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“Tengamos hambre de Dios”

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Homilía de D. José María, arzobispo coadjutor, en la Eucaristía celebrada en la Catedral en el IV Domingo del Tiempo Ordinario, el 29 de enero de 2023.

Queridos hermanos sacerdotes concelebrantes;
queridos hermanos:

En este domingo IV del Tiempo Ordinario, ¿qué nos trae la Palabra de Dios?, ¿qué enseñanza quiere transmite?, ¿qué alimento quiere darnos para nuestra vida espiritual en esta primera parte de la Eucaristía dominical que es la Mesa de la Palabra?

Nos trae, por una parte, una lectura del profeta Sofonías, en la que nos recuerda la necesidad de ser humildes, de ser sencillos, porque es la manera de agradar a Dios. Nos invita a que nos preparemos realmente para el Encuentro con el Señor, pero desde una postura de humildad y de sencillez. Y hace esa llamada y nos habla del resto del Pueblo de Israel, los sencillos y los humildes, que son los que agradan a Dios y los que Le reconocen: “Dios resiste a los soberbios, pero da su Gracia a los humildes”.

Ciertamente, la humildad no es una virtud principal, es la caridad. Pero el Señor existe permanentemente a lo largo del Evangelio y la enseñanza a sus discípulos a la hora de formarlos en la necesidad de ser humildes y sencillos. Que no es ser apocados; que no es poder inclinar la cabeza sin más; que no es hacer dejación de derechos, que son deberes. La humildad, decía santa Teresa de Jesús, es la verdad. Y la verdad, decía ella, reconocer lo muy nada que somos y lo muy mucho que es Dios. Vernos como somos: criaturas, hijos e hijas de Dios. Lo que decía san Ignacio, en el principio y fundamento de sus ejercicios espirituales. Ese punto de partida nos hará adquirir la medida justa para vernos y, sobre todo, para ver a Dios y a los demás. Con justicia, sabiendo que somos poca cosa, pero somos amados de Dios, somos objeto de Su misericordia. Somos hijos e hijas de Dios.

Pero, Jesús insiste muchas veces en la humildad. Nos dice que Dios resiste a los soberbios, como os he dicho, y al mismo tiempo nos habla de ejemplos, el fariseo y el publicano. En el Magnificat, Nuestra Señora dice que Dios “derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes”. Dios tiene otra vara de medir. Jesús alaba Dios, al Padre, diciendo: “Te doy gracias, Señor del Cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los soberbios y las has revelado a la gente sencilla”. Pero no pensemos en esa soberbia de película, sino en esa soberbia que nos aparta de Dios y de los demás; que desfigura nuestra realidad personal, que nos parecemos los más justos, los mejores, y siempre hacemos una comparación con los demás. Los demás, pues, no lo son tanto. Esa soberbia que se muestra en la vida familiar, en la vida de relación con los demás, en la susceptibilidad casi enfermiza que hace que nos enfademos por cualquier cosa; que nos creamos que somos el centro de todo; que queramos llevar la voz cantante en todas las conversaciones. Esa soberbia que hace que no reconozcamos nuestros errores, nuestros pecados, nuestros fallos. Y lógicamente, cuando no se reconoce, no se pide perdón, no se pide disculpas en la vida familiar. Esa soberbia es la que tenemos que ir quitando. Y la humildad nos llevará a la humildad con Dios. Para reconocernos necesitados de Él, débiles y necesitados de Él. Humildad, para con los demás. Incluso humanamente, una persona soberbia repele. Necesitamos recuperar la sencillez. La sencillez en el trato, la sencillez en la vida de familia, la sencillez con los demás sin aspavientos y humildad con nosotros mismos.

Para huir, por una parte, del complejo de superioridad que es desfigurar la realidad de lo que somos y, por otra parte, del complejo de inferioridad, como si Dios con nosotros no hubiese hecho nada, no nos hubiese tocado ni la pedrea. No. Dios ha hecho cosas grandes con nosotros. Tenemos cosas buenas y también algunas malas. Y tenemos que reconocer y dar gracias por las cosas buenas y ponernos al servicio de los demás. Y al mismo tiempo, tenemos que ver dónde están nuestros fallos, para pedirle perdón al Señor y pedir perdón también de vez en cuando a los demás. Pero la humildad es como la actitud que tenemos que tener ahora.

¿Qué quiere decirnos Jesús? Pues, nos ha hablado muy claro en la Segunda Lectura, San Pablo en la Primera a los Corintios y después el Evangelio. Jesús tiene otra lógica distinta a la nuestra. Dios tiene otra vara de medir. Ese Jesús que queda admirado por los céntimos que echa aquella mujer viuda en el cepillo del templo y dice que ha echado más que todos los que le sobran. Ese Jesús que se deja ganar por los niños, los sencillos, y que cuando los apóstoles van peleándose entre sí a ver quién de ellos es el más importante, Jesús les pone un niño y les dice que el que no se haga como uno de ellos no entrará en el Reino de los cielos. Y Jesús tiene otra lógica, y es esa lógica que expresa en las Bienaventuranzas. Esa lógica de los últimos, esa lógica de los pobres es la lógica de Dios. Esa lógica que tenemos que asumir nosotros. Y que San Pablo, al dirigirse a la comunidad de Corinto, les dice: “No hay entre vosotros muchos sabios, muchos entendidos. Dios ha escogido lo débil del mundo para confundir a los fuertes”. Lo que no vale nada, para que se vea que es Él quien hace las cosas y que nosotros no nos podemos gloriar. “Que se gloríe; que se gloríe en el Señor”, nos dirá San Pablo.

