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21 de mayo, reapertura de los monumentos turísticos de la Diócesis

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Comprende la Catedral, Capilla Real, Monasterio de La Cartuja, Abadía del Sacromonte y Monasterio de San Jerónimo.

El viernes 21 de mayo reabre los monumentos turísticos de la Diócesis, en los siguientes horarios, facilitados por la Delegación de Turismo del Arzobispado:

CATEDRAL
Viernes y sábados de 10:00 a 14:00 y 16:00 a 20:00

CAPILLA REAL
Viernes y sábado de 10:00 a 14:00 y de 15:30 a 19:30.
Domingos de 11:00 a 14:00

CARTUJA
Jueves, viernes y domingos de 10:00 a 14:00
Sábados de 10:00 a 18:00

ABADÍA
Viernes, sábado y domingo de 10:30 a 14:00, y de 16:00 a 20:00

MONASTERIO DE SAN JERÓNIMO
Lunes a Domingo: 10:00 a 13:30 y de 16:00 a 19:30

TORRE DE SAN NICOLÁS
Viernes y sábado de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00.
Domingos de 11:00 a 14:00

Estos horarios estarán vigentes hasta nuevo aviso.

Medidas higiénicas:
Instalación de dispensadores automáticos de gel en diferentes puntos del recorrido.
Uso obligatorio de mascarilla.
Carteles con normas y recomendaciones específicas, recordando la necesidad de mantener la distancia interpersonal a lo largo del recorrido.

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Acción Católica General: II Encuentro de acompañantes de ACG – 8 mayo de 2021

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ACG 2 encuentro 21

 

II ENCUENTRO DIOCESANO DE ACOMPAÑANTES DE ACG

El sábado, 8 de mayo de 2021, se celebró el II Encuentro Diocesano de Acompañantes de Acción Católica General (ACG), en donde participaron un grupo de personas de diferentes puntos de la diócesis. Dos de ellas desde la isla de Lanzarote por videoconferencia de zoom.

El tema central fue la presentación del Decálogo del Acompañamiento de ACG, desde la Exhortación Apostólica del Papa Francisco, Evangelii Gaudium, comenzando con la dinámica de La Mochila.

En la puesta en común y conclusiones finales, entre otros temas, se vio la necesidad de contar con foros de este tipo, en donde encontrarse los acompañantes de grupos de Infancia, de jóvenes y de adultos, para: formarse, y para compartir avances y dificultades en el arte de acompañar. Así mismo, se habló de la sinodalidad y del discernimiento, tomando conciencia de la necesidad de una nueva Iglesia, en la línea del pasado Congreso de Laicos vivido hace un año en Madrid.

ACG 2 encuentro 21

Foto del grupo que participó en el Encuentro, y detrás en lo alto, (en pantalla) las dos compañeras de Lanzarote, conectadas por zoom.

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Almogía tiene un gran patrimonio artístico

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Ésta aparece ya citada en la conocida Bula otorgada por Fray Diego Deza en 1505 y fue proyectada por el arquitecto mayor de la Catedral de Málaga, Diego de Vergara, en 1552.

Erigida a instancias de Isabel la Católica, las primeras parroquias de Málaga fueron levantadas por el arzobispo de Sevilla, Diego de Deza. Aunque la construcción original fue llevada a cabo por el arquitecto del obispado de Málaga, el templo tuvo que ser reconstruido en 1891 debido a los importantes daños que sufrió tras un terremoto. Las últimas reformas llevadas a cabo son del año 2000. En el exterior destaca la torre campanario.   

Se trata de una iglesia de planta basilical, con tres naves separadas por arcos de medio punto y cubiertas por un artesonado mudéjar de par y nudillo. La pila bautismal, está datada a finales del siglo XVI. La parroquia de Nuestra Señora de la Asunción cuenta con un rico patrimonio artístico, entre el que destaca, un óleo sobre lienzo de San Pablo Ermitaño, anónimo, además de una imagen de la Inmaculada Concepción, una talla del Niño Jesús, ambas de mitad del siglo XVIII, una imagen de Nuestra Señora de los Dolores, de finales del s. XVIII. Igualmente, en el templo se encuentran las imágenes de los titulares de las dos hermandades de Almogía, la del Santo Cristo de la Veracruz y la de Jesús Nazareno.   

