Inicio Blog Página 4662

La llegada de pateras este verano y la crisis de Afganistán marcaron la convocatoria del Círculo de Silencio

0

La Mesa Diocesana de Atención y Acogida de Migrantes y Refugiados de Cádiz y Ceuta, a través de la concentración del Círculo de Silencio del mes de septiembre, quiso hacer presente a todas las personas migrantes que durante los meses de verano han llegado a las costas de nuestro país y también a las que no lo consiguieron.

Reunidos, como es costumbre, en la Plaza de la Catedral de Cádiz, a través de la lectura de un manifiesto se denunció que «sólo durante el pasado fin de semana alrededor de 700 migrantes llegaron a las costas españolas, la mayor parte de ellos a las Islas Canarias, y al menos 182 a las costas de Andalucía en diez pateras y una rueda de camión».

Según datos aportados por fuentes de Salvamento Marítimo y la Policía Nacional, 122 personas llegaron a nuestra provincia. Dos de ellas cruzaban el Estrecho a bordo de la cámara neumática de un camión y el resto en cinco pateras. A las costas almerienses arribaron 60 migrantes en cinco embarcaciones.

Durante la jornada del sábado, las autoridades marítimas tuvieron que auxiliar a 86 personas en Cádiz y a 43 en Almería, todas ellas en pateras. El domingo, en la provincia gaditana, a las seis de la madrugada, Salvamento Marítimo rescató a 30 magrebíes (29 varones y una mujer) a unas ocho millas del Castillo de San Sebastián.

Al mismo tiempo, se lamentó la muerte de 14 personas durante el mes de agosto a bordo de un cayuco rescatado cerca de Fuerteventura. Los cadáveres fueron lanzados al mar durante la travesía y otro cuerpo sin vida llegó a la costa de la isla hace apenas una semana.

Así, el Círculo de Silencio se sumó al dolor de las familias de esas personas y mostró su solidaridad por la angustia que sufren muchas de ellas, aún sin noticias de sus familiares que partieron buscando un nuevo horizonte. «Parece que ninguna ley impedirá que las personas que sufren guerras, miserias, explotación e injusticias, sigan cruzando fronteras para ejercer su derecho a vivir con dignidad».

Por otro lado, la complicada y dramática situación en Afganistán también ocupó los minutos del Círculo de Silencio. «Tenemos presente a las miles de personas que han tenido que salir de Afganistán por miedo al terror que se ha instaurado en su país. Y también nos hacemos eco de las historias de vida de todas las personas que han quedado atrapadas en Afganistán sin perspectivas de poder huir de esa pesadilla. Pedimos a nuestros dirigentes políticos que pongan todos los medios posibles para acoger dignamente a la ciudadanía afgana que busca refugio para que puedan ejercer su derecho al asilo con todas las garantías». Asimismo, los participantes del Círculo de Silencio secundaron las peticiones del manifiesto que ha sido firmado por más de 120.000 personas y que ya está en el Parlamento Europeo, en el que se insta a la comunidad internacional a exigir a los talibanes que mantengan abiertas las fronteras de Afganistán a quienes quieran salir del país, en especial a las mujeres. Otra petición de este manifiesto es que la comunidad internacional presione para que el régimen talibán reconozca el derecho de las mujeres a una educación y una sanidad «normalizadas» para poder trabajar.

A través de este manifiesto reclaman que se respeten los deberes elementales de solidaridad y compasión humana admitiendo en los vuelos y convoyes de repatriación de extranjeros al mayor número posible de afganos y, especialmente, afganas en peligro inminente.

Con todo, bajo este clima de reflexión, solidaridad y denuncia de lo acontecido en los últimos meses se dio paso al tiempo de silencio.

#gallery-1 { margin: auto; } #gallery-1 .gallery-item { float: left; margin-top: 10px; text-align: center; width: 16%; } #gallery-1 img { border: 2px solid #cfcfcf; } #gallery-1 .gallery-caption { margin-left: 0; } /* see gallery_shortcode() in wp-includes/media.php */ Ver este artículo en la web de la diócesis

Jornada del migrante y refugiado 2021

0

El departamento de Migraciones, dentro de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad humana, ha hecho públicos los materiales para la Jornada mundial del migrante y del refugiado 2021. «Hacia un <nosotros> cada vez más grande» es el lema con el que se celebrará esta Jornada el próximo 26 de septiembre. Y el objetivo, tomar conciencia de la situación del mundo en el que vivimos ante el desafío de las migraciones y las oportunidades que nos ofrecen de cara al futuro.

