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El Obispo de Jaén constituye una Comisión de Obras y Conservación del patrimonio

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Este jueves, 21 de abril, se ha hecho público el decreto de constitución de la Comisión Diocesana De Obras, Conservación Del Patrimonio, Fundaciones, Ayudas y Asesoramiento, que tendrá como principal cometido asesorar en la conservación y cuidado del Patrimonio de la Diócesis mueble e inmueble, incluido lo que se refiere a obras, ayudas y fundaciones.

En el decreto episcopal, que ya ha firmado el Prelado jiennense, Don Sebastián Chico Martínez, se nombra, también, a los integrantes de la citada comisión, con un periodo en su cargo de tres años.

La Comisión está integrada por:

El Vicario General, como Vicepresidente, y Delegado episcopal de Patrimonio.

Ilmo. Sr. D. Francisco Juan Martínez Rojas

El Canciller- Secretario General del Obispado

Ilmo. Sr. D. Antonio Javier Cañada Morales

El Ecónomo diocesano

Ilmo. Sr. D. Rogelio de Jesús Garrido Checa

El Abogado del Obispado

D. Enrique Martínez Cobo

El Arquitecto del Obispado

D. Antonio de Toro Codes

El Ingeniero Agrónomo

D. Ignacio Gómez Armenteros

El Notario

D. Ramón Martín Martínez de Toro

El Profesor Universidad. Historia del Arte

D. Felipe Serrano Estrella

Y el Técnico de la administración diocesana

D. Ricardo Cobo Muñoz

Texto íntegro del Decreto de constitución de la Comisión de Obras y Conservación del Patrimonio

Reglamento de la Comisión de Obras

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María y la alegría de la Resurrección en las romerías pascuales

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Nuestra Diócesis, plagada de ermitas marianas, es también, durante este tiempo pascual, escenario de variadas romerías pascuales. Todas ellas nos están hablando de una piadosa tradición, muy enraizada en la piedad popular de nuestra tierra, y que recoge la que la Iglesia ha venerado desde hace muchos siglos, dando origen a la antífona mariana: Regina Coeli, que es una salutación a la Virgen por la resurrección del Señor. Según esta tradición el Señor, tras su Resurrección, se apareció, antes que a nadie, a su Santísima Madre, para que fuera partícipe del gozo pascual.

Esta salutación o felicitación pascual, que se repite en la Iglesia durante todo el tiempo pascual, dice así: Reina del Cielo, alégrate; aleluya. Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya. Resucitó según dijo; aleluya. Ruega por nosotros a Dios; aleluya. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya. Porque resucitó en verdad el Señor; aleluya.

Pues bien, en la Diócesis de Huelva, la dimensión mariana de la Pascua se ha traducido en las fiestas marianas que se hacen en este tiempo, comenzando por la de Nuestra Señora de Piedras Albas, en El Almendro y Villanueva de los Castillejos, que peregrinan al Prado de Osma entre el Domingo de Resurrección y el Martes de Pascua. Esa romería es como la apertura de una serie de romerías marianas en la Diócesis: Entre otras, la de Encinasola con la Virgen de Flores en la octava de Pascua; Calañas con Nuestra Señora de la Coronada; Cumbres Mayores con Ntra. Sra. de la Esperanza en el Lunes de Albillo; en Puebla de Guzmán, Nuestra Señora de la Peña, etc. Así, hasta llegar a las romerías de mayo, todavía en la Pascua: la de Nuestra Señora de Montemayor en Moguer; la de Nuestra Señora de la Bella en Lepe; la de Nuestra Señora del Pino en Niebla, etc. Todas esas romerías pascuales tendrán su broche de oro con la de Nuestra Señora del Rocío, en el domingo de Pentecostés.

Realmente la Pascua en nuestra tierra se celebra con un gran acento mariano. Si María esperó, contra toda esperanza, al pie de la Cruz y ante el sepulcro, es lógico que ahora nosotros exultemos con María por la Resurrección de su Hijo. Así lo entendieron nuestros padres y así lo expresa nuestra piedad popular, siempre tan rica y tan profunda: María siempre a nuestro lado en todos los misterios de la vida de Cristo.

Juan de Robles

La entrada María y la alegría de la Resurrección en las romerías pascuales se publicó primero en Diócesis de Huelva.

