Un año más, hospitalarios de toda la Región de Murcia se reunieron en la capital para celebrar la fiesta de la Virgen de Lourdes en la convivencia diocesana que cada año se realiza el domingo posterior al 11 de febrero. «Un día de fraternidad, de unión, de comunión, un día de Lourdes que disfrutamos muchísimo», explica el presidente de la Hospitalidad Murciana de Nuestra Señora de Lourdes, Alfonso Martínez.
Unas 500 personas, entre voluntarios y enfermos, participaron en esta jornada de encuentro que cada año acoge el colegio Maristas de la Fuensanta de Murcia. Allí transcurrió la mañana con momentos de oración y diversión, y tiempo también para ofrecer información sobre la próxima Peregrinación Diocesana a Lourdes que tendrá lugar del 19 al 23 de junio. «La jornada destacó por el buen ambiente, por los abrazos, las sonrisas, los gestos de cariño entre los hospitalarios y los enfermos, y también por la armonía en todos los aspectos».
Como es tradición, la jornada finalizaba con la celebración de la Eucaristía en la Catedral, presidida por el obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, que una vez más felicitó a los hospitalarios por su labor y animó a los enfermos a seguir siendo ejemplo de alegría y fe.
Ayer se celebró la misa de envío de los servidores del VIII Retiro de Effetá Murcia, que estuvo presidida por Mons. Lorca.
El obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, presidió ayer la misa de envío de los servidores del próximo retiro de Effetá en Murcia, que será del 20 al 22 de febrero en la Casa de Ejercicios Sagrado Corazón de Guadalupe (Murcia). Un retiro de primer anuncio organizado por y para jóvenes que cumple su octava edición en la Diócesis de Cartagena, y cuyos coordinadores y colaboradores reciben el nombre de servidores.
La Eucaristía se celebró en la Parroquia San Pío X de Murcia, que acoge las reuniones semanales de Effetá en las que estos jóvenes se reúnen para crecer juntos en la fe y para organizar los retiros. A ellos se dirigió Mons. Lorca para invitarles a «dar un testimonio alegre» de su fe y a mostrar a los jóvenes que participarán en el retiro la misericordia de Dios, que «siempre nos perdona».
La misa se enmarcó en una jornada de convivencia en la que los servidores ultimaron los preparativos y logística del retiro, y en la que pudieron orar juntos en una hora y media de adoración ante el Santísimo.
El VIII Retiro de Effetá Murcia reunirá a 48 participantes, llamados caminantes, que serán acompañados en esta experiencia por cerca de 60 servidores.
El camino hacia la Pascua, el recorrido de cuarenta días marcados por la oración, el ayuno y la limosna, dará comenzó este Miércoles de Ceniza.
El Obispo, Don Sebastián Chico Martínez, presidirá, como cada año, la Eucaristía en la que se llevará a cabo el rito de la imposición de las cenizas, y que tendrá lugar a las 20 horas en el Templo Catedral.
Al finalizar la celebración eucarística dará comienzo el solemne Vía Crucis, con la primera estación en el primer Templo de la Diócesis. Este año la imagen que presidirá el Vía Crucis es la del Cristo de la Buena Muerte, como acto enmarcado en el centenario de su fundación.
El Vía Crucis, organizado por la Agrupación de Cofradías, este año en colaboración con la Cofradía de la Buena Muerte, recorrerá la Plaza de Santa María, Maestra, Plaza de la Audiencia, Colón, Cerón, La Parra, Plaza de San Francisco, Ramón y Cajal, Almenas, Carrera de Jesús y de vuelta a la Plaza de Santa María, para que el Cristo tallado por Jacinto Higueras, regrese de nuevo a su Templo.
Diferentes realidades eclesiales se encargarán de acompañar los Vía Crucis de los viernes de Cuaresma y varias corales acompañarán las celebraciones en las misas dominicales.
El Miércoles de Ceniza se inician los Vía Crucis de Cuaresma en la Catedral, que comenzarán a las 6:30 horas en la plaza del Cardenal Belluga para finalizar con la última estación en el interior del templo catedralicio donde tendrá lugar la celebración de la Eucaristía. El Miércoles de Ceniza dirigirán la oración la vicaría y la delegación de Familia y Vida, y la misa será presidida por el obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes.
