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DÍA DEL SEMINARIO 2023 | “Aún con miedo me acercaba al sagrario y le preguntaba al Señor qué quería de mí, confiando y abandonándome en Él”

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DÍA DEL SEMINARIO 2023 | “Aún con miedo me acercaba al sagrario y le preguntaba al Señor qué quería de mí, confiando y abandonándome en Él”

 

Javier Garrido

Dos Hermanas (2000)

Seminarista del 2º curso del Seminario Metropolitano de Sevilla

¿Cómo surge tu vocación sacerdotal?

Mi vocación surge en el seno de mi parroquia, San Juan Pablo II, de la que soy feligrés desde la época de la caracola, puesto que es una parroquia de nueva creación. No obstante, un factor muy importante de mi vocación se da en mi hermandad, Los Negritos, de la que soy hermano desde que nací, donde recibí la Primera Comunión y donde di mis primeros pasos como cristiano, aprendiendo a rezar y a conocer la Eucaristía, gracias a los cultos y las tardes limpiando plata con mis amigos del Grupo Joven. En la adolescencia me inserté en la parroquia, San Juan Pablo II, ya que está frente a mi casa, allí recibí el sacramento de la Confirmación y viví mi juventud junto con el Grupo Joven que se formó a partir de la Confirmación.

Fue allí, en enero de 2020, un jueves eucarístico, en la capilla sacramental, en el tercer banco de la derecha, donde el Señor se comunicó conmigo a través de su palabra: “El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará”.

Desde ese momento, mi vida se paró, tuve que centrarme para saber qué tenía Dios pensado para mí y con la ayuda del Seminario y de los sacerdotes de mi parroquia, discerní qué hacer, pues tenía que dejar algunas cosas, como la carrera, mi parroquia, la que entonces era mi novia… Eran muchas las cosas que tenían que cambiar y aún con miedo me acercaba al sagrario y le preguntaba al Señor qué quería de mí y confiando y abandonándome en Él, poder seguir su voluntad, hasta hoy.

¿Cómo ha vivido tu familia la perseverancia con la que has vivido tu proceso de discernimiento?

Mi familia, cuando se enteró de la noticia, no la recibió con mucho agrado, no obstante, tampoco la rechazó, puesto que yo lo tenía más o menos decidido y sabía que al final lo iban a aceptar.

Entré en el seminario el septiembre de 2020. Al principio les chocó mucho, no obstante, tras dos años, van viendo que soy feliz y que es mi sitio, y ellos poco a poco, también están aceptando y disfrutando conmigo mi camino.

¿Cómo ha sido tu adolescencia siendo un joven católico? ¿Te has sentido juzgado alguna vez?

Estudié en colegios públicos y luego cursé dos años en la Universidad. Los católicos practicantes no éramos la mayoría, a muchos no les interesaba y otros iban en contra, pero siempre me han respetado, ya que yo trataba y hablaba de temas religiosos o cosas que me habían pasado con todo el mundo y más aún cuando tomé la decisión de entrar en el Seminario. A muchos les llamó la atención que un chaval de 22 años decidiese dar su vida por Cristo; es algo que muchos no comprendían ni entendían, pero al verme dos años después que soy el mismo, pero más feliz, se alegran y se interesan mucho, por temas que nunca antes hubiera pensado.

¿Cómo era tu vida antes de entrar al Seminario?

Antes de entrar en el Seminario mi vida era la vida de cualquier estudiante universitario. Por la mañana iba a clase de Relaciones Laborales y Recursos Humanos; por la tarde, algo de estudio, puesto que nunca me ha gustado mucho estudiar; y también algo de vida social. Lo que sí puede llamar la atención, es que por las tardes iba con frecuencia a Misa; ayudaba a Rafa, el sacristán de mi parroquia, y colaboraba con lo que hacía falta; daba catequesis con mis amigos, organizábamos campamentos y realizábamos voluntariados con Cáritas, pero como el resto de los jóvenes de mi edad, iba de viaje siempre que podía y salíamos a algunas discotecas.

Desde pequeño he sido hermano de la Hermandad de los Negritos, con la que tengo un gran vínculo y cariño; y en mi adolescencia me hice de la Agrupación de Fieles de Nuestra Señora de los Reyes y San Fernando, con la que sigo manteniendo relación, junto con mi parroquia.

Con respecto a tu vida en el Seminario Mayor, ¿es como esperabas?  

No tenía grandes ideas sobre lo que podía ser el Seminario, ya que nunca antes de sentir la llamada me planteé conocerlo o saber de él. Lo que sí he descubierto es lo bonito y complejo de la comunidad, compartir la oración, la Eucaristía y la toma de Ministerios, (lectorado, acolitado o las órdenes, diácono y sacerdote), con personas que no has elegido, sino que Dios te la pone en tu camino y vas viendo como crecemos.

La mayoría son más hermanos que compañeros; es muy emocionante cuando vas acompañando en el trayecto del Seminario y ves cómo están felices y te aumentan las ganas de seguir en tu camino, por supuesto, cogiendo la cruz de cada día, como dice Jesús en el Evangelio.

