Inicio Blog Página 4261

El Seminario canta a la Navidad

0

Encarni Llamas Fortes

Encarni Llamas Fortes es esposa y madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Es Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo y está realizando el Máster de Pastoral Familiar del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II.

enllamasfortes Ver este artículo en la web de la diócesis

El Belén Viviente de Benagalbón, el de los Playmobil y la ciudad de Belén

0
NoticiaEl Espejo

Belén Viviente de Benagalbón

Publicado: 26/12/2021: 13

<!–

–>

El programa El Espejo del día de Nochebuena se acercó a Belén desde tres realidades distintas: el Belén Viviente de la parroquia y el pueblo de Benagalbón, el Belén montado con figuras de Playmobil en la parroquia Sagrada Familia, y las peregrinaciones a la ciudad de Belén, con Toon Espinosa. Aquí puedes escuchar el podcast.

Encarni Llamas Fortes

Encarni Llamas Fortes es esposa y madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Es Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo y está realizando el Máster de Pastoral Familiar del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II.

enllamasfortes

Más noticias de: El Espejo

Ver este artículo en la web de la diócesis

Gozo al contemplar al Mesías que ha nacido

0

Las inclemencias meteorológicas en la mañana de Navidad no han impedido a un importante número de fieles darse cita en la Catedral, en la Eucaristía de 12 que ha presidido, por primera vez, el Obispo Don Sebastián Chico Martínez.

Preciosamente adornado, un hermoso Niño Jesús estaba ubicado en la escalinata del presbiterio para ser adorado por el pueblo.

Una celebración que ha estado solemnizada por las voces blancas de la Escolanía de la Catedral, acompañada al piano por Juan Alberto Buitrago y bajo la batuta de su directora, Cristina García de la Torre.

Junto al Prelado jiennense han concelebrado el Deán y Vicario General, D. Francisco Juan Martínez Rojas, así como miembros del Cabildo Catedral. Las lecturas y la oración de fieles han estado participadas por miembros de la Cofradía de la Buena Muerte.

Homilía

Monseñor Chico Martínez ha comenzado su predicación explicando que aunque no abra los telediarios, ni salga en la portada de los periódicos, “es la noticia más gozosa de toda la historia, la que vale la pena que celebremos cada año: el nacimiento de Cristo Jesús”.

En este sentido, el Obispo de Jaén ha recordado cuál es el verdadero sentido de la Navidad: “Hoy, los cristianos de todo el mundo, aquellos que somos conscientes de nuestra fe, sabemos muy bien por qué nos alegramos y qué es lo que celebramos: que Dios se ha encarnado en nuestra raza humana, con una finalidad muy concreta: salvarnos, liberarnos del mal y divinizar al hombre. Porque es un Dios cercano y porque, nuevamente, Dios nos comunica la gracia que aconteció aquel bendito día. Y por todo ello estamos alegres… es la verdadera alegría de la Navidad”.

Asimismo, el Prelado del Santo Reino ha exhortado a los presentes a dejarse interpelar por el misterio del nacimiento del Señor, que viene a cambiar el destino de la humanidad y de cada hombre y mujer en particular: “Ese es el misterio que nos llena de gozo, pero también que nos interpela y nos exige. Hoy se nos pone en la tesitura de: “¿Estás dispuesto a acogerle a recibirle en tu vida? ¿Quieres dejarle que te ame? ¿y tú quieres amarle?” Debemos acoger a ese niño que es Hijo de Dios y Hermano nuestro. Jesús viene a su casa, esa casa es tu corazón. Que nuestro orgullo, nuestra soberbia, no le cierren la puerta”.


Para finalizar la homilía, Don Sebastián ha animado a los fieles congregados en la Catedral a ser con su testimonio, que al igual que el ángel a los pastores, anuncien a todos la alegría de que el Mesías ha nacido. “Hacen falta mensajeros de Belén, misioneros de la gracia y del amor de Dios, hacen falta sacerdotes, religiosos, familias, jóvenes, hombres y mujeres, misioneros que ayuden a los hombres de hoy y de mañana a conocer esta gran noticia del amor de Dios, de la verdad de nuestra salvación”.

