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La huida a Egipto

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El Evangelio de San Mateo hace referencia a la huida a Egipto. Escribe el evangelista: “Un ángel del Señor se aparece en sueños a José y le dice levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto, pues Herodes va a buscar al niño para acabar con él”. José tomó al niño y a su madre de noche, de acuerdo con el texto, y se retiró a Egipto. En aquel país estuvo la Sagrada Familia hasta la muerte de Herodes. José, María y el Niño Dios, la Sagrada Familia, tuvieron que huir para escapar de la muerte, fueron unos desplazados. Quizás esta huida a Egipto debería hacernos pensar en las personas que actualmente en el mundo tienen que huir de sus países para evitar la pobreza, la desgracia y, en muchos casos, la muerte.

Hay en el mundo hoy 82.000.000 de desplazados, el 42% de ellos son niños, la mayor parte relacionados con países en desarrollo. Al igual que el Niño Jesús, muchos niños hoy viven en peligro y tienen que huir con sus padres de sus países de origen para salvar la vida. Debería haber un análisis global de por qué ocurre esto. Una explicación la da el cambio climático, hoy, y más en el futuro, son emigrantes ambientales por un cambio del clima que agrava la situación en sus países de origen. Los países que más sufren el cambio climático son inocentes con respecto a las causas del cambio climático. Seres sin culpa que ignoramos. También nos deberíamos preguntar si la venta de armas no tiene que ver con el desplazamiento de inocentes. Muchas familias, en su huida desesperada, encuentran vallas, concertinas, fuerzas armadas que les impiden buscar una solución a su desgracia. Ha sido terrible ver cómo sufren el invierno en las fronteras de Europa muchas familias, muchos niños con sus madres sufriendo. La Sagrada Familia, en su huida a Egipto, no encontró problemas, no había vallas ni concertinas. Jesús Castillo, profesor de Ecología de la Universidad de Sevilla, en su libro Migraciones Ambientales Huyendo de la crisis ecológica en el siglo XXI (2011), manifiesta que “durante el siglo XX aumentó como nunca el número de migrantes y la distancia recorrida por estos, a la vez que las migraciones adquirieron componentes sanitarios, ecológicos, socioeconómicos y políticos muy relevantes”, y nos avisa de los cientos de miles de migrantes ambientales que podría haber en los próximos años. Giuseppe Ricciotti, en su libro Vida de Jesucristo, editado en 1944, dedica varias páginas al hecho de la huida a Egipto. Nos dice este autor “los tres fugitivos debieron arrastrarse fatigosamente durante el día sobre las móviles arenas y bajo el agobiante calor, y pasar la noche tendidos en tierra, no contando sino con la escasa agua y el escaso alimento que llevaban consigo”. Quizás la Sagrada Familia empleó una semana en su viaje, y con seguridad no fue una semana fácil. San Mateo, en su evangelio, nos da información de dónde estuvieron y cuánto tiempo. Es posible que José, María y el Niño Dios se unieran a alguna caravana en su viaje, como cita Remigio Vilariño S.J., en su libro Los caminos de Jesús, de 1935. Quizás fueron meses, quizás muchos meses no lo sabemos con certeza, y de nuevo un ángel se apareció a José avisándole de la muerte de Herodes. José Julio Martínez, en su libro El drama de Jesús, de 1976, expresa sobre la estancia en Egipto “María y José a su Niño en Egipto, y cómo empieza a dar los primeros pasos y a balbucear sus primeras palabras, en una vida feliz de trabajo y cariño familiar”. Posiblemente se relacionaron con colonos judíos que habitaban en aquella tierra, nos relata el jesuita Remigio Vilariño, en su libro Vida de Nuestro Señor Jesucristo, de 1958.

La huida a Egipto de la Sagrada Familia nos debe hacer meditar, especialmente a los que pueden tomar decisiones y aliviar la tensión en las fronteras. Ante una situación global del planeta, como es la emergencia climática o las guerras diluidas en el conjunto planetario, hace falta un análisis generoso y fraternal para ayudar a este conjunto de personas que, como la Sagrada Familia, huye de la muerte. El pensamiento católico debe primar, con su base evangélica, sobre intereses egoístas y tratar de evitar que las familias tengan que migrar de forma forzada como lo tuvo que hacer la Sagrada Familia.

