Inicio Blog Página 2928

Los alumnos del Colegio de Los Olivos reciben la confirmación

0

NoticiaActualidad

Publicado: 08/05/2023: 120

<!–

–>

Iglesia de San Agustín

La iglesia de San Agustín, en Málaga, acogió el pasado viernes 28 de abril la celebración en la que un grupo de alumnos y miembros de la comunidad educativa del Colegio Los Olivos recibieron el sacramento de la Confirmación.

«¡Qué este encuentro con el Señor quede grabado en su corazón y les mueva a caminar juntos como familia agustiniana y miembros de la Iglesia!», les deseaban los responsables de la formación de este grupo para recibir el don del Espíritu Santo. 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Círculo de Silencio este miércoles centrado en el derecho al trabajo

0

El Círculo de Silencio vuelve a ser motivo de encuentro en la calle para reflexionar y orar por las personas que sufren las consecuencias de la migración forzosa. La Delegación de Migraciones de la Diócesis de Málaga invitan a participar este miércoles en diversos lugares de la capital y la provincia.

La cita en la ciudad de Málaga es el miércoles 10 de mayo a las 20.00 horas en la Plaza de la Constitución. La Hermandad Obrera de Acción Católica será la encargada de centrar el tema, que con motivo del 1 de mayo, será el trabajo digno para las personas migrantes y refugiados.

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Romería a Face Retama, cuenta atrás para las fiestas de San Torcuato, en Guadix

0

Romería a Face Retama, cuenta atrás para las fiestas de San Torcuato, en Guadix

Un año más, cuando se acerca la fiesta de San Torcuato, se ha celebrado la romería a Face Retama, para sacar en procesión al Patrón de Guadix en el lugar que la tradición lo vincula con nuestra tierra. Este año ha sido el sábado 6 de mayo. El obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, ha presidido tanto la celebración de la Eucaristía como la procesión.

Es una costumbre que cada vez gana más devotos: caminar en romería o peregrinación hasta Face Retama, el sábado anterior a la fiesta, para celebrar a San Torcuato. Allí, en medio del desierto y de la noche, las antorchas han vuelto a iluminar el camino por el que ha trascurrido la procesión con la imagen de San Torcuato.
En los últimos años se viene trabajando para adecentar el entorno del santuario de Face Retama y favorecer que los accitanos los sientan como propio y lo visiten. Y una muestra de ello es el hecho de que, desde hace más de un año, cada mes se celebra la Eucaristía, en torno al día 15, en la iglesia de Face Retama. Y cada vez son más los que peregrinan hasta el lugar para mantener viva la devoción a San Torcuato.
El la ciudad de Guadix, la Catedral y toda la ciudad se preparan para celebrar las fiestas de su Patrón San Torcuato, que serán el 15 de mayo.

Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix
Fotos: Facebook del ayuntamiento de Guadix

Ver este artículo en la web de la diócesis

Palabra de Vida: V Domingo de Pascua

0

Cuando llegamos con la Iglesia al Domingo V de Pascua, la luz de Jesucristo resucitado nos permite volver sobre las palabras del Maestro en la noche de su pasión. Sabiendo que la entrega redentora llegaba a su meta y que debía pasar de este mundo al Padre, Jesús anuncia a los apóstoles su marcha de este mundo: los discípulos verán pasión y muerte, y experimentarán el desgarro de la soledad; Jesús promete compañía y garantía de esperanza. A la luz de la resurrección, la pasión y la muerte requieren ser vistas por fuera y por dentro. Por fuera, la muerte del Señor es ignominia, vida arrebatada y desprecio humano a la bondad del Padre, que es llevada hasta la cruz. Por dentro, la muerte de Cristo es glorificación del Padre, entrega voluntaria de la vida como testimonio del amor más grande y oferta incondicional de misericordia divina. Por fuera, la muerte de Jesús será sufrida por los apóstoles como derrota, soledad y desamparo. Por dentro, Jesús anuncia que con su muerte llegará la victoria, la compañía permanente y el consuelo. Jesús, en efecto, se va, pero lo hace para preparar sitio a los suyos. La obediencia del Hijo es llave que abre la puerta del Cielo, que no es ya vuelta al paraíso perdido, sino comunión en la vida de amor de la Santísima Trinidad. Con la resurrección de Cristo se inaugura el Cielo, se desvela el fundamento último de la esperanza y se ilumina el camino que nos lleva hasta Él.

​Antes de su partida al Padre, Jesús pide a los suyos que no pierdan la calma y reclama para Sí la fe que se debe al Padre. El que se sabe uno con el Padre y Dios como Él, pide que se crea en el Padre y en Él. La fe es el inicio de la salvación: gracias a ella sabemos que Cristo resucitado nos espera al final de la vida y nos prepara una morada en la casa del Padre; gracias a la fe, reconocemos en el rostro del Hijo el amor infinito del Padre; gracias a la fe, confesamos en Dios, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo; gracias a la fe, actuamos obras aún mayores que las de Jesús; gracias a la fe, caminamos en este mundo con la alegría inquebrantable de Cristo resucitado. Dichoso tiempo de Pascua que ilumina nuestra fe, fortalece nuestra esperanza y enciende nuestra caridad.

+ José Rico Pavés

Obispo de Asidonia-Jerez

La abuela, Santa Ana, congrega, un año más a los torrecampeños, en el Cerro Miguelico

0

Primer domingo de mayo. Día grande de la Romería en honor a Santa Ana y a la Virgen Niña en Torredelcampo. Miles de romeros han querido participar en la Misa de campaña, emitida en directo por Canal Sur Televisión y que ha estado presidida por el Obispo de Jaén, Monseñor Chico Martínez.

Pasadas las 9 de la mañana la comitiva, encabezada por los miembros de la Cofradía y los Hermanos Mayores, así como las autoridades civiles, procesionaron con la imagen de la patrona de la localidad, desde su ermita hasta la zona habilitada, en el Cerro Miguelico, para la celebración de la Santa Misa.

Allí, a las 10 horas ha dado