Después de la bendición solemne, el Obispo se ha postrado ante el Niño Jesús para adorarlo y, ante la imposibilidad de que el pueblo fiel lo bese, como era costumbre, por la alerta sanitaria frente al COVID, Don Sebastián lo ha mostrado a los fieles, que se han arrodillado como hicieran los pastores al llegar al portal, en Nochebuena.

La Escolanía ha ofrecido, al concluir la celebración, un pequeño concierto de villancicos.

 

Galería fotográfica: «Solemnidad de la Natividad del Señor 2021»

Ver este artículo en la web de la diócesis

Homilía del Obispo de Jaén en la Eucaristía de la Natividad del Señor 2021

0

La noticia no habrá salido en los periódicos, ni ocupará la portada del Telediario, en ningún canal, y sin embargo, es la noticia más gozosa de toda la historia, la que vale la pena que celebremos cada año: “el nacimiento de Cristo Jesús”… El Hijo de Dios, el Mesías, el Salvador.

El profeta Isaías ya nos la anunciaba: “qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la buena nueva, que dice a Sión: Tu Dios es Rey”

Hoy, los cristianos de todo el mundo, aquellos que somos conscientes de nuestra fe, sabemos muy bien por qué nos alegramos y qué es lo que celebramos: que Dios se ha encarnado en nuestra raza humana, con una finalidad muy concreta: salvarnos, liberarnos del mal y divinizar al hombre. Porque es un Dios cercano y porque, nuevamente, Dios nos comunica la gracia que aconteció aquel bendito día. Y por todo ello estamos alegres… es la verdadera alegría de la Navidad.

Si el pecado original nos tenía condenados a la cárcel de este mundo, la Encarnación del Hijo de Dios nos ha devuelto la amistad con Dios, nos ha hecho hijos suyos y de este modo nos ha abierto las puertas del Cielo y de la inmortalidad gloriosa.

Belén es el Paraíso, Belén es la consumación de la creación y a la vez el principio de una humanidad nueva. Por muy preocupantes que sean las noticias mundiales o nuestra historia personal, podemos hacer caso de la invitación del profeta: “Romped a cantar a coro, ruinas de Jerusalén, que el Señor consuela a su pueblo”.

Nuestro Dios es un Dios que habla, no un Dios mudo y lejano, insensible y ajeno a nuestra historia… Esto es pensamiento de ignorantes y de quienes no conocen ni viven la fe. Su palabra se nos ha hecho entrañablemente cercana.

Antes, durante siglos, había hablado por medio de los patriarcas, los jueces, los profetas… Ahora nos ha hablado en su Hijo. Así nos lo ha comunicado el autor de la Carta a los Hebreos y, es también, lo que, lleno de entusiasmo nos ha proclamado Juan en el prólogo de su Evangelio: “La palabra estaba junto a Dios, la palabra era Dios, y la palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros”.

Y su Palabra sigue viva y actual. Cada año, en esta fiesta, quiere comunicarnos su gracia siempre nueva y actual… “Hoy nos ha nacido…”

Ese es el misterio que nos llena de gozo, pero también que nos interpela y nos exige. Hoy se nos pone en la tesitura de: “¿Estás dispuesto a acogerle a recibirle en tu vida? ¿Quieres dejarle que te ame? ¿y tú quieres amarle?” Debemos acoger a ese niño que es Hijo de Dios y Hermano nuestro. Sería una pena que se pudiera decir de nosotros lo que Juan dijo de los judíos de su tiempo: “al mundo vino y el mundo no le conoció, vino a su casa y los suyos no la recibieron”

Jesús viene a su casa, esa casa es tu corazón. Que nuestro orgullo, nuestra soberbia, no le cierren la puerta.

