Inicio Blog Página 2946

El Congreso Internacional de Hermandades cambia de fecha a diciembre de 2024

0

El Congreso Internacional de Hermandades cambia de fecha a diciembre de 2024

El Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular ha sido noticia estos días con ocasión de la visita que ha cursado una delegación de la Archidiócesis a la Ciudad Eterna con el arzobispo, monseñor José Ángel Saiz, a la cabeza. Entre los temas abordados en los distintos dicasterios de la Curia vaticana destaca el cambio de fechas del Congreso, que se celebrará finalmente del 4 al 8 de diciembre de 2024.

El motivo del cambio de fechas del Congreso, inicialmente previsto para octubre de 2024, es el desdoble de la fase final del Sínodo, que pasa a celebrarse tanto en octubre de este año como en octubre del próximo.

Junto al prelado hispalense, han formado parte de la delegación sevillana los dos obispos auxiliares electos, Teodoro León y Ramón Valdivia; el secretario general, Isacio Siguero; el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, Marcelino Manzano; Francisco Vélez y José Rodas, por parte del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla; el secretario general del II Congreso Internacional, Joaquín de la Peña; y el secretario del arzobispo, Manuel Coronado.

Apretada agenda de trabajo

La agenda de trabajo en los diversos estamentos vaticanos comenzó el día 24 con la entrevista mantenida con mons. Edgar Peña, sustituto de Asuntos Generales de la Secretaría de Estado de la Santa Sede. El Congreso ha estado presente en todas las citas cerradas esta semana. Entre otras, las mantenidas con el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el cardenal Luis Ladaria, el pro-prefecto de la Sección para las Cuestiones Fundamentales de la Evangelización en el Mundo, del Dicasterio para la Evangelización, mons. Salvatore Fisichella, o el prefecto del dicasterio para la causa de los Santos, el cardenal Marcello Semeraro.

Especialmente significativa fue la audiencia general del miércoles, con el encuentro entre el arzobispo y los obispos auxiliares electos con el Santo Padre. Así como la cita en el rincón sevillano en la capital italiana, la comunidad de las Hermanas de la Cruz, o la Misa celebrada en el Colegio Español la tarde del 26 de abril, festividad de San Isidoro. Al término de esta Eucaristía se obsequió a los dos obispos auxiliares electos con sendas cruces pectorales.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Día del trabajo, cuidemos el trabajo decente

0

La fiesta del 1 de mayo, que en el inicio fue una fecha de reivindicación en el mundo del
trabajo, fue “bautizada” por el Papa Pío XII en 1955 estableciendo en esta fecha la fiesta
de san José obrero. Con ello, la Iglesia sale al encuentro del mundo del trabajo, como
hace en tantas ocasiones para llevar a las personas el evangelio del trabajo.
Jesús trabajó con sus propias manos para ganar el sustento de su familia en el hogar de
Nazaret. Tuvo como maestro a san José. Uno y otro, obreros redimiendo el trabajo con el
sudor de su frente.
El trabajo es un ámbito privilegiado de relaciones humanas, no un lugar de conflicto. Es
un ámbito en el que cada persona ha de ser el centro de tales relaciones humanas. Sin
embargo, en muchas ocasiones lo más importante no es la persona, sino el producto del
trabajo, la riqueza que se genera u otros aspectos que desplazan a la persona del centro.
Eso genera injusticia, porque entonces a la persona se la trata sencillamente como objeto
de producción.
Al llegar esta fiesta del trabajo, la Iglesia quiere que tomemos conciencia de nuestras
responsabilidades en el mundo laboral. Quien asume un trabajo sabe que con ello colabora
al desarrollo, propio y ajeno. Con el trabajo apropiado la persona puede atender sus
propias necesidades y las de su familia, puede proyectar su vida y atender sus necesidades
vitales, puede hacer un mundo mejor.
Por el contrario, cuando se disloca la persona del centro, aparecen los egoísmos en todas
las direcciones. Explotación de la persona, abuso en los horarios y en la producción,
precariedad en las condiciones de trabajo. Y en sentido del trabajador, absentismo, falta
de interés, falta de responsabilidad.
La fiesta del trabajo viene a santificar este ámbito de la vida de las personas. Tomando
como referencia el ejemplo de Jesús obrero con su padre José obrero, aportemos cada uno
lo mejor de sí mismo para construir un mundo nuevo, también un mundo nuevo en las
relaciones laborales.
Hace ahora 20 años que la Organización Internacional del Trabajo estableció el 28 de
abril, en las inmediaciones del uno de mayo, el Día mundial de la salud y la seguridad en
el Trabajo. Es una preocupación cada vez más extendida que el trabajo debe realizarse en
condiciones que no ponga en peligro la salud de la persona. Las cifras, sin embargo, son
tremendamente preocupantes.
En España se notificaron casi un millón doscientos mil accidentes laborales, de ellos,
4.714 fueron de carácter grave (90 a la semana) y 826 mortales, más de dos muertes
diarias y casi 16 por semana. Y en la provincia de Córdoba se han producido más de 10
mil accidentes laborales (27 diarios), de los que 74 fueron graves (6 al mes) y 22 muertes,
7 más que en 2021
El Papa Francisco nos recordaba hace poco: “Un trabajo que no cuida, que destruye la
creación, que pone en peligro la supervivencia de las generaciones futuras, no es
respetuoso con la dignidad de los trabajadores y no puede considerarse decente. Por el
contrario, un trabajo que cuida contribuye a la restauración de la plena dignidad humana,
contribuirá a asegurar un futuro sostenible a las generaciones futuras”.
Desde el Evangelio y desde la misión que la Iglesia recibe de Jesucristo, trabajemos por
el trabajo decente, cuidemos a los trabajadores para que no tengan que asumir riesgos que
ponen en peligro su vida, evangelicemos el mundo del trabajo para que sea cada vez más
digno del hombre, para que el trabajo sea un lugar de encuentro y no de conflicto.
Recibid mi afecto y mi bendición:
+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