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Reportaje sobre el Seminario Menor de Sevilla en su décimo aniversario

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El Seminario Menor de Sevilla es una casa de formación y discernimiento que durante la última década ha dado grandes frutos para la Archidiócesis hispalense. Por eso, su comunidad, compuesta por formadores, trabajadores, seminaristas adolesentes y sus familias, quieren dar a conocer cómo es la vida en esta institución diocesana que cumple ahora diez años, y presentar a lo largo y ancho de la diócesis la belleza de acompañar la vocación temprana. Más información en menor@seminariodesevilla.com

Pon tu pluma en juego con Scholas

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Pon tu pluma en juego con Scholas

Scholas anima a participar en el concurso de escritura “Pelota de trapo”. Una convocatoria abierta a todos, niños, jóvenes y adultos, profesores y alumnos, que quieran descubrir su vocación literaria. Las inscripciones estarán abiertas hasta el próximo 25 de abril.

Fue hace apenas tres años, durante un encuentro de los jóvenes de Scholas con el Papa Francisco en Mozambique. En medio de un festival de poesía, canto y baile surgió una conversación sobre la vida del Santo Padre, que recordó sus orígenes cuando fue obsequiado con una pelota de trapo por un niño africano: “Cuando era niño, yo jugué con una pelota de trapo”.

Esto tocó el corazón de Francisco en su diálogo con estos jóvenes, hasta el punto de encomendar a Scholas la misión de lanzar un concurso en el que cada participante pudiese tener la oportunidad entrar en contacto con su propia historia. De allí nace esta convocatoria que empezó siendo de fotografía, luego de música y ahora se lanza como concurso de escritura.

La idea es la de conectar con el “yo”, con la propia historia, encontrando los orígenes de nuestras historias personales, familiares o comunitarias mediante la expresión literaria, en este caso. “Se trata de crear como respuesta de eso que nos pasa. Volver al origen, al juego donde todavía nos dejamos asombrar y poder desde allí expresarnos”, reza la convocatoria.

CONCLUYE CON UNA FIESTA Y UN PREMIO SORPRESA

“El concurso se inicia con un taller de literatura, en el que se dan una serie de consignas, de orientaciones para ir abriéndote a las distintas posibilidades de la expresión literaria, desde la epístola hasta la poesía”, explica el profesor Pablo Tejada, miembro del equipo de Scholas. Después de este comienzo, se invita a cada participante a escribir su propia creación literaria.

«Pelota de trapo» está dirigido a toda persona dispuesta a hacer el desarrollo completo del proyecto, sin límite de edad. La elaboración de la obra se llevará a cabo en un periodo de 15 días, donde se va desarrollando la intuición creativa de cada participante, dese la libertad.

La convocatoria concluye con una fiesta en la que se comparten las creaciones de cada uno, con la presencia atenta de los jurados. Tras ello se seleccionarán los relatos ganadores cuyo premio, además de la difusión de las piezas galardonadas, será una sorpresa.

La inscripción al concurso estará abierta hasta el próximo lunes 25 de abril y deberá de llevarse a cabo desde el formulario que se ofrece a través de internet.

Inscribirse en el concurso

Ignacio Álvarez
Secretariado de Medios de Comunicación Social

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Resucitó, como había dicho

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El centro vital de nuestra fe es una persona: Jesucristo. Y éste resucitado. La vida cristiana se ha puesto en marcha a partir de la victoria de Cristo sobre la muerte, sobre el pecado, sobre Satanás. Es lo que celebramos de manera solemne una vez al año, y luego vamos celebrando cada domingo. Cristo resucitado llena de alegría la faz de la tierra.

La resurrección de Cristo es un hecho histórico que desborda la historia y que anticipa la plenitud de esa historia. Jesucristo es el centro del cosmos y de la historia humana. Este hecho sucedió hace dos mil años y ha cambiado radicalmente la historia humana.

Sucedió que el primer día de la semana, las mujeres fueron al sepulcro para terminar de embalsamar el cadáver que habían depositado allí el viernes, descolgándolo de la Cruz. Iban preocupadas sobre quién les movería la piedra, y al llegar encontraron la piedra corrida y el sepulcro abierto. Entraron asustadas y un ángel les anunció: No está aquí ha resucitado. Por la cabeza les pasó de todo, de si habían robado el cadáver de Cristo, de dónde habría ido a parar. En fin, fue el mismo Jesús el que les salió al encuentro para confirmarles que él ya no estaba entre los muertos, sino que había resucitado.