El reconocer esta verdad, el recibirlo, nos da poder para ser Hijos de Dios, hermanos de Cristo Jesús… Somos familia de Dios.¡Qué gran maravilla tener a Dios como Padre! Nunca, ante las situaciones más complicadas y dolorosas de la vida, seremos huérfanos.

Ante esta maravilla, hoy CONTEMPLAMOS el amor de Dios; la belleza soberana de Jesús, el nuevo Adán; la santidad, el amor, la ternura infinita de María, la Madre de Jesús, madre de Dios y de todos los vivientes; hoy ADORAMOS el Misterio de Dios, reconociendo su poder, la verdad y el amor de sus designios, la grandeza de sus maravillas en nosotros y las aceptamos con toda nuestra vida y todo nuestro ser; hoy le OFRECEMOS nuestra vida. Los pastores de Belén ofrecieron el fruto de sus rebaños, los Reyes magos algunas muestras de sus riquezas. Jesús quiere que le ofrezcamos nuestras vidas, nuestro amor, el deseo sincero y eficaz de ser discípulos suyos en el desarrollo concreto de nuestra vida; y hoy deseamos VIVIR Y ANUNCIAR esta Buena Noticia: Pues, en nuestro mundo hay muchos cristianos que no viven la Navidad como es, no vienen a la Iglesia, no leen el Evangelio, no meditan ni la Palabra ni los hechos de Dios. En su nombre alabamos a Dios, le damos gracias y le pedimos que a todos los bautizados les llegue el esplendor, la enseñanza y la gracia de Belén.

Y levantando los ojos, vemos que hay en el mundo millones de hombres que no son cristianos, que no conocen a Jesús, y por eso mismo no conocen la bondad de Dios ni la grandeza de su propia condición humana.

Hacen falta mensajeros de Belén, misioneros de la gracia y del amor de Dios, hacen falta sacerdotes, religiosos, familias, jóvenes, hombres y mujeres, misioneros que ayuden a los hombres de hoy y de mañana a conocer esta gran noticia del amor de Dios, de la verdad de nuestra salvación.

Dios no nos creó para dejarnos abandonados a nuestra suerte, ni para que viviéramos sometidos y condenados al poder de la muerte. Dios ha querido invitarnos a su mesa, sentarnos junto a su Madre, la Virgen María, y hacernos hijos suyos, abrirnos las puertas de su vida inmortal y eterna por los siglos de los siglos. AMÉN

 

+ Sebastián Chico Martínez
Obispo de Jaén

Ver este artículo en la web de la diócesis

El Obispo preside la celebración de la Solemnidad de la Natividad del Señor en la Catedral

0
Imagen de la Santa Misa Estacional de la Solemnidad de la Natividad del Señor celebrada esta mañana en la Catedral.

El obispo de Huelva, Santiago Gómez, ha presidido la celebración de la Solemnidad de la Natividad del Señor en la Santa Iglesia Catedral. Con el deseo de “que llegue a todo el mundo el anuncio gozoso de la Navidad”, el Obispo celebraba la Misa de Medianoche.

Misa de medianoche, presidida por el Obispo de Huelva en la Catedral.

En su homilía, señaló que en la oscuridad de la noche ha brillado la Luz del mundo para iluminar a todos los hombres y que la misericordia y la ternura divina se han manifestado en el pobre Niño nacido en Belén. De esta manera, “Dios ha querido compartir nuestra condición y se ha hecho cercano, identificándose de una forma especial con los pobres y necesitados”.

D. Santiago Gómez durante su homilía, en la misa de medianoche.

La señal que vieron los pastores que velaban el rebaño, “es la misma que hoy nos indica dónde podemos encontrar la verdadera alegría: en el Dios- con – nosotros, el Enmanuel”.

Por otro lado, D. Santiago Gómez ha presidido también la Santa Misa Estacional de la Solemnidad de la Natividad del Señor celebrada en la mañana de este 25 de diciembre en la seo onubense, un templo cuyo aspecto ha presentado estas celebraciones adornos acordes con el tiempo de Navidad, entre los que destaca un hermoso nacimiento delante del altar.

