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La gracia, alimento de la vida cristiana

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Una palabra del Señor en la última cena alumbra una nueva misión para la Iglesia naciente. Los apóstoles reciben en aquel momento una nueva encomienda: “Haced esto en memoria mía”. Lo que Jesús les ha mandado hacer es la celebración de la eucaristía, renovar y actualizar el misterio de la cruz. Decir al mundo “tomad y comed, es mi cuerpo”, “tomad y bebed, es mi sangre”.

No es un mandato menor: el sacramento de la eucaristía es el núcleo central de la celebración y de la Iglesia misma por eso se afirma que es fuente y culmen de la vida cristiana. Sin eucaristía no hay vida cristiana no hay Iglesia. Se afirma con rotundidad que, de la misma forma que la Iglesia hace la eucaristía -la celebra-, la eucaristía construye la Iglesia, la edifica, la sostiene. En la eucaristía está Jesús vivo unido a su cuerpo que es la Iglesia, por eso, quien participa de Él en la comunión participa de un encuentro salvador.

La fe que la Iglesia anuncia se tiene que convertir rápidamente en una fe celebrada. No se queda en los libros, salta a la vida de una comunidad y de las personas que forman parte de ella. La liturgia vela para que cada una de esas celebraciones, que son llamadas sacramentos, transmitan fielmente la fe de la Iglesia y vehiculen la vida de la gracia.

No es la eucaristía el único sacramento. Este misterio de Cristo se continúa en la Iglesia, en la que está presente Cristo y siempre le sirve, especialmente a través de aquellos signos instituidos por Él mismo, que significan y producen el don de la gracia, que son designados con el nombre de sacramentos. El Catecismo de la Iglesia Católica ofrece la siguiente definición: “Los sacramentos son signos eficaces de la gracia, instituidos por Cristo y confiados a la Iglesia por los cuales nos es dispensada la vida divina”.

Los sacramentos de la Iglesia -bautismo, eucaristía, confirmación, confesión, unción de enfermos, orden sacerdotal y matrimonio- corresponden a las etapas y los momentos importantes de la vida del cristiano y tienen un cierto paralelismo con la vida natural: le dan origen, la alimentan, la curan y la impulsan al servicio de los demás, al encuentro del otro.  Por eso, en cada celebración del sacramento hay una auténtica celebración cristiana que se transmite a toda la comunidad.

La celebración cristiana no solo supone la fe, también la fortalece, la acrecienta y la expresa con palabras y acciones. Centenares de fiestas y lugares sagrados, además de expresiones de la religiosidad popular, tienen su origen y centro en la vida sacramental. El fruto de la vida sacramental es a la vez personal y eclesial.

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En mayo, la iglesia de la Virgen de las Angustias, de Guadix, celebra cada tarde las flores

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En mayo, la iglesia de la Virgen de las Angustias, de Guadix, celebra cada tarde las flores

En la iglesia de la Virgen de las Angustias, de Guadix, las flores comenzarán a las 18:30 h. y la Misa a las 19:00 h.

Comienza el mes de mayo y, con él, el mes de las flores. O mejor dicho, el mes que la Iglesia dedica de manera especial a la Virgen María. En todas las parroquias habrá celebraciones de las flores, cada tarde o cada mañana: un rosario, unas oraciones, una meditación, muchos cantos,….. y, sobre todo, una oración a la Virgen, nuestra madre.

En la ciudad de Guadix, la iglesia de la Virgen de las Angustias ha programado el ejercicio de las flores para cada día del mes de mayo. Serán unas flores muy especiales, ante la imagen de la patrona de la ciudad accitana, la Virgen de las Angustias. Comenzarán a las 6´30  de la tarde, con el rezo del rosario. Después, se rezarán las flores. A las 7, se celebrará la Eucaristía.

Sin duda, serán muchos los accitanos que cada tarde se desplacen hasta la iglesia de su patrona para rezar ante su imagen. También, para llevarle la flor más preciada: una oración.

