Los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social publican un nuevo mensaje
La Iglesia celebra el Día de la Caridad 2026 el próximo domingo 7 de junio. Como es costumbre, la celebración coincide con la Solemnidad del Corpus Christi y la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social ha publicado el mensaje de los obispos miembros de esta Subcomisión, con el título ‘Alzar la mirada para encontrarse con la paz de Cristo’. Como indica, la jornada de este año está marcada por la presencia del Papa León XIV en España con motivo de su visita apostólica.
El Santo Padre ha querido que uno de los actos centrales de su estancia sea la celebración de la Eucaristía y la posterior procesión del Corpus por las calles de Madrid. El Papa nos anima, durante estos días, a alzar la mirada.
“Esta mirada a lo alto solo es posible en Cristo resucitado. Él es quien abre las puertas y ventanas de la casa donde estaban los discípulos encerrados por miedo, para salir al mundo con una mirada renovada. «Paz a vosotros» fueron las primeras palabras del resucitado, al igual que han sido las primeras con las que el papa León saludaba a la humanidad entera en el comienzo de su pontificado”, indican desde la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social.
Hace más de 20 años, San Juan Pablo II, con la carta apostólica Mane nobiscum Domine presentó al mundo «la Eucaristía como una gran escuela de paz». La celebración del Corpus es una invitación para el mundo entero a profundizar en esta escuela.
En la Biblioteca del Arzobispado de Sevilla se conservan aproximadamente 200 libros que pertenecieron a Joaquín Gómez de la Cortina, primer marqués de Morante y uno de los grandes bibliófilos españoles del siglo XIX. Nacido en México en 1808, fue diplomático, erudito y miembro activo de la vida intelectual española. Pero, sobre todo, fue un apasionado coleccionista de libros.
A lo largo de su vida reunió una biblioteca extraordinaria, formada por decenas de miles de volúmenes cuidadosamente seleccionados. Tras su muerte, aquella gran biblioteca privada se dispersó, y hoy sus libros se conservan repartidos entre distintas instituciones y colecciones.
Para Gómez de la Cortina, los libros no eran solo textos que leer: eran también objetos culturales y artísticos. Por eso prestó una atención especial a sus encuadernaciones. Muchas fueron realizadas en prestigiosos talleres europeos, especialmente franceses, y se caracterizan por el uso de piel de gran calidad, a veces teñida en tonos sobrios, elaborados dorados y una decoración muy cuidada. En el siglo XIX, este tipo de encuadernaciones reflejaban el gusto refinado del coleccionista y su voluntad de crear una biblioteca distinguida.
Uno de los rasgos más reconocibles de estos ejemplares es el superlibris, o supralibros, es decir, la marca de propiedad estampada en la cubierta del libro, normalmente en oro. En los libros del marqués de Morante aparece con frecuencia su escudo heráldico. No era solo un elemento decorativo, sino que funcionaba como una auténtica firma visual que identificaba el libro como parte de su biblioteca.
Al abrir el volumen encontramos otro elemento característico, el exlibris, que se coloca normalmente en el interior del libro, en forma de estampa o etiqueta. El nombre del propietario aparece acompañado de símbolos o lemas que reflejan su identidad intelectual.
En muchos de los libros de Gómez de la Cortina aparece la fórmula latina “J. Gómez de la Cortina et amicorum”, es decir, “de Joaquín Gómez de la Cortina y de sus amigos”. Con esta expresión seguía una tradición humanista que concebía la biblioteca como un espacio de lectura y estudio compartido.
Junto a ella encontramos también su divisa personal: “Fallitur hora legendo”, que podría traducirse como “la hora pasa sin sentir mientras leemos”, una frase que resumen bien el espíritu de un gran bibliófilo.
Cada uno de estos libros es mucho más que un texto antiguo, es también la huella de un lector, de un coleccionista y de una historia que continúa hoy en la Biblioteca del Arzobispado de Sevilla.
