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Córdoba participa en la Asamblea final del Sínodo

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La Diócesis de Córdoba ha estado presente en la Asamblea Final del Sínodo de la Conferencia Episcopal Española celebrada en la Fundación Pablo VI de Madrid el sábado, 11 de junio, con representación de todas las diócesis españolas

El obispo de Córdoba junto a la delegación diocesana que viajó a Madrid y el Obispo de Guadix, monseñor Francisco Jesús Orozco 

El Obispo de Córdoba, acompañado del Vicario General de la Diócesis y miembros de la comisión diocesana para el Sínodo, participaron en la lectura de la síntesis sobre la fase diocesana del Sínodo en esta asamblea y en las posteriores reuniones por grupos donde los asistentes sumaron “subrayados” a las conclusiones expuestas.

La síntesis final ha sido realizada por el equipo sinodal de la Conferencia Episcopal Española, que recoge todas esas aportaciones recibidas de este proceso sinodal de la Iglesia en España, y que se enviará a la Secretaría General del Sínodo. En concreto, se estima que se han implicado más de 215.000 personas.

A lo largo de siete meses, la Iglesia española ha realizado un proceso de escucha y discernimiento, recogido en un documento donde han vertido sus conclusiones las asambleas particulares celebradas en las 70 diócesis españolas. En este documento final, están reflejadas las aportaciones de laicos, sacerdotes, vida consagrada, movimientos, asociaciones, colectivos y personas particulares.






El documento presentado en la Asamblea Sinodal de la Conferencia Episcopal puede descargarse en el siguiente enlace.

Síntesis Asamblea Sinodal

La Asamblea fue emitida en directo el pasado día 11 de junio a través del Canal de Youtube de la Conferencia Episcopal Española.

 

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Misa de acción de gracias y petición por la beatificación de sor Mónica toda de Jesús

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El pasado 14 de junio celebraremos el 58 aniversario del paso de este mundo al Padre de la venerable sor Mónica toda de Jesús. Así, el Convento de Santa María Magdalena de Baeza acogía el rezo del Santo Rosario y posterior Misa de acción de gracias y petición por su pronta beatificación, presidida por D. Julián Moreno, capellán del convento.

Se trata de un personaje extraordinario de una gran altura espiritual y de una gran actualidad, a la que debemos seguir invocando y pidiendo su intercesión, para que muy pronto pueda ser elevada a la gloria de los altares.

El proceso de sor Mónica toda de Jesús, ha recorrido ya todas las instancias propias de los procesos de beatificación y canonización, y estamos ahora solo a la espera de que podamos documentar un milagro realizado por intercesión de sor Mónica, para que el Papa pueda dar el visto bueno, y pueda ser incluida en el número de los beatos.

Todos nosotros sabemos que son muchos los milagros que se han realizado por intercesión de sor Mónica a lo largo de estos 58 años, pero por desgracia no se han documentado, y no han podido servir para el proceso de beatificación que se lleva a cabo en Roma.

Por todo ello, esta fecha tan señalada nos debe invitar a seguir invocando a la venerable sor Mónica toda de Jesús, a seguir pidiendo su intercesión, para que el Señor obre un milagro, con el cual podamos obtener su beatificación. Creo que todos los habitantes de Baeza deberíamos ser difusores de la devoción a sor Mónica, y estar atentos a los milagros que pudieran ocurrir por su intercesión, para poder documentar algún caso, y poderlo presentar en el proceso de la beatificación.

Pidamos a Dios que llenó a sor Mónica de sus dones y de sus gracias, que nos conceda muy pronto la beatificación de nuestra querida sor Mónica toda de Jesús.

Fray Enrique Eguiarte Bendimez
Agustino Recoleto

 

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Eclesialidad bautismal: la Diócesis presente en la asamblea final del Sínodo

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Esas dos palabras definen la dirección hacia la que sopla el Espíritu en la Iglesia de nuestros días.

El pasado sábado día 11, en la Fundación Pablo VI de Madrid, se celebró la Asamblea final sinodal que reunió a unas 600 personas, en su inmensa mayoría laicos, a los que acompañaban una centena de representantes de la vida consagrada y 60 obispos. 600 personas en representación de las 215.000 personas y 13.500 grupos parroquiales, que han participado en esta fase diocesana. Entre ellos, una importante representación de la Diócesis, con el responsable diocesano de Apostolado Seglar, el de Acción Católica, el responsable de la Pastoral Bíblica, la responsable de la pastoral de los Mayores y una consagrada de la comunidad de Eucarísticas de Nazaret, todos ellos comprometidos con el trabajo del Sínodo.

