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“Evangelizar el mundo digital. Peligros, retos y oportunidades”, tema de la jornada de formación permanente del clero en la diócesis de Guadix

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“Evangelizar el mundo digital. Peligros, retos y oportunidades”, tema de la jornada de formación permanente del clero en la diócesis de Guadix

Los sacerdotes de la diócesis de Guadix han vivido una jornada de formación permanente, en el Centro Diocesano de Espiritualidad. Fue el miércoles 9 de noviembre y el tema sobre el que los sacerdotes aprendieron y dialogaron fue el uso y las aplicaciones pastorales que ofrecen las redes sociales.

“Evangelizar el mundo digital. Peligros, retos y oportunidades” fue el título de la sesión formativa, que dirigió el sacerdote Antonio Travé, subdelegado de MCS en la diócesis de Guadix y párroco de Benalúa. Antonio ha estudiado en la Facultad de Comunicación Institucional de la Santa Cruz, de Roma, y ha podido aplicar lo que ha aprendido en esos años a la charla que les ofreció a los sacerdotes.
Aunque más que una charla formativa fueron dos: la primera parte más teórica y la segunda más práctica, con diálogo sobre el uso de la redes que hacen los sacerdotes y las posibilidades que ofrecen para la pastoral.
Los sacerdotes de la diócesis de Guadix, como en la mayoría de las demás diócesis, suelen tener varias jornadas de formación permanente cada año. Abordando temas de actualidad, los sacerdotes se mantienen, así, al día de las nuevas cuestiones que van surgiendo y que , como las redes, presentan nuevos retos a la actividad pastoral.
Sin duda, fue una jornada muy instructiva que, a buen seguro, ayudará a los sacerdotes diocesanos a utilizar más y mejor las redes sociales.

Antonio Gómez
Deegado diocesano de MCS. Guadix

 

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Jesucristo se hizo pobre para enriquecernos. VI Jornada Mundial de los Pobres

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Jesucristo se hizo pobre para enriquecernos. VI Jornada Mundial de los Pobres

Jesucristo proyecta su luz sobre todas las realidades humanas, también sobre la pobreza y sobre los pobres. El misterio del hombre sólo se ilumina a la luz del misterio del Verbo encarnado. Y una realidad que constatamos continuamente es la pobreza que vemos a nuestros alrededor y aquella otra en lugares lejanos, que se nos acerca continuamente en los medios de comunicación social y a la que podemos acercarnos en nuestra aldea global.

“El mensaje de Jesús nos muestra el camino y nos hace descubrir que hay una pobreza que humilla y mata, y hay otra pobreza, la suya, que nos libera y nos hace felices”, nos recuerda el Papa en el Mensaje de este año. “La pobreza que mata es la miseria, hija de la injusticia, la explotación, la violencia y la injusta distribución de los recursos. Es una pobreza desesperada, sin futuro, porque la impone la cultura del descarte que no ofrece perspectivas ni salidas”.

Esta pobreza la tenemos a nuestro alrededor en tantos rostros y en el seno de tantas familias que sufren. Muchas adicciones han roto la voluntad de la persona, y eso tiene sus secuelas dramáticas, no sólo para el sujeto sino para toda la familia. El egoísmo rompe las relaciones de amor e impone por la violencia relaciones de poder y de injusticia. Muchos están sin trabajo, otros muchos tienen un trabajo precario, otros son explotados en su trabajo. No podemos permanecer indiferentes ante estas y otras formas de pobreza.

La Jornada Mundial de los Pobres nos invita a mirar a Jesucristo para dejarnos iluminar por el misterio de su vida y de sus enseñanzas. Y él se hizo pobre por nosotros, y nos invita a seguirle por ese camino, como un camino de libertad. En un mundo que vive sobrado de todo, Jesucristo nos invita a despojarnos voluntariamente por amor, para que desde nuestra pobreza podamos enriquecer a muchos. “Los pobres, en realidad, antes que ser objeto de nuestra limosna, son sujetos que nos ayudan a liberarnos de las ataduras de la inquietud y la superficialidad”.