Antonio Gómez

Virgen de las Angustias flores 2

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Semana de Oración Vocacional: «Deja tu huella, sé testigo»

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Semana de Oración Vocacional: «Deja tu huella, sé testigo»

Querido joven, «Jesús te llama a dejar tu huella en la vida, una huella que marque tu historia y la historia de tantos». En estos días te animamos a que vayas recorriendo los caminos de tu vida. Nuestra vida tuvo un inicio y tiene un sentido, cada paso nos conduce a la meta. En ese camino cada uno somos protagonistas y tú, como cristiano, tienes un referente: las huellas de Jesús. Él, camino, verdad y vida, sale a tu encuentro, te llama a caminar con él invitándote a seguirle, a buscarle y encontrarle en los demás, en aquellos que necesitan de ti. Te invito a que esta semana descubras la luz, la esperanza que da el amor de Dios, un Dios que te quiere, te abraza y te invita a dejar huella a que seas testigo.

 

 

LUNES 2 DE MAYO

EN CAMINO

 

Seguramente muchas veces has escuchado que la vida es un camino, que somos peregrinos. Fíjate cómo lo decía Jorge Manrique:

Este mundo es el camino / para el otro, que es morada / sin pesar; /

Mas cumple tener buen tino / para andar esta jornada / sin errar. /

Partimos cuando nacemos, / andamos mientras vivimos / y llegamos /

al tiempo que fenecemos; / así que cuando morimos / descansamos.

(J. Manrique, Coplas V)

En esta semana nos iremos adentrando por los caminos, los de tu vida, los de Dios.

Escuchamos en este primer día la Palabra:

Aquel día salió Jesús de casa y se sentó junto al mar. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y toda la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló muchas cosas en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron. Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta. El que tenga oídos que oiga» (Mt 13, 1-9).

 

Para pensar, para rezar

Cuando nos echamos a andar apenas sabemos cómo será el terreno, porque el mapa no es el territorio. ¡Cuántas veces ponemos en Maps cómo llegar a un sitio y, aunque te indica el recorrido, la distancia y el tiempo, sin embargo, no te dice cuántas cuestas hay para llegar!

Y seguro que estás acostumbrado a distintos terrenos, quizá la zona en la que vives es de montaña, o de una llanura fértil, o cercana al mar. En la Palabra de hoy Jesús nos hace la comparación entre los terrenos y nuestra vida. Hay terrenos pedregosos donde la semilla brota enseguida, pero a falta de raíz se seca pronto; otros están llenos de abrojos que ahogan cualquier siembra; y están esas tierras fértiles, donde la semilla da mucho fruto.

¿Cómo dirías que son los caminos de tu vida? ¿con qué tipo de terrenos te has encontrado? ¿de qué tipo eres tú para los demás? ¿cómo acoges la vida de otros en tu camino? ¿alguna vez te has perdido? ¿quién te ayudó?

 

Misión del día

Hoy te invitamos a que traces un camino marcando el inicio: el día que naciste. En él puedes dibujar curvas, montañas, piedras o también días de sol, grandes campos y personas que te han ayudado y acompañado.

 

Oración

No hay caminos en mi vida, Señor; apenas senderos que hoy abro y mañana desaparecen. Yo estoy en la edad de los caminos: caminos cruzados, caminos paralelos. Yo vivo en encrucijada y mi brújula, Señor, no marca el norte. Yo corro cansado hacia la meta y el polvo del camino se me agarra a cada paso, como la oscuridad a la noche. Yo voy a galope caminando, y a tientas busco un rastro, y sigo unas pisadas. Y me digo: ¿Dónde me lleva el camino? ¿Eres quien ha extendido a lo largo de mi vida un camino? ¿Cuál es el mío? Si tú me lo has dado me pertenece. ¿Dónde me lleva? Si tú lo has trazado quiero saber la meta. Señor, yo busco tu camino (solo uno) y me fío de tu Palabra. Dame fuerza, tesón a cada paso para caminar contigo. Yo busco ahora un camino, Señor. Tú, que eres Camino, da luz verde a mi vida pues a abrir camino tú me llamas (anónimo).

