El catálogo recoge las vidrieras que atesora el Hospital cordobés, entre las que se incluyen piezas del maestro del vitralismo Antonio Povedano y de la prestigiosa Sociedad Mauméjean
Foto.- Hospital San Juan de Dios
El Hospital San Juan de Dios de Córdoba ha presentado el catálogo ‘La luz de la hospitalidad. Un relato a través de las vidrieras’ en el que se recoge parte del patrimonio artístico y espiritual del centro de la Orden Hospitalaria. El objetivo del Superior del centro, autor del catálogo, es el de dar visibilidad a parte del patrimonio artístico y espiritual del Hospital San Juan de Dios en Córdoba, explica el centro sanitario en un comunicado remitido a diocesisdecordoba.es.
Como explica el Superior del Hospital, Isidoro de Santiago O.H., esta obra persigue “que el lector encuentre el don de la Hospitalidad mediante los destellos multicolores que nos regalan estas vidrieras”, entre las que se encuentra una obra del gran maestro del vitralismo Antonio Povedano, que puede verse en la sacristía de la Capilla.
El resto de piezas, una veintena, fueron realizadas por la prestigiosa Sociedad Mauméjean S.L. de Madrid y son de corte clásico. Estas vidrieras muestran capítulos de la vida y obra del Fundador de la Orden, San Juan de Dios, así como también alegorías de los evangelistas e imágenes de diferentes santos, como San Rafael o la Virgen de Araceli.
La Hospitalidad como valor fundamental
“La Hospitalidad tiene futuro, por lo que cobra pleno sentido la práctica hospitalaria que diariamente se lleva a cabo en nuestro centro”, asegura el Hermano Isidoro de Santiago quien añade que “desde la asistencia clínica más humanizada, hasta las múltiples acciones de carácter social, el Hospital San Juan de Dios de Córdoba genera espacios para la cultura de la Hospitalidad, como transformadora de una educación basada en el ejercicio de las buenas prácticas”.
Las coloridas imágenes van acompañadas de citas referentes a la Hospitalidad, principal valor de la Orden de San Juan de Dios. Al margen del catálogo, las vidrieras pueden contemplarse en la capilla del Hospital, así como en algunos despachos aledaños que siguen conservando este legado artístico colmado de sensibilidad.
La publicación de este libro, que ha sido posible gracias a la colaboración de Grupo Eulen, se enmarca en la celebración, este año, del jubileo por los 450 años del reconocimiento de la Fraternidad Hospitalaria de San Juan de Dios con la Bula ‘Licet ex Debito’, un hito clave en la historia de la Orden ya que supuso su inicio como Institución de la Iglesia.
Y sucede también en las localidades costeras onubenses. Así lo manifiesta José Antonio Sosa, párroco de Punta Umbría, quien señala que, en este municipio, “la actividad pastoral durante el verano se centra en ser una parroquia abierta, acogedora y un espacio adecuado para los creyentes que eligen este lugar para su descanso, buscando también el sitio apropiado para seguir alimentando su fe, compartirla y celebrarla con otros fieles”. En este sentido, matiza que “se cuidan mucho las celebraciones de los sacramentos, el rezo del santo rosario, la adoración eucarística y se visitan enfermos para llevarles la comunión a quienes no pueden acudir a los templos”.
“La comunidad cristiana de Punta Umbría se incrementa en este tiempo con nuevos miembrosque no son considerados como visitantes,sino como hermanos” José Antonio Sosa, párroco de Punta Umbría
De igual manera, “el equipo de caritas parroquial no cierra por vacaciones, sino que continúa respondiendo a las peticiones de ayuda y realizando actividades solidarias para recaudar donativos”, afirma Sosa. Y no duda al subrayar que “los sacerdotes que servimos a la Iglesia en este tiempo y lugar vemos enriquecido nuestro ministerio con estas acciones pastorales”, añadiendo que “la comunidad cristiana de Punta Umbría se incrementa en este tiempo con nuevos miembros que no son considerados como visitantes, sino como hermanos”.