Virtudes de la Riva Pérez
Técnico Superior de Bibliotecas Capitular Colombina y Arzobispal de Sevilla
El próximo jueves, 4 de junio, la Archidiócesis de Sevilla vivirá una de las citas más importantes de nuestra Iglesia local: la solemnidad del Corpus Christi.
Como es habitual, la jornada comenzará a las ocho de la mañana con el rezo de Laudes en la Capilla Real. Poco después, se iniciará la procesión del Corpus desde la Puerta de San Miguel, con la participación de una amplia representación de las hermandades de la ciudad. A las ocho y media está prevista la Eucaristía presidida por el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, y tras la comunión se expondrá el Santísimo Sacramento ante el que -como es tradición- bailarán los niños seises. Posteriormente, el Señor Sacramentado será trasladado a la Custodia de Arfe, que se unirá al cortejo procesional por las calles aledañas a la Catedral hispalense.
La celebración concluirá con el regreso de la custodia a la Catedral, en torno a las doce y media de la tarde, y la conclusión del rito eucarístico.
Dentro del Ciclo Música y Tiempo Litúrgico, la Catedral acoge un nuevo concierto con motivo del Corpus Christi, que en Granada celebramos el jueves día 4 y con la Iglesia Universal en su Solemnidad el domingo día 7. Un concierto con el que se clausura dicho Ciclo musical.
El concierto de Corpus Christi en la Catedral será el jueves día 4, a las 19:30 horas, a cargo del Coro Tomás Luis de Victoria, de la soprano Gohar Vahanyan, al violín Juan Salvador Raya, en la percusión Pedro Berbel y Víctor López, y al órgano Concepción Fernández Vivas.
El concierto, organizado por la Catedral, que cumple su V centenario de construcción, y el Centro Cultural del Arzobispado, cuenta con el patrocinio de la Fundación Caja Rural de Granada.
El pasado sábado, 30 de mayo, tuvo lugar, de manera simultánea en las cuatro Vicarías territoriales de la Diócesis de Huelva (Huelva-Ciudad, Costa-Andévalo, Sierra-Minas y Condado), el encuentro de Consejos Pastorales y de Asuntos Económicos Parroquiales, una convocatoria diocesana orientada a fortalecer los órganos de participación, corresponsabilidad y comunión en la vida de las parroquias.
La jornada reunió a más de 200 personas, representantes de consejos parroquiales y de asuntos económicos, así como a fieles que colaboran estrechamente en la vida pastoral y económica de sus comunidades. El encuentro fue impulsado por los vicarios territoriales, con la colaboración de la Delegación Diocesana para el Apostolado del Laicado, que contó con el servicio de más de 20 personas en la facilitación de los grupos de trabajo.
Bajo el título “Consejos Pastorales: tejiendo comunión en nuestras parroquias”, los participantes profundizaron en algunos aspectos esenciales del Documento Final del Sínodo sobre la Sinodalidad, especialmente en la llamada a vivir una Iglesia de comunión, participación y misión. La propuesta formativa quiso ayudar a redescubrir los Consejos Pastorales no como meras estructuras organizativas, sino como verdaderos espacios de escucha del Espíritu, discernimiento comunitario y corresponsabilidad evangelizadora.
Tras la oración inicial y la presentación del tema, los participantes se distribuyeron en 18 grupos de Conversación en el Espíritu. Esta metodología, propia del camino sinodal, favoreció un clima de escucha, silencio, resonancia interior y diálogo compartido, permitiendo que las distintas realidades parroquiales pudieran expresar sus luces, dificultades y propuestas de futuro.
Las aportaciones recogidas en los grupos pusieron de manifiesto una convicción compartida: los Consejos Pastorales Parroquiales necesitan ser revitalizados para convertirse en espacios vivos de comunión, escucha y misión. Entre las principales conclusiones se subrayó la necesidad de una conversión permanente de laicos y pastores, una formación continua sobre sinodalidad y Consejos Pastorales, una mayor participación de todos los grupos parroquiales, la incorporación de jóvenes y nuevas personas, así como una orientación más claramente evangelizadora y misionera de la vida parroquial.