No todo es idílico, ya que son muchas las actividades que se llevan hacia adelante cada día y cada semana, son muchas las cosas que uno debe saber y debemos prepararnos bien para ponernos al servicio de todos el día de mañana. No es nada fácil, pero Dios siempre provee. Además, la convivencia a veces se hace especialmente única, pues son hermanos que matarías, pero a la vez lo volverías siempre a elegir para el camino que hemos emprendido.

¿Te identificas con algún pasaje bíblico en específico, por medio del cual sientes que Dios te habla directamente?

Uno de los pasajes que más me gusta es el pasaje de la pesca milagrosa (Jn, 21), donde me veo reflejado en la tristeza de los apósteles cuando vuelven a su vida diaria y sin Jesús nada funciona bien. Cuando Él irrumpe en el lago Tiberíades y se dan cuentan que  Jesús sigue con ellos, y en esa alegría desbordante de Pedro al ver al Señor resucitado que se tira al agua en su búsqueda para abrazarlo. También me interpela cómo Jesucristo le pregunta si le ama. Así, en los momentos más difíciles de mi día a día, una de las jaculatorias que más me repito es “Señor, tú que todo lo sabes, tú sabes que te quiero”, que me ayuda a salir de mí y confiar más en el Señor.

Cambiando de tema, ¿cuáles crees que son los principales desafíos a los que se enfrentan los futuros sacerdotes?

Los principales desafíos de los sacerdotes y de los que, si Dios quiere seremos sacerdotes algún día, será anunciar y llevar a Cristo a personas que están sedientas y necesitadas de Cristo y de su Iglesia, pero que no saben o piensan que es lo que necesitan. Precisamente será Cristo y su amor lo que más necesitan, para poder conseguir que todas las cosas que buscan en lugares equivocados encuentren sentido y así poder saciar su sed en Quien es la verdad y descubrir el sentido existencial que no sabían.

Además, un gran desafío, bajo mi punto de vista, saber acompañar a los jóvenes y adultos en el camino de la fe, en una sociedad donde el compromiso y la continuidad es difícil. Pero sabemos que no estamos solo; el Espíritu Santo abre las vías para poder conseguirlo, pues para alcanzar una vida en plenitud es necesario vivir la fe en comunidad.

Terminamos con una pregunta obligada: ¿Qué dirías a un joven que, como tú hace unos años, se plantease la vocación sacerdotal como opción de vida?

Que no tenga miedo, que confíe en el Señor, que se acerque al sagrario y desde allí le pregunte en sinceridad y libertad: “Señor, ¿qué quieres de mí? Que se cumpla tu voluntad”. Donde encuentre la paz, la paz que provenga de Dios, y con sinceridad, tome una decisión de manera valiente. Si no es tu sitio lo notarás y el Señor te pondrá el camino que debes seguir, pero si verdaderamente es tu camino, tu vocación, serás plenamente feliz y merecerá la pena dar la vida por Cristo.

 

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La actualidad diocesana en «Iglesia Noticia», en COPE Granada y COPE Motril

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En este programa de “Iglesia Noticia”, hablamos del Día del Seminario, que se celebra el 19 de marzo. También nos vamos hasta Órgiva, donde el 24 de marzo celebra la solemnidad del Santísimo Cristo de la Expiración, al que tiene devoción este pueblo alpujarreño. 

Del 25 de marzo también hablamos, entre otros temas. Ese día se celebra en el templo catedralicio la Eucaristía con la que se inician los actos conmemorativos en el V Centenario de la colocación de la primera piedra en la Catedral, además de iniciarse de forma solemne el pontificado del arzobispo D. José María. De la Jornada por la familia y del aniversario de Atarfe, ambos también el 25 de marzo, dedicamos espacio, entre otros asuntos.

«Iglesia Noticia» es el informativo diocesano de Granada, que se emite los domingos, a las 9:45 horas, en COPE Granada y COPE Motril. 

Escuchar programa

 

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Ya se está instalando, en la catedral de Guadix, la exposición The Mystery Man, que será inaugurada el 25 de marzo

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Ya se está instalando, en la catedral de Guadix, la exposición The Mystery Man, que será inaugurada el 25 de marzo

 

Ya se está instalando la exposición The Mystery Man en la Catedral de Guadix. Solo faltan 6 días para que se inaugure una de las exposiciones religiosas más esperadas del año, si no la que más. En Guadix estará 2 meses, hasta el 31 de mayo, y ya son muchos los que se han interesado desde otras provincias -Málaga, Jaén, Almería, Murcia…- para visitar la exposición y conocer el recinto que la alberga: la Catedral accitana. Guadix, que siempre ha sido foco de cultura, aún lo va a ser más a partir del 25 de marzo.

