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«Solo una Iglesia afianzada en Cristo podrá dar respuesta al mundo de hoy»

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Son palabras del obispo emérito, José Vilaplana Blasco, en la homilía de la celebración de la festividad de San Leandro, patrón de la Diócesis de Huelva, que tuvo lugar la tarde del pasado sábado, 13 de noviembre, en la Santa Iglesia Catedral.

La Misa Pontifical en la Festividad de San Leandro fue  presidida por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, y concelebrada por el obispo emérito, José Vilaplana Blasco, a quien D. Santiago cedía la palabra en la homilía. D. José comenzaba agradeciendo el gesto del Obispo actual, D. Santiago, y dirigiéndose a los fieles aclaró que él ahora, como obispo emérito, se ponía junto con todos «bajo el cuidado de D. Santiago, representante de Cristo entre nosotros».

Tomando pie del evangelio proclamado para la ocasión –»Jesús pregunta a los apóstoles: ¿quién dice la gente que soy yo?»–, Vilaplana recordaba la multitud de imágenes desfiguradas que a veces nos hacemos de Jesús y que solo «Pedro acierta a describir quién es verdaderamente: Tú eres el Mesías, el hijo de Dios vivo; y esa es la fe que comparte la Iglesia y proclama por todos los siglos, una gracia revelada por Dios Padre y no un mérito propio». El obispo emérito explicaba que la misma confusión sobre Jesús fue experimentada en la Iglesia en tiempos de San Leandro, durante la herejía arriana que mantuvo divididos a los cristianos en España, pero que felizmente fue superada reestableciendo la comunión.  Así, recordaba la alegría de San Leandro al experimentar la comunión de la Iglesia, tras años de división leyendo un fragmento del discurso del santo patrón en la clausura del Concilio III de Toledo:

«Regocíjate y alégrate, Iglesia de Dios, gózate porque formas un solo cuerpo para Cristo. Ármate de fortaleza y llénate de júbilo. Tus aflicciones se han convertido en gozo. Tu traje de tristeza se cambiará por el de alegría. Ya queda atrás tu esterilidad y pobreza. En un solo parto diste a Cristo innumerables pueblos. Grande es tu Esposo, por cuyo imperio eres gobernada. Él convierte en gozo tus sufrimientos y te devuelve a tus enemigos convertidos en amigos. No llores ni te apenes, porque algunos de tus hijos se hayan separado de ti temporalmente. Ahora vuelven a tu seno gozosos y enriquecidos. Fíate de tu cabeza, que es Cristo. Afiánzate en la fe. Se han cumplido las antiguas promesas. Sabes cuál es la dulzura de la caridad y el deleite de la unidad […] Pasados los hielos invernales y el rigor de las nieves, has dado a luz, como fruto delicioso, como suaves flores de primavera, a aquellos que concebiste entre gemidos y oraciones ininterrumpidas».

La figura del Santo Patrón «es también un referente para el momento que como Iglesia diocesana vivimos hoy», continuó, y “en el contexto de la fase diocesana sinodal, en una sociedad donde necesitamos redescubrir a un Dios Creador, que no somos fruto de la casualidad sino que un Dios Bueno ha pensado en nosotros, que vale la pena que existamos… un tiempo para que como Iglesia trabajemos juntos para que los hombres dejen sus caricaturas de Dios y descubran la imagen de un Cristo vivo: verdadero Dios y verdadero hombre, en el que está la salvación el Camino, la Verdad y la Vida». Así invitó a afrontar esta etapa sinodal con entusiasmo, porque «solo una Iglesia afianzada en Cristo podrá dar respuesta al mundo de hoy, reclamados por la exigencia de la Unidad y sirviendo, juntos”. El Obispo emérito también quiso recordar que este es un tiempo especial para mantenerse “constantes en la oración para que sea el Espíritu el que nos guíe. Y con una especial sensibilidad por los más pobres, quienes más los necesitan y que están entre nosotros”.

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El obispo bendice los salones de la ermita de Burgos

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Los feligreses de la ermita de Burgos (Nonduermas) estrenaron, en la tarde de ayer, los salones parroquiales que tanto tiempo llevaban esperando. Unas instalaciones que por la mañana bendijo el obispo de Cartagena, tras una sencilla y emotiva celebración, según el párroco, Carlos Delgado. Mons. José Manuel Lorca Planes reconoció y agradeció el esfuerzo que los vecinos habían hecho para que se pudiera llevar a cabo esta construcción, que comenzó coincidiendo con el tiempo de confinamiento. En su homilía, el obispo habló de la unidad de estos feligreses, que se mostraba en el trabajo conjunto que habían realizado, y que debe ser ejemplo para trabajar dentro de la Iglesia. Por la mañana después de la misa, el obispo bendijo los salones y descubrió una placa conmemorativa. Por la tarde, la cuadrilla de la localidad estrenaba estas instalaciones con los ensayos de los cantos para la Misa de la solemnidad de la Inmaculada Concepción; que es uno de los días en los que se pueden lucrar las indulgencias con motivo del tiempo jubilar, concedido por la rehabilitación de la iglesia de Nuestra Señora de Cortes y de estos salones parroquiales de la ermita de Burgos.

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Sigue aumentando la cifra de familias afectadas por el volcán de La Palma atendidas de forma directa por Cáritas

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Cáritas Diocesana de Tenerife continúa trabajando intensamente en el marco de su campaña de emergencia y solidaridad con La Palma, afectada desde hace casi dos meses por el proceso eruptivo de Cumbre Vieja. En este sentido, la entidad ha atendido ya de forma directa a 55 familias y cerca de 200 personas damnificadas, la mayor parte de las cuales han perdido su vivienda o han tenido que ser desalojadas debido a la erupción volcánica.

Las cifras continúan aumentando de forma notable a medida que transcurren las semanas, y la mayor parte de las personas que llegan hasta Cáritas lo hacen derivadas por los Servicios Sociales de los principales ayuntamientos afectados, como El Paso, Los Llanos de Aridane y Tazacorte, fundamentalmente.

En este sentido, entre las principales acciones que se están llevando a cabo está el dar respuesta a necesidades concretas de estas personas y familias que fueron desalojadas de sus viviendas y actualmente se encuentran realojadas, tales como colchones, mantas, almohadas, productos de higiene personal, así como apoyo puntual con necesidades básicas de alimentación y vestuario.  Igualmente, se ha dado apoyo económico a las familias para la compra de esas necesidades, con el uso de tarjetas de supermercado y la puesta en marcha de tarjetas solidarias bancarias.

También en materia de Vivienda, con las numerosas aportaciones solidarias recibidas, se han habilitado y acondicionado varias instalaciones parroquiales cedidas por la Diócesis Nivariense, en lo que se refiere a albañilería, pintura, equipamiento, mobiliario, etc. Cáritas Diocesana de Tenerife, de igual modo, ha concedido ayudas de emergencia y ayudas al alquiler a algunas familias damnificadas por esta grave tragedia natural, que afecta directamente a más de 7.000 personas y que ha provocado la destrucción de más de 1.500 edificaciones.

La entidad eclesial, a través de su Gabinete de Gestión de Crisis, continúa además planificando acciones a medio y largo plazo, en coordinación con las administraciones locales y el Cabildo de La Palma, con las que se mantienen reuniones periódicas. También, a nivel interno, se están coordinando las acciones con las Cáritas parroquiales para una atención específica e integral a las familias afectadas por el volcán. Además, se siguen entregando mascarillas FFP3 y gafas protectoras en centros educativos e institutos de la comarca del Valle de Aridane.