El documento que finalmente será enviado a Roma para la fase continental, que comenzará en septiembre de este año, recoge prácticamente todo lo que habíamos incluido en las aportaciones de la Iglesia de nuestra diócesis.

La síntesis sobre la fase diocesana del sínodo sobre la sinodalidad, de la Iglesia que peregrina en España, tiene una mirada esperanzada pues a la luz del trabajo realizado, sentimos la llamada a caminar juntos y renovar e incrementar nuestro modo de participar en la Iglesia, en los dos aspectos que la definen: la comunión y la misión.

Esta llamada implica, según se ha visto, tres grandes líneas, tres urgencias que están entrelazadas: crecer en sinodalidad (caminar juntos es ser Iglesia), promover la participación de los laicos (formación y discernimiento que nos lleve al compromiso) y, superar el clericalismo (un clericalismo bilateral por parte de laicos con su defecto de responsabilidad y, sacerdotes con su exceso de protagonismo).

Resaltando la conversión, personal, comunitaria y de todas las estructuras para que sean más cercanas y misioneras (se habla de la importancia para ello de la liturgia y la parroquia), ha habido temas que han tenido una fuerte resonancia en la fase diocesana: el papel de la mujer que necesita se reconozca su lugar y su misión (en la síntesis se dice: “se aprecia su importancia en la construcción y mantenimiento de nuestras comunidades y se ve imprescindible su presencia en los órganos de responsabilidad y decisión de la Iglesia”), la escasa presencia y participación de los jóvenes en la vida y misión de la Iglesia, la familia como ámbito prioritario de evangelización, la necesidad de potenciar los ministerios laicales…

El documento finaliza con una serie de propuestas a nivel parroquial, diocesano y de la Iglesia universal. A nivel parroquial además de indicar que habría que repensar a la parroquia en su ámbito territorial y organizativo, se incide en que habría que “favorecer los pequeños grupos de fe que se alimentan a diario de la Palabra y que juntos profundizan en su vivencia cristiana… ya que constituyen un fermento que hará crecer la semilla de la fe”. A nivel diocesano además de indicar que habría que darle mayor protagonismo a los movimientos eclesiales, se incide en el desarrollo y aumento del número de ministerios formalmente reconocidos para los laicos. A nivel de Iglesia universal lo necesario que es redescubrir la vocación bautismal, la común pertenencia al Pueblo de Dios.

Antes de la Eucaristía de clausura, presidida por el Cardenal Omella, Presidente de la CEE, el coordinador del equipo para el Sínodo de la CEE, Mons. Vicente Jiménez, arzobispo emérito de Zaragoza, hizo entrega del Documento de la Síntesis final así como un pendrive con todas las aportaciones de la Iglesia española (más de mil páginas con conclusiones y propuestas de todas las diócesis españolas), que el Cardenal Omella habrá de llevar a Roma para la fase continental.

Al final de la Eucaristía, el Secretario General de la CEE, Mons. Luis Argüello, ponía el punto y seguido procediendo al envío de todos “a salir a los caminos y sembrar la novedad del Evangelio en la sociedad”. Finalizado el envío se entregó a cada asistente un saquito con semillas como símbolo.

Así acababa un día intenso, celebrativo, un día de acción de gracias.

José Ibáñez Muñoz
Pte. Acción Católica Jaén

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Pobreza. El Papa: no salva el activismo, sino la atención sincera y generosa

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La Jornada Mundial de los Pobres, que tendrá lugar el próximo 13 de noviembre, se presenta también este año como una sana provocación para ayudarnos a reflexionar sobre nuestro estilo de vida y sobre tantas pobrezas del momento presente. En su mensaje para este día el Pontífice se refiere a la insensatez de la guerra, y al «chantaje recíproco de algunos poderosos» que «acalla la voz de la humanidad que invoca la paz”.