Ese 25 de marzo es el día de la Encarnación y, por tanto, el día de la Catedral de Guadix. No puede haber mejor día para la apertura de una exposición tan deseada en todo el mundo. Y no es un farol. Se estrenó hace unos pocos meses en Salamanca, donde la visitaron más de 70.000 personas, y ahora se inaugura en Guadix, la segunda sede que va a tener. De Guadix marchará al norte de Italia y después a varios países de América y de Europa. En Roma estará en el Jubileo del año 2025. Quizá, hasta que no pasen unos pocos años no vuelva a España. Por eso, la de Guadix es una ocasión única para ver esta exposición en torno al cuerpo que envolvió la Sábana Santa de Turín. Ya se pueden reservar las entradas en su página web, ahora con un precio especial de inauguración.

Como dicen en su web, en la exposición se puede recorrer una antología de 15 años de estudios sobre la Síndone de Turín. A lo largo de seis salas se desglosan los aspectos más importantes de uno de los grandes enigmas de la historia: ¿quién era el hombre de la Sábana Santa? Y se ofrece un recorrido histórico, artístico y científico sobre los estudios de la Síndone, su impacto en el mundo cristiano y en la representación de la imagen de Jesús, que hará viajar a través del tiempo y más allá de la ciencia. La experiencia culmina con una escultura hiperrealista, a tamaño real, basada en criterios científicos y forenses extraídos de la Sábana Santa, de la imagen de un hombre que pudo ser Jesús, tras su muerte. Por supuesto, también hay una reproducción de la Sábana Santa de Turín.

Esta exposición, en la Catedral de Guadix, tiene un aliciente especial. Los organizadores la han subtitulado “El Hijo visita a la Madre”. Y es que, junto a la exposición y esa imagen hiperrealista del cuerpo que envolvió la Sábana Santa, se podrá contemplar la imagen de La Piedad de Guadix, la mejor copia de la Piedad que hay en el mundo, hecha con mármol de Carrara, como la de Miguel Ángel en el Vaticano, que se puede contemplar de cerca y que provoca más que fascinación. Además, desde hace unas semanas, cada 30 minutos se puede disfrutar de un videomapping sobre la escultura, que ayuda a conocer parte de su historia, pero que suscita nuevas emociones aportadas por la luz, los colores y la música. La Piedad de Guadix ha dejado de ser solo una copia para convertirse en una obra de arte del siglo XXI, al menos cada 30 minutos.

La instalación de la exposición, a 6 días de la inauguración, ya está casi terminada. Ocupa varias salas de la Catedral de Guadix y del Museo diocesano, con grandes paneles, con la reproducción de la Sábana Santa, con la imagen hiperrealista del cuerpo que fue envuelto en ella, y con un videomapping de ese cuerpo, que se podrá contemplar en la cripta de la Catedral. Para la exposición se han recuperado, por tanto, espacios que hasta ahora no eran accesibles a los visitantes, lo que añade un atractivo más. Y, por supuesto, servirá para que muchos descubran, o redescubran, la Catedral de Guadix, pequeña, pero bien proporcionada, llena de belleza y de arte, que se señorea sobre la ciudad de Guadix. Los visitantes podrán gozar de esta experiencia subiendo, además a su campanario, donde hay un museo y las mejores vistas sobre la zona, asomándose y paseando por sus balcones.

Sin duda, no hay mejor lugar para contemplar la exposición The Mystery Man. Guadix es lo que tiene.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix

Catedral cartel Exposición The Mystery Man web

 

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Domingo IV de Cuaresma. Ciclo A. 19 de marzo de 2023

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Domingo IV de Cuaresma. Ciclo A. 19 de marzo de 2023

Jesús culmina su camino en Jerusalén, la última etapa de su misión y de su vida terrena. En este contexto final, él se va a revelar como la Luz del mundo para aquellos que son ciegos porque, al estar alejados de la fe, viven en la oscuridad.

Jesús realiza un signo mediante el cual un hombre ciego de nacimiento y sin expectativas de curación nace a una nueva vida al lavarse en el agua, símbolo del sacramento bautismal, para vivir en la libertad y la dignidad de su nueva identidad de hijo de Dios, y para dar testimonio del Señor.

El encuentro personal, su experiencia de sanación y el nacimiento a una nueva vida como discípulo del Maestro lo llevan a la fe en quien se revela como el Hijo de Dios y la Luz del mundo.

Los que han visto este hecho quedan interpelados y reaccionan de distintas maneras. Pero al ciego, ante todo, le importa lo que él ha vivido y experimentado al conocer de verdad a Jesús.

 

DESARROLLO

Un relato más, a modo de catequesis bautismal, nos sitúa en un nuevo encuentro de Jesús, en este caso el escenario es Jerusalén, con un ciego de nacimiento, es decir, sin posibilidad de curación. Los discípulos se interesan por este personaje anónimo y le preguntan al Señor sobre el origen de la ceguera que padece, porque, según la tradición religiosa judía, las enfermedades y desgracias de la vida se asociaban al pecado, bien cometido por el individuo en cuestión o por sus progenitores. La respuesta de Jesús revienta esta concepción del pecado y al mismo tiempo se presenta así mismo como la luz del mundo que vence a la oscuridad.