En nuestra diócesis, en el marco de esta jornada, el obispo presidirá la Eucaristía en la Catedral de La Laguna, el 26 de septiembre, a las 19:30 horas.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Mons. Saiz impartirá el sacramento del orden del diaconado a ocho jóvenes y del presbiterado a un nuevo aspirante

0

Mons. Saiz impartirá el sacramento del orden del diaconado a ocho jóvenes y del presbiterado a un nuevo aspirante

La Catedral hispalense acogerá el próximo sábado 18 de septiembre la ceremonia de ordenación presbiteral de Jesús Espinar, y las ordenaciones diaconales de ocho candidatos, todos pertenecientes al Seminario Metropolitano de Sevilla.

Los aspirantes al diaconado son: Aniceto Vadillo (35),  de la Parroquia de la Asunción, de Osuna; Alejandro García (27), de la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, de Sevilla; Francisco J. Sancho (26), de la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima, de Los Rosales; Jesús García (24), de la Parroquia de San Marcos Evangelista, de El Saucejo; Manuel Robledo (26), de la Parroquia de Santa María la Mayor, de Sanlúcar la Mayor; Manuel Mena (27), de la Parroquia Santa María de la Mesa, de Utrera; Rubén Blasco (37), de la Parroquia de Omnium Sactorum, de Sevilla y Victoriano Martín (35), de la Parroquia de Nuestra Señora de la Antigua y Beato Marcelo Spínola, de Sevilla.

La Eucaristía la presidirá monseñor José Ángel Saiz, arzobispo de Sevilla a las once de la mañana en el Altar del Jubileo. Un momento especial que los ordenandos esperan compartir con sus compañeros de Seminario y su equipo formativo, con los párrocos que los han acogido durante los últimos cursos, así como con sus familias y amigos, y con todos los sevillanos que rezan por las vocaciones sacerdotes.

El acceso será por Puertas de los Palos y de San Miguel a partir de las diez de la mañana.

Ver este artículo en la web de la diócesis

‘Somos un pueblo que camina’

0

El camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio[1]. Caminar es siempre sinónimo de vida, de avances, de búsqueda, de reseteo de nuestra existencia. Como en Emaús (Lc 24, 13-35), solo caminando juntos, entorno a Jesús, nuestra vida cobra sentido. Como la de aquellos comerciantes, viajeros, soldados y familias enteras, en suma, cristianos sencillos que propagaron el Evangelio como el fuego en un cañaveral, por contagio.

He utilizado para titular este post, un canto de José Antonio Espinosa, muy popular en nuestras Eucaristías hace años, que nos sitúa ante una realidad, que no por repetida es suficientemente conocida. Todos los bautizados somos el Santo Pueblo de Dios. Quizás a muchos esto no les interese e incluso no le diga nada en su vida, pero es una realidad hermosa que tiene que iluminar el día a día de nuestra existencia como cristianos.

En los últimos años, hemos redescubierto la sinodalidad, el caminar juntos. El Concilio Vaticano II nos mostró, de nuevo, esta realidad hace más de 50 años. Sin duda, ello marcó un momento clave en la comprensión que la Iglesia tiene de sí misma, que nos ayuda a asumir una eclesiología de comunión. San Juan XXIII en su discurso de apertura dijo que la Iglesia había tomado la decisión de caminar juntos, quizás caminemos más lentos, pero lo haremos más unidos. En Sevilla, ya vivimos un Sínodo, en 1973, el Sínodo Hispalense para poner en práctica las enseñanzas del Concilio y adaptarlas a la realidad diocesana. Toda una experiencia que fue vivida con pasión e ilusión por muchos, sus frutos permanecieron en el tiempo y ayudaron a consolidar el Concilio Vaticano II en los difíciles y complejos años setenta en Sevilla.

Muchos otros hitos se han ido entretejiendo en todos esto años, ya en este siglo hemos podido vivir en primera persona dos momentos importantes para el laicado, uno en clave diocesana, y otro en clave nacional: La Asamblea Diocesana de Laicos (2006-2007) impulsada por el Cardenal Carlos Amigo Vallejo y la fase diocesana del Congreso Nacional de Laicos (2019-2020) acompañada por mons. Juan José Asenjo Pelegrina.