Vatican News

“Jesucristo se hizo pobre por ustedes” (cf. 2 Co 8,9): las palabras del apóstol Pablo a los primeros cristianos de Corinto son el tema de la VI Jornada Mundial de los pobres del próximo 13 de noviembre. Palabras que representan, tal como escribe el Papa en su Mensaje dado a conocer este 14 de junio, el “fundamento al compromiso solidario con los hermanos necesitados”.

La insensatez de la guerra y el chantaje de algunos poderosos

EL Santo Padre presenta en los primeros párrafos del mensaje el contexto actual en el que se enmarca la jornada de este año, el mundo saliendo de “la tempestad de la pandemia” y la guerra en Ucrania que “vino a agregarse a las guerras regionales que en estos años están trayendo muerte y destrucción”. Constata Francisco que el cuadro de la guerra se ve agravado en este caso a causa de la intervención de una “superpotencia” que “pretende imponer su voluntad contra el principio de autodeterminación de los pueblos”. “Se repiten escenas de trágica memoria y una vez más el chantaje recíproco de algunos poderosos acalla la voz de la humanidad que invoca la paz”, escribe.

¡Cuántos pobres genera la insensatez de la guerra! Dondequiera que se mire, se constata cómo la violencia afecta a los indefensos y a los más débiles. […] ¿Cómo dar una respuesta adecuada que lleve alivio y paz a tantas personas, dejadas a merced de la incertidumbre y la precariedad?

No ceder ante el compromiso de la solidaridad     

Como sucedió con los cristianos de Corinto, que tras la gran colecta organizada por Pablo para la comunidad de Jerusalén – en graves dificultades por la carestía que azotaba al país – se mostraron “muy sensibles y disponibles”, comenzando luego, sin embargo, su compromiso “a disminuir”, así sucede, según el Papa, también hoy. Lo escribe pensando en la disponibilidad que “ha movido a enteras poblaciones a abrir las puertas para acoger millones de refugiados de las guerras en Oriente Medio, en África central y ahora en Ucrania”. Constatando que, sin embargo, “mientras más dura el conflicto, más se agravan sus consecuencias”, señala que “a los pueblos que acogen les resulta cada vez más difícil dar continuidad a la ayuda” porque se empieza a sentir el peso “de una situación que va más allá de la emergencia”. Y anima:

Este es el momento de no ceder y de renovar la motivación inicial. Lo que hemos comenzado necesita ser llevado a cumplimiento con la misma responsabilidad.

“La solidaridad, – explica el Papa– es, en efecto, precisamente esto: compartir lo poco que tenemos con quienes no tienen nada, para que ninguno sufra. Mientras más crece el sentido de comunidad y de comunión como estilo de vida, mayormente se desarrolla la solidaridad.

El bienestar alcanzado por algunos países

Un punto importante que menciona el Santo Padre en el mensaje es el bienestar que han alcanzado diversos países en las últimas décadas, gracias “a la iniciativa privada y a leyes que han apoyado el crecimiento económico articulado con un incentivo concreto a las políticas familiares y a la responsabilidad social”. Francisco espera que “el patrimonio de seguridad y estabilidad logrado –pueda ahora ser compartido con aquellos que se han visto obligados a abandonar su hogar y su país para salvarse y sobrevivir”.

Como miembros de la sociedad civil, mantengamos vivo el llamado a los valores de libertad, responsabilidad, fraternidad y solidaridad. Y como cristianos encontremos siempre en la caridad, en la fe y en la esperanza el fundamento de nuestro ser y nuestro actuar. 

La importancia del testimonio de los cristianos

Volviendo al Apóstol, y haciendo presente que él “no quiere obligar a los cristianos forzándolos a una obra de caridad”, sino que invita a realizar la colecta “para que sea un signo del amor, tal como lo ha testimoniado el mismo Jesús”, el Santo Padre asevera que “frente a los pobres no se hace retórica, sino que se ponen manos a la obra y se practica la fe involucrándose directamente, sin delegar en nadie”. Sucesivamente pone en guardia sobre la “relajación” que conduce a “comportamientos incoherentes, como la indiferencia hacia los pobres”, y también sobre “el excesivo apego al dinero” que “impide observar con realismo la vida de cada día y nubla la mirada, impidiendo ver las necesidades de los demás”:

Son situaciones que manifiestan una fe débil y una esperanza endeble y miope.