 

Para escuchar

— Caminar. Dani Martín:

https://www.youtube.com/watch?v=RbAHk5WHNjE

— Honrar la vida. Sole Giménez, Rozalén:

https://www.youtube.com/watch?v=vlE__NGEFD4

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PALABRA DE VIDA. Monseñor José Rico Pavés : “No hay saber más importante en esta vida que aquel que permite reconocer al Señor”

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En el tercer domingo de Pascua la Iglesia revive a través de la Liturgia la tercera aparición de Cristo Resucitado a sus discípulos, según el testimonio del evangelista san Juan. Jesús se muestra a los discípulos junto al lago de Tiberíades y obra en ellos un cambio admirable: al principio no saben que es el Señor, después de cumplir su palabra y comer con Él saben bien que el Señor les acompaña. La Palabra y el Alimento otorgan la sabiduría de la fe. ¡Dichoso banquete en que el Señor sirve a los comensales, les prepara el alimento, les reparte su palabra y les otorga la sabiduría! No hay saber más importante en esta vida que aquel que permite reconocer al Señor. En el evangelio de este domingo se nos desvela la manera de alcanzar la sabiduría que es Vida: acompañar a Pedro en el salto que le lleva a Jesús. En efecto, cuando Pedro reconoce a Jesús salta para ir a su encuentro.

El relato de la tercera aparición de Jesús resucitado se desarrolla en dos momentos: primero, pesca y encuentro; después, diálogo con Pedro. En aquél se describe el salto que lleva a Pedro de la barca a la orilla; en éste, Jesús pide a Pedro el salto definitivo, el del amor incondicional hacia Él. Al salto de la fe, sigue el abandono incondicional del amor.

Estamos llegando a la conclusión de la fase diocesana de preparación al Sínodo que abordará la importancia de caminar juntos en la Iglesia. En la visita ad limina el Papa Francisco nos recordó que lo importante de esta fase diocesana no es tanto completar un cuestionario como generar un estilo de colaboración eclesial en que todos los miembros de la Iglesia se reconozcan protagonistas que trabajan juntos en comunión. Coincide, además, este Domingo la celebración del Día del trabajador. Acudiendo al ejemplo de san José, pedimos un trabajo digno para todos. Sinodalidad en la Iglesia diocesana y defensa de los trabajadores se dan la mano en este Domingo, en que el salto de la fe y el abandono del amor despierta nuestra esperanza en el encuentro siempre nuevo con Cristo Resucitado. ¡Feliz Domingo!

+ José Rico Pavés

Obispo de Asidonia-Jerez

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Encuentro sinodal con Cáritas diocesana y XXX Jornada diocesana de la Pastoral del Trabajo en Iglesia Noticia

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Encuentro sinodal con Cáritas diocesana y XXX Jornada diocesana de la Pastoral del Trabajo en Iglesia Noticia

Podcast del programa emitido en COPE Granada y COPE Motril el 1 de mayo, a las 09:45 horas.

En este nuevo programa del “Iglesia Noticia” les hablamos del Encuentro sinodal que Cáritas diocesana ha celebrado y en el que han participado más de 60 agentes de distintas delegaciones de la iglesia para reflexionar, dialogar y discernir la Iglesia del tercer milenio.

Asimismo les hablamos de la próxima celebración de la XXX Jornada diocesana de Pastoral del Trabajo que tendrá lugar el 4 y 10 de mayo en el Centro Cultural Nuevo Inicio con el lema: “Dignidad y Trabajo”.

Entre otros temas también abordamos el nombramiento D. Antonio Jesús, párroco de San Agustín, como nuevo Vicario para el Clero, la presentación de la Memoria RSI de las Hermanas Hospitalarias en Granada y la Exposición organizada en San Juan de Dios.

Escuchar programa

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El obispo de Guadix asistió al funeral del cardenal Amigo en Sevilla

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El obispo de Guadix asistió al funeral del cardenal Amigo en Sevilla

El obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, asistió el sábado 30 de abril al funeral de exequias del cardenal Carlos Amigo, en la catedral de Sevilla. Fue una celebración muy solemne a la que asistieron muchas autoridades de Sevilla y de la Región, y muchos feligreses, que han tenido a Mons. Amigo como arzobispo durante treinta años. También había muchos obispos: los de Andalucía y otros de toda España, entre los que estaba Mons. Orozco, en representación de toda la diócesis de Guadix.

Esta es la crónica del funeral que publica la web de la archidiócesis de Sevilla:

Entre lágrimas y oraciones, Sevilla despide a su cardenal

La Iglesia en Sevilla ha despedido con lágrimas y oraciones, a su cardenal arzobispo emérito, Carlos Amigo Vallejo, quien pastoreó el rebaño del Señor a lo largo de 27 años. La Misa exequial tuvo lugar en el Altar del Jubileo de la Catedral hispalense, cargada de un profundo simbolismo y de esperanza cristiana.