Cada iniciativa con su singularidad, aunque no tuvieron ni el sentido, ni la estructura de un Sínodo, si suscitó, de una u otra forma, una alta participación e interés diocesano, más de 11.000 personas en la Asamblea de Laicos y más de 8.000 en la fase diocesana del Congreso de Laicos, reunidos en unos 500 grupos por todo lo ancho y largo de nuestra geografía diocesana.

En estos meses, a pesar de la pandemia, hemos seguido trabajando en el Poscongreso de Laicos, siguiendo las indicaciones de la Comisión Episcopal de Laicos, Familia y Vida de la CEE. Hemos agradecido lo vivido y constituido el Equipo Diocesano de Trabajo del Poscongreso en Sevilla que tendrá que seguir trabajando, ya acompasando sus tareas, con la nueva convocatoria de Francisco del próximo Sínodo de los Obispos que iniciaría un nuevo proceso en todas las diócesis del mundo, el próximo 17 de octubre.

Este anuncio ha coincidido en el tiempo con un hecho singular en nuestra archidiócesis, la llegada de un nuevo arzobispo mons. José Ángel Saiz Meneses, al que hemos recibido con alegría y esperanza. Él nos exhortó en sus primeras palabras en Sevilla a “seguir caminando juntos en la vida y en la misión de la Iglesia, en sinodalidad, poniendo en práctica la espiritualidad de la comunión”, porque “el Señor nos ha elegido y nos envía para que demos un fruto abundante y duradero. A pesar de las dificultades del momento presente, a pesar de nuestra pobreza y pequeñez”. Subrayando que, para ello, es preciso “que demos testimonio del ideal de vida cristiana, con una espiritualidad recia y profunda”, todo un programa para vivir en plenitud nuestra fe.

En estos días, nuestro arzobispo nos ha ofrecido su primera carta pastoral, preñada de esperanza, donde nos anuncia que también en Sevilla en este curso, iniciaremos y viviremos el inicio, en su fase diocesana, de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que lleva por título “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión”. Este proceso sinodal de 2021 a 2023 nos llevará a seguir reflexionando de “abajo a arriba” en todas las diócesis y después seguirán dos fases más, la última ya Roma.  La noticia que ha pasado desapercibida en muchos ámbitos, nos situará en poco más de un mes ante un nuevo ejercicio de comunión. La sinodalidad no solo nos llevará a generar nuevas estructuras, simplificando las actuales, sino que tiene que llevarnos a una dinámica eclesial de mayor conversión personal y pastoral del modo en que concebimos la Iglesia, de cómo nos relacionamos con Dios y entre nosotros.

Sin duda, no es lo mismo hacer un Sínodo, que hacer, pensar de forma sinodal, para ello se necesita una conversión sinodal, que lleva implícita esa conversión personal y pastoral, que respeta la pluralidad, la diversidad en la unidad. No es fácil, pero hemos de suscitar de nuevo la esperanza. Ello nos lleva a pasar del “yo” al “nosotros”. Pero no podemos dejarnos llevar por simples eslóganes, si estos están vacíos, la realidad no cambia, no transforma personas y estructuras, como nos recuerda Francisco una y otra vez. Por eso, es esencial en nuestros grupos, comunidades, parroquias, diócesis pasar de las palabras a los hechos, con prudencia y mesura. Siendo creativos, pasando de las buenas ideas a concretar nuevas iniciativas, simplificando estructuras y generando procesos, con prudencia y sencillez, pero con audacia, determinación y entrega.

Entonces ¿cuáles podrían ser algunos signos de avance en la sinodalidad? Sin duda, hay uno que es esencial en toda comunidad eclesial: la necesidad de tener un presbiterio unido, entre si y entorno a su obispo. Además, necesitamos más que responsables de la pastoral de la comunidad, que también; personas, grupos, comunidades responsables. Por eso, es esencial no olvidar tan rápido lo vivido, hacer memoria, así tenemos siempre que construir sobre lo acontecido, e integrarlo, enriquecerlo. Por otro lado, tenemos que estar atentos, pues podríamos confundir el dinamismo que genera la comunión con los criterios con los que se organiza la sociedad a nivel institucional, y no es ese el camino por el que debemos avanzar, como insisten los responsables del próximo Sínodo. Lo nuestro es otra cosa, ya sabemos el Espíritu sopla donde quiere.