El problema – añade – no es el dinero en sí, porque este forma parte de la vida cotidiana y de las relaciones sociales de las personas. Lo que debemos reflexionar es sobre el valor que tiene el dinero para nosotros: no puede convertirse en un absoluto, como si fuera el fin principal.

No salva el activismo, sino la atención sincera y generosa

El Santo Padre enseña, pues, que “no se trata de tener un comportamiento asistencialista hacia los pobres, como suele suceder”, sino que se necesita “hacer un esfuerzo para que a nadie le falte lo necesario”. “No es el activismo lo que salva, sino la atención sincera y generosa que permite acercarse a un pobre como a un hermano que tiende la mano para que yo me despierte del letargo en el que he caído”, explica. Y acrecienta:

Es urgente encontrar nuevos caminos que puedan ir más allá del marco de aquellas políticas sociales «concebidas como una política hacia los pobres, pero nunca con los pobres, nunca de los pobres y mucho menos inserta en un proyecto que reunifique a los pueblos» (Carta enc. Fratelli tutti, 169). En cambio, es necesario tender a asumir la actitud del Apóstol que podía escribir a los corintios: «No se trata de que ustedes sufran necesidad para que otros vivan en la abundancia, sino de que haya igualdad» (2 Co 8,13).

La pobreza que libera y enriquece y la que “humilla y mata”

Es necesario aprender que “no estamos en el mundo para sobrevivir, sino para que a todos se les permita tener una vida digna y feliz”. Jesús, dice Francisco “nos muestra el camino y nos hace descubrir que hay una pobreza que humilla y mata, y hay otra pobreza, la suya, que nos libera y nos hace felices”. La que mata “es la miseria, hija de la injusticia, la explotación, la violencia y la injusta distribución de los recursos”. “Es una pobreza desesperada, sin futuro, porque la impone la cultura del descarte que no ofrece perspectivas ni salidas”. Se trata de “la miseria” que, “mientras constriñe a la condición de extrema pobreza, también afecta la dimensión espiritual que, aunque a menudo sea descuidada, no por esto no existe o no cuenta”.

Cuando la única ley es la del cálculo de las ganancias al final del día, entonces ya no hay freno para pasar a la lógica de la explotación de las personas: los demás son sólo medios. No existen más salarios justos, horas de trabajo justas, y se crean nuevas formas de esclavitud, sufridas por personas que no tienen otra alternativa y deben aceptar esta venenosa injusticia con tal de obtener lo mínimo para su sustento.

La que libera, en cambio, es que permite centrarse “en lo esencial”, explica el Santo Padre. De hecho, existe esa “sensación de insatisfacción” que muchos experimentan, “porque sienten que les falta algo importante y van en su búsqueda como errantes sin una meta”. Así, esas personas deseosas de encontrar lo que pueda satisfacerlos, “tienen necesidad de orientarse hacia los pequeños, los débiles, los pobres para comprender finalmente aquello de lo que verdaderamente tenían necesidad”.

El encuentro con los pobres permite poner fin a tantas angustias y miedos inconsistentes, para llegar a lo que realmente importa en la vida y que nadie nos puede robar: el amor verdadero y gratuito. Los pobres, en realidad, antes que ser objeto de nuestra limosna, son sujetos que nos ayudan a liberarnos de las ataduras de la inquietud y la superficialidad.

Seguir el camino de Jesús

El Papa Francisco vuelve sobre las riquezas de las que habla Pablo, que tenemos “gracias a la pobreza” y las menciona: son el conocimiento de la piedad, la purificación de los pecados, la justicia, la santificación y otras mil cosas buenas que nos han sido dadas ahora y siempre.

Si queremos que la vida venza a la muerte y la dignidad sea rescatada de la injusticia, el camino es el suyo: es seguir la pobreza de Jesucristo, compartiendo la vida por amor, partiendo el pan de la propia existencia con los hermanos y hermanas, empezando por los más pequeños, los que carecen de lo necesario, para que se cree la igualdad, se libere a los pobres de la miseria y a los ricos de la vanidad, ambos sin esperanza.

Recordando, por último, a San Charles de Foucald, “un hombre que, nacido rico, renunció a todo para seguir a Jesús y hacerse con Él pobre y hermano de todos”, el Santo Padre concluye el mensaje con la esperanza de que la próxima Jornada Mundial de los Pobres “se convierta en una oportunidad de gracia, para hacer un examen de conciencia personal y comunitario, y preguntarnos si la pobreza de Jesucristo es nuestra fiel compañera de vida”.