Ellas fueron a decirlo a los apóstoles, a Pedro y a Juan, que corrieron al sepulcro. Y también constataron que el cadáver no estaba allí, pero ya percibieron que el sudario y las vendas estaban intactas de manera rara. Por un lado, el sepulcro vacío. Por otro, algo grande había pasado. Entraron, vieron y creyeron. Y Jesús ese mismo día se hizo el encontradizo con los discípulos de Emaús, que volvían descorazonados a casa. Los acompañó durante varias horas de camino y fue explicándoles las Escrituras hasta quedarse con ellos, que le reconocieron al partir el pan.

El Resucitado se fue apareciendo sucesivamente a unos y a otros: a los apóstoles en el Cenáculo, a las mujeres junto al sepulcro, a María Magdalena, a los discípulos de Emaús en el camino de aquella tarde, a los discípulos junto al lago. En fin, a más de quinientos hermanos, según nos certifica san Pablo. No le reconocen a la primera, sino que lo reconocen cuando él se da a conocer. Y a todos se les va llenando el corazón de inmensa alegría. No pueden creerlo, las sucesivas apariciones les van cerciorando que es verdad. Y durante cuarenta días, en un lugar y en otro, el Resucitado da muestras de que ha vencido la muerte y ha inaugurado una vida nueva para él y para nosotros.

Esta alegría es la que anuncia la Iglesia en esta gran fiesta del año, para hacernos partícipes de esta nueva vida por los sacramentos. No hay fe verdadera, no hay fe personal hasta que no hay un encuentro personal con el Resucitado. Él quiere salir a nuestro encuentro en estos días santos de Pascua. Durante cincuenta días la Iglesia celebra este acontecimiento en su liturgia, llena de aleluyas y de gozo.

Entremos en el gozo de Cristo gozoso. Él ya no está sometido a la muerte ni al sufrimiento. Él está cerca de los que sufren con su aliento vital, con el aliento de quien ha superado la muerte. Pero él vive gozoso y quiere llenar nuestra vida de ese gozo inagotable que brota de su corazón vivo y glorioso.

La lucha de la vida, llena de pruebas y tentaciones, ha sido superada con éxito. Cristo resucitado es Cristo victorioso, vencedor del pecado, de la muerte y del demonio. Ha habido sangre en esta lucha, pero el resultado es una victoria irreversible.

La alegría del cristiano tiene su fundamento en la resurrección del Señor. Mientras caminamos en esta vida terrena, estamos sometidos a tantas limitaciones. Pero estamos llamados a vivirla con una esperanza firme y con un tono sereno de victoria.

Cristo ha resucitado, aleluya. Verdaderamente ha resucitado, aleluya.

Recibid mi afecto y mi bendición:

+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

Curso sobre catequesis experiencial en Valverde

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Los días 22 y 23 de abril, la delegación diocesana de Catequesis ofrecerá un curso para el arciprestazgo de El Hierro. El mismo versará sobre “Metodología y recursos para una catequesis experiencial” y pretende ofrecer una visión de la catequesis más amplia, centrada en la experiencia de vida y diferente al modelo clásico de enseñanza.

La jornada del 22 de abril tendrá un horario de 17:00 a 20:30 horas y la del 23, de 9:30 a 13:00 horas.

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El sepulcro vacío

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El sepulcro vacío

El Domingo de Resurrección se leyó el Evangelio de Juan 20,1-9, que describe el momento en que María la Magdalena fue al sepulcro donde habían depositado al Señor, y viendo la losa quitada corrió a donde estaba Simón Pedro y otro discípulo, diciéndole que se había llevado el cuerpo del Señor. Ante la visión del sepulcro vacío entendieron la Escritura donde se manifestaba que habría de resucitar de entre los muertos. El momento que describe el evangelista es crucial para nuestra fe, donde se cumple todo y se muestra un camino de esperanza, hacia la vida eterna, y también da fuerza al mensaje esencial de Jesús, transformador de realidades. El momento esencial del sepulcro vacío y el reencuentro del Resucitado con sus discípulos aparece en todos los Evangelios Canónicos, describiéndolo de formas diferentes que completan la imagen del mismo. En Mateo 28, 1-20, se describe como María la Magdalena y la otra María ven como un ángel hizo rodar la piedra del sepulcro y les dijo que el Señor había resucitado de entre los muertos y les esperaba en Galilea. Encontraron los discípulos a Jesús Resucitado en Galilea, que les dijo, de acuerdo con el evangelista, “Id, pues, y reclutad discípulos entre todos los pueblos, bautizándolos en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todo lo que os he mandado. Y estad seguro de que estaré con vosotros hasta el final de la Historia”.