Este viernes, 20 de febrero, el Vía Crucis estará a cargo del consiliario y del Cabildo Superior de Cofradías de la ciudad de Murcia; el 27 de febrero dirigirán el rezo los Caballeros de la Fuensanta; el Vía Crucis del 6 de marzo dependerá de las delegaciones de Pastoral Juvenil y de Pastoral Vocacional; los seminarios se encargarán del Vía Crucis del 13 de marzo; el viernes 20 de marzo dirigirá el rezo del Vía Crucis el consiliario de Manos Unidas junto a otras realidades de pastoral social; y el último Vía Crucis, en del Viernes de Dolores, el 27 de marzo, correrá a cargo del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, con la presencia del Cristo de la Mirada, que saldrá a las 6:00 horas de la iglesia conventual de Santa Anta (dominicas) hasta la Catedral.
Celebración solemne de las II Vísperas del domingo
Además, durante los domingos de Cuaresma, se realizará en la Catedral el rezo de las II Vísperas. A las 18:45 horas, tendrá lugar el rezo de Vísperas que este año centrará la predicación en el Sagrado Corazón de Jesús, con un breve interludio de música de órgano a cargo de Alfonso Guillamón, canónigo emérito. Después, a las 19:30 horas, tendrá lugar la celebración de le Eucaristía. El I Domingo de Cuaresma presidirá la misa Cristóbal Sevilla, canónigo, y acompañará la celebración la música de los Ministriles y la Capilla Vocal de Santa María. El párroco de Nuestra Señora de la Antigua de Monteagudo (Murcia), Carlos Casero, presidirá la misa en el II Domingo de Cuaresma y la coral Orpheus Music acompañará la celebración. El III Domingo de Cuaresma serán los seminaristas de San Fulgencio quienes lleven la música de la celebración que presidirá el canónigo Juan Carlos García Domene. El párroco de Nuestra Señora del Socorro de La Ñora (Murcia), José Ruiz, presidirá la Eucaristía del IV Domingo de Cuaresma, a la que pondrá música la Schola Gregoriana de Murcia. Por último, el V Domingo de Cuaresma presidirá la celebración el canónigo Francisco Alegría y acompañará la misa la Coral Canticorum Iubilo.
Un ejemplar de la revista de la Coronación Pontificia ha sido entregado a la Biblioteca del Santuario de Haifa
Un ejemplar de la revista de la Coronación Pontificia de la Santísima Virgen del Carmen de Montoro, ha sido entregada a los Padres Carmelitas que regentan la Basílica de «Stella Maris», en Haifa (Israel), cuna y origen de la devoción mariana de la Orden del Carmen. El objetivo de esta entrega es que sea depositada en la Biblioteca del mencionado Santuario, como expresión de la devoción montoreña a la que es «belleza y esplendor del Carmelo».
En la mañana del pasado jueves, 12 de febrero, el Obispo de la Diócesis, Don Sebastián Chico Martínez, se reunía con el Equipo de Pastoral del Trabajo, encabezado por su delegado, D. Bartolomé Mateos Moreno, con el objeto de abordar los aspectos más esenciales de la actividad de este curso.
La reunión, programada desde hace semanas, tuvo lugar en el obispado y acompañaron al delegado D. Pedro Montesinos Moya, consiliario de la Pastoral del Trabajo, y el resto de los miembros del equipo: D.ª Mariola Medina Criado, Francisco Cruz Lendínez y Carlos Pinilla Ruiz.
El encuentro comenzó con una oración a la Virgen María, poniendo también en el recuerdo agradecido a tantos militantes obreros cristianos que nos han precedido en el compromiso evangelizador en el mundo del trabajo. De manera especial, se hizo memoria del anterior delegado, D. Antonio Ugarte, impulsor incansable de la Pastoral del Trabajo durante estos 31 años desde la publicación del documento de la Conferencia Episcopal Española “La Pastoral Obrera de toda la Iglesia”, texto que sigue siendo referencia fundamental para la misión evangelizadora en el ámbito obrero.
Asimismo, se tuvo muy presente a los 12 trabajadores fallecidos en accidente laboral en lo que va de 2025. Trabajadores que perdieron la vida cuando iban a trabajar y cuya muerte interpela profundamente a toda la sociedad. Ante esta dramática realidad, se expresó la necesidad de estar cercanos y acompañar a sus familias en estos momentos tan trágicos, renovando el compromiso de la Iglesia con la defensa de la vida, la dignidad y la seguridad en el trabajo.