Lea aquí el mensaje completo de Su Santidad. 

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Fundación Victoria, en el primer Encuentro Nacional de Colegios Diocesanos

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Este martes 14 y miércoles 15 de junio se celebra en Valencia el Primer Encuentro Nacional de Colegios Diocesanos organizado por la Comisión Episcopal para la Educación y la Cultura de la Conferencia Episcopal Española, en el que ha participado la Diócesis de Málaga a través de un representante de la Fundación Victoria.

El profesor del Departamento de Filosofía y Religión del CDP Santa Rosa de Lima Dionisio Blasco ha acudido en representación de la Fundación que agrupa los colegios diocesanos de Málaga junto a delegados de centros procedentes de numerosas diócesis españolas.

La finalidad del encuentro es la de iniciar un trabajo conjunto entre los centros educativos cuya titularidad corresponde a los obispados y arzobispados. Las jornadas incluyen diversas presentaciones y la puesta en común de propuestas, experiencias y buenas prácticas que compartirán los colegios diocesanos así como una visita cultural a la Catedral de Valencia.

“Es una gran satisfacción poder ser sede acogedora y que la CEE impulse la organización de estos encuentros porque suponen una gran riqueza para todos: poder conocernos y compartir nuestras bondades y fortalezas pero también nuestras dificultades y debilidades en el día a día, nos hace crecer”, explica Miguel Ángel Coello, gerente de la Fundación Colegios Diocesanos de Valencia, que ofrecerá una de las ponencias.

Así, “generar estas estructuras y espacios de trabajo nos enriquece,  podremos compartir nuestras realidades, nuestra gestión, pedagogía y pastoral, y poner en común materiales y experiencias”. 

Más información, en la web del arzobispado de Valencia.

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Vida Ascendente clausura el curso con una Eucaristía en la parroquia Ntra. Sra. de la Paz

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El grupo diocesano Vida Ascendente ha clausurado el curso con la celebración de la Eucaristía, presidida por el consiliario, Damián Ramírez Lozano.

«Hay muy buen ambiente y muchas ganas de trabajar en esta parcela de la vida en la que parece que el cuerpo se debilita, pero el espíritu está ardiente. Demos gracias a Dios», afirma el consiliario.

Tras la celebración litúrgica, almorzaron juntos y compartieron un tiempo de convivencia y tertulia. 

En este enlace pueden ver el vídeo de la celebración de la Eucaristía

Vida Ascendente

Vida Ascendente es un movimiento de apostolado seglar de pre-jubilados, jubilados y mayores de 55 años, inserto en las parroquias, en grupos de unas 12 ó 15 personas.

Su objetivo es llevar el Evangelio a este colectivo para que puedan poner al servicio de los demás su fe, sus experiencias y su tiempo.

Los tres pilares fundamentales de Vida Ascendente son: la amistad, que nace dentro del propio grupo de personas; la espiritualidad, que sale de la meditación del Evangelio; y el apostolado, que tiene como consecuencia de estar en el movimiento.

El movimiento nació en Francia sobre el año 1952 con el nombre de Vie Montante y, en la actualidad, se encuentra en todos los continentes. En los años 80 comenzó su andadura en España, donde se convocó el primer encuentro nacional.

En 1986, la Conferencia Episcopal Española erigió a Vida Ascendente como una asociación pública de fieles y aprobó sus estatutos. En la diócesis de Málaga, concretamente, el proyecto comenzó en 1981.

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La emergencia climática, centro de formación ecológica en Virgen del Camino

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El equipo de conversión ecológica del arciprestazgo de San Patricio ha organizado un encuentro formativo sobre la encíclica Laudato Si’, que tiene lugar el viernes 17 de junio en la parroquia Virgen del Camino a las 19.00 horas. “Nuestra casa, nuestra parroquia, nuestro planeta: el cuidado de la casa común” ha sido el lema elegido para la ocasión. Pueden participar todas las personas que estén interesadas. 

Al equipo organizador pertenece Juan Jesús Bellido, biólogo y miembro de la comunidad parroquial de Virgen del Camino. «El objetivo de este encuentro es informar sobre la situación ambiental en el mundo y qué cambios se han dado desde la pandemia hasta ahora. Desde ahí, debemos confrontar esta situación con lo que nos pide la encíclica Laudato Sí», afirma.

