La localidad festejó el Día de Andalucía con este acontecimiento que pasará a la historia de la localidad
El pasado martes, 28 de febrero, Día de Andalucía, será un día para la historia de Villa del Río y los villarrenses. Quedará escrito, documentado y en la memoria, el acto de entrega del bastón de mando a Nuestra Señora la Virgen de la Estrella Coronada, a cargo de Emilio Monterroso, alcalde de Villa del Río; Isabel Pérez Aguilar, presidenta de la hermandad de la Virgen de la Estrella; y Josefina Polo Cerezo, camarera mayor de la hermandad. Se consuma así el acuerdo de Pleno Ordinario de 26 de enero de 2023 se acordó otorgar a Ntra. Sra. La Virgen de la Estrella Coronada la distinción, con carácter excepcional, de Alcaldesa Perpetua y Honorífica del Municipio de Villa del Río. Se inició a petición de la Hermandad de la Virgen de la Estrella Coronada y a propuesta del Alcalde, Emilio Monterroso Carrillo, fue aprobada. Esta distinción se le concede por la gran devoción e interés que despierta desde su «aparición» en 1495 hasta nuestros días, siendo un referente para todos los villarrenses, tanto dentro como fuera de la localidad.
La entrega del bastón de mando se llevó a cabo durante la misa, celebrada en el santuario de la Virgen, que fue oficiada por Manuel Tirado, párroco de Villa del Río, y José Ángel Moraño, vicario episcopal del Valle del Guadalquivir.
El Obispo acompañó al grupo de personas sordas en el V retiro espiritual que celebran
El Convento de Santo domingo de Scala Coeli acogió del 24 al 26 de febrero, el V Retiro espiritual con la Pastoral de Sordos y Sordociegos de Córdoba, un colectivo de personas de la provincia de Córdoba cuyo objetivo principal es reunirse y compartir vivencias a la vez que reciben formación espiritual.
Casi una veintena de personas acudieron a esta cita en la que estuvo presente el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, quien acudió a celebrar la santa misa y animó a los presentes a vivir y profundizar en su fe. Por su parte, el colectivo manifestó al Obispo la necesidad de recibir formación religiosa con la ayuda de intérpretes y pidió que estos se incluyan en diferentes parroquias de Córdoba y con horarios distintos, para así poder participar en las celebraciones eucarísticas. Asimismo, propusieron la posibilidad de impartir cursos con intérpretes de lengua de signos para poder crear grupos de catequesis y confirmación, tanto para mayores como para niños.
Junto a los participantes en este retiro estuvo el Padre Juanjo, sacerdote sordo que habló a los presentes del Perdón, de la resurrección de Jesús y de la importancia del cariño y del amor.
El segundo domingo de Cuaresma nos trae el evangelio de la transfiguración del Señor en el monte Tabor. Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a Juan y subió con ellos a un monte alto, como de retiro espiritual. Un retiro comunitario, dedicado a la oración, que constituyó para los apóstoles una experiencia inolvidable.
El Papa Francisco ha tomado esta escena evangélica de la transfiguración para el mensaje de Cuaresma de este año 2023, subrayando la ascesis comunitaria de la cuaresma, en el clima sinodal en el que nos encontramos y marcando el punto de luz que supone para el santo Pueblo de Dios el encuentro con Jesucristo lleno de luz, que ilumina nuestras vidas.
La liturgia de la Iglesia nos presenta esta escena para indicarnos el camino de la vida cristiana y animarnos en la tarea de la ascesis y del esfuerzo por llegar a la cima. Ciertamente, el camino cuaresmal, como el camino de la vida, está lleno de fatigas. Todo ascenso a la cumbre supone una superación, pero vale la pena subir con Jesús a esa cumbre, porque él nos va a revelar su rostro, su identidad, su misión.
No vamos solos, como no vivimos solos en el camino de la vida. Dios no ha querido salvarnos aisladamente, sino formando un pueblo, una comunidad. Los discípulos no van solos, además de Jesús, van en grupo.
Llegados a la cumbre, Jesús ilumino la vida de sus discípulos, dándose a conocer él mismo, mostrándonos su identidad divina. Su rostro resplandeció como un rayo de luz deslumbrante, sus vestidos eran refulgentes, como transparentando anticipadamente en su carne la gloria del resucitado. Y una voz del cielo nos lo presenta: Este es mi Hijo, escuchadle.
Dios habla de muchas maneras al corazón del hombre, pero en su Hijo nos lo dice todo, y ya no tiene más que decirnos. Por eso nos manda escucharle. La Cuaresma sea tiempo de escucha de Jesús, de su palabra, de su vida. El seguimiento de Jesús supone conocerle cada vez más, haciendo nuestras sus enseñanzas y su misma vida. La Palabra de Dios es alimento del alma, a ella volvamos continuamente.
Pero el retiro en el monte Tabor no es un fin en sí mismo. Esa experiencia tan gozosa, tan luminosa, tan estimulante es para afrontar la vida que continúa. Jesús, terminado ese retiro en el Tabor, comenzó su camino a Jerusalén, a donde iba a consumar su entrega de amor, donde iba a vivir la pasión y la cruz, para culminar en la resurrección.
La experiencia de la Cuaresma y de la vida cristiana no es una carrera interminable de obstáculos. La ascesis y el esfuerzo encuentran estímulo si vemos clara la meta. La Cuaresma es preparación para la Pascua. La luz de la resurrección del Señor atrae nuestro corazón y nuestra vida, indicándonos cuál es la meta: ser transfigurados nosotros como Jesucristo, resucitar con él a una nueva vida.
Otra vida es posible, otra vida en la que superado el pecado, vivamos la gracia en plenitud. Otra vida en santidad y gracia ante Dios y ante los hombres. Por eso, vale la pena el esfuerzo y la ascesis cuaresmal, porque los rayos de su luz deslumbran nuestra vida y nos atraen como la mariposa gira y gira en torno a la luz, sin poder apartarse. Vale la pena cortar nuestros vicios, vale la pena tomar determinación de no volver a pecar, vale la pena ordenar nuestra vida según Dios. La fuerza para esta decisión nos viene de la cruz y de la resurrección. Vivamos intensamente el tiempo de Cuaresma que nos introduce en la Pascua del Señor.
Nació el dos de noviembre de 1931 en Almería, en una familia cristiana formada por el matrimonio de José y Amalia, donde comenzó a caminar en la fe.
Recibió el diaconado el 19 de diciembre de 1953 de manos del Obispo D. Alfonso Ródenas García, quien, en el Santuario de la Virgen del Mar, el 12 de junio de 1954 le ordenó presbítero junto a otros diez compañeros de seminario.
En sus primeros años de sacerdocio, Don Carlos fue Superior del Seminario menor de la Inmaculada y a la vez Capellán del Noviciado de las Siervas de los Pobres hasta 1970. Ayudó a muchos a crecer en la fe y a responder al Señor en la vocación sacerdotal, junto al recordado Padre Méndez o al bendito Padre Ángel Haro. Al mismo tiempo, cuidaba con los seminaristas la atención pastoral de San José, cuando aún era un pequeño pueblo de pescadores, Ruescas y Barranquete, en Níjar.
Acompañó en aquellos años como consiliario diocesano a la JOC y a la HOAC antes del concilio Vaticano II así como en el sector de Medios independientes de Acción Católica. Su apuesta por los pobres y necesitados siempre fue concreta, siendo consiliario diocesano de “Manos Unidas Campaña contra el Hambre” desde 1966 a 1990.
Por otro lado, desempeñó el oficio de secretario particular de los Obispos diocesanos D. Ángel Suquía Goicoechea y de D. Manuel Casares Hervás, ayudando también en esta tarea al Obispo D. José Méndez Asensio y a D. Rosendo Álvarez Gastón en los inicios de su pontificado a su llegada a la diócesis.
También fue profesor de Religión en la Escuela de Maestría Industrial de 1971 a 1975 y Vice-Canciller del Obispado de 1973 a 1990 y Capellán del “Hogar Indalo” y del “Hogar Virgen del Mar”, siempre disponible para ayudar cuando un sacerdote estaba enfermo o una parroquia estaba temporalmente sin párroco.
Su cariño y cercanía a los fieles fue grande, sobre todo a los más sencillos. Para todos tenía una palabra de acogida, una sonrisa, un párroco entregado a sus feligreses. Así, desde 1971 a 1976 compartió la responsabilidad de crear la parroquia de Santa María de los Ángeles de Almería, volviendo a ella como Párroco desde 1990 a 1994. En ese intervalo fue Párroco de Santa María de Belén, de 1976 a 1990, trabajando con la etnia gitana, que le tenía gran aprecio. Le tocó suceder a los Padres Marianistas cuando tuvieron que marchar de la parroquia de San Juan Evangelista en 1994, donde fue también Consiliario de la Hermandad de Nuestra Señora de Las Angustias y del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y arcipreste del Arciprestazgo nº 1 de Almería de 2003 a 2008.
En sus últimos años residió en la Casa Sacerdotal “San Juan de Ávila”, siendo unos años Confesor de la comunidad de Concepcionistas Franciscanas (Las Puras) y Capellán de las mismas.
En sus Bodas de Oro sacerdotales el 12 de junio de 2004 dijo en su acción de gracias a Dios: “he intentado vivir una vida de entrega aunque me haya quedado a muchos “años luz”. El trato con los pobres y la gente sencilla ha llenado mi vida sacerdotal, aunque ellos me hayan hecho mucho más bien que yo les he podido hacer […] Nunca he intentado ser un buen funcionario que atienda a las personas encomendadas. No se si habré sido un buen ministro de la Eucaristía y del amor de Dios. Él me juzgará y confío en que lo haga con su misericordia más infinita”. Que Dios lo reciba en su reino de vida tras noventa y un años de vida cristiana y sesenta y ocho años de ministerio sacerdotal.
Desde la Delegación episcopal de Vocaciones, en colaboración con el Seminario, se ha organizado un Encuentro diocesano de monaguillos, para este tiempo de Cuaresma. Una jornada que se desarrollará el sábado 11 de marzo.
Un encuentro que está destinado a todos aquellos chicos y chicas que actualmente, en las parroquias, están ayudando en el servicio al altar. “Creemos que es bueno convocar varias veces durante el curso a los monaguillos, que también ellos puedan pasar una jornada de convivencia con los demás, con juegos, oración y formación en la Casa de la Iglesia”, asegura su Delegado, Pepe Navarrete. Y añade: “Después del encuentro de adviento que resultó muy bien, os animamos a participar a todos los monaguillos”.
El horario previsto será el siguiente:
10,30h. Acogida en la Casa de la Iglesia (Seminario)
11,00h. Dinámica de presentación y primera parte de trabajo
12,00h. Juegos
13,00h. Eucaristía (Capilla Mayor)
14,00h. Comida
15,30h. Segunda parte de trabajo
17,00h. Clausura del Encuentro con las familias.
Para la organización del encuentro, es necesario ponerse en contacto con el Delegado de Pastoral Vocacional, a través de un mensaje de whatshapp al teléfono 671 21 52 78, antes del día 7 de marzo.
Con el lema «Hermanos en la fe» la Iglesia celebra el domingo 5 de marzo el Día de Hispanoamérica. Una jornada para recordar especialmente a los sacerdotes españoles que han salido de sus diócesisde origen para colaborar con la Iglesia católica en Latinoamérica. Estos sacerdotes se agrupan en la Obra para la Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA).
Los sacerdotes de la OCSHA también hacen posible su tarea a través de la ONG «Misión América».
«Lírica de Cine» de Nieves Romero, actuará este domingo en el Hospital de Santiago, Palacio de Congresos y Exposiciones, con un fin solidario, la misión diocesana en Esmeraldas (Ecuador) y la misión trinitaria en Tsiroanomandidy (Madagascar),
El apoyo de la Delegación de Misiones de nuestra Diócesis de Jaén, de nuestros sacerdotes de Úbeda, de la Unión de Cofradías y del Excelentísimo Ayuntamiento ha sido de gran valor. A día de hoy las 304 entradas del aforo se han agotado para el próximo
No nos podemos olvidar de las personas y empresas que han colaborado con sus generosos donativos, que junto con la venta de las entradas, harán que se ayudar en las necesidades más importantes de las comunidades en las dos misiones.
Por otra parte, las colectas de los Arciprestazgos de Mágina y Jaén de este domingo van dirigidos al Día de Hispanoamérica.
Mensaje del Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina
Como cada año, el presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, cardenal Marc Ouellet, firma una carta dirigida aMons. Francisco Pérez González, presidente de la Comisión Episcopal para las Misiones y Cooperación con las Iglesias, y a todos los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos españoles que trabajan como misioneros en tierras latinoamericanas.
El Día de Hispanoamérica, resalta el cardenal en este escrito, «es un momento particular que nos ayuda a cobrar conciencia de todo el bien recibido, tanto en el «nuevo mundo» como en España, a través de la acción evangelizadora de la Iglesia durante cinco siglos«. Un bien que «se experimenta tanto en los evangelizados como en los evangelizadores» porque «la experiencia misional frecuentemente nos enseña que el evangelizador resulta evangelizadode manera sorprendente y por las vías más inesperadas«.
Para el cardenal Ouellet, Hispanoamérica «es una experiencia providencial» que «muestra de manera pluriforme que una misma fe transforma, purifica y eleva a los más diversos pueblos«. Una experiencia que «tiene muchos elementos y riquezas» entre los que destaca «la fraternidad peculiar entre personas, familias y comunidades que nace tras la evangelización del nuevo mundo».
«En efecto, -continúa- sin caer en un fácil optimismo antropológico o cultural que pudiera presentar a Hispanoamérica como lugar de realización de una fraternidad sin mácula, el hecho histórico es que la evangelización inculturada de los más pobres y marginados permitió en el siglo XVI que los grupos que se encontraban heridos y antagonizados iniciaran un proceso lento —insisto, jamás perfecto— de reconciliación social y mestizaje».
También señala que «la lógica de la espada fue como corregida y reorientada por el testimonio de muchos de los primeros evangelizadores y, principalísimamente, por la milagrosa aparición de la Virgen santa María de Guadalupe a san Juan Diego en el cerro del Tepeyac en 1531«. Y añade, «el anuncio explícito de Jesucristo a través de la milagrosa imagen y del relato que conocemos como Nican Mopohua, se realizó en clave de misericordia, de acogida, de verdadero abrazo a todos, sin excepción. Indígenas y españoles cayeron de rodillas ante una maternidad común que los hermanó y los reconcilió sorprendentemente«.
El cardenal cardenal Ouellet recuerda la iniciativa del papa Francisco de realizar un «novenario intercontinental guadalupano», en el que las Iglesias particulares del continente americano, de Filipinas, de Portugal y de España sean invitadas a descubrir en Guadalupe un camino educativo para la conversión del corazón, la inculturación del evangelio, la redignificación de la mujer, la opción preferencial por los más pobres y el significado verdadero de la sinodalidad como dimensión dinámica de la comunión eclesial«.
La Comisión Episcopal para las Misiones y la Cooperación con las Iglesias de la Conferencia Episcopal Española, al escoger como lema del Día de Hispanoamérica la expresión Hermanos en la fe, «no podría insertarse mejor en esta dinámica de preparación jubilar».
El escrito termina invocando a la Virgen Santa María de Guadalupe para que «nos regale la gracia de un corazón abierto y generoso para poder vivir como hermanos reconciliados y para sanar cualquier forma de fractura en nuestras familias y en nuestras sociedades».
En datos
Actualmente hay 157 sacerdotes que han salido de sus diócesis para unirse a la Obra para la Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA) en 19 países de América Latina. Perú es el país con mayor número de sacerdotes españoles, 44. Este último año un sacerdote de Córdoba ha iniciado su labor pastoral en Moyobamba (Perú) y otro de Toledo en Maldonado-Punta del Este-Minas (Uruguay).
5 de estos sacerdotes han celebrado sus bodas de oro y 4, las de plata. También ha celebrado sus bodas de plata episcopales un obispo español que ejerce su ministerio en América Latina.
La OCSHA invita a colaborar con su labor a través de la oración y la ayuda económica. Gracias a estas ayudas el año pasado se recaudaron65.560,65 euros. De estos, 62.689,16 son aportaciones de las diócesis. Los 2.871,49euros restantes, se han recaudado de otras donaciones.
El segundo domingo de Cuaresma nos trae el evangelio de la transfiguración del Señor en el monte Tabor. Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a Juan y subió con ellos a un monte alto, como de retiro espiritual. Un retiro comunitario, dedicado a la oración, que constituyó para los apóstoles una experiencia inolvidable.
El Papa Francisco ha tomado esta escena evangélica de la transfiguración para el mensaje de Cuaresma de este año 2023, subrayando la ascesis comunitaria de la cuaresma, en el clima sinodal en el que nos encontramos y marcando el punto de luz que supone para el santo Pueblo de Dios el encuentro con Jesucristo lleno de luz, que ilumina nuestras vidas.
La liturgia de la Iglesia nos presenta esta escena para indicarnos el camino de la vida cristiana y animarnos en la tarea de la ascesis y del esfuerzo por llegar a la cima. Ciertamente, el camino cuaresmal, como el camino de la vida, está lleno de fatigas. Todo ascenso a la cumbre supone una superación, pero vale la pena subir con Jesús a esa cumbre, porque él nos va a revelar su rostro, su identidad, su misión.
No vamos solos, como no vivimos solos en el camino de la vida. Dios no ha querido salvarnos aisladamente, sino formando un pueblo, una comunidad. Los discípulos no van solos, además de Jesús, van en grupo.
Llegados a la cumbre, Jesús ilumino la vida de sus discípulos, dándose a conocer él mismo, mostrándonos su identidad divina. Su rostro resplandeció como un rayo de luz deslumbrante, sus vestidos eran refulgentes, como transparentando anticipadamente en su carne la gloria del resucitado. Y una voz del cielo nos lo presenta: Este es mi Hijo, escuchadle.
Dios habla de muchas maneras al corazón del hombre, pero en su Hijo nos lo dice todo, y ya no tiene más que decirnos. Por eso nos manda escucharle. La Cuaresma sea tiempo de escucha de Jesús, de su palabra, de su vida. El seguimiento de Jesús supone conocerle cada vez más, haciendo nuestras sus enseñanzas y su misma vida. La Palabra de Dios es alimento del alma, a ella volvamos continuamente.
Pero el retiro en el monte Tabor no es un fin en sí mismo. Esa experiencia tan gozosa, tan luminosa, tan estimulante es para afrontar la vida que continúa. Jesús, terminado ese retiro en el Tabor, comenzó su camino a Jerusalén, a donde iba a consumar su entrega de amor, donde iba a vivir la pasión y la cruz, para culminar en la resurrección.
La experiencia de la Cuaresma y de la vida cristiana no es una carrera interminable de obstáculos. La ascesis y el esfuerzo encuentran estímulo si vemos clara la meta. La Cuaresma es preparación para la Pascua. La luz de la resurrección del Señor atrae nuestro corazón y nuestra vida, indicándonos cuál es la meta: ser transfigurados nosotros como Jesucristo, resucitar con él a una nueva vida.
Otra vida es posible, otra vida en la que superado el pecado, vivamos la gracia en plenitud. Otra vida en santidad y gracia ante Dios y ante los hombres. Por eso, vale la pena el esfuerzo y la ascesis cuaresmal, porque los rayos de su luz deslumbran nuestra vida y nos atraen como la mariposa gira y gira en torno a la luz, sin poder apartarse. Vale la pena cortar nuestros vicios, vale la pena tomar determinación de no volver a pecar, vale la pena ordenar nuestra vida según Dios. La fuerza para esta decisión nos viene de la cruz y de la resurrección. Vivamos intensamente el tiempo de Cuaresma que nos introduce en la Pascua del Señor.
Desde la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente en la Diócesis de Jaén, de la que forman parte Cáritas, CONFER, HOAC Jaén, el Secretariado diocesano de Pastoral del Trabajo, Acción Católica, el Secretariado de Migraciones, la Pastoral Penitenciaria y el Secretariado para la Pastoral Gitana, se ha organizado un Encuentro-Oración en la víspera del Día de la Mujer.
Este encuentro oración tendrá lugar a las 19 horas en la Plaza de Santa María de Jaén capital, el próximo martes, 7 de marzo. Se desarrollará bajo el lema: «#8M Igualdad y Dignidad: La precariedad se escribe en femenino» y tiene como fin sensibilizar sobre la precariedad laboral de muchas mujeres.
De la Fundación Casas Diocesanas de Acogida en Granada, con el patrocinio de Cáritas Granada.
La Hermandad de la Aurora ha entregado varias cajas con ropa y material deportivo (250 pantalones y 150 chándals completos) a La Casa “Madre de Dios” de la Fundación Casas Diocesanas de Acogida en Granada, con el patrocinio de Cáritas Granada. La acción de la Hermandad coordinada por la Vocalía de Caridad y con la colaboración desinteresada de la empresa granadina «Ropero» quiere ayudar a las personas que asiste diariamente La Casa “Madre de Dios” en sus necesidades básicas: sanitarias, psicológicas, y de inserción laboral y social para poder superar la situación de exclusión residencial. La donación está dentro de la campaña «Ayuda con tu Hermandad». Esta campaña estará activa hasta el 18 de marzo de 2023.
En la calle Varela nº20 se sitúa la Casa “Madre de Dios”, un “refugio” y un “abrigo cálido” para aquellas personas que llegan a sus instalaciones carentes de un lugar donde residir, o yendo aún más allá, de un verdadero hogar. Son 36 las plazas disponibles para residentes hombres mayores de 18 años que son recibidos y cuidados por un equipo humano de casi 50 personas, entre trabajadores y voluntarios. La asistencia que reciben los residentes por el tiempo que sea necesario dependiendo de las circunstancias de cada persona abarcan desde la atención a aspectos sanitarios, psicológicos, de cuidado personal, como de aprendizaje de la vida en común y la ayuda para la inserción laboral y social.En la actualidad están pasando por un periodo de dificultad económica y toda ayuda es poca para que puedan continuar con gran labor.
Este fin de semana se proyectará en multicines La Loma de Jaén capital la película, «El cielo no puede esperar». Esta cinta documental es la historia del joven beato, Carlo Acutis. Cuenta con el testimonio de personas de su familia, como su madre, de otros que lo conocieron y de muchos por los que este «santo del siglo XXI» intercedió ante Dios.
Los pases de esta película son: el viernes, a las 17: 45 horas; el sábado y domingo a las 16:15 horas.
El documental, dirigida por José María Zavala ofrece una decena de testimonios de enorme impacto de jóvenes, y no tan jóvenes, que han dado un vuelco a sus vidas por intercesión de Carlo Acutis; recorre también los hitos biográficos del joven beato, en parte recreados mediante escenas de ficción.
Carlo Acutis tenía dos grandes pasiones en la vida, la religión y la informática. A pesar de su juventud, decidió unir estos dos aspectos de su vida. El documental El cielo no puede esperar se sumerge en como creó una web en la que documentaba milagros de la Iglesia de todo el mundo. Sin embargo, la historia tiene un final triste, ya que murió por leucemia a los quince años. La Iglesia lo beatifico en el año 2020 por sus acciones en su corta vida.