Inicio Blog Página 3197

La Virgen de la Sangre de Huévar será coronada en junio de 2024

0

La Virgen de la Sangre de Huévar será coronada en junio de 2024

La localidad de Huévar del Aljarafe vivirá el 8 de junio de 2024 una jornada festiva sin precedentes. A las ocho de la tarde comenzará la ceremonia de coronación canónica de la imagen de María Santísima de la Sangre, titular de la Hermandad del Santo Cristo de la Vera Cruz, María Santísima de la Sangre y Santiago Apóstol. Esta coronación -de la imagen mariana y de su Hijo- está previsto que se celebre en la plaza de España de este municipio de la comarca del Aljarafe y será presidida por el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz.

La coronación fue solicitada al anterior pastor de la Archidiócesis, monseñor Juan José Asenjo, en mayo de 2019. La confirmación ha llegado ahora, y la hermandad se dispone a desarrollar un variado programa de actos religiosos y culturales, a los que hay que sumar la labor social aparejada a la coronación: culminar la restauración del templo parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y colaborar con la Custodia Franciscana de Tierra Santa.

La Virgen de la Sangre procesiona en dos ocasiones a lo largo del año, el Jueves Santo y el sábado más cercano al 12 de septiembre, festividad del Dulce Nombre de María. Es una devoción mariana con más de 400 años de antigüedad, y ha recibido culto en distintas sedes de Huévar (ermita del Cerro de San Cristóbal, la plaza del Altozano o su capilla actual en la parroquia).

Foto: Gonzalo Fidalgo.

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

“San Cecilio, desde los inicios, nos anima, nos protege, nos ayuda, nos cuida”

0

Homilía del arzobispo de Granada, D. José María Gil Tamayo, en la Eucaristía solemne del Voto de la ciudad al patrón san Cecilio, celebrada en la Abadía del Sacromonte, el 5 de febrero de 2023.

Querido abad;
queridos miembros del Cabildo sacromontano;
querido señor alcalde y miembros de la corporación;
querida consejera de Fomento;
queridas autoridades civiles, militares, policiales de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, y municipal o local;
y también a los responsables de la Fundación del Sacromonte y a los comisarios, que son parte muy importante en este día.

Queridos hermanos y hermanas, os decía que es para mi una gran alegría poder participar en esta celebración, en esta fiesta. Además, el Señor os ha bendecido con un día espléndido, que parece que Granada se ha vestido y nuestra sierra tiene una manera especial para celebrar este día de san Cecilio. Le damos gracias al Señor por ello.

Y cuando venimos aquí, a la Abadía del Sacromonte, siguiendo esta tradición tan bonita del pueblo de Granada, tenemos varias cuestiones o varias cosas importantes que hacemos y renovamos en este momento. No sólo el Voto de la ciudad, de agradecimiento, porque san Cecilio, en los albores del cristianismo, vino enviado por los apóstoles Pedro y Pablo, discípulo que era de Santiago, junto con seis compañeros más a evangelizar nuestra tierra. Vengo de Ávila, donde se celebra san Segundo, otro de los varones apostólicos, y vengo aquí a la casa de san Cecilio, a esta Iglesia particular, donde Illiberis, tenemos esta tradición cristiana desde los principios y que vuestros antepasados, quienes nos han precedido en la fe, han mantenido viva a lo largo de todos estos siglos. Somos respetuosos. Y tenemos que serlo más en estos momentos en que las ideologías ocupan un primer plano y en que las diferencias entre unos y otros parece que se resaltan más y nos fijamos más en lo que nos separa que en lo que nos une.

Queridos hermanos y hermanas de Granada, son muchas las cosas que nos unen, son muchas las cosas que forman ese fondo común de nuestra historia, de nuestras tradiciones, que compartimos con cualquier ciudadano y cualquier creyente en Granada, que es esta fe en el Dios único y vivo, esta fe en Jesucristo que da razón de ser formando parte de nuestra identidad como de nuestro ADN cultural y social, no sólo personal, religioso. La fe no es algo privado, que uno no se atreve ni imponérsela a sí mismo. La fe tiene esas manifestaciones públicas, sociales, cambia la cultura. ¿Qué hubiese sido de Granada, qué hubiese sido de los habitantes, nuestros antepasados de la Península Ibérica, en los comienzos del cristianismo, si los apóstoles se hubieran quedado encerrados en Jerusalén -como dice el Evangelio- por miedo a los judíos? Ellos salieron y surcaron los mares y llevaron el testimonio y el Evangelio de Jesús, siendo, precisamente, como nos dice hoy el texto que hemos escuchado en el Evangelio de San Mateo, siendo “sal de la tierra y luz del mundo”. Ellos sabían que no podían quedarse insípidos; que lo que les había enseñado Jesús tenían que transmitirlo a los demás. Además, era Su mandato: “Id y enseñad a todas las gentes lo que Yo os he mandado, lo que Yo os he enseñado”. El Evangelio, una forma nueva de ver a Dios como nuestro Padre misericordioso; una forma nueva de ver a los demás como hermanos. Y genera toda esa cultura cristiana, que ha cambiado la humanidad, llevándola a esa fraternidad y a ese reconocimiento que hoy es compartido por gran parte de la humanidad en los derechos humanos. Su origen es cristiano. Con el apoyo, ciertamente, del Derecho de Roma después, y del mundo de la razón de Grecia. Pero eso conforma nuestra identidad más profunda y está abierta a otras culturas y al cristianismo.