La primera parte de esta jornada consiste en una exposición sobre la situación climática del mundo. «Después formaremos grupos de trabajo donde cada uno de los asistentes considere qué necesidades tiene en su campo de acción parroquial y cuáles son sus posibilidades de actuación en esta línea», añade.

Desde el punto de vista de la conservación había grandes esperanzas puestas en el año 2020, pero no se han cumplido. Por esta razón y, según él mismo explica, «se ha marcado como nueva referencia temporal el año 2030. Como cristianos tenemos la imperiosa obligación de aunar esfuerzos tomando medidas que frenen la grave crisis climática en la que nos encontramos», concluye.

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Ha fallecido el arzobispo emérito de Oviedo, D. Gabino Díaz Merchán, que fue obispo de Guadix

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Ha fallecido el arzobispo emérito de Oviedo, D. Gabino Díaz Merchán, que fue obispo de Guadix

En la tarde del martes 14 de junio se ha conocido el fallecimiento del arzobispo emérito de Oviedo, D. Gabino Díaz Merchán. Fue presidente de la Conferencia Episcopal durante dos trienios y tenía mucho que ver con Guadix, dado que esta fue su primera diócesis y fue consagrado obispo en la Plaza de las Palomas de la ciudad accitana. D. Gabino estuvo en Guadix apenas 4 años y de aquí marchó a Oviedo, donde se jubiló y donde ha fallecido ya como arzobispo emérito.

Fue obispod e Guadix de 1965 a 1969 y arzobispo de Oviedo entre 1969 y 2002. También presidió la Conferencia Episcopal Española entre 1981 y 1987.
La capilla ardiente se instalará en el arzobispado de Oviedo desde las 10 de la mañana del jueves 16 de junio. El funeral por Mons. Gabino Díaz Merchán tendrá lugar el viernes, 17 de junio, a las 11.00h., en la catedral de la capital asturiana.

Biografía
Mons. Gabino Díaz Merchán nació en Mora, (Toledo) el 26 de febrero de 1926. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario de Toledo y en la Universidad Pontificia de Comillas, donde obtuvo la licenciatura en Filosofía y el Doctorado en Teología.
Fue ordenado sacerdote, en Comillas, el 13 de julio de 1952. En el año 1956 se le nombró Capellán Mozárabe y en 1960, Canónigo de la Santa Iglesia Catedral Primada de Toledo.
Preconizado obispo de Guadix-Baza el 23 de julio de 1965, tomó posesión de su diócesis y recibió la consagración episcopal en la Plaza Mayor de la ciudad granadina el 22 de agosto del mimo año.
Participó en la última sesión del Concilio Vaticano II. En julio de 1966 fue declarado Hijo Predilecto de su pueblo natal (Mora).
Trasladado a la sede de Oviedo, por Bula pontificia de 4 de agosto de 1969, tomo posesión de la archidiócesis, por poder, el 20 de septiembre de 1969, celebrando ese mismo día su primera Misa como Pastor ovetense en la Santa Cueva de Covadonga.
Hizo entrada en la capital asturiana el 21 de septiembre de 1969 coincidiendo con la festividad del Apóstol San Mateo. Fue arzobispo de Oviedo entre 1969 y 2002. Durante los trienios 1972-75 y 1975-1978 fue Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social y, poco más tarde, poco más tarde, entre 1981-84 y 1984-87, Presidente de la Conferencia Episcopal Española
Posteriormente, fue miembro de su Comité Ejecutivo en tres trienios consecutivos desde 1987 hasta 1996; también, Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral durante el trienio 1996-1999 y nuevamente miembro del Comité Ejecutivo durante el trienio 1999-2002.
El Ayuntamiento de Oviedo le nombró Hijo Adoptivo y le otorgó la Medalla de Oro de la ciudad el 10 de febrero de 1995. Recibió la Medalla de Oro de Castilla La Mancha el 31 de mayo de 2000. El 6 de septiembre de 2001 recibió el título de Hijo Adoptivo de Asturias, en el marco del Año Mariano convocado con motivo del primer centenario de la Basílica de Covadonga.
El 7 de enero de 2002 le fue aceptada la renuncia como Arzobispo de Oviedo, siendo designado Administrador Apostólico hasta la toma de posesión del nuevo Arzobispo el 23 de febrero de 2002. En la actualidad era arzobispo emérito de Oviedo.

