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Miércoles, 13 de octubre

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Dossier de prensa diario elaborado por la Delegación diocesana de Medios de Comunicación Social de la diócesis de Córdoba.

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Huéscar acompañó a la Guardia Civil en la fiesta de su Patrona

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Huéscar acompañó a la Guardia Civil en la fiesta de su Patrona

La Guardia Civil de Huéscar celebró martes 12 de octubre la festividad de su Patrona, la Virgen del Pilar. El año pasado no hubo actos con público por las restricciones que imponía la pandemia. Pero este 2021, con la mejora de la situación sanitaria, aunque la normalidad no es completa porque se siguen manteniendo algunas medidas para evitar los contagios, sí se ha tenido la celebración de la Santa Misa.

La Eucaristía tuvo lugar a las 12 de la mañana, contando con un gran número de guardiaciviles del cuartel de Huéscar, vestidos de gala para venerar a su Patrona. Ellos, con la ayuda de los familiares, han sido los encargados de leer la monición de entrada, las lecturas y las peticiones. Como viene siendo habitual, uno de los momentos más emotivos es el recuerdo que ellos tienes hacia todos los compañeros que perdieron su vida en distintas circunstancias, cumpliendo con su obligación de ayudar a los demás.

La Eucaristía estuvo presidida por el párroco, José Antonio Martínez. También asistió el alcalde de Huéscar, junto con su corporación municipal, el alcalde de Castilléjar y un gran número grupo de fieles que quiso acompañar a la Guardia Civil en este día tan especial para ellos.

En la homilía, el párroco recordó la importancia de la labor que hoy en día sigue realizando este cuerpo, para el buen funcionamiento de nuestro pueblo. Una labor de cuidado, que, salvando las distancias, se puede comparar con la que la Virgen del Pilar hace en con cada uno de los guardias en sus momentos de servicio.

 

José Antonio Martínez
Párroco de Huéscar

 

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Don Amadeo preside la Eucaristía en honor a la Virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil

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Este día 12 de octubre, con motivo de la festividad de la Virgen del Pilar, Patrona del  Benemérito Instituto de la Guardia Civil, se ha celebrado, en la Santa Iglesia Catedral, la Santa Misa presidida por nuestro Obispo Don Amadeo Rodríguez Magro y concelebrada por varios sacerdotes. A la misma han asistido diferentes autoridades civiles,  militares y un gran número de feligreses que han querido acompañar y arropar a los miembros de la Guardia Civil.

En su homilía, Don Amadeo ha comenzado saludando a los allí presentes, dedicando unas palabras de elogio para dicha Institución, por haber sabido elegir bien a su Patrona la Virgen del Pilar, porque se eligió la advocación que mejor representaba la identidad del pueblo al que tenían que servir y que dicha elección marcaría el modo de ser y de servir y de estar en la sociedad en cualquier tiempo y cualquier época.

También, el Prelado ha exhortado a todos los presentes a que la Eucaristía sirva para evocar la presencia de Dios en nuestras vidas, “porque no hay nadie que le dé mejor sentido y horizonte a lo que somos y hacemos, que Dios Nuestro Señor. Porque Jesucristo no es ajeno a la vida del hombre ni  al sufrimiento humano, dirigiéndose explícitamente a todos los miembros de la Guardia Civil, para decirles que Dios está siempre aunque no seamos conscientes de ello, en todas las tareas y misiones que realiza este benemérito Instituto”.

Al finalizar  la homilía Don Amadeo ha pedido a la Santísima Virgen del Pilar, que los proteja siempre y acompañe a lo largo de sus vidas.

Antonio Funes
Miembro del Cuerpo de la Guardia Civil

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Homilía del Obispo en la Misa de Canal Sur desde Baeza

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Queridos hermanos y hermanas:

Estamos reunidos en el templo parroquial de San Andrés, santuario de Nuestra Señora del Alcázar, Patronos ambos de Baeza. Hoy celebramos el patrimonio espiritual de una ciudad que es, por legado de su historia, Patrimonio de la Humanidad. En la conciencia cristiana de Fernando III el Santo, San Andrés protegió la conquista de esta ciudad el 30 de noviembre de 1128. La Virgen, que apareció un poco después, estuvo siempre en el Alcázar de Baeza (de ahí recibe su nombre), desde donde vela por todos, especialmente en aquellos difíciles avatares de la historia. El culto a los dos copatronos de Baeza se ha unido en este templo y desde hace 125 años una diligente Cofradía, que vela por una merecida devoción hacia los protectores de esta ciudad.