Por su parte, el párroco de La Antilla, Rubén N. Sánchez, recuerda lo que pensó al llegar a esta zona, hace ahora casi un año: “¡Temporada alta! ¡No sólo en hoteles, también en la fe!”.
“Un dato curioso es que cuando llegué el verano pasado comprobé que un paquete de formas (pan) para consagrar que trae quinientas, se consumían en una misa de domingo, ¡en una!, y eran cuatro misas en ese domingo… Mucha gente comulga, mucha gente se confiesa”, destaca.
Según el párroco de La Antilla, la feligresía que viene de distintos lugares de España, principalmente de Extremadura, Madrid, Córdoba y Sevilla, es de parroquias y de movimientos eclesiales que participan diariamente en misa. “¡Es una maravilla ver una iglesia viva!”, exclama. Y señala que “también tenemos en verano muchos bautizos y bodas de fieles que vienen de fuera, fieles que tienen su cuasi domicilio y que entienden que pueden bautizar a sus hijos aquí”.
“En invierno la feligresía permanente es de casi 1.600 habitantes y en verano supera los 100.000” Rubén N. Sánchez, párroco de La Antilla
Pero la celebración de la Eucaristía no es lo único que ocupa a los sacerdotes durante la época estival en los lugares de Costa, “este verano 2022 he querido no solo preocuparme de las celebraciones de las misas, que son tres diarias en semana, y dieciocho en fines de semana, sino también en atención pastoral y acompañamiento a los distintos veraneantes cristianos que necesitan esa fuerza espiritual y es gracia divina para permanecer en Cristo”. Por esta razón, respondiendo a los distintos grupos y movimientos predominantes que visitan estas parroquias en verano, se celebran: Ultrellas para los cursillistas, todos los sábados Eucaristía del Camino Neocatecumenal para los veraneantes del camino que vienen de distintas parroquias, adoraciones para jóvenes, catequesis kerigmáticas para matrimonios llevado por proyecto Amor Conyugal, etc. La vida en los diferentes templos es muy diferente según sean meses de invierno o de verano, de manera que, tal y como apunta Rubén N. Sánchez, “en invierno la feligresía permanente es de casi 1.600 habitantes y en verano supera los 100.000”.
No es muy distinta la realidad que se vive a unos kilómetros de La Antilla, concretamente, en Ayamonte, desde donde su párroco, Juan Manuel Pérez, comenta que, en verano, la vida diaria cambia, porque “la población casi se multiplica por tres, entonces la pastoral es más que nada sacramental, el cuidado de los enfermos, etc.”.
“El descanso físico por las vacaciones no exime de ese descanso espiritual que, ahora más que nunca se acrecienta: descansar también en el Señory recuperar la fuerza y la energía desde un rato de oración personal” Juan Manuel Pérez, párroco de Ayamonte
Asimismo, a las personas que llegan de fuera “desde la parroquia intentamos que tengan la posibilidad de asistir con comodidad a todas las eucaristías y servicios pastorales”. Y es que “el descanso físico por las vacaciones no exime de ese descanso espiritual que, ahora más que nunca se acrecienta: descansar también en el Señor y recuperar la fuerza y la energía desde un rato de oración personal”. Por ello, explica que los templos de Ayamonte siempre se abren una hora antes de la Eucaristía, favoreciendo así la oración y el cultivo de la vida interior, así como las confesiones todos los días”.
Francisco Pérez es el párroco de Mazagón, donde también estos meses se ve ampliada la comunidad parroquial y desde donde se prioriza “la acogida de cercanía, creando familia en la fe”, expresa el sacerdote, quien añade que lo que se intenta es “acercar a Dios a la gente tanto en las eucaristías como en las demás celebraciones sacramentales y festividades”, en definitiva, “no romper con Dios en estos días estivales”.
“Es muy bonito ver cómo la comunidad parroquial que está durante todo el año y las personas que vienen de fuera se unen para celebrar la fe en un mismo lugar, siendo una misma Iglesia” Francisco Pérez, párroco de Mazagón
Además, señala que, aunque “la comunidad parroquial se diluye con la gente que viene en verano, se continúa sin descanso con la actividad pastoral en cuestiones como la atención a los inmigrantes y a los asentamientos”.