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La Asociación de Salesianos Cooperadores organiza una meditación-reflexión

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El Centro Local de Jaén de la Asociación de Salesianos Cooperadores te invita a participar en este evento para vivir una experiencia de meditación-reflexión en torno a la pregunta «¿Hacía dónde nos mueve Dios?», dirigida y animada por Fermín Negre, sacerdote diocesano de Málaga y miembro fundador del Grupo de música cristiana IXCIS.

Pueden hacer la inscripción en el siguiente enlace:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScEPQeeOQhrNJbi2G8eLRdvDEu0pmyyTI2fW_LRRH2Gfy98Dw/viewform

Es muy importante que se rellene una inscripción por participante. El aforo es limitado. El plazo de inscripción es  hasta el día 20/01/2022 o hasta que se complete el aforo, para cumplimentar la inscripción.

Salesianos Cooperadores

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‘Jornada de la Infancia Misionera’. Carta del Arzobispo de Sevilla

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‘Jornada de la Infancia Misionera’. Carta del Arzobispo de Sevilla

El día 16 de enero celebramos la Jornada de la Infancia Misionera, una Obra del Papa que promueve la ayuda recíproca entre los niños del mundo a través de actividades misioneras en colegios y catequesis con las que educar a los más pequeños en la fe y la solidaridad con la misión. También invita a los niños a compartir sus cosas con sus coetáneos de las misiones. Porque los niños son capaces de Dios, y lo son desde su más temprana edad. Desde esta capacidad de conocer y encontrar a Dios en sus vidas, nace otra capacidad intrínseca: son capaces de la misión. Despertar el sentido misionero en ellos es primordial, ya que, desde que recibimos el bautismo, todos somos misioneros. La misión hace que crezca en los niños un espíritu de amor al prójimo, de generosidad, de solidaridad y de entrega que les acompañará toda la vida.

Recordamos que cuando José y María presentaron al Niño en el templo, siendo apenas un bebé, Simeón lo reconoció como “luz para alumbrar a las naciones”. Lleno de Espíritu Santo, aquel anciano fue capaz de percibir la presencia del Mesías. Simeón proclama la Verdad de aquel Niño: es el Salvador y la Luz. Se refiere a toda la realidad de Jesús de Nazaret: su vida, su palabra, su muerte y resurrección. Él es la Luz, y manifiesta el rostro verdadero del Amor de Dios, y revela a los hombres los caminos de la humanidad verdadera. Su revelación es inesperada y sorprendente, es luz que revela incluso cuál es la tiniebla y es preciso tener los ojos bien abiertos, como Simeón o Ana, para descubrir en Jesús la respuesta a la búsqueda de los hombres.

La imagen de la luz está muy presente en la Sagrada Escritura. Según el profeta Isaías, la luz de Israel y de todas las naciones será el Mesías. En el Evangelio de San Juan (8,12), Jesús afirma de sí mismo que es la luz del mundo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. Posteriormente, él mismo afirma de los discípulos: “Vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5, 14).  Es este un profundo misterio que san Pablo también recoge en la segunda carta a los Corintios (4,6): la luz de Dios brilla en la faz de Cristo y de ella se irradia al corazón de los apóstoles, y por los apóstoles al mundo. Como Cristo es la luz del Padre, los apóstoles son la luz de Cristo.

“Vosotros sois la luz del mundo”. Esta expresión contiene una significación profunda y un compromiso enorme. Vosotros sois “la luz” del mundo. No dice Jesús que somos “una luz”, una luz más entre otras muchas posibles, sino que somos “la luz”. Según explican los expertos en el lenguaje, cuando se pone el artículo determinado ante el predicado de una oración sustantiva, significa que el sujeto agota la capacidad de significación del mismo.