En esta mañana de domingo, día del Señor, empezamos, como siempre, la celebración eucarística por la escucha atenta de la Palabra de Dios que se nos ha proclamado. En le Segunda lectura, de la Carta a los Hebreos se señala la fuerza, la verdad y la eficacia de esa Palabra; se nos dice que es viva y eficaz y se nos señala incluso hasta dónde puede llegar, hasta el más profundo fondo de nuestra vida y de nuestra conciencia. Es una Palabra siempre llena de vitalidad, de luz y de exigencia. Es una Palabra que contempla y ama, porque es una palabra que nos lleva de la mano hacia nuestro sentido y nuestro destino, que no es otro que nuestra felicidad. De la Palabra de Dios nos llegan todos los bienes juntos, porque en manos de la Palabra hay riquezas y abundancia. La sabiduría es la más preciosa de las riquezas, como también se nos ha dicho.

Al escuchar hoy esta hermosa reflexión sobre la Palabra, es inevitable pensar en María, ella fue la más auténtica oyente de la Palabra del Señor, que en ella se hizo carne y en ella habitó, tanto en su corazón como en su vientre. Por eso nos dejó en el Magnificat lo que la Palabra, su propio Hijo, hizo en ella como creyente. El encuentro con Jesucristo, Palabra viva de Dios, que guardaba en su corazón, la sitúo en el destino y sentido de su vida y así fue como encontró la felicidad plena, la que en esa bendita oración, tan inspiradora para nosotros, canta y reza. ¿Qué otra cosa dice cuando exclama? Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador, porque ha mirado la sencillez de su esclava”. Desde ahora me felicitarán todas las naciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí.

También, San Andrés, el primero en proclamar que ha visto al Mesías. Es testigo de una historia personal de encuentro decisivo con Jesucristo, de un encuentro que lo convierte en verdadero creyente. Andrés y Juan, el otro discípulo, son testigos ambos de una inquietud que no deja de sentirse siempre en el corazón humano: el deseo de conocer más y mejor a Jesús y el deseo de que nos muestre cómo es y dónde está la verdadera vida. Como nos dijo el Papa Benedicto XVI, el camino para ese encuentro es siempre la fe. “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva.”  

Se podría muy bien decir que el Evangelio de hoy es una hermosa guía para seguir el camino de la fe. En él aparecen preguntas decisivas que pueden llevar al encuentro con Jesucristo. Son esas peguntas que laten en nosotros, aunque no siempre seamos capaces de expresarlas o no tengamos la oportunidad de hacerlo, quizás por no poder encontrar un interlocutor a quien manifestarlas. Por eso la Iglesia ha de salir al encuentro de cada ser humano.

Cuando Jesús iba caminando (lo que él sabe hacer y lo que debe hacer la Iglesia unida), se acercó uno corriendo y le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Pregunta importante que sólo se hace cuando una persona se da cuenta de que, teniéndolo casi todo, le falta algo esencial. Jesús, el maestro bueno, le indica el camino para lograr lo que pide. Pero lo hace con la pedagogía de ir poco a poco, de empezar por la vida ordinaria, Jesús le pregunta si sabe los mandamientos. ¿Para qué le va a pedir más si no sabe lo esencial? Quiere saber si cumple los mandamientos que afectan a su relación con el prójimo. Hay que empezar por ahí, por ser buena persona, honrada, honesta, buen hijo…

“Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño”. Con esa respuesta el joven parece decirle a Jesús que quiere algo más, necesita algo más. Lo que busca es sentirse bien, porque aún le falta algo más definitivo para ser feliz, aunque lo tengo casi todo. Jesús, naturalmente, le miro con cariño. Le gustó lo que escuchaba, le pareció que este joven sabía lo que quería y, además, daba la impresión de que estaba dispuesto a llegar más lejos, llegar hasta la plenitud de vida en Dios. Pero no fue así. Ante la propuesta de Jesús de vender todos sus bienes y dárselos a los pobres, y a pesar de que le prometió tener un tesoro en el cielo si le seguía, el joven “frunció el ceño y se marchó pesaroso”. Ahí se acabó el camino de su fe, así se acabó su búsqueda, su interés por Jesús. Buena persona, judío cumplidor, pero no quiso ser creyente.