El párroco de Mazagón destaca que “es muy bonito ver cómo la comunidad parroquial que está durante todo el año y las personas que vienen de fuera se unen para celebrar la fe en un mismo lugar, siendo una misma Iglesia”.
La fe viva, también en las playas, requiere el esfuerzo –y el refuerzo- titánico de unos sacerdotes que ven incrementada su feligresía, a la que atienden y acogen con el mismo calor y actitud de servicio así suban los marcadores en el termómetro o pasen las hojas del calendario. Una comunidad que vive en familia la pertenencia a la Iglesia como hijos de Dios.
El edificio de Torrijos y la Diócesis han firmado un acuerdo por el cual esta se incorpora al proyecto
El Palacio de Congresos de Córdoba y el Obispado de Córdoba han firmado un acuerdo de colaboración por el que la Diócesis cordobesa y todas las organizaciones vinculadas con ella, como el Cabildo de la Catedral, se incorporan al programa Embajadores de Córdoba, dinamizado por el espacio de Torrijos.
Desde el Palacio de Congresos, a través de la promoción y expansión de Embajadores de Córdoba, se pretende servir de plataforma y altavoz de los numerosos sectores que componen el tejido de la ciudad, la provincia y toda la región, además de elemento de dinamización para el ámbito social, económico, tecnológico, educativo y cultural tanto del propio espacio como de Córdoba y sus ciudadanos.
La Diócesis de Córdoba ha mostrado su satisfacción por poder contribuir a la difusión de los valores culturales y patrimoniales de Córdoba de los que la Iglesia es depositaria. Ante ese acuerdo de colaboración, celebra que esta alianza impulsada por el Palacio de Congresos de Córdoba contribuya al desarrollo social y económico de la capital y provincia.
La firma de este acuerdo ha tenido lugar en las instalaciones del Obispado de Córdoba, a manos del obispo de la Diócesis, Demetrio Fernández, y el CEO del espacio de Torrijos, Juan Salado.
El martes 26 de julio celebramos la festividad de San Joaquín y Santa Ana, patronos de los abuelos. Es por ello que la Parroquia de Santo Tomás de Aquino (Cádiz) ha organizado la próxima semana una serie de actos para conmemorar el día de los padres de la bienaventurada Virgen María y el Día de los Abuelos.
De esta manera, del 26 al 30 de julio, a las 20.00 horas, habrá celebraciones de la Santa Misa y agradecimiento y homenaje a los abuelos y abuelas. Lo mismo ocurrirá el domingo, 31 de julio, en este caso a las 12.00 horas.
Esta celebración que estará presidida y predicada, diariamente, por el consiliario diocesano del Movimiento Vida Ascendente, P. Valentín Vivar, abarcará asuntos como la transmisión de la fe, el papel de los abuelos, la educación de los nietos, el amor de los abuelos, los abuelos y la catequesis familiar, y el testimonio de los abuelos.
El mes de julio trae consigo la celebración de las fiestas en honor a Santiago Apóstol y a Santa Ana. Por este motivo, como es habitual, la Parroquia de Santiago el Mayor, de Utrera, ha previsto un amplio programa de actividades que desarrollará durante estos días.
En la vertiente cultural la programación comenzará el jueves 21 de julio, a las ocho y media de la tarde, con una iniciativa promovida por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Utrera. Concretamente, habrá una presentación literaria de la obra ‘Vía Serrana. El camino jacobeo más meridional de Europa. Del estrecho de Gibraltar a la Vía de la Plata’, escrito por Manuel Barea. La entrada al acto es libre.
Al día siguiente, a las nueve y media de la noche, tendrá lugar la inauguración de la exposición ‘Socorro. Patrimonio textil y escultórico del paso procesional de Mª Stma. del Socorro’. En esta muestra podrán contemplarse con detalle el terno y manto de salida o los arcángeles y santos de la peana, entre otros enseres vinculados a la imagen. Además, la asociación de fieles presentará el proyecto del nuevo paso procesional donde se combinan piezas de nueva creación con la imaginería y elementos ya existentes.