En Marcos 16, 1-18, se describe un suceso similar, donde María Magdalena, María la de Santiago y Salomé llegaron al sepulcro y lo vieron abierto. Allí, un ángel les dijo que Jesús había resucitado y os precede en Galilea. Se manifiesta que la primera aparición fue a María Magdalena y, posteriormente, a Once donde les indica que vayan por todo el mundo proclamando el Evangelio a toda la creación y les manifiesta una idea esencial como es que a los que hayan creído “impondrán las manos a los enfermos y se pondrán buenos”. En Lucas 24, 1-49 se describe la misma escena, donde el ángel le dice a María Magdalena, Juana y María la de Santiago, “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?” El Resucitado se muestra a los discípulos y les dice “La Paz sea con vosotros” y, posteriormente, les invita a que se predique la conversión y el perdón de los pecados para todas las naciones. En todos los Evangelios se muestra el encuentro del Resucitado con sus discípulos y el mensaje del Señor Resucitado de extender su mensaje al mundo para transformarlo de acuerdo con las ideas esenciales del mismo.

Como hemos indicado en las dos últimas contribuciones en este blog, consideramos que la imagen que da el mundo, podemos centrarnos en la injustificable invasión de Ucrania y los hechos insostenibles y alejados del diálogo colectivo y la buena política, como dice el Papa Francisco en Fratelli Tutti (2020), que la han rodeado en los últimos años y no la justifican por el daño que causa, así como con la visión de un mundo polarizado mantenido por la fuerza de las armas, o en los conflictos generalizados que existen, quizás alimentados con la venta de armas, en la que participa España sin que los gobiernos den cuenta de la trazabilidad de la ventas, que dicha imagen no es congruente con el mensaje de paz y amor, transformador, que el Resucitado invita a difundir al mundo. El Papa Francisco ha escrito un libro muy clarificador, El Cielo en la Tierra. Transformar el mundo (2021). Nos habla de la vida eterna y de la necesidad de colaborar para un mundo mejor, con mensajes como “Cada vez que la vida cristiana se ha difundido en la sociedad de un modo auténtico y libre, ha dejado siempre una huella de humanidad nueva en el mundo”. El Resucitado pidió a sus discípulos exactamente esto, y los cristianos somos los discípulos ahora. El Papa Francisco pide una difusión del mensaje evangélico auténtica y libre, son profundas y clarificadoras palabras.

En la obra Vida de Jesucristo de Guiseppe Ricciotti, escrita en 1944, se realiza un detallado relato de los hechos que se muestran en los Evangelios. Nos dice el autor que es a María Magdalena a quien se muestra el Resucitado en primer lugar, a menos, dice  Ricciotti, que “se hubiese aparecido ya a su madre, si bien los Evangelios no dicen nada de esta aparición”. Tras varias apariciones, dice el autor, “La Iglesia fundada por Jesús entraba pues en un nuevo periodo que se prolongaría hasta el fin del mundo”. En los tiempos del sepulcro vacío y la Ascensión, de acuerdo con Efesios, 5 y Colocenses 1, 18, citados por Ricciotti, “se cierra la historia del Cristo según la carne y comienza la del Cristo místico”. El mensaje de Jesús de Nazaret es invitado a ser difundido por la fuerza del Resucitado, momento culmen de la historia de Jesús, donde se cierra una realidad y una esperanza impregnada de amor a la humanidad. Escribía San Josemaría Escrivá de Balaguer, en su obra Es Cristo que pasa, de 1973, “Ser cristiano no es título de mera satisfacción personal: tiene nombre, sustancia, de misión”. La misión a la que invita el Resucitado. Remigio Vilariño Ugarte S.J., en su libro Vida de Nuestro Señor Jesucristo, de 1958, muestra un relato muy literario y bello, con numerosos detalles, de los hechos acaecidos en la Resurrección. Realmente merece la pena ser leído.

No queremos finalizar esta contribución sin hacer referencia a la obra Jesús de Nazaret, del Papa Emérito Benedicto XVI, escrita en 2011. Enfatiza el Papa Emérito la siguiente idea: “Si Cristo no ha resucitado, nuestra predicación carece de sentido y nuestra fe lo mismo (I Corintios, 15, 14s)”. Nos manifiesta Benedicto XVI que San Pablo “resalta con estas palabras de manera tajante la importancia que tiene la fe en la resurrección de Jesucristo para el mensaje cristiano en su conjunto: es su fundamento”. Los hechos relacionados con la resurrección y el tiempo posterior hasta la Ascensión son relatados con gran profundidad y atractivo por el Papa Emérito en la obra citada. El sepulcro vacío es esencial para nuestra esencia de cristianos, y con él se inicia un camino de fe, esperanza y amor por el que el mundo debería caminar, un camino hacia la vida eterna y también a la transformación del mundo.