Como explica el párroco de la localidad, Fernando Luque, «las dos hermandades son muy antiguas y están llevando a cabo un importante trabajo de documentación. Ya que, tienen un rico patrimonio y una gran tradición. Almogía es un pueblo muy religioso y cuenta con unas tradiciones cofrades muy arraigadas entre sus vecinos. La Semana Santa de Almogía es sin duda un ejemplo de devoción, piedad y respeto en toda Andalucía».   

El que fuera sacerdote de la Diócesis de Málaga, Lisardo Guede, en su obra “Ermitas de Málaga”, destaca seis ermitas en la localidad, entre ellas, «la de los “Santos Patronos”, también conocida como la del “Sagrado Corazón”. A finales del siglo XIX y hasta después de la Guerra Civil española de 1936, existió en el pueblo de Almogía un beaterio, nacido por las hijas del pueblo, que después se fundió con las Carmelitas del Limonar. Se les conoció como el convento, situado en el llano de la Ermita de los Patronos, y en ella reciben culto los patronos de la villa, San Roque y San Sebastián». Otra de las ermitas a la que Guede hace referencia, es a la de las “Tres Cruces”, de la que afirma que, aunque «no es un caso único, pero infrecuente. Se trata de un templo de tres naves. Cada una con jurisdicción para los feligreses de las tres parroquias, cuyas lindes convergen en este punto: Almogía, Cártama y Alora».   

Almogía en la Diputación de Málaga

Ayuntamiento de Almogía

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La HOAC se solidariza con la plantilla de Cotronic Málaga

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Trabajadores cristianos de Málaga apoyan las movilizaciones de los trabajadores de Cotronic, perteneciente al grupo empresarial ACS, para impedir la continua degradación de las condiciones laborales.

El presidente de la HOAC de Málaga, Paco Guzmán, ha acudido a la concentración que los trabajadores vienen realizando desde el pasado 7 de mayo, a las puertas de la empresa, para expresarles su solidaridad y mostrar su apoyo a una reivindicaciones que considera “justas”.

Cotronic, que trabaja principalmente para Telefónica, aunque también para Iberdrola y Endesa, fue adquirida por Cobra, filial de ACS en el verano de 2019. Desde entonces, según el Comité de Empresa, la dirección ha maniobrado para cambiar las condiciones de trabajo e incluso para destituir a la representación sindical.

La última decisión empresarial que ha indignado a la plantilla ha sido el traslado forzoso de cinco empleados, bajo la amenaza de despido. Es el anticipo de un plan para enviar al 70% de los trabajadores lejos de la provincia o, si no aceptan, al paro. Muchos de ellos rozan la cincuentena y tiene familia a su cargo.

La HOAC de Málaga ha expresado su solidaridad con la plantilla y se ha sumado a las protestas, ante la degradación constante de las condiciones de trabajo. “Con la situación actual, mandar a las personas trabajadoras y a sus familias a otra provincia, nos parece una barbaridad. Algunos llevan trabajando en la empresa 20 o 25 años, tienen su vida aquí”, ha expresado Paco Guzmán.

 “Nos parecía importante estar con estos trabajadores que luchan por defender la dignidad del trabajo, que se está mercantilizando aún más, a través del modelo de subcontratas. Las empresas buscan rentabilizar al máximo sus inversiones, solo piensan en el beneficio económico, olvidándose de la persona, de sus familias y del entorno en que desarrollan su actividad”, opina Guzmán.

Varios integrantes de este movimiento de Acción Católica especializado en el mundo obrero y del trabajo han estado presentes en las concentraciones, como muestra de cercanía a esta lucha concreta y disposición a acompañar y difundir sus reclamaciones. Su presidente diocesano ha ofrecido a acompañar a los trabajadores, difundir las razones del conflicto y, en la medida de sus posibilidades, trasladar la preocupación por el futuro de los empleos en juego a los ámbitos eclesiales y sociales en los que está presente.

En 2019 ya fueron despedidos 12 trabajadores en lo que los representantes sindicales consideran que fue un ERE encubierto, denunciado ante la justicia. En la actualidad quedan 104 personas trabajadoras, entre el centro de Málaga y de Marbella. Cotronic se enfrenta, además, a una veintena de juicios por modificaciones injustificadas de las condiciones de trabajo y otras infracciones de la legislación laboral.

HOAC de Málaga

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«Estoy profundamente agradecido por cada una de las parroquias y encargos pastorales»

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¿Qué sentimientos afloran al celebrar su 25 aniversario de ordenación sacerdotal?

