Ofrecerán tarjetas cero y algunas tarjetas de sitio, dada a la limitación del aforo del templo.
Retransmisión en directo en VA Televisión del Concierto de Cuaresma en la Catedral

Interpretado por la Schola Pueri Cantores de la Catedral, podrá verse en www.vatelevision.com el 20 de marzo, a la 17 horas, o de forma presencial hasta completar aforo.
Las Misioneras de Cristo Sacerdote celebran el Centenario del nacimiento de su fundadora

Las Misioneras de Cristo Sacerdote celebraron en la parroquia de San Rafael el 100 aniversario del nacimiento de su fundadora, la venerable Sierva de Dios María Dolores Segarra. Se celebró una Eucaristía de acción de gracias por su vida, que estuvo entregada en cuerpo y alma a las vocaciones sacerdotales. “Que quien a ti se acerque se lleve siempre algo de Dios”, han sido las palabras de Segarra que han servido de lema al centenario.
Oración y Adoración con el grupo “Reina de la Paz” en el Sagrario-Catedral

El próximo encuentro del grupo de oración “Reina de la Paz” será el próximo jueves, día 18, a las 19 horas.
Oración vocacional dedicada a San José, patrón de los seminarios

En la tarde de hoy, 12 de marzo, tendrá lugar a las 20 horas la oración vocacional mensual organizada por el Seminario Mayor “San Cecilio” en el Monasterio de la Cartuja.