Orar por las vocaciones

0

Carta dominical del Arzobispo de Sevilla

Hoy, domingo cuarto de Pascua, «domingo del Buen Pastor», celebramos la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y la Jornada de Vocaciones Nativas bajo el lema, «Ponte en camino. No esperes más». Esta doble jornada pretende suscitar en los jóvenes la pregunta por su vocación, y que la comunidad cristiana promueva las vocaciones cristianas con la oración y el acompañamiento; también tiene como finalidad sostener las vocaciones de especial consagración que surgen en los territorios de misión, para que ninguna de ellas se quede frustrada por falta de recursos. Para ello, además de la oración, promueve la colaboración económica.

Todo el tiempo de Pascua es una mirada gozosa y agradecida hacia Jesús, que está presente en medio de la comunidad de sus discípulos por la fe y los sacramentos y que nos comunica su misma vida. Él nos precede, nos abre el camino hacia la vida, él es el Pastor que nos conoce a cada uno de nosotros por nuestro nombre y nos lleva con él, a fin de que tengamos vida y la tengamos en abundancia, como dice al final el fragmento del evangelio que leemos hoy. Para ello la Iglesia nos invita a orar para que a las comunidades cristianas no les falten vocaciones sacerdotales y religiosas.

Se ha dicho que la Iglesia católica, en Europa, vive un invierno vocacional y que la falta de vocaciones sacerdotales y religiosas es una de las principales manifestaciones de la crisis de fe en nuestra sociedad y de lo que se ha calificado como creciente debilidad institucional de la Iglesia entre nosotros. No cabe duda de que éste es uno de los motivos de sufrimiento para todos, y especialmente para quienes tenemos más responsabilidades en la vida de la Iglesia.

Pero en la segunda lectura de la Santa Misa de hoy escuchamos un fragmento de la primera carta de San Pedro, que vamos leyendo desde el segundo domingo de Pascua, con una exhortación que es muy válida para los discípulos de Cristo en cualquier momento y lugar, siempre que se encuentren con situaciones de debilidad – sea ​​personal o institucional- y de sufrimiento o incluso de opresión o de persecución. San Pedro nos recuerda que Jesús soportó con paciencia las injurias y sufrimientos de la cruz, poniéndose, obediente, en manos del Padre y ofreciéndose como víctima expiatoria por nuestros pecados; y por eso, el Padre lo resucitó y lo constituyó “Señor y Mesías”, como dice San Pedro, mencionando estos dos títulos cristológicos que son fundamentales en la confesión primitiva de la fe.