Sin lugar a duda, un profundo sentimiento de alegría y acción de gracias a Dios por haberme llamado por el camino del sacerdocio; por tanto y por todo lo que me ha dado a lo largo de todos estos años; le estoy profundamente agradecido por cada una de las parroquias y encargos pastorales, lo mismo que de todas las personas que el Señor me ha puesto en el camino y con las que he tenido la alegría de poder trabajar al servicio de Dios y de la Iglesia.

¿Quién es para ti Jesucristo?

Es Aquel que tras el encuentro con Él le da un nuevo horizonte y sentido a tu vida, como decía el papa Benedicto. Es el centro de todo. Te diría las palabras de santo Tomás que hemos escuchado en este tiempo pascual: “Señor mío y Dios mío", y las de san Pablo: "Para mí la vida es Cristo". Como Él mismo nos dice, es el Camino, la Verdad y la Vida.

¿A quién debes tu vocación sacerdotal?

Evidentemente al Señor, que es el que llama a cada uno; a la Santísima Virgen que, como Madre, está siempre ahí; y a todos aquellos que el Señor pone a nuestro lado y nos ayudan en ese camino de discernimiento: mi familia, amigos, "El Romeral", que es el colegio donde estudié; tantos sacerdotes que con su vida han sido ejemplo y estímulo, y a los grupos y actividades parroquiales en los que participaba.

¿Volverías a ser sacerdote si volvieses a nacer? ¿Por qué?

Sin dudarlo, volvería a ser sacerdote. No hay mayor alegría y felicidad que responder a la vocación a la que el Señor nos llama, recorriendo el camino que ha pensado para cada uno de nosotros y en el que nos quiere como instrumentos suyos al servicio de la construcción del Reino.  

¿Cómo has vivido sacerdotalmente estos últimos meses con la pandemia del Covid 19?

Pues teniendo un lugar muy especial en mi oración por aquellos hermanos nuestros que han fallecido a causa de esta enfermedad; recordando a los enfermos y, a los que de una forma u otra los están atendiendo; poniendo en la presencia del Señor a tantos que están sufriendo las consecuencias de esta pandemia. Y, al mismo tiempo, trabajando y sirviendo desde la tarea que la Iglesia me ha encomendado.

Una palabra o lema que resuma tu ministerio. 

Las últimas palabras de la Santísima Virgen en el Evangelio; como Madre nuestra que es, sólo quiere lo mejor para sus hijos, que seamos plenamente felices y, nos regala ese consejo maternal que nos dio en las Bodas de Caná y que son como su testamento: "Haced lo que Él os diga". Esas palabras en las que nos llama a vivir como Ella, atentos a la voluntad de Dios, a lo que el Señor nos pida, para hacerlo vida en nuestra vida.

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«Le estoy profundamente agradecido por cada una de las parroquias y encargos pastorales»

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Antonio J. Coronado

Antonio Jesús Coronado Morón (Málaga, 1971) es el Vicario General de la Diócesis de Málaga. Este año celebra las bodas de plata de ordenación sacerdotal (7 septiembre 1996).

¿Qué sentimientos afloran al celebrar su 25 aniversario de ordenación sacerdotal?

Sin lugar a duda, un profundo sentimiento de alegría y acción de gracias a Dios por haberme llamado por el camino del sacerdocio; por tanto y por todo lo que me ha dado a lo largo de todos estos años; le estoy profundamente agradecido por cada una de las parroquias y encargos pastorales, lo mismo que de todas las personas que el Señor me ha puesto en el camino y con las que he tenido la alegría de poder trabajar al servicio de Dios y de la Iglesia.

¿Quién es para ti Jesucristo?

Es Aquel que tras el encuentro con Él le da un nuevo horizonte y sentido a tu vida, como decía el papa Benedicto. Es el centro de todo. Te diría las palabras de santo Tomás que hemos escuchado en este tiempo pascual: “Señor mío y Dios mío», y las de san Pablo: «Para mí la vida es Cristo». Como Él mismo nos dice, es el Camino, la Verdad y la Vida.

¿A quién debes tu vocación sacerdotal?

Evidentemente al Señor, que es el que llama a cada uno; a la Santísima Virgen que, como Madre, está siempre ahí; y a todos aquellos que el Señor pone a nuestro lado y nos ayudan en ese camino de discernimiento: mi familia, amigos, «El Romeral», que es el colegio donde estudié; tantos sacerdotes que con su vida han sido ejemplo y estímulo, y a los grupos y actividades parroquiales en los que participaba.