Asimismo, se destacó la importancia de que los Consejos Pastorales sean más visibles en la comunidad, que se conozca mejor quiénes los integran, qué trabajo realizan y qué propuestas impulsan. También se insistió en la conveniencia de constituirlos allí donde aún no existan y de revisar su funcionamiento en aquellas parroquias donde ya están presentes, para que no queden reducidos a órganos formales o meramente consultivos.
De manera especial, las conclusiones apuntan a la necesidad de pasar de una pastoral de mantenimiento a una pastoral misionera, capaz de escuchar la realidad, integrar los distintos carismas y abrir cauces para que el anuncio del Evangelio llegue a todas las personas. En este sentido, la vida espiritual, la oración compartida, la comunión fraterna y el discernimiento comunitario aparecen como elementos imprescindibles para renovar la vida de las comunidades.
Por su parte, los Consejos de Asuntos Económicos reflexionaron sobre el sostenimiento de la Iglesia diocesana, acompañados por representantes de la Administración Diocesana. En este ámbito se subrayó que la corresponsabilidad económica no puede entenderse únicamente como una cuestión técnica o administrativa, sino como una expresión concreta del compromiso eclesial de todo el Pueblo de Dios. La aportación del laicado, su implicación responsable y su colaboración en el sostenimiento de la Iglesia son también una forma de participación en la misión evangelizadora y en el cuidado de la vida ordinaria de las comunidades.
Este encuentro se sitúa en un momento especialmente significativo para la Iglesia universal, inmersa en la fase de implementación del Sínodo de la Sinodalidad. La Diócesis de Huelva quiere asumir este tiempo como una oportunidad para traducir el discernimiento sinodal en procesos concretos, fortaleciendo los órganos de participación y promoviendo una cultura pastoral marcada por la escucha, la transparencia, la corresponsabilidad y la misión compartida.
Las Orientaciones Pastorales Diocesanas, “Él va por delante de vosotros” (Mc 16,7), contemplan precisamente la puesta en funcionamiento y revitalización de estos Consejos como cauces necesarios para impulsar comunidades más participativas, evangelizadoras y corresponsables. En continuidad con este horizonte, la jornada celebrada en las cuatro vicarías constituye un paso significativo para seguir renovando la vida parroquial y avanzar juntos como Iglesia diocesana.
Como fruto de los encuentros, se propuso impulsar en los próximos meses procesos de formación sobre el Documento Final del Sínodo, promover nuevas Conversaciones en el Espíritu en los propios Consejos Parroquiales, clarificar sus funciones y objetivos, establecer reuniones periódicas con seguimiento de acuerdos y favorecer dinámicas de colaboración entre parroquias, grupos y movimientos.
La jornada concluyó con un sentimiento común de gratitud y esperanza, conscientes de que la renovación de los Consejos Pastorales y de Asuntos Económicos no es solo una tarea organizativa, sino un verdadero proceso espiritual de conversión pastoral. En palabras que resumen el espíritu de lo vivido, se trata de seguir tejiendo comunión en nuestras parroquias para que la Iglesia en Huelva sea cada vez más sinodal, corresponsable y misionera.
La Iglesia de Almería celebrará el próximo domingo 7 de junio la solemnidad del Corpus Christi, una de las fiestas más significativas del calendario litúrgico, que pone en el centro el misterio de la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía.
La jornada comenzará a las 11:00 horas en la S.A.I. Catedral de la Encarnación con la celebración de la Santa Misa y una procesión claustral. Al término de la celebración, el Santísimo Sacramento permanecerá expuesto para la adoración de los fieles durante toda la tarde.
Ya por la tarde, a las 18:00 horas, tendrá lugar la misa estacional, tras la cual dará comienzo la tradicional procesión eucarística por las calles del centro de la capital. El recorrido partirá desde la Plaza de la Catedral y continuará por las calles Eduardo Pérez, Trajano, San Pedro, Padre Luque, Gómez Ulla, Ricardos, Paseo de Almería, Plaza Manuel Pérez García, Tiendas, Mariana y Cervantes, para regresar finalmente al templo catedralicio.