Para ir finalizando, me parece interesante destacar unas palabras que al respecto ha pronunciado recientemente el presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, el cardenal Bassetti, que plantea que “la sinodalidad es la forma externa que asume el misterio de la comunión en la vida de la Iglesia”. Subraya que la sinodalidad surge desde abajo, pero requiere espiritualidad evangélica y pertenencia eclesial, formación continua, disposición a acompañar y escuchar, a dialogar y mucha creatividad. Por tanto, si queremos crecer en nuestro caminar juntos no olvidemos estos consejos. Bassetti nos recuerda lo que ya planteó el texto Sinodalidad en la vida y la misión de la Iglesia de la Comisión Teológica Internacional de 2018. El documento nos subraya algunos rasgos esenciales del estilo sinodal: escucha, procesos, participación y responsabilidad, carismas, relaciones y diálogo.

Como nos recuerda el Documento Preparatorio del Sínodo de los Obispos  presentado esta semana, la consulta a la Iglesia Diocesana, no es producir documentos, como nos insiste el Papa, sino “hacer que germinen sueños, suscitar profecías y visiones, hacer florecer esperanzas, estimular la confianza, vendar heridas, entretejer relaciones, resucitar una aurora de esperanza, aprender unos de otros, y crear un imaginario positivo que ilumine las mentes, enardezca los corazones, dé fuerza a las manos”.

Vivir la sinodalidad necesita, por tanto, más que técnicas, métodos o programas, sobre todo, un nuevo modo de vivir nuestra espiritualidad como miembros de la Iglesia, y no solo individualmente. Un nuevo modo de vivir como un pueblo que camina, caminando juntos.

[1] Francisco, Conmemoración del 50ª aniversario de la institución del Sínodo de los Obispos, 17 de octubre de 2015.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Alumnos del CESET visitan la Mezquita de Fuengirola

0

El curso de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso impartido en el CSET San Pablo durante el curso 2020-21 concluyó el lunes 6 de septiembre con una visita a la Mezquita de Fuengirola, donde «recibieron una calurosa acogida por los jóvenes de la Mezquita y su Imán, Mohamed Kamal», como afirma el delegado de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso, Rafael Vázquez.

El grupo perteneciente al CSET San Pablo, Lux Mundi y la Parroquia de San José en Fuengirola hicieron la visita organizada por la Delegación de Ecumenismo, junto a su delegado, Rafael Vázquez, que explica que «tuvieron un tiempo de preguntas y un diálogo muy interesante y enriquecedor intercambiando puntos de vista, que nos permitió superar prejuicios y un mayor acercamiento a la comunidad musulmana».  

En este sentido, afirma Váquez, «a través de la delegación iremos organizando diferentes encuentros a largo del curso para que parroquias y grupos puedan conocer la realidad interreligiosa de nuestra Diócesis». 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Inscríbete en la Escuela Teológica San Manuel González

0

Del 13 al 24 de septiembre se abre el plazo de matriculación en la Escuela Teológica San Manuel González, en su sede en Málaga. Una oportunidad de formación que ofrece la Diócesis de Málaga, por la que ya han pasado 1.387 alumnos en la modalidad presencial y 96 en la semipresencial.

Aquí puede consultar toda la información sobre la Escuela Teológica San Manuel González, en sus diversas sedes.

La Escuela Teológica se inició en Málaga, como Escuela de Agentes de Pastoral el curso 1989-90, promovida por las Delegaciones Diocesanas de Apostolado Seglar y de Catequesis. Posteriormente ha abierto las siguientes sedes: Antequera (1993-94), Melilla (2013-14), Marbella (2017-18), Mijas Costa (2001-02), Nueva Andalucía (Marbella) (2001-02), Ronda (1997-98) y Torre del Mar (2003-04). En el curso 2015-16 se puso en marcha la modalidad semipresencial en los arciprestazgos de Coín y Ronda; posteriormente en los arciprestazgos de Álora (2018-19) y Axarquía Costa (2019-20).

La escuela ha renovado su Plan de Formación en el Curso 2010-11, y ha pasado a denominarse Escuela Teológica San Manuel González.

En sus 31 años de andadura han realizado el ciclo completo de formación 1387 alumnos en la modalidad presencial y 96 en la semipresencial

La Escuela es un ámbito formativo que actualmente desarrolla su actividad en seis sedes: Antequera, Málaga, Marbella, Melilla, Mijas Costa, Ronda y Torre del Mar, todas ellas al servicio de los arciprestazgos más cercanos. Además viene desarrollándose una forma semipresencial al servicio de los Arciprestazgos de Álora, Axarquía Costa, Coín y Ronda.