Jesús, con sus dedos, hace una masa de barro con tierra y con su saliva, y se la unta al ciego en los ojos, como acto de “sanación”; lo envía a lavarse a la piscina de Siloé, como gesto de “purificación”; y, entonces, el ciego recobra la vista, como gesto de “iluminación”. Así se expresa la gracia del bautismo sacramental en los nuevos miembros agregados a la comunidad cristiana.

Acto seguido, el ciego da testimonio de lo que le ha sucedido y del cambio que Jesús ha producido en él, que ha nacido de nuevo, en este caso a una vida en la luz y ya no en la oscuridad. De ser una persona pobre, marginal y oprimida, ha pasado a sentirse amado por Dios, que le ha dado la libertad, la dignidad y la resurrección para iniciar una nueva vida como discípulo del Señor. La vista que ha recibido es el símbolo de la fe.

Ante este hecho extraordinario y ante el testimonio del protagonista hay distintas reacciones por parte de los que lo escuchan: la de los vecinos, que son aquellos que tienen un conocimiento vago y superficial de Jesús, del que han oído cosas pero no les interesa nada más; la de los padres del ciego, que creen pero no dan testimonio, algo que es muy común en familias cristianas que se consideran creyentes pero no transmiten la fe a sus hijos ni la testimonian con sus palabras y obras; la de los fariseos, que se consideran los auténticos y los más coherentes creyentes, y, aunque han sido testigos de lo ocurrido, se cierran a la fe en Jesús porque los cuestiona a ellos; y la del ciego, que se interroga, cree y testimonia, confesando su fe en Jesús como el Señor, el Hijo de Dios, el Mesías, la Luz del mundo.

Aquí se nos describe el proceso de la fe, que parte de los conocimientos y costumbres que nos transmiten la familia, nuestro entorno más cercano y hasta la comunidad religiosa, pero que, hasta que no se hace experiencia de encuentro personal con Cristo nuestra vida no queda transformada ni nuestra fe se hace auténtica y testimonial.

 

Emilio José Fernández, sacerdote
http://elpozodedios.blogspot.com/ 

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IV Domingo de Cuaresma 2023- Reflexión del Arzobispo de Sevilla

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IV Domingo de Cuaresma 2023- Reflexión del Arzobispo de Sevilla

Durante los cinco domingos del Tiempo de Cuaresma, monseñor José Ángel Saiz Meneses reflexiona sobre los pasajes evangélicos que iluminan el camino hacia la Pascua.

El 19 y 20 de marzo celebramos el Día del Seminario.

En este día, pidamos por los sacerdotes, para se mantengan fieles al Señor, sean hombres de alegría y esperanza, transmitan el gozo y la felicidad del servicio a Dios y a los hermanos. Pidamos que los jóvenes estén abiertos a la llamada del Señor a dejarlo todo y seguirle.

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Día del Seminario. Fiesta de San José (Catedral-Málaga)

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Homilía del Sr. Obispo pronunciada en la Eucaristía celebrada en la Catedral de Málaga con motivo del Día del Seminario y Fiesta de San José

DÍA DEL SEMINARIO. FIESTA DE SAN JOSÉ

(Catedral-Málaga, 19 marzo 2023)

Lecturas: 1 Sam 16, 1b.6-7.10-13; Sal 22, 1-6; Ef 5, 8-14; Jn 9, 1-41.

(Domingo Cuaresma IV-A. Laetare)

1.- En este cuarto domingo de Cuaresma, llamado “Laetare” (alegría), la lectura del libro de Samuel nos muestra que Dios es la fuente de la santidad y siempre toma la iniciativa respecto al hombre; elige a quien quiere, como hizo con David, sin basarse en las apariencias: «El hombre mira a los ojos, más el Señor mira el corazón» (1 Sam 16, 7). 

Jesé presentó a todos sus hijos al profeta Samuel; pero éste ungió a David, el menor de sus hermanos (cf. 1 Sam 16, 12). Y desde ese momento el espíritu del Señor vino sobre David (cf. 1 Sam16, 13). 

Dios llama, acompaña y sostiene en la vocación. El llamado solo debe responder con amor y generosidad, obedeciendo la voluntad divina. El Señor llama a jóvenes de nuestras comunidades cristianas para consagrarlos en el sacramento del Orden y enviarlos a ser pastores, al igual que hizo con David, a quien le confió la tarea de pastorear al pueblo de Israel.

De ese modo podremos decir con el salmista: «El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas» (Sal 22, 1-3).

2.- Hoy celebramos el “Día del Seminario”, con motivo de la fiesta de san José, patriarca de la Iglesia universal y protector de las vocaciones al sacerdocio. En nuestro Seminario se forman los futuros pastores, que, a imagen de Jesucristo, Buen Pastor, apacentarán al rebaño a ellos confiado. 

San Manuel González construyó el Seminario hace cien años, lugar de formación de santos sacerdotes; por ello damos gracias a Dios y pedimos que el Buen Pastor nos conceda pastores santos, según su corazón.

Los candidatos han de aprender a ser discípulos de Cristo y a configurarse cada día más con él (cf. Plan de formación sacerdotal para España). Rezamos por ellos y por sus formadores para que Dios siga enviando obreros a su mies, que brillen por su humildad, generosidad y entrega.