Luego, hoy nos hace el Señor una cura de humildad. La humildad es imprescindible. La sencillez, andar en la verdad, nos dirá San Juan. Y, ¿cuál es el contenido de la lógica de Jesús? Lo vemos en comparación con lo que piensa, pues el mundo, con lo que piensa la gente, y lo que nosotros nos dejamos influir. Esa mundanidad de la que habla el Papa Francisco y que hace que miremos las cosas no con la mirada de Dios, no con la mirada que nos presenta el Evangelio, no con los valores del Evangelio, sino con los valores mundanos. Y hoy nos hablan las Bienaventuranzas, que no es una pregunta de catecismo. Las Bienaventuranzas es un estilo de vida. Las Bienaventuranzas es enseñarnos cómo quiere Dios que vivamos quienes les seguimos a Jesús, quienes vivimos y queremos vivir con el estilo de Jesús. “Bienaventurados los pobres de espíritu”.

Queridos hermanos, esto no se lleva. Tanto tienes, tanto vales. Valoramos a la gente por el poder, por el tener. Es lo que se aspira en esta sociedad del bienestar, lo cual no quiere decir que aspiremos a la miseria, pero hay tantas cosas superfluas muchas veces en nuestra vida que producen esa desigualdad, escandalizante para los más pobres. Necesitamos recuperar esa pobreza de espíritu, también de sentirnos necesitados. Como veis, hace falta humildad. Bienaventurados nos ha dicho también, aparte de los pobres, nos ha dicho los mansos. Que no significa ir de bobado; que no significa ser una persona que va haciendo el tonto. Habrá que hacer el tonto algunas veces en Cristo, no porque lo seamos.

Queridos hermanos, mansedumbre. En este mundo nuestro, tan crispado, tan crispado políticamente unos contra otros, todos, todos estamos en tensión. Vivimos un contagio político y social de polarización, iba a decir de enfrentamiento. Ciertamente, verbal. Se rompen las formas, de ataques, de crispación, de enfado. Necesitamos recuperar la mansedumbre, que no es ir de bobalicones vuelvo a decir. Es ir con naturalidad y con normalidad, con un respeto exquisito a los demás.

Pues, el Señor nos invita a ser mansos con esa mansedumbre del Evangelio, que es raciodumbre, que es saberse retener, que es no dejarse llevar de la ira. “Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados”. Cuánto sufrimiento. Lo cual no quiere decir Jesús que sean felices, sino que en esa situación, encontrando la fe y encontrando el consuelo de Dios, pues sabrán sobreponerse y sabrán encontrar el sentido de esa cruz que forma parte de la vida humana. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de ser justos, de la santidad. ¿Creéis realmente que tenemos hambre de ser santos?, ¿de qué tenemos hambre?, ¿cuáles son nuestras aspiraciones?, ¿de qué tenemos hambre?, ¿de Dios o de otras cosas?, ¿de bienes materiales o de arreglar situaciones?, ¿o que salgamos de una dificultad? Tengamos hambre de Dios. Recuperemos en nuestro mundo el hambre de Dios, el hambre de Dios que tanta gente lleva en el corazón. Jesús nos llama bienaventurados. Y sí, seguimos ese camino.

“Bienaventurados los misericordiosos”, los que perdonan. Los que no son de aquellos, mire usted, “yo no olvido ni perdono”. No, porque todos tenemos fallos, porque todos tenemos defectos. Misericordiosos, mirar a los demás con la mirada del corazón, con la mirada de Dios. Bienaventurados los que trabajan, los limpios de corazón, los puros. En una sociedad como la nuestra, pansensualista; en una sociedad como la nuestra, donde ha perdido el pudor, necesitamos recuperar el valor de la pureza, de la castidad, de limpieza de corazón, del amor limpio. Necesitamos proponer el ejemplo de virtudes. Necesitamos hablar de la fidelidad de un amor limpio, del amor casto de los esposos, de los jóvenes. No son utopías las bienaventuranzas, la han vivido los santos y la vive tanta gente sencilla, tanta gente que aspira. Y esos santos de la puerta de al lado de los que habla el Papa. Necesitamos recuperar la paz, el gran anhelo de la humanidad. “Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de Dios”. Nuestro mundo no va por la lógica de Jesús.

Vamos a intentar los cristianos poner en práctica la lógica de Jesús para cambiar nuestro mundo y veréis cómo hacemos un mundo mejor con la paz de Cristo que como dice Él: “Mi paz os dejo, mi paz os doy”. No como os la da el mundo. No es la paz del miedo, no es la paz armada, no es la paz de las desconfianzas. Es la paz de la mano abierta, del corazón entregado del cariño, del amor fraterno, del perdón.

“Bienaventurados los perseguidos por causa de ser justos”. Hay muchos cristianos que viven esta situación. El cristianismo no es fácil, el cristianismo es incómodo. El cristianismo, pues, es un revulsivo cuando se vive en una sociedad aburguesada, metida en el consumismo, en el materialismo, o cuando aquellos fanáticos, pues, se cargan a creyentes por el hecho de serlo.

Respetemos a los demás, pero exijamos que se nos respete. Vivamos esta bienaventuranza y la bienaventuranza también que es la de encontrar la cruz, la dificultad, la persecución. Vivimos un cristianismo muy cómodo. La Carta a los Hebreos dice: “Aún no habéis llegado a la sangre en vuestra lucha contra el pecado” (“a la sangre” es al sufrimiento).

PidámosLe al Señor saber encontrar en su lógica el sentido de nuestra vida, saber encontrar la paz en la enfermedad, saber encontrar la serenidad y la paz en las dificultades.

Saber, en definitiva, que Dios no nos va a dejar. Pero seamos humildes y sencillos. PidámosLe a la Virgen, que es bienaventurada -nos dice Ella-, porque Dios ha mirado su humildad. Ella nos contagia, que nos haga también a nosotros más humildes y más sencillos, y veréis cómo seremos más felices.

Así sea.

+ José María Gil Tamayo
Arzobispo coadjutor de Granada

S.I Catedral de Granada
29 de enero de 2023

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Síntesis de la propuesta de la Iglesia en España para la asamblea continental

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El Equipo sinodal de la CEE presento o el texto síntesis con las aportaciones que han enviado las diócesis, movimientos, congregaciones y distintos grupos en relación al documento enviado por la Secretaría del Sínodo el pasado mes de septiembre.

