Inicio Blog Página 4850

“Vuestra misión es acercar a Dios a las personas”

0

El Obispo ha bendecido la ampliación del convento de las Hermanas de María Stella Matutina en La Rambla

Monseñor Demetrio Fernández ha bendecido la ampliación de las instalaciones del convento de las Hermanas de María Stella Matutina en La Rambla. A partir de ahora el convento cuenta con tres habitaciones que harán de hospedería para las personas que quieran vivir unos días de retiro y oración y a la que han llamado “Betania”. El prelado durante su homilía les ha recordado que el carisma de una comunidad contemplativa “es ofrecer a los hombres la posibilidad de vivir en la eternidad por algunos momentos”. Vuestra tarea es “ofrecer el espacio, el momento y la fórmula para vivir la oración” ha añadido monseñor Demetrio Fernández.

El Pastor de la Diócesis terminaba su alocución asegurando que la vida contemplativa “es útil en la Iglesia” y que en la diócesis de Córdoba hay cientos de ellos repartidos en comunidades orando por nosotros. En los días previos a la celebración de la jornada de la vida contemplativa monseñor Demetrio Fernández ha pedido que oremos por ellos y ha apuntado que esta vocación “es un gran beneficio porque nos recuerda que la relación con Dios desde ser la primera preocupación para todos”.

La Hermana Ana Catalina, superiora de la comunidad en La Rambla, ha destacado que la vida contemplativa “debe ser misionera y aliviar a los que llevan un peso grande”. El objetivo de las tres nuevas habitaciones es recibir a jóvenes, matrimonios, consagrados y laicos que buscan un momento de intimidad con el Señor.

El Obispo estuvo acompañado de Antonio Prieto, Vicario General, el párroco de Ntra. Sra. de la Asunción de La Rambla, José Ángel Arévalo, Pablo Lora, párroco de Santa María del Soterraño de Aguilar de la Frontera, y del párroco de Ntra. Sra. de la Asunción de Montemayor, Miguel Ángel Raigón.










































 

La entrada “Vuestra misión es acercar a Dios a las personas” apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

La catedral y el Museo Catedralicio de Murcia reinician el programa “Conocer para Conservar” en junio

0

La catedral de Murcia reabre sus puertas

El programa Conocer para Conservar se presentó a finales de octubre de 2019, a los cinco meses tuvo que ser suspendido por la pandemia. Durante los primeros meses del programa el conjunto catedralicio recibió más de 10.000 visitas. Desde el 14 de marzo de 2020, día en el que se decretó el estado de alarma, el conjunto catedralicio ha estado cerrado al uso cultural y turístico. En el último trimestre de 2019 el Cabildo catedralicio de Murcia presentaba su plan de acción en turismo religioso y cultural bajo el nombre Conocer para Conservar, un impulso del Cabildo para contribuir al posicionamiento de Murcia como destino de turismo cultural y religioso que se frenó a causa de la pandemia derivada del Covid-19. Los resultados de los primeros meses del programa, hasta el 14 de marzo de 2020, fueron muy positivos, prestando servicio a más de 10.000 visitantes, el 70% de fuera de la Región, y sirvió para testar los nuevos servicios que pretenden ofrecer una experiencia de visita entretenida, enriquecedora, e interpretativa del patrimonio religioso, histórico, artístico y cultural del conjunto catedralicio de Murcia. El 1 de junio, el Cabildo retoma el programa con la misma ilusión y objetivo, posicionar la visita a Murcia en la vanguardia del turismo religioso y cultural dentro de España. Para ello los responsables han estado durante la Feria Internacional de Turismo (FITUR), desarrollando acciones con operadores turísticos para reiniciar la actividad. Para esta nueva temporada 2021, la DNA, empresa que ayuda al Cabildo en la gestión cultural y turística, espera ir recuperando paulatinamente visitantes. El objetivo prioritario es ir recuperando la normalidad y ofrecer una apertura estable, con visitas adecuadas a las medidas sanitarias vigentes, de modo que sea posible atender el interés mostrado por algunas agencias de viajes y empresas de cruceros que están programando actividades y ofertas para este verano en Murcia. Dentro de los acuerdos formalizados para esta nueva etapa, destaca el acuerdo con Atrápalo, una de las OTA (Online Travel Agency) más fuertes del mercado español con más de siete millones de visitas al mes, para comercializar la experiencia de visita. Atrápalo cuenta con 300 colaboradores, cuatro millones de usuarios registrados, hoteles, espectáculos, restaurantes y paquetes de viajes y actividades, entre ellas la visita a la catedral de Murcia y al museo. Los responsables entienden que este año la tecnología y la digitalización van a ser las variables más importantes para captar diferentes segmentos del mercado turístico, y con este acuerdo se van a lanzar campañas de marketing y comunicación muy enfocadas a la demanda con mayor interés en el turismo cultural, a la espera de recuperar poco a poco el flujo de turistas a los que seduce, especialmente permitiendo profundizar en la religión, el arte, la historia, y la riqueza espiritual del conjunto catedralicio. Para más información sobre horarios y modalidades de visitas, puede visitarse la web catedralmurcia.com/visita/

La entrada La catedral y el Museo Catedralicio de Murcia reinician el programa “Conocer para Conservar” en junio aparece primero en Diócesis de Cartagena.