Ahora bien, el discípulo sólo puede ser luz en la medida que viva unido a Cristo-luz, en la medida que reciba de Él la luz. Para vivir esa unión personal profunda, para avanzar en esa experiencia inefable, es decir, que no se puede explicar con palabras, para ir entendiendo cada vez más esa vida de Dios en nosotros, es condición indispensable experimentar un encuentro personal con Cristo. Los misioneros, unidos a Cristo, llenos de Dios por la oración, llevan al mundo la Luz de Jesús, que ilumina la vida de las personas y de los pueblos. Nosotros, como ellos, estamos llamados a hacer brillar ante todos la Luz de Cristo a través de una vida coherente y solidaria.

Hoy todos recibimos la llamada a colaborar en la hermosa tarea de evangelizar allí donde no ha llegado la Luz del Evangelio o se ha adormecido con el paso del tiempo. Pero la Infancia Misionera, además de los niños, también tiene como objetivo a los educadores, catequistas y familias, que tienen como misión despertar esta dimensión misionera en la educación, creando el ámbito adecuado donde los más pequeños puedan crecer en sabiduría, estatura y gracia, un crecimiento integral, una manera de ser hombres y mujeres, de entender y vivir la vida teniendo a Dios como referencia, el servicio como objetivo, y la humildad como método. Es de justicia reconocer el papel tan importante que desempeñan al respecto las catequesis parroquiales y la animación misionera en las escuelas y comunidades.

Que la Santísima Virgen, Reina de la Misiones, que alumbró a la Luz del mundo en Belén os acompañe siempre, junto a vuestras familias, educadores y amigos. De antemano os agradezco vuestra generosidad en tan bella y noble tarea.

 

+José Ángel Saiz Meneses

Arzobispo de Sevilla

 

 

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Jornada de la Infancia Misionera (Enero 2022)

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El día 16 de enero celebramos la Jornada de la Infancia Misionera, una Obra del Papa que promueve la ayuda recíproca entre los niños del mundo a través de actividades misioneras en colegios y catequesis con las que educar a los más pequeños en la fe y la solidaridad con la misión. También invita a los niños a compartir sus cosas con sus coetáneos de las misiones. Porque los niños son capaces de Dios, y lo son desde su más temprana edad. Desde esta capacidad de conocer y encontrar a Dios en sus vidas, nace otra capacidad intrínseca: son capaces de la misión. Despertar el sentido misionero en ellos es primordial, ya que, desde que recibimos el bautismo, todos somos misioneros. La misión hace que crezca en los niños un espíritu de amor al prójimo, de generosidad, de solidaridad y de entrega que les acompañará toda la vida.

Recordamos que cuando José y María presentaron al Niño en el templo, siendo apenas un bebé, Simeón lo reconoció como “luz para alumbrar a las naciones”. Lleno de Espíritu Santo, aquel anciano fue capaz de percibir la presencia del Mesías. Simeón proclama la Verdad de aquel Niño: es el Salvador y la Luz. Se refiere a toda la realidad de Jesús de Nazaret: su vida, su palabra, su muerte y resurrección. Él es la Luz, y manifiesta el rostro verdadero del Amor de Dios, y revela a los hombres los caminos de la humanidad verdadera. Su revelación es inesperada y sorprendente, es luz que revela incluso cuál es la tiniebla y es preciso tener los ojos bien abiertos, como Simeón o Ana, para descubrir en Jesús la respuesta a la búsqueda de los hombres.

La imagen de la luz está muy presente en la Sagrada Escritura. Según el profeta Isaías, la luz de Israel y de todas las naciones será el Mesías. En el Evangelio de San Juan (8,12), Jesús afirma de sí mismo que es la luz del mundo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. Posteriormente, él mismo afirma de los discípulos: “Vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5, 14). Es este un profundo misterio que san Pablo también recoge en la segunda carta a los Corintios (4,6): la luz de Dios brilla en la faz de Cristo y de ella se irradia al corazón de los apóstoles, y por los apóstoles al mundo. Como Cristo es la luz del Padre, los apóstoles son la luz de Cristo.