Nadie tiene un mensaje tan liberador y tan enriquecedor como el de Jesús. Hay quien utiliza a los pobres para crecer ellos, otros se sirven de los pobres para la lucha de clases, sembrando el odio. Jesucristo al entrar en este mundo se despojó de todo por amor, y es ese despojamiento el que enriquece a los demás. Jesucristo nos invita a seguirle por este camino, el de despojarnos por amor para levantar a otros.

En nuestra diócesis, Caritas y otras instituciones de caridad de la Iglesia, se han lanzado al encuentro de los pobres de nuestro entorno. Los albergues, los lugares de acogida para los sin techo, los comedores sociales donde se recibe mucho más que comida, las múltiples iniciativas de acompañamiento a jóvenes sin rumbo, a inmigrantes desorientados, a personas rotas por sus propios desvaríos o por la injusticia de los demás, especialmente muchas mujeres, a niños a los que ofrecer un futuro mejor. Todo ello constituye signos elocuentes de la presencia de Jesucristo entre nosotros hoy. En la tarea de la nueva evangelización estos signos no pueden faltar, son las señales que acompañan al Evangelio, son las credenciales del anuncio auténtico que viene de Cristo. En una comunidad cristiana no puede faltar nunca ese amor que se hacer operativo en múltiples obras de caridad.

La Jornada Mundial de los Pobres es una ocasión para revisar lo que estamos haciendo, para profundizar en sus motivaciones cristianas y para abrir los ojos a nuevas realidades que nos están provocando salir al encuentro de las mismas. En definitiva, para poner a los pobres en el centro de la vida de la Iglesia. Os invito a celebrarlo en todas las parroquias, haciendo protagonistas a los pobres de nuestras parroquias y poniendo la imaginación al servicio de la caridad. Gracias a todos los que trabajáis con los pobres y por los pobres.

 

Recibid mi afecto y mi bendición:

+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

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Nace la iniciativa “Baza por el Rosario”

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Nace la iniciativa “Baza por el Rosario”

La idea es compartir el rezo del Rosario, una vez al mes, y han comenzado en baza donde se volverán a reunir el 3 de diciembre. También lo harán el 8 de diciembre