La paciencia del cristiano frente a las pruebas y contradicciones no es nunca una resignación fatalista; la paciencia cristiana es eminentemente activa. Debemos trabajar siempre con la esperanza puesta en Cristo resucitado. Me parece que, sobre todo durante este tiempo de Pascua, los cristianos deberíamos vivir aquel estado de espíritu que llevó a San Esteban a decir, ante quienes le perseguían y le llevaban a la muerte: «Veo los cielos abiertos y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios» (Hech 7,56).

Esto es válido en todos los momentos y situaciones de nuestra vida, y especialmente en el ámbito del nacimiento y del cultivo de las vocaciones sacerdotales y religiosas. Todo cristiano está llamado a dar testimonio y anunciar el evangelio, por el bautismo y la confirmación, pero a la vez, la dimensión misionera está especialmente unida a la vocación sacerdotal y religiosa. Si tenemos los ojos fijos en Cristo resucitado y creemos que está presente y actuando entre nosotros, jamás caeremos en una actitud de desánimo y resignación por la falta de vocaciones. Al contrario, trabajaremos con nuevo ardor dando lo mejor de nosotros mismos, con la gracia de Dios. El Señor no dejará de ayudarnos para que muchos jóvenes respondan generosamente a su llamada cuando les diga: «Ponte en camino. No esperes más».

+ José Ángel Saiz Meneses

Arzobispo de Sevilla

El Obispo preside la procesión y la Eucaristía “para pedir por la lluvia”, este lunes

0

El Obispo de Jaén, Monseñor Don Sebastián Chico Martínez, unido a la gran preocupación de la sociedad jiennense ante la escasez de lluvias en nuestra tierra y las consecuencias nefastas para los campos y la economía de la provincia, anunciaba que se celebrará una procesión diocesana de rogativas, con la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, “El Abuelo”, que tendrá lugar el próximo lunes, 1 de mayo, festividad de San José Obrero, por la tarde. La última vez que “El Abuelo” procesión en rogativas, para pedir la lluvia, fue el 8 de marzo de 1949.

La procesión partirá del Santuario Camarín de Jesús a las 18 horas, con el siguiente recorrido: Carrera de Jesús, Almenas, Ancha, Plaza de San Ildefonso, Ignacio Figueroa, Bernabé Soriano, Plaza de San Francisco, Campanas y Plaza de Santa María.

En la misma habrá cinco momentos de oración: Puerta de Residencia de los Condes de Corbull; en la calle ancha, (a la altura de la librería religiosa de Las Nazarenas); Plaza de San Ildefonso; Plaza de San Francisco y la última estación se realizará en la Plaza de Santa María, antes de entrar a la Catedral.

Posteriormente, a las 20 horas, dará comienzo la celebración de la Solemne Eucaristía que presidirá el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez. Al concluir la Santa Misa el Prelado jiennense impartirá la bendición secular a los fieles y a los campos con el Santo Rostro.

El Obispo jiennense subraya el carácter diocesano de esta petición para que llegue a todos los rincones de la geografía de Jaén.

Se ruega a las personas que participen en el recorrido de la procesión que se abstengan de llevar velas, debido a las altas temperaturas, para evitar, así, cualquier tipo de incidente con la cera.

Foto: Archivo Cofradía Nuestro Padre Jesús Nazareno

Ver este artículo en la web de la diócesis

Jesús es el Buen Pastor, la Puerta, el Camino

0

Reflexión del obispo de Cartagena para el IV Domingo de Pascua

Las lecturas del domingo IV de Pascua contemplan a Jesucristo como Buen Pastor, enviado por el Padre a reunir la grey. El evangelista Juan utiliza una parábola y su explicación. La parábola hace relación a un aprisco, donde varios pastores unían su rebaño para protegerse de la noche y del peligro de los ladrones. Si bien es verdad, que Jesús es el Buen Pastor, no se quedará atrás el otro símil, que lo identifica con la Puerta. Puerta significa entrada, acceso, mediación: «El que entra por mí se salvará». Cristo se nos revela como el enviado de Dios Padre, el verdadero maestro, la puerta abierta que invita a entrar en el reino, la puerta abierta que es como una bienvenida a la casa del Padre. Para los que vivimos en este complejo mundo, lleno de calamidades e intereses que excluyen a la gente, Jesús es la respuesta y el verdadero camino, quien le da sentido a nuestra existencia; el maestro que nos enseña la auténtica verdad, la única puerta de acceso a la felicidad y a la vida. En su discurso de Pentecostés, nos dice san Pedro que Cristo es el único Salvador, en quien tenemos la seguridad del perdón de los pecados, porque ha entregado su vida por nosotros. A partir de este acontecimiento, de la victoria de Jesús sobre el pecado y la muerte, salvarse va a consistir en creer en él, convertirse a él, bautizarse en su nombre y agregarse a su comunidad. Seguir al Buen Pastor supone ponerse a la escucha, estar cercanos a él para oír su voz, para seguirle y formar activamente parte de su comunidad: «Andabais descarriados como ovejas, pero habéis vuelto al Pastor y guardián de vuestras vidas», como nos ha dicho san Pedro.

No hay otro pastor ni otra puerta legítima: solo Cristo, el Señor, es el Buen Pastor y la Puerta. El pastor entra por la puerta, los ladrones saltan por la tapia. Los que entramos y salimos a través de esa Puerta que es Cristo, nos esforzamos por seguirle fielmente a él, que es también el Camino, sin desviarnos de su estilo de vida: Sus ovejas le siguen, porque conocen su voz y él las va llamando por su nombre.

El Evangelio nos abre con suma delicadeza este misterio de amor que nos revela Jesús cuando nos dice que nos conoce por el nombre, esto quiere decir que tiene un conocimiento de la naturaleza y del ser de cada uno: de lo que Dios quiso que fuéramos, de lo que somos y de lo que podemos llegar a ser. Dios no crea a los hombres en serie, cada uno es una obra maestra de Dios y somos irrepetibles. Con ese amor nos ha amado el Padre, hasta llegar a elegirnos para ser sus hijos, y llamarnos por nuestro nombre, que lleva tatuado en su corazón: «Conozco mis ovejas y mis ovejas me conocen, como yo conozco al Padre» (Jn 10,14). Conocer, en sentido bíblico, es un conocimiento profundo, «con amor eterno te amé» (Jr 31,3). Para Dios no somos un número, somos un nombre, un hijo o una hija.

En este domingo celebramos la jornada mundial de oración por las vocaciones. Precisamente, para reconocer el protagonismo de Jesús que sale a nuestro encuentro y nos invita a seguirle, porque él sigue llamando en nuestros días y hay que responderle con generosidad. En este caso, el Señor nos pide que sirvamos a su pueblo como sacerdotes o religiosos. Dios sigue tocando los corazones y vuelve a repetir a cada uno: no tengas miedo, ánimo, soy yo… Mucho ánimo, queridos jóvenes para decir al Buen Pastor que cuente con vosotros. Queridas familias, ayudad a vuestros hijos en estas decisiones, no se lo impidáis.

*José Manuel Lorca, obispo de Cartagena

La comunidad educativa del Colegio Sagrado Corazón celebra la Confirmación de un grupo de 30 jóvenes

0

La comunidad educativa del Colegio Sagrado Corazón celebra la Confirmación de un grupo de 30 jóvenes

Un grupo de 30 alumnos de bachillerato del Colegio Sagrado Corazón de Granada recibieron el pasado 22 de abril el sacramento de la Confirmación de manos de nuestro arzobispo, Mons. Gil Tamayo, acompañados por sus catequistas, profesores, familiares y amigos en la capilla del centro.

El pasado 22 de abril tuvo lugar en la capilla del Colegio Sagrado Corazón la Eucaristía en la que 30 alumnos de bachiller, después de dos años de preparación, recibieron la unción con el Santo Crisma y la imposición de las manos en el sacramento de la Confirmación.

La Misa estuvo presidida por nuestro Arzobispo, Mons. Gil Tamayo, y en ella participaron también los miembros del equipo docente y de la comunidad educativa del colegio, así como los catequistas y familiares de los nuevos confirmandos.

“La Misa fue un momento de encuentro, de alegría, de celebrar juntos como comunidad educativa toda la preparación que han recibido durante estos dos años estos alumnos. Las Confirmaciones son una gran celebración para todo el colegio y también son un momento en que las familias agradecen el trabajo que se realiza con ellos por parte de los catequistas, una labor voluntaria y altruista”, asegura María Asunción Contreras, Directora General del centro educativo.