A las diez y media de la mañana, los restos mortales de don Carlos fueron trasladados a la Seo a hombros de los seminaristas, acólitos, diáconos y sacerdotes concelebrantes, en un emotivo recorrido por la Plaza Virgen de los Reyes, Calle Cardenal Amigo, Alemanes, Avenida de la Constitución hasta entrar en la Catedral por la Puerta de la Asunción reservada a acontecimientos muy solemnes de la Archidiócesis.

Llegados al altar, el féretro se colocó en el centro del presbiterio, de espaldas al altar y de cara al pueblo. Junto al cirio pascual encendido, rodeado de cuatro candelabros.

Después de la monición, el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz, hizo una oración junto al cirio pascual encendido y colocó la casulla y la mitra sobre el féretro, a un lado, el báculo y el evangeliario, “para que, como consagró su vida a anunciar el Evangelio de Cristo, goce ahora contemplando, cara a cara, aquella misma verdad que, ya cuando vivía en la luz limitada de este mundo, vislumbró en la palabra de Dios y predicó a sus hermanos”.

 

Entrega sin límites

La Eucaristía, presidida por monseñor Saiz, fue concelebrada por monseñor Juan José Asenjo, arzobispo emérito, el nuncio apostólico, monseñor Bernardo Aúza, cardenales y obispos de España, junto una amplia representación de sacerdotes del clero diocesano.

Durante su homilía, monseñor Saiz “con esperanza y agradecimiento”, dirigió al pueblo de Dios, una alocución en la que mencionó algunos de los dones y carismas del cardenal Carlos Amigo, que, puestos a disposición de la Iglesia en Sevilla, enriquecieron la vida de miles de feligreses a lo largo de casi tres décadas.

“Don Carlos lo ha vivido así, con fidelidad. Ha servido a la Archidiócesis de Sevilla durante casi 28 años. Desde la unión con Cristo, siguiendo el ejemplo de su Maestro, “pasó haciendo el bien” con su palabra, con sus gestos, con su vida entera”.

 

 

Mons. Saiz destacó la preparación, capacidad de trabajo y entrega sin límites del cardenal Amigo, fallecido el miércoles 27 de abril, por una insuficiencia cardiaca.

“Era un hombre espiritual y a la vez muy cercano, muy humano, muy misericordioso. Sabía escuchar, sabía esperar, sabía acompañar a las personas, a los grupos y a las instituciones”.

A la ceremonia de exequias asistieron alrededor de 1.600 personas. Hace 35 años, que la Catedral de Sevilla no acogía el funeral de un arzobispo emérito.

 

Fray Amigo

Don José Ángel describió a fray Amigo como un “fiel hijo de san Francisco de Asís, alegre, sencillo, entrañable. Un hombre que buscaba la unidad, la concordia, que tendía puentes, que fomentaba el diálogo interreligioso, ecuménico, intraeclesial”.

 

Trabajar por Cristo

El arzobispo dijo que en los últimos tiempos, el cardenal Amigo había ido insistiendo de modo significativo en lo más esencial, repitiendo que todo lo debemos hacer para gloria de Dios, que debemos trabajar por Cristo Nuestro Señor. “En los últimos tiempos repetía que: Dios siempre llega puntual”.

 

Paz y serenidad ante el dolor

Manifestó también, don José Ángel, que el pasado miércoles compartió un largo rato con el cardenal, donde pudieron “charlar sin prisas, y rezar juntos”. Además, hablaron de “Nuestro Señor y del encuentro definitivo con Él, también de María y de san Francisco de Asís. Él escuchaba atentamente y asentía. Al cabo de unos momentos nos dejó, con gran paz y serenidad”.

 

El hermano Pablo

Particularmente emotiva fue la intervención del hermano Pablo Noguera, secretario fiel del cardenal durante varias décadas, que expuso el carisma de don Carlos, su cariño a Sevilla, su dedicación por entero al pueblo que se le encomendó, su disponibilidad y, por encima de todo, la alegría que siempre quiso contagiar allá donde fue. Una intervención que fue coronada por una larga ovación de la asamblea que, de esta manera, rendía su último homenaje al cardenal de Sevilla. Posteriormente se entonó el ‘cántico del Hermano Sol‘. El nuncio apostólico dio lectura al telegrama enviado por el papa Francisco al arzobispo de Sevilla, y el secretario general de la Archidiócesis, Isacio Siguero, hizo lo propio con el remitido por los Reyes de España.