Tras esta inauguración se celebrará una visita nocturna al templo utrerano.
Por otra parte, dentro del programa de actividades también se contempla una conferencia el sábado 23 de julio, impartida por Antonio Cabrera que hablará del Ostensorio grande de la Parroquia de Santiago. La charla dará comienzo a las nueve y cuarto de la noche.
En cuanto a la jornada del día 24, a ocho de la tarde está planteado el ‘II Recorrido Jacobeo desde el Santuario de Consolación a Santiago’, organizado por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Utrera. Para obtener más información e inscribirse, los interesados deberán contactar con los teléfonos 646 347 847 y 609 044 030 o a través del correo caminoutrerasantiago@gmail.com.
Este mismo día, a las once de la noche, comenzará el recorrido del bando anunciador, como antesala a la fiesta del apóstol recorriendo las calles de la localidad. A su llegada al templo, está programada una función de luminarias, ministriles y repique de campanas que servirá para anunciar la llegada de la fiesta de Santiago. A su término, a medianoche, se abrirán las puertas de la parroquia y quedará expuesta la reliquia del santo. Además, se podrá realizar el abrazo simbólico al apóstol.
Finalmente, el 25 de julio, coincidiendo con el día del patrón de España, se expedirá la credencial de Santiago que certifica la visita a un templo jacobeo y haber rezado ante la reliquia del apóstol el día de su martirio.
Junto a estos actos, se han planteado también diversos cultos en honor a Santiago. Se desarrollarán del 22 al 24 de julio, dando comienzo a las ocho de la tarde con el rezo del Rosario y el ejercicio del Triduo. Posteriormente se celebrará la Eucarística. Igualmente, el día 25 será la Función en honor al apóstol a las ocho y media de la tarde.
En lo que se refiere a la festividad de Santa Ana, el 26 de julio, desde la parroquia han informado que la imagen de la madre de la Virgen María permanecerá expuesta para su veneración desde las siete de la tarde hasta las ocho y media, cuando tendrá lugar la Eucaristía en su honor con bendición de los abuelos.
El próximo día 22 de julio tendrá lugar en Lopera, un encuentro de Jóvenes TAO. ¿En qué consisten estos encuentros?. Como indica el mismo nombre, los encuentros TAO se basan en el Testimonio, la Amistad, y la Oración.
Pues bien, este viernes, jóvenes de toda la provincia se reunirán en Lopera a partir de las 21:00h comenzando con testimonios, seguido de una adoración al santísimo, y se finalizará con una convivencia y cena, compartiendo lo más importante, nuestra amistad por medio de Cristo.
Un refrán castellano viene a decir que donde hay confianza la convivencia se convierte en un erial. No es cierto. Habría que hablar de familiaje, dicho con matiz despectivo; no de confianza, que es otra cosa. Y es familiaje porque donde debería cuidarse el ambiente entrañable, propio de una familia, se han destruido los cánones elementales de la vida comunitaria al haber asaltado un muro que jamás se debió tocar. Y es que la confianza, que es una bendición, como todas las virtudes, no puede tomarse como un cheque en blanco para que cada uno inunde la intimidad de los demás, ese ámbito que, aunque fuese por elemental educación, habría que respetar. La confianza y el respeto van inseparablemente unidos. Que alguien confíe en uno mismo es una gran responsabilidad. Exige prudencia, discreción, comprensión, fidelidad, gratitud… El respeto nos hace más humanos, maduros, capaces de acoger a los demás en su realidad, en sus circunstancias, sin críticas ni internas, ni externas, reconociendo la riqueza de la diferencia.