Con motivo de esta celebración, y siguiendo la indicación de la diócesis, se suspenderán las eucaristías vespertinas en la ciudad a partir de las 17:00 horas para facilitar la participación de fieles, sacerdotes, hermandades, cofradías, movimientos y asociaciones eucarísticas en esta manifestación pública de fe. La celebración de la tarde estará presidida por el Sr. Deán de la Catedral, al encontrarse nuestro obispo D. Antonio Gómez Cantero acompañando al Santo Padre en Madrid.
Además, la Catedral celebrará la tradicional Octava del Corpus el viernes 13 de junio a las 19:30 horas, con una nueva eucaristía y procesión por las calles del casco histórico.
La solemnidad del Corpus Christi recuerda que la Iglesia nace y se alimenta de la Eucaristía. Por ello, esta celebración constituye una invitación a renovar la fe en la presencia del Señor y a expresar públicamente la comunión de todo el Pueblo de Dios en torno al Sacramento del Altar.
La Diócesis de Asidonia-Jerez conmemorará el próximo martes 3 de junio la festividad de su patrón, San Juan Grande, con una Eucaristía presidida por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez.
La celebración tendrá lugar a las 12hrs en el Santuario de San Juan Grande, situado en Jerez de la Frontera, junto al Hospital de la Orden de San Juan de Dios y lugar donde reposan las reliquias del santo patrono de nuestra Iglesia local.
San Juan Grande Román nació el 6 de marzo de 1546 en Carmona, Sevilla. Tras una juventud dedicada al comercio, vivió una profunda conversión espiritual que transformó completamente su vida y lo llevó a entregarse al servicio de los más necesitados. En Jerez de la Frontera fundó el Hospital de Nuestra Señora de la Candelaria y se incorporó a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, dedicándose al cuidado de enfermos y marginados.
Su entrega alcanzó su expresión más heroica durante una epidemia de peste, al contraer la enfermedad mientras asistía a los afectados, falleciendo el 3 de junio de 1600.
La Iglesia reconoció pronto la santidad de su vida. Fue beatificado en 1853 por el Papa Pío IX y canonizado por San Juan Pablo II el 2 de junio de 1996. Años antes, concretamente el 10 de diciembre de 1986, había sido proclamado patrón de la Diócesis de Asidonia-Jerez.
La festividad de San Juan Grande constituye cada año una ocasión especial para que los fieles contemplen su ejemplo de caridad, servicio y entrega generosa, renovando el compromiso cristiano con quienes más sufren.
La Eucaristía del próximo 3 de junio será así un momento de especial recogimiento y oración, en el que la comunidad diocesana se reunirá para honrar a su patrón y pedir su intercesión.
Campaña de Cáritas España, de la que forma parte Cáritas Diocesana, para el Día de la caridad, que se celebra el 7 de junio, Solemnidad del Corpus Christi.
Cáritas España ha lanzado hoy su Campaña con motivo del Día de la caridad, que celebramos el 7 de junio, coincidiendo con la Solemnidad del Corpus Christi, este año con el lema “Elige amar. Elige comunidad”.
Según informa Cáritas España, “en un contexto marcado por las guerras, el individualismo y la creciente polarización, Cáritas lanza su tradicional Campaña de Caridad con una invitación a redescubrir y vivir la fraternidad como un motor de transformación social”
En Madrid, la celebración de la Solemnidad de Corpus Christi coincide con la Visita apostólica del Papa León XIV a España, y lo hará con una multitudinaria Eucaristía en la Plaza de Cibeles.
“Conscientes de que nadie puede pelear la vida aisladamente, Cáritas constata cada día el poder transformador de la fraternidad”, señalan la organización de la Iglesia Católica, a la que, como miembros de su Confederación, se suma Cáritas Diocesana Granada. “Vivir promoviendo un estilo de vida basado en la fraternidad implica reconocernos iguales en dignidad y asumir el cuidado del otro como una responsabilidad compartida. Estos vínculos que nacen del encuentro con los demás son los que nos sostienen frente a los retos de estos tiempos tan complejos”, explica Eva San Martín, responsable de la Campaña de Caridad a nivel nacional.