Ver este artículo en la web de la diócesis

El arcipreste de Alcalá de Guadaíra será este año el exaltador eucarístico de la localidad

0

El arcipreste de Alcalá de Guadaíra será este año el exaltador eucarístico de la localidad

Rafael Calderón, párroco de San Sebastián en Alcalá de Guadaíra, será el próximo exaltador eucarístico de la localidad. Así lo informó la Sección de la Adoración Nocturna Española presente en el municipio el pasado domingo, 23 de mayo, Solemnidad de Pentecostés.

El pregón – que se celebra desde hace doce años- tendrá lugar mañana, 29 de mayo, a las nueve de la noche en el Monasterio de Santa Clara. El encuentro contará, además, con la participación musical de las hermanas clarisas.

Rafael Calderón es adorador nocturno desde joven en su Écija natal, y un buen conocedor de esta Archicofradía del Santísimo Sacramento. Asimismo, “está imbuido ya de las tradiciones relativas a la festividad del Santísimo Corpus Christi en nuestra localidad”, señalan fuentes de la ANE.

El párroco, por su parte, ha pedido a los alcalareños en general y a los adoradores en particular que lo encomienden al Señor Sacramentado, “para que su pregón sea acorde con las fiestas de nuestra Alcalá”.

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Solemnidad de la Santísima Trinidad (Liturgia del 30- 5-2021)

0

Solemnidad de la Santísima Trinidad (Liturgia del 30- 5-2021)

Primera lectura

El Señor es el único Dios, allá arriba en el cielo y aquí abajo en la tierra; no hay otro

Deuteronomio 4, 32-34, 39-40

Pregunta, pregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra: ¿Hubo jamás desde un extremo a otro del cielo palabra tan grande como ésta? ¿Se oyó semejante? ¿Hay algún pueblo que haya oído como tú has oído la voz del Dios vivo hablando de en medio del fuego, y haya sobrevivido? ¿Algún dios intentó jamás venir a buscarse una nación de en medio de otra nación por medio de pruebas, señales, prodigios y guerra, con mano fuerte y tenso brazo, por grandes terrores, como todo lo que Yahveh vuestro Dios hizo con vosotros, a vuestros mismos ojos, en Egipto?
Reconoce, pues, hoy y medita en tu corazón que Yahveh es el único Dios allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; no hay otro.
Guarda los preceptos y los mandamientos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, tú y tus hijos después de ti, y prolongues tus días en el suelo que Yahveh tu Dios te da para siempre.

Salmo responsorial

Salmo 33, 4-6, 9, 18-20, 22

R. / Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad. 

  • La palabra del Señor es sincera, y todas sus acciones son leales; él ama la justicia y el derecho y su misericordia llena la tierra.
  • Pues recta es la palabra de Yahveh, toda su obra fundada en la verdad; él ama la justicia y el derecho, del amor de Yahveh está llena la tierra.
  • La palabra del Señor hizo el cielo, el aliento de su boca, sus  ejércitos; porque Él lo dijo y existió; Él lo mandó y todo fue creado.
  • Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme, en los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempos de hambre.
  • Nosotros esperamos en el Señor, Él es nuestro auxilio y escudo. Que tu misericordia , Señor, venga sobre nosotros como lo esperamos de ti.

Segunda lectura

Habéis recibido un Espíritu de hijos de adopción, en el que clamamos “¡Abba Padre!”

Primera carta del apóstol san Pablo a los Romanos  8, 14-17

En efecto, todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios.
Pues no recibisteis un espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien, recibisteis un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abbá, Padre!
El Espíritu mismo se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios.
Y, si hijos, también herederos: herederos de Dios y coherederos de Cristo, ya que sufrimos con él, para ser también con él glorificados. 

Evangelio

Bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo

Evangelio según san Mateo 28, 16-20

Los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron.
Jesús se acercó a ellos y les habló así: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.»

______________________________________________________________________

Comentario bíblico de Antonio J. Guerra

­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­La fiesta de la Trinidad habla de la generosidad de Dios que quiere compartir su vida con los hombres. En el Deuteronomio se vislumbra ya esa generosidad; Moisés hace apreciar a los judíos la iniciativa divina de la alianza en el Sinaí en la que se crean unos vínculos impresionantes entre Dios y su pueblo. Ahora bien, con Jesús se supera esa alianza, ya que introduce a los creyentes en la vida íntima de Dios. Jesús vive en medio de los discípulos la vida del Hijo de Dios, plenamente consciente del amor del Padre, con una confianza ilimitada y con una obediencia incondicional a su voluntad. Por medio de Él, Dios es conocido como el Padre que tiene un Hijo de la misma dignidad. Una relación paterno-filial que forma una comunión perfecta en el amor. San Pablo nos dice en la segunda lectura que hemos recibido un espíritu de hijos que nos permite “clamar Abbá, Padre”. El Espíritu nos introduce en una relación profunda con Dios, convirtiéndonos en coherederos con Cristo, pues nos convierte en hijos en el Hijo. Este misterio de participación divina es posible gracias a la pasión y resurrección de Jesús. El Bautismo se convierte en la puerta de entrada a la intimidad de la vida de Dios, pues se trata de la incorporación a la muerte y resurrección del Señor.