La persona respetuosa es cuidadosa, honrada, amable, justa, tolerante, no ofende, tutela el buen nombre de los demás, entre otros valores. El respeto es uno de los incontables matices de la caridad, una virtud moral ligada a ella. Sin respeto no hay vínculo posible que se sostenga. Si esa delgada línea que lo sostiene se quiebra tan solo una vez, se abre una puerta que es muy difícil de clausurar. “Las cuerdas que amarran el respeto de unos por otros son, en general, cuerdas de necesidad”, decía Pascal. Esa necesidad es el amor. Sin él no se puede vivir. Y una intemperancia, una ironía, un gesto de impaciencia, la censura, una actitud prepotente de quien se cree se las sabe todas, la imposición de criterios, la falta de delicadeza que supone violentar la hospitalidad tomando viandas o haciéndose dueño de espacios, por ejemplo, es obrar de forma irrespetuosa con los demás. No se puede abusar de la generosidad y de la confianza ajena.
No es de recibo dar por hecho que se nos ha de conceder todo o casi todo, desde la razón, hasta la apropiación tanto de ideas, como de cualquier otra pertenencia que no es nuestra. Incluso aunque nos digan que tenemos las puertas abiertas de una casa, la educación, la finura en el trato indica que se pida permiso, y no ir arrasando todo y creando malestar, situaciones que en no pocas ocasiones —y hasta en el ámbito familiar, no solo con allegados y conocidos— se dan. Hay derechos que no nos corresponden; en aras de la confianza se nos pueden dar, que es distinto. Una persona sensible distingue perfectamente cuando debe retirarse, en qué momento debe hablar y en cuál ha de escuchar. Reconoce la experiencia de los mayores y los valora. Comprende que hay criterios propios que no tienen por qué ser compartidos por los demás. Acoge de buen grado lo que otros dicen. Se percata del alcance que tiene que haya alguien que le abra las puertas de su corazón compartiendo aspectos de su intimidad que tal vez pocos o nadie conoce. Traicionaría su confianza quien lanzara a los cuatro vientos la confidencia o se amparase en el “secreto a voces”, ese que se alimentó del cuchicheo, de ir diciéndolo a unos y a otros con la recomendación de que no se airee propiciando que se extienda por doquier. Además de una falta de respeto, ello pondría de relieve la incontinencia verbal de los todos.
Tenemos que saber escuchar a los demás, respetar sus tiempos (que no tienen por qué ser los nuestros), no discriminarlos, huir de comentarios dañinos, de bromas hirientes o expresiones que se vomitan con segunda intención poniendo en evidencia limitaciones (a veces supuestas, fruto del prejuicio), mostrando el mal gusto, además de constituir una falta de caridad. Porque eso es estar al acecho de lo que diga o haga una persona evidenciando así el desagrado que se siente por ella.
Las formas son muy importantes en la vida; las delicadas, abren puertas, las groseras, las cierran. “El respeto por nosotros mismos guía nuestra moral; el respeto por otros, guía nuestras maneras” (L. Sterne). Quien se respeta a sí mismo, es capaz de lograr que le respeten los demás, porque no permite expresiones ni conductas que desunen. Está en manos de cada uno marcar esa línea que no debe ser franqueada por nadie, y tampoco podemos permitirnos cruzar la de nuestro prójimo ni una sola vez. El respeto es fuente de libertad.
El Cabildo de la Abadía del Sacro Monte de Granada envía un saludo de bienvenida al electo arzobispo Coadjutor de Granada, D. José María Gil Tamayo.
Desde esta institución que, entroncada en la vida religiosa y cultural de la Iglesia de Granada hace más de cuatro siglos, custodia la memoria de la pasión evangelizadora de Cecilio y compañeros, y remite a sus orígenes apostólicos, le deseamos una grata estancia entre nosotros y una fecunda labor ministerial.
Viene como pastor desde la mística Ávila, -de Segundo a Cecilio-, como también lo hizo el primer arzobispo de Granada, Fray Hernando de Talavera. Llega a una vieja iglesia que, inmersa en los convulsos tiempos actuales, tiene afanes de renovación.
Imploramos a María, “a la que no tocó el pecado primero”, que le ampare en su servicio pastoral que ejercerá de forma sinodal y entusiasta.