Aspecto de la Catedral durante las celebraciones de la Navidad.

«La Encarnación de Dios que celebramos en esta Navidad ha cambiado todo en la vida del hombre, en nuestra propia existencia».

El Obispo de Huelva, esta mañana en la Catedral.

D. Santiago Gómez, durante la Santa Misa Estacional de esta mañana, ha señalado respecto al canto de entrada de la misa del día de Navidad, que nos presenta a Jesús así: «Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; lleva a hombros el imperio y tendrá por nombre Ángel del Gran Consejo» (Is 9,5). En relación a las lecturas del día, empezando por Isaías (Is 52, 7-10), ha recordado que «el Niño que ha nacido es el Verbo de Dios, la Palabra encarnada. Ahora que esta Palabra se ha encarnado, de un extremo al otro de la tierra se verá la salvación de nuestro Dios». Por su parte, la carta a los Hebreos (Heb 1, 1-6) «muestra cómo Dios nos ha hablado en esta etapa final por su Hijo».

El Obispo también ha subrayado la importancia de reencontrar la Persona de Cristo para redescubrir nuestro ser cristiano. Así, es fundamental nuestra comprensión de Dios, que «ya no es un ser lejano o imaginado, sino alguien de nuestra condición, hombre, menos en el pecado»; los sacramentos, que «no son signos incomprensibles o gestos para expresar nuestras convicciones, sino un modo actual de actuar Dios-con- nosotros»; la oración, que «no es pura interioridad o ejercicio psicológico, sino diálogo interpersonal con quien ha salido a nuestro encuentro»; nuestro actuar en el mundo, que «no está guiado por ideologías y limitado a nuestras fuerzas, sino orientado por la voluntad del que nos ha revelado el camino en su Hijo, Jesús, y que nos permite vivir en comunión con Él y caminar a su encuentro en la vida eterna».

Así, podemos releer con gratitud el sermón para el día de Navidad del papa San León Magno: «Reconoce, cristiano, tu dignidad, y puesto que has sido hecho partícipe de la naturaleza divina, no pienses en volver con un comportamiento indigno a las antiguas vilezas. Piensa de qué cabeza y de qué cuerpo eres miembro». Y ha añadido: «La Encarnación de Dios que celebramos en esta Navidad ha cambiado todo en la vida del hombre, en nuestra propia existencia».

Durante el tiempo de Navidad, el Pastor de la Diócesis presidirá otras celebraciones en la Catedral. La primera de ellas será mañana, 26 de diciembre, Jornada de la Sagrada Familia, a las 12.00 horas. El próximo 6 de enero, en la Solemnidad de la Epifanía del Señor, así como el 9 de enero, fiesta del Bautismo del Señor, presidirá las celebraciones, ambas a las 12.00 horas.

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Evangelio de la Fiesta de la Sagrada Familia en Lengua de Signos Española- ciclo C

0

Evangelio de la Fiesta de la Sagrada Familia en Lengua de Signos Española- ciclo C

Evangelio de la Fiesta de la Sagrada Familia  (26 de diciembre) en Lengua de Signos Española.

Signado por el director del Departamento de Pastoral del Sordo de la Archidiócesis de Sevilla, el sacerdote Gumersindo Melo.

Ver en youtube

Ver este artículo en la web de la diócesis

¡Feliz Navidad!

0

Y hasta que el dragón de siete cabezas no cesó en sus rugidos no caímos en la cuenta de cómo echábamos de menos el silencio. Será ahora, cuando las noches han recuperado una oscuridad que de pronto -qué paradoja- nos hace sentir seguros… Ahora será cuando en medio del dolor compartido resuene como nunca antes el mensaje de que nuestra fragilidad ha sido vencida.