Durante la reunión se compartió la preocupación por la realidad sufriente que atraviesa el mundo del trabajo, especialmente entre los sectores más empobrecidos: trabajadoras del hogar, temporeros, personas con dificultades de acceso a la vivienda, trabajadores y trabajadoras jóvenes, personas en situación de desempleo y quienes padecen la siniestralidad laboral. En este contexto, el obispo expresó su disposición a convocar un encuentro con las distintas organizaciones que forman parte de la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD), con el fin de impulsarla, fortalecer la coordinación y animar a los grupos que la integran a seguir trabajando de manera conjunta y comprometida.
Durante el diálogo, la Pastoral del Trabajo evocó el pasaje evangélico en el que los discípulos, cansados de no pescar nada, escuchan a Jesús que les indica dónde y cómo volver a echar las redes. A la luz de este texto, el obispo animó a «remar mar adentro», proponiendo que se presente la Pastoral en parroquias, vicarías y arciprestazgos para darla a conocer y suscitar nuevas implicaciones. Asimismo, alentó a promover la JOC, recordando la importancia de no perder la esperanza y de perseverar con fidelidad en la tarea que ya se viene realizando en este espacio al servicio del mundo obrero. Por último, animó a poner en marcha Equipos de Pastoral Obrera en las parroquias de la diócesis.
Igualmente, se subrayó la importancia de la formación permanente de los agentes de pastoral y de las comunidades cristianas, profundizando especialmente en la Doctrina Social de la Iglesia. Se destacó que esta no puede quedarse en un primer anuncio o en formulaciones genéricas, sino que ha de ser conocida, estudiada y encarnada en la vida concreta. La Doctrina Social de la Iglesia sigue siendo, en muchos ámbitos, una gran desconocida, pese a constituir un valioso instrumento para iluminar la realidad social y laboral desde el Evangelio y para promover una fe comprometida con la justicia y la dignidad del trabajo.
La reunión concluyó reafirmando el compromiso de situar el mundo del trabajo en el corazón de la vida y misión de la Iglesia diocesana, caminando junto a los trabajadores y trabajadoras, especialmente los más vulnerables, como expresión concreta del amor preferencial por los pobres y del anuncio esperanzador del Evangelio.
El pasado sábado 14 de febrero, los miembros de la Delegación de Misiones se reunieron en el Seminario Diocesano (Casa de la Iglesia) para celebrar la Escuela de Animación Misionera correspondiente al mes de febrero.
El encuentro tuvo como tema central el Proyecto Bolivia, una experiencia misionera de verano promovida por los Maristas y vinculada a la ONG Solidaridad, Educación y Desarrollo (SED). Durante la jornada se explicó el proceso de formación de los voluntarios, los distintos roles que desempeñan y la labor que realizan en las comunidades campesinas de Bolivia, siempre respetando la cultura local y apoyando la acción pastoral de las comunidades eclesiales de origen.
Proyecto Bolivia busca cada año asegurar la presencia de un grupo de voluntarios en coordinación con los hermanos Maristas que trabajan en la zona y la Iglesia local de Comarapa. Durante su estancia, los jóvenes participan plenamente en la vida de las comunidades, realizando tareas catequéticas y educativas, promoviendo la igualdad de género, capacitando líderes locales, fomentando la educación en salud y apoyando proyectos de desarrollo comunitario.
La jornada también contó con la intervención de María Carmona, joven de la Parroquia de Villargordo, quien compartió su experiencia misionera en tres países latinoamericanos. Su testimonio sirvió de inspiración a los asistentes, mostrando cómo la vivencia misionera puede transformar la vida personal y la de las comunidades.
Finalmente, se dedicó un espacio para comentar temas de actualidad y noticias relevantes que podrían ser de interés para el próximo mes de marzo, como parte de la dinámica mensual de la Escuela de Animación Misionera, fortaleciendo la formación y el espíritu misionero de todos los participantes.
La misa por el eterno descanso de doña Carmen Muñoz, madre de monseñor Teodoro León, se celebrará el sábado 21 de febrero a las diez de la mañana en el Altar Mayor de la Catedral de Sevilla y será presidida por el obispo auxiliar de Sevilla.
Doña Carmen falleció el pasado 5 de febrero, y sus exequias se celebraron en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, de Alcuéscar (Cáceres).