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Unos 70 peregrinos participaron en la peregrinación diocesana a Face Retama del domingo

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Unos 70 peregrinos participaron en la peregrinación diocesana a Face Retama del domingo

El pasado domingo, 12 de junio, organizado por el secretariado diocesano para el Turismo Espiritual, se llevó a cabo una peregrinación desde Guadix al Santuario Diocesano de san Torcuato, en Face Retama.

A las 7 de la mañana, después de rezar, salían los peregrinos desde el arco de san Torcuato, en Guadix, para llegar a Face Retama sobre las 10’30 h.
A las 11 se celebró la Misa, presidida por el rector del Santuario, Antonio Fajardo. A esa hora ya habían llegado los peregrinos que iban a pie y los que fueron en coche. En total, participaron en la peregrinación unos 70 peregrinos.
Terminada la Eucaristía, teníamos una actividad cultural que despertó gran interés: la visita a la cueva – monasterio. Fue una visita que llamamos, «visita desde los sentidos», porque se iluminó de modo especial, con una música adecuada y los aromas del incienso.
La explicación de este singular espacio, corrió a cargo de Antonio Navarrete, director del secretariado diocesano para el Cuidado de la Creación. Los peregrinos quedaron sorprendidos por lo impresionante de la cueva – monasterio y por el montaje realizado por la Hermandad Diocesana de san Torcuato, que permitió descubrir de modo singular este espacio.
Finalizó la jornada con el bocadillo del Peregrino y un refresco, y con muchísimas ganas de volver a repetir la experiencia y hacer que san Torcuato sirva, también hoy, de revulsivo para trabajar en la Iglesia evangelizando a las nuevas generaciones y, a los mayores, animando a vivir la fe con entusiasmo.

Encarni Sánchez
Directora del secretariado diocesano para el Turismo Espiritual

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Encuentro de profesores de Religión al terminar el curso

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Encuentro de profesores de Religión al terminar el curso

Como cada año, al finalizar el curso académico, el Obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, ha celebrado un encuentro con los profesores de Religión de la diócesis.

Dicho encuentro comenzó con el saludo de la delegada de Enseñanza de la diócesis, Ana Caba, quien agradecía el esfuerzo de los profesores de Religión por acompañar, ilusionar, motivar, innovar y mantener la fe viva en los alumnos. Y todo esto, teniendo en cuenta que el desempeño de la misión como educadores y testigos del Evangelio se hace “en tiempos recios” y en un camino que es necesario recorrer conjuntamente y desde el corazón.
Por su parte D. Francisco Jesús Orozco, cercano al profesorado, les agradeció su labor y su entrega y reflexionó sobre la situación actual, observando que la sociedad se encuentra en un momento de desvinculación del hecho cristiano, y que “no conocer nuestras raíces es no entender nuestra cultura, nuestra historia”. Está en juego el sentido de la vida, es insuficiente el perfeccionamiento profesional si el joven no encuentra el por qué y el para qué de su vida. Y esto solo se puede abordar desde la sinergia familia, escuela y parroquia, donde una formación moral y ética sea posible desde el acompañamiento, de una manera íntegra e integral, fruto del humanismo cristiano.
Don Francisco Jesús, recién llegado de la clausura de la fase diocesana del Sínodo, que se inició este año, comentó cómo se había hecho presente nuestra diócesis en las propuestas para la vida de la Iglesia en la Conferencia Episcopal. Y habló de la importancia de hacernos visibles y mirar al futuro. También se refirió a los distintos avatares por los que está pasando la asignatura de Religión en la Ley de Educación LOMLOE, ofreciendo apoyo y ánimo en lo que pueda deparar. Además, anticipó algunos de los proyectos para el curso que viene, dando por terminado el encuentro con la celebración de la Eucaristía en la solemnidad de la Santísima Trinidad y Jornada Pro Orantibus.
En la homilía D. Francisco Jesús Orozco, nos animó a ser lámparas en el camino Sinodal y a no tener miedo de ser claros en nuestras convicciones.

Ana Caba
Delegada diocesana de Enseñanza

Enseñanza Encuentro Profesores fin curso 12 6 22 2

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