Dios se ha hecho carne. Y con esa verdad entre las manos nos atrevemos a esperar, contra toda esperanza, en que una nueva luz se abra paso entre las tinieblas. Y sólo por ese Niño que viene nos arriesgamos a anunciar a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que la vida se abrirá camino. 

En medio de nuestras cenizas, Dios ha plantado su tienda. En mitad de la noche de todos los tiempos, Dios ha rasgado el silencio para pronunciar su Palabra definitiva: renaceremos. 

¡Feliz Navidad! Desde el departamento de comunicación: Gracias por compartir nuestro reto de hacer un mundo más humano, más parecido a Dios.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Navidad en la residencia asistida de la Diputación

0

Ayer jueves, 23 de diciembre, el grupo “María del Silencio” de la parroquia de Pechina y el capellán de la residencia asistida de la Diputación, Alberto Pelegrina, visitaron a los ancianos de dos unidades. Siguiendo el protocolo de prevención sanitaria, tras una prueba de antígenos, y las mascarillas reglamentarias, los ancianos pasaron una tarde llena de gozo al rezar y cantar con numerosos villancicos la cercanía del nacimiento de nuestro Salvador

Mostrar más

Ver este artículo en la web de la diócesis

Felicitación de Navidad de D. Santiago Gómez Sierra, Obispo de Huelva

0

Recordando una cita de un artículo sobre la Navidad del Siervo de Dios Manuel Siurot, aparecido en su famoso libro «Cada Maestrito» (1930), el obispo de Huelva, D. Santiago Gómez Sierra, felicita a todo el pueblo de Huelva y provincia la Navidad y desea un año nuevo cargado de bendiciones.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Navidad 2021 (Catedral-Málaga)

0

Homilía pronunciada por el obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, en la Eucaristía celebrada en la Catedral de Málaga el 25 de diciembre de 2021, festividad de la Natividad del Señor.

NAVIDAD

(Catedral-Málaga, 25 diciembre 2021)

Lecturas: Is 52, 7-10; Sal 97, 1-6; Hb 1, 1-6; Jn 1, 1-18.

La Luz de Cristo transforma las culturas

1.- Según la carta a los Hebreos, que ha sido proclamada, Dios habló en muchas ocasiones y de muchas maneras por los profetas (cf. Hb 1, 1). Pero «en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha realizado los siglos» (Hb 1, 2).

El Verbo eterno, que era Dios y estaba junto a Dios (cf. Jn 1, 1) se ha encarnado en el tiempo como ser humano. Él es la Palabra creadora (cf. Jn 1, 3), reveladora y salvadora, que se manifestó en el A.T. y que se ha revelado en el N.T. de manera plena como una persona divina.

El Verbo es reflejo de la gloria de Dios e impronta de su ser, que sostiene el universo con su palabra poderosa (cf. Hb 1, 3). Estas imágenes, inspiradas en la doctrina sobre la Sabiduría (cf, Sb 7, 25-26) iluminan el misterio de las relaciones del Hijo Jesús con Dios Padre.

2.- Este Verbo o Palabra eterna se ha dirigido a toda la humanidad, a todo ser humano de todas las épocas, culturas, lenguas, razas y religiones.

Por eso hemos cantado en el Salmo que «los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios» (Sal 97, 3).

Queridos hermanos, todo el mundo puede escuchar esta Palabra de salvación, que ilumina; y toda la humanidad puede cantar «al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas» (Sal 97, 1) y ha revelado a todas las naciones su justicia (cf. Sal 97, 2).

Este misterio de nuestra fe es el que celebramos en Navidad: El Nacimiento de Jesucristo, Hijo de Dios, cuyo nombre “Enmanuel” significa «Dios-con-nosotros”» (Mt 1, 23).

3.- La Virgen María ofrece a la humanidad el gran regalo de la presencia del Salvador. Dios en persona se hace presente entre los hombres y su Luz infinita ilumina la tiniebla en que vive el ser humano (cf. Jn 1, 4-5).

La Luz de Cristo ilumina la experiencia del hombre para afirmar la prioridad y la superioridad de la persona sobre las cosas y de la ética sobre la técnica. La persona humana deber ser el centro de toda actividad, sea educativa, cultural, económica, política o de cualquier índole. Las cosas materiales están por debajo de la persona; pero a veces invertimos y damos más valor a las cosas que a las personas; y para obtener cosas o bienes materiales, tratamos mal a la persona. Cristo nos da una gran lección al asumir la naturaleza humana, para que valoremos al ser humano por encima de los demás seres creados.

La Luz de Cristo genera también una forma de vida nueva, como dice San Pablo: «No os amoldéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir cuál es la voluntad de Dios» (Rm 12, 2). El criterio de nuestra conducta deber ser Jesucristo, como centro de nuestra vida y como punto clave de la historia humana.

4.- La Luz de Cristo penetra en todas las culturas y las purifica de lo que no es genuinamente humano, porque no está en consonancia con el plan de Dios, que creó al hombre a su imagen y semejanza (cf. Gn 1, 26). No todos los elementos de todas las culturas son buenos, porque algunos no tienen en cuenta a la persona.

El anuncio del Evangelio debe penetrar las culturas transformándolas y renovándolas desde dentro. El término «aculturación» o «inculturación» expresa uno de los componentes del misterio de la Encarnación, como dijo el papa Juan Pablo II (cf. Discurso a los miembros de la Comisión Bíblica. 26.04.1979). Porque Cristo, el Hijo de Dios, al nacer como hombre impregna a toda la humanidad de su presencia.

La fuerza del Evangelio es transformadora y regeneradora, sin «reducir a nada la cruz de Cristo» (cf. 1 Co 1, 17), que se encarna en las diferentes culturas y ambientes, siendo necesario tomar con prudencia y discernimiento los elementos culturales y religiosos, que forman parte del patrimonio de un grupo humano, para ayudarle a entender mejor la integridad del misterio cristiano.

El Evangelio enriquece las culturas, “ayudándolas a superar los puntos deficientes o incluso inhumanos que hay en ellas y comunicando a sus valores legítimos la plenitud de Cristo (cf. Jn 1, 16; Ef 1, 10)” (Juan Pablo II, Catechesi tradendae, 53).  

Para inculturar el Evangelio es necesario iluminar las culturas con la Luz de Cristo; purificarlas de sus debilidades, sanarlas y hacerlas crecer y madurar según el modelo de Cristo (cf. Francisco, Evangelii gaudium, 69).

No es adecuado confundir la cultura con la religión. Existe una moda desde hace unas décadas que identifica las tres religiones monoteístas con tres culturas: judaísmo, cristianismo e islamismo. Decir que la religión cristiana es una cultura es totalmente incorrecto; porque el cristianismo está presente en todas las culturas, sin identificarse con ninguna de ellas e impregnándolas y renovándolas desde dentro. La luz del evangelio de Cristo ilumina todas las culturas.

5.- Navidad es salvación para todos los hombres y renovación de todo. Cuando aceptamos a Jesús en nuestro corazón estamos dispuestos a renovarnos. Jesús trajo a la tierra la salvación y la verdadera transformación; renovó el corazón del ser humano, promovió la fraternidad universal y la paz, creó caminos de diálogo, dio contenido a la “cultura de la vida y de la solidaridad” en toda la actividad humana, personal y social.

Una última consideración: En este tiempo navideño no podemos olvidar a tanta gente que sufre y pasa necesidad. Jesucristo, con su ejemplo, al anonadarse y rebajarse hasta nosotros, aceptando nuestra pobreza, nos invita a compartir generosamente con los más necesitados.

¡Que las Fiestas Navideñas sean una ocasión propicia para saborear, gozar e interiorizar el amor de Dios y después compartirlo con los demás!

Pedimos a la Virgen María, la Madre del Señor, que nos acompañe en nuestra misión de anunciar el Evangelio y de transformar el mundo según la Luz de Dios.

¡Feliz Navidad a todos!

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.