Además de su actividad propia pone su estructura al servicio de las ofertas formativas supraparroquiales de las distintas delegaciones diocesanas: Catequesis, Cáritas, Pastoral de la Salud, etc.

Objetivos

Entre sus objetivos: 

– Proporcionar una formación básica a todos los agentes y responsables de pastoral que estén dispuestos a colaborar de forma directa en la evangelización, comprometiéndose en las actividades pastorales de la Diócesis y en la vocación específica de los laicos de transformar el mundo según Dios.

– Facilitarles una experiencia de diocesaneidad y de apertura a las diversas sensibilidades o estilos de vida cristiana presentes en la Diócesis.

Los destinatarios de dicha Escuela son aquellas personas que deseen una formación básica articulada y sistemática de la fe cristiana; que estén realizando tareas diocesanas o parroquiales, en las hermandades y cofradías, en asociaciones y movimientos, o que se preparan para ello; o que quieran estar presentes en los ambientes de nuestra sociedad con talante evangelizador.

No se requiere ningún requisito académico para ser admitido, solo ser presentado por el párroco, por el Consejo Pastoral o por el responsable del movimiento o asociación a la que pertenezca; comprometerse a seguir el proceso de formación de la Escuela, dando prioridad a la asistencia a la misma; y estar abierto a realizar un trabajo diocesano, si fuese necesario.

Cada sesión formativa tiene tres momentos: uno primero de exposición de un tema por parte del profesor; la entrega del tema escrito al alumno y estudio personal de este durante la semana; y una reunión de grupo para poner en común el trabajo realizado por los alumnos, con una metodología que facilita la unificación fe/vida. Esta se inspira en el método de la revisión de vida de la Acción Católica: ver/juzgar/ actuar. En la reunión de grupo el alumno presenta por escrito y expone una breve síntesis personal del tema y las respuestas al cuestionario del mismo, sobre las que se dialoga.

Lo temas que se entregan a los alumnos tienen como referencias principales la Palabra de Dios, el Catecismo de la Iglesia Católica y el Plan de Formación Cristiana de Adultos publicado por la CEE.

Modalidad semipresencial

La modalidad semipresencial está al servicio de los arciprestazgos donde está establecida.

Sólo se pueden matricular las personas de dichos arciprestazgos que, por distancia o incompatibilidad de horarios, no pueden asistir a la forma presencial.

La forma semipresencial tiene un desarrollo similar a la presencial, salvo que las explicaciones del profesor se hacen mediante videos. Por tanto, todos los alumnos tienen que estar integrados en un grupo de trabajo, que acompañará un monitor puesto por la Escuela.

Los alumnos tienen que participar en unos encuentros de todos los grupos de la zona para resolver las dudas surgidas en los temas estudiados, conocerse, crear sentido diocesano, introducir los núcleos temáticos de los próximos temas que tendrán que estudiar y abordar las posibles dificultades que surjan.

Ver este artículo en la web de la diócesis

El obispo de Málaga felicita a las comunidades judías por sus fiestas

0

El obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, ha enviado a las comunidades judías de Málaga y Melilla su felicitación por las fiestas de Rosh Hashaná, Yom Kippur y Sukkot.

Descarga aquí el mensaje de felicitación del Obispo a la Comunidad Judía.

En su mensaje, D. Jesús Catalá afirma que con estas fiestas el pueblo judío hace «memoria agradecida» por las intervenciones del Altísimo en la historia. Asimismo, pide para ellos su abundante bendición, y la fortaleza en la fe para afrontar estos tiempos de dificultad.

Uniéndose a la felicitación extendida por el papa Francisco y la Conferencia Episcopal, el obispo de Málaga anima a las comunidades judías presentes en la Diócesis a que, a través de la Delegación de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso, «continuemos fomentando el encuentro, la colaboración y el diálogo sincero para seguir edificando una sociedad cada vez más fraterna».

TEXTO DEL MENSAJE DE FELICITACIÓN

A nuestros hermanos judíos:

En estos días nos unimos a vuestra alegría con ocasión de la celebración del Año Nuevo 5782 (Rosh Hashaná), del Día de la Expiación (Yom Kippur) y la Fiesta de las Tiendas o los Tabernáculos (Sukkot), con las que el pueblo judío hace memoria agradecida por las intervenciones del Altísimo en la historia.