¿Volverías a ser sacerdote si volvieses a nacer? ¿Por qué?

Sin dudarlo, volvería a ser sacerdote. No hay mayor alegría y felicidad que responder a la vocación a la que el Señor nos llama, recorriendo el camino que ha pensado para cada uno de nosotros y en el que nos quiere como instrumentos suyos al servicio de la construcción del Reino.  

¿Cómo has vivido sacerdotalmente estos últimos meses con la pandemia del Covid 19?

Pues teniendo un lugar muy especial en mi oración por aquellos hermanos nuestros que han fallecido a causa de esta enfermedad; recordando a los enfermos y, a los que de una forma u otra los están atendiendo; poniendo en la presencia del Señor a tantos que están sufriendo las consecuencias de esta pandemia. Y, al mismo tiempo, trabajando y sirviendo desde la tarea que la Iglesia me ha encomendado.

Una palabra o lema que resuma tu ministerio. 

Las últimas palabras de la Santísima Virgen en el Evangelio; como Madre nuestra que es, sólo quiere lo mejor para sus hijos, que seamos plenamente felices y, nos regala ese consejo maternal que nos dio en las Bodas de Caná y que son como su testamento: «Haced lo que Él os diga». Esas palabras en las que nos llama a vivir como Ella, atentos a la voluntad de Dios, a lo que el Señor nos pida, para hacerlo vida en nuestra vida.

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Antonio Rejano: «Jesucristo da un siempre nuevo horizonte a nuestra vida»

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Antonio Rejano Ruiz (Granada, 1954) es sacerdote del OPUS Dei que sirve en la Diócesis de Málaga. Este año celebra sus bodas de plata sacerdotales (15 septiembre 1996(.

¿Qué sentimientos afloran al celebrar el aniversario de tu ordenación sacerdotal? 

Todavía me quedan unos meses (será en septiembre) para un aniversario tan especial y ahora en lo que me centro es en la preparación, cuidando la celebración de la santa Misa, centro y raíz de la vida interior del sacerdote, pidiéndole que “no me acostumbre nunca a un milagro tan grande” y a mimar mi oración personal, camino para crecer en la amistad con Jesucristo que da un siempre nuevo horizonte a nuestra vida y a María Santísima.

¿Quién es para ti Jesucristo? 

Es la segunda persona de la Santísima Trinidad, verdadero Dios y verdadero Hombre que ha querido padecer por mí hasta dar la última gota de su sangre, para que pueda ir al Cielo. Y para ello ha querido quedarse en la Eucaristía.

También ha querido estar 33 años entre nosotros, de los que 30 ha estado “oculto” dándonos ejemplo de vida y como decía antes dándonos siempre un nuevo horizonte a nuestra vida. Le pido todos los días que me aumente la fe para que me crea de verdad que lo que me va a hacer feliz, hacer feliz a los demás y conseguir llegar al Cielo es hacer las cosas como las haría Él si estuviese en mi lugar.

¿Estás contento con el ejercicio de tu ministerio en la diócesis de Málaga? ¿Por qué? 

Como sabes, soy sacerdote de la Prelatura Opus Dei, ejerciendo mi encargo pastoral en Málaga. Fundamentalmente me encargo de la preparación de las familias (no sólo de l@s hij@s) del colegio Sierra Blanca para que sean buen@s cristian@s, y de una manera especial de los que están en los sacramentos de iniciación cristiana.

Estoy contento, porque se ve que si le dedicas tiempo a cada una de las familias, las respuestas son muy sorprendentes y positivas. Eso sí, requiere mucha dedicación y paciencia, pero la gracia de Dios nunca se queda corta. 

También es muy importante la formación doctrinal (no sólo la práctica de la piedad en la familia) porque ese es uno de los temas pendientes que tenemos en España –no sólo en esta diócesis- en estas familias jóvenes y de edad intermedia.

Lo mismo te podría decir de las personas que se acercan a recibir el sacramento de la penitencia en la parroquia de san Juan, que es donde confieso. Le doy muchas gracias a Dios de como las catequesis del Papa Francisco sobre la confesión y la Eucaristía ayudan a muchas personas a tomarse más en serio su vocación cristiana.

¿A quién debes tu vocación sacerdotal? 