Lo hace en la sede de la CEE en una reunión en la que participaron más de 100 asistentes, entre los que se encuentran los obispos miembros de la Comisión Permanente; 1 grupo de miembros de la Vida Consagrada y de movimientos laicales y un representante de cada equipo sinodal de las diócesis españolas.

Con este texto se preparará la síntesis final que se enviará a la Asamblea continental del Sínodo.

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Festividad de san Cecilio y Campaña de Manos Unidas 2023, en «Iglesia Noticia»

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En este informativo “Iglesia Noticia” hablamos de las celebraciones que tendrán lugar en la Abadia del Sacromonte con motivo de la festividad de san Cecilio, patrón de Granada, los días 1 y 5 de febrero. Asimismo, les informamos de la nueva Campaña contra el hambre 2023 que esta semana presenta Manos Unidas Granada, con el lema “Frenar la desigualdad está en tus manos”, de la Jornada de la vida consagrada y nos vamos hasta Víznar, para conocer cómo serán las celebraciones en honor a su patrón, san Blas.

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La Virgen del Rosario “Porta Caelli” de Regiones saldrá a la calle

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Este sábado 28 de enero, la Mayordomía de Nuestra Señora del Rosario, “Porta Coeli” ha hecho público el programa de actos que se inician para conmemorar la primera salida de su imagen titular. Dicha imagen fue merecedora del premio del portal de arte sacro La Hornacina que en su pasada edición reconoció por medio del voto de los internautas a la Virgen del Rosario, “Porta Coeli” como la mejor obra de arte sacro ejecutada a nivel nacional.

El acto comenzó a las 19:00h con una eucaristía de acción de gracias presidida por el párroco y director espiritual de la Mayordomía Antonio Salvador. Tras la homilía se procedió a bendecir el flamante guión que representara a este joven grupo de fieles. Ejecutado en los talleres de Paula Orfebres ubicados en Lucena (Córdoba) destaca por no estar bordado como se acostumbra en este tipo de enseres, sino repujado y cincelado sobre terciopelo azul de Prusia.

Al concluir la Santa Misa, la Mayordoma Presidenta, Carmen Nieto Martín dirigió unas palabras a los miembros de cofradías y hermandades, corporación municipal, asociaciones y demás fieles que acudieron a arropar este acto. Seguidamente presento al equipo de Mayordomos que la acompañaran en las labores de trabajo que se han propuesto y pidió la ayuda de todos para que en este año tan especial que se inicia se pueda dar cumplimiento a todas las metas que se han marcado.

A continuación, tomó la palabra Dori Blanes Romo miembro del equipo de Mayordomos. Explico la importancia de este año para todos los devotos de la Virgen del Rosario, “Porta Coeli” ya que según las normas de la mayordomía, la imagen solo procesionará cuando el día 7 de octubre caiga en sábado.

Esto motivara paréntesis de espera de 5 y mas años en algunos casos. Además, hay que tener en cuenta que esta será la primera salida a la calle de la imagen. Tras esta explicación desgranó las actividades más significativas a desarrollar en este año 2023.

En el mes de febrero, el día 2 para celebrar la candelaria se rezará un rosario que será dirigido y escenificado por los niños de catequesis en la parroquia.

El 29 de abril se bendecirá un azulejo conmemorativo en el edificio de la calle Doctor Martínez Oña Nº8, que recordará el momento en el que se decidió que la imagen de la Virgen tenía que llevar el nombre de Rosario. El 13 de Mayo se organizará un rosario meditado y cantado en la parroquia de San Isidro.

El 9 de Junio, en colaboración con la Hermandad de “La Estrella”, se realizara un Via Matris con el Cristo de la Escucha que recorrerá las calles de la parroquia.

El 17 de Junio se presentará el cartel anunciador de la procesión de la Virgen. Será una obra del pintor Sevillano Rubén Terriza, ganador del premio en la modalidad de pintura del portal de arte sacro “La Hornacina”. Además de múltiples carteles para Sevilla, Málaga, Córdoba, etc… también ha decorado el camarín de la Divina Pastora de Triana y en la actualidad asume el reto de decorar el camarín de la Virgen de la Estrella en la capital Hispalense.

Del 23 al 25 de junio se peregrinará a Fátima para tener allí la sabatina y recoger la luz de la Virgen. Será un momento de mucha carga emocional ya que será la Virgen del Santo Rosario de Fátima quien entregue la luz que después llegará a la parroquia de Regiones para ser custodiada y encender las 32 velas que acompañaran a nuestra Madre en su trono así como todas las velas de los vecinos que quieran ponerlas en sus ventanas y balcones para el paso de la procesión.

Del 30 de septiembre al 6 de octubre se realizará el septenario en honor a nuestra Madre del Rosario celebrado por distintos sacerdotes y cantada por distintos coros parroquiales y eclesiales.

El 30 de septiembre tras la Eucaristía se procederá a la lectura del pregón a cargo de D. Daniel Valverde Miranda; será el pistoletazo de salida para esta semana grande de Regiones. El 7 de octubre Fiesta grande del Rosario, la jornada comenzará a las 12:00h con la Santa Misa presidida por nuestro obispo D. Antonio Gómez Cantero. Al término de la misma se procederá al besamanos de la Virgen.

A las 22:00h dará comienzo la procesión de antorchas y silencio. Con la sola luz de las velas que porte la Virgen y las puestas por los vecinos a lo largo de todo el recorrido se iniciara una procesión que quiere marcar una forma de ser propia. Se invitará a todos los fieles que quieran acompañar a portar también velas y de esta forma iluminar con la luz de Fátima todo el recorrido. Acompañados por la capilla musical “Mater Dei” de Jaén, la procesión parara en cinco puntos para poder contemplar los misterios gozosos del rosario. En cada Punto un coro cantara una canción a la Virgen del Rosario, Puerta del Cielo. En el cortejo participarán turiferarios, ciriales, mantillas de gloria…etc.

El día 8 de Octubre se celebrará una Misa de acción de gracias por todo lo vivido y se iniciara una nueva cuenta atrás hasta que llegue de nuevo el 7 de Octubre de 2028, momento en el que de nuevo el calendario marque en sábado el día grande y Nuestra Señora del Rosario, Porta Coeli, vuelva a salir al encuentro de sus Hijos.