“Vosotros sois la luz del mundo”. Esta expresión contiene una significación profunda y un compromiso enorme. Vosotros sois “la luz” del mundo. No dice Jesús que somos “una luz”, una luz más entre otras muchas posibles, sino que somos “la luz”. Según explican los expertos en el lenguaje, cuando se pone el artículo determinado ante el predicado de una oración sustantiva, significa que el sujeto agota la capacidad de significación del mismo.

Ahora bien, el discípulo sólo puede ser luz en la medida que viva unido a Cristo-luz, en la medida que reciba de Él la luz. Para vivir esa unión personal profunda, para avanzar en esa experiencia inefable, es decir, que no se puede explicar con palabras, para ir entendiendo cada vez más esa vida de Dios en nosotros, es condición indispensable experimentar un encuentro personal con Cristo. Los misioneros, unidos a Cristo, llenos de Dios por la oración, llevan al mundo la Luz de Jesús, que ilumina la vida de las personas y de los pueblos. Nosotros, como ellos, estamos llamados a hacer brillar ante todos la Luz de Cristo a través de una vida coherente y solidaria.

Hoy todos recibimos la llamada a colaborar en la hermosa tarea de evangelizar allí donde no ha llegado la Luz del Evangelio o se ha adormecido con el paso del tiempo. Pero la Infancia Misionera, además de los niños, también tiene como objetivo a los educadores, catequistas y familias, que tienen como misión despertar esta dimensión misionera en la educación, creando el ámbito adecuado donde los más pequeños puedan crecer en sabiduría, estatura y gracia, un crecimiento integral, una manera de ser hombres y mujeres, de entender y vivir la vida teniendo a Dios como referencia, el servicio como objetivo, y la humildad como método. Es de justicia reconocer el papel tan importante que desempeñan al respecto las catequesis parroquiales y la animación misionera en las escuelas y comunidades.

Que la Santísima Virgen, Reina de la Misiones, que alumbró a la Luz del mundo en Belén os acompañe siempre, junto a vuestras familias, educadores y amigos. De antemano os agradezco vuestra generosidad en tan bella y noble tarea.

+José Ángel Saiz Meneses
Arzobispo de Sevilla

Primera reunión del consejo episcopal en el nuevo año

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Primera reunión del consejo episcopal en el nuevo año

Pasadas las navidades, el curso pastoral, en el nuevo año, va retomando su velocidad de crucero. El Sínodo de la Iglesia, que en su fase diocesana nos invita a ofrecer nuestra opinión, y la visita ad limina del obispo a la Santa Sede, son los dos temas más inmediatos que marcan la pastoral diocesana en estas primeras semanas del año. Pues bien, de estos dos temas y de otros más, se habrá hablado en el primer consejo episcopal de este año, celebrado el miércoles 12 de enero. El consejo episcopal es un órgano consultivo del obispo, para ayudarle en la tarea de gestionar la diócesis. A este consejo, que se reúne dos veces al mes, pertenecen los arcipreste y vicarios.

En esta ocasión, sin duda, el tema más urgente habrá sido la preparación de la visita ad limina, que tendrá lugar del 17 al 22 de enero, en Roma. Para esa visita, se ha elaborado un informe sobre la vida pastoral de la diócesis, que ya está en la Santa Sede, para conocimiento del papa y de los dicasterios romanos.
Pero no menos importante es la participación de la diócesis en el Sínodo de los Obispos de 2023, que ahora se encuentra en su fase diocesana y que quiere recabar nuestra opinión sobre la marcha de la Iglesia en el tiempo presente. Hay un cuestionario amplio en la web de la diócesis y otro cuestionario más pequeño y directo, que se puede descargar también en la web de la diócesis e, incluso, se puede contestar desde ahí, de manera online. Aunque aún queda tiempo para responder, solo hay hasta el mes de abril, por lo que conviene ir ofreciendo nuestra opinión, o la de nuestra parroquia e institución.

Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix

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Confirmaciones en la parroquia de Freila

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Confirmaciones en la parroquia de Freila

El domingo 9 de enero, en la parroquia de Freila, el obispo confirmó a 6 chicos y chicas de la parroquia. Estos jóvenes han realizado un proceso de formación durante años y ahora, con la recepción del sacramento, dan un paso más en el crecimiento de su fe.