Como bien sabes, la vocación es un don de Dios, que concede a quien Él quiere y cuando quiere.

En mi caso, que soy numerario del Opus Dei, y ya tenía una vocación concreta desde que era muy joven. (Soy comandante de Artillería y ya era del Opus Dei cuando entré en la Academia de Zaragoza). Todos los numerarios tenemos los estudios de filosofía y teología que tiene cualquier sacerdote antes de ordenarse, con independencia de que en su vida algunos recibamos la vocación sacerdotal y otros durante toda su vida ejerzan su profesión.

Por otra parte, en lo humano, creo que ayuda a ver lo que quiere el Señor de ti, el ejemplo y la alegría de personas que tienen esa vocación y por supuesto –por lo menos en mi caso- el ejemplo y la educación que me dieron mis padres, acompañada de la formación que recibí en el Colegio de los Maristas de Granada.

¿Volverías a ser sacerdote si volvieses a nacer? ¿Por qué? 

Por supuesto. Si lo que uno quiere y para eso está en este mundo, es cumplir con el plan que Dios tiene para cada uno, que eso es la vocación, y Dios te regala ese don vocacional, que pese a todas nuestras debilidades y falta de correspondencia, Él siempre está ahí, esperando tu conversión, y con ella cierta facilidad para poder llegar al Cielo. ¡Qué más se puede pedir!

¿Cómo has vivido sacerdotalmente estos últimos meses con la pandemia del Covid-19? 

Yo creo que todos hemos podido comprobar en este tiempo lo limitados que somos y las pocas cosas que tenemos en nuestras manos, para que salgan como nosotros queremos. Evidentemente que lleva a la frustración o depresión si uno sigue intentando humanamente resolver las cosas o a abandonarse en las manos de Dios, aceptando de la manera que Él permite o quiere las cosas aunque uno no lo entienda y que nos recuerda lo que decían de Nuestra Madre Santa María cuando guardaba eso que no entendía en su corazón. Así que yo creo que este tiempo nos ha ayudado a hacer más actos de abandono en las manos de Dios, para que Él lo resuelva antes y mejor.

Una palabra o lema que resuma tu ministerio.

No soy de los que me guste tener lemas o cosas por el estilo, pero si hay algo que muchas veces me vino a la cabeza son unas palabras de un sacerdote santo, director espiritual de un seminario gallego hace muchos años, que me dijo: «Antonio, te digo lo mismo que le decía a mis seminaristas antes de ordenarse, que intentes desaparecer tú, para que la gente pueda ver a Jesús».

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Trabajadores cristianos se solidarizan con la plantilla de Cotronic Málaga

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Nota de prensa de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) de Málaga ante la situación de los trabajadores de Cotronic.

Trabajadores cristianos de Málaga apoyan las movilizaciones de los trabajadores de Cotronic, perteneciente al grupo empresarial ACS, para impedir la continua degradación de las condiciones laborales.

El presidente de la HOAC de Málaga, Paco Guzmán, ha acudido a la concentración que los trabajadores vienen realizando desde el pasado 7 de mayo, a las puertas de la empresa, para expresarles su solidaridad y mostrar su apoyo a una reivindicaciones que considera “justas”.

Cotronic, que trabaja principalmente para Telefónica, aunque también para Iberdrola y Endesa, fue adquirida por Cobra, filial de ACS en el verano de 2019. Desde entonces, según el Comité de Empresa, la dirección ha maniobrado para cambiar las condiciones de trabajo e incluso para destituir a la representación sindical.

La última decisión empresarial que ha indignado a la plantilla ha sido el traslado forzoso de cinco empleados, bajo la amenaza de despido. Es el anticipo de un plan para enviar al 70% de los trabajadores lejos de la provincia o, si no aceptan, al paro. Muchos de ellos rozan la cincuentena y tiene familia a su cargo.

La HOAC de Málaga ha expresado su solidaridad con la plantilla y se ha sumado a las protestas, ante la degradación constante de las condiciones de trabajo. “Con la situación actual, mandar a las personas trabajadoras y a sus familias a otra provincia, nos parece una barbaridad. Algunos llevan trabajando en la empresa 20 o 25 años, tienen su vida aquí”, ha expresado Paco Guzmán.