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Mons. Orozco celebró también con las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Guadix el 150 aniversario de su fundación

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Mons. Orozco celebró también con las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Guadix el 150 aniversario de su fundación

 

La comunidad de Guadix es una de las más antiguas de España, fundada en 1878 por Santa Teresa Jornet

Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados han celebrado esta semana el 150 aniversario de la fundación de su congregación. Lo celebraron, de manera particular, el viernes 27 de enero, que fue el día en el que se cumplían esos 150 años desde su fundación. En la diócesis de Guadix, el obispo celebró la Eucaristía ese día con la comunidad de Hermanitas que hay en Baza y con los ancianos de la residencia, sacerdotes y religiosas de la ciudad y otros representantes de instituciones bastetanas.

En Guadix, la celebración ha sido doble, ya que las religiosas celebraron una Eucaristía el viernes 27, presidida por el capellán de la residencia, José Antonio García, y por otros sacerdotes de la ciudad. También asistió el alcalde accitano y representantes de otras instituciones de Guadix y de la vida consagrada. Y el sábado 28, Mons. Francisco Jesús Orozco, quiso celebrar la Eucaristía también con ellas y dar gracias a Dios por estos 150 años, la mayor parte de ellos con presencia en la diócesis accitana. Y así lo hizo en la capilla de la residencia, con las hermanas y los mayores.

La de Guadix es una de las comunidades más antiguas en España. Fue fundada en 1878 por la misma Santa Teresa Jornet, hace ahora 145 años, al poco de ser fundada la congregación. Y desde entonces, estas religiosas están presentes en nuestra diócesis ayudando, de manera particular, a nuestros mayores.

En la diócesis de Guadix hay dos comunidades de Hermanitas de los Ancianos Desamparados, una en Baza y otra en Guadix. En las dos ciudades, las Hermanitas tienen sendas residencias, que son muy queridas y apreciadas, por los cuidados que ofrecen y el servicio que prestan. Las Hermanitas hacen que estas residencias sean, en realidad, dos grandes familias donde vivir los últimos años con dignidad.

La fundación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados tuvo lugar en Barbastro (Huesca), el 27 de enero de 1873. Sus fundadores fueron el venerable Saturnino López Novoa y Santa Teresa Jornet. Solo 5 años después, se fundó la comunidad que hay en Guadix.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix

 

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Encuentro de catequistas de los arciprestazgos de Guadix, Marquesado y Fardes-Montes

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Encuentro de catequistas de los arciprestazgos de Guadix, Marquesado y Fardes-Montes

 

En la mañana del sábado 28 de enero se ha celebrado, en Guadix, en el Hospital Real, el encuentro de catequistas de los arciprestazgos de Guadix, Marquesado y Fardes-Montes.

Cincuenta catequistas acompañados de diez párrocos han asistido, siendo acompañados al inicio por el obispo de la diócesis, Don Francisco Jesús Orozco, que les ha agradecido el servicio que prestan en la transmisión de la fe a lo largo de la iniciación cristiana.
Tras la oración inicial y una presentación sobre la misión de la comunidad cristiana en la catequesis, se han creado grupos de trabajo en los que ha habido un diálogo constructivo.

Pedro Aranda
Delegado diocesano de Catequesis

 

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Presentada en Madrid la síntesis de la aportación de la Iglesia en España en la primera fase del Sínodo de obispos de 2023

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Presentada en Madrid la síntesis de la aportación de la Iglesia en España en la primera fase del Sínodo de obispos de 2023

 

La diócesis de Guadix participó en el encuentro a través de la delegada de Apostolado Seglar, Maika Fornieles

 

El Equipo sinodal de la CEE presentó este sábado el texto síntesis con las aportaciones que han enviado las diócesis, movimientos, congregaciones y distintos grupos en relación al documento enviado por la Secretaría del Sínodo el pasado mes de septiembre.

Lo hizo en la sede de la CEE en una reunión en la que participaron más de 100 asistentes, entre los que se encuentran los obispos miembros de la Comisión Permanente; un grupo de miembros de la Vida Consagrada y de movimientos laicales y un representante de cada equipo sinodal de las diócesis españolas.

Allí estaba también la diócesis de Guadix, representada por la delegada de Apostolado Seglar, Maika Fornieles, que asistió al encuentro, como responsable de la fase de preparación del Sínodo en nuestra diócesis.

Con este texto se preparó la síntesis final que se enviará a la Asamblea continental del Sínodo:

Introducción

            La pregunta fundamental que guía todo el proceso sinodal —conviene recordarlo— es «¿cómo se realiza hoy, a diversos niveles (desde el local al universal) ese “caminar juntos” que permite a la Iglesia anunciar el Evangelio, de acuerdo a la misión que le fue confiada; y qué pasos el Espíritu nos invita a dar para crecer como Iglesia sinodal?»; tampoco podemos olvidar el lema que inspira los trabajos: «comunión, participación y misión».

            Sobre la base de esta doble premisa, el pueblo de Dios que peregrina en España (pastores, vida consagrada y laicos) ha llevado a cabo la recepción del Documento de trabajo para la etapa continental (DEC), «Ensancha el espacio de tu tienda» (Is 54,2). Este documento se ha dado a conocer a los grupos sinodales que participaron en la fase diocesana y han realizado aportaciones las diócesis, la vida consagrada, y movimientos y asociaciones laicales.

            El equipo sinodal de la Conferencia Episcopal Española hemos realizado un esfuerzo de síntesis, siendo fieles a las aportaciones recibidas e intentando reordenar las propuestas para integrarlas en el esquema que pidió la Secretaría General del Sínodo, respondiendo a las tres preguntas que se encuentran en el DEC, 106.

            Aunque el tiempo para la reflexión y el trabajo diocesano en esta etapa continental ha sido corto y la participación menor que en la fase anterior, la experiencia y el camino recorridos hasta el momento permiten afirmar que la sinodalidad avanza en nuestra Iglesia que peregrina en España, pasando de concebirse como una teoría o un concepto abstracto, a entenderse como una realidad que favorece la comunión.