En esta misma línea, Cáritas Diocesana de Tenerife tiene previsto reforzar las acciones que ya llevaba a cabo en la Isla en materia de Vivienda y Empleo, y potenciará su equipo técnico psicosocial y jurídico para tratar de dar respuesta a las necesidades que vayan planteando las personas y familias afectadas por esta catástrofe natural. Seguimos sumando nuestros esfuerzos y recursos a los de los agentes sociales e instituciones presentes en las zonas afectadas y de toda la Isla, compartiendo con ellos el compromiso y la solidaridad que nos mueve como Iglesia.

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Scholas propone una nueva experiencia artística a los jóvenes granadinos a través de su taller de pintura

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Scholas propone una nueva experiencia artística a los jóvenes granadinos a través de su taller de pintura

El viernes, 12 de noviembre, tuvo lugar la última jornada del taller de pintura de Scholas que se han desarrollado del 2 al 12 de noviembre con sesiones formativas en el CES “La Inmaculada” para estudiantes universitarios que han puesto en práctica sus conocimientos en el Colegio Juan XXIII de la Chana con más de 100 alumnos de Primaria y Secundaria.

“La experiencia artística implica traspasar muros, tender puentes, ir a las periferias, aspectos necesarios para el surgimiento de una nueva sensibilidad; a su vez en ella se manifiesta las contradicciones más profundas del ser humano, sus pensamientos más hondos, sus sentimientos más altos, sus preguntas más originales. Es el lugar del conocimiento de sí mismo y del salto a lo desconocido”, así define Scholas la propuesta presentada a los jóvenes granadinos durante el desarrollo del taller de pintura que ha tenido lugar en varias sesiones comprendidas entre el 2 y 12 de noviembre en el Centro de Estudios Superiores “La Inmaculada” y el Colegio Juan XXIII de la Chana.

De esta forma, los jóvenes que han participado de esta formación procedentes de los grados de Magisterio y Educación, entre otros, han recibido esta formación artística impartida por Scholas poniendo en práctica sus conocimientos con los alumnos de Primaria y Secundaria del Colegio Juan XXIII de la Chana donde se ha elaborado un mural en el que han proyectado su interior y también “conectado” unos con otros generando una “cultura del encuentro”.

PINTAR EL MUNDO INTERIOR

A lo largo de las dos jornadas prácticas de pintura que han tenido lugar los días 5 y 12 de noviembre en las instalaciones del Colegio Juan XXIII, los jóvenes pudieron plasmar sus sentimientos y mundo interior en un lienzo pintado como resultado de un recorrido que es el testimonio del encuentro de las diferencias conviviendo en una misma obra.

“Comenzamos en la jornada del 5 de noviembre trabajando con un grupo de 50 alumnos de 6º de Primaria, les llamó la atención como de algo tan sencillo como comenzar pintando un trazo pudieron hacer algo tan llamativo, expresar emociones, como han llegado a acuerdos”, asegura D. Víctor Molinero, Orientador para el alumnado de Secundaria del Colegio Juan XXIII.

Asimismo, en la segunda jornada práctica el día 12 fueron 64 alumnos de Secundaria los que participaron como parte de su formación educativa en la disciplina de Plástica entre los que se encontraban Triana Torres y Carlos Huevar, ambos estudiantes de 3º de ESO.

“El taller me ha parecido muy bien, una forma muy dinámica de impartir Plástica, la verdad es que me lo he pasado genial”, comenta Triana que junto con Carlos ha puesto su “grano de arena” al mural común. “Al principio la verdad es que pensé que iba a ser un poco aburrido, ya había participado de otro taller de pintura pero con otra metodología, me sorprendí porque el resultado fue muy chulo”, resalta Carlos.

Asimismo, desde Scholas Granada con este taller se ha querido se ha querido dar la oportunidad a los participantes de vivenciar un espacio de reflexión, autoconocimiento y expresión creativa a través de la pintura situando la belleza y el arte en un lugar central dentro del paradigma educativo, por su capacidad de producir un entendimiento verdadero que permite trascender la diversidad individual.

“Es espectacular como desde Scholas se da una respuesta a través del arte a los problemas que los alumnos pueden tener. Exteriorizar lo que llevan dentro”, añade D. Víctor Molinero.

María José Aguilar
Secretariado de Medios de Comunicación Social

 

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La Pastoral Familiar de la Diócesis organiza para mañana una conferencia en el Obispado de Asidonia-Jerez

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“Cómo hablar de sexo y amor con nuestros niños, adolescentes y jóvenes” es el título de la conferencia que ofrecerá mañana a las 18hrs en el Obispado de Asidonia-Jerez Eva María Martínez Asensio.

El auditorio San Juan Pablo II acoge mañana a las 18hrs, siguiendo las correspondientes medidas higiénico-sanitarias, la conferencia “cómo hablar de sexo y amor con nuestros niños, adolescentes y jóvenes” impartida por la experta en educación afectiva-sexual y acompañamiento educativo, Eva María Martínez Asensio. Organizada por la Pastoral Familiar de la Iglesia Asidonense, esta conferencia esta dedicada especialmente para padres, educadores, sacerdotes, catequistas y agentes pastorales, quienes tienen la oportunidad de seguir con su formación para dar respuesta como cristianos a los distintos temas que aparecen en nuestra vida.

Recordamos que las inscripciones para esta actividad pueden hacerlo al 638 116 367, a través de una llamada o la aplicación de WhatsApp. Asimismo, también tienen otro canal como el correo electrónico cofbetania@diocesisdejerez.org.

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El cardenal Juan José Omella inició su discurso de la 118ª Asamblea Plenaria saludando de forma especial a los afectados por la erupción volcánica en La Palma

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Discurso del presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Barcelona, cardenal Juan José Omella, en la sesión inaugural de la 118ª Asamblea Plenaria que se celebra en Madrid del 15 al 19 de noviembre de 2021.

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1.- Saludo inicial

Queridos cardenales, arzobispos, obispos, administradores diocesanos, querido Sr. Nuncio de Su Santidad en España, personal de la Casa de la Iglesia, periodistas, amigos y amigas que estáis escuchando o leyendo este mensaje.

Queremos iniciar nuestras palabras dando un saludo especial al obispo de Tenerife, Mons. Bernardo Álvarez Afonso y con él a toda su diócesis y, de manera particular, a los habitantes de la isla de La Palma, especialmente a los más afectados por la erupción del volcán Cumbre Vieja. Queremos mostraros nuestra solidaridad, nuestra cercanía y nuestro afecto en estos momentos tan complicados que os toca vivir. Queremos acompañaros con nuestra oración y también con nuestra ayuda material concretada a través de Cáritas y de otras organizaciones de la Iglesia, así como de la propia Conferencia Episcopal Española (CEE).

2.- Sinodalidad

Vivimos tiempos difíciles. Si la crisis del 2008 nos dejó muy afectados, con la reciente crisis sanitaria, económica y social provocada por la pandemia de la Covid, hemos quedado profundamente tocados y muchos hermanos nuestros han sucumbido en la miseria y la pobreza. Es cierto que algunos apenas van a sentir los efectos de esta crisis, o que incluso van a salir beneficiados económicamente, pero también es un hecho, que ya estamos comprobando, que son muchos, muchísimos, los hermanos y hermanas nuestros que están sufriendo o van a sufrir en sus carnes la dureza de esta crisis.

Hace un par de semanas, el domingo 31 de octubre, celebramos el Día de las Personas sin Hogar, y ayer celebrábamos la Jornada Mundial de los Pobres. Como bien sabemos, la vivienda cubre la necesidad básica de alojamientos, seguridad y protección; también proporciona un soporte clave para crear un proyecto de vida personal, familiar, social, relacional y de convivencia. Según datos de Caritas y de otras entidades de la Iglesia, en España viven entre nosotros 40.000 personas sin hogar. Y no solo eso, sino que, además, actualmente son ya 11 millones las personas que se encuentran en situación de exclusión social [1] de los cuales dos millones y medio de personas que están en situación de extrema vulnerabilidad.