 “Nos parecía importante estar con estos trabajadores que luchan por defender la dignidad del trabajo, que se está mercantilizando aún más, a través del modelo de subcontratas. Las empresas buscan rentabilizar al máximo sus inversiones, solo piensan en el beneficio económico, olvidándose de la persona, de sus familias y del entorno en que desarrollan su actividad”, opina Guzmán.

Varios integrantes de este movimiento de Acción Católica especializado en el mundo obrero y del trabajo han estado presentes en las concentraciones, como muestra de cercanía a esta lucha concreta y disposición a acompañar y difundir sus reclamaciones. Su presidente diocesano ha ofrecido a acompañar a los trabajadores, difundir las razones del conflicto y, en la medida de sus posibilidades, trasladar la preocupación por el futuro de los empleos en juego a los ámbitos eclesiales y sociales en los que está presente.

En 2019 ya fueron despedidos 12 trabajadores en lo que los representantes sindicales consideran que fue un ERE encubierto, denunciado ante la justicia. En la actualidad quedan 104 personas trabajadoras, entre el centro de Málaga y de Marbella. Cotronic se enfrenta, además, a una veintena de juicios por modificaciones injustificadas de las condiciones de trabajo y otras infracciones de la legislación laboral.

HOAC de Málaga

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Día mundial de la educación católica

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Las diferentes organizaciones internacionales de la enseñanza católica han acordado, a propuesta del papa Francisco y como una iniciativa más para el desarrollo de un Pacto Educativo Global, celebrar un Día Mundial de la Educación Católica. Este año tendrá lugar mañana, 13 de mayo, y a partir del próximo año se volverá a festejar cuarenta días después de la Pascua de Resurrección.

Este año, que será el primero, Escuelas Católicas ha animado a sus más de 1.900 centros a que lo celebren comunicando el valor que como escuela católica aportan a su entorno, así como dando a conocer su compromiso con la transformación social y personal.

Son muchos los escolares, profesores, equipos directivos, padres y comunidad educativa en general que están llamados a celebrar este Día Mundial, ya que la presencia de la educación católica en el mundo es muy amplia. Según el Informe Global sobre Educación Católica 2021, 61,7 millones de escolares en el mundo estudian en centros católicos en etapas obligatorias, de los cuales 35 millones corresponden a la Educación Primaria y más de 6,5 millones en enseñanzas medias y superiores no obligatorias. Las escuelas católicas, asimismo, están especialmente presentes en países de bajos ingresos, donde uno de cada siete estudiantes de la escuela primaria está en una escuela católica.

La celebración de este Día Mundial es una oportunidad para que la escuela católica afiance su compromiso para una fraternidad universal y una nueva evangelización, respondiendo así al llamamiento del Papa para un Pacto Educativo Global. Se trata, además, como señala el secretario general de Escuelas católicas, Pedro Huerta, de una ocasión para que “en todo el mundo demos gracias por la misión evangelizadora de la escuela de ideario católico y además visibilicemos un modelo educativo que ha sabido responder a la complejidad de la situación derivada de la pandemia mundial por el coronavirus”.

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La resurrección de Jesús acredita su persona divina y la verdad de sus palabras

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Reproducimos la homilía del Obispo diocesano pronunciada en la Misa de bendición de la obra pictórica de Ibáñez en la Iglesia de la Inmaculada Concepción de Albox

Lecturas bíblicas: Hch 10,25-26.34-35.44-48. Sal 97,1-4 (R/. «El Señor revela a las naciones su justicia»). 1Jn 4,7-10. Aleluya: Jn 14,23 («Si alguno me ama, guardará mi palabra…»). Evangelio: Jn 15,9-17.

Queridos hermanos y hermanas:

Nos congrega esta mañana la celebración de la misa dominical de este domingo VI de Pascua que, como todo el tiempo pascual, está centrado en la resurrección de Cristo del lugar de los muertos y en su glorificación junto a Dios Padre por su victoria sobre la muerte. Es un tiempo particularmente apto para bendecir el retablo sobre de la resurrección de Cristo obra del artista Juan García Ibáñez, que diseñó el presbiterio y el altar que dedicó mi venerado predecesor Mons. D. Rosendo Álvarez Gastón el 8 de diciembre de 1999. Ibáñez realizó las pinturas del retablo, que han venido dando marco a la modesta imagen de la Inmaculada, hoy sustituida por la talla realista de la Purísima, también suya y a la que ahora marco un pequeño retablo clásico que para ella ha creado. Al mismo tiempo, se han incorporado al retablo de 1999 dos nuevos lienzos alusivos a la Concepción Inmaculada de María Virgen: el pecado de nuestros primeros padres y la anunciación a María, que da título a la iglesia Catedral y a tantas iglesias parroquiales de la diócesis.