El cardenal Amigo deja huérfanas a varias generaciones de sevillanos que han reconocido a este franciscano de Medina de Rioseco como pastor y referente en la fe. Se ha ido a la Casa del Padre su arzobispo , el arzobispo de sus padres, el prelado que gobernó con criterio y habilidad, una diócesis de casi dos millones de habitantes abierta a los mismos aires de cambio de moldearon una nueva sociedad.

El ritual de exequias finalizó con la inhumación de los restos del cardenal Amigo en la capilla de San Pablo de la Catedral, que se encuentra entre la capilla Real y la Puerta de Campanillas, dedicada a San Pablo.

 

Autoridades

Numerosas autoridades participaron en la misa exequial, con el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, a la cabeza. Junto a él, entre otros, el alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz; el presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos; la consejera de Cultura de la Junta, Patricia del Pozo; el teniente general de la Fuerza Terrestre, José Rodríguez; el senador José Luis Sanz; o la diputada Reyes Romero.

 

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CONFER de Guadix invita a rezar por la diócesis de Guadix y por los frutos del Sínodo

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CONFER de Guadix invita a rezar por la diócesis de Guadix y por los frutos del Sínodo

 

CONFER convocó un tiempo de oración en la parroquia de San Miguel, de Guadix, para rezar por el obispo y los frutos del trabajo sinodal. Se trata de un compromiso asumido por los religiosos y religiosas de la diócesis de Guadix, asumido en la reunión de presentación de las conclusiones de la fase diocesana del Sínodo, celebra en marzo. Los religiosos asumieron el compromiso de tener un tiempo de oración cada mes para rezar por los frutos del Sínodo 2021-23, por la Iglesia y por el obispo diocesano. Y así se ha hecho en abril, el primer mes tras ese compromiso.

El acto de oración, abierto a todos los que quisieron participar, tuvo lugar las 5 de la tarde, en San Miguel, el sábado 30 de abril. Los religiosos de la ciudad accitana compartieron este tiempo de oración, sin duda, muy frutífero para todos.

Antonio Gómez
Delegado diocesano de Mcs. Guadix

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Monseñor Rico Pavés presente en la Misa Exequial por el Cardenal D. Carlos Amigo Vallejo

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Esta mañana la Catedral de Sevilla ha acogido la Misa Exequial por el Cardenal D. Carlos Amigo Vallejo contando con la presencia de Mons. Rico Pavés.

El Sr. Obispo de Asidonia-Jerez, Monseñor José Rico Pavés ha estado presente esta mañana junto a los demás Obispos y Cardenales españoles en la Misa Exequial por el fuese Arzobispo de la Archidiócesis de Sevilla, el Cardenal D. Carlos Amigo Vallejo que fallecía el pasado miércoles a los 87 años de edad en el Hospital de Guadalajara.

El ritual de exequias ha finalizado con la inhumación de los restos del Cardenal Amigo en la capilla de San Pablo de la Catedral Hispalense, que se encuentra entre la capilla Real y la Puerta de Campanillas, dedicada a San Pablo.

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Homilía de Monseñor Saiz en la Misa exequial en sufragio del cardenal Carlos Amigo Vallejo

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Homilía de Monseñor Saiz en la Misa exequial en sufragio del cardenal Carlos Amigo Vallejo

Misa exequial en sufragio de don Carlos Amigo Vallejo, Cardenal Arzobispo emérito de Sevilla

Catedral de Sevilla, 30 de abril de 2022

Lecturas: Hechos 10, 34-43; Salm 22; Rom 8, 31b-35,37-39; Mt 5, 1-12.

“¿Quién nos separará del amor de Cristo?, ¿la tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada? En todo esto vencemos de sobra gracias a aquel que nos ha amado” (Rom 8, 35.37). Estas palabras de san Pablo expresan la esperanza cristiana y la confianza en el amor que Dios nos tiene. Este es el fundamento de nuestra seguridad, porque si Dios está con nosotros y nos ama hasta el extremo de entregarnos a su propio Hijo, nadie podrá condenarnos.

Nos encontramos reunidos en nuestra Santa Iglesia Catedral con esperanza y agradecimiento para orar por su descanso eterno. La celebración eucarística y la liturgia del tiempo pascual nos reafirman en la certeza de que Jesucristo, el Señor, con su sacrificio redentor ha vencido a la muerte y por su resurrección nos abre las puertas de la vida inmortal.