El Hijo de Dios se ha hecho hombre para revelar el amor del Padre y comunicarnos el Espíritu Santo, y con esto introducirnos en la vida de Dios, que es una vida de amor. En Galilea, donde todo empezó recibe la Iglesia naciente una misión universal: hacer discípulos del Resucitado a todos para que puedan experimentar la intimidad del Dios amor.

Para la reflexión:

  1. ¿Cómo hizo discípulos el mismo Jesús? ¿Qué es lo que caracteriza al discípulo?
  2. La misión de los discípulos de Jesús es bautizar y enseñar un estilo de vida basado en el Evangelio.
  3. La encarnación y la redención tienen como finalidad introducirnos en la vida íntima del amor de Dios: un solo Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.

 

______________________________________________________________________

Lecturas de IX semana de Tiempo Ordinario. I semana de salterio

  • Domingo 30. Solemnidad de la Santísima Trinidad. Jornada Pro Orantibus (CEE).
  • Lunes 31. La Visitación de la Bienaventurada Virgen María. Sof 3, 14-18 o bien, Rom 12 9-16b
  • Martes 1. San Justino, mártir. Tob 2, 9-14; Sal 111; Mc 12, 13-17
  • Miércoles 2.  San Marcelino y San Pedro, mártires. Tob 3, 1-11 a. 16-17 a; Sal 24; Mc 12,18-27
  • Jueves 3. San Carlos Luanga y compañeros, mártires. Tob 6, 10-11. 7, 1. 8-17. 8, 4-9 a; Sal 127; Mc 12, 28b -34
  • Viernes 4. San Juan Grande, religioso. Tob 11, 15-17; Sal 145; Mc 12, 35-37Nació en Carmona (Sevilla) el año 1546. Religioso de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, fue insigne por su dedicación a los cautivos, abandonados y marginados. Cuidando de los apestados durante una epidemia, al haberse contagiado, falleció en Jerez de la Frontera, el año 1600.
  • Sábado 5. San Bonifacio, obispo y mártir. Tob 12, 1. 5-15. 20; Sal Tob 132-8; Mc 12, 38-44

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Las representaciones más antiguas de San José en la Archidiócesis

0

Con motivo del Año de San José, repasamos hoy las representaciones más antiguas de este santo en nuestra Archidiócesis: las que encontramos en el sepulcro de don Gonzalo de Mena y en un libro de Coro, ambos de la Catedral, así como en el retablo de la Parroquia de Alanís.

Cronológicamente las imágenes más primitivas de San José que se conservan son las dos que aparecen formando parte de sendos relieves de la Presentación del Niño Jesús al Templo y de la Huida a Egipto que decoran el sepulcro del arzobispo don Gonzalo de Mena que se conserva en la Capilla de Santiago de la Catedral, una obra anónima de posible influencia italiana y fechable en el año 1401, según la inscripción que se encuentra en el propio sepulcro.

El relieve de la Presentación del Niño muestra a la Virgen sosteniendo al pequeño Jesús sobre el altar y tras Ella a San José vestido con túnica y manto recogido por delante, sosteniendo con su mano derecha un cirio mientras que con la izquierda porta un canasto con dos pichones. Sobre ambos, un ángel que parece bajar de lo alto hace mover con gran dinamismo un incensario. Al otro lado del altar, el anciano Simeón extiende un paño para coger al Niño.

En la escena de la Huida a Egipto, San José aparece tirando de la borriquita en la que María está montada con el Niño en brazos. El santo Patriarca viste en esta ocasión solamente una túnica mientras enarbola un hatillo con otra túnica.

Posteriores son las miniaturas del llamado Maestro de los Cipreses, que diversos investigadores identifican con Pedro de Tortolero, que aparecen en un libro de Coro de la Catedral, pudiéndose fechar en la primera mitad del siglo XV, tal vez alrededor de los años 1431 y 1436, datación de los frescos del Monasterio de San Isidoro del Campo que se relacionan con el mismo autor de las miniaturas citadas o de algún artista de su mismo círculo. Así, en el libro 60 aparecen dos miniaturas en las que encontramos a San José: el Nacimiento de Jesús y la Adoración de los Magos. En la primera, nuestro santo muestra largas barbas dividas en dos y sus manos abiertas expresan su admiración ante el Hijo de Dios recién nacido. En la Adoración de los Magos, San José aparece descubriéndose ante el cortejo que llega para adorar al Niño.

De finales del siglo XV es el magnífico retablo de la Parroquia de las Nieves de Alanís cuya autoría puede relacionarse con el círculo de Sánchez de Castro, en el que encontramos tres escenas con la presencia de San José: el Nacimiento de Cristo, la Adoración de los Magos y la Presentación del Niño al Templo. En los tres casos nuestro santo presenta rasgos comunes, con cabello y barbas blancos, llevando un bastón y vestido con capa roja, bajo la cual se distingue una túnica de color verde.

 

 

Antonio Rodríguez Babío, delegado diocesano de Patrimonio Cultural

Ver este artículo en la web de la diócesis

Celebración del Corpus Christi en Granada, el jueves 3 de junio

0

El Santísimo Sacramento en la procesión el año pasado.