D Francisco Jesús Orozco estuvo acompañado en la celebración por el párroco de Freila, José Fernando Titos. Una celebración en torno al Bautismo del Señor, ya que esa era la fiesta litúrgica de ese día, y, en Freila, además en torno al sacramento de la Confirmación, un paso importante para todo bautizado. Sin duda, un buen día, ese 9 de enero, para confirmarse.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix

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Las misioneras combonianas celebran el 150 aniversario de su fundación

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Misioneras combonianas consagradas y postulantes en Granada.

Presentes en Granada desde hace 18 años, las misioneras combonianas llevan el anuncio del Evangelio a los últimos y marginados, dedicándose especialmente en Europa al apostolado con los inmigrantes.

La familia comboniana celebrará a lo largo de todo 2022 un año jubilar en conmemoración al 150 aniversario de la fundación de su rama femenina presente en nuestra diócesis desde hace casi dos décadas. Actualmente hay 6 misioneras en Granada de las cuales 3 de ellas están consagradas y las demás son postulantes en formación.

“Este aniversario es un momento de acción de gracias, nos dedicamos a la primera evangelización, a estar con los últimos y abandonados. En Europa especialmente nos dedicamos a ayudar a los inmigrantes que comienzan una nueva vida, a la promoción integral de la persona, darles dignidad y desde ahí anunciar el Evangelio”, destaca la Hermana Maureen Mora, Superiora de la congregación.

APOSTOLADO EN GRANADA

De esta forma, las misioneras colaboran con varios proyectos en la acogida y formación de personas migrantes en Granada como la Asociación de Inserción laboral y acompañamiento pastoral INLAYAPAS, promovida por varias congregaciones religiosas, y dando catequesis y talleres de español, manualidades o costura en el Proyecto Girasol coordinado por la Cáritas parroquial de Santa María Micaela.

“Si estamos en Granada es por la fidelidad de las primeras misioneras de la congregación, por su perseverancia, somos un granito de arena pero damos gracias a Dios por su providencia y renovamos nuestra confianza en Él”, afirma la Superiora.

CELEBRACIÓN DEL ANIVERSARIO

Junto al año jubilar que toda la familia comboniana celebrará en este 2022 y que fue inaugurado en Roma el pasado 1 de enero, a nivel local en Granada las conmemoraciones por estos 150 años de misión y apostolado serán los próximos 19 y 20 de febrero abiertas a la participación.

En primer lugar, en la jornada del miércoles 19 toda la familia comboniana se reunirá para participar en la conferencia “Una promesa continua: 150 años al servicio de la evangelización” que será a las 17 horas en la parroquia de Santa María Micaela. Posteriormente tendrá lugar la celebración de la Misa a las 19 horas.

Asimismo, el 20 de febrero la rama masculina acogerá a las misioneras en la parroquia de la Virgen de las Mercedes para celebrar la Eucaristía a las 12 horas en cuyo trascurso habrá varios testimonios.

FUNDACIÓN

Fue hace 150 años, un 1 de enero de 1872, cuando la Congregación de las Misioneras Combonianas, en aquellos días conocidas como “Pie Madri della Nigrizia”, dio sus primeros pasos. San Daniel Comboni, su fundador y el de su congregación hermana, los misioneros combonianos, quiso que hicieran realidad su intuición: “Salvar África por medio de África”.
Solo 10 años después de su fundación, en 1882, la joven congregación ya tenía sus primeras mártires en Sudán. Desde Verona, donde nació el instituto, las misioneras combonianas se fueron extendiendo a casi todos los países del África subsahariana y, desde Egipto, a Oriente Medio y América, con vocaciones en todos los países donde están presentes, gracias a su atractivo carisma de entrega y “missio ad gentes”.

María José Aguilar
Secretariado de Medios de Comunicación Social

 

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La Librería Diocesana de Córdoba en Facebook

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Ya puedes seguir todas las novedades y artículos que puedes encontrar en la Librería Diocesana de Córdoba

La Librería Diocesana de Córdoba estrena nuevo perfil en Facebook para dar a conocer a los usuarios todas las novedades y artículos que en ella se pueden encontrar.