El amor de Dios se ha manifestado en el amor de Cristo, que se ha entregado por la salvación de todos. Este amor es la fuerza que nos libera del pecado y de la muerte. El apóstol Pablo es muy consciente de que el cristiano está sometido a muchos peligros y asechanzas: la tribulación, la angustia, la persecución, el hambre, la desnudez, la espada, pero de todo ello sale victorioso con la ayuda de aquel que nos ha amado. Aquí habla por experiencia y desde la vivencia de una esperanza que se abre camino sin que nada ni nadie la pueda detener. Pablo se siente seguro en el amor de Dios que se manifiesta en Cristo Jesús. Ninguna realidad creada puede separarnos de la omnipotencia del amor de Dios.

Don Carlos también experimentaba este amor de Cristo capaz de llevarle a dejarlo todo por seguir su llamada, capaz serenar el corazón en cualquier situación, y, sobre todo, ante la perspectiva del final de la vida en este mundo. Nació en Medina de Rioseco, provincia de Valladolid, el 23 de agosto de 1934. Inició sus estudios de Medicina en Valladolid, pero pronto los abandona para ingresar en el noviciado de la Orden de Hermanos Menores franciscanos. Posteriormente recibe la ordenación sacerdotal, el 17 de julio de 1960. En 1970 es nombrado Provincial de la Provincia Franciscana de Santiago.

El 17 de diciembre de 1973 es nombrado arzobispo de Tánger, en Marruecos. El 22 de mayo de 1982 recibe el nombramiento de arzobispo de Sevilla. Desde el 5 de noviembre de 2009, era arzobispo emérito de Sevilla. En la curia romana fue miembro del Pontificio Consejo para la Salud. En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro del Comité Ejecutivo y presidente de diferentes Comisiones Episcopales. El 28 de septiembre de 2003 fue creado cardenal.

El amor de Cristo ha ido transformando su vida para llegar a la madurez cristiana a través de una peregrinación de fe que se inició en el Bautismo y que vivió también por la configuración con Jesucristo Buen Pastor, en el seno de la Iglesia. Don Carlos lo ha vivido así, con fidelidad. Ha servido a la Archidiócesis de Sevilla durante casi 28 años. Desde la unión con Cristo, siguiendo el ejemplo de su Maestro, “pasó haciendo el bien” con su palabra, con sus gestos, con su vida entera, con el espíritu de las Bienaventuranzas: pobreza de espíritu, mansedumbre, sobrellevar el sufrimiento, hambre y sed de justicia, misericordia, limpieza de corazón, construcción de la paz, persecución por ser fieles a Dios. Somos testigos de las muchas cualidades que el Señor le concedió, como también de su preparación y capacidad de trabajo, pero más aún somos testigos de su entrega sin límites. Desde la libertad de espíritu y, a la vez, desde la fidelidad al Señor y a la Iglesia, desarrolló su ministerio episcopal con gran intensidad y amplitud. Inteligencia, cultura, pedagogía, capacidad, entrega, formación, oración, y una actitud profunda de acogida.

Era un hombre espiritual y a la vez muy cercano, muy humano, muy misericordioso. Sabía escuchar, sabía esperar, sabía acompañar a las personas, a los grupos y a las instituciones. Fiel hijo de san Francisco de Asís, alegre, sencillo, entrañable. Un hombre que buscaba la unidad, la concordia, que tendía puentes, que fomentaba el diálogo interreligioso, ecuménico, intraeclesial, y también en el seno de la sociedad; que tenía una palabra amable y una sonrisa a punto para todas las personas con las que se encontraba, de cualquier edad y condición.

Era acogedor con todos, acompañaba y dinamizaba todas las iniciativas nobles; impulsó muchos proyectos pastorales y sociales en todo el territorio diocesano. De ahí los reconocimientos recibidos, como el de Hijo Predilecto de Andalucía o Hijo Adoptivo de la Provincia de Sevilla, y de varias localidades de la Archidiócesis. Podemos decir que a lo largo de estos 28 años de ministerio episcopal ha entrado en todos los ámbitos y estructuras, en todas las familias, en todos los corazones. En Sevilla cuidó y atendió las parroquias, acompañó la vida consagrada, activa y contemplativa, potenció los movimientos y realidades eclesiales, se entregó con generosidad a las hermandades.