Y el joven ya no siguió preguntando.  ¡Qué bien le hubiera venido hacer la misma pregunta que le hizo Andrés, nuestro San Adres a Jesús: Maestro, ¿dónde vives? Por mostrar su interés por seguir a Jesús, él y el otro discípulo, entraron con él a su casa, permanecieron con él, le conocieron y, desde entonces, les cambio la vida. Andrés, incluso se convirtió en discípulo y testigo del Señor.

Este joven del Evangelio, ya tenía el corazón ocupado cuando se acercó a Jesús, aunque del todo no era feliz. Su riqueza era lo más valiosos para él. Cuando supo lo que tenía que hacer, que no era otra cosa que poner a Dios en el centro, que reconocer que Dios vale infinitamente más que todo el oro del mundo, no lo hizo y, sobre todo, no quiso comprender que todo lo que tenía era para la comunión, para hacer un mundo mejor, más justo, más digno, más compartido. Jesús no le propone la pobreza, sino la generosidad de su vida; el uso solidario de sus bienes. Lo que Jesús propone es que hagamos de todas nuestras riquezas, materiales, culturales o espirituales, sacramento de comunión. Propone que entremos en la lógica de Dios, la lógica de su Reino: justicia, amor y paz.

Jesús sabe que la sabiduría divina que propone es difícil, que a los ojos humanos parece incluso imposible, por eso, como luego le dirá a sus discípulos, en el comentario que hace a lo que ha sucedido con el joven, Dios, cuando entra en nosotros, cuando nos convertimos por la fe y vivimos en su presencia y en su filiación, pone la fuerza en nuestros corazones para amar y hacer lo que parece humanamente imposible. Dios nos da fuerza y gracia para poner distancia ante la riqueza y utilizar lo que somos y hacemos con generosidad para ayudar a los otros. El que vive en el amor de Dios sabe que no nos pide sacrificios, nos pide multiplicación. Dios multiplica la vida cuando se lo damos todo. Dios hace florecer la vida en todos los sentidos, cuando todo en todo nos ponemos en sus manos.

Por si os sirve, esto es lo que dice un testigo de la fe de nuestro tiempo: Charles de Foucauld

Padre, me pongo en tus manos,
haz de mí lo que quieras,
sea lo que sea, te doy las gracias.

Estoy dispuesto a todo,
lo acepto todo,
con tal que tu voluntad se cumpla en mí,
y en todas tus criaturas.

No deseo nada más, Padre.

Te confío mi alma,
te la doy con todo el amor
de que soy capaz,
porque te amo.

Y necesito darme,
ponerme en tus manos sin medida,
con una infinita confianza,
porque Tú eres mi Padre.

+ Amadeo Rodríguez Magro
Obispo de Jaén

 

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San Eduardo III el confesor

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eduardoPresentar como excusa para nuestra vida mediocre aquello de que los tiempos no son buenos o que las circunstancias presentan su cara adversa y así no es posible buscar y conseguir la santidad hoy y ahora, no deja de ser un recurso vulgar tras el cual se esconde la pereza para vivir las virtudes cristianas o la falta de confianza en Dios que lleva al desaliento.

De hecho, ni los tiempos en sus usos y costumbres, ni las circunstancias personales facilitaban lo más mínimo la fidelidad cristiana de Eduardo. Nace en Inglaterra en el año 1004, casi con el siglo XI, cuando las incursiones navales de los piratas daneses o escandinavos son causa de numerosos atropellos sangrientos y de represalias aún más crueles. El pueblo sufre desde hace tiempo violencia; está en vilo soportando la ignorancia y pobreza. Los palacios de los nobles están preñados de envidia, ambición y deseos de poder; en el lujo de sus banquetes se sirve la traición.