En este conjunto contemplamos hoy las escenas eucarísticas de la última Cena y la aparición del Resucitado a los caminantes de Emaús, que aluden de izquierda a derecha a la consagración del vino y del pan.

Hoy bendecimos esta obra artística y la remodelación del retablo del presbiterio, acción sacramental que prolongamos en la bendición del magnífico retablo de la Resurrección, obra de este autor almeriense que ofrece él ofrece como aportación generosa al patrimonio histórico artístico de su parroquia, enriqueciendo con obras de nuestro tiempo el patrimonio diocesano. En el retablo de la Resurrección no sólo ha retocado el artista la imagen del resucitado, sino que ha agregado a él, para constituir un conjunto armonioso los nuevos lienzos que completan la presencia gloriosa de Cristo en la Iglesia. En este conjunto contemplamos hoy las escenas eucarísticas de la última Cena y la aparición del Resucitado a los caminantes de Emaús, que aluden de izquierda a derecha a la consagración del vino y del pan. Un retablo destinado a la capilla del Santísimo Sacramento, en la que se ubican el sepulcro de los restos del beato Juan Ibáñez Martínez, presbítero mártir que se cuenta entre los mártires de Almería muertos por Cristo en la persecución religiosa del pasado siglo. Sobre su sepulcro se halla el lienzo de su efigie, obra también del artista que escolta el retablo que bendecimos.

Nuestra homilía tiene hoy ilustraciones plásticas que nos ayudan a concentrar la atención en la Resurrección del Señor, pues cada vez que comemos y bebemos los dones eucarísticos en la celebración de la Misa anunciamos la muerte del Señor hasta que vuelva glorioso (cf. 1Cor 11,26). El evangelio de este domingo sexto de Pascua recoge un fragmento más del discurso del adiós de Jesús en la noche de la última Cena. Próxima ya la partida definitiva del Señor y con ello el alejamiento físico de sus discípulos por su muerte y resurrección, Jesús les habla del amor que el Padre le ha tenido, para confiarles que los ha amado del mismo modo; y añadir con intensa exhortación que, si ellos le quieren, deben permanecer en él. El pasado domingo veíamos que Jesús se servía de la alegoría de la vid y los sarmientos para explicar a sus discípulos que, al igual que los sarmientos se nutren de la savia de la vid, así deben permanecer unidos a él para vivir de la vida divina que les llega por medio de él como sucede con el tronco de la vid que alimenta a los sarmientos. Sin este alimento los sarmientos no pueden dar fruto y los tampoco los discípulos si no permanecen unidos a Jesús (cf. Jn 15,5-8). Una vez que Jesús ha puesto esta premisa explica que la permanencia en él equivale a guardar sus mandamientos, que Jesús les resume en el amor que los deben unir a él y al Padre (Jn 15,10).

Esta comunión de los discípulos con Jesús es el embrión de la Iglesia y en él se contienen tanto el ministerio de los sucesores de los apóstoles como la congregación de los fieles que ha de seguir a la predicación del evangelio. El segundo concilio del Vaticano afirma que «los Apóstoles, mediante el anuncio del Evangelio en todas partes, acogido por los oyentes bajo la acción del Espíritu Santo, reúnen la Iglesia universal que el Señor fundó en los Apóstoles y construyó sobre Pedro, el primero de ellos, siendo el propio Jesús la piedra angular»[1]. Como venimos considerando estos días de Pascua, somos integrados en la Iglesia mediante el bautismo que nos introduce en la comunión eclesial, y esta comunión es con los Apóstoles y con sus sucesores, con la comunidad de discípulos, mediante la cual entramos en comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo, como dice la primera de san Juan (cf. 1Jn 1,3). No podríamos llegar a esta comunión sin la acción del Espíritu Santo en nosotros, porque es él quien infunde en el corazón de los creyentes el amor, la caridad de Dios, que es virtud teologal infundida, igual que las otras dos virtudes teologales, la fe y la esperanza. No son alcanzadas por las fuerzas humanas o la disciplina de sus facultades; son don de Dios que nos viene por la inhabitación en nosotros del Espíritu santificador. El amor es la misma vida divina, y así dice la primera de Juan: «Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor» (1Jn 4,8), para afirmar a continuación que el amor de Dios se ha manifestado «en que Dios mandó al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de él» (1Jn 4,9).