En Baza, el día 5 de noviembre, en el arco de la Magdalena, cinco personas- Mariano, Guillermina, Nines, José Gabriel y Elena- rezaron ante el Monumento de la Inmaculada esta oración, a la que dedicó San Juan Pablo II una sentida y profunda Carta Apostólica titulada Rosarium Virginis Mariae. Ese Rosario en el Arco de la Magdalena de Baza fue un momento de especial espiritualidad para todos. Ofrecimos a Nuestra Madre del Cielo flores blancas por su Virginidad perpetua. Una forma también de consagrarnos a Ella.
Resultó un Rosario recio, sentido y profundo. Se podía escuchar con rotundidad el Ave María y el Padre Nuestro en esa plaza tan bonita de Baza, bajo la sombra imponente de la iglesia Mayor. Sin prisas. Poniendo el alma en cada palabra. El que dirigía el Rosario notaba que se le quebraba a veces la voz. Todos estábamos muy emocionados. Una mujer no pudo contener las lágrimas. Nos sentíamos amparados por Nuestra Madre del Cielo, a la que ofrecimos una larga lista de peticiones, desde la paz del mundo y la conversión de los pobres pecadores, hasta otras más rutinarias, pero igualmente necesarias, como el agua que necesitan nuestros campos.
Volveremos otro primer sábado de mes, el día 3 de diciembre, y el día 8, festividad de la Inmaculada. Siempre a las 17´00 horas. Nos sentimos apoyados por la iglesia. Los párrocos de la Iglesia Mayor, Santiago y San Juan nos han felicitado por esta campaña que tiene un lema sencillo y evocador “Baza por el Rosario”. Todos los que nos hemos embarcado en esta iniciativa apostólica nos hemos comprometido a rezar el Rosario en nuestras familias.
Estamos ya deseando volver a reunirnos en el Arco de la Magdalena, atentos a la llamada de Nuestra Madre. Mientras llega ese día, no dejamos de animar a otros cristianos para que se sumen a este Rosario público y abierto a todos, que, estamos seguros, tocará el corazón de muchos. Nuestra Madre desea ardientemente llevarnos a Jesús y lograr que Él nos transforme en el mejor vino, como ocurrió en las bodas de Caná. Esta iniciativa nace con la vocación de extenderse por toda la diócesis, para ser un poderoso elemento de renovación y fortalecimiento de la vida cristiana. Siempre ha sido así.
Los grandes santos vieron en el Rosario un modo de contemplar y vivir los misterios de nuestra fe. Lo afirmó Juan Pablo II. “El Rosario es por ser un medio sumamente válido para favorecer en los fieles la exigencia de contemplación del misterio cristiano (Rosarium Virginis Mariae). María, Nuestra Madre del Cielo, es, como afirma el Papa, un modelo de contemplación del misterio de Cristo y su Iglesia. También es el mejor medio para ser santos, pues en su seno virginal se formó la Santidad misma. Por eso acudimos a Ella.
Queremos ser laicos comprometidos y santos, como exige de nosotros esta hora de la Iglesia. Lo afirmó un santo italiano, el beato Bartolo Longo (1841-1926). “¡Quien propaga el Rosario se salva! “. Basándose en esa firme convicción, este santo laico italiano se sintió llamado a construir en Pompeya un templo dedicado a la Virgen del Santo Rosario colindante con los restos de la antigua ciudad, apenas influenciada por el anuncio cristiano antes de quedar cubierta por la erupción del Vesubio en el año 79 y rescatada de sus cenizas siglos después, como testimonio de las luces y las sombras de la civilización clásica.
Hoy, no hace falta erigir nuevos santuarios a la Madre de Dios. Somos nosotros mismos los santuarios vivos que deben proclamar el Evangelio y el amor a Nuestra Madre del Cielo en este mundo descreído que ha dado la espalda a Dios. Tenemos que volver a María para ser más de Cristo hasta identificarnos con Él. Y si amamos a Cristo también amamos a la Iglesia con santa locura. De eso va la campaña “Baza por el Rosario”, que aspira a extenderse por todos los pueblos de la diócesis de Guadix y de Almería. Guadix por el Rosario, Guadix por la Virgen María, en sus numerosas y evocadoras advocaciones.
“Sea yo todo de Vos, y nada he de temer”, decía San Simón de Rojas al referirse a la Virgen María, a la que trataba con confianza filial. Con esa firme convicción, nos reuniremos otra vez el día 3 de diciembre. Bajo el amparo de Nuestra Madre de Dios. Como hicieron los santos de ayer y de siempre. Entre otros el padre Pío, que veía en el Rosario el arma poderosa contra los males del mundo de hoy.
Volvamos al Rosario y veremos milagros. No importa nuestra insignificancia y los modestos medios iniciales. Todas las obras de Dios comienzan así. Como este rezo del Rosario, que se elevó al Cielo el pasado día 5 de noviembre en Baza y que se repetirá todos los primeros sábados de mes. Están todos invitados. María nos llama y nos acoge como Madre amorosa.

José Gabriel Concepción
Baza

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Carta Pastoral de Mons. Francisco Jesús Orozco, obispo de Guadix, para el Día de la Iglesia Diocesana 2022

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Gracias por tanto

 

En el Día de la Iglesia diocesana recordamos nuestra pertenencia a la Iglesia universal desde nuestra diócesis y brota una acción de gracias por lo recibido del Señor y sus promesas futuras: ¡Gracias por tanto! La Iglesia tiene como fin último anunciar la Buena Noticia, pues existe para evangelizar (Cf. Ad Gentes, n. 2), fiel al deseo misionero de Cristo al instituirla: «Id y predicad el evangelio, bautizando en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28, 19).