A ello podemos sumar, por un lado, la situación de los jóvenes que están perdiendo su entusiasmo ante los elevados índices de desempleo juvenil, la inestabilidad provocada por la falta de un contrato fijo y unos sueldos muy bajos que les impiden el acceso a una vivienda, con unos precios desorbitados… Todo ello les imposibilita su emancipación, así como asumir con normalidad compromisos de largo alcance y mirar el futuro con esperanza.

Por otro lado, tenemos el drama de la soledad que está afectando a muchos ancianos que viven solos en sus casas. Una soledad que también está aquejando a los adultos y a los jóvenes que, a pesar de estar hiperconectados por las redes sociales, experimentan la soledad por la ausencia de encuentro real con las personas. Además, las redes sociales impulsan a los jóvenes a ponerse muchas máscaras que les impiden mostrarse, aceptarse y ser queridos tal como son.

El pasado 16 de octubre de este año decía el papa Francisco:

«Hoy en día tenemos que enfrentar juntos, siempre juntos, esta cuestión: ¿Cómo saldremos de esta crisis? ¿Mejores o peores? Queremos salir ciertamente mejores, pero para eso debemos romper las ataduras de lo fácil y la aceptación dócil de que no hay otra alternativa, de que “éste es el único sistema posible”, de que solo podemos refugiarnos en el ‘sálvese quien pueda” […] Elijamos el camino difícil, salgamos mejor» [2].

La gran familia que es la Iglesia, el Pueblo de Dios en camino, quiere colaborar [3] más activamente con las instituciones políticas y civiles para hacer posible este necesario cambio que haga posible salir «mejor» de la crisis que estamos padeciendo. Por poner un ejemplo, qué necesario es para el futuro de nuestra juventud que los Ministerios de Educación y Trabajo, que las patronales de los empresarios, que los sindicatos, que las asociaciones educativas privadas y que la Iglesia con su multitud de instituciones educativas, trabajemos unidos y cooperemos activamente para potenciar la formación profesional. En este ámbito de la formación profesional, la Iglesia puede ofrecer su gran experiencia demostrada durante decenios formando profesionalmente a millares de jóvenes. Apartemos ideologías y caminemos juntos para hacer frente al reto del paro juvenil.

Aunque sabemos que el ambiente social y político de nuestro país está, por desgracia, muy fragmentado, estamos, por ello, motivados a dejar que el Espíritu Santo guíe el camino del Pueblo de Dios aquí y ahora, lo que redundará sin duda en una mayor cohesión social, para ser en el mundo «misterio de comunión y misión» que ilumine y acompañe a los hombres en esta gran travesía [4]. Las respuestas a los retos que nos plantea la sociedad en la que vivimos, debemos encontrarlas todos juntos, escuchándonos los unos a los otros a la luz del Espíritu Santo que es quien conduce a la Iglesia, Pueblo de Dios en camino.

Dios es un Padre misericordioso que no abandona nunca a sus amados hijos. Por ello, ante un mundo estresado y que va perdiendo la esperanza, el papa Francisco está invitando a todo el Pueblo de Dios a redescubrir y a poner en marcha una de las dimensiones propias de la Iglesia, esto es, su carácter sinodal [5].

Todo un reto necesario y providencial para este momento de nuestra sociedad y de la Iglesia, pues la sinodalidad [6] tiene como base fundamental la corresponsabilidad y la participación de todos los bautizados en la edificación de la comunión y en la tarea evangelizadora. El Concilio Vaticano II [7] proclamó con carácter general que la misión de la Iglesia no es exclusiva de los pastores (ni siquiera colegialmente), sino que todos los bautizados (cada uno en su condición) están llamados a participar en ella [8].

La sinodalidad es, por tanto, más amplia que la colegialidad episcopal, a la que trasciende y que incluye a la vez. Así como el cuerpo no existe nunca sin la cabeza, tampoco la cabeza puede estar separada del cuerpo. Por eso los pastores, dice el Papa, han de ponerse «a la escucha [9] de la voz de Cristo que habla a través todo el Pueblo de Dios» [10].

Una corresponsabilidad que pasa por escucharnos [11] los unos a los otros y, juntamente, escuchar al Espíritu de Dios que habla a sus hijos. Para ello es esencial ponerse en clima de oración que ayuda a discernir y reconocer la voz de Dios en las palabras de los hermanos. Es cierto que el diálogo va a generar diferencias. No nos gusta encontrarnos y escuchar al que no piensa como nosotros. No nos tienen que dar miedo las diferencias. El diferente, el otro que no piensa como yo, me puede ayudar, me enriquece y, lo más importante, el Espíritu Santo me puede hablar a través de él.

El Papa ha convocado a la Iglesia de Dios en Sínodo a cuestionarse sobre la sinodalidad. Este camino que iniciamos, cuyo título[12] es «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión», pretende implicar a todos los miembros de la Iglesia a aprender juntos a redescubrir cómo es el Espíritu Santo el que guía al Pueblo de Dios[13].

El Sínodo no es un parlamento –donde en muchas ocasiones solo se suceden monólogos-, no es tampoco un sondeo de opiniones. El Sínodo es un momento eclesial cuyo protagonista es el Espíritu Santo[14]. No es asamblearismo ni tampoco democracia, es sinodalidad. En un estilo sinodal se decide por discernimiento, sobre la base de un consenso que nace de la común obediencia al Espíritu. Los Parlamentos pueden aprender mucho de este camino sinodal. ¡Sí, miremos lo que nos une y caminemos juntos hacia ello! Apartemos los monólogos y las ideologías que nos enfrentan y nos impiden caminar hacia el bien común.

El Sínodo es, pues, el tiempo del Espíritu Santo[15]. Es Él quien nos dirige. Es el Espíritu Santo quien nos llevará a la renovación profunda de la Iglesia y de nuestras vidas. Es como en Pentecostés. El Espíritu Santo llevó a los apóstoles a todos los rincones de la tierra, les hizo cambiar sus mentalidades, les hizo vivir con alegría y con gozo a pesar de las dificultades. Tenemos que estar preparados para las sorpresas. Sí, el Espíritu nos sorprenderá. Y lo que aún es más impresionante, el Espíritu necesita de nosotros[16].

Muchos dicen que hay que modernizar la Iglesia porque se está quedando atrás. En este contexto, la sinodalidad ayudará a la Iglesia a renovarse bajo la acción del Espíritu y gracias a la escucha de la Palabra[17]. Este Sínodo convocado por el papa Francisco va ayudar a superar la imagen que para algunos sigue prevaleciendo de «la Iglesia como sociedad de desiguales donde unos mandan y otros obedecen, unos enseñan y otros aprenden, unos celebran y los demás asisten»[18].

Tenemos una oportunidad única para tomarnos en serio que somos Pueblo de Dios que caminamos juntos hacia el Reino prometido. Tenemos una oportunidad única para no ser una masa de espectadores o consumidores de unos servicios religiosos, sino un pueblo de actores y trabajadores, cada uno según su condición, en la historia de la salvación. Por tanto, hacemos un llamamiento a todos, obispos, sacerdotes, religiosos, laicos… a todas las estructuras eclesiales de comunión, a los consejos pastorales, a los consejos presbiterales, a todas las organizaciones cristianas, movimientos, asociaciones, comunidades religiosas, a todas las parroquias, a los comprometidos con pastorales especializadas, en los hospitales, en las escuelas, en las cárceles, en los centros de acogida de inmigrantes… a los jóvenes, a los niños, a los adultos y a los ancianos… a los que se sienten marginados, a los que pertenecen a grupos ya configurados y a todos los que viven o quieren vivir su fe… Hacemos un llamamiento a todos a involucrarse en el proceso sinodal que hemos comenzado. Vale la pena intentarlo, echar las redes de nuevo… es el Señor el que hace el milagro.

Mientras el tiempo del coronavirus ha sido el tiempo del miedo, de la soledad, del individualismo, de los templos vacíos –aunque con la explosión de las Iglesias domesticas en los hogares de millones de españoles-; el proceso y el camino sinodal que acabamos de iniciar en nuestras Iglesias locales es lo contrario: es una llamada al entusiasmo, al encuentro, a hacer familia, a avanzar juntos sin miedo porque somos el Pueblo de Dios que quiere caminar unido bajo la guía y la protección del Espíritu Santo[19].

«Una Iglesia sinodal es un signo profético sobre todo para una comunidad de naciones incapaz de proponer un proyecto compartido, a través del cual conseguir el bien de todos: practicar la sinodalidad es hoy para la Iglesia el modo más evidente de ser sacramento universal de salvación (LG 48), signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano (LG 1)»[20]. El Pueblo de Dios mientras avanza hacia el encuentro definitivo con Dios anunciando la Buena Nueva del Evangelio, está llamado también a ser agente de comunión mundial.

Todo este esfuerzo y trabajo eclesial del camino sinodal tendrá, sin duda, efectos positivos de renovación y comunión no solo para la Iglesia, sino también para todo nuestro país. Sí, los católicos, que estamos presentes en todos los ámbitos de la sociedad, en la medida que entremos en la dinámica sinodal que nos propone el Papa, ayudaremos a la cohesión, a la humanización y al bien común de España.

3.- Sinodalidad al servicio de la misión

El proceso sinodal no concluye el 2023, el proceso no acaba nunca, porque la sinodalidad [21] pertenece a la esencia de la Iglesia. Igual que la comunión y la misión son esenciales a la Iglesia, la sinodalidad también lo es. Las tres son expresiones teológicas que designan el misterio de la Iglesia. Por el Bautismo todos estamos llamados a participar en la vida y misión de la Iglesia, dicha participación es un compromiso irrenunciable. La sinodalidad, pues, está al servicio de la comunión y de la misión evangelizadora.

Es cierto que la fe va perdiendo presencia en la cultura ambiental de nuestro país. Lo cual también está provocado –tenemos que reconocerlo– por las inconsistencias internas de la Iglesia y de los cristianos, y, también hay que decirlo claro: de nosotros los propios pastores de la Iglesia y por ello pido perdón, pues con nuestra falta de testimonio e incoherencias, por nuestras divisiones y falta de pasión evangelizadora, en no pocas ocasiones contribuimos, no sin escándalo, a la desafección y a la falta de confianza en la jerarquía, en la propia Iglesia.

A pesar de nuestras infidelidades, el Espíritu Santo continúa actuando en la historia y mostrando su potencia vivificante[22]. Con Él no tememos afrontar temas como la falta de fe y la corrupción dentro de la Iglesia que nos duelen muy de veras y pedimos perdón a Dios, a las víctimas y a la sociedad, a la par que trabajamos por su erradicación y prevención[23].

Por todo esto y, en consecuencia, en medio del contexto cultural y social que nos toca vivir, la Iglesia, a pesar de su pequeñez y miseria, se reconoce enviada por el Señor a anunciar la Buena Nueva a sus contemporáneos. Somos testigos de Jesucristo en la sociedad española del siglo XXI. El mensaje central que hemos de comunicar hoy es que Dios existe y que es bueno creer en Él. Anunciar que Dios nos ha manifestado su rostro en Jesucristo y que su presencia nos ayuda a mejorar la realidad[24].

Es con este objetivo que el pasado día 9 de septiembre presentábamos las Orientaciones pastorales[25] y líneas de acción para la Conferencia Episcopal Española (2021-2025) que lleva por título Fieles al envío misionero (en adelante, «Líneas de acción de la CEE»)[26].

En este Documento la CEE ofrece una aproximación al contexto actual y al marco eclesial, así como unas orientaciones pastorales y unas líneas de acción con el fin de impulsar la conversión pastoral, personal e institucional que nos pide el Papa y el desafío evangelizador nos reclama. La cuestión principal es siempre la misma, basada en el mandato misionero de Jesús: ¿Cómo evangelizar en España hoy?

Para que el Evangelio cale, es necesario que las personas –sean jóvenes o adultas– se planteen las grandes preguntas existenciales. Por tanto, podemos responder a esta pregunta con otra pregunta: ¿por qué hoy muchos españoles no se plantean las grandes preguntas que siempre se ha cuestionado el ser humano? La respuesta es muy sencilla: porque viven y vivimos distraídos por muchos estímulos pasajeros. Los seres humanos vivimos acelerados[27] y llenos de distracciones… Para poder acoger el Evangelio primero es necesario vaciarse un poco de tantas cosas insulsas que están parasitando nuestra existencia.

Pero tarde o temprano, el ser humano hace experiencia de la insatisfacción que le produce este modelo de vida superficial. Es entonces cuando hemos de estar cerca y atentos para escucharlo y acompañarlo sin juzgarlo ni condenarlo. Es un camino apasionante que pasa por estar atentos a los que nos rodean y por una escucha atenta que puede derivar en acompañamiento.

Abundando en esta cuestión, no son pocos los que se preguntan: ¿cómo podemos llegar a los que aparentemente viven indiferentes a la cuestión de Dios? Para responder a esta cuestión me voy a remitir a las sabias palabras que Benedicto XVI dirigió al Pontificio Consejo para los Laicos el 25 de noviembre de 2011[28]:

«¿Cómo despertar la pregunta sobre Dios, para que sea la cuestión fundamental? (…) La cuestión sobre Dios se despierta en el encuentro con quien tiene el don de la fe, con quien tiene una relación vital con el Señor. A Dios se le conoce a través de los hombres y mujeres que lo conocen. El camino hacia Él pasa, de modo concreto, a través de quien ya lo ha encontrado. Aquí es particularmente importante vuestro papel de fieles laicos…»

Ahora bien, Benedicto XVI nos pone en alerta, ya que no basta con que los laicos descubran su misión en medio del mundo, sino que hay que dotarlos de las herramientas y formación necesarias para llevar a cabo dicha misión. Así dice Benedicto XVI:

«A veces nos hemos esforzado para que la presencia de los cristianos en el ámbito social, en la política o en la economía resultara más incisiva, y tal vez no nos hemos preocupado igualmente por la solidez de su fe. … Por eso, no es menos urgente volver a proponer la cuestión de Dios también al tejido eclesial. ¡Cuántas veces, a pesar de declararse cristianos, de hecho, Dios no es el punto de referencia central en el modo de ser y de actuar, en las opciones fundamentales de la vida!»

Soñamos, como nos invita el papa Francisco, con una Iglesia que llegue a todos los rincones de la sociedad. En la que los laicos, con su modo de vivir, sean capaces de llevar la novedad y la alegría del Evangelio allí donde estén. Una Iglesia donde sus laicos, conscientes de que es su hora, vivan inmersos en el mundo escuchando, con Dios y con la Iglesia, los latidos de sus contemporáneos. Una Iglesia que camina decidida hacia el encuentro del otro, sin juzgarlo, sin condenarlo, sino tendiéndole la mano para sostenerlo, animarlo o para acompañarlo en su vida. Solo así cumpliremos el mandato del Señor: «Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos» (Mt 28,19)[29]. Los laicos son el mejor medio de comunicación que tienen Jesucristo y su Iglesia.

La persona de Jesús no es un tesoro reservado exclusivamente para los creyentes, ¡Jesús es de todos! Es nuestra misión y deber compartirlo desde la experiencia y el testimonio personal y comunitario. La evangelización es la razón de ser de la Iglesia [30].

Anunciar a Jesucristo y su mensaje de esperanza y sentido, supone un tremendo desafío para la Iglesia en España. Desde la CEE hemos articulado la respuesta a este desafío a partir de cuatro líneas de acción preferenciales, cuatro itinerarios preferentes en nuestras acciones pastorales que consideramos necesarios para poner hoy a la Iglesia en España en dinámica de salida misionera.

  1. En primer lugar, el anuncio explícito del Evangelio es necesario y no se puede dar por descontado en nuestros días. El mensaje básico que hemos de comunicar con nuestro testimonio es que Dios existe y es bueno creer en Él, que no nos quita nada y nos ayuda a comprender mejor la realidad y a nosotros mismos. Y este Dios que existe nos ha manifestado su rostro de Padre misericordioso en Jesucristo. Hoy es necesario volver a hacer en España el primer anuncio[31]: «Jesucristo te ama, dio su vida para salvarte, y ahora está vivo a tu lado cada día, para iluminarte, para fortalecerte, para liberarte» (EG, n. 164).
  2. Además del primer anuncio para aquellos que están alejados o se han apartado de Dios, nuestra segunda prioridad pastoral es el acompañamiento, «caminar juntos», no solos. El acompañamiento es expresión del ser materno y fraterno de la Iglesia. La Iglesia, como nos recuerda EG 169, tiene que iniciar a los sacerdotes, religiosos y laicos en el «arte del acompañamiento». Todos podemos ser acompañantes y todos hemos de ser acompañados.[32]
  3. El primer anuncio desencadena también un itinerario de formación y de maduración[33]. Estamos ante una verdadera emergencia formativa en la fe si queremos ser verdaderos discípulos y misioneros, y por esto debemos procurar una mejor formación, una profundización de nuestro amor y un testimonio más claro del Evangelio. Como Iglesia, tenemos que animar procesos formativos de carácter integral y permanente que ayuden a la unión entre la fe y la vida[34]. Una formación que sea permanente (abarque todas las edades y todos los estados) e integral y que ayude a descubrir y a cultivar la vocación propia, el servicio a la comunión y la capacitación hacia la misión[35].
  4. El cuarto acento pastoral lo ponemos en el testimonio cristiano, sobre todo en la vida pública. La dimensión social es irrenunciable: no porque la Iglesia quiera ser relevante; sino porque una fe que no se activa en el amor es una fe muerta. La presencia de los cristianos, sea individualmente o asociados, ha de transparentar y expresar el amor de Dios, un amor recibido, compartido y ofrecido a toda persona que encontramos en nuestro camino.[36] Un amor que brota del encuentro con Jesucristo en la oración y en los sacramentos y, de manera particular, en la Eucaristía.

En torno a estos cuatro itinerarios preferentes se organizan las líneas de trabajo y acciones pastorales de las diversas comisiones episcopales de la CEE para el período 2021-25.

4.- Visita ad limina

Imbuidos de espíritu de sinodalidad, estamos preparando con mucho interés la próxima visita ad limina apostolorum de los obispos españoles, que la Casa Pontificia ha programado para la segunda quincena de diciembre de 2021 y las primeras semanas de enero de 2022.

El objeto de esta visita es triple: venerar los sepulcros de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, ser recibidos por el Romano Pontífice, y presentar una relación de documentación solicitada con antelación por los dicasterios romanos[37]. Con la visita se refuerza la comunión de las Iglesias particulares, representadas por sus respectivos obispos, con el Sucesor de Pedro[38], así como con el resto de Iglesias del mundo [39].

Punto central de la visita ad limina es el encuentro con el Papa, en el que cada obispo expresa su relación de comunión afectiva y efectiva con quien en la Iglesia es principio visible de unidad y comparte con él su solicitud por todas las Iglesias, por la Iglesia universal. El encuentro con el Sucesor de Pedro y Cabeza del Colegio Apostólico, nos confirma que caminamos todos juntos en comunión con la Iglesia católica, cum Petro et sub Petro.

Y en este sentido quiero expresar el sentimiento de profundo afecto y comunión plena de la Iglesia en España, de sus pastores y comunidades, con el Sucesor de Pedro, el papa Francisco, con su persona y su magisterio.

5.- Final

Estas líneas de acción pastoral, todos los proyectos de nuestras Iglesias locales, así como los gozos y sufrimientos de nuestro pueblo, de nuestras comunidades a las que servimos, junto con el trabajo sinodal que nos ha propuesto el Papa Francisco, los presentaremos al Apóstol Santiago el próximo viernes, último día de nuestra Asamblea Plenaria, como unos peregrinos más, en este Año Santo Compostelano.

Sabemos que tenemos una gran tarea delante de nosotros: sembrar la buena noticia del Evangelio a los hombres y mujeres de nuestro mundo. Es una tarea hermosa y apasionante, aunque sabemos que nos sobrepasa. Eso mismo le sucedió, según dice la tradición, al gran Apóstol Santiago, pero la Virgen María, según esa misma tradición, le animó a seguir adelante hasta dar testimonio de lo que «había visto, oído y tocado del Verbo de la Vida». Pediremos al Apóstol que interceda por nosotros y a la Virgen Peregrina que nos proteja. Iniciaremos esa peregrinación con el saludo de los peregrinos a lo largo de los siglos: «¡Ultreia…. Suseia…. Santiago!».

Deseo a todos unos días hermosos de trabajo en comunión abiertos a la escucha del Espíritu Santo que conduce a la Iglesia.

+ Card. Juan José Omella Omella,
Arzobispo de Barcelona
Presidente de la Conferencia Episcopal Española


[1] Según el avance de resultados de la encuesta FOESSA 2021 (realizada a más de 7.000 hogares de todas las Comunidades Autónomas) que se incluye en el informe, en 2021, año y medio después del estallido de la pandemia, son ya 11 millones las personas que se encuentran en situación de exclusión social en España. Esto revela un ensanchamiento del espacio de la exclusión, donde viven ahora 2,5 millones de personas nuevas respecto a 2018, fecha de la anterior encuesta. Se registra, asimismo, un empeoramiento generalizado de los niveles de integración para el conjunto de la población: la integración plena en 2021 —es decir, hogares que disfrutan de una situación en la que no sufren ningún rasgo indicativo de la exclusión— es disfrutada por solo 4 de cada 10 hogares de España (el 42%). Esto marca un descenso de más de 7 puntos respecto del año 2018 (donde el porcentaje era del 49%).

[2] Videomensaje del papa Francisco para los Movimientos Populares, 16 de octubre de 2021.

[3] En medio de este cambio de época que estamos viviendo, como Pueblo de Dios en camino no podemos responder aislados, separadamente del mundo en que vivimos. Es nuestra grave responsabilidad que la Madre Iglesia siga reflejando la luz del Sol, que es Cristo, en estos tiempos nuevos, que su luz no quede oculta bajo la cama o cubierta por el celemín. En los desafíos de cada día, en el trabajo, en la familia, en la educación, en el compromiso social y político… “Cristo vive”. Una sociedad más humana y más justa es también una humanidad más evangélica y fraterna.

[4] Cf. Orientaciones pastorales y líneas de acción para la Conferencia Episcopal Española (2021-2025), pág. 13 y 14.

[5] Consciente de este hecho, el papa Francisco ha renovado recientemente la institución del Sínodo de los Obispos con la Constitución apostólica Episcopalis communio (2018) –en adelante, EC. Dicha Constitución reconoce que la sinodalidad es una “dimensión constitutiva de la Iglesia” que hace referencia a la necesaria comunión efectiva de todos los miembros de las Iglesias y no solo de sus pastores.

[6] La sinodalidad indica la específica forma de vivir y obrar de la Iglesia, Pueblo de Dios que manifiesta y realiza su ser comunión en el caminar juntos (pastores, vida consagrada y laicos), en el reunirse en la celebración litúrgica y en la participación activa de todos sus miembros en la misión evangelizadora. (Cf. Documento Preparatorio del Sínodo Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión -en adelante “Documento Preparatorio del Sínodo”-, n. 10.)

[7] El Concilio dio prioridad al Pueblo de Dios, donde todos los bautizados tienen la misma dignidad pues todos participan del mismo Espíritu. Al servicio de este Pueblo, el Espíritu suscita ministerios cuyas funciones no dan lugar a la superioridad de los unos sobre los otros. Los ministros ordenados están constitutivamente al servicio de todos los bautizados, para promocionar su compromiso cristiano y su vocación propia. Por su parte, como afirma el Concilio, los laicos llevan a cabo, dentro del mundo, la misión evangelizadora de la Iglesia.

[8]  Lumen Gentium -en adelante LG– n. 30: «Saben los Pastores que no han sido instituidos por Cristo para asumir por sí solos toda la misión salvífica de la Iglesia en el mundo, sino que su eminente función consiste en apacentar a los fieles y reconocer sus servicios y carismas de tal suerte que todos, a su modo, cooperen unánimemente en la obra común».

[9] En virtud de la unción del Espíritu Santo recibida en el Bautismo, la totalidad de los fieles no puede equivocarse cuando cree (Cf. Documento Preparatorio del Sínodo, n. 13). Por ello, dice el Papa, los pastores no teman disponerse a la escucha de la grey a ellos confiada. Los obispos son llamados a discernir lo que el Espíritu dice a la Iglesia no solos, sino escuchando al Pueblo de Dios, que participa también de la función profética de Cristo (LG 12). (Cf. Documento Preparatorio del Sínodo, n. 14).

[10] Episcopalis communio, n. 10.

[11] Como el Espíritu sopla donde quiere, la escucha sinodal sobrepasa el perímetro “tradicional” y llega a las periferias, a los que no tienen voz, a los hermanos de otras confesiones cristianas e incluso de religiones no cristianas, o a los que viven sin Dios.La Iglesia sinodal quiere entrar en diálogo con el mundo, compartir sus alegrías y tristezas, y ofrecer una palabra de esperanza y de seguro consuelo. Por eso es importante saber cómo se tiene que situar la Iglesia dentro la familia humana, dentro del mundo. La Iglesia realiza así su llamada a ser realmente signo e instrumento de la unidad de todo el género humano (LG, n. 1).

[12] Cf. Documento Preparatorio del Sínodo, n. 1.

[13] En este Sínodo convocado por el Papa lo importante no es el final sino el camino que recorramos juntos: es la misma dinámica sinodal la que renueva la Iglesia y revitaliza su presencia en el mundo. El tiempo es superior al espacio –dice el papa Francisco–, y más que conquistar espacios es importante generar procesos. El Sínodo es un proceso, una dinámica, más que un acontecimiento: en una sala se reúnen unos pocos, en el camino nos encontramos todos.

[14] Cf. Discurso del Papa en el momento de reflexión para el inicio del proceso sinodal en el Aula Nueva del Sínodo, 9-10-2021.

[15] Afirma el papa Francisco: «tenemos necesidad del Espíritu, del aliento siempre nuevo de Dios, que libera de toda cerrazón, revive lo que está muerto, desata las cadenas, difunde la alegría. El Espíritu es aquel que nos guía hacia donde Dios quiere». (Discurso del Papa en el momento de reflexión para el inicio del proceso sinodal en el Aula Nueva del Sínodo, 9-10-2021).

[16] Cf. Entrevista a Mons. Luis Marín de San Martín, Revista Catalunya Cristiana núm. 2197, pág. 9 y ss.

[17] Cf. Documento Preparatorio del Sínodo, n. 9.

[18] Espeja, Jesús, OP: Hacia una Iglesia sinodal, Rev. Ecclesia 4095, pág. 7.

[19] Cf. Entrevista a Mons. Luis Marín de San Martín, Revista Catalunya Cristiana núm. 2197, pág. 9 y ss.

[20] Cf. Documento Preparatorio del Sínodo, n. 15.

[21] La sinodalidad como dimensión constitutiva de la Iglesia, además de un estilo y un proceso, genera estructuras adecuadas para que la participación de todos sea efectiva. Los obispos españoles hemos querido que nuestra organización eclesial esté al servicio de la misión y de la comunión con el fin de promover una mejor evangelización. Por eso, hace dos años hicimos una reforma en la Conferencia Episcopal Española, que en gran parte está todavía ad experimentum, y en estos momentos estamos redactando nuevos reglamentos para las oficinas de la CEE, concibiéndolas más como proyectos compartidos que como compartimentos separados.

[22] Cf. Documento Preparatorio del Sínodo, n. 7.

[23] Cf. Documento Preparatorio del Sínodo, n. 6.

[24] Cf. Orientaciones pastorales y líneas de acción para la Conferencia Episcopal Española (2021-2025), pág. 45.

[25] Conviene resaltar que la CEE reconoce explícitamente en este Documento que no elabora un «plan de pastoral» global para España, sino que ofrece unas orientaciones y líneas de trabajo especialmente dirigidas a los órganos de la propia Conferencia.

[26] El Derecho canónico sitúa a la Conferencia episcopal como instancia intermedia al servicio de las diócesis y de la comunión entre ellas y con la Iglesia universal. No es, por tanto, una instancia ni primacial ni final, sino servicial.

[27] Para describir los tiempos que nos toca vivir, el papa Francisco, en Laudato si’, se refiere al fenómeno de la «rapidación», es decir, a la aceleración de los cambios, que «contrasta con la natural lentitud de la evolución biológica» y que no siempre «se orientan al bien común y a un desarrollo humano, sostenible e integral» (LS 18). Efectivamente, desde nuestra visión pastoral, la aceleración de la vida ha llevado consigo un empobrecimiento espiritual, una pérdida de sentido de la propia existencia y de la transcendencia. El olvido de Dios, la indiferencia religiosa, la despreocupación por las cuestiones fundamentales sobre el origen y destino trascendente del ser humano… son algunas de sus manifestaciones.

[28] Cf. Líneas de acción de la CEE, págs. 46 y 47.

[29] Cf. Palabras del papa Francisco a los participantes en el Congreso de Laicos contenidas en el Documento Líneas de acción de la CEE, pág. 41.

[30] Cf. Líneas de acción de la CEE, pág. 51.

[31] La experiencia de ser amados por el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo nos conduce a la caridad fraterna y al amor fraterno, a su vez, nos acerca más a Él. Un Dios que es amor y ama a todas las personas enriquece la vida humana, aporta claridad y firmeza a nuestras relaciones y valoraciones éticas.

[32] Constatamos que en nuestra sociedad se van debilitando e incluso perdiendo progresivamente los vínculos y que es necesario generar ámbitos adecuados para la acogida y desarrollo de las personas. El ser humano es relacional, comunicativo, dialogal. Acompañar es cuidar al otro. Ante la desvinculación, la desconfianza y la liquidez de la vida actual, estamos llamados a fortalecer la comunión y los vínculos dentro de la Iglesia y con todos los hombres, nuestros hermanos. De ahí la importancia de destacar la vida familiar y comunitaria, que la Iglesia aporta como valor a la fraternidad universal y a la amistad social. Tenemos ante nosotros el reto de fortalecer los vínculos eclesiales y, con ellos, los sociales. El proceso sinodal nos ofrece una oportunidad excepcional para hacer de la comunidad cristiana un ámbito de escucha y encuentro, así como un cauce de comunicación profunda. Es una gran responsabilidad, pues no nos cansaremos de repetir que la comunión eclesial es signo e instrumento de la fraternidad en medio del mundo.

[33] El crecimiento en la fe, en la relación con Jesús, no se contenta con poco, sino que aspira a decir plenamente: «Vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí» (Gál 2, 20). Los sacramentos nos introducen en la vida de la gracia, sobre todo la Eucaristía como la fuente y la cumbre de la vida cristiana y de la vida de la Iglesia, y el sacramento de la reconciliación como el encuentro con Cristo que libera del pecado, de la esclavitud más radical.

[34] Siempre será necesario enseñar a rezar, a vivir una relación personal con Dios y a profundizar en el conocimiento de Jesús que revela la verdad sobre Dios y también la verdad más profunda del ser humano. La formación hoy no se puede contentar con la iniciación en la fe, ha de ser permanente en todas las etapas de la vida y para todos los estados de vida cristiana. Tomarse en serio la fe y el proyecto que Dios tiene sobre cada uno de nosotros nos lleva a descubrir y a cultivar la vocación propia y a capacitarnos para la misión. Una formación actualizada, junto al cultivo de la vida espiritual, es imprescindible para una fe adulta, testimonial y comprometida en la vida pública, que dé razón de la esperanza a la que estamos llamados.

[35] Como nos recuerda el papa Francisco en EG 121, todos los bautizados estamos llamados a crecer como evangelizadores, a crecer como discípulos misioneros. Añade el Papa: «Tu corazón sabe que no es lo mismo la vida sin Él; entonces eso que has descubierto, eso que te ayuda a vivir y que te da una esperanza, eso es lo que necesitas comunicar a los otros».

[36] El papa Francisco nos pide que vivamos como una Iglesia que sale para hacerse prójimo, que acoge como un hospital de campaña y ejerce la caridad política y la amistad civil. Es así solidaria con el sufrimiento humano y testigo de la misericordia de Dios en la actual crisis económica y ante el fenómeno migratorio que está provocando.

[37] Los obispos hemos elaborado, durante los últimos meses, una Relación sobre el estado de las diócesis, en la que se recoge, de forma ordenada y respondiendo a un amplio cuestionario común para todos, la organización administrativa y pastoral de cada Iglesia particular, además de una valoración personal del propio Obispo.

[38] Decía san Juan Pablo II: «Entre todos los peregrinos que viniendo a Roma manifiestan la fidelidad a esta tradición, merecen atención particular los obispos de todo el mundo. Porque ellos, con la visita a la sede de los apóstoles, expresan ese vínculo con Pedro, que une a la Iglesia en todo el orbe terrestre. Al venir a Roma cada cinco años, traen consigo, en cierto modo, a todas aquellas Iglesias (es decir, las diócesis) que mediante su ministerio episcopal y, al mismo tiempo, mediante la unión con la Sede de Pedro, permanecen en la comunidad católica de la Iglesia universal. Al venir a visitar la sede Apostólica, los obispos traen también a Roma noticias ¡y cuán valiosas!, sobre la vida de las Iglesias de las que son pastores; sobre los progresos de la obra de la evangelización; sobre los gozos y dificultades de los hombres y de los pueblos entre los que cumplen su misión.» (Ángelus, 9 de septiembre de 1979.)

[39] El encuentro con el Papa y los diferentes dicasterios nos abren el horizonte más allá de la Iglesia local para compartir los retos y preocupación que afectan también a la Iglesia universal que abarca todos los rincones del mundo.

15/11/2021

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D. Santiago Gómez participa desde hoy en la Asamblea Plenaria de los obispos españoles

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El obispo de Huelva, Santiago Gómez, se encuentra en Madrid, donde este lunes, 15 de noviembre, ha dado comienzo la 118ª Asamblea Plenaria de los obispos españoles, que se prolongará hasta el próximo día 19. En esta ocasión, el encuentro concluirá en Santiago de Compostela donde peregrinarán el viernes con motivo del Año Jubilar Compostelano.

La Asamblea ha comenzado esta mañana con el discurso del presidente de la Conferencia Episcopal y arzobispo de Barcelona, cardenal Juan José Omella, a la que sigue la intervención del nuncio apostólico en España, Mons. Bernardito C. Auza.

En la Asamblea Plenaria, el Itinerario del Sínodo de los obispos

Uno de los temas del orden del día será la puesta en marcha del Itinerario del Sínodo de los obispos que se celebra con el tema, ‘Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión’. Se contará con las intervenciones del subsecretario del Sínodo de los obispos, el agustino español Mons. Luis Marín de San Martín, y del obispo responsable del equipo sinodal, Mons. Vicente Jiménez.

Información y temas de las Comisiones Episcopales

La Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida presentará para su estudio el borrador del documento ‘Orientaciones para la pastoral de las personas mayores en el contexto actual’.

También informará sobre dos de los eventos programados con motivo del Año “Familia Amoris Laetitia”. La Semana del Matrimonio, que promueve la CEE, del 14 al 20 de febrero. Y el Encuentro Mundial de las Familias que tendrá lugar en Roma del 22 al 26 de junio, con el que se cerrará este Año dedicado especialmente a la familia. A la vista de las dificultades para llegar a Roma y poder participar en este encuentro, los obispos de la Plenaria van a valorar la posibilidad de organizar un Encuentro de ámbito nacional; además de la celebración de encuentros en las distintas diócesis.

Como es habitual en las reuniones de las Asambleas Plenarias, se repasarán las actividades de las distintas Comisiones Episcopales.

Protección de menores

El secretario general de la CEE, Mons. Luis Argüello, llevará a la Plenaria distintas propuestas del Servicio de coordinación y asesoramiento para las Oficinas de protección de menores.

Otros temas del orden del día

El orden del día incluye la aprobación, si procede, de los Estatutos de la CEE y de sus organismos. Los obispos conocerán, además, el proyecto de estructura y funcionamiento del Consejo de Estudios y Proyectos de la CEE. La creación de este Consejo es una de las actividades previstas en el plan de acción de la CEE, ‘Fieles al envío misionero’, que se aprobó en la Plenaria de abril de 2021. También decidirán sobre la propuesta de un documento sobre “persona, familia y bien común”.

Se tratarán diversos asuntos de seguimiento y como, es habitual en la Plenaria de noviembre, se presentarán para su aprobación la propuesta de constitución y distribución del Fondo Común Interdiocesano para el año 2022 y los presupuestos para el año 2022 de la Conferencia Episcopal Española y de los organismos que de ella dependen.

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“Lo que hemos recibido de Dios hay que compartirlo”

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Cáritas Diocesana celebró la V Jornada Mundial de los Pobres con una eucaristía presidida por el Obispo en la Catedral

Monseñor Demetrio Fernández celebró la eucaristía de la quinta Jornada Mundial de los Pobres en la Santa Iglesia Catedral el pasado domingo, 14 de noviembre. En su homilía recordó que la Jornada Mundial de los Pobres fue instituida hace cinco años por el Papa Francisco y resaltó que la instituyó sin colecta para hacer “caer en la cuenta a todos los cristianos del mundo que el tema de los pobres no es solo cosa de dinero, es cuestión de amor”. Durante la quinta Jornada Mundial de los Pobres el prelado animó a caer en la cuenta “que el problema lo tenemos dentro del corazón y tenemos que pensar que lo que hemos recibido de Dios tenemos que agradecérselo y compartirlo con los demás”.

El Pastor de la Diócesis terminó su alocución insistiendo en que “la limosna cristiana es una obligación” por lo que ha que “rascarse el bolsillo”. Cáritas Diocesana “nos recuerda la obligación de salir al encuentro de los pobres” apuntó monseñor Demetrio Fernández, como indica el lema de este año “A los pobres los tenéis siempre con vosotros”.

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Manos Unidas Jaén celebra su asamblea anual

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El día 13 de noviembre tuvo lugar en el Seminario de Jaén, la Asamblea Diocesana anual de Manos Unidas, a la que asistieron delegados comarcales, enlaces parroquiales y demás voluntarios de la ONG de la Iglesia Católica.

Tras la acogida por parte de los miembros de la Junta Directiva, se celebró una Misa a cargo del Consiliario, D. Francisco León, que ofreció una hermosa homilía señalando que, pese a que los datos son alarmantes, el hambre en el mundo es evitable y poniendo en valor la encomiable tarea que realiza Manos Unidas.