La suya ha sido una vida entregada hasta el final. Como el grano de trigo, que si cae en tierra y muere da mucho fruto, del mismo modo sucede en nuestra vida, porque nuestra vida solo tiene sentido desde la donación, desde la entrega, desde el gastarla y desgastarla hasta morir y dar un fruto abundante. No tiene sentido reservarnos, cuidarnos, para poder vivir muchos años. No se trata de añadir años a nuestra vida, sino vida a nuestros años. Vivir la vida intensamente, desde el amor, desde la donación de uno mismo. Y vivir los años que Dios quiera, sin intentar acortarlos ni alargarlos por nuestra parte. Así ha vivido don Carlos, con una entrega generosa hasta el final, respondiendo con generosidad y alegría a las peticiones de servicios pastorales que se le solicitaban. En los últimos tiempos ha ido insistiendo de modo significativo en lo más esencial, repitiendo que todo lo debemos hacer para gloria de Dios, que debemos trabajar por Cristo Nuestro Señor, que nos hemos de volcar con los más frágiles, con los más vulnerables, que debemos dedicar más tiempo al silencio y la oración; en los últimos tiempos repetía que “Dios siempre llega puntual”.

Desde que llegué a Sevilla he mantenido con él un contacto regular y muy cordial, pudiendo constatar que mantenía viva la ilusión, la alegría, la esperanza, y, sobre todo, el celo pastoral. La rotura de cadera el 22 de febrero y los contratiempos posteriores no mermaron su fortaleza de ánimo ni su amabilidad y alegría. En el Hospital Universitario de Guadalajara son testigos de su entereza y buen humor aún en las circunstancias más dolorosas. El pasado miércoles compartí un largo rato con él, con el hermano Pablo y el hermano Luis Miguel; pudimos charlar sin prisas, y rezar juntos. Hablamos de Nuestro Señor y del encuentro definitivo con Él, también de María Santísima, y de san Francisco de Asís. Él escuchaba atentamente y asentía. Al cabo de unos momentos nos dejó, con gran paz y serenidad.

Con esta celebración encomendamos a nuestro hermano, cardenal Carlos, al Señor. Ofrecemos por él la Eucaristía. La Eucaristía, que él celebró a lo largo de 62 años. Que desde la casa del Padre interceda por nosotros para que como familia diocesana caminemos sin miedo, por caminos seguros, por años sin término, siempre por amor del Señor. Que la Virgen de los Reyes y san Francisco de Asís lo acojan en sus brazos y lo introduzcan en la morada eterna que el Señor prepara para sus siervos fieles. Descanse en paz.

+ José Ángel Saiz Meneses

Arzobispo de Sevilla

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Entre lágrimas y oraciones, Sevilla despide a su cardenal

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Entre lágrimas y oraciones, Sevilla despide a su cardenal

La Iglesia en Sevilla ha despedido con lágrimas y oraciones, a su cardenal arzobispo emérito, Carlos Amigo Vallejo, quien pastoreó el rebaño del Señor a lo largo de 27 años. La Misa exequial tuvo lugar en el Altar del Jubileo de la Catedral hispalense, cargada de un profundo simbolismo y de esperanza cristiana.

A las diez y media de la mañana, los restos mortales de don Carlos fueron trasladados a la Seo a hombros de los seminaristas, acólitos, diáconos y sacerdotes concelebrantes, en un emotivo recorrido por la Plaza Virgen de los Reyes, Calle Cardenal Amigo, Alemanes, Avenida de la Constitución hasta entrar en la Catedral por la Puerta de la Asunción reservada a acontecimientos muy solemnes de la Archidiócesis.

Llegados al altar, el féretro se colocó en el centro del presbiterio, de espaldas al altar y de cara al pueblo. Junto al cirio pascual encendido, rodeado de cuatro candelabros.

Después de la monición, el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz, hizo una oración junto al cirio pascual encendido y colocó la casulla y la mitra sobre el féretro, a un lado, el báculo y el evangeliario, “para que, como consagró su vida a anunciar el Evangelio de Cristo, goce ahora contemplando, cara a cara, aquella misma verdad que, ya cuando vivía en la luz limitada de este mundo, vislumbró en la palabra de Dios y predicó a sus hermanos”.