Esta misión es posible en la diócesis de Guadix gracias a la generosidad de todos -laicos, sacerdotes, consagrados- que, en comunión, desde la oración, el servicio generoso, la aportación económica y las cualidades personales al servicio del Evangelio, con los mismos intereses y horizontes, remamos en la misma dirección.
Todo se enraíza en Cristo, en la eucaristía, en la vida sacramental y la caridad, antorchas vertebradoras del quehacer diocesano, que sustentan nuestras acciones, como dice el papa Francisco, «Esa misión tiene su sentido pleno en Cristo y solo se entiende desde él». (Gaudete et exultate, n. 20). La comunión y la centralidad en Cristo hacen de una diócesis verdadera parcela de la Iglesia universal. Siendo necesarias, no nos perdamos en estructuras, programaciones y en proyectos «sin alma», anteponiendo «lo nuestro» al bien común de la Iglesia universal. Anunciar a todos que «Dios es Amor», que Cristo se ha hecho hombre, ha muerto y ha resucitado, se convierte en la prioridad misionera, en el primer anuncio de la fe de una diócesis que quiere ser Iglesia en salida.
¡Gracias por tanto! Agradecer es tomar conciencia de que somos parte de esta familia que vive al unísono la misma misión diocesana. Somos conscientes de que una Iglesia sinodal nos exige ser generosos y estar atentos a las necesidades y medios para que la Iglesia pueda servir bien a los hombres de su tiempo en sus templos y parroquias, en Cáritas, en la pastoral educativa y en todos los lugares y espacios donde por la formación y catequesis, la vida sacramental y el servicio a los pobres, todos somos la única Iglesia, el mismo cuerpo de Cristo. Un padre, se ha de preocupar para que todos en la familia, y a cada uno según su capacidad, le pueda llegar su parte para un digno desarrollo (Cf. Evangelium gaudium, n. 92).
En el folleto que se ha repartido en las parroquias se puede ver el balance económico del año pasado, que muestra lo que nuestra Iglesia diocesana es y hace. La transparencia es credibilidad y camino seguro para todos.
Gracias al consejo diocesano de asuntos económicos, al de cada parroquia, al ecónomo diocesano que, en sinergia con los organismos y consejos diocesanos, sacerdotes y agentes de pastoral, afrontamos las urgencias en una diócesis que quiere ser proactiva y que en su conciencia misionera no quiere vivir de la nostalgia del pasado. ¡Gracias por tanto!
Con mi afecto y bendición

† Francisco Jesús Orozco Mengíbar
Obispo de Guadix

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Málaga, una Iglesia acogedora para migrantes y refugiados

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En su mensaje para la Jornada Mundial de los Pobres de este domingo, el papa Francisco tiene un recuerdo especial para las víctimas de la guerra en Ucrania y «las mujeres, los niños y los ancianos obligados a desafiar el peligro de las bombas con tal de ponerse a salvo buscando amparo como refugiados en los países vecinos». Son miles los migrantes y refugiados que llegan a nuestro país al verse forzados a abandonar sus hogares por diferentes motivos.

Muchos de ellos tienen una dificultad especial para el acceso a la vivienda y al trabajo. Por ello, la Iglesia Española ha puesto en marcha la Mesa del Mundo Rural. La Iglesia Católica Española ha puesto en marcha la iniciativa denominada “Mesa del Mundo Rural”, que aúna la acogida de migrantes con la revitalización de los pueblos de la España vaciada, o «la España de las oportunidades» como prefieren llamarla.

La delegada diocesana de Migraciones y Gitanos, Pilar Gallardo, explica que esta iniciativa, promovida por el Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española, ya se ha puesto en marcha en Málaga y «trata de conectar a familias con permiso de trabajo y de residencia con entidades, empresas, ayuntamientos y parroquias de pueblos pequeños que se encuentran en riesgo de despoblación, para así pasar de la España despoblada a la España de las oportunidades. Los “pueblos con futuro” queremos llamarlos».