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La Casa de la Contaduría será rehabilitada con varias actuaciones

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La Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico ha aprobado la obra para la sustitución de montera y barandilla del Patio Mudéjar y rehabilitación de fachadas al Callejón del Padre Ventura del Museo Catedralicio, promovido por el Cabildo Catedral de Cádiz para la mejora del edificio tras detectarse unas patologías que deben ser intervenidas urgentemente para el desarrollo de su actividad.

Las actuaciones del Museo Catedralicio son varias y están a la espera de recibir la licencia de obra. Entre ellas está la rehabilitación de la fachada de la Casa Mudéjar al presentar falta de revestimiento por lo que está causando filtraciones de agua al interior. También la abundante vegetación crecida en la cazoleta situada en la cubierta provocando la acumulación de pluviales en ese punto, afectando a una de las vitrinas expositivas del interior.

La “Casa Terminelli” presenta fisuras generalizadas en el mortero de revestimiento lo que provoca su fisuración y el desprendimiento de zonas de acabado. También uno de los bajantes tiene problemas de sellado lo que hace que se filtre agua en el interior del edificio.

En cuanto a la montera metálica del Patio Mudéjar, debido a su exposición al ambiente exterior y su falta de protección del mismo, se han oxidado los perfiles y por ello provoca la rotura de muchos de estos, provocando numerosas filtraciones de agua de lluvia.

Para la mejora se propone entonces, el picado y eliminación de morteros de revestimiento para aplicar uno nuevo y la sustitución de las carpinterías de la planta baja. En segundo lugar, la sustitución de la barandilla del Patio Mudéjar para mejorar en su diseño y cumplir con la normativa del Código Técnico en cuanto a seguridad de uso. Y por último, la sustitución de la montera del mismo patio al encontrarse muy deteriorada.

El presupuesto general de las obras es de 39.634,42€

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Dos mujeres bajo la cruz. Contra el ‘espíritu de Caín’

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De nuevo la simplona razón, la mirada alejada del misterio del amor sin reserva alguna, porque se halla en otros intereses, ponen en el disparadero un acto litúrgico que hace apenas una semana nos ha interpelado a cristianos y a quienes dicen no serlo: el Viacrucis. Y nos interroga, o debería hacerlo, porque tenemos un árbol común: unos padres y madres que nos dieron la vida y a muchos nos criaron en el seno de la familia. Ha sido esta realidad social, de tantísima importancia, la elegida para conformar las reflexiones que este año se fueron vertiendo en Roma, recorriendo la vereda de un escenario regado por la sangre inocente de los mártires, aquellos que murieron en esa guerra que sigue viva en tantos países del mundo: el odio a la fe.

Quince experiencias marcadas por el dolor, la incertidumbre, el miedo, la soledad, los porqués…, han traducido esas vivencias de infinidad de personas de esta y de todas las épocas. Aquello que al pie de la cruz de Cristo se ilumina con la esperanza, el gozo, la paz…, en suma, con el amor. Y entre todas las escenas hay una que ha recibido críticas negativas de quienes no han entendido el trasfondo espiritual que tiene.

Las dos mujeres, una rusa y otra ucraniana, abrazadas a la cruz, en medio de un religioso silencio, donde solamente el latido de sus corazones y la infinidad de pensamientos y emociones que ambas habrán tenido, únicamente conocidas por Dios que sabe lo que se halla en el interior de cada uno, han sido una poderosísima imagen del perdón frente a la barbarie, de la impotencia frente a la sinrazón, de una fraternidad de la que poco se habla, pero que es la única posible para quien se propone vivir la caridad en la que no hay enemigos.