Entrega sin límites

La Eucaristía, presidida por monseñor  Saiz, fue concelebrada por monseñor Juan José Asenjo, arzobispo emérito, el nuncio apostólico, monseñor Bernardo Aúza, cardenales y obispos de España, junto una amplia representación de sacerdotes del clero diocesano.

Durante su homilía, monseñor Saiz “con esperanza y agradecimiento”, dirigió al pueblo de Dios, una alocución en la que mencionó algunos de los dones y carismas del cardenal Carlos Amigo, que, puestos a disposición de la Iglesia en Sevilla, enriquecieron la vida de miles de feligreses a lo largo de casi tres décadas.

“Don Carlos lo ha vivido así, con fidelidad. Ha servido a la Archidiócesis de Sevilla durante casi 28 años. Desde la unión con Cristo, siguiendo el ejemplo de su Maestro, “pasó haciendo el bien” con su palabra, con sus gestos, con su vida entera”.

Mons. Saiz destacó la preparación, capacidad de trabajo y entrega sin límites del cardenal Amigo, fallecido el miércoles 27 de abril, por una insuficiencia cardiaca.

“Era un hombre espiritual y a la vez muy cercano, muy humano, muy misericordioso. Sabía escuchar, sabía esperar, sabía acompañar a las personas, a los grupos y a las instituciones”.

A la ceremonia de exequias asistieron alrededor de 1.600 personas. Hace 35 años, que la Catedral de Sevilla no acogía el funeral de un arzobispo emérito.

Fray Amigo

Don José Ángel describió a fray Amigo como un “fiel hijo de san Francisco de Asís, alegre, sencillo, entrañable. Un hombre que buscaba la unidad, la concordia, que tendía puentes, que fomentaba el diálogo interreligioso, ecuménico, intraeclesial”.

Trabajar por Cristo

El arzobispo dijo que en los últimos tiempos, el cardenal Amigo había ido insistiendo de modo significativo en lo más esencial, repitiendo que todo lo debemos hacer para gloria de Dios, que debemos trabajar por Cristo Nuestro Señor. “En los últimos tiempos repetía que: Dios siempre llega puntual”.

Paz y serenidad ante el dolor

Manifestó también, don José Ángel, que el pasado miércoles compartió un largo rato con el cardenal, donde pudieron “charlar sin prisas, y rezar juntos”. Además, hablaron de “Nuestro Señor y del encuentro definitivo con Él, también de María y de san Francisco de Asís. Él escuchaba atentamente y asentía. Al cabo de unos momentos nos dejó, con gran paz y serenidad”.

El hermano Pablo

Particularmente emotiva fue la intervención del hermano Pablo Noguera, secretario fiel del cardenal durante varias décadas, que expuso el carisma de don Carlos, su cariño a Sevilla, su dedicación por entero al pueblo que se le encomendó, su disponibilidad y, por encima de todo, la alegría que siempre quiso contagiar allá donde fue. Una intervención que fue coronada por una larga ovación de la asamblea que, de esta manera, rendía su último homenaje al cardenal de Sevilla. Posteriormente se entonó el ‘cántico del Hermano Sol‘. El nuncio apostólico dio lectura al telegrama enviado por el papa Francisco al arzobispo de Sevilla, y el secretario general de la Archidiócesis, Isacio Siguero, hizo lo propio con el remitido por los Reyes de España.

El cardenal Amigo deja huérfanas a varias generaciones de sevillanos que han reconocido a este franciscano de Medina de Rioseco como pastor y referente en la fe. Se ha ido a la Casa del Padre su arzobispo , el arzobispo de sus padres, el prelado que gobernó con criterio y habilidad, una diócesis de casi dos millones de habitantes abierta a los mismos aires de cambio de moldearon una nueva sociedad.

El ritual de exequias finalizó con la inhumación de los restos del cardenal Amigo en la capilla de San Pablo de la Catedral, que se encuentra entre la capilla Real y la Puerta de Campanillas, dedicada a San Pablo.

Autoridades

Numerosas autoridades participaron en la misa exequial, con el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, a la cabeza. Junto a él, entre otros, el alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz; el presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos; la consejera de Cultura de la Junta, Patricia del Pozo; el teniente general de la Fuerza Terrestre, José Rodríguez; el senador José Luis Sanz; o la diputada Reyes Romero.

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