            El proceso sinodal no ha llegado a su fin, sino que este modo de ser Iglesia debe continuar configurando todas nuestras acciones pastorales para hacer realidad la vocación de la Iglesia, que es la evangelización, el anuncio explícito de Jesucristo.

  1. ¿Qué intuiciones resuenan más fuertemente con las experiencias y realidades concretas de la Iglesia? ¿Qué experiencias parecen nuevas o iluminadoras?

El DEC ha sido acogido muy positivamente en nuestras distintas realidades eclesiales. Somos conscientes de que no estamos ante un documento magisterial y de que no se trata de un documento definitivo, pero percibimos que recoge en esencia las esperanzas y preocupaciones del pueblo de Dios.  

La imagen bíblica de la tienda nos parece muy sugerente e iluminadora como símbolo de lo estamos llamados a ser: una Iglesia en salida, integrada por personas diversas y plurales que, desde el deseo de ser cada día más acogedora, pero sin olvidar el fundamento de la unidad, abra sus puertas y se haga presente, bajo la guía del Espíritu Santo.

Resuena como una intuición compartida la valoración positiva de la propia experiencia del camino realizado hasta ahora. Un camino que vamos recorriendo con ilusión, esperanza y alegría, aunque no faltan actitudes de escepticismo, miedo e incluso rechazo, por la novedad que significa en sí misma la experiencia de escuchar, dialogar y, en general, caminar juntos.

El proceso sinodal no debemos concebirlo como la solución a los problemas que la Iglesia tiene en su conjunto, sino como un don del Espíritu Santo que nos llama a la escucha activa, al diálogo profundo y al discernimiento comunitario a través de la metodología de la conversación espiritual.

Intuimos también que, para caminar juntos, es necesaria en cada uno de los miembros de la Iglesia una continua conversión personal, desde la escucha de la palabra de Dios, la oración y los sacramentos, destacando la centralidad de la eucaristía.

El proceso sinodal está ayudando a tomar conciencia de la dignidad común de todos los bautizados y la necesidad de revitalizarla, para crecer en corresponsabilidad y sentido de pertenencia a la Iglesia. Todo esto se percibe con mayor fuerza en el laicado, pero también aparece en los pastores y en la vida consagrada.

Sigue resonando con intensidad la invitación a ser una Iglesia en salida, en el contexto de la secularización que vivimos en Europa y en España. Por eso, se subraya el anhelo de una Iglesia misionera, de puertas abiertas, donde se escuche el grito de los más pobres y vulnerables, sin olvidar el clamor de la tierra. Una experiencia novedosa ha sido la gran coincidencia en la importancia del ecumenismo y del diálogo interreligioso, que amplía el espacio de nuestra tienda, la Iglesia.

Además, se intuye el valor de la religiosidad popular y el papel fundamental que debe tener la pastoral familiar.

En líneas generales, el proceso sinodal está siendo una luz del Espíritu Santo que nos alienta a seguir caminando juntos, desde la escucha activa, para que vayamos pasando de una Iglesia de mantenimiento a una Iglesia misionera.

  1. ¿Qué tensiones o divergencias sustanciales surgen como particularmente importantes? En consecuencia, ¿cuáles son las cuestiones e interrogantes que deberían abordarse y considerarse en las próximas fases del proceso?

El DEC nos invita a imaginar la Iglesia como tienda del encuentro, espacio de acogida, familia, casa y hogar de todos. Esta definición expresa dinamismo, flexibilidad y apertura. Lo hemos experimentado en este «tiempo de gracia» y ello nos ha permitido identificar tensiones en el camino recorrido.

Detectamos que las mismas polarizaciones existentes en la sociedad laten en el seno de la Iglesia: la polarización entre diversidad y unidad y necesidad de diálogo (entre nosotros, a nivel ecuménico y con la sociedad); la polarización entre tradición y renovación (particularmente en la liturgia y en el lenguaje); la polarización entre Iglesia piramidal e Iglesia sinodal (que se manifiesta en nuestras estructuras).

El trinomio «comunión, participación y corresponsabilidad» aparece repetidamente en las aportaciones, admitiéndose que existen impedimentos para crecer en ellos, particularmente por las resistencias del clero y la pasividad de los laicos. Se detecta con fuerza la tensión del clericalismo que lleva a confundir el servicio con el poder. Nos duelen las distancias existentes entre los miembros del pueblo de Dios de distintas vocaciones y la soledad en la que viven algunos de ellos. Un primer paso para abordarlo es la formación en los seminarios y noviciados y la que reciben los laicos.

El camino recorrido en estos meses nos lleva a afirmar que la sinodalidad va tomando forma poco a poco en la vida de nuestras Iglesias particulares, aunque no faltan divergencias sobre su comprensión y actuación, que se expresan en desconfianza, escepticismo, miedo, desinterés, confusión e incluso obstaculización. Se manifiesta un deseo de participación real del pueblo de Dios en la vida y en la toma de decisiones en la Iglesia, que se topa con evidentes limitaciones estructurales. De ahí la petición de que los organismos sinodales no sean meramente consultivos, sino lugares donde las decisiones se tomen en base a procesos de discernimiento comunitario.

Al mismo tiempo que afirmamos haber realizado una escucha atenta y profunda que se convierte en acogida, enraizada en la Palabra y en el seguimiento de la voz del Espíritu Santo, también asumimos la dificultad —y, en ocasiones, el rechazo— al encuentro con lo diverso, lo diferente, especialmente cuando puede causar escándalo o incomodidad. Se mencionan temas muy variados: los pobres, los marginados, las personas con discapacidad, el mundo de la inmigración, las personas con situaciones familiares o afectivas diversas o aquellos que se alejaron de la Iglesia o que nunca formaron parte de ella.

Unido a lo anterior, se expresa la tensión entre el sentido de pertenencia a la Iglesia y la propia realidad personal. Esta situación nos cuestiona sobre la relación entre acogida y fidelidad a la doctrina y magisterio de la Iglesia, así como entre verdad y misericordia.

El escándalo de los abusos sexuales también provoca tensión: reconocer el mal causado, reparar a las víctimas, aumentar la protección y avanzar hacia una mayor transparencia, son algunos aspectos importantes que hemos de seguir cuidando para sanar esta herida y reconstruir la confianza y la credibilidad de la Iglesia.

Muy relevante resulta el contraste que se expresa en relación al papel de la mujer, invitándose a un discernimiento sin miedo, desde la común dignidad bautismal.

Asimismo, se reitera insistentemente la escasa participación de los jóvenes en el proceso sinodal y en la vida de la Iglesia. Nos sentimos interpelados a aprender a escucharles, a modificar el modo de comunicar el mensaje del Evangelio, que ha de ser creativo, comprensible, integrador y generador de diálogo intergeneracional.

Finalmente, siendo cierto que se precisa y demanda una mayor formación litúrgica, también es clara la llamada a que se muestre la relación de la liturgia con la vida, de tal modo que se encarne en nuestra realidad personal y comunitaria, por medio de una renovación de las formas y del lenguaje que propicien una mayor participación de todo el pueblo de Dios.

  1. Mirando lo que surge de las dos preguntas anteriores, ¿cuáles son las prioridades, los temas recurrentes y las llamadas a la acción que pueden ser compartidas con las Iglesias locales de todo el mundo y discutidas durante la primera sesión de la Asamblea Sinodal en octubre de 2023?

La participación en el proceso sinodal nos ha hecho sentirnos llamados a la acción —desde la conciencia de la propia vocación y la complementariedad con el resto de vocaciones—, en un doble sentido.

En primer lugar, respecto a la «forma», partiendo de la positiva experiencia que estamos viviendo, resulta imprescindible en el momento presente estructurar la sinodalidad. Hemos de lograr que cale en nosotros —obispos, sacerdotes, diáconos, vida consagrada y laicos— y en nuestras comunidades de referencia la necesidad de caminar juntos, de escucharnos, dialogar y de discernir a la luz del Espíritu sobre las diferentes cuestiones que se nos suscitan, desde la complementariedad de nuestras vocaciones y un correcto entendimiento de lo que es y significa la sinodalidad. Este camino compartido permitirá reforzar los espacios sinodales existentes, ir superando algunas de las tensiones que se han percibido en el proceso —como el clericalismo, las divisiones internas, los prejuicios, la ausencia de diálogo— y, al mismo tiempo, generar comunión entre nosotros y mostrar nuestra unidad allí donde nos hacemos presentes.

En segundo lugar, respecto al «fondo», urge resituar en el momento presente la misión de la Iglesia en el mundo en un contexto secularizado. Resulta necesario revitalizar el papel de la Iglesia en el espacio público y renovar su compromiso con la justicia, los procesos de construcción de la paz y la reconciliación, los derechos humanos, el cambio social, el mundo del trabajo y la cuestión ecológica. En definitiva, seguir avanzando hacia una Iglesia en salida con una clara identidad misionera en todos sus proyectos, propuestas y acciones.

En coherencia con esto, vemos que no se trata de cambiar la misión ni el ser de la Iglesia, sino de actualizarla, de que cada uno de nosotros la hagamos propia en el momento presente, en función de nuestra condición y responsabilidad y desde una espiritualidad de comunión. En este sentido, se perciben con fuerza como prioridades específicas que han de ser objeto de ulterior discernimiento en la Asamblea Sinodal las siguientes:

1.- Potenciar la acogida en nuestras comunidades, particularmente a cuantos se sienten excluidos por su procedencia, situación afectiva, orientación sexual u otros motivos. Que las comunidades sean espacios integradores desde los que acompañemos a los hombres y mujeres de hoy en sus anhelos y necesidades, compartiendo con ellos la belleza de la fe que profesamos.

2.- Promover la corresponsabilidad, real y efectiva, del pueblo de Dios, superando el clericalismo, que empobrece nuestro ser y misión, y potenciando el acompañamiento por parte de sacerdotes y miembros de la vida consagrada.

3.- Reconocer definitivamente el papel de la mujer en la Iglesia y fomentar su participación, plena y en condiciones de igualdad, en todos los niveles de la vida eclesial y, en particular, en el gobierno de las instituciones.

4.- Articular la integración y participación de los jóvenes en nuestras comunidades como prioridad pastoral.

5.- Dinamizar la formación en las cuestiones fundamentales de nuestra fe, específicamente en materia de doctrina social de la Iglesia —también sobre la propia sinodalidad— a fin de reforzar nuestra presencia pública evangelizadora y transformadora de la realidad social.

6.- Fomentar el diálogo con el mundo y la cultura, con otras confesiones religiosas y con la increencia, mejorando la capacidad de escucha y también la comunicación.

7.- Cuidar la liturgia a través de la formación y de una mayor comprensibilidad de sus ritos y contenidos, como expresión de una fe viva, consciente y activa.

Sabemos que estas prioridades encierran grandes desafíos para la Iglesia y exigen un profundo discernimiento que permita unir renovación con tradición, actualización del mensaje evangélico con la fidelidad a Jesucristo.

Pedimos al Espíritu Santo que ilumine a todos y, en particular, a cuantos participarán en la Asamblea continental europea y en la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, para que sepamos responder a lo que él espera de todos y cada uno de nosotros en esta hora del mundo y de la Iglesia.

Preparación para la Asamblea continental de Praga

Este encuentro también sirve de preparación para la Asamblea continental europea que se celebrará en Praga durante los días 5 al 9 de febrero. A ella asistirán, en representación de la CEE, su presidente, cardenal Omella; el obispo coordinador del Equipo sinodal, Mons. Vicente Jiménez; el secretario del Equipo sinodal, el sacerdote Luis Manuel Romero; la Hna. María José Tuñón, ACI, como responsable de la Vida consagrada y miembro del Equipo sinodal y Dolores García Pi, Presidenta del Foro de Laicos y también miembro del Equipo sinodal de la CEE.

Tomado de www.conferenciaepiscopal.es

 

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Encuentro de Formadores de los Seminarios de Andalucía (Seminario-Málaga)

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Homilía de Mons. Catalá durante la Eucaristía celebrada en el Encuentro de Formadores de los Seminarios de Andalucía

ENCUENTRO DE FORMADORES DE LOS SEMINARIOS DE ANDALUCÍA

(Seminario-Málaga, 29 enero 2023)

Lecturas: Sof 2, 3; 3, 12-13; Sal 145, 6-10; 1 Co 1, 26-31; Mt 5, 1-12.

(Domingo Ordinario IV – A)

1.- El profeta Sofonías anima a buscar al Señor, a practicar el derecho, a indagar la justicia, para resguardarse del día de la ira del Señor (cf. Sof 2, 3). Es bueno recordar aquí el proverbio: “Acuérdate de los novísimos y no pecarás”.

La búsqueda de Dios es tarea de todo hombre, porque en ello le va la salvación y la felicidad eterna. El papa Benedicto XVI nos recordaba que “no hay prioridad más grande que ésta: abrir de nuevo al hombre de hoy el acceso a Dios, al Dios que habla y nos comunica su amor para que tengamos vida abundante (cf. Jn 10,10)” (Verbum Domini, 2). A eso estamos llamados todos los cristianos y formamos parte de esa humanidad que busca a Dios.

2.- Queridos rectores de Seminario, como formadores de futuros presbíteros tenéis la hermosa tarea de educarles en esta misión, ayudándoles a descubrir nuevos caminos.

Esta generación joven ya no es la nuestra y vivimos en una sociedad que ha cambiado mucho desde hace unas décadas.

No es suficiente el estudio académico; sino que es necesaria la creatividad, unida a la oración. Queridos seminaristas, sed creativos en la proclamación de la Buena nueva a vuestra generación.

Un aspecto importante de nuestra formación es la dimensión humana, que da la impresión de que se olvida. Se trabaja mucho por la dimensión espiritual, buscando la santidad, la dimensión teológica y la pastoral. Pero donde no hay “percha”, no se puede colgar nada; es decir, es necesaria la dimensión humana del sacerdote, que todos, tanto los formadores como los seminaristas, debemos potenciar. Es necesario que el sacerdote sea una persona humana, que sea cercano a los demás, que sea prudente, amable. Esto es a veces mucho más importante que un gran intelectual que maltrata a las personas.

3.- Una tarea principal de los formadores es el discernimiento y el acompañamiento vocacional; tal vez la más difícil. El ser humano necesita abrirse a la vocación divina, para realizar su propio desarrollo y alcanzar la madurez (cf. Benedicto XVI, Caritas in veritate, 18).

Es necesario poner mucha atención y esfuerzo para realizar esta tarea formativa. La vida de los candidatos al ministerio sacerdotal depende mucho de acertar en el discernimiento.

El Salmo responsorial nos recuerda que Dios «mantiene su fidelidad perpetuamente» (Sal 145, 6). Él no cambia; pero podemos no acertar en descubrir su voluntad.

Todos conocemos casos en los que no se ha hecho bien esta tarea y después produce sufrimiento y necesidad de re-adaptar la vida a las nuevas circunstancias. Resulta doloroso escuchar a un sacerdote decir que ese no era su camino.

4.- El Señor liberta a los cautivos (cf. Sal 145, 7), abre los ojos al ciego, endereza a los que se doblan, ama a los justos (cf. Sal 145, 8). Por tanto, tenemos la seguridad de parte de Dios, porque Él no falla; falta que sintonicemos con su voluntad.

Hemos de pedirle al Espíritu que nos ilumine. Y los seminaristas debéis pedir por vuestros formadores, porque de esa manera se les ama y se les comprende más.

Para escuchar la radio o ver una televisión es necesario “sintonizar”, de lo contrario no se puede ver ni escuchar. Si no estamos en sintonía, no escucharemos al Señor y tampoco a los formadores.

5.- San Pablo dice que Dios ha escogido lo necio del mundo «para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar lo poderoso» (1 Co 1, 27).

Eso significa que nos ha escogido, sin merecerlo por nuestra parte, para la misión que Él nos encomienda. Estamos agradecidos al Señor por la llamada al ministerio sacerdotal; y a los formadores os ha llamado a la tarea de ser educadores de futuros sacerdotes.

Nadie puede gloriarse en presencia del Señor (cf. 1 Co 1, 29) de sus méritos propios; sino que «el que se gloríe, que se gloríe en el Señor» (1 Co 1, 31). Demos, pues, gloria a Dios, aceptando su voluntad y haciendo nuestra tarea lo mejor que sepamos y podamos, confiando en Cristo Jesús, que «se ha hecho para nosotros sabiduría de parte de Dios, justicia, santificación y redención» (1 Co 1, 30).

6.- El Evangelio Mateo nos ofrece hoy las Bienaventuranzas, que son el retrato del cristiano y del seguidor de Cristo, la carta de identidad y, al mismo tiempo, como se dice ahora el mapa de ruta siguiendo el Evangelio.

Jesús llama bienaventurados a los pobres en el espíritu (cf. Mt 5, 3); a los sufridos (cf. Mt 5, 4), a los que trabajan por la paz (cf. Mt 5, 9); a los que tienen hambre y sed de la justicia (cf. Mt 5, 6); a los misericordiosos (cf. Mt 5, 7); y a los limpios de corazón (cf. Mt 5, 8).

Sin embargo, nuestra sociedad propone otro tipo de vida, otras bienaventuranzas, contrario al programa de Cristo. Las bienaventuranzas de este mundo están en las antípodas de las de Cristo y llaman felices a los ricos, que explotan a los pobres; a los violentos, que conquistan por la fuerza su grandeza; a los vengativos sin piedad; a los que mienten, para obtener su objetivo; a los que se ríen del pobre y humilde; a los que desprecian las virtudes como la honestidad, la honradez y la castidad.

