Ruego envíe la siguiente comunicación al Presidente de la Unión de Hermandades de Jerez para que, a su vez, la transmita a los/as Hermanos/as Mayores de las Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Jerez:
El Triduo Pascual, en el marco de la Semana Santa, es el corazón del Año litúrgico. Participando en la Liturgia Santa de esos días tenemos la oportunidad, siempre nueva, de acompañar a Cristo en su Pascua. No se cansa la Iglesia de recordarnos la importancia de participar en las celebraciones litúrgicas del Jueves Santo y Viernes Santo para llegar al culmen de la Vigilia Pascual. Las expresiones de la piedad popular en estos días manifestarán su grandeza y autenticidad en la medida que se acomoden a la Liturgia.
Desde la celebración de la muerte del Señor el Viernes Santo hasta la Vigilia Pascual que inaugura el Domingo de Resurrección, la Iglesia permanece junto al sepulcro de Cristo acompañando a María Santísima. Por eso, tradicionalmente, la representación procesional de la pasión y muerte del Señor se culmina con el Santo Entierro, haciéndose presentes las Hermandades que han procesionado los días anteriores junto con las autoridades.
Para que la recuperación del Sábado Santo con cortejos procesionales sea una expresión auténtica de fe, vivida en la concordia de la comunión eclesial, dispongo que las Hermandades y Cofradías de Jerez acompañen con una representación a la Hermandad del Santo Entierro, portando estandarte y varas, vistiendo el hábito nazareno propio de cada Cofradía, siempre que lo permitan sus Estatutos.
El acompañamiento de las Hermandades se realizará desde la salida de la Real Capilla del Calvario hasta la conclusión del rezo de las preces en la S.I. Catedral a Nuestra Señora de la Piedad, siguiendo las indicaciones de la persona responsable de la Diputación Mayor de Gobierno de la Hermandad del Santo Entierro.
Pido al Señor que la participación en las procesiones del Sábado Santo ayude a mantener la devoción de los días anteriores para vivir mejor el encuentro con Cristo Resucitado en la Pascua.
De corazón, imparto a todos la bendición,
En Jerez de la Frontera, a 24 de marzo de 2023.
En los domingos anteriores, Jesús ha afirmado que Él era para nosotros la fuente de Agua Viva, que brota para darnos vida, la luz que nos ilumina por el camino. Hoy nos ha dicho que Él es nuestra Vida. Una vida que, decía san Pablo, está en nosotros, como también en nosotros puede brotar su fuente de agua viva, y en nosotros puede brillar su luz que ilumine el camino. Es, dicho de otro modo, creer que en nosotros está presente la fuerza renovadora del Espíritu Santo que nos comunica Jesús resucitado.
Nuestro camino de Cuaresma se acerca a su cumbre: la cumbre que será la gran celebración de la Pascua. El esfuerzo de renovación de nuestra vida cristiana debería intensificarse en estos días, para centrarse en aquello que es el núcleo de la fe. Esto es importante, muy importante, para nuestra vida cristiana. En la Palabra de este domingo se repite lo que significa para nosotros la Pascua, se trata de una palabra que resume al mismo tiempo lo que el hombre desea y anhela: la vida. Pero atención, que esto tiene un significado muy profundo: la incorporación a Jesucristo por la fe, el sumergirse en Él por el Bautismo, es una incorporación a la Vida, es un sumergirse en la Vida, en la Vida que es Dios.
Leamos el evangelio de esta semana, donde vemos cómo Cristo sabía que su amigo Lázaro estaba gravemente enfermo, pero que esta enfermedad no acabaría en la muerte, sino que serviría para gloria de Dios. Hay un matiz interesante en este relato, porque nosotros llamamos muerte a la enfermedad, al dolor, a la pobreza, a todo aquello que conduce a la muerte física, mientras Cristo la llama «sueño»; por eso va a despertar a su amigo.
Jesús llegó tarde. Lázaro llevaba ya muerto cuatro días en el sepulcro. Alguno de sus discípulos pensó que lo único que podía hacer el Maestro era dar a sus hermanas un conmovido pésame. Por eso no les extrañó que el amor hacia el amigo muerto provocase sollozos y llanto. Jesús no era un hombre impasible, tenía sus sentimientos y mostraba siempre una gran cercanía a todos los casos de sufrimiento y dolor; el Señor no perdió nunca su sensibilidad. El Señor pide a los que le rodeaban que quitaran la losa de la tumba e inmediatamente comienzan las protestas, porque ya llevaba el cadáver varios días enterrado y no entendían la petición. Pero Jesús insiste en quitar lo que separa, lo que aísla. En este clima debemos tener confianza, porque Él sabe lo que hace, debemos escuchar el grito de Jesús que nos manda salir fuera del sepulcro y nos llama a superar las ligaduras terrenas y la esclavitud del pecado para vivir como resucitados. Jesucristo da una nueva vida a su amigo que había muerto.
Esto mismo va a significar celebrar la Pascua: vencer con Cristo lo que hay de muerte en nosotros para compartir más todo lo que es la vida de Dios. Esta es nuestra fe, esta es nuestra esperanza. Hoy somos invitados a reflexionar sobre la muerte verdadera, de la que nos habla claramente san Pablo. Se trata de la muerte fruto del pecado, de la muerte física, sabiendo desde la fe que es camino de resurrección y de vida eterna.
La fecha del 25 de marzo señala los nueve meses antes del nacimiento de Jesús, que celebraremos el 25 de diciembre. Es, por tanto, el día en que fue engendrado en el seno de María virgen, por obra del Espíritu Santo. En nuestras latitudes, al comienzo de la primavera, una nueva vida ha brotado en la historia de la humanidad. No es una vida cualquiera, sino la vida que constituye el centro de la historia humana, que divide la historia en un antes y un después, antes de Cristo y después de Cristo.
La persona que viene al mundo ya existía desde siempre. Es Dios con el Padre y el Espíritu Santo. Es una persona divina, la segunda persona de la Trinidad. Y esa persona divina toma una naturaleza humana como la nuestra y se hace hombre, en todo semejante a nosotros, excepto en el pecado. A partir de ese momento, el que era Dios sin dejar de ser Dios, se hace hombre. Es Dios verdadero y hombre verdadero.
Este es el misterio de la Encarnación del Verbo, que se ha realizado misteriosamente en el seno virginal de una mujer, María santísima. Adorémosle. Dejemos que entre en nuestra vida, acojámoslo en nuestro corazón, como lo haremos en la Navidad. Se trata de un misterio escondido, que sólo María vivió en su intimidad, y del que ella ha hablado más tarde a los apóstoles. La página del Evangelio de san Lucas es uno de los relatos más bellos de todo el Nuevo Testamento y de toda la Biblia, y se nos presenta en esta fiesta como evangelio del día. Meditémoslo.
Es fiesta del Señor y es fiesta de María, porque uno y otro van juntos siempre. Es la fiesta de la Encarnación del Verbo y es la fiesta de la Anunciación del ángel a María. Son perspectivas complementarias. En el silencio de Nazaret, vino el ángel a la llena de gracia para anunciarle este gran acontecimiento que ha cambiado la historia de la humanidad, y pedirle a María su consentimiento. Gran regalo de Dios a los hombres y respuesta generosa de un corazón humano materno, que acoge el misterio y lo hace fructificar. Gracia y mérito, don de Dios y libertad humana. Todo culmina en el “hágase en mí según tu Palabra”, y el Verbo se hizo carne, que al entrar en este mundo dice: “Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad”.
Junto al misterio de la Encarnación y del hágase de María, está el misterio de la vida. Y en este día tenemos la Jornada por la Vida, con el lema “Contigo por la vida, siempre”. Por la vida, ya desde el comienzo de la misma. Continúa el chorro de abortos a diario en nuestro entorno. Se subraya el derecho de la madre a eliminar a su hijo en el seno materno y no se tiene en cuenta el derecho del que va a nacer; la vida se desprecia y se elimina violentamente, hasta llegar a considerarlo un derecho progresista. No puede haber progreso cuando incluye la matanza de miles, de millones de inocentes. Estemos atentos y salgamos al encuentro de personas tentadas al aborto. Es una profunda desgracia de nuestro tiempo.
La vida de tantos refugiados e inmigrantes, que está en peligro, y muchos de ellos la pierden en el intento de alcanzar un lugar donde poder sobrevivir. No nos acostumbremos a estas noticias que nos llegan a diario. O el número de suicidios en nuestro contexto, y de suicidios jóvenes, que ha crecido exponencialmente en los últimos años. Tengamos presente la vida de tantas personas en su etapa final, para las que no hay cuidados paliativos, sino eliminación por la vía de la eutanasia legal. Contigo por la vida siempre, quiere recordarnos que la vida es un don de Dios en toda circunstancia. Pero el hombre es capaz de amar la vida si admite a Dios en su vida. Si no cuenta con Dios, la vida propia y ajena se degrada y de devalúa. El Verbo hecho carne nos hace valorar la vida humana., celebremos esta fiesta de la vida.
El sacerdote Antonio Gil analiza la «Semana Santa de la calle», todo lo que envuelve estos días tan significativos en «Al trasluz»
Vivimos ya la última semana de Cuaresma, “tiempos de silencio interior, de reflexión personal, de examen de conciencia y de conversión a Dios”. Y ahora, ya, “tiempo de Hermandades y Cofradías”, que preparan sus pasos, sus imágenes y sus corazones para la “Semana Santa de la calle”, la de las grandes multitudes, la de tantos espectadores como llevan entre los pliegues de sus vidas, “la nostalgia del paraíso”, “la búsqueda de la felicidad”, “la presencia de Dios”, quizá el de su infancia o quizá el Jesús de Nazaret, Salvador, Maestro y Amigo.
De nuevo, en nuestros templos y en nuestras calles, “la religiosidad popular”, cultivada y ensalzada por la Iglesia. Las hermandades y cofradías pueden ser un paso importante en el descubrimiento de la verdadera vocación cristiana como tránsito por este mundo haciendo el bien. La experiencia de la “fraternidad del camino” y la “alegría del encuentro”, el “servicio recíproco” y la “aproximación a Dios” dejan una huella imborrable en muchas personas.
Ojalá nuestros “nazarenos” recuerden durante sus “Estaciones de penitencia”, los cinco destellos de un “cofrade ejemplar”: Primero, la amistad con Dios, a través de la oración; segundo, una buena formación religiosa; tercero, apostolado fecundo con la palabra y el ejemplo; cuarto, sentido fraternal de la historia; quinto, “vislumbrar los signos de los tiempos”. Las hermandades y los hermanos será así: “Antorchas de fe, de esperanza y de amor”.
Casi doscientos alumnos están participando en un concurso de fotografía relacionado con la Semana Santa
El Instituto Público “Vicente Núñez” de Aguilar de la Frontera acoge un concurso de fotografía organizado desde el departamento de Religión Católica en el que los alumnos y alumnas del mismo, están dando testimonio de su sentimiento y su fe a las puertas de la Semana Santa.
Numerosas fotografías completan las paredes de la entrada al centro, procedentes de casi doscientos alumnos que están participando en esta iniciativa, en los que los niños exponen su foto de la Semana Santa tanto de Moriles como de Aguilar de la Frontera, al estar jóvenes de los dos pueblos en el centro, y recogen a su vez un pensamiento o una reflexión personal sobre lo que significa estos días en los que se muestra la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.
Organizado por el movimiento pro vida “40 días por la vida”.
Con motivo de la Solemnidad de la Encarnación del Señor, que se celebra el 25 de marzo, el movimiento pro vida “40 días por la vida” organiza en Granada una oración por los no nacidos, que recorrerá distintos puntos de la ciudad.
Comenzará en la Basílica de Nuestra Señora de las Angustias, a las 19:30 horas, donde recibirán la bendición de manos de un sacerdote. Los miembros de este movimiento y quienes se deseen sumar recorrerán las calles de Granada, en parejas, anunciando la vida y pidiendo oraciones, portando una vela encendida. El recorrido terminará a las 20:50 horas, en un encuentro de todas las parejas ante la fachada principal de la Catedral, donde se rezará en común la Letanía. A las 21 horas, se celebrará la oración comunitaria por la vida en la iglesia parroquial del Sagrario-Catedral, con la que se concluye esta celebración y oración por los no nacidos, en la Jornada por la vida.
Paqui Pallarés Delegada de Medios de Comunicación Social
En una carta le decía Fichte a Jacobi: “El primero que planteó una pregunta sobre la existencia de Dios, sacudió la humanidad hasta sus cimientos más profundos… Comenzamos a filosofar por orgullo y así quebramos nuestra inocencia, vimos nuestra desnudez y desde entonces filosofamos por necesidad para nuestra redención”[1]. La cuestión sobre Dios nos sacude porque nos hace plantearnos la cuestión del sentido, el valor y la finalidad de nuestra propia vida. Si no hemos entregado la libertad a quien ya no habla de verdad, de bondad y de belleza. Si somos capaces de elevarnos sobre ese universo de palabras sin sentido en el que estamos inmersos, y comenzamos a pensar, descubriremos nuestra finitud, nuestra contingencia, nuestra propia nada. No somos dioses sino seres arrojados a una existencia marcada por la desnudez y la muerte. Nada perdura, nada permanece, todo es efímero, todo está “de más” y el ser se muestra con una levedad insoportable. Llegados aquí, como diría Fichte, ya no filosofamos por orgullo sino por necesidad de redención, pero no debemos olvidar que la filosofía que escojamos dependerá de la clase de hombre que seamos.
El ser humano es filósofo y religioso por naturaleza. Somos racionales y por lo tanto filósofos; y somos hombres, eternos insatisfechos que anhelamos la plenitud, y por lo tanto religiosos. Tanto nuestro ser filosófico como nuestro ser religioso tienen una misma meta, aun cuando el camino a seguir sea diferente. De hecho, siempre aspiramos a la contemplación de una verdad definitiva, de un bien sin mácula y de una belleza sin ocaso. Esta es la raíz de la búsqueda de Dios. Por el pensamiento podemos percibir a Dios, por el amor lo sentimos y vamos hacia Él.
Nuestra naturaleza de filósofo mira desde la cima de un lado del valle, desde ahí medita sobre el bien, la verdad y la belleza que hunden sus raíces en lo profundo de lo divino, de Dios, del Misterio. Nuestra naturaleza mística, por su parte, se siente llamada y salta al abismo arrastrada por el viento del amor que sopla desde ese Misterio. Nuestro ser filosófico intuye una realidad más allá de lo que las facultades humanas pueden alcanzar, fuera del universo mental del hombre. Se trata de la realidad que no puede ser un objeto de este mundo pero que da sentido y valor al mundo. Nuestro ser místico descubre en el Misterio (Dios o lo divino) un amor infinito que nos toma y que reta continuamente a la razón. En este sentido es nuestra naturaleza mística o religiosa la que nos permite una base experiencial verdadera y completa. Ambos, el filósofo y el místico que llevamos en el hondón del alma, llegan a descubrir que sin el Misterio la vida se torna irrespirable, que solo el Misterio nos hace vivir, como diría García Lorca.
Cuando nuestro ser filosófico, con su supuesta razón pura, ha pretendido dominar sobre nuestro ser místico, Dios ha quedado reducido a un concepto, a una idea. Pero tan pronto como se hace de Dios el objeto de un concepto, deja de ser Dios, es decir, infinito y es encerrado en límites. Dios entonces se oculta y solo queda el silencio y la nostalgia. Para que Dios se haga presente hay que emprender otro camino: el de la liberación, el vaciamiento y el desprendimiento. Solo desprendiéndonos de un ego que se pretende absoluto, dejando de ser egocéntricos, podemos intuir lo divino. Lo que no es concepto ni palabra, pero, sin embargo, aparece y se percibe, se denomina en la tradición filosófica intuición. Es precisamente la intuición la que permite contemplar la presencia del ser absoluto en lo finito.
Dios opera dentro del universo, especialmente en el interior del hombre, pero siempre lo hace desbordándolo, por eso nuestra naturaleza mística puede experimentarlo. Cuando, cegados por las cosas o centrados en nosotros mismos, nos cerramos a esta experiencia creyendo encontrarnos nos perdemos, pues solo escuchamos las voces de nuestro yo. De hecho mucho de lo que pensamos y de los conceptos que hemos elaborado sobre Dios no son más que reflejos de nosotros mismos. La crítica religiosa lo puso al descubierto al decir que Dios no era más que una proyección de los deseos del propio hombre. En buena parte no dejaba de tener razón. Cuando solo se escuchan las voces del yo se traiciona tanto a Dios como al hombre mismo. Sabiamente lo decía Jesús al afirmar que el que pretenda ganarse se perderá y el que se pierda (el que se descentre de sí mismo) se ganará. Mientras el ser humano aspira a sustentarse en sí mismo, Dios no viene a él, pues ningún ser humano puede convertirse en Dios. Pero tan pronto como rompe las cadenas de su “yo” sólo queda Dios. El ser humano no puede producir ningún Dios, pero puede negarse a sí mismo y así sumergirse en Dios. Cuando el hombre aprende a perderse es cuando se abre al amor y puede experimentar y pensar a Dios al poder reconocer lo divino en nosotros y, a su vez, reconocerse en lo divino.
El ser humano tiene pues un componente filosófico y místico, esto no debería extrañar al cristiano, como revela el mismo san Juan en su evangelio, el Dios del que somos imagen también es logos (palabra, sabiduría y razón) y amor. Por nuestra dimensión racional podemos intuir y pensar a Dios, pero es el amor que surge del mismo Dios el que hace que vayamos hacia Él. Se trata de un amor que podemos rechazar o aceptar. El verdadero elemento del espíritu racional, el que nos impulsa a conocer, a buscar y a caminar no es una especie de razón pura, neutra y aséptica, sino por el contrario es el amor al absoluto, el amor a Dios. Éste es el auténtico motor pero eso solo lo conoce quien lo tiene, el que ha acogido ese amor y ha dejado que en él plante su semilla.
Juan Jesús Cañete Olmedo Sacerdote diocesano y Profesor de Filosofía
[1] Fichte a Jacobi, 30.8. 1794 (GA,III-2, 392-393) citado por Salvi Turo, Fichte: Lo absoluto y su manifestación en la conciencia en Francisco Javier Sancho (dir.) Mística y filosofía, Cites Universidad de la mística, Ávila 2009, pp. 182-208, 206.
CARTA DE NUESTRO OBISPO Carta Pastoral de Cuaresma: «Volvamos a Dios»
ACTUALIDAD DE LA IGLESIA DIOCESANA En el repaso a la actualidad que se produce en la Diócesis podrán leer noticias como: Obispado y Universidad firman un convenio de colaboración mutua; Don Amadeo se reencuentra con el presbiterio diocesana; prácticas formativas en la Librería diocesana; 100 adolescentes en el retiro diocesano de Cuaresma; o el Obispo preside la fiesta principal de la Cofradía de la Columna de Úbeda.
TAMBIÉN FUE NOTICIA… Los jiennenses son los segundos, en toda España, más comprometidos con la Iglesia Católica.
ESTE MES HABLAMOS DE… El Pastor conoce a su gray, comienza la Visita Pastoral.
CATEDRAL DE JAÉN En esta sección se ofrece varias noticias, entre ellas: EscuchArte estrena “Aquella Luz” en la clausura de la Semana del Matrimonio; o el Obispo anima a vivir la Cuaresma desde el encuentro personal con Cristo.
FAO En este número se recoge un artículo de Fernando Chica Arellano, Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, IFAD y PMA: «Mujeres rurales, sembradoras de esperanza».
BEATO LOLO En esta sección podrán encontrar un Viacrucis con los textos tomados de los escritos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo.
CARIDAD ES AMOR En estas páginas se puede leer, entre otras, Cáritas recibe 10.000 euros de “Jaén Merece Más”, para apoyar sus proyectos sociales y los jiennenses han donado en un año más de 425.000 euros a Ucrania.
AMAR DE COLORES Se trata de una sección nueva en la que los miembros de Cursillos de Cristiandad de Jaén ofrecen un artículo bajo el título «Un nuevo cursillo de cristiandad».
ATRIO DE LOS GENTILES Como cada número, D. Juan Jesús Cañete Olmedo, sacerdote y profesor de filosofía, ofrece un artículo que lleva por título «Filosofía y mística VII. La naturaleza filosófica y mística del hombre».
Para suscripciones: Obispado de Jaén: Departamento de Publicaciones. Plaza Santa María, 2. Apartado 039 – 23080 Jaén. Teléfono
En el programa emitido en COPE Granada y COPE Motril, el 24 de marzo de 2023, dedicamos el espacio a la Jornada por la vida, que celebramos en la Iglesia el 25 de marzo, con motivo de la Solemnidad de la Encarnación del Señor. Conocemos Proyecto Ángel en Granada y la convocatoria por los no nacidos organizada por el movimiento pro vida «40 días por la vida», que se lleva a cabo el mismo sábado día 25.
“El Espejo”, que dirige y presenta Paqui Pallarés, se emite los viernes, a partir de las 13:35 horas, en COPE Granada y COPE Motril, con entrevistas y contenidos de actualidad desde la mirada de la fe cristiana en Granada.
Desde el 23 de febrero, nuestro Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, está realizando la Visita Pastoral al arciprestazgo de Alcalá la Real. Tras haber pasado por Alcaudete y sus aldeas, Alcalá la Real con sus pedanías, le tocaba el turno a Castillo De Locubín, Charilla y Ventas del Carrizal, los días 15 y 16 de marzo.
CASTILLO DE LOCUBÍN El miércoles 15, amanecía en Castillo de Locubín con ganas de recibir a las 9 de la mañana al Obispo. Era recibido en la puerta de la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol por el consejo de pastoral y tras besar la cruz y asperjar con agua bendita a los presentes pasaba al interior entre cantos de alegría y aplausos. La imagen tan venerada para los castilleros, Ntro. Padre Jesús, se encontraba en el altar de la iglesia parroquial, y tras hacer la oración ante el sagrario tenía lugar la recepción.
Tras la acogida, nos disponíamos para hacer la visita al Ayuntamiento. Lo esperaban en la puerta el Alcalde y dos miembros de la Guardia Civil. A continuación, tras cruzar las puertas de este edificio, lo esperaban a la entrada todos los trabajadores, junto con toda la corporación municipal. Tras un rato de diálogo fue invitado al despacho del Alcalde donde firmó en el libro de honor, para pasar, posteriormente, al salón de plenos y tener el encuentro más directo con todos los miembros de la corporación municipal. Una vez concluido el encuentro se le hizo entrega de la copia de una litografía antigua de Ntro. Padre Jesús que está en las dependencias del ayuntamiento y, también, de un olivo de plata.
Terminada ésta nos fuimos para visitar el colegio, que fue recibido por la directora, la profesora de religión y trabajadoras del comedor. Fue invitado a ver a los niños de segundo que en ese momento se encontraban en el pabellón, para pasar, posteriormente, y tras un breve recorrido por el colegio, a tener, en un primer lugar un encuentro con los niños de tercero y cuarto; y, en segundo lugar, con los de quinto y sexto.
Desde el colegio nos disponemos para ir a visitar la ermita de Ntro. Padre Jesús. Allí lo esperaban, en una ermita abarrotada, los castilleros y era recibido por los hermanos mayores de las cofradías que están en dicha ermita, es decir, de Ntro. Padre Jesús y de la Virgen de la Cabeza, patrona de la localidad. Una vez dentro, y tras hacer la oración ante el Santísimo, cantábamos el himno a la morenita y se hizo una pequeña oración mariana. Después, fue invitado a conocer todas las dependencias, se le dio un cuadro con las fotos de las dos imágenes y, también, pudo tener cerca el cinturón de Ntro. Padre Jesús, que en este lugar tanto arraigo y sentimientos despierta.
Concluida dicha visita, caminos hacia la residencia de las personas mayores donde estaban, además, los usuarios del centro de día. En la puerta lo esperaba la directora de la residencia y tras el saludo, entramos al interior donde estaban todos los ancianos y trabajadores esperando. Allí saludo a todos los presentes, uno por uno, y se hizo una bendición especial por las personas mayores. Después le obsequiaron con un recuerdo elaborado por ellos mismos. Tras este encuentro pudo visitar todas las dependencias de la residencia.
Al finalizar dicho encuentro fuimos hacia el instituto y, allí, lo esperaban en la puerta la directora, el profesor de religión, el orientador y otro profesor. Después del saludo la directora lo llevó a la sala de visitas, lugar en el que tenía preparado unos dulces con un licor de cereza, típico de este pueblo. Tras este primer contacto fuimos para tener un encuentro con los alumnos/as de primero y tercero de la ESO. Tras un diálogo de casi una hora, y un obsequio que le fue dado por la directora del instituto, visitó todo el edificio entero.
Después de una mañana ajetreada la comunidad de las hermanas de Marta y María nos acogían a nosotros y todos los sacerdotes del pueblo, para un abundante almuerzo.
El rato de la comida supo a poco, porque a las cuatro de la tarde, nos esperaban en el centro parroquial el encuentro con el tejido industrial. Nueve empresas del pueblo, más la asociación de estudios culturales, lo esperaban y durante una hora se pudieron intercambiar opiniones y retos actuales.
Después llegó el momento de visitar a los enfermos. En tres casas, llenas de personas, pudo acercarse para tocar el dolor, que por un momento se convertía en alegría y felicidad. En cada casa, tras un diálogo, terminaba siempre con una oración de bendición.
Desde la última casa nos fuimos a la ermita de San Antón, donde tuvo lugar el responso por los difuntos, ya que no daba tiempo a llegar al cementerio. En este lugar fue recibido por vecinos del barrio y gente del pueblo que hizo que las paredes de dicha ermita quedaran pequeñas, teniendo que permanecer en la calle y desde un altavoz seguir dicha oración. Concluido el rezo, se encontró de forma breve con seis miembros de este barrio en la sacristía, donde se le explicó el trabajo que tuvieron que realizar para volver a poner la ermita con el esplendor que tiene ahora.
Saliendo por las puertas de san Antón, saludó a los presentes que permanecieron en la puerta y nos bajamos al salón parroquial, para tener una reunión con el consejo pastoral, económico y todos los agentes de pastoral de la parroquia. Fue durante 90 minutos un diálogo fructífero. Un miembro de dicho consejo le presentó toda la realidad de la parroquia, luego se produjo un hermoso diálogo dirigido por nuestro Obispo. Se presentaron cada uno y tras una foto nos dispusimos para celebrar la Eucaristía.
Nos esperaban en el interior de la iglesia parroquial. Una iglesia que respiraba alegría, llena por completo que esperaba con ansia la celebración de la Misa Estacional, como colofón de este día. Participaron en la Eucaristía todos los miembros del consejo parroquial y en las ofrendas se le presentaron los presentes que luego se llevaría: rosquetas, petisú, manta castillera, cesta con aceites y productos relacionados con la cereza (licor, mermelada).
Tras la comunión un miembro de la parroquia le dio las gracias a Don Sebastián por estar entre nosotros y tras la oración de postcomunión, el párroco le dio las gracias por esta jornada, estando presentes entre nosotros dos pedanías, que por falta tiempo no pudimos ir, como son Hoyo Piedra y Fuente Rueda.
Todo concluía con un ágape en el centro parroquial para compartir entre todos y tener un encuentro más personal.
CHARILLA Amanecía el jueves 16 y comenzaba una jornada en Charilla, distinta de las demás jornadas. A las 10 de la mañana el interior de la iglesia parroquial de Ntra. Señora del Rosario de Charilla se llenaba de charilleros para esperar al obispo y en la puerta lo esperaban el párroco, D. Antonio Pérez (párroco anterior), D. Francisco Javier García (sacerdote de Sto. Domingo de Alcalá la Real), el alcalde pedáneo, la maestra de religión y los niños que saliendo del cole fueron a recibirlo.
Tras su llegada y saludo a todos, entra en el interior de la iglesia con cantos entre los niños y aplausos. Tras la oración ante el sagrario, comenzamos la acogida que fue una celebración de la Palabra, concluyendo con un responso por los difuntos. En dicha celebración una persona de la parroquia le da las gracias en nombre de toda la comunidad y luego el párroco le agradece también su visita a esta comunidad, estando presentes entre nosotros la Joya de Charilla, pedanía a la que no pudimos acudir.
Tras terminar la celebración de la Palabra, el Sr. Obispo tiene un encuentro con los niños en el mismo lugar.
Terminado el encuentro, que fue dirigido por la profesora de religión, en el salón contiguo a la parroquia, lo esperan todos los feligreses que han podido quedarse para ofrecerles un café con dulces y poder tener juntos un diálogo fraternal. Se lleva a cabo con gozo y se les hace entrega de una cesta con productos de Charilla, especialmente aceite del lugar.
Terminado este momento nos disponemos a visitar tres casas de enfermos a los que les llevamos la comunión. En todos los hogares terminamos con una oración de bendición.
Tras las casas de las personas mayores nos desplazamos para Castillo de Locubín y ser recibidos de nuevo por la comunidad de las Hermanas de Marta y María, que nos preparan de nuevo el almuerzo abundante de este día. Allí nos esperan todos los sacerdotes del arciprestazgo, para comer juntos.
Terminada la comida el obispo tiene el encuentro personal con el párroco, mientras el secretario de la Visita Pastoral, revisa los libros parroquiales y el económico, de Castillo de Locubín y de Charilla.
VENTAS DEL CARRIZAL Después del encuentro personal, nos disponemos para la visita a Ventas del Carrizal.
A las cinco de la tarde es acogido por el párroco, el alcalde pedáneo y los miembros del consejo de pastoral, a la puerta, mientras que en el interior de la iglesia parroquial de San Antonio de Padua, lo esperan los venteros, los niños del colegio junto con la directora del colegio, la profesora de religión y una maestra más, que llenándolo por completo le manifiestan su cariño.
Tras la oración en la capilla del Santísimo y la acogida, el Obispo tuvo un primer encuentro con los niños, dirigidos por la profesora de religión. En este momento estuvieron presentes, además, los cuatro niños de Charilla que recibirán, este año, la confirmación y que no pudiendo estar por la mañana, al tener clase en el instituto de Alcalá la Real.
Posteriormente, la empresa de camiones Barranco le hizo entrega de una maqueta de madera con un camión de su empresa, y después tuvo el encuentro con los miembros del consejo pastoral, en el que también está presente el Alcalde pedáneo. La reunión se desarrolla en un ambiente de cercanía donde cada uno se presenta ante el Obispo y surge un diálogo fructífero.
Mientras tuvo lugar estos encuentros el secretario de la visita pastoral revisa los libros parroquiales y el económico.
Concluidos estos encuentros nos dispusimos a visitar dos casas de enfermos junto con todos los mayores que saliendo a su encuentro, en la plaza de la fuente de San Antonio, a los que saludó y bendijo. La primera casa fue la de la madre del sacerdote hijo del pueblo, D. Manuel Ángel Castillo, que acompañado de su madre, su hermano, cuñada y sobrino, reciben al Obispo con gran alegría.
Concluidas estas visitas que tanto bien hacen, la iglesia repleta de venteros, esperaba a nuestro Pastor diocesano para celebrar la Misa Estacional. En dicha Eucaristía, y después de la comunión, un miembro de esta comunidad agradeció al Obispo su visita. Posteriormente, tiene lugar un responso por los difuntos de Ventas del Carrizal para pasar al agradecimiento que el párroco realizó. También se encontraban allí los Chopos, pedanía a la que no nos dio tiempo a acercarnos. Esta Eucaristía estuvo concelebrada, también, por D. Manuel Ángel Castillo. En las ofrendas se llevó una cesta con aceite de nuestra cooperativa.
Terminada la celebración tuvimos, junto al Obispo, un ágape fraterno en los bajos del Kiosco del parque.
Estos dos días han sido días de compartir, de revitalizar las comunidades visitadas y ha sido un tiempo de gracias que el Señor nos ha regalado. Por esto mismo volvemos a agradecer a nuestro Obispo, Don Sebastián, su visita entre nosotros.
Parroquias de Castillo de Locubín, Charilla y Ventas del Carrizal