En definitiva, «es poner en contacto estas dos realidades, que pueden apoyarse entre ellas. La iniciativa lleva un tiempo funcionando gracias a la Asociación Pueblos con Futuro y Proyecto Arraigo. La Conferencia Episcopal ha creado la Mesa del Mundo Rural para que, junto a ellas, trabajen otras entidades en red. Ellos acompañan a las familias a lo largo de todo el proceso; no es solo que los pongan en contacto como haría una agencia de colocación. Hay un acompañamiento y una preparación previas porque un proyecto de vida tiene un trabajo y una preparación en el propio pueblo de acogida, donde es fundamental la intervención de los alcaldes, el compromiso de los ayuntamientos, las parroquias y la comunidad de vecinos. Es decir, se busca dónde está la necesidad y se habilita la acogida, para que se produzca este encuentro».

Todas las delegaciones de migraciones de España están trabajando en red, de manera coordinada, para hacer que este proyecto sea posible. Gallardo asegura que quieren «comenzar a detectar a estas familias que podrían beneficiarse del proyecto a través de las Cáritas de las parroquias. Desde Málaga ya podemos enviar familias a los pueblos donde surgió esta iniciativa en la provincia de Guadalajara, pero no todas la familias se quieren ir tan lejos, así que desde la delegación estamos intentando localizar pueblos con necesidades de familias en nuestra provincia y abrir esta posibilidad».

Además, desde Pueblos con Futuro explican que «con un poco de ayuda, son autosuficientes en un año. Y el dinero que les prestamos para que puedan iniciar su nueva vida nos lo devuelven, porque desde el inicio se les apoya económicamente para la mudanza y otros gastos que puedan surgir. Están funcionando todos muy bien, nos contaban que una de las familias que ayudaron para integraciones en un pueblo abrieron el bar del pueblo y, al poco tiempo, preparaban 80 menús diarios».

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Soñar con una fraternidad abierta y universal, por Juan Manuel Ortíz

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El vicario para la Acción Caritativa y Social de la Diócesis de Málaga, el sacerdote Juan Manuel Ortiz Palomo, reflexiona sobre la celebración de la VI Jornada Mundial de los Pobres que tiene lugar en la Iglesia Universal el domingo 13 de noviembre bajo el lema: “Jesucristo se hizo pobre por ustedes”

Este domingo, el penúltimo del Año Litúrgico, trae a nuestra Iglesia una celebración que, poco a poco, se va abriendo paso en la vida de nuestras comunidades. Me refiero a la Jornada Mundial de los Pobres, esa herencia que el papa Francisco nos legó como uno de los frutos del Año de la Misericordia, unas jornadas que van abriéndose paso en nuestras “apretadas” agendas pastorales. En mi humilde opinión, ahí tenemos el reto. Si el Señor vino a evangelizar a los pobres, si Él mismo se hizo pobre, como nos recuerda el lema que el Santo Padre nos da en su mensaje para este día, nosotros no podemos mirar para otro lado. Nuestra vida no puede seguir ofreciendo indiferencia ante estos hermanos, como si su vida no tuviera nada que ver con nosotros que nos decimos cristianos. Hermanos y, sobre todo, hermanas, porque, por desgracia, la pobreza y la desigualdad siguen teniendo mayoritariamente rostro de mujer.

En estos días, también hemos tenido la oportunidad de celebrar juntos las Jornadas de Formación de la Vicaría de Caridad. Y la propuesta que se nos hacía era verdaderamente ilusionante: “Soñar con una fraternidad abierta y universal”. Puede sonar a utopía, a algo inalcanzable, pero no es más que llevar a la vida de todos nuestros hermanos la Buena Noticia. Y si algo necesita nuestro mundo y todos los que pertenecemos a la gran familia humana, es poder reconocer que lo que decimos al inicio de la oración que el Señor nos enseñó, es verdad.