En la S.I Catedral.

Un año más, Granada se viste de fiesta con motivo de la celebración de la fiesta del Cuerpo del Señor, en el Corpus Christi, el jueves 3 de junio. Y un año más lo hará ajustado a las circunstancias actuales de pandemia, pero con la misma devoción hacia el Señorío de Dios, que por su amor infinito por nosotros y nuestra salvación y perdón de los pecados está con nosotros cada día de nuestra vida.

La S.I Catedral de Granada acogerá la Eucaristía del Corpus Christi el jueves 3 de junio, a las 10 horas. Estará abierto a la asistencia de los fieles, hasta completar el aforo permitido, en virtud de las restricciones establecidas por la situación de pandemia. En este sentido, se aplican asimismo las medidas sanitarias establecidas.

La procesión será por el interior de la Catedral en la que los fieles podrán venerar al Señor desde sus propios asientos en los bancos. El Santísimo Sacramento será llevado en un trono pequeño con andas.

La Eucaristía del Corpus Christi el 3 de junio podrá verse en directo por internet en la televisión diocesana Virgen de las Angustias, en www.vatelevision.com

El domingo siguiente, 6 de junio, también celebraremos la fiesta del Corpus Christi junto con toda la Iglesia Universal, en la Solemnidad y, por ello, Día de la caridad. Ese día, la Eucaristía en la Catedral será a las 11 y a las 12:30 horas, ésta última presidida por nuestro arzobispo D. Javier Martínez y retransmitida por televisión en el canal diocesano www.vatelevision.com

Paqui Pallarés
Delegada de Medios de Comunicación Social

Ver este artículo en la web de la diócesis

Un paso decisivo en el compromiso evangelizador de todo el Pueblo de Dios

0

Un paso decisivo en el compromiso evangelizador de todo el Pueblo de Dios

Artículo del Delegado Diocesano de Catequesis en Granada con motivo del Motu Proprio «Antiquum Ministerium», por el que el Papa Francisco instituye el ministerio del catequista.

El pasado día 11 de Mayo, el Papa Francisco instauraba en la Iglesia el ministerio del catequista a través del motu proprio “Antiquum Ministerium”. Con esta disposición papal se ha dado un paso importante en el desarrollo de la ministerialidad del Pueblo de Dios, promovida por el Concilio Vaticano II para subrayar la importancia del compromiso del laicado en la obra de la evangelización. En efecto, como el mismo concilio afirma: “el apostolado de los laicos es una participación en la misión salvadora misma de la Iglesia, ya que todos están destinados a este apostolado por el Señor mismo a través del bautismo y de la confirmación” .

Por otra parte, y más concretamente a lo que al ministerio del catequista se refiere, el documento ofrece una rica y espléndida exposición sobre su naturaleza y carácter vocacional que merece la pena leer y reflexionar, no sólo de forma personal, sino también a nivel comunitario, pues se trata de un nuevo ministerio de la comunidad que enriquecerá la vida eclesial.

En ese sentido, la pretensión de estas líneas no es tanto la de presentar una síntesis de la carta del Papa, sino más bien, ofrecer unas claves que faciliten su lectura y comprensión para descubrir la importancia que tiene la institución del ministerio del catequista en cuanto al desarrollo de la ministerialidad laical en la vida de la Iglesia. Las presentamos en diez puntos.

1. Este ministerio nos recuerda el carácter profético de todo el Pueblo de Dios y su compromiso en la transmisión-enseñanza de la fe. Todo bautizado está comprometido con la fidelidad a la Palabra del Señor para hacer llegar su Evangelio a toda criatura, pues la vida del Verbo es su misma vida. En efecto, injertado por el bautismo en la vida de Cristo, el fiel cristiano “pregona” con su propia vida cotidiana la Palabra encarnándola en sus quehaceres ordinarios.

2. Ahora bien, además de este apostolado, propio de todo bautizado, los laicos, por la misma gracia y dinamismo bautismal, pueden también ser llamados de diversas maneras a cooperar más directamente con el apostolado de los pastores como lo atestigua la gran tradición carismática del Nuevo Testamento, donde es posible reconocer la presencia activa de bautizados que ejercieron el ministerio de transmitir de forma más orgánica, permanente y vinculada a las diferentes circunstancias de la vida, la enseñanza de los apóstoles y evangelistas.

3. La fuente de todo carisma o ministerio en la Iglesia es el Espíritu Santo que nunca ha dejado de infundir en los bautizados los dones necesarios para edificar, sostener y rejuvenecer a su Esposa, la Iglesia.

4. La forma genuina de la transmisión-enseñanza de la fe es el testimonio de la vida común. La comunión de Dios que es amor se transmite mediante en testimonio del amor recíproco vivido en el seno del Pueblo Santo de Dios del que el catequista ha de ser testigo y artífice privilegiado. No en vano el Papa advierte que “la comunión de vida es una característica de la fecundidad de la verdadera catequesis” .

5. Todo ministerio en la Iglesia, aún cuando se ejerza personalmente como es el caso del catequista, siempre es expresión de la comunión eclesial, cuyo fin principal y primario es la edificación del Cuerpo de Cristo. De ahí que el catequista como testigo, maestro, mistagogo y acompañante en el camino de la fe sólo pueda desarrollar su identidad con coherencia y responsabilidad mediante la participación directa en la vida de la comunidad cristiana bajo la guía de su pastor, el Obispo .