Pedimos al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, que extienda sobre las Comunidades Judías de Málaga y Melilla su abundante bendición, y las fortalezca en la fe en estos tiempos de dificultad para muchos de nuestros hermanos.

Como Obispo de la Diócesis os transmito mi felicitación en nombre de la Comunidad Cristiana Católica de Málaga, y animo a que, a través de la Delegación de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso, continuemos fomentando el encuentro, la colaboración y el diálogo sincero para seguir edificando una sociedad cada vez más fraterna.

Nos unimos en nuestra felicitación a los mensajes enviados por el papa Francisco a la Comunidad Judía, así como la Conferencia Episcopal Española. Shalom alejem.

Jesús E. Catalá Ibáñez
Obispo de Málaga

Ver este artículo en la web de la diócesis

Alumnos del CESET vistan la Mezquita de Fuengirola

0

El curso de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso impartido en el CSET San Pablo durante el curso 2020-21 concluyó el lunes 6 de septiembre con una visita a la Mezquita de Fuengirola, donde «recibieron una calurosa acogida por los jóvenes de la Mezquita y su Imán, Mohamed Kamal», como afirma el delegado de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso, Rafael Vázquez.

El grupo perteneciente al CSET San Pablo, Lux Mundi y la Parroquia de San José en Fuengirola hicieron la visita organizada por la Delegación de Ecumenismo, junto a su delegado, Rafael Vázquez, que explica que «tuvieron un tiempo de preguntas y un diálogo muy interesante y enriquecedor intercambiando puntos de vista, que nos permitió superar prejuicios y un mayor acercamiento a la comunidad musulmana».  

En este sentido, afirma Váquez, «a través de la delegación iremos organizando diferentes encuentros a largo del curso para que parroquias y grupos puedan conocer la realidad interreligiosa de nuestra Diócesis». 

Ver este artículo en la web de la diócesis

“La Virgen de la Fuensanta desborda nuestra alegría”

0

El Obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández,  preside la solemne eucaristía en el Santuario de la Fuensanta. Ante la copatrona de Córdoba pide por las familias y señala la próxima  beatificación de 127 mártires de la persecución religiosa en Córdoba «como lámpara potentísima» de amor a Cristo

 

El Obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, ha presidido la eucaristía, concelebrada por una representación del Cabildo Catedral, en la solemnidad de Nuestra Señora de la Fuensanta, copatrona de la ciudad. A la celebración ha acudido el Alcalde de Córdoba, José María Bellido, la presidenta de la Agrupación de Hermandades y Cofradías, Olga Caballero y fieles y devotos de la Virgen de la Fuensanta.

A todos ellos se ha dirigido el Obispo para recordar el sentido de esta fiesta cordobesa que “se celebra para contagiarnos de la alegría de Dios, que viene de lo alto”, llegado el día de la Fuensanta, ha explicado el Obispo, abrimos nuestras manos a este don porque “María quiere concedernos su gracias, su bendiciones, su protección, por eso venimos hasta su Santuario: para invocarla y experimentarla como Madre”.

En su homilía, el Obispo de Córdoba, el Obispo ha proclamado que de Jesucristo y la Virgen María viene la salvación de cada uno de nosotros, “porque Dios la ha constituido en causa de nuestra alegría y mediadora de todas las causas” aunque pertenezcamos a “una banda de pecadores, redimidos por su sangre preciosa, a los cuáles Jesús ha dado una Madre, la Llena de Gracia”.

Monseñor Demetrio Fernández ha invitado a elevar la mirada e implorar a María en la Fiesta de Nuestra Señora de la Fuensanta, “la que se parece a Jesucristo, su Hijo, más que nadie y a su vez, el Hijo se parece a Ella, más que nadie”.

En alusión al Año Josefino que celebramos, el obispo de Córdoba ha llamado la atención sobre la importancia de san José en el orden de la salvación que “quiso a María, su esposa, como no ha querido un esposo a su mujer en el mundo, con un amor no de posesión, sino oblativo, generoso y gratuito”.  En el ejemplo de vida cristiana de la familia de Nazaret ha basado el Obispo su petición especial a la Virgen de la Fuensanta por las familias, “para que se conserven en el amor, el entrenamiento diario del don de sí mismo, que implica sacrificio y olvido de sí”.