7.- Ser cristiano consiste en encontrarse con Jesucristo y seguirlo. Se basa en el encuentro y el seguimiento de una Persona, como dice el Benedicto XVI: “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva” (Deus caritas est, 1). El plan del cristiano es encontrarse con Cristo y seguirle.

No se trata de cumplir unos preceptos; porque, cuando uno ama a una persona, y esa persona es Dios, guardar los mandamientos que nos pide no es esclavitud, sino oportunidad para demostrar con obras nuestra fidelidad y nuestro amor.

Ser cristiano es seguir a Cristo, encontrarse permanentemente con Él, vivir en su presencia, dejarse amar y transformar por Él, aprendiendo su estilo de vida y su modo de pensar; como el apóstol Pablo, tener los mismos sentimientos que Él (cf. Flp 2, 5), purificando nuestros afectos según su corazón y aceptando su santa voluntad. Ese es un hermoso plan de vida para todo cristiano y, más aún, para todo seminarista y para todo sacerdote.

Vivamos, pues, según las Bienaventuranzas de Jesús y alcanzaremos la verdadera felicidad, que el mundo no puede dar y que ofrece otra forma de felicidad que no vale y no que se sostiene.

Pedimos a la Santísima Virgen María que nos cuide con su amor maternal y nos acompañe en esta hermosa aventura de seguir a Jesús sin condiciones. Amén.

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Fiesta de santo Tomás de Aquino en el seminario

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El Seminario Conciliar “San Pelagio” y el Seminario Misionero “Redemptoris Mater” celebra la fiesta de santo Tomás de Aquino, patrón de los que estudian la Teología

El acto ha comenzado con la celebración de la Eucaristía en la capilla del Seminario Mayor “San Pelagio”, que ha sido presidida por el pastor de nuestra diócesis D. Demetrio Fernández y concelebrada por los sacerdotes profesores del instituto y formadores. Ha asistido el profesorado seglar junto al alumnado.

En su alocución, el Obispo los ha invitado a vivir el estudio teológico teniendo como maestro a Santo Tomás, que supo compenetrar perfectamente su espiritualidad mística con la investigación metafísica, una de las fuentes de conocimiento de  su época. También el prelado, destacó en su homilía la hondura de su obra y alentó a los seminaristas a seguir su inspiración y por otra, a hacerse seguidores de la humildad del santo y lleva a sus propias vidas aquello que se estudia.

Al concluir la Santa Misa, se ha celebrado un acto académico, donde ha tenido lugar la conferencia, impartida por el sacerdote y profesor, D. Francisco Jesús Granados Lara, con el título de: “El Doctor Angélico y los ángeles. Sobre la existencia y naturaleza de los ángeles en la Quaestio disputata «De spiritualibus creaturis» de Santo Tomás de Aquino.

Francisco Granados ha subrayado la figura del Aquinate, en sus facetas de filósofo, teólogo y místico, y según sus palabras “no ha habido una mente tan universal y conciliar como la de Santo Tomás”. El estudio de los ángeles es un elemento indispensable que nos ayuda a conocer a Dios. Finalizaba su intervención asegurando que “si nos sobrecoge ver un cielo lleno de estrellas, que Dios las conoce y las llama por su nombre, cuanto más nos sobrecogerá contemplar las criaturas invisibles y espirituales”.









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Misión diocesana del Santo Cristo de la Escucha en la parroquia de san Agustín de Almería

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PROGRAMA DE ACTOS

SÁBADO 28 DE ENERO:

– 19,00h. Santa Misa. A su término, preparación de la acogida al Santo Cristo con la Historia y devoción de esta Imagen y la presentación del proyecto de caridad “Mambré” por parte de Cáritas diocesana.

– 20,30h. Salida a la Calle de Las Cruces para el recibimiento del Santo Cristo de la Escucha que es entregado por la Parroquia de San Sebastián. Traslado al Templo parroquial.

– 21,30h. Vigilia de la Sección parroquial de la Adoración Nocturna Española.

DOMINGO 29 DE ENERO:

– 11,00h. Santa Misa dominical. Presentación al Santo Cristo y a la Virgen de los niños bautizados en el último año.

– 20,00h. Santa Misa dominical.

DEL LUNES 30 DE ENERO AL VIERNES 3 DE FEBRERO:

– 9,30h. Rezo de Laudes. La Iglesia permanecerá abierta hasta las 12,00h.

– Oración ante el Santo Cristo de los alumnos del Colegio “San Francisco”.

– 19,00h. Santa Misa.

– Sacerdote disponible para escuchar confesiones.

MARTES 31 DE ENERO:

– 19,45h. Oración ante el Santo Cristo de Hermandades del Trabajo.

MIÉRCOLES 1 DE FEBRERO:

– 17,15h. Oración ante el Santo Cristo de los padres y niños de 3º de catequesis.

A continuación, reunión de formación para los padres. Catequesis especial sobre “La Iglesia del Señor que está en Almería” para los niños.

– 19,45h. Charla sobre “La Parroquia en la comunión de la Iglesia diocesana”.

JUEVES 2 DE FEBRERO:

– 17,15h. Oración ante el Santo Cristo de los padres y niños de 1º y 2º de catequesis.

A continuación, reunión de formación para los padres. Catequesis especial sobre “La Iglesia del Señor que está en Almería” para los niños.

– 19,45h. Oración ante el Santo Cristo del equipo de voluntarios de Cáritas parroquial.

VIERNES 3 DE FEBRERO:

– 19,45h. Vía Crucis con el Santo Cristo por las calles de nuestro barrio organizado por la Hermandad del Silencio en el que participarán todos los grupos parroquiales.

SÁBADO 4 DE FEBRERO:

– 10,00h. Rezo de Laudes. A continuación, mañana de reflexión y oración ante el Santísimo hasta las 12,30h.

– 19,00h. Santa Misa. A su término, Oración de despedida del Santo Cristo.

– 20,30h. Traslado de la Imagen del Santo Cristo a la Parroquia de San Francisco de Asís.

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