El Papa está ahora en África, donde hay conflicto, donde la paz está ausente desde hace mucho tiempo y se violan los derechos humanos. Pero, está allí, proponiendo de nuevo la paz y proponiendo de nuevo la concordia en nombre de Dios. Porque Dios no puede ser usado para enfrentarnos; porque Dios no puede ser usado Su Nombre en vano, para enfrentar a los seres humanos unos con otros. Tenemos que huir de esa confrontación. Y vivimos en una época donde hay polarización, donde hay confrontación social. No digo política y no me meto, pero lo vemos en los informativos, donde la ideología está lo primero y la gente no habla de nuestros problemas y de lo que nos ocurre. Pues, tenemos que pensar y pedirLe hoy a san Cecilio que busquemos precisamente ese fondo de bien común que es el que necesita Granada.

Y eso lleva consigo una premisa y es la unión de todos, no buscando a ver qué hay de lo mío, no imponiendo lo que yo pienso a costa de lo que sea, no buscando unas mayorías que se imponen a los demás por la fuerza, dejando olvidados al resto, sino busquemos ese fondo común, porque sólo así, en los momentos de dificultad y de crisis, que ahora no es una peste. Hemos tenido la pandemia y nos ha enseñado también una lección y no hemos salido igual, queridos hermanos. Quienes la hemos sufrido en primera persona, hasta el punto de morir, sabemos que dependemos de Dios y de los demás; que no somos el centro del universo; que podemos caer de nuevo y que necesitamos la ayuda de los otros. Tenemos que aprender la lección. Tenemos que solventar las dificultades, las carencias y tenemos que buscar armarnos, pero no con unas armas como las que ahora se enfrentan a los seres humanos en tantos escenarios del mundo y algunos próximos a nosotros; en una paz y en una convivencia que se base en el respeto, que se base en la búsqueda del bien común, que se base en no dejar a nadie detrás, atrasado en sus dificultades, que incorpore a los más necesitados y a los más débiles de la sociedad; que ofrezca un verdadero desarrollo. Y eso hace falta valores espirituales. No se hace por simple consenso político social. Se hace cuando uno tiene principio y fundamento en su vida. Cuando sabe lo que vale la persona humana por su dignidad, basada en que es hijo e hija de Dios. Cuando se valora a los demás no por lo que tienen, sino por lo que son, en su dignidad absoluta. Cuando se piensa, especialmente en quien más lo necesita. Y eso es lo que nos pide el cristianismo. Y eso es lo que ha traído Cecilio a nuestra tierra. Esos valores que son los que hoy proclama la Palabra de Dios y que hemos escuchado del profeta Isaías: “Parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo, cubre al que ves desnudo y no te desentiendas de los tuyos”. Y entonces, nos dice: “Entonces, surgirá la luz como una aurora. Enseguida, se curarán tus heridas. Ante ti marchará la justicia”.

Esa es la fe que profesamos. Eso es lo que está al fondo de nuestra cultura, de nuestra manera de ser, de nuestras manifestaciones religiosas, de nuestras costumbres. Rescatar eso y ponerlo en valor en el siglo XXI es traer la memoria de san Cecilio a nuestra vida presente y a nuestra vida futura, porque es eso lo que ha hecho grande Granada a lo largo de los siglos. No simplemente la confluencia, no la confusión, no la pérdida de valores en la familia personal, en el diálogo social, en ver en el otro un competidor más.