El próximo 16 de octubre se celebrará en la Catedral de Córdoba la beatificación de 127 mártires de la persecución religiosa de principios del siglo pasado. Este acontecimiento histórico para la Iglesia de Córdoba ha llevado al obispo a resaltar ante la Virgen María, Reina de los Mártires,  el amor de todos ellos a Cristo“como fuente de energía inagotable”. Esta celebración jubilosa debe animarnos a ser testigos de Cristo y no vivir ese amor a medio gas, porque la beatificación será  “una lámpara potentísima que ilumine nuestra vida, la vida de nuestra ciudad y de la Diócesis”, ha concluido el Obispo.





















 

 

 

 

La entrada “La Virgen de la Fuensanta desborda nuestra alegría” apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Presentación del programa de actividades por el reconocimiento Canónico-Pontificio de la Coronación de La Soledad

0

D. Enrique Crespo (izq.) y D. José Cecilio Cabello en la presentación.

La Hermandad de la Soledad presentó en la jornada de ayer, 7 de septiembre, el programa de actividades organizado para el nuevo curso cofrade 2021-2022 con motivo del reconocimiento Canónico- Pontificio de la Coronación de su titular que contará con actos de culto y actividades formativas, culturales y Obra social.

En la jornada de ayer, día 7, tuvo lugar en el Monasterio de San Jerónimo la presentación del programa de actividades organizado por la Hermandad de la Soledad con motivo del reconocimiento Canónico-Pontificio de la Coronación de Nuestra Señora de la Soledad que se desarrollará en el curso cofrade 2021-2022 supeditado a las circunstancias particulares que puedan darse derivadas de la pandemia.

La presentación que contó con la presencia de la Junta de Gobierno y de los hermanos de la Corporación, estuvo introducida por D. Enrique Crespo, Hermano Mayor de la corporación, que expresó su “alegría” y el “deseo de que los hermanos y hermanas participen y lo disfruten en preparación al reconocimiento Canónico- Pontificio”. “Esperemos que todas las actividades podamos realizarlas, sería una bendición”, añadió haciendo mención a las circunstancias sanitarias.

“STABAT MATER GRANATENSIS” Y VIERNES DE LA SOLEDAD

El programa fue presentado por D. José Cecilio Cabello, Comisario para el el Reconocimiento Canónico-Pontificio de la Coronación que hizo un repaso por las principales actividades que tendrá lugar en cuatro áreas: cultos, formación, cultura y Obra social.

Dando inicio al curso cofrade, el próximo viernes, 10 de septiembre, tendrá lugar en la Basílica de las Angustias, a las 18:30 horas, la presentación del libro “Satabar Mater Granatensis” que edita el simposio de la hermandad. Una obra literaria completa sobre las devociones marianas en Granada a lo largo de la historia.

Asimismo, el próximo viernes, día 17, a las 19 horas, darán comienzo los “Viernes de la Soledad”, uno de los principales cultos a la Nuestra Señora de la Soledad que tendrá un viernes al mes como un momento de oración y meditación ante la imagen de la Virgen en el Monasterio de San Jerónimo en comunión y con la presencia de las religiosas jerónimas.

El Monasterio también acogerá la Misa mensual los primeros domingos del mes a las 12 horas y el próximo 1 de noviembre, fecha del aniversario de la Coronación de la Virgen de la Soledad tendrá lugar una Eucaristía a las 12 horas con la imagen titular expuesta para la veneración de los fieles.

FORMACIÓN Y SOLIDARIDAD

Entre los meses de octubre y noviembre darán inicio varios ciclos de charlas formativas bimensuales sobre liturgia y sacramentos. La primera conferencia sobre liturgia será el 21 de octubre a cardo de D. Manuel García Gálvez y D. Andrés Palma será el encargado de impartir el ciclo sobre sacramentos que comenzará el próximo 11 de noviembre.

Durante su interveción, D. José Cecilio Cabello destacó que “la parte solidaria es una de las más importantes” por lo que la Obra social de la hermandad seguirá desarrollando sus colaboraciones solidarias con la Institución benéfica “Sagrado Corazón de Jesús”, el voluntario con la Pastoral Penitenciaria, Cáritas diocesana, el Economato diocesano “Santa María de la Misericordia”, las monjas jerónimas y el Colegio Arrayanes.

Programa de actividades 2021-2022

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés