Una representación de la misma se reunió la pasada semana con el obispo de Córdoba, en el Palacio Episcopal
El pasado 17 de marzo, cuarto viernes de Cuaresma, una representación de la Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Sangre y María Santísima del Mayor Dolor de Lucena, encabezada por su Hermano Mayor, fue recibida por el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández González, en el Palacio Episcopal.
El encuentro se llevó a cabo con el objetivo de exponerle al prelado el programa de cultos, actos y actividades culturales a realizar con motivo del Centenario fundacional de la Cofradía el próximo año, un programa que, según la comisión organizadora, fue muy bien acogido por el pastor de la Diócesis.
La Delegación diocesana de Familia y Vida vuelve a poner en marcha esta iniciativa para rezar por un sacerdote
Coincidiendo con el Día del Seminario, en la Víspera de la Solemnidad de San José, la Delegación diocesana de Familia y Vida lanza la quinta edición de “Pon un cura en tu familia” con el objetivo de que las familias “nunca dejemos de tener presentes a nuestros sacerdotes”.
Los delegados, Pilar Gálvez y Darío Reina, invitan a los fieles a sumarse a esta iniciativa en la que la familia rezará por un sacerdote durante el próximo año y él rezará por esa familia. “A cada familia que desee participar se le asignará un nuevo sacerdote por el que rezará de forma especial durante este próximo año, y a su vez este sacerdote rezará por la familia”, explican los delegados.
Adoración Nocturna Femenina Española convocó un año más esta Vigilia coincidiendo con el día de San José
En la víspera del Día del Seminario que se celebra en la solemnidad de San José, la parroquia de San Juan y Todos los Santos –La Trinidad- celebró una vigilia de oración por las vocaciones al ministerio sacerdotal.
La celebración estuvo presidida por el obispo de Córdoba, Mons. Demetrio Fernández, y contó con la presencia de los formadores y seminaristas del Seminario Conciliar «San Pelagio» y del Seminario Redemptoris Mater «San Juan de Ávila», así como de la Adoración Nocturna Femenina (ANFE).
Numerosas parroquias abrieron los templos el pasado fin de semana y expusieron a Jesús Sacramentado
Del viernes 17 de marzo al sábado 18 de marzo, los templos de la diócesis se volvieron a unir en la jornada “24 horas para el Señor”, una invitación del papa Francisco para vivir un encuentro con el Señor y propiciar la reconciliación con Él a través del sacramento de la penitencia. Un carácter penitencial que marca el lema de cada año y que en esta ocasión fue “Ten piedad de mí, que soy un pecador” (Lc 18,13).
Esta Jornada, que nace del Jubileo del año de la Misericordia, se celebra cada año el IV domingo de Cuaresma. Este año, el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, inauguró la jornada el viernes 17, en la parroquia de Ntra. Sra. de Belén, en el marco de su Visita pastoral.
El pasado Domingo, la parroquia de Ntra. Sra. del Carmen de El Alquián se ha vestido de gala para recibir la visita de nuestro Obispo. La comunidad entera se había congregado desde bien temprano a la espera de la llegada de don Antonio. Este, en el contexto de la celebración del IV Domingo de Cuaresma -Domingo de Laetare-, ha bendecido la nueva imagen de Ntro. Padre Jesús en su entrada triunfal en Jerusalén, denominada popularmente como «La Burriquita».
La imagen está destinada a fomentar la devoción entre niños y jóvenes. De hecho, ellos serán los protagonistas del cortejo procesional del próximo Domingo de Ramos. Esta finalidad evangelizadora ha sido el acicate que ha movido tanto a la Mayordomía del Santísimo Cristo Redentor y de Ntra. Sra. de los Dolores, como al conjunto de la comunidad parroquial a no escatimar esfuerzos para hacer realidad este proyecto.
En su homilía don Antonio hizo hincapié en la necesidad de tomar conciencia de que estamos llamados a ser santos y a vivir en comunión insertados en la «casa de todos» que es la parroquia. Finalmente, en la acción de gracias don Antonio ha sido nombrado Mayordomo de honor recibiendo la medalla de manos del Mayordomo-presidente.
Concluida la Santa Misa se ha realizado el traslado de la imagen hasta la «Iglesia de la guardería» donde la Mayordomía tiene su sede canónica. En dicho traslado la imagen ha sido acompañada por la banda de música de la propia Mayordomía.
El pasado jueves 16 de marzo tuvo lugar, por parte de D. Manuel Jesús Rodríguez Redondo, una nueva sesión del Aula Virtual de la Delegación para los Laicos en la que el tema central fue «Piedad popular, expresión de la vida de la Iglesia» que se puede previsualizar a continuación.
El guión de la sesión lo pueden encontrar haciendo click en el siguiente ENLACE.
El domingo 19 de marzo, en la Catedral de Guadix, se vivió una celebración muy especial. El seminarista Ángel García Fernández recibió la orden laical del acolitado, en su camino de preparación para el sacerdocio. Fue en la Misa de la catedral, presidida por el obispo D. Francisco Jesús Orozco, que fue quien le administró esta orden menor.
Ángel García tiene 29 años y es natural de Galera. Se encuentra ya realizando el último curso de la Teología y, por eso, camino de la ordenación sacerdotal, primero irá recibiendo las órdenes menores y, después, el diaconado. La recibida ahora ha sido la del acolitado, que le capacita para ayudar en el altar a los ministros ordenados y para repartir la comunión. En la homilía, Mons. Orozco invitó a todos a rezar por als vocaciones: “Necesitamos sacerdotes. Sin sacerdotes no hay Eucaristía y sin Eucaristía no hay Iglesia”. Por eso, el obispo recordó que “es tarea de toda la comunidad cristiana vivir esta llamada a rezar por als vocaciones” Con la administración del acolitado a Ángel se ha querido celebrar el Día del Seminario en la diócesis de Guadix. Durante todo el mes de marzo, los seminaristas están visitando las parroquias y participando en encuentros con chicos y chicas de catequesis, vigilias de oración y talleres vocacionales. Pero la celebración vivida este domingo en la catedral ha sido, sin duda, uno de los momentos más importantes en torno a la fiesta de San José, Día del Seminario, porque supone un paso más en su camino hacia el sacerdocio para Ángel. Pero no será esta la única que haya este año. Cabe esperar que, a lo largo de 2023, el diácono Guillermo parra sea ordenado de sacerdote. En la diócesis de Guadix hay 5 seminaristas, todos en el Mayor, que disciernen su vocación y se preparan para el sacerdocio. Algunos estudian en el Seminario de Murcia y otros lo hacen en el de Córdoba.
“Mirad que realizo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis?” (Is 43,18). ¿LO NOTÁIS? ¡Lo hemos notado!
El fin de semana del 10 al 12 de marzo ha tenido lugar en la Casa de Espiritualidad “San Juan de Ávila” de La Yedra (Jaén) la experiencia piloto del proyecto cuatro40, una propuesta de primer anuncio que está construyendo Acción Católica General para toda la iglesia.
Lo acontecido durante el encuentro ha sido obra del Espíritu Santo.
Este fin de semana se ha colocado una piedra de fundamento para la conversión pastoral parroquial, objetivo prioritario de la iniciativa. Hemos roturado, con un arado maravilloso, un nuevo camino de primer anuncio, en favor de la evangelización en clave de procesos parroquiales.
Ha sido posible gracias a un equipo de 22 personas entregadas, generosas, serviciales y llenas de ternura y de celo evangelizador, provenientes de multitud de diócesis del país, que han venido a acompañar a los 23 participantes de esta primera experiencia cuatro40.
El amor de Cristo se ha derrochado en este encuentro. Seguimos dando pasos en este camino de renovación parroquial de la mano de este nuevo instrumento de primer anuncio que está ya tomando forma. La gestación de esta experiencia está siendo larga y muy meditada. En ella se ha dado pasos firmes.
El primero fue la presentación del proyecto con sus claves a un grupo bastante numeroso de miembros de Acción Católica General de toda España, en un encuentro de fin de semana.
De aquel encuentro salió un equipo de unas sesenta personas dispuestas a poner en marcha el proyecto. Con ellas se hizo la experimentación en otro fin de semana, para que los futuros acompañantes vivieran en primera persona lo que después tendrán que ofrecer a los que participen en los encuentros.
El paso que faltaba por dar ha tenido lugar el pasado fin de semana en Jaén; y era realizar ya por primera vez el encuentro con participantes que no conocían nada del proyecto y que se mostraban abiertos a convivir este fin de semana, abriendo sus corazones al encuentro con el Señor. Puesto que el proyecto nace con vocación parroquial, este primer encuentro cuatro40 estaba organizado por una parroquia, la de Cristo Rey de Jaén, que hizo la invitación personal a aquellos que participaron, y que los acompañará ahora durante 7 semanas, los jueves por la noche, para favorecer la inserción parroquial, dando continuidad a lo vivido en el encuentro.
Las claves de cuatro40
Tanto el fin de semana como los siete encuentros semanales están basados en estas claves:
1) La centralidad de la Palabra de Dios.
2) La importancia del testimonio de vida de los que han sentido el paso del Señor por su existencia.
3) El diálogo y compartición en grupos pequeños.
4) La referencia a la comunidad parroquial en la que la fe se anuncia y se vive cotidianamente.
5) La inserción en la parroquia en un proceso continuo de crecimiento en la fe.
¿Por qué cuatro40?
Cuatro, porque esa fue la hora del “encuentro” de Jesús con los primeros discípulos (ver Jn 1,39).
Cuatro, porque el Evangelio es tetramorfo.
Cuatro, porque se apoya fundamentalmente en cuatro textos evangélicos.
Cuarenta, porque ese es en la Biblia el número del tiempo necesario de preparación para que pase algo grande.
Cuarenta, por la cuarentena de Jesús en el desierto antes de empezar su vida pública.
Cuarenta, porque esas son las horas que los participantes comparten en el encuentro.
Cuatro40, porque ese es el nombre que se da coloquialmente al sonido que produce una vibración a 440 Hz, la que sirve como estándar para afinar los instrumentos: la intención del encuentro es conseguir la afinación perfecta para que los participantes sintonicen con la “melodía” de Jesús.
Este es solo el comienzo
Ha sido el comienzo. A partir de los participantes de esta edición y de los actuales acompañantes de la parroquia de Cristo Rey de Jaén, empezaremos a crear en la diócesis un equipo que pueda poner en marcha la experiencia cuatro40 en las parroquias o arciprestazgos que se animen a establecerla como primer paso del proceso de conversión pastoral y de los procesos de acompañamiento que necesariamente han de ser implementados para que esta conversión suceda.
El pasado 12 de marzo, en nuestra parroquia Ntra. Sra. de La Encarnación de Pozo Alcón se llevó a cabo la primera campaña de sensibilización de Manos Unidas, a cargo del grupo de voluntarios de Cáritas.
Bajo el lema: “Frenar la desigualdad está en tus manos”, se proyectaron distintas imágenes y vídeos para acercar a los asistentes a la dura realidad que rodea a muchas personas olvidadas e ignoradas y a las que podemos y debemos ayudar.
Inmersos en Cuaresma, hemos intentando reflejar que podemos hacer algo más por el prójimo, que no podemos mirar hacia otro lado y que nuestra ayuda, es lo más esperado por las personas que más lo necesitan. Así podemos poner en práctica el verdadero sentido de este tiempo litúrgico.
Este año y como novedad, la “Asociación de mujeres Santa Ana de Pozo Alcón”, elaborará con sus manos la “I manta solidaria”. El importe recaudado tras su rifa, se destinará íntegro a esta campaña.
El reparto de huchas a los distintos grupos de catequesis de comunión y confirmación que nuestra parroquia reparte y como cada año, tienen nuestros niños, esperamos dé sus frutos y pueda contribuir a la ejecución de los proyectos que este año Manos Unidas quiere llevar a cabo . Estas tareas, unidas a la ya tradicional “cena del hambre” que se celebra en nuestra comunidad, ponen fin a esta campaña de actividades.
Decía la Madre Teresa de Calcuta: “La falta de amor es la mayor pobreza del Mundo”. Sólo esperamos haber podido contribuir a que en vuestros corazones, se vaya despertando ese amor, que seamos capaces de ver las necesidades de nuestros hermanos y que no seamos indiferentes ante su dolor y miremos a otro lado.
Gracias por vuestra participación y colaboración.
Parroquia Ntra. Sra. de La Encarnación de Pozo Alcón
Es habitual que en los cenobios femeninos encontremos sendos retablos dedicados a San Juan Bautista y a San Juan Evangelista, ejemplos de la vida activa y la contemplativa respectivamente. Así sucede en Santa Clara, en que los encontramos dispuestos uno frente al otro.
Ambos retablos tienen cronología similar a los de la Inmaculada y San Francisco, presentando igualmente el mismo esquema de retablo tabernáculo con la hornacina principal enmarcada por dos columnas de capitel corintio y rematado por un frontón partido, en este caso recto, en cuyo centro aparece un relieve.
En el muro del lado de la Epístola se sitúa el retablo dedicado a San Juan Bautista, coronado por el relieve que representa el momento del Bautismo de Cristo, obra de 1633 de Francisco de Ocampo quien, con gran sentido pictórico, desarrolla la escena en la que aparecen dos ángeles tras Cristo y una gran palmera junto al Precursor, rematando en la parte superior la paloma del Espíritu Santo entre nubes. La imagen que preside este retablo, obra de Montañés, muestra al primo de Jesús vestido con su característica piel de camello, la cual se reviste de un manto, mientras sostiene en su mano izquierda un libro sobre el que se recuesta un cordero, al cual señala con el dedo índice de su mano derecha (Jn 1, 29). Su mirada nostálgica e intimista, así como el canon de la escultura reflejan un ideal clasicista que anuncia el naturalismo.
El retablo de San Juan Evangelista, en el lado del Evangelio, presenta idéntico esquema, estando decorado con un relieve, obra igualmente de Ocampo, que narra el episodio recogido en la Leyenda Dorada en el que el emperador Domiciano, antes de desterrarlo a la isla de Patmos, mandó echar a San Juan a una tina llena de aceite hirviendo de la que salió milagrosamente ileso. Así, vemos al primo del Señor en el interior de la tina que se coloca sobre unos leños de madera, con el torso desnudo y las manos en actitud de oración, en un paisaje desértico.
La imagen del Evangelista que ocupa la hornacina central, obra de Montañés de entre 1623 y 1625 al igual que la del Precursor, se presenta de pie, con la mirada elevada hacia lo alto, como buscando la inspiración divina para componer el libro del Apocalipsis, el cual sostiene en su mano izquierda, mientras alza con su derecha la pluma dispuesto a escribir. Montañés representa al discípulo amado como un joven de la corte de Felipe IV, con tupé, perilla y bigote. Completa su iconografía el águila que se dispone a sus pies, así como la representación en el fondo de la hornacina del paisaje de la isla de Patmos en cuyo cielo se distingue la Mujer del capítulo 12 del Apocalipsis.