“Hacer hueco a los más pobres y a los que vienen de fuera La fraternidad no se construye a base de proyectos bien delimitados y reglados -que también son necesarios-, sino con gestos cotidianos de solidaridad como hacer hueco a los más pobres; a los que vienen de fuera buscando refugio y hogar; o a quienes viven enfermos o soportan el peso de múltiples formas de sufrimiento y exclusión”, señala Cáritas España, que recuerda que “los rostros de los que se van quedando al margen de nuestra sociedad siguen creciendo”, aludiendo así al IX informe FOESSA cuyos datos señalan que la exclusión severa afecta a 4,3 millones de personas, un 52% más que en 2007.
Frente a la tentación de mirar hacia otro lado para protegernos de la angustia y la impotencia que nos genera la realidad, Cáritas invita a asumir la fraternidad, la corresponsabilidad y el cuidado muto como un signo contracultural profundamente transformador, capaz de anunciar la cercanía de Dios y su amor a toda la humanidad.
CÁRITAS GRANADA Por su parte, desde Cáritas Diocesana Granada, su delegado episcopal, D. Alfonso Marín, recuerda “nuestro compromiso cristiano de amor y servicio a los demás, especialmente a las personas más pobres y vulnerables de la sociedad”. Asimismo, Marín, invita a “vivir la caridad no como un gesto puntual, sino como una forma de estar en el mundo. Una manera de mirar, de cuidar y de construir fraternidad, especialmente con quienes más sufren”.
Aunque la Campaña del Día de la Caridad es el día 7, en Granada la colecta en la Catedral será el 4 de junio y, en su Solemnidad en todas las parroquias, iglesias y templos, con quienes deseen colaboran al fin social y caritativo de esta entidad.
“Queremos que sea una ocasión para sensibilizar, para despertar la compasión y para sostener, con hechos, un compromiso compartido. La pobreza y la exclusión que Cáritas acompaña no responden a una crisis puntual. Son una realidad estructural, marcada sobre todo por la vivienda, la precariedad laboral y las barreras administrativas”, explica el delegado diocesano de Cáritas Diocesana.
Gracias a los donativos de los granadinos, y según informó recientemente la organización en rueda de prensa celebrada en la Curia Metropolitana, Cáritas Diocesana invirtió el año pasado 6,6 millones de euros, para ayudar a más de 8.500 personas y mejorar las condiciones de vida de más de 13.000. Además, con estas Campañas, “en el último año se recaudaron cerca de 150.000 euros para sostener nuestra acción social”, informó Cáritas Granada.
Las personas que lo deseen pueden realizarse sus aportaciones, desgravables en la Declaración de la Renta, a través de BIZUM con el código 02255 o bien a través de transferencia bancaria disponible en www.caritasgranada.es
La Santa Iglesia Catedral acogió en la jornada de ayer una celebración de especial relevancia para la vida de la Iglesia de Asidonia-Jerez con el Rito de entrada en el catecumenado, presidido por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez.
Este momento litúrgico fue vivido con profunda alegría por toda la comunidad diocesana, ya que mediante las oraciones y signos propios del rito, los adultos no bautizados que han acogido el don de la fe fueron recibidos y acompañados por la Iglesia en su camino hacia la vida cristiana.
A través del catecumenado, los candidatos inician un proceso de formación y crecimiento en la fe que les conducirá a recibir los sacramentos de la iniciación cristiana, integrándose plenamente en la comunidad eclesial.
La celebración puso de manifiesto la vitalidad evangelizadora de la Iglesia asidonense y el acompañamiento cercano que ofrece a quienes desean encontrarse con Cristo y responder a su llamada.
De este modo, la Iglesia diocesana vivió una jornada marcada por la esperanza y la acción de gracias, uniéndose como familia eclesial para acoger y acompañar a quienes comienzan este camino de fe en el seno de la Iglesia.