Solo podremos decir “Padre nuestro” si en nuestra vida y en nuestras comunidades, además de reconocer a Dios como nuestro Padre, reconocemos a todos nuestros hermanos como tal. Nosotros hemos de convertirnos en testigos del amor de Dios para sus hijos preferidos: los marginados, los pequeños, a quienes les falta lo más necesario para tener una vida digna o los que han perdido todo a causa de la guerra o de las diversas formas de violencia. 
Hoy también es un día para agradecer a tantas personas que han consagrado su vida al servicio de esos hermanos, a quienes dedican su tiempo a hacer presente a la Iglesia como fuente de esperanza, como una posibilidad de futuro, a quien nuestra sociedad se empeña en cerrarle todas las puertas. 

Que el Señor nos siga ayudando a hacerlo presente en la vida de quienes más lo necesitan.

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La Caridad en la Catedral: patrimonio y fundamento

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Que la caridad es consustancial a nuestra religión es algo que todos sabemos. Es un mandato formulado por Cristo (Juan 15, 12) y constantemente actualizado por la Iglesia (Catecismo no 1856). Acordes con estas directrices, que hunden sus raíces en el amor fraterno, no es de extrañar que, en una doble vertiente, la reina de las virtudes según san Pablo (1 Corintios, 13) esté muy presente en el ámbito de la Catedral.

De forma alegórica, encarnada en una matrona nutricia y acogedora, se encuentra representada en bóvedas, retablos, relieves y puertas, y de manera efectiva, que es la importante, se rastrea en los hechos y acciones del Cabildo Catedralicio que, recordemos, componen los clérigos que gobiernan la iglesia madre de la Diócesis, siendo la institución más antigua de las existentes en Málaga, operativa antes incluso que la mismísima corporación municipal.

En los registros escritos y en los anales de la Historia han quedado los testimonios de sus iniciativas asistenciales, dirigidas a socorrer las necesidades públicas de la ciudad.

Así́ ocurrió́ en todas las grandes calamidades que la han azotado, como fue la terrible epidemia y hambruna de 1678, cuando el deán tuvo que reunir a los capitulares con urgencia para exponerles, según consta en las actas de la época: “…la larga y continua carestía que su Divina Majestad, por nuestras culpas, nos ha enviado, con dos malas cosechas… y, nos informan algunos curas que muchos han muerto por falta de curación y sustento… por lo que es de justicia que este Cabildo los asista con sus limosnas…”.

En aquella ocasión, los canónigos de la Catedral destinaron a este fin la suma de 2.000 ducados, además de ordenar que de las distintas cillas que administraba se destinasen 500 fanegas de trigo para amasar panes para repartirlos entre los más necesitados. Por aquello que se dice que la Historia es cíclica, el ejemplo parecido y más reciente de colaboración para paliar una crisis lo realizó el Cabildo, en unión del Obispado, entregando en marzo de 2020 al Ayuntamiento la cantidad de 100.000 euros como ayuda para afrontar una pandemia que ha supuesto un antes y un después en todas las conciencias.

Por Alberto Palomo

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Círculo del Silencio

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La Delegación de Migraciones de la Diócesis de Málaga leyó en su Círculo del Silencio de noviembre una carta que el pasado lunes presentaron más de 100 organizaciones de derechos humanos a los diputados y las diputadas de la Comisión de Interior del Congreso. «Nos hacemos eco de esta carta y nos unimos a las reivindicaciones» afirmaron desde la delegación.

El pasado 24 de junio en la ciudad de Melilla, al menos 23 personas, 37 según organizaciones locales, perdieron la vida al tratar de cruzar la valla. Más de 100 organizaciones, entre las que se encuentran CEAR, Save the Children, Solidary Wheels, Irídia, Novact, Servicio Jesuita a Migrantes, Elín, MDLR, Geum Doudou y la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, hemos mostrado nuestra preocupación por la extrema gravedad de los hechos y que aún no se haya esclarecido lo ocurrido.

Un reportaje de la BBC ha cuestionado la versión del Ministerio de Interior y la necesidad de una investigación judicial, ya que se evidencia que las F C S E marroquíes hicieron un uso desproporcionado e indiscriminado de la fuerza en una zona que, según el catastro, es territorio español.