Necesitamos sacerdotes bien formados y santos, que nos ofrezcan la Palabra divina y los sacramentos, de modo especial la Eucaristía; que anuncien el Evangelio, que eduquen en la catequesis, que hagan acompañamiento espiritual, que atiendan a los enfermos y a los más necesitados, que sean buenos pastores.

Queridos seminaristas, os preparáis para alto y gran oficio, como diría san Juan de Ávila.

3.- El lema de la Jornada de este año “Levántate y ponte en camino” coincide con el lema de la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa-2023, refiriéndose a la actitud de María después del anuncio del ángel, que se levantó y se puso en camino para ir a casa de su prima Isabel (cf. Lc 1, 39-40). María no se queda encerrada en sí misma, preocupada por la misión recibida, ni asustada; al contrario, se levanta con prontitud y alegría para realizar un servicio, ayudando a su prima.

María recorre su camino vocacional como ejemplo de itinerario de cualquier vocación, ofreciendo su cuidado maternal y su poderosa intercesión para con sus hijos, que somos imagen de su Hijo Jesucristo, sacerdote, profeta y rey. 

El camino de María es un proceso misionero, que debemos imitar para conocer a Jesús, configurarnos con Él y ser sus discípulos. Así debe ser la vida de todo cristiano y, de modo especial, la vida del seminarista y del sacerdote. 

La vocación al sacerdocio ministerial es servicio de amor, que Jesucristo dirige al candidato para que lo deje todo y le siga; porque Él sigue llamando y cuidando de su Iglesia. Los sacerdotes son necesarios para la Iglesia. 

4.- Toda comunidad cristiana y toda la Iglesia debe estar atenta a estas llamadas, para apoyarlas y cuidarlas con el acompañamiento y con la oración al dueño de la mies para que mande trabajadores a su mies (cf. Mt 9, 38). 

A veces estas llamadas no se perciben a causa de las interferencias que provocan otros estímulos, otras atracciones y otros modos de vivir presentes en nuestra cultura y en la sociedad. 

La llamada al sacerdocio es para toda la vida, como la llamada a la vocación matrimonial, aunque haya otras modas. Pero, a menudo, los llamados de la generación actual no se sienten con fuerza para un compromiso vital definitivo; y es hermoso el testimonio de tantos matrimonios que llegan a la vejez viviendo en comunión y en amor; como tantos sacerdotes que siguen ejerciendo gozosamente el ministerio hasta el final de su vida. 

Toda la diócesis debe estar en estado vocacional, para pedir sacerdotes según el corazón de Cristo. Los padres debéis apoyar la posible vocación de vuestros hijos, porque algunos padres no aceptan que su hijo sea sacerdote e intentan impedírselo; los catequistas y profesores deben alentar la llamada al sacerdocio; los sacerdotes, de modo especial, deben suscitar y acompañar las nuevas vocaciones; también las instituciones eclesiales y educativas (seminario, centros de estudio, asociaciones y movimientos), deben realizar su propia tarea vocacional. Nadie está exento de esta misión. Debemos rezar por las vocaciones, pero también suscitar, animar y cuidar las vocaciones al sacerdocio. 

5.- En el Evangelio de hoy Jesús se encuentra con el ciego de nacimiento: un hombre necesitado y mendigo, que vivía tinieblas. La gloria de Dios se manifiesta en él por obra de Jesucristo y la oscuridad deja paso a la luz, porque «jamás se oyó decir que nadie le abriera los ojos a un ciego de nacimiento» (Jn 9, 32).

Una vez curado de su ceguera el Maestro supo que lo habían expulsado de la sinagoga y le preguntó: «¿Crees tú en el Hijo del hombre?» (Jn 9, 35); él contestó: «Creo, Señor. Y se postró ante él» (Jn 9, 38). 

El Señor espera de todos nosotros una actitud de fe, de seguimiento y de adoración; espera que nos levantemos y que nos pongamos en camino con prontitud, como la Virgen María. ¡Queridos seminaristas, levantaos y poneos en camino, para seguir al Maestro, que os ha llamado para servirle a él y a su Iglesia!

6.- No solo el ciego de nacimiento, sino todo ser humano está llamado a caminar a la Luz de Cristo y a seguirle como discípulo. De modo especial están llamados a caminar a la Luz de Jesucristo los candidatos al sacerdocio ministerial.

San Pablo nos recuerda: «Antes sí erais tinieblas, pero ahora, sois luz por el Señor» (Ef 5, 8); «vivid como hijos de la luz» (Ef 5, 9), buscando lo que agrada al Señor (cf. Ef 5, 10). Este es un plan de vida precioso.

Para agradarle es preciso hacer su voluntad, dejando la nuestra a un lado, como también Cristo hizo la voluntad de su Padre, renunciando a la propia.

Queridos hermanos, pedimos a la Santísima Virgen María que nos ayude a responder con diligencia al Señor y nos acompañe en el camino de nuestra vida. E imploramos también la intercesión de san José, patrono de la Iglesia universal y protector de las vocaciones al sacerdocio, para que nos ayude a ser fieles a la misión que el Señor nos confía, como Él fue un servidor fiel y obediente a la voluntad de Dios. Amén.