A continuación, la Delegada diocesana, Lola González, resumió el Documento Base en el que la ONG se apoyará en la campaña 63 y que se centrará en la idea de reafirmar la importancia de los derechos humanos, en especial el derecho a la alimentación. Para ello se insiste en la trascendencia de reconocer la realidad existente, tomando “dolorosa conciencia”, como señala el Papa Francisco. Siendo la principal causa del hambre en el mundo el modelo económico dominante, se propone un plan quinquenal basado en la Agenda 2030, un plan de acción para acabar con el hambre, a iniciativa de las Naciones Unidas, a fin de fortalecer la justicia y la igualdad en el mundo. Ello se concreta en 17 ODS (objetivos de desarrollo sostenibles).

Y es que, con la pandemia, se ha puesto de manifiesto una nueva realidad que transformar y Manos Unidas se sitúa en esa “Iglesia en salida” de la que habla el Pontífice. La ONG es consciente de que ha de hacerlo a través de la escucha atenta de los socios locales en los países donde trabaja, actuando “con ellos y desde ellos”, iniciando juntos procesos comunitarios de igualdad y de crecimiento. Finalmente se presentó el cartel que ilustrará la nueva campaña 2022, bajo el lema “Nuestra indiferencia los condena al olvido”, un cartel interrogante que invita a la reflexión y a la toma de conciencia individual y colectiva.

Seguidamente, el equipo de Parroquias habló de la iniciativa “24 horas iluminando el mundo”, una actuación testimonial que se viene desarrollando desde 2003. Sus componentes insistieron en que son las parroquias un eje fundamental de la ONG, debiendo los enlaces realizar su labor junto con los párrocos y todos los movimientos eclesiásticos, en consonancia con la sinodalidad en la que estamos inmersos.

Siendo habitual en las últimas Asambleas Diocesanas que alguna Delegación comarcal exponga su experiencia, en esta ocasión lo hicieron los delegados de Úbeda y Torreperogil, que ofrecieron con gran entusiasmo su testimonio y comentaron las actividades que realizan para sufragar los proyectos de desarrollo que les son adjudicados.

Tras ello y acompañados por D. Juan Raya, Vicario de Caridad y Acción Social, se recibió la visita del Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro  y de Monseñor Fernando de la Chica Arellano, sacerdote jiennense miembro de la Curia Romana y observador permanente de la Santa Sede en la FAO. Don Amadeo animó a todos los asistentes a seguir trabajando por la erradicación del hambre en el mundo, unidos desde la fe. Por su parte, Don Fernando, gran amigo de Manos Unidas, alabó la “capacidad de diagnóstico” de la ONG cumpliendo con la Doctrina Social de la Iglesia que incide en el principio de subsidiariedad, en escuchar las necesidades del que se va a ayudar. Recordó igualmente que estamos en tiempos de Sínodo, tiempos de escucha de todos, del arte de acompañar. Y, en segundo lugar, alabó también la transparencia de Manos Unidas en la evaluación de los proyectos desarrollo.

Antes de su despedida, entregaron unos diplomas de reconocimiento y agradecimiento a algunos Delegados comarcales que finalizaban su tarea como tales, si bien  seguirán como voluntarios.

A continuación, se trasladó el contenido de la Asamblea Nacional de Manos Unidas celebrada el pasado 23 de octubre, donde se habló del Plan Quinquenal que se iniciará tras la Campaña 63, poniendo el énfasis en la reconstrucción de la dignidad humana desde los 17 ODS de la Agenda 2030, con una llamada personal e integral, donde se tome conciencia de que el grito del planeta es el grito del ser humano, dentro de la Fratelli Tutti del Papa Francisco. E igualmente se insistió en que, conforme al Plan Estratégico 23/27, hay que seguir trabajando en equipo, conectados con la sociedad, con las Administraciones Públicas, las parroquias, los centros educativos, etc.

Por su parte, la Tesorera de la Delegación de Jaén, dio datos sobre lo recaudado en este ejercicio y en el anterior, realizando un análisis de las distintas fuentes de financiación y las mejoras a seguir en este ámbito. Añadió que, afortunadamente, la recaudación de 2020 y 2021 ha sido suficiente para sufragar los proyectos de desarrollo que Jaén tenía atribuidos.

En el mismo sentido, el Equipo de Proyectos de la Delegación informó acerca del estado de ejecución de los proyectos de 2021 en El Salvador, India y Camboya, así como de los que serán encomendados para la Campaña 63.

El Equipo Educativo expuso distintas iniciativas que se van a realizar en la nueva campaña, animando a las Delegaciones Comarcales y a las Parroquias a su ejecución.

Por último, Ana Cruz, misionera seglar en Ecuador, dio un  testimonio lleno de emotividad y realidad, animando a los asistentes a seguir trabajando por unos proyectos de desarrollo de cuya realización ella es testigo.

Cerró el acto la Delegada Diocesana, dando las gracias a todos por el apoyo recibido y el trabajo realizado en los seis años que ha presidido la Junta Directiva y la Delegación de Jaén, recordando que en junio de 2022 habrá elecciones para la renovación de cargos, tal y como marcan los Estatutos.

 

                                   Carmen Cárdenas
Vicedelegada de Manos Unidas de Jaén

Galería fotográfica: «Asamblea diocesana de Manos Unidas Jaén!

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Manos Unidas Sevilla celebra esta tarde la Mesa Redonda “Testigos de solidaridad en Asia”

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Manos Unidas Sevilla celebra esta tarde la Mesa Redonda “Testigos de solidaridad en Asia”

Con motivo de la Jornada Mundial de los Pobres, Manos Unidas Sevilla organiza una Mesa Redonda “Testigos de solidaridad en Asia”, este lunes 15 de noviembre, en el Real Círculo de Labradores, a las siete de la tarde.

La sesión será moderada por la periodista María José García, en la que participarán M. Ángeles Pasadas, de Manos Unidas Filipinas; José Joaquín Castellón, misionero en China y Miguel Ángel Aragón, misionero del Instituto Español de Misiones Extranjeras en Japón.

El acceso es libre hasta completar el aforo.

Sobre la Jornada Mundial de los Pobres

La Iglesia diocesana se sumó un año más a la celebración de la Jornada Mundial de los Pobres, que tuvo lugar este domingo 14 de noviembre, instituida por el papa Francisco como gesto concreto de oración y acogida de los pobres en el seno de la Iglesia y cuya conmemoración fue encomendada al Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización.

Esta quinta edición se celebró bajo el lema ‘A los pobres los tienen siempre con ustedes’, título del mensaje que el Santo Padre ha publicado a razón de esta jornada en el que reflexiona que “no podemos esperar a que llamen a nuestra puerta, es urgente que vayamos nosotros a encontrarlos en sus casas, en los hospitales y en las residencias asistenciales, en las calles y en los rincones oscuros donde a veces se esconden, en los centros de refugio y acogida… Es importante entender cómo se sienten, qué perciben y qué deseos tienen en el corazón”.

IX edición de las “24 horas”

Manos Unidas Sevilla ha organizado una serie de actos por la celebración IX edición de las “24 horas” de Manos Unidas, una iniciativa de sensibilización, que se desarrolla con el objetivo de iluminar virtualmente el mundo para acabar con las partes ensombrecidas, causadas por el hambre, las desigualdades y las injusticias que siguen existiendo hoy, y contra las que, esta institución de la Iglesia lucha desde hace 62 años.

El cronograma de actividades ha incluido dos noches de adoración eucarísticas con los jóvenes universitarios del Servicio de Asistencia Religiosa de la Universidad de Sevilla (Sarus) y con los integrantes de la Pastoral Juvenil de la Archidiócesis en la iglesia Sagrado Corazón, los días 12 y 13 de noviembre. También los voluntarios de la oenegé de la Iglesia Católica organizaron la proyección del logo de las “24 horas” en la Torre del Oro.

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