6. La brújula de todo ministerio eclesial ha de ser la fidelidad creativa, pues la fidelidad al origen fundante reclama que pueda ser accesible, significativa para el hombre de cada época a la que está destinada. Como muy bien se afirma en la carta: “fidelidad al pasado y responsabilidad por el presente son las condiciones indispensables para que la Iglesia pueda llevar a cabo su misión en el mundo” .

7. El ministerio del catequista posee un fuerte sentido vocacional que requiere el debido discernimiento por parte del Obispo.

8. Para un mejor discernimiento, el Papa indica algunas cualidades que han de acompañar a los que desempeñen el ministerio de catequistas:
a. Han de ser hombres y mujeres de una profunda fe y madurez humana.
b. Deben participar activamente en la vida de la comunidad cristiana fomentando la comunión.
c. Han de recibir la debida formación bíblica, teológica, pastoral y pedagógica.
d. Deben ser fieles colaboradores del ministerio ordenado con disponibilidad apostólica “diocesana”.

9. Al tratarse de un ministerio con una función relevante en el dinamismo de la Iglesia, ha de asumirse con voluntad de estabilidad, no tratándose de un servicio esporádico o momentáneo, que ha de ser reconocido y confiado por el Ordinario del lugar quedando evidenciado mediante el Rito de Institución.

10. Por último, el catequista ha tener siempre presente que, aunque esté vinculado al ministerio apostólico, garante de la transmisión de la fe apostólica y de la unidad de la Iglesia, su ministerio es de índole laical por lo que ha de desarrollar su servicio eclesial desde su vocación específica, la “secularidad”, mostrando con su propio testimonio cómo la vida humana vivida desde la fe resplandece con toda su belleza en todos los ámbitos de la vida cotidiana sin caer en ninguna expresión de clericalización.

Antonio Jesús Pérez Martínez
Delegado episcopal de catequesis del Arzobispado de Granada

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Jóvenes del colegio Virgen de Gracia reciben la Confirmación en la Catedral

0

Jóvenes del colegio Virgen de Gracia reciben la Confirmación en la Catedral

Los nuevos confirmandos recibieron el sacramento de manos de Mons. Javier Martínez en la tarde de ayer, 27 de mayo, acompañados por sus catequistas, padrinos y familiares.

La Catedral de Granada acogió en la tarde de ayer, día 27, una nueva celebración en la que varias decenas de jóvenes recibieron el sacramento de la Confirmación de manos del Arzobispo y ante la presencia de sus catequistas, padrinos y familiares.

Los jóvenes, en su mayoría alumnos del Colegio Virgen de Gracia, recibieron de Mons. Javier Martínez la profundización durante su homilía del significado de este importante sacramento con el que culmina la iniciación cristiana cuyos signos son el Santo Crisma que unge en la frente y la imposición de las manos.

ESPÍRITU SANTO, COMPAÑERO DE VIDA

“Dios hace con vosotros una Alianza de amor nueva y eterna con Dios. En esa alianza participamos, en primer lugar por el Bautismo, todos habéis sido bautizados de pequeños. Vuestros padres quisieron que tuvieseis la vida de Dios desde el primer momento. Hoy le decís al Señor que le conocéis, que queréis vivir según su camino porque le conocéis, sabéis que os quiere y esperáis de Él lo más grande que se puede esperar de nadie: el perdón sin limites, la resurrección dela carne y la vida eterna. Es el Señor quien confirma entregándoos plenamente su propio espíritu de hijo de Dios para acompañaros en la vida”, destacó Mons. Martínez.

Posteriormente a la homilía, los jóvenes fueron avanzando hacia el altar acompañados por sus padrinos o madrinas de confirmación para recibir el óleo y la oración del pastor antes de continuar con la celebración eucarística.

Al término de la celebración, los nuevos confirmandos recibieron la felicitación de los presentes por la recepción de la gracia del Espíritu con la alegría de compartir este importante momento con sus compañeros de estudios.

María José Aguilar
Secretariado de Medios de Comunicación Social

 

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

«Cerca de Dios y del dolor humano». Carta del Obispo con motivo de la Jornada Pro-Orantibus 2021

0

Queridos hermanos y hermanas:

En la solemnidad de la Santísima Trinidad celebramos la Jornada Pro Orantibus, es decir, por los que oran por nosotros, y se nos llama a renovar nuestra comunión, mediante la oración, con aquellas personas que han consagrado su vida a la oración por nosotros en la vida contemplativa. En nuestra diócesis onubense tenemos la suerte de contar con cinco monasterios contemplativos: el Monasterio de Santa María de Gracia de Huelva, de MM. Agustinas; los monasterios de Santa Catalina Mártir en Aracena y de San Juan Bautista en Villalba del Alcor, de las MM. Carmelitas; el Monasterio de Santa María de Cinta de Huelva, de las HH. Oblatas de Cristo Sacerdote, y el Monasterio de Divina Misericordia y San José, de Cumbres Mayores, de Carmelitas Descalzas.