Tenemos que recuperar, queridos hermanos. Queridos amigos, queridos granadinos, tenemos que recuperar ese sentido y esos valores que son los que trajo el cristianismo, con respeto exquisito, pero sin ocultar nuestras propias convicciones, como si quedaran en una cosa anticuada que sacamos a relucir algunos días al año, como si el cristianismo fuese sólo para los momentos de dificultad. No, el cristianismo no sólo es para el interior de las iglesias. El cristianismo no sólo para la vida privada. Es también para construir una sociedad más justa con los valores que trajo Cristo Jesús. Por eso, nos invita a ser sal de la tierra, esa sal que dé sabor a nuestro mundo, a todas las realidades que tenemos, al trabajo, al deporte, a la diversión, a la familia, a nuestras relaciones sociales. Con respeto, vuelvo a repetir, a las conciencias y a la libertad de los demás, pero, al mismo tiempo, sin renunciar a las propias. Tenemos que ser la luz del mundo. Nos dice Jesús: “Yo soy la luz del mundo. El que me sigue a Mí no camina en las tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. Y encender con esa luz nuestro mundo, que muchas veces está a oscuras. Se dice, cuando una persona le falta la razón, “esta persona tiene pocas luces”. Pues, nosotros vamos a tener esas luces, y vamos a encender y vamos a dejar de estar apagados los cristianos. No es cuestión de banderas, ni es cuestión de banderías. Es cuestión de que seamos coherentes en nuestra vida con esa sabiduría que habla San Pablo en la Segunda Lectura, que no se basa en imponer, sino en proponer; que no se impone, sino que se muestra con el testimonio de la propia vida porque las palabras mueven, pero los ejemplos arrastran. Y Jesús nos ha dicho que nos reconocerán que somos cristianos, precisamente, que nos amamos unos a otros. Y sabemos también, como dice el refrán, que “obras son amores y no buenas razones”.

Tenemos mucho por hacer. San Cecilio, desde los inicios, nos anima, nos protege, nos ayuda, nos cuida. Acudimos a él con confianza. Pues, también en este presente de Granada y, sobre todo, en un futuro esperanzador, que sólo será posible si todos estamos unidos, nos olvidamos de las diferencias, legítimas y justas, pero busquemos, sobre todo, lo que nos une, no lo que nos separa.

Que Nuestra Señora de las Angustias, que procura la ayuda y el consuelo, especialmente en tantas angustias como hoy hay, y que las tenemos también en la fragilidad de nuestra ciudad; tenemos también gente que sufre, tenemos gente que lo pasa mal, tenemos gente que está en dificultades económicas, en dificultades vitales.

Que abramos el corazón, porque sólo cuando miramos en ese gran angular de un corazón grande, como ha sido siempre el de Granada, fruto abierto, no cerrado, entonces, realmente haremos de nuestra ciudad una ciudad grande y una ciudad como la quiso nuestro evangelizador san Cecilio.

Que así sea.

+ José María Gil Tamayo
Arzobispo de Granada

5 de febrero de 2023
Abadía del Sacromonte (Granada)

Escuchar homilía

La Catedral acoge el inicio de la Campaña contra el Hambre de Manos Unidas

0

Arranca la campaña contra el hambre de Manos Unidas. Y lo hacía oficialmente con la Eucaristía que se celebraba el pasado sábado, 4 de febrero, en la Catedral De Almería presidida por el obispo de la Diócesis Almería, D. Antonio Gómez Cantero. Durante la celebración, el voluntariado de Manos Unidas en Almería recibía de manos del Prelado almeriense el envío de frenar la desigualdad con diversos eventos programados en la próxima semana.

La campaña será presentada de forma oficial el próximo martes, 7 de febrero, en el auditorio San Juan Pablo II (Casa sacerdotal) por el misionero D. David González Alarcón. Durante toda la semana, la Delegación diocesana, acompañada del misionero, animará la campaña en colegios e institutos. El viernes 10, día del ayuno voluntario, muchas parroquias han organizado la “Cena contra el hambre” en el que se sirve pan, agua y aceite y se dona el importe de una cena normal.

El sábado 11 tendrá lugar un encuentro misionero con todos los grupos scouts de la diócesis en la parroquia del Espíritu Santo de Almería.  Ya el fin de semana, 11 y 12 de febrero se llevará a cabo la colecta en las distintas parroquias para los distintos proyectos de desarrollo que Manos unidas Almería va a financiar.

Mostrar más

Ver este artículo en la web de la diócesis

Mons. Rafael Zornoza cumple 17 años de su ordenación episcopal

0

Monseñor Rafael Zornoza cumple hoy 17 años desde que recibió la ordenación episcopal el 5 de febrero de 2006 de manos de D. Joaquín María López de Andújar y Cánovas del Castillo.