La resurrección de Jesús acredita su persona divina y la verdad de sus palabras, porque en su victoria sobre la muerte Dios ha confirmado cuanto Jesús afirmó de sí mismo: Él es «la Verdad y es el Camino y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí.

La resurrección de Jesús acredita su persona divina y la verdad de sus palabras, porque en su victoria sobre la muerte Dios ha confirmado cuanto Jesús afirmó de sí mismo: Él es «la Verdad y es el Camino y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre» (Jn 14,6-7), pues por medio de él entramos en la comunión con el misterio divino, donde se nos descubre el sentido del mundo y de la vida humana, y tomamos parte en la vida divina, aquí de un modo incipiente y de forma consumada y plena en la vida eterna que esperamos. La resurrección es la pieza clave del mensaje cristiano, cuyo anuncio siempre tendrá una dimensión apologética, es decir, de acreditación positiva de la intervención de Dios en la vida de Jesús, revelando que Él, en verdad, era el Cristo redentor del mundo, el Salvador universal.

Es misión de la Iglesia llevar el anuncio de la buena noticia de la salvación en Cristo a todas las naciones, en obediencia gozosa al mandato de Cristo resucitado a los Apóstoles, a los que ordena predicar el Evangelio y bautizar a todas las gentes enseñándoles a guardar cuanto él les ha enseñado y prometiéndoles: «Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el final de los tiempos» (Mt 28,20). No fue, sin embargo, fácil para los discípulos de Jesús llegar a la convicción plena del carácter universal del Evangelio, tal como podemos ver en la primera de las lecturas de este domingo, donde se recoge el pasaje de la estancia de Pedro en casa del centurión romano Cornelio. Ante la crítica de cuantos sostenían la postura de que los paganos que vinieran a la fe en Cristo debían observar todas las leyes y tradiciones judías recibidas de Moisés, Pedro afirma con contundencia que «Dios no hace acepción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea» (Hch 10,34-35).

Fue necesario el primer concilio de la historia de la Iglesia, si así llamamos a la reunión de los apóstoles y los presbíteros en Jerusalén, como nos informa el libro de los Hechos, donde se halla recogida la carta de las conclusiones conciliares que los Apóstoles enviaron a todas las Iglesias (cf. Hch 15.23-29). En esta asamblea promovida por Bernabé y Pablo, se tomó la firme decisión de no imponer a los cristianos venidos del paganismo la ley de Moisés que obligaba a los hebreos y que prescribía la circuncisión de los varones. San Pablo expone en sus cartas cómo la salvación se da no por la circuncisión, sino por la fe en el Evangelio de Cristo. El Apóstol de las gentes asegura con convicción, sabiendo que la razón está de su parte: «Pues no hay distinción [entre judíos y paganos], ya que todos pecaron y están privados de la gloria de Dios, y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención realizada en Cristo Jesús» (Rm 3,22.23).

Por la resurrección de Cristo Hijo de Dios, el Padre ha derramado el don del Espíritu Santo sobre todos los creyentes en Jesús como sucedió con la casa de Cornelio, como así lo demanda la pregunta de Pedro en aquella casa: «¿Se puede negar el agua del bautismo a los que han recibido el Espíritu Santo igual que nosotros? Y mando bautizarlos en nombre de Jesucristo» (Hch 10,47-48). Así, pues, nos apremia la evangelización y no podemos cejar en este empeño, porque es misión de la Iglesia llevar la buena noticia de la salvación a todos los hombres y pueblos, a todas las naciones. No podemos transformar en una empresa meramente humanitaria la obra de las misiones ad gentes, es decir, el anuncio del Evangelio a los pueblos y sociedades no cristianas, porque este anuncio es el gran programa de Cristo como evangelizador enviado por el Padre al mundo.

Encomendamos la obra misionera de la Iglesia a la que es estrella de la evangelización, la Inmaculada Virgen María, reina de los mártires y señora nuestra, y a la intercesión de los bienaventurados mártires de Almería.

Iglesia parroquial de la Inmaculada Concepción de Albox

9 de mayo de 2021

+ Adolfo González Montes, Obispo de Almería

[1] Vaticano II, Constitución dogmática sobre la Iglesia Lumen gentium, n. 19.

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