Estas comunidades son una gran riqueza para nuestra diócesis. Los corazones de sus miembros laten al unísono, viviendo en su cotidianeidad la comunión con la Trinidad que todos, por nuestro bautismo, estamos llamados a experimentar. Nada de lo nuestro les es ajeno, como decía Santa Teresa de Lisieux, en el corazón de la Iglesia son el amor. Por eso, hoy, en esta jornada, quiero, mediante estas letras, señalaros a esas comunidades que, mediante la oración y el trabajo, siguiendo cada una su propio carisma espiritual, forman parte de esta Iglesia local de Huelva, elevando, día a día, sus manos y su oración como ofrenda suave, como incienso ante la presencia del Señor.

Animo a todos los diocesanos a que estiméis, cada vez más, a estas comunidades; a que recéis por ellas; a que os preocupéis por ellas, a que las conozcáis. A cuantas chicas os podáis estar planteando vuestra consagración a Dios, os ruego que miréis a estos monasterios, donde, si Dios así lo dispusiera, podéis seguir a Cristo en radicalidad evangélica, profesando los votos de pobreza, castidad y obediencia, viviendo la vida de la Iglesia en torno a la liturgia y el trabajo, orando por todo el Pueblo de Dios.

Hoy se valora mucho la efectividad, pero desde la antigüedad cristiana ha habido hombres y mujeres que han escuchado la llamada del Señor a “escoger la mejor parte” en la vida monástica. El diálogo de nuestras monjas y monjes con Jesús no es inútil, se traduce en bienes para la Iglesia y la sociedad. Hoy mismo, cuando nos acecha el miedo y la preocupación por el futuro, como dicen los obispos de la Comisión de la Vida Consagrada de la CEE, es un clamor que atraviesa también “los muros de monasterios y conventos donde hombres y mujeres del Espíritu elevan al Señor de la Vida su himno y su plegaria”. “Cerca de Dios y del dolor humano”, es el lema de esta Jornada Pro Orantibus. Nuestros monasterios viven esta realidad cada vez que escuchan los ruegos de cuantos se encomiendan a sus oraciones. Conocen las alegrías, pero también las penas, y son un testimonio permanente para nosotros: una ofrenda viva y perenne, una llama, un constante ejemplo y referente de la primacía del Señor en la vida de los bautizados.

Termino con unas palabras del Santo Padre, que abundan en cuanto he dicho: “La oración de súplica que se hace en sus monasterios sintoniza con el Corazón de Jesús que implora al Padre para que todos seamos uno, así el mundo creerá (cf. Jn 17, 21). ¡Cuánto necesitamos de la unidad en la Iglesia! Que todos sean uno. ¡Cuánto necesitamos que los bautizados sean uno, que los consagrados sean uno, que los sacerdotes sean uno, que los obispos sean uno! ¡Hoy y siempre! Unidos en la fe. Unidos por la esperanza. Unidos por la caridad. En esa unidad que brota de la comunión con Cristo que nos une al Padre en el Espíritu y, en la eucaristía, nos une unos con otros en ese gran misterio que es la Iglesia” (Encuentro con monjas contemplativas, Lima, 21-I-2018).

Pidamos a la Santísima Virgen por estas comunidades contemplativas, para que crezcan, se fortalezcan y sigan aportando a la Iglesia la riqueza y la fecundidad de la oración.

Con afecto os bendigo.

+ Santiago Gómez Sierra, obispo de Huelva

Huelva, 30 de mayo de 2021. Solemnidad de la Santísima Trinidad.

El Amor con el que somos amados

0

Homilía en la Eucaristía del Sacramento de la Confirmación en la S.I Catedral, el 28 de mayo de 2021.

Muy queridos hijos:

Dejadme que comience haciéndoos una pregunta, que sé que no la podéis contestar aquí, pero sería bonito hacer de la pregunta una conversación: ¿Cómo os imagináis a Dios cuando os lo imagináis?

Os voy a poner una especie de dilema. Si nos lo imaginamos como un ser, nos lo imaginamos un poco como el emperador de la “Guerra de las Galaxias”, o como un ser sobrenatural, como el dios de los bosques de la película “La princesa Mononoke”. Inmediatamente, nos damos cuenta de que esa imaginación es inadecuada, porque en el momento en que hacemos de Dios un ser, por muy poderoso que sea, por muy grande que sea, por muy inmenso que podamos imaginarlo, no deja de ser un ser y un ser sólo puede ser un relojero de todo lo que constituye el mundo, y es una imagen de Dios muy pobre, insuficiente, inadecuada. Pero, si no nos lo imaginamos como un ser, tendemos a imaginarlo como una energía. Es muy frecuente, ahora mismo, que es una energía muy grande, muy poderosa. Si nos lo imaginamos como energía, nos podemos imaginar que todas las cosas participan de la energía. Es muy diferente a imaginarlo como un ser, pero una energía no tiene corazón. Una energía no ama. Una energía no se apasiona y, por lo tanto, no puede ser un ser personal.