GASTARSE Y DESGASTARSE POR LA SALVACIÓN DE LAS ALMAS ES EL LEMA DE SU ESCUDO EPISCOPAL

Su lema ‘Impendam et Superimpendar’ (Muy gustosamente me gastaré y desgastaré hasta dar la vida por vosotros).

El escudo episcopal de D. Rafael Zornoza, combinan las armas de devoción y de linaje, centrando el Cordero de Dios y presidido por la estrella, signo de la Virgen María. Y como instrumento musical, un arpa, muestra la mezcla de inspiración y esfuerzo para hacer arte y belleza, pues el obispo diocesano tiene una gran devoción musical.

El Cordero es uno de los símbolos más populares de Cristo. Es la víctima degollada que nos salva en la cruz. Triunfante, está situada sobre los cuatro ríos del paraíso, que se homologan en los cuatro evangelistas. La vida material y la vida eterna brotan de Él.

La Estrella, de ocho picos recuerda el octógono emparentando con la nueva creación y la resurrección.

El Arpa representa el salterio, a David, la oración, la unión entre el mundo celeste y el terreno. Simboliza la tensión sobrenatural y el amor que crucifica al hombre. Es el signo de la comunión que une los diversos carismas en la búsqueda de la armonía.

NOMBRAMIENTO COMO OBISPO DE CÁDIZ Y CEUTA

Fue ordenado sacerdote el 19 de marzo, día del Santo Patriarca San José, del año 1975 siendo destinado como vicario a la parroquia de San Jorge, de la que en el 1983 sería nombrado párroco acometiendo el impulso de la pastoral juvenil, matrimonial y vocacional, labores que compaginó con su nombramiento de consiliario de Acción Católica potenciando los Cursillos de Cristiandad.

Arcipreste del Arciprestazgo de San Agustín y miembro elegido para el Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Madrid desde 1983 hasta que abandona la diócesis. Es Licenciado en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, donde también realizó los cursos de doctorado.

Como sacerdote preocupado por la evangelización de la cultura organizó eventos para el diálogo con la fe en la literatura e, incentivado por sus conocimientos musicales, decidió poner en marcha varios grupos musicales –acreditados con premios nacionales e internacionales–, participando en numerosos eventos musicales como director de coros aficionados y profesor de dirección coral. También no podemos omitir su papel como asesor en trabajos del Secretariado de Liturgia de la Conferencia Episcopal.

Fue en octubre de 1991 cuando acompaña como secretario particular al primer obispo  de Getafe al iniciarse la nueva diócesis, siendo elegido entonces  miembro del Consejo Presbiteral perteneció también al Colegio de Consultores.

Impulsa el nacimiento del nuevo seminario de la diócesis en 1992 del que es nombrado Rector en 1994, cargo que desempeñaría hasta 2010. Ha sido profesor de Teología en la Escuela Diocesana de Teología de Getafe, colaborando en numerosos cursos de verano como director habitual de ejercicios espirituales.

S.S. el Papa Benedicto XVI tuvo en consideración nombrarlo obispo titular de Mentesa y auxiliar de la diócesis de Getafe, siendo ordenado el 5 de febrero de 2006.

Su dedicación a la Formación Permanente de los sacerdotes fue en esa etapa una de las señas más destacadas, como también lo fue la gran dedicación la pastoral de juventud, creando medios para la formación de jóvenes cristianos, como la Asociación Juvenil “Llambrión” y la Escuela de Tiempo Libre “Semites”, que capacitan para esta misión con la pedagogía de actividades de tiempo libre, campamentos y actividades de montaña.

Impulsó las Delegaciones de Liturgia, Pastoral Universitaria y de Emigrantes, de importancia relevante en la Diócesis de Getafe además de diversas iniciativas para afrontar la nueva evangelización.

Es miembro de la Comisión Episcopal de Seminarios de la Conferencia Episcopal Española encargado actualmente de los Seminarios Menores– y a la Comisión Episcopal del Clero.

El 30 de agosto de 2011 se publicó su nombramiento por el Santo Padre Benedicto XVI como Obispo electo de Cádiz y Ceuta, tomando posesión de dicha diócesis.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Jornada Mundial del Enfermo 2023 y celebraciones en honor al beato Fray Leopoldo en Iglesia Noticia

0

Jornada Mundial del Enfermo 2023 y celebraciones en honor al beato Fray Leopoldo en Iglesia Noticia

En “Iglesia Noticia”, emitido el 5 de febrero de 2023, les hablamos de la celebración de la Jornada Mundial del Enfermo el próximo 11 de febrero con una Eucaristía convocada por la Pastoral de salud y la Hospitalidad Nuestra Señora de Lourdes, que tendrá lugar en la parroquia de San Agustín.