El mismo Papado en lo externo es en este tiempo más un signo de miseria que un motivo de emulación. Con las basílicas en ruinas, en la elección del Pontífice intervienen los intereses políticos y militares a los que se paga a su tiempo la cuota de dependencia. Hace falta una reforma que por más evidente no llega. Incluso el cisma de Oriente está a punto de producirse y lastimosamente se consuma. Nunca faltó la ayuda del Espíritu Santo a su Iglesia indefectible, pero hacía falta fe teologal para aceptar el Primado, sí, una fe a prueba de cismas y antipapas.

Con diez años tiene que huir Eduardo de Inglaterra, pasando el Canal, a la Bretaña o Normandía donde vivirá con sus tíos —hermanos de su madre— los Duques de Bretaña, en la región por aquel entonces más civilizada de Europa. Allí, al tiempo que crece en su destierro, va recibiendo noticias de la ocupación, saqueo y tiranía del rey Swein de Dinamarca. También de la muerte de su padre, el rey Etelberto, y de su hermano Edmundo que era el príncipe heredero. ¡Claro que su madre Emma llora estos sucesos! Pero un buen día lo abandona, partiendo misteriosamente; se ha marchado para hacerse la esposa de Knut, el nuevo usurpador danés. Tiene Eduardo 15 años y sigue escuchando los consejos de los monjes en Normandía; ya es un regio doncel exilado que se inclina en la oración al buen Dios. A la muerte de Knut, los ingleses le proponen la corona de Inglaterra, pero cuando está a punto de disfrutar del cariño de sus súbditos, le traiciona su madre que quiere el trono para el hijo nacido de Knut; él no quiere un reino ganado con sangre y regresa a Normandía. Los leales súbditos piden una vez más su vuelta y la de su hermano Alfredo; pero es una trampa, Alfredo es asesinado.

Llega a ser rey a los cuarenta años, después de una larga, fecunda y sufrida existencia. Es la hora del heroísmo. No alimenta odio. Está lleno de nobleza y generosidad. Contrae matrimonio con Edith, hija del pernicioso, intrigante y hábil duque de Kent. Relega al olvido el pasado, perdona y no castiga. Se dedica a gobernar. A su madre la recluye en un monasterio. Se entrega a buscar el bien de sus súbditos. De Normandía importa arte y cultura. Como su vida es austera, la Corona se enriquece y pueden limitarse los impuestos. Su dinero es el erario de los pobres. Dotó a iglesias y monasterios de los que Westminster es emblema.

Hoy, a la distancia de casi diez siglos, aún Inglaterra llama a su Corona «de San Eduardo». Fue patrón de Inglaterra hasta ser substituído por San Jorge.

(Fuente: archimadrid.es)

http://www.santopedia.com/santos/san-eduardo-iii-el-confesor

 

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«Recordaremos a quienes dejaron su tierra para que el Evangelio llegara a todo el mundo»

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NoticiaIglesia Noticia

Danilo Cantillo, delegado de Misiones // S. FENOSA

Publicado: 13/10/2021: 335

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El delegado de Misiones, Danilo Cantillo, Misionero de la Consolata, invita a participar en el Encuentro Diocesano Misionero que tiene lugar el sábado 16 de octubre, online, a través de la web www.malagamisionera.org

Encarni Llamas Fortes

Encarni Llamas Fortes es esposa y madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Es Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo y está realizando el Máster de Pastoral Familiar del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II.

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«Las Prioridades Pastorales ayudan a caminar en comunión»

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Encarni Llamas Fortes

Encarni Llamas Fortes es esposa y madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Es Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo y está realizando el Máster de Pastoral Familiar del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II.

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Lista de objetores de conciencia

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Existe el riesgo de pasar por alto noticias de hondo calado. Informaciones vinculadas a derechos fundamentales: vida o libertad de conciencia, por ejemplo. Ha ocurrido con la propuesta del Ministerio de Igualdad de regular la objeción de conciencia en casos de aborto. Concretamente en la reforma prevista de la ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo. El ministerio pretende hacer un registro de médicos objetores. A imagen y semejanza de la ley de Eutanasia.