En el Sacro Monte de Granada, a 16 de Julio de 2022
Por su parte, el sacerdote Ernesto Brotóns ha sido nombrado por el Papa obispo de Plasencia
El Papa Francisco ha hecho públicos dos nuevos nombramientos episcopales: por un lado, ha nombrado a monseñor José María Gil Tamayo arzobispo coadjutor de Granada, y por otro, a Ernesto Brotóns lo ha nombrado obispo de Plasencia.
José María Gil Tamayo nació el 5 de junio de 1957 en Zalamea de la Serena (Badajoz). Recibió la ordenación sacerdotal el 7 de septiembre de 1980 y pertenece al clero de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz. Es licenciado en Estudios Eclesiásticos en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra y en Ciencias de la Información por la misma Universidad de Navarra. En 2018 fue nombrado obispo de Ávila.
Por su parte, Ernesto Jesús Brotóns nació en Zaragoza el 20 de febrero de 1968. Fue ordenado sacerdote el 2 de octubre de 1993 y en la actualidad es director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón y del Instituto Superior de Ciencias Religiosas Sta. María del Pilar de la archidiócesis de Zaragoza.
Celebrando hoy 17 de julio la fiesta de las santas mártires trianeras presentamos la noticia de que recientemente se han puesto de nuevo al culto las imágenes de las Santas Justa y Rufina de la Capilla de Nuestra Señora del Rosario, sede de la Hermandad del Cristo de las Aguas, tras una magnífica restauración llevada a cabo por Ana Cordero y Esther Soler, de Musae Restauración de Arte.
Esta intervención ha motivado un exhaustivo estudio histórico y artístico que ha realizado el historiador Ramsés Torres, quien defiende la atribución de este conjunto al escultor Pedro Duque Cornejo, así como que su origen puede estar en el primitivo retablo mayor de la Parroquia del Sagrario, obra encargada en 1706 a Jerónimo Balbás, contratando las esculturas a Duque Cornejo. El retablo se finaliza en 1709, dorándose en 1712. En 1824 se destruye este retablo debido al cambio de estética que sustituirá el Barroco por el estilo Neoclásico, si bien algunas imágenes se conservarán, como el San Clemente que corona actualmente el retablo que en 1840 se instala en el presbiterio de la Parroquia del Sagrario, proveniente de la Capilla de los Vizcaínos del desaparecido Convento Casa Grande de San Francisco.
En 1945 el entonces párroco del Sagrario, Antonio Lorán Fernández, dona a la Hermandad del Rosario de la calle Dos de Mayo de la que era director espiritual dos imágenes de las santas Justa y Rufina que, según Ramsés Torres, son las que formaban parte del desparecido retablo mayor del Sagrario. En ese año son restauradas por el mayordomo de esta hermandad, M. Ayala, como recuerda la inscripción que ambas santas tienen en su espalda.
Por tanto, como defiende este historiador del arte, estas Santas que se han puesto de nuevo al culto por la Hermandad del Cristo de las Aguas (fusionada en 1977 con la del Rosario), son un conjunto atribuido a Duque Cornejo, fechado en 1709.
Las santas se muestran de manera simétrica, dispuestas a los lados de la Giralda hoy desaparecida. Santa Justa, que presenta un rostro lleno de unción, acerca su mano izquierda al pecho, mientras que con la derecha sostendría la palma del martirio, por lo que aleja el brazo diestro del cuerpo. Santa Rufina por su parte, es la mano derecha la que acerca al pecho y llevaría la palma con la izquierda, y eleva sus ojos al cielo con gesto de oración, siendo ésta la principal diferencia entre ambas, ya que su hermana dirige al frente su mirada. Ambas cubren sus cabezas por un velo blanco que le cruza por delante bajo el cuello y llevan un amplio manto sobre la túnica.
Hemos de felicitar a la Hermandad de las Aguas, así como a Musae Restauración de Arte, por la recuperación de estas interesantes e históricas esculturas, que engrandecen no sólo el patrimonio de esta pequeña capilla sino el de toda la Archidiócesis.
Antonio Rodríguez Babío, delegado diocesano de Patrimonio Cultural