Asimismo, les informamos de la conmemoración de la festividad del beato Fray Leopoldo de Alpandeire el 9 de febrero en la parroquia de la Inmaculada y de las celebraciones en nuestra diócesis en honor a su patrón san Cecilio, entre otros temas de actualidad.

Incluimos el mensaje del arzobispo D. José María Gil Tamayo tras asumir la sede episcopal de Granada, al aceptarse la renuncia por parte de la Santa Sede presentada por Mons. Javier Martínez al cumplir los 75 años de edad.

El programa informativo «Iglesia Noticia» se emite los domingos de 9:45 a 10 horas, y puede escucharse posteriormente en www.archidiocesisgranada.es y en cope.es/granada

ESCUCHAR PROGRAMA

Ver este artículo en la web de la diócesis

Frenar la desigualdad está en tus manos. Carta del Obispo

0

Queridos diocesanos:

De nuevo, Manos Unidas nos llama a participar en la “lucha contra el hambre en el mundo”. Desde hace 63 años, esta Asociación de la Iglesia Católica en España, trabaja por concienciarnos sobre el grave problema de la pobreza y miseria en que viven millones de personas en todo el mundo y, a su vez, recauda fondos para llevar adelante -en los países más pobres- proyectos de promoción humana en orden al desarrollo integral de las personas más necesitadas.

Los datos de la pobreza en el mundo son demoledores. Según la FAO, 800 millones de personas pasan hambre en el mundo y 2.300 millones no tienen acceso a una alimentación adecuada. Se estima que, cada 9 segundos, muere una persona de hambre en el mundo.

La clave de esta situación está en la desigualdad. Mientras una parte de la humanidad vive en la opulencia, otra –la mayoría- ve su propia dignidad pisoteada y sus derechos fundamentales ignorados y violados. El resultado son millones de personas viviendo en situación límite.

Este año 2023, con el lema “Frenar la desigualdad está en tus manos”, se nos quiere hacer ver que la superación del hambre y la miseria  en el mundo depende de cada uno de nosotros. Sobre el tema en cuestión puede encontrarse amplia información en la Web: https://www.manosunidas.org/

Es verdad que, individualmente, no es mucho lo que podemos hacer. Pero, si nos unimos con otros y participamos en esta lucha, apoyando a instituciones como Manos Unidas, muchas personas podrán salir adelante y llevar una vida digna. Siempre es verdad aquello de: “muchos pocos, hacen mucho”.

Como nos dicen desde Manos Unidas: “Necesitamos tus manos. Todas las manos suman, todas cuentan y todas pueden ayudar para hacer de este mundo un lugar más humano, equitativo y justo para todos. Combatir la desigualdad no es un reto imposible. Es hora de actuar”.

Como cristianos, no podemos olvidar las palabras de Jesús: “Tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme… En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis” (Mt. 25, 35-36.40). No podemos ser indiferentes ante nuestros hermanos necesitados. El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado (cf. Rom. 5,5) y es ese amor es el que nos impulsa a ser instrumentos de Dios en favor de los demás.

En cualquier momento podemos colaborar, bien como voluntarios en Manos Unidas o en otras instituciones que luchan contra el hambre en el mundo. También, como viene ocurriendo desde hace 63 años, el segundo fin de semana de febrero, en todas las parroquias se hace la colecta para ayudar a los proyectos que Manos Unidas realiza en los países más pobres del planeta. Proyectos orientados a la producción de alimentos, a la salud, a la promoción del empleo, a la formación de las personas, a la protección de las personas más vulnerables…

También se nos invita a que el viernes día 10 de febrero, o cualquier otro día que elijamos, pongamos en práctica el “Día de ayuno voluntario”. Una expresión mediante la cual se nos invita a llevar una vida más austera, a no gastar en cosas superfluas, y a destinar lo que ahorramos para ayudar a quienes carecen de lo necesario para vivir.

Manos Unidas trabaja todo el año contra el hambre en el mundo. En cualquier momento podemos unir nuestras manos con otros y luchar contra el hambre, la pobreza y la desigualdad. Podemos hacerlo directamente en: [bizum 33439]. El trabajo por la justicia nos incumbe a todos. Sí, “Frenar la desigualdad está en tus manos”.