La Librería Diocesana es una librería accesible a toda la Diócesis. Ubicada en el edificio del Obispado, está al servicio de todo aquél que lo necesite (sacerdotes, catequistas, religiosos y laicos). En ella pueden encontrarse todo tipo de libros de autores cristianos, libros de lectura recomendados por la CEE, manuales de catequesis, ornamentos y todo lo necesario para la liturgia, cleriman, rosarios, iconos, imaginería, estampas; CDs de música y multimedia, DVDs, artículos de regalo, etc. Y es q como el Santo Padre Juan Pablo II afirmaba en la «Christifideles laici»: «una fe que no se hace cultura es una fe no plenamente acogida, no enteramente pensada, no fielmente vivida».

La Librería Diocesana es un instrumento al servicio de la fe y de la cultura en Córdoba. Por ello, ha creado este nuevo perfil en el que, además, el usuario puede solicitarse la búsqueda de cualquier libro o artículo que necesite con un simple mensaje de WhatsApp.

Síguela a través del siguiente enlace: https://www.facebook.com/libreriadiocesanacordoba

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El Centro Europeo de Ciencia Política premia al sacerdote Ignacio del Rey como el Mejor Expediente Académico Europeo de la década 2010-20

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El Centro Europeo de Ciencia Política premia al sacerdote Ignacio del Rey como el Mejor Expediente Académico Europeo de la década 2010-20

El Centro Europeo de Ciencia Política y Relaciones Internacionales ha premiado al sacerdote diocesano Ignacio del Rey Molina, licenciado en Ciencias Políticas, como Mejor Expediente Académico Europeo de la década 2010-2020.

Esta importante institución, por medio del comité europeo de reconocimientos, ha considerado que “pese a su juventud, su formación y sus publicaciones en defensa de los derechos de los más vulnerables son de una brillantez admirable. Su trayectoria es breve por su juventud, pero su recorrido académico y formativo es intachable”.

La ceremonia de entrega de los reconocimientos tiene lugar en Viena, pero debido a las dificultades de la pandemia, el acto se celebrará en la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla, el martes 22 de febrero a la una de la tarde, en el que, intervendrán personalidades públicas y académicas.

Ignacio del Rey, nació en Sevilla en junio de 1992, es párroco de Nuestra Señora de Consolación, de Aznalcóllar, tras su ordenación sacerdotal el 23 de mayo del año pasado.

Realizó sus estudios de Ciencias Políticas en la Universidad Pablo de Olavide y cursó el Máster en Relaciones Internacionales y Dirección de Campañas Electorales en la Universidad Pontificia de Comillas, en Madrid. Actualmente cursa el Máster en Teología Dogmática, impartido en la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla.

Sobre sus publicaciones

Las publicaciones de los artículos de investigación de Del Rey siempre han ido orientadas en tres direcciones: La política como medio de rescate de valores adulterados, maltratados o deformados; los pobres: una realidad emergente, silenciada y silenciosa y la pobreza mundial, una responsabilidad legislativa y ejecutiva.

“Antes de entrar en la carrera y a lo largo de ella se fue reafirmando la idea convencida de que la política es una herramienta indispensable y noble para regular la evolución de las sociedades y dignificar la vida del hombre, tanto como ciencia que estudia la organización de los pueblos, como en su acepción de actividad referente al gobierno de los estados, al desarrollo de su convivencia o a la regulación de los asuntos públicos”, refiere Del Rey.

– La política – considera – “desafortunadamente ha ido sufriendo una metamorfosis que ha ido devaluando sutilmente su raíz más profunda. La política no es un titular, ni unas siglas, ni un slogan. Reducir la política a una ley, a un partido o a un medio, es una pobreza que encierra una serie de riesgos ciertamente peligrosos. La política mueve los derroteros de este mundo desorientado que sonríe ante la cámara y llora bajo la almohada. La defensa de los más pobres, la promoción de sus derechos y el amparo de su dignidad, no debe ser cuestionable como prioridad al elaborar cualquier programa de gobierno, en cambio, observamos constantemente una carrera de codazos para encabezar rankings de cualquier modalidad, y atrás siempre se quedan los mismos”.