Eso pone de manifiesto que todas nuestras imaginaciones, que están basadas en experiencias nuestras, de los sentidos, no son capaces de representarse a Dios. Hay, por supuesto, una tercera hipótesis, que es la hipótesis de que Dios no existe. Pero esa hipótesis es todavía más difícil de sostener, porque si Dios no existe, ¿por qué lloramos? Si Dios no existe, ¿por qué reímos? ¿Por qué nuestro corazón busca el amor? ¿Por qué anhelamos ser felices y sufrimos cuando no lo somos? Tenemos una imagen de lo que es la felicidad y esa imagen está conectada de algún modo con una experiencia de amor, de un amor muy singular, un amor que no se acabe. Un amor que no se canse, que no se fatigue, que no nos ponga condiciones.

Ese es el Dios verdadero. La única definición que hay en el Nuevo Testamento de Dios es “Dios es Amor”. Hay otra: “Dios es luz y en Él no hay tiniebla alguna”. Pero es luz, precisamente, porque es Amor; y todo el que ama ha nacido de Dios y participa del Ser de Dios de una manera especial. En realidad, todo lo que existe. En vuestros ojos, en vuestro pelo, en vuestra alma, en vuestro corazón, más que en ningún otro sitio. Está también en las piedras, en el más diminuto de los seres vivos, en las montañas, en las galaxias. Pero más que en ninguna otra criatura, en el ser humano creado a imagen y semejanza de Dios. Como decía San Agustín: “Nos hiciste, Señor, para Ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti”.

A responder a esa inquietud ha salido a nuestro encuentro Jesucristo. Después de una preparación de muchos siglos, para que el Pueblo de Israel pudiese comprender, asomarse un poquito al Misterio sin fondo del amor de Dios, el Hijo de Dios nace de la Virgen, como nos representa esa preciosa imagen de María Madre y Reina que preside ahora nuestro presbiterio; y ha compartido nuestra condición humana y se ha entregado por nosotros hasta la muerte. “No hay mayor amor que el que da la vida por aquellos a los que uno ama”. Y el Hijo de Dios ha sufrido una muerte ignominiosa, libremente, para mostrarnos y para hacernos partícipes de Su amor. De hecho, Él explicó su muerte en la Última Cena como una alianza; una alianza de amor que Dios había prometido ya en el Antiguo Testamento. “Esta es la sangre de una nueva Alianza, una Alianza nueva y eterna”, para el perdón de los pecados y para participar de la vida divina. Ese es el significado de la muerte de Cristo, una Alianza, un amor. Y ese es el significado de la Encarnación. Un amor tan grande del Dios infinito y todopoderoso por su criatura. El Dios que ha querido unirse a nosotros, no porque Él necesite de nuestro amor o buenas obras, sino porque nosotros necesitamos de Él. Necesitamos de su Amor, de su Compañía, de la certeza, de su fidelidad para con nosotros, para con cada uno de nosotros. Y una fidelidad que no esté condicionada.

Algunos de vosotros sacaréis muy buenas notas, otros no. Algunos tienen unos defectos y unas cualidades. Somos criaturas siempre necesitadas y necesitadas de un amor infinito. Cristo nos ha dado a los hombres Su vida divina, Su vida de Hijo de Dios. “En él habitaba corporalmente -decía San Pablo- la plenitud de la divinidad”. Y Él nos ha entregado Su Espíritu y lo ha dejado en manos de Su Iglesia para poder comunicarnos esa vida divina, que es el Espíritu de Dios, el Espíritu del Padre y del Hijo, pero el Espíritu del Hijo, que nos permite a nosotros vivir como hijos de Dios y vivir en la libertad gloriosa de los hijos de Dios.

Esto corrige algunas imágenes que tenemos así, populares y en parte falsas, de la Confirmación. Decimos con mucha frecuencia “me voy a confirmar”. Mentira, vosotros no os confirmáis. Incluso en la monición de entrada decía que ibais a confirmar vuestra fe. Sí, en cierto sentido, vais a profesar la fe que profesaron en vuestro Bautismo, pero no venís aquí a confirmar la fe y que, a partir de ahora, vais a ser mucho más buenos. Si eso fuera el centro de esta celebración, una especie de ceremonia de graduación en la Iglesia, vuestra alegría sería muy frágil. Tendría muy poco recorrido, porque el primer día que metáis la pata, el primer día que cometáis un error, que vuelva a salir a lo mejor el geniecito que tienes o te pelees con tu madre o padre, dices “¿ahora, vuelvo a la catequesis? Pues, no funcionó. Hice un propósito muy fuerte y estaba el obispo y todo…”. Si entendéis así la Confirmación, estáis perdidos. Vosotros no confirmáis nada. Vosotros profesáis la fe, previamente a la Confirmación, y en la fe lo que decís se lo decís al Señor, no me lo decís a mí. Al Señor que conocéis; que conocéis a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Al Dios que es Comunión de amor y que esperáis de Él lo que no podíais esperar de nadie de este mundo, ni siquiera de la persona que os quiera más, ni siquiera de vuestros padres, o de vuestro esposo o de vuestros hijos el día de mañana, que es el perdón de los pecados sin límite (con respecto al número o a la gravedad de los pecados), la resurrección de la carne y la vida eterna. Sólo Dios, sólo un amor infinito puede dar eso.

Entonces, lo que le decís al Señor cuando profesáis la fe es: “Señor, yo Te conozco y sé que me amas. Digo ‘sí’ a tu amor. Quiero rechazar la vida que viene de satanás y quiero la vida que viene de Ti”. Deseo Tu vida. ¿Y para qué quiere venir el Señor a vosotros? Para estar con vosotros. Para nada más. Para que no estéis solos. Para que sepáis que sois queridos y con un amor infinito, y que lo seréis siempre. Yo sé que esta tarde se olvidará y que algunos de vosotros a lo mejor un día le dais la espalda al Señor o lo expulsáis de vuestro corazón, de vuestra vida, porque la vida es muy compleja y pasan muchas cosas, y se os hace difícil, y surgen cosas como el resentimiento. Yo os juro que ni siquiera en ese caso el Señor os abandonará. Que seguirá junto a vosotros. Seguirá en vosotros y esa es la Confirmación.

Es una alianza eterna. Antes de que existiera Sierra Nevada y las pléyades o la luz del sol, el Señor te tenía presente. El Dios infinito, el Dios verdadero, el Dios vivo te tenía presente y ha dicho “te quiero”. Y cuando Dios dice “te quiero” es para siempre, porque no es como nosotros, que tenemos un poquito de amor y queremos -queremos a quien nos quiere-, nos cansamos de querer, dejamos de querer, queremos un tiempo, queremos con muchas condiciones. No. Dios os ha dicho “te quiero” y hoy confirma ese “te quiero” que ha dicho desde toda la eternidad, que ha verificado y ratificado en la cruz, haciendo una Alianza eterna con todos los hombres, si todos los hombres estuvieran dispuestos a acoger ese amor. Y todos participáis de esa alianza por vuestro Bautismo. Y hoy el Señor confirma esa alianza y te vuelve a decir: “Te quiero, quiero estar contigo, quiero que puedas vivir contento”, porque hay un amor infinito que es tuyo, que lo posees, que me posees a mí, que posees al Señor.

Hablar de alianza es hablar de una especie de matrimonio. El Señor ha creado el matrimonio y al hombre y la mujer, para que podamos entender algo de Su Alianza de amor con nosotros. Y en el matrimonio, los dos son uno. Vosotros, al acoger la alianza, os hacéis del Señor. Pero también el Señor se hace vuestro. Es vuestra posesión, al mismo tiempo que vosotros sois posesión del Señor. Una posesión que no es como la de Gollum -“mi tesoro”-, que empequeñece al que tiene un amor posesivo de ese tipo. No. Es un amor que os hace ser, que os hace florecer, que os hace crecer, que ensancha vuestro corazón, que llena la vida de oxígeno fresco y de gusto por la vida.

Una vez oí yo decir, y me parece muy verdadero: ¿cuál es el fruto de haber conocido a Jesucristo? En el Evangelio dice que eso es la vida eterna: conocer a Dios y a su Enviado, Jesucristo. ¿Y cómo se manifiesta eso? Pues, en una alegría especial que no hay que fabricar, que no hay que construir, sino que nace del fondo del corazón y en un gusto por la vida. Un cristiano es alguien que tiene gusto por la vida y las cosas bellas de la vida, las cosas buenas de la vida y que las disfruta y que las cuida, y ayuda a que crezcan. Esa es nuestra contribución al mundo: vivir la vida que el Señor nos da. Vivirla al aire libre, con frescura, con alegría y el mundo cambia. Al menos cambia un par de metros cuadrados alrededor de cada uno de vosotros y eso ya es un cambio inmenso. Y cambia de ser una vida en la que vivimos al estilo Gollum -“mi tesoro”-, tratando de acumular tesoros para mí (hasta las personas hacemos de ellas “mi tesoro”, y las hacemos polvo, las empequeñecemos), a una vida donde la vida se convierte en don, en regalo. Cada uno de vosotros sois un regalo. Y un regalo con un valor infinito para cada uno, que no depende de vuestras notas, de vuestra profesión, ni del dinero que tengáis, ni de la familia a la que pertenezcáis, ni la clase social, ni nada de eso.

Cada uno de vosotros valéis la Sangre preciosa de Cristo, que vale más que el mundo entero. Ese es el amor con que sois amados y ese es el amor con el que el Señor esta tarde confirma en cada uno de nosotros, a través de unos gestos muy pequeños, pero esos gestos son los que ha querido el Señor que sirvieran para la comunicación de Su vida. No los despreciéis. Los seres humanos nos comunicamos y nos decimos cosas a través de gestos también muy pequeños. Una sonrisa, una mirada a veces, un beso. Qué gesto más pequeño es un beso, o una caricia. Es verdad que los gestos humanos pueden ser falsos. Hay besos falsos. Pienso siempre en el de Judas, el que significa una traición, pero eso es porque somos seres humanos. Pero, todos los gestos a través de los cuales pasan cosas grandes y bellas en nuestra vida son gestos pequeños, que pueden ser muy determinantes. En un beso de verdad puede pasar la vida entera, puede cambiar la vida entera. Los gestos de la Confirmación pueden ser gestos muy pequeños y por ellos pasa la vida divina y el amor infinito de Dios para cada uno de vosotros. No los despreciéis.

+ Javier Martínez

Arzobispo de Granada

28 de mayo de 2021

S.I Catedral de Granada

Enlaces de interés