† Bernardo Álvarez Afonso

Obispo Nivariense

Ver este artículo en la web de la diócesis

«Caminando en esperanza», Mensaje del obispo de Guadix para la Jornada Mundial de la Vida Consagrada 2023

0

«Caminando en esperanza», Mensaje del obispo de Guadix para la Jornada Mundial de la Vida Consagrada 2023

 

«Caminando en esperanza»

 MENSAJE CON MOTIVO DE LA JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA 2023

Queridos todos:

Coincidiendo con la Fiesta de la Presentación del Señor en el templo, el próximo día 2 de febrero, la Iglesia celebra la XXVII Jornada Mundial de la Vida Consagrada. Es una ocasión para unirnos todos los cristianos en oración por los consagrados al Señor y para agradecer la vocación y misión de quienes entregan su vida a Dios desde su consagración apostólica y contemplativa, componiendo un rico y bello mosaico de carismas que engrandecen a la Iglesia. En nuestra Diócesis, los consagrados son un regalo precioso del Señor que nos ayudan a caminar en esperanza.

Los consagrados han escuchado la llamada del Maestro para seguirle e imitarlo en su vida pobre, obediente y casta. Viviendo en pobreza están, como Cristo, junto a los pobres. Se entregan al Señor virginalmente y son libres para amar a todos. En el ejercicio de la obediencia nos enseñan a buscar siempre la voluntad del Señor. Todo para ser sólo de Cristo, siendo testimonio de esta pertenencia profética para el mundo, que vislumbra la Vida nueva del cielo.

Desde octubre del año 2021, a propuesta del Papa Francisco, la Iglesia universal sigue embarcada y avanzando en la preparación del Sínodo de los Obispos, en su XVI Asamblea General Ordinaria, que tendrá lugar en el próximo mes de octubre. En este contexto sinodal y en un espíritu de encuentro, diálogo y comunión de todos los bautizados, la Conferencia Episcopal Española nos propone como lema para esta Jornada Mundial de la Vida Consagrada: Caminando en esperanza.

El término “camino” es muy empleado en la Sagrada Escritura para referirse de manera simbólica al proceso espiritual que experimenta nuestra vocación y misión como testigos de Cristo Resucitado, que es el Camino. Comienza con nuestro bautismo y se irá desarrollando a lo largo de toda nuestra vida. En un momento concreto hemos experimentado la llamada de Señor y su envío para una determinada misión. Pero la vocación y la misión recibidas exigen una respuesta diaria y una renovación continua. El camino se hace caminando, actualizándolo y renovándolo día a día.

El camino en el proceso vocacional y misionero pasa por diferentes etapas y atraviesa gran variedad de circunstancias, que nos ayudan a crecer y a madurar. Algunas de ellas conllevan cansancios, temores, dudas, sufrimientos, los bien conocidos y llamados momentos de crisis. Es ahí donde podemos tener la tentación de detenernos, de abandonar o de retroceder, como lo sucedió al pueblo de Dios en su travesía por el desierto durante cuarenta años (Números 14, 2). Pero los desiertos particulares son parte del camino, como humanidad a la que pertenecemos y como personas que somos. Los últimos sucesos acaecidos a nivel mundial lo ratifican: la pandemia, la guerra de Ucrania, la crisis energética o la crisis económica, y otras heridas personales y sociales que arrastramos del pasado y que nos quieren secuestrar en el pesimismo y la negatividad. La experiencia personal de la muerte de un ser querido, la enfermedad, el fracaso, la crisis de vocaciones, el alejamiento de Dios de la sociedad, el envejecimiento de nuestras comunidades u otras vivencias, nos pueden sumergir en un periodo de confusión y de tristeza. Ante tantas preguntas en medio de la crisis, la fe nos muestra una misma respuesta, el único camino resucitado: la Esperanza. Queridos consagrados, no os dejéis nunca secuestrar por la desesperanza.

Para no dejar de caminar necesitamos la Esperanza, virtud teologal esencial junto a la fe y a la caridad, imprescindible en quien desea no frenarse ni detenerse en las dificultades, para seguir sin dejar de caminar con firmeza y paciencia. La esperanza nos levanta de la comodidad del presente, nos rescata de la nostalgia del pasado, nos da la fuerza para afrontar el futuro, volcándonos en nuevos proyectos, en la búsqueda de soluciones ante los problemas y retos en la construcción de una Iglesia que brille cada vez más con la luz de Cristo: “La esperanza es otra cosa, no es optimismo. La esperanza es un don, es un regalo del Espíritu Santo y por esto Pablo dirá: ‘Nunca defrauda’. La esperanza nunca defrauda, ¿por qué? Porque es un don que nos ha dado el Espíritu Santo” (Papa Francisco, homilía en la Casa Santa Marta, 9-9- 2013).