Por tanto, “Europa podría ser, debería ser y tiene que ser, ese pulmón que permita respirar a valores como la justicia, la libertad y la igualdad, palabras secuestradas por este festival de sensacionalismos que, a todos, nos están llevando por delante”.

“Hacer del mundo el Reino que Dios quiere para los hombres”

En su caso concreto, se da además “la sorprendente circunstancia de que el premiado es ahora sacerdote”, por lo que, el párroco  de Nuestra Señora de Consolación considera que “el tribunal de académicos que ha tenido a bien concederme este premio, se ha tenido que quedar de piedra al enterarse de que soy cura. No es todo tan dispar pese a que pueda parecerlo, como decía, soy un convencido defensor de la política como herramienta para cambiar el rumbo del mundo y la vida de los hombres, y ahora intento cada día, con mis incontables miserias, luchar por ser un buen ayudante del Señor en el trabajo de su viña”.

Por tanto, “los cristianos deben tener un papel fundamental en todo aquello que regule la vida de la gente. El mensaje de Cristo no es, bajo ninguna interpretación, una invitación a la tibieza, tampoco a la indiferencia. Es un mensaje íntegramente comprometido. Los cristianos debemos saber estar siempre muy por encima de colores y programas, nuestra aspiración debe estar clara: hacer del mundo el Reino que Dios quiere para los hombres”.

En esta línea, “debemos vivir permanentemente ilusionados con cambiar la vida de los que nos rodean, o mejor dicho, con que Dios pueda cambiar con nuestra ayuda la vida de los que nos rodean”.

Gratitud y humildad

Sobre el reconocimiento del Centro Europeo de Ciencia Política y Relaciones Internacionales, Ignacio del Rey confiesa que ha sido “algo absolutamente inesperado”.

“Tras años de estudio y trabajo en el campo de las ciencias políticas y las relaciones internacionales, me aventuré a seguir la voz del Señor y todo eso queda ya un poco atrás. Ciertamente, fui muy feliz en el ámbito universitario, pero ahora soy un felicísimo cura de pueblo, párroco en Aznalcóllar. Lo recibo con mucha gratitud, pero con humildad, este reconocimiento ya no es para mí, es para la gran familia de la Iglesia, y la gloria es para Dios, solo para Dios”.

Por expreso deseo, la totalidad del premio económico será donada a un proyecto católico de las misiones que se desarrolla en Perú, “donde el contacto estrecho con la pobreza ha sacudido mi corazón tantas veces como he ido, por eso he decidido ayudar a tres instituciones religiosas que trabajan en este país con niños abandonados, mujeres víctimas de trata y jóvenes en peligro de exclusión social”.

El homenajeado expresa su enorme gratitud “a todos los catedráticos que componen esta institución europea. Lo recibo con alegría y con la convicción de saber que solo Dios es el que está detrás de cada cosa”.

 

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Fernando Caro: “El duelo es fruto del dolor”

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La pastoral de la salud en Córdoba ha elaborado un nuevo material para dar a conocer las etapas del duelo, su significado y las consecuencias emocionales y espirituales en el doliente. Un instrumento válido para una circunstancia vital que a todos nos llega. Fernando Caro es agente de pastoral de la salud y sanitario, conocedor de este proceso

Ante la pérdida de un ser querido la fase del duelo comienza por el fastidio ¿qué significa esto en términos psicológicos?