En un Estado de derecho existe una delgada línea roja que no debería cruzarse. Evitaremos asimilarnos a los estados totalitarios. En ellos la libertad del individuo brilla por su ausencia y amenaza permanentemente la vida y bienestar de sus miembros.

El Estado no debe fiscalizar la conciencia de nadie. Igual que hay libertad de cátedra, también la hay de conciencia. Hay que garantizarla al cien por cien. Esto de crear una lista de objetores de profesionales sanitarios que no quieran practicar abortos no gusta. Además, suscita algunas cuestiones. ¿Va a ver discriminación con los objetores de conciencia? Porque las listas serán para algo. Si no, ¿para qué se hacen? Con estas listas se obvia que la conciencia está por encima de algunas leyes que van contra lo que cada uno piensa, sabe o cree. Quizá haya que preguntarse por qué hay quienes sabiendo de medicina y ciencia no quieren practicar abortos. Y sí salvar vidas. Esa lista de objetores de conciencia que pretende impulsar el Ministerio de Igualdad, para tener localizados a los médicos que no quieren practicar abortos, supone, además, atentar contra la libertad personal. Una lista que afectaría al ejercicio de los profesionales de la salud a la vez que desprecia su conocimiento científico y olvida que el respeto a la conciencia es un derecho y signo de libertad.

Artículo publicado en Diario SUR en la columna de opinión de El Alféizar

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Mons. Catalá: «Entre todos habéis hecho posible la rehabilitación»

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El obispo de Málaga presidió la Misa de bendición de la Virgen de Lourdes del colegio Sagrada Familia El Monte, invitando a la comunidad educativa a dar testimonio de fe en su ambiente.

El 24 de septiembre, la Capilla del Colegio Sagrada Familia El Monte FESD de Málaga recibió la imagen de la Virgen de Lourdes que, tras más de 40 años en la Gruta del Colegio, ha sido restaurada por los Antiguos Alumnos y bendecida en una Eucaristía presidida por el Obispo de Málaga. En la celebración estuvieron también presentes los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, unidos a la actividad educativa y pastoral del colegio, ya que a partir de este curso son sus capellanes.

La Virgen fue bendecida con agua traída desde el Santuario mariano de Lourdes, con la que se dio además la bendición a todos los presentes. Desde ahora, la imagen mariana continua recibiendo culto en la capilla del Colegio.

El obispo invitó a la comunidad educativa a ser «manantial que fecunde la ciudad y el lugar donde vivimos», también «luz como la Virgen, que trae la Luz al mundo; nosotros también debemos ser reflejo de la Luz de Cristo», y, por último, a aportar «testimonio valiente».

Lee la homilía íntegra aquí.

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El Menor retoma el curso caminando tras las huellas de Jesús

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Del 22 al 24 de octubre se celebra la primer convivencia del nuevo curso del Seminario Menor, en el que se guiarán con el lema «Caminaré tras tus huellas».

Con este lema, «queremos proponer un guiño al camino vocacional que estos jóvenes realizan en el Menor: un tiempo de discernimiento, de oración y de acompañamiento en esa vocación sacerdotal que algunos intuyen», explica Fernando Luque, rector del Seminario Menor.

La convivencia de este mes de octubre tendrá lugar del 22 al 24 de, bajo el lema-pregunta “¿Qué huellas te han traído hasta aquí?”, con el objetivo de «ayudar a los jóvenes a que se planteen qué es lo que les lleva a participar en el Seminario Menor», afirma Fernando, quien añade que «queremos encaminarnos hacia esa convivencia-peregrinación por el Camino de Santiago que ya prepara la Delegación de Juventud, un camino también en la búsqueda de la vocación».

Esta convivencia, además, coincidirá con la ordenación de cinco diáconos, «cinco hermanos nuestros que han caminado durante cinco años con nosotros en el Seminario, y dan este paso tan importante para ellos y para toda la Iglesia de Málaga. Será un día muy emocionante también para los jóvenes del Menor».

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