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Unas 700 personas se quedaron encerradas en este espacio, lo que provocó muertes por sofocamiento sin que las autoridades españolas facilitaran asistencia médica. Además, se constató la actuación de agentes marroquíes en territorio español, ejecutando devoluciones sumarias y el uso ilegítimo y desproporcionado de la fuerza. Llegando a producirse 470 rechazos en frontera, sin haber aplicado la garantía de no devolución de personas en situación de vulnerabilidad o con necesidades de protección, ya que muchas provenían de países con altas tasas de reconocimiento de necesidad de protección internacional. Las entidades firmantes consideramos que un estado de derecho debería garantizar la justicia, la reparación y la no repetición de los hechos. Es por ello que solicitamos:

-La aprobación de una Comisión de Investigación en el Congreso para el esclarecimiento de los hechos respecto qué influencia tuvo en el resultado de muertes tanto el uso de material antidisturbios por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad españolas hacia esa zona, así como de la inacción de las autoridades para realizar tareas de rescate, esclareciendo también qué parte de los hechos se produjeron en territorio español.

-El cumplimiento por parte del Estado con sus obligaciones internacionales respecto a la búsqueda de personas desaparecidas, contabilizadas en 77 personas por la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) y de protección internacional, garantizando vías legales y seguras, como puede ser la habilitación de la posibilidad de tramitar las solicitudes de asilo en Embajadas y/o Consulados de España.

-El fin de las devoluciones en caliente y la garantía de la aplicación de la doctrina del Tribunal Constitucional respecto al derecho de solicitar asilo y la atención individualizada.

-La toma de medidas para la depuración de responsabilidades, la reparación a las víctimas y la garantía de no repetición en base a los resultados de la investigación.

La delegada leyó el siguiente manifiesto:

En este Círculo del Silencio, nos hacemos eco de esta carta y hacemos nuestras su reivindicaciones. Además, exigimos: – En primer lugar, el esclarecimiento de la verdad, porque no sabemos la cifra exacta de fallecidos, ni de los desaparecidos, ni de las devoluciones en caliente que se produjeron, ni dónde se produjeron las muertes, ni por qué, ni los responsables, ni absolutamente nada, porque a día de hoy se sigue negando la tragedia, no se dan explicaciones, ni asumen responsabilidades.

– Y en segundo lugar, que deje de culpabilizarse a las víctimas de lo que es una opción por las políticas de muerte. Porque todos somos víctimas de estas políticas migratorias de represión, también muchos agentes honestos que se sienten utilizados y manipulados, porque la misión de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado es «proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana». Con estas políticas, no solo se pisotean los derechos humanos y se abusa de los más débiles, sino que se desprestigia a nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad.

Y finalizaron un gesto:

Durante todo este tiempo, se ha intentado centrar la discusión en si los acontecimientos ocurrieron en Marruecos o en España. Cuando ya no se podían negar los muertos, se aseguraba que “no los hubo en territorio español”, como si la gravedad de nuestros actos dependieran de unos metros en el suelo. Como si nuestra responsabilidad se limitara a lo que hacemos y no a lo que dejamos de hacer. En este sentido, hemos querido terminar este Círculo con un precioso poema que Ana Medina nos ha regalado:

No hay tierra bajo tus pies, a la deriva,
en tus bolsillos vacíos,
entre tus manos abiertas.

No es tuya siquiera esa tierra,
esquilmada, gris, sedienta,
que un día te empujó a salir,
y que todavía te espera.

Tampoco es de nadie ¡de nadie!
esta tierra cruel, tan yerma,
que recibe, con tu sangre,
el llanto de una quimera.

Todos niegan ser dueños
de las fronteras.
Nadie planta semillas
de tierra nueva.

Y tú, mientras,
en tierra de nadie,
sin tierra de origen,
con tierra en tus ojos
preñados de tierra.