El fastidio es la reacción al dolor. Toda pérdida conlleva un dolor y muchas veces lo consideramos una pérdida injusta porque es humano revelarse que no entendemos y no queremos asumir. Nuestra primera reacción es sentir ira, es normal y natural. Muchas veces se tiende a pensar que el proceso del duelo es lineal, es decir, empieza con la negación, no creer lo que está pasando; a continuación el fastidio, esa ira ante el hecho traumático, que no tiene que ser solo la pérdida de un ser querido puede ser incluso una pérdida material, que nos quedemos en la ruina o una pérdida personal tanto de capacidades mentales como físicas. No es un proceso lineal porque en cualquier momento durante el proceso de curación hasta llegar a normalizar tu nueva situación puedes volver a tener esa sensación de fastidio ante el hecho traumático. En términos psicológicos se habla de esas fases del duelo de negación, fastidio, negociación, de depresión y de aceptación de la nueva situación.

Abordamos frecuentemente el duelo como una enfermedad, como un desequilibrio que representa un desafío imposible de salvar

Se va así porque en esta sociedad parece que el duelo está mal visto, pero es simplemente el mecanismo que tenemos para asumir una nueva realidad. Muchas veces cometemos el error de negarlo o de que nos incomode el hecho. Cuando vemos a alguien que está en proceso de duelo le decimos que se anime rápidamente y eso no puede ser, el duelo se tiene que pasar y cada persona tiene un duelo diferente y puede durar más o menos. En esta sociedad hedonista no queremos aceptar que estas cosas pueden pasar y es totalmente natural y es la forma de curarse ante un daño.

Hay varias fases en el duelo ¿Cómo se manifiestan estas fases en la persona doliente?

La primera fase es la negación, cuando a un paciente se le da la noticia de que tiene una enfermedad muy grave e incluso incurable, lo primero que pasa es no creérselo, intentamos no creernos lo que está pasando. Cuando empezamos a creer que estamos ante una situación inevitable empieza a manifestarse el fastidio, que puede hacerlo de muchas maneras, unas veces es enfado, otras la gente se encierra en sí mismo, que es lo peor porque la mejor forma que pase ese fastidio es expresándolo. La siguiente es la negociación, a ver cómo puedo negociar con la realidad para que no sea como es y sea como yo quiero que sea, es absurdo pero es humano.

La siguiente fase es la depresión, nos hundimos y se nos hace cuesta arriba lo que está pasando. Al final terminamos asumiendo lo que pasa y aprendiendo de ese dolor y nos capacitamos ante la nueva circunstancia.

¿Qué instrumentos se les ofrece a las personas desde la pastoral de la salud de nuestra Diócesis para entender el duelo?

Los agentes de la pastoral de la salud acompañan al enfermo en el proceso de la enfermedad y a los familiares durante la enfermedad y el deceso. Capacitamos y enseñamos a los agentes de la pastoral para que sepan entender la realidad del duelo y que no se escandalicen de él, muchas veces tenemos a escandalizarnos cuando una persona se enfada o incluso blasfema y no podemos juzgarla por lo que pase, que es totalmente normal. Preparamos a nuestros agentes para que sean capaces de ser conscientes de que eso en normal, que no juzguen y escuchen y acompañen al paciente porque en ese momento solo quiere que le escuchen, no le sirve de nada el ánimo, que incluso le puede llevar a revelarse más todavía. Simplemente hay que hacer un acompañamiento, dejar que manifieste su dolor y acompañarlo con caridad cristiana.

¿Qué ocurre en la vida de fe de una persona cuando piden cuentas a Dios ante el duelo?

Pasa muy frecuentemente. Depende del nivel de fe y de la vida de oración de cada persona, no se puede generalizar porque hay tantas respuesta como personas. Es verdad que hay personas muy creyentes y de una fe muy firme y ofrecen ese dolor a Dios, otros que tienen una fe muy tibia les es indiferente, pero es verdad que hay gente creyente y practicante que piensa que por ese motivo Dios le debería de haber ahorrado ese sufrimiento, pero es totalmente normal. Hay que ser muy comprensivo, Dios es infinitamente bueno y sabe que esa reacción es fruto del dolor. Dios está por encima de eso y la persona antes o después terminará volviendo a su vida espiritual, es verdad que hay casos que se pelean con Dios y puede pasar mucho tiempo, en ese caso es donde nuestra pastoral intenta acompañar de una forma muy caritativa para que la persona se reconcilie con Dios y vuelva a una espiritualidad normal.

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