Durante su homilía, Mons. Gil Tamayo, realizó un llamamiento para que los jóvenes lleven el Espíritu Santo recibido por medio del sacramento a los entornos donde se encuentren en la vida cotidiana abriendo el corazón también a la llamada vocacional al sacerdocio, a la vida religiosa o consagrada.

En adelante, estos jóvenes que han culminado su camino de iniciación de cristiana podrán continuar su camino de crecimiento en la fe, si lo desean, uniéndose a los grupos de Confirmación y Primera Comunión como animadores o catequistas.

María José Aguilar
Secretariado de Medios de Comunicación Social

Ver este artículo en la web de la diócesis

«Periferias Misioneras», un proyecto para conocer la labor de nuestros misioneros y misioneras

0

El Secretariado Diocesano de Misiones organiza, del 14 al 23 de julio, este proyecto en el que diez jóvenes, de entre 18 y 30 años, podrán vivir en el norte de Marruecos una experiencia personal y comunitaria en clave misionera. Además, se tendrá la experiencia de conocer y vivir de primera mano el trabajo desde diferentes carismas y vocaciones eclesiales, el compromiso de los misioneros que trabajan en el norte de Marruecos (Padres Trinitarios, Carmelitas Vedruna y Misioneros Javerianos). Compartir la vida de las incipientes y minoritarias comunidades cristianas en tierra de Islam. Tener una experiencia de fraternidad, Intercultural e interreligiosa. Y promover, incitar y cuestionar un mayor compromiso individual hacia la misión.

Desde el Secretariado Diocesano de Misiones aseguran que, además de cumplir con el rango de edad, las personas participantes deberán tener una actitud abierta hacia el encuentro con el otro. Deseo de vivir una experiencia de fe en un contexto fuera del propio país y en contexto de misión. Deseo de descubrir la presencia de iglesia, que es minoría en tierra de Islam y de encontrar a Cristo fuera de la propia cultura y ambiente.

Así, se ofrecerá una formación básica online y/o presencial, previa a la experiencia (obligatoria); y soporte logístico en todo el recorrido, que comprenderá Alhoceima (Alhucemas), Tanger, Fnideq (Castillejos).

Además de conocer la labor sobre el terreno de los misioneros y misioneras, entre otras actividades, se desarrollará un programa para la atención a inmigrantes y otros colectivos, juegos de mesa, clases de castellano… En resumen, estar dispuestos para que las personas atendidas sientan cercanía y ternura, acogida y acompañamiento. Una actividad constante será la oración, así como la celebración de eucaristías.

En cuanto a los gastos previstos, en transporte serán 35 euros, colaboración con las comunidades 70 euros (Alojamiento, etc.), estancia en Marruecos 75 euros (comidas y cosas necesarias para la estancia). Así, el total de gastos previstos será de 180 euros.

Será necesario llevar: sábanas o saco de dormir; biblia, cuaderno y bolígrafo; ropa de verano incluido bañador, toallas y efectos personales; pasaporte, mínimo seis meses de vigencia desde la llegada a Marruecos; y muchas ganas de compartir y vivir con el grupo.

Más información e inscripciones

Ver este artículo en la web de la diócesis

📖 Reseña literaria: ‘Dios existe, yo me lo encontré’ de Andre Frossard

0

📖 Reseña literaria: ‘Dios existe, yo me lo encontré’ de Andre Frossard

Este libro de Andre Frossard, que nos desgrana en el programa El Espejo de COPE Huelva la hermana Pilar González desde la Librería Welba, cuenta el relato en primera persona de una conversión para que alcance tantas ediciones y pueda encontrarse aún en las librerías después de casi treinta años.

Ése es el caso de este libro, que se ha convertido en un clásico del género autobiográfico y testimonial.

Reseña literaria de la Hna. Pilar González, de la Librería Welba (El Espejo de COPE Huelva, 14/04/23)

La entrada 📖 Reseña literaria: ‘Dios existe, yo me lo encontré’ de Andre Frossard se publicó primero en Diócesis de Huelva.