Todas las estaciones del Viacrucis tienen el mismo lenguaje: el de Cristo. Él es el excelso modelo, en el que no se atisba crítica, queja, condena, violencia… ante la injusticia que recibió en un grado tal que enmudece las palabras, siendo el único inocente en grado absoluto. No hubo resentimiento en estas dos mujeres que ninguna responsabilidad tienen en la bárbara acción de las armas. Dos pueblos representados en ellas, ambas sufriendo. La tierra partida por la mitad, dicho metafóricamente: la de quienes padecen en primer grado y la de aquellos que queriendo evitar el duelo asisten horrorizados a la imposibilidad de lograrlo. Es el mismo brazo de una cruz que mira a ambos lados. Un horizonte de esperanza que solo el Redentor puede dar en el grado preciso para continuar viviendo sin caer en la negatividad y el derrotismo porque para Él no hay imposibles. Donde hay bien, no cabe el mal. Las furtivas miradas de ternura, el peso de un madero que simboliza la salvación del mundo, ha hecho que estas amigas, sanitarias, nos hayan conmovido en un acto hermosísimo que refleja también el valor de la reconciliación.

El papa Francisco conmocionado por esta guerra y por todas las batallas que siguen arrasando vidas, aludía al espíritu de Caín, propio de quien atenta contra la paz, y rogaba de nuevo que esta virtud fuese la insignia que predomine en toda la sociedad; que regrese la paz, que se cuide, que sea el santo y seña de nuestra existencia. Estas dos mujeres unidas bajo la cruz de Cristo representan también esa paz que Él es y a todos otorga.

Es triste que se busquen otros argumentos en esta escena que hemos contemplado. El lenguaje del Crucificado es el de la misericordia, la compasión, la piedad, la arrebatadora pasión de amor por cada uno de nosotros y por los que entregó su vida.

Es de agradecer que, tanto quienes no han tenido un encuentro personal con Él como quienes le seguimos, podamos asistir a la escenificación de una realidad difícil, dura muchas veces, que indujo a los que quisieron compartir sus experiencias en el Viacrucis a volver sus ojos hacia esa cruz que es vida. Gracias a estas dos mujeres que simbolizan lo que tantas personas habríamos querido hacer, y de hecho se está haciendo: fundirnos en un abrazo y rezar juntas para que termine el calvario. Además, el suyo no es el único caso de ciudadanos de distinta nacionalidad que están tendiendo puentes fraternos al abrigo de la misma fe católica frente a la guerra, al margen de otros intereses y consideraciones. Negarlo es cerrar los ojos a la realidad.

Dicho esto, sigamos implorando la paz.

Isabel Orellana Vilches

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La Facultad de Teología acoge la II Jornada de Mariología el próximo 28 de abril

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La Facultad de Teología acoge la II Jornada de Mariología el próximo 28 de abril

La Cátedra de Mariología de la Facultad de Teología de Sevilla organiza por segundo año consecutivo como cada mes de mayo la Jornada de Mariología. En esta ocasión propone como tema de estudio la mediación de María, con motivo del centenario de la concesión de la misa de Santa María Medianera de todas las gracias por el papa Benedicto XV en 1921.

La Jornada tendrá lugar el jueves 28 de abril en el aula de Cátedras, dando comienzo a las once de la mañana.

Abrirá la sesión Javier Ijalba, profesor del Centro de Teología de Getafe y de la Universidad Camilo José Cela, que intervendrá con la ponencia ‘María, Madre y Medianera ad Mediatorem’. A continuación, el director de la Cátedra de Mariología, Álvaro Román, ofrecerá una conferencia sobre ‘La piedad popular: expresión de la mediación de María a modo de presencia’.

Desde la Facultad de Teología han señalado que “la cooperación de la Madre del Señor en la obra de la salvación y su influencia materna en la vida de la Iglesia sigue siendo un tema actual de reflexión, especialmente por lo que respecta al vocabulario empleado para explicarlo o definirlo y a las aclaraciones doctrinales que se requieren al respecto en relación a la unicidad de la mediación de Cristo”, por este motivo, invitan a toda la comunidad académica y a otros interesados a participar en esta jornada de reflexión y formación.

Sobre la Cátedra de Mariología

La Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla asumió esta Cátedra fundada en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla el 20 de febrero de 2019.

Con ella, se busca valorar, investigar y dar a conocer la Mariología. Por otra parte, se persigue crear un fondo bibliográfico especializado en mariología, en colaboración con la Biblioteca Benedicto XVI y con las publicaciones de la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla. En tercer lugar, la Cátedra pretende estar en contacto con todas las instituciones –universidades, diócesis, congregaciones religiosas, seminarios, archivos, etc.– que investiguen o difundan los estudios especializados de mariología. Un último objetivo importante de esta Cátedra es seguir profundizando en el misterio de la Virgen María, dado que la piedad mariana es una nota distintiva de la Archidiócesis de Sevilla.

 

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