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Un nuevo Diácono para la Iglesia de Almería

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En el centro del pasillo, en una silla destacada se sitúa Manuel Piedra al inicio de la celebración de su ordenación. Comienza la procesión de entrada y decenas de sacerdotes camino del altar intercambian gestos de complicidad con él. El último de la comitiva, según dispone la liturgia, nuestro obispo Antonio que antes de subir al altar acaricia la mano del candidato animándolo, sin palabras, a vivir un día muy especial.

En la víspera de san José, como culmen de la campaña del Seminario, se celebra la ordenación diaconal de este joven, natural del Alquián que, después de terminar sus estudios teológicos, está viviendo su año de pastoral en las parroquias de Laujar, Fuente Victoria, Alcolea, Benecid, Paterna, Bayarcal y Fondón. Después de las lecturas y la homilía del prelado, prosigue la liturgia que tendrá tres momentos especiales: la imposición de manos, vestidura de la dalmática (signo del diaconado y el servicio) y la entrega del Evangelio que proclamará en la asamblea. Suena el coro de seminaristas cantando: “Seréis mis testigos. Testigos del amor”. En el estribillo se condensa la misión del neo Diacono: ser testigo de la alegría de Jesús.

Manuel prepara el altar, por vez primera para la consagración del pan y el vino de manos del obispo. Al final de la celebración, a la llegada a la sacristía, ovacionado aplauso del presbiterio de Almería. Una vocación de servicio que tendrá que durar toda la vida. Como afirmaba D. Antonio en su homilía: “No estás como de paso en este ministerio diaconal, tan necesario para que inunde de servicio el día de mañana tu ministerio presbiteral”.

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Homilía en la Ordenación al Diaconado de MANUEL PIEDRA en la Catedral de Almería

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18 de marzo de 2023

Querida Comunidad: laicos, diáconos, sacerdotes y vida consagrada, queridos padres y familia de Manuel, querido MANUEL que hoy recibirás el Orden de los Diáconos. Sr. Deán y Cabildo de nuestra Apostólica Catedral de la Encarnación, Vicario General, D. Ignacio, nuestro rector D. Ramón Carlos y D. Jesús, rector del seminario de Murcia y sus formadores, comunidad parroquial de nuestra Señora del Carmen de El Alquián, y a su párroco. Comunidades de Laujar, Fuente Victoria, Alcolea, Benecid, Paterna, Bayarcal y Fondón (sus alcaldesas y alcaldes) parroquias donde Manuel está haciendo el año pastoral. Y a su párroco D. Federico que te ha acogido en su casa.

Queridos seminaristas de Almería y seminaristas de Murcia que con gran esfuerzo habéis venido a celebrar estos dos días de celebración diocesana. Gracias por vuestra presencia y por la acogida en vuestro seminario de nuestros seminaristas de Almería. Mi gratitud a vuestro obispo D. José Manuel Lorca. Un recuerdo y una oración por todas las personas que han acompañado y cuidado tu vocación, querido Manuel, hasta el día de hoy: párrocos, rectores, formadores, profesores y personal del servicio de nuestro seminario.

Las lecturas que acabamos de proclamar, y que tú has elegido, nos señalan el camino por donde podemos contemplar el gran misterio que encierra la ordenación de un Diácono. Damos gracias a Dios.

  1. La institución de los diáconos [Hch 6,1-6]

Querido MANUEL, como hemos proclamado en la segunda lectura, el ministerio de los diáconos en la Iglesia viene de los tiempos de los apóstoles, cuando apartan a siete varones justos. El texto señala que, debido al aumento del número de los discípulos, los creyentes de origen helenista se quejan contra los de origen judío, porque sus viudas no están bien atendidas en la distribución diaria de los alimentos. Ante semejante situación, los Apóstoles hacen notar las dificultades para abandonar el ministerio de anunciadores del Evangelio para dedicarse al servicio de la caridad; por lo que estiman pertinente escoger «siete hombres de buena fama», es decir, sin doblez, donde el ser y el actuar coincidan, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a los cuales encomiendan la asistencia de los necesitados.

Pero rápidamente vemos que los diáconos, una vez instituidos mediante la imposición de las manos, actúan también como predicadores, responsables y guías de un grupo cristiano, comenzando por llevar la Buena Noticia a los no judíos, siempre bajo la supervisión de los Apóstoles (Cfr. Hch 6, 8 ss). Así nos encontramos con Felipe, uno de los diáconos que componen el grupo de los siete, predicando y bautizando en Samaria (Cfr. Hch 8, 12-16).

San Pablo menciona a los diáconos al menos en dos lugares. Comienza saludándoles en la Carta a los filipenses “a todos los santos en Cristo, a sus Obispos y diáconos” (Flp 1, 1). En la Primera Carta a Timoteo, es donde describe las cualidades y virtudes de los diáconos poniendo en el centro: “que guarden el misterio de la fe con conciencia pura” (1Tm 3, 8).

Durante los primeros cuatro siglos de la Iglesia, el diaconado se concibe en Occidente como una institución permanente, de hecho, sólo se habla de los Obispos con sus diáconos, así lo vemos en las actas martiriales de algún Papa (Obispo de Roma) o varios Obispos martirizados con sus diáconos (San Lorenzo –que está en tantos de nuestros retablos– uno de los siete diáconos del Papa San Sixto, asesinado con cuatro de sus diáconos cuando celebraba la Eucaristía. En Tarragona: el obispo Fructuoso y sus dos diáconos Augurio y Eulogio fueron encarcelados y quemados en el anfiteatro. San Vicente en Valencia. Ellos y muchos más serán tus protectores.

  1. Jesús se entrega a sí mismo como ofrenda [Isaías 61,1-3ª]

Querido MANUEL, el diaconado no es solo una tarea más, sino que es donación de toda la persona, de sí mismo, como lo hemos proclamado en la primera lectura. Aquí se sintetizan todas las ideas respecto al servicio en toda la Historia de la Salvación.

Los adversarios de Jesús y los que no se decidían a creer en Él, le piden prodigios que sean capaces de mostrar su gloria; el rechaza este camino de poder y renueva su adhesión al plan divino, que entiende la Encarnación en la línea del despojo, de servicio, de sacrificio, de entrega total, de humilde abajamiento, kenosis. Y esto, querida comunidad, querido MANUEL, es el único medio por el que alcanzaremos la salvación, la vida eterna, que en definitiva es un estado glorioso en el que el siervo es servido. Superar en nuestra vida las tentaciones de Jesús en el desierto, es nuestro camino: ni gloria, ni poder, ni riqueza… si no, como podemos anunciar la salvación a los pobres, a los ciegos, a los encarcelados… solo desde abajo. Lo demás son tentaciones también del claricalismo.

  1. Cristo icono de la Iglesia que sirve [Jn 13,13-16]

La imagen de Jesús en el Evangelio lavando los pies a sus discípulos, un maestro en funciones de esclavo, es conmovedora y transgresora. Y es la que has elegido como icono en la tarjeta de tu ordenación. Somos diáconos para arrodillarnos y lavar los pies de todos, así nos lo enseñó el Señor aquel Jueves Santo, cuando se arrodilló ante los suyos como un esclavo, cuando partió el pan y oró por la unidad: ¡que todos sean uno, como tú y yo Padre, somos uno! Cuando nos dio el mandamiento nuevo del amor. La novedad, queridos hermanos radica en que Amar no tiene otro camino que el “como yo os he amado”, es decir, ser un servidor inclinado en el suelo, desvestido, con la toalla ceñida, antes de nada. De rodillas ante Cristo en la Eucaristía, ante la Palabra de Dios, ante la comunidad congregada, ante los humildes, pobres y necesitados. De rodillas como inútil servidor, como mediador del amor derramado de Dios “por nosotros y por nuestra salvación”.

Ante él, para adorar, ante los demás, para servir. Pero adorar y servir sólo se pueden sostener en una misma unidad, como los dos palos de la Cruz ¡Así todos somos Cuerpo de Cristo! Así seremos personas eucarísticas, contemplativas y orantes, entregados de lleno a la comunidad [la de dentro y la de fuera del redil], partiéndonos y repartiéndonos, como el mismo pan eucarístico, dándonos en alimento, hasta agotar la vida. El que quiera ser el primero que sea el esclavo de todos. Queda claro. También para los presbíteros que somos diáconos.

  1. Un desafío para la Iglesia

No estás como de paso en este ministerio diaconal, tan necesario para que inunde de servicio el día de mañana tu ministerio presbiteral.

Estamos en las puertas del día del seminario: “Levántate y ponte en camino” dice el lema de este año. A nuestra Iglesia de occidente nos queda una tarea. Podemos preguntarnos: ¿Qué frena a nuestras comunidades poder preparar el terreno para sembrar la semilla de las vocaciones al sacerdocio, al diaconado, a la vida consagrada, al laicado comprometido?

Donde haya una comunidad viva brotaran las vocaciones. Si nuestras comunidades envejecen sin ningún tipo de renuevos, muere el campo y se pudre la siembra. ¿Qué nos frena a hacer una propuesta clara, tanto a jóvenes, como a personas maduras, para que entreguen su vida a Cristo y a la Iglesia? Nos preocupan las vocaciones para el sacerdocio, y está bien, pero estas vocaciones surgen en su mayor parte de la tierra preparada de una parroquia. Allí aprendemos desde pequeños a construir comunidad. Y los sacerdotes debemos de sentirnos felices en nuestra misión. En Cristo todo adquiere sentido, si no ¿quién va a querer entregar su vida para la amargura y la indolencia? Felices los pies del mensajero que llevan la alegría de la fe y construye comunidad. Parroquia significa la casa de todos.