Ver este artículo en la web de la diócesis

DOMINGO IV DE PASCUA , por Ramón Carlos Rodríguez García

0

Lecturas: Hch 2, 14a. 36-41. Dios lo ha constituido Señor y Mesías. Sal 22. El Señor es mi pastor, nada me falta. 1 Pe 2, 20b-25. Os habéis convertido al pastor de vuestras almas.  Jn 10, 1-10. Yo soy la puerta de las ovejas.

El cuarto domingo de Pascua es conocido como el domingo del buen Pastor. Todos los ciclos litúrgicos proclaman el capítulo décimo del evangelio según san Juan. La iglesia en su conjunto dedica una jornada específica de oración por las vocaciones. Suplicamos que envíe pastores según su corazón y que estén al servicio de Dios y de su Iglesia. Toda la liturgia está impregnada de alegorías con sugerentes resonancias del mundo pastoril. Nos habla del cuidado amoroso y atento de un “pastor” que guía a su pueblo para que no le falte nada. En sus llagas son sanadas nuestras heridas. Carga con nuestros pecados para salvarnos cuando nuestra vida se vuelve errática y fraudulenta (1 Pedro).

Jesús es el pastor bueno que nos regala su gracia en los sacramentos, especialmente en la eucaristía, cuya mesa abundante nos prepara en la liturgia dominical (Salmo). Jesús también se compara con una puerta. Existen puertas monumentales, verdaderas obras de arte y labradas sobre materiales nobles. Sin embargo, Jesús se presenta como la puerta de un corral, maltrecha, desvencijada y pobre, sobre todo muy pobre. Apertura a la libertad, al encuentro con los demás, a la vida en abundancia, poblada por pastos eternos. Cierre a toda opresión, maldad y corrientes de muerte. Él es el único acceso a las preciadas ovejas/pueblo por su entrega que se manifiesta en dar la vida y no dominar dando muerte. Ambas imágenes (Pastor-Puerta) vienen a significar lo mismo. Jesús es el único mediador de la salvación que Dios ofrece a su pueblo.

Frente a quienes apuestan por la depredación del ser humano y abogan por la muerte del rebaño, Jesús ha venido para darnos vida y para que la disfrutemos en plenitud. Es por todo esto que nos reunimos a su alrededor para escuchar su palabra y sentarnos a su mesa como rebaño débil, pero al mismo tiempo asamblea gozosa que aprende a paladear una victoria que no avasalla y en la que no hay derrotados, sólo comensales que disfrutan del banquete del resucitado. Si tienes un amigo sacerdote felicítalo y reza por el. ¿No lo tienes aún? …. ¿a qué estás esperando? Es también el domingo del párroco, reza por él para que sepa cuidar de quienes le han sido encomendados.

Ramón Carlos Rodríguez García

Rector del Seminario

Ver este artículo en la web de la diócesis

Papa Francisco: Esforcémonos en lograrlo

0

Papa Francisco: Esforcémonos en lograrlo

Con motivo del 1º de mayo, festividad de San José Obrero y Día Internacional del Trabajo, el Secretariado Diocesano de Pastoral del Trabajo celebrará el domingo, 30 de abril, una mesa redonda bajo el título: “No hay trabajo decente si no es saludable. Una mirada desde la fe”

En la Nochebuena del año 2021, el Papa Francisco exclamó “En el día de la Vida repitamos: ¡No más muertes en el Trabajo! y esforcémonos por lograrlo. Con estas palabras ponía en evidencia la implicación de la Iglesia  que “exige la acción concertada y generosa de todos los miembros y de todas las estructuras de la comunidad cristiana” para desde el cuidado humano apostar por la vida en la defensa de la salud y la seguridad laboral.

El esfuerzo por lograrlo supone revertir la situación de dolor y generar movimientos comprometidos en la defensa de la salud y la seguridad en el trabajo. Es lo que hace el Secretariado Diocesano de Pastoral del Trabajo que, con motivo del 1º de mayo, festividad de San José Obrero y Día Internacional del Trabajo, ha preparado para el próximo domingo, 30 de abril, en la parroquia de la Aurora, una mesa redonda bajo el título: “No hay trabajo decente si no es saludable. Una mirada desde la fe”.

“Iglesia en Córdoba” amplía esta semana esta información a través de un reportaje en sus páginas centrales y da cumplida cuenta de la actualidad diocesana.

Adjuntamos la revista íntegra.

iec832

La entrada Papa Francisco: Esforcémonos en lograrlo apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.