Como nos insinúa el Papa, la Esperanza es algo más que una simple actitud ante la vida, o una especie de valor y buen ánimo que se cultiva en el corazón para sobrellevar las vicisitudes y tribulaciones que puedan presentarse en el camino. Para San Pablo, la Esperanza de los creyentes es una persona, es Cristo: “Pablo, apóstol de Cristo Jesús por disposición de Dios nuestro Salvador, y de Cristo Jesús, nuestra esperanza, …” (1 Timoteo 1, 1).

El cartel de esta jornada nos muestra la fotografía de un rosetón o vidriera que representa a la Iglesia y en la que aparecen un grupo de consagrados, vestidos de diferentes maneras, expresando la variedad de los carismas y misiones. Esta variedad de vocaciones, formas de vida, pensamientos, procedencias, etc. podrían suponer, de entrada, un conflicto. Sin embargo, la pluralidad, cuando se deja traspasar por la luz del Espíritu Santo, se convierte en la unidad que ilumina las vidas de los demás, a través de las buenas obras. Los consagrados están llamados a iluminar con esperanza el camino de todo cristiano y a mostrarnos una nueva manera de hacer ese camino de la fe: camino de comunión en la riqueza de la diversidad, verdadera esperanza en un mundo y en unos tiempos en los que necesitamos verdaderos testigos de comunión y de esperanza.

Demos gracias a Dios por la luz que nos llega a través del testimonio de los consagrados que se entregan y se vuelcan en la oración y en el arte de enseñarnos a caminar con esperanza , a través de sus trabajos y servicios en la caridad a los mayores y enfermos, a los niños y jóvenes que se forman en colegios y universidades, a los emigrantes y transeúntes, familias y personas vulnerables, indicándonos con sus vidas que el mundo querido por Cristo es posible.

En nuestra oración y agradecimiento, de una manera muy especial, tengamos presentes a todas las familias de consagrados que el Señor ha regalado a la Iglesia y, particularmente, a los que hacen su camino con nosotros y trabajan en nuestra diócesis de Guadix. Agradezco a la Presidenta de Cónfer y a su equipo su trabajo para fomentar la unidad, la comunión en la diversidad de carismas, trabajando juntos en nuestra diócesis. Pidamos por sus necesidades, para que nunca pierdan la esperanza y sepan ser luz firme en medio de nuestro mundo. La Iglesia y el mundo os necesitan. Oremos por los jóvenes para que se dejen enamorar por el Señor y quieran consagrar su esperanza al Dios de la Vida. Quiero dar la bienvenida a las nuevas congregaciones religiosas que están presentes en nuestro territorio diocesano; y animo a todas las comunidades y a los consagrados a no dejar de caminar juntos con esperanza, sembrando con su fidelidad sendas seguras de dignidad y amor al Señor en nuestra Iglesia diocesana de Guadix.

¡Felicidades, queridos consagrados! Con mi afecto y bendición

+Francisco Jesús Orozco Mengíbar

Obispo de Guadix

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Los niños ayudan a los misioneros desde la parroquia del Sagrario, en Guadix

0

Los niños ayudan a los misioneros desde la parroquia del Sagrario, en Guadix

El pasado 15 de enero, la Iglesia celebraba el día de la Infancia Misionera con el lema «Uno para todos y todos para Él». Después de las vacaciones navideñas en la Parroquia del Sagrario, junto al grupo de catequistas, nos pusimos manos a la obra para sensibilizar y colaborar en esta campaña.

Se trabajaron los temas en el grupo y se colaboró con una pequeña aportación por parte de cada uno de los niños, recortando, coloreando y construyendo la tradicional hucha para hacer una cuestación solidaria en sus familias.
Después, lo presentamos ante el altar de la Parroquia, como ofrenda que hacemos a Dios para que llegue a aquellos niños que no tienen lo necesario para vivir. Es una pequeña aportación y un trabajo de sensibilización importante para buscar un mundo más sensible a las necesidades de los demás.
Alfonso J. García Martos
Vicario Parroquial

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Don Sebastián bendice una imagen de la Virgen de la Cabeza en la parroquia de Las Casillas

0

Una mañana de sábado dedicado por completo a la Virgen. Porque como cada sábado en la Iglesia, la Madre anuncia, el domingo. Una mañana de sol y de luz en la Sierra de la Caracolera de Martos.

Nuestro Obispo, Don  Sebastián, llegaba a las 12 del mediodía a la Parroquia de San José, en la localidad de Las Casillas

Recibido por varios sacerdotes y fieles del pueblo, el Obispo estuvo hablando y saludando al pueblo antes de entrar al Templo parroquial. Sorprendido por la belleza de la Casa parroquial recién pintada y la fachada del Templo.

Después de rezar ante el Sagrario, valoró mucho la limpieza, el orden y la belleza de la remodelación de los espacios celebrativos del presbiterio: Mesa de altar, ambón, credencia, sede y Sagrario.

La celebración de la Santa Misa comenzó a las 12,30h con los cantos del coro Parroquial de S. José, que han cantado a la Virgen de la Cabeza por Sevillanas y fandangos.

El Obispo manifestó su alegría y emoción al ser esta la primera imagen de la Santísima Virgen de la Cabeza que ha bendecido para el culto público y la veneración de los fieles.

En su homilia, sentida, cercana y ungida ha recordado como, «… la Virgen siempre nos lleva, a su Hijo Jesús, nuestro Señor”; Y desde la Palabra de Dios nos ha invitado “a ser sal  y luz de la tierra”. En este sentido, les ha dicho a los fieles congregados, “y si algún día se apaga la luz de nuestra vida, la Virgen siempre tiene la fuerza y el poder de volvernos a encender con el fuego del Espíritu Santo «.

El rito de la bendición ha sido solemne y emotivo, y ha emocionado a los Casilleros.  Bendecida la Imagen, se la incensado y encendido las velas, como signo de que ya se puede venerar y rezar públicamente a la Imagen.

Ha sido el escultor D. Antonio Parras, el encargado de encender las velas que iluminan la talla que ha salido de sus manos, como don y regalo para, el pueblo de Dios.

El Himno de la Morenita una vez, impuestas las coronas, ha  resonando con fuerza en el Templo Parroquial.

Y por supuesto los ¡vivas a la Virgen de la Cabeza!, continuos y sentidos.

La Santa Misa se ha celebrado en un ambiente muy piadoso y ungido, un recogimiento

que caracteriza a la buena gente  del Pantano.

Al terminar la Santa Misa el Obispo ha, saludado a todos los feligreses en la puerta del Templo

y ha conversado con muchos.

Antes de despedirse de esta comunidad, Don Sebastián ha visitado a una enferma de la parroquia que está postrada en la cama y al terminar la actividad pastoral ha comidos con  los siete sacerdotes concelebrantes y con los dos seminaristas que han participado.

Ha sido una comida en la Casa Parroquial como hermanos y amigos, como auténtica familia. El Obispo ha recibido varios, regalos sencillos pero con inmenso cariño.

La Santísima Virgen de la Cabeza ha quedado entronizada en una hornacina del Templo Parroquial.

Miguel José Cano
Párroco de Las Casillas

Ver este artículo en la web de la diócesis

Vera recupera parte de su legado cristiano.

0

La reapertura de la Ermita de san Ramón ha supuesto un momento inolvidable para la Parroquia de Vera y la Archicofradía de Jesús. Después de casi dos años de obra la ermita vuelve a recuperar su esplendor gracias a la colaboración de instituciones públicas y privadas. Sin embargo, lo más importante, ha sido el enorme esfuerzo llevado a cabo por los cofrades de esta agrupación de fieles que se cuenta entre las más antiguas de la diócesis.

Desde 1730 la Archicofradía es la encargada de velar por el patrimonio y el mantenimiento de este edificio, emblema de la población levantisca. En el interior de este templo se llevan a cabo la mayoría de los actos de culto de esta hermandad siendo también uno de los focos centrales de la piedad popular veratense. Así lo hizo notar Don Antonio, el Obispo Diocesano, que quiso unirse a esta jornada festiva presidiendo la misa en la tarde del viernes tres de febrero. “Lo importante – señaló el Obispo- es mantener vivo el edificio que es la comunidad cristiana que se reúne en esta casa de oración”.

Después de la misa, concelebrada por el párroco y los distintos sacerdotes que en los últimos años han estado vinculados a la hermandad, tuvo lugar un ágape para los hermanos de la cofradía. El cariño con el que se ha trabajado en esta rehabilitación es inmenso y ha enriquecido uno de los tesoros más grandes que la piedad popular tiene en nuestra provincia. Desde ahora Vera vuelve a contar con uno de sus pulmones de espiritualidad.

Mostrar más

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.