  1. Conclusión [Lc 1, 38.48]

Finalmente, hoy deseo poner tu diaconado a los pies de María, recuerda que Nuestra Señora, mujer de nuestro pueblo, se llama a sí misma en dos ocasiones “esclava del Señor” (Lc 1, 38.48) MANUEL, fíjate en ella, apóyate en ella. La grandeza de la fe de la Bienaventurada Virgen María radica en que se hizo esclava de la voluntad de Dios, para ella y también para su pueblo (dos dimensiones que nunca debemos separar).

Que ella te proteja y nos proteja, que ella nos aliente y te guarde en este servicio al que hoy has sido llamado hasta la vida eterna. Amén.

+ Antonio Gómez Cantero Obispo de Almería

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Yago de la Cierva: “La comunicación tiene que estar en el centro de la organización”

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Yago de la Cierva: “La comunicación tiene que estar en el centro de la organización”

La mañana de este sábado tuvo lugar la cuarta sesión del plan formativo propuesto por la Delegación diocesana de Medios de Comunicación a cargo de Yago de la Cierva, profesor del Área de Comunicación en el IESE y director ejecutivo de la Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011, quien ha explicado algunas ‘Experiencias de organización, celebración y comunicación de la JMJ’.

La sesión se celebró en el aula ‘Antonio Domínguez Valverde’, del Arzobispado de Sevilla. Durante su intervención, de la Cierva ha explicado que “la comunicación tiene que estar en el centro de la organización. Todo tiene que hacerse de manera que sea absolutamente transparente”.

La próxima sesión será el 22 de abril, dirigida por Luis Fontán del Junco, consultor de comunicación sobre Cómo minimizar ruidos e interferencias en la comunicación, en el Arzobispado de Sevilla.

Si quiere formar parte de la Red de Comunicadores de la Archidiócesis de Sevilla puede enviar sus datos a prensa@archisevilla.org.

 

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DÍA DEL SEMINARIO 2023 | Testimonio de Francisco Ortiz: “La dimensión espiritual es el corazón de la vocación y del ministerio”

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DÍA DEL SEMINARIO 2023 | Testimonio de Francisco Ortiz: “La dimensión espiritual es el corazón de la vocación y del ministerio”

Francisco Ortiz es sacerdote diocesano desde 1981. Fue ordenado en su pueblo natal, Constantina, donde nació hace sesenta y ocho años. “Nací pared con pared del templo parroquial de mi localidad -recuerda-. Desde pequeño me moví en un ambiente religioso y la llamada del Señor fue de lo más natural. En casa, en la calle, en el instituto, entre mis muchos amigos, hasta que un día –superando las primeras resistencias- me dejé llevar por el Señor, motivado por la esperanza y guiado por la fe”. Después de estar matriculado en la Universidad, el Señor le ayudó a “levantarme y ponerme en camino (como reza el lema de la Campaña del Día del Seminario de este año). Y hasta hoy”.

Francisco Ortiz explica que “en lo cotidiano de cada día continúo renovando el carisma que recibí por la imposición de manos de mi obispo y que me hace estar totalmente identificado con ser sacerdote diocesano”. Por ello, agradece al Señor que le regalara la fe que ha ido madurando y “haciéndose vida en todo mi hacer y prioridades”. Dicha fe se apoya en el conocimiento del Señor que le hace sacerdote; en las llamadas a más conversión –personal y pastoral- y en el seguimiento renovado a aquel que “inició y completa mi fe”.

Servicio pastoral

Las responsabilidades pastorales de Francisco Ortiz comenzaron en el Seminario Menor de Pilas y en la parroquia de Huévar. “Tanto en mis trece años de formador del Seminario, como en mis responsabilidades de gobierno en el Arzobispado o en la Catedral y en mis tareas como párroco, en todo ello destaco el estar atento a necesidades y dar prioridad a lo más urgente y oportuno para el bien de los demás”, señala.

Por otra parte, reflexiona sobre lo que implica ser sacerdote en la actualidad: “Supone para mí un ejercicio de formación permanente para estar a la altura del momento que nos toca vivir; caminando con todo el pueblo de Dios y en comunión pastoral con el Papa, mi Obispo, mis hermanos sacerdotes, los feligreses…con especial atención a los más necesitados”.

Así, reconoce que los retos del sacerdote de hoy “son los del día a día concreto y los que la Iglesia marque como prioritarios. Retos de participación y comunión para la misión”.

Formador del Seminario Mayor

Tras veintidós años este sacerdote vuelve al Seminario. En esta ocasión como director espiritual. Al respecto, opina que “la dimensión espiritual es el corazón de la vocación y del ministerio. El acompañamiento espiritual es triangular: el acompañado, el acompañante y, sobre todo, el Espíritu Santo que Dios nos da. Todo se resume en iniciar, conocer, personalizar y no adelantarse la Espíritu. Esta es la clave”.

Finalmente, con motivo del Día del Seminario de este año, apunta que esta casa diocesana “debe hacer suya la invitación del Señor a toda primera vocación: ‘Ven y verás’. Estas palabras, debidamente actualizadas, dan identidad al Seminario, como lugar donde conocer, descubrir y seguir de por vida al Señor”.

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