Ana Medina
#oracionesdesdeaquí

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Soñar con una fraternidad abierta y universal, por Juan Manuel Ortíz Palomo

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El vicario para la Acción Caritativa y Social de la Diócesis de Málaga, el sacerdote Juan Manuel Ortiz Palomo, reflexiona sobre la celebración de la VI Jornada Mundial de los Pobres que tiene lugar en la Iglesia Universal el domingo 13 de noviembre bajo el lema: “Jesucristo se hizo pobre por ustedes”

Este domingo, el penúltimo del Año Litúrgico, trae a nuestra Iglesia una celebración que, poco a poco, se va abriendo paso en la vida de nuestras comunidades. Me refiero a la Jornada Mundial de los Pobres, esa herencia que el papa Francisco nos legó como uno de los frutos del Año de la Misericordia, unas jornadas que van abriéndose paso en nuestras “apretadas” agendas pastorales. En mi humilde opinión, ahí tenemos el reto. Si el Señor vino a evangelizar a los pobres, si Él mismo se hizo pobre, como nos recuerda el lema que el Santo Padre nos da en su mensaje para este día, nosotros no podemos mirar para otro lado. Nuestra vida no puede seguir ofreciendo indiferencia ante estos hermanos, como si su vida no tuviera nada que ver con nosotros que nos decimos cristianos. Hermanos y, sobre todo, hermanas, porque, por desgracia, la pobreza y la desigualdad siguen teniendo mayoritariamente rostro de mujer.

En estos días, también hemos tenido la oportunidad de celebrar juntos las Jornadas de Formación de la Vicaría de Caridad. Y la propuesta que se nos hacía era verdaderamente ilusionante: “Soñar con una fraternidad abierta y universal”. Puede sonar a utopía, a algo inalcanzable, pero no es más que llevar a la vida de todos nuestros hermanos la Buena Noticia. Y si algo necesita nuestro mundo y todos los que pertenecemos a la gran familia humana, es poder reconocer que lo que decimos al inicio de la oración que el Señor nos enseñó, es verdad.

Solo podremos decir “Padre nuestro” si en nuestra vida y en nuestras comunidades, además de reconocer a Dios como nuestro Padre, reconocemos a todos nuestros hermanos como tal. Nosotros hemos de convertirnos en testigos del amor de Dios para sus hijos preferidos: los marginados, los pequeños, a quienes les falta lo más necesario para tener una vida digna o los que han perdido todo a causa de la guerra o de las diversas formas de violencia. 
Hoy también es un día para agradecer a tantas personas que han consagrado su vida al servicio de esos hermanos, a quienes dedican su tiempo a hacer presente a la Iglesia como fuente de esperanza, como una posibilidad de futuro, a quien nuestra sociedad se empeña en cerrarle todas las puertas. 

Que el Señor nos siga ayudando a hacerlo presente en la vida de quienes más lo necesitan.

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Casi de 200 personas de Fuente Palmera se unen por el Domund

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Acompañados de familiares, amigos y catequistas los niños de la parroquia de Fuente Palmera peregrinaron a “La Ventilla”

El pasado sábado, con motivo de la celebración del Domund, la parroquia de la Purísima Concepción de Fuente Palmera organizó una actividad con los grupos de catequesis como protagonistas. Convertidos en peregrinos, en torno a 120 niños acompañados de familiares y catequistas iniciaron su peregrinación a La Ventilla desde Fuente Palmera.

El repique de las campanas hizo de banda sonora para anunciar su llegada a La Ventilla, donde hicieron una primera parada en su Iglesia. En la capilla de María Auxiliadora compartieron un momento de oración, mientras tanto, en la Plaza Real, un grupo de vecinas de La Ventilla sumados a otros miembros de la parroquia, prepararon un desayuno para recargar pilas después del camino realizado. Tras tomar fuerzas, realizaron una serie de juegos por grupos. Así, por medio de algunos juegos y yendo de puerta a puerta, los niños se encargaron de informar a los vecinos del núcleo por qué estaban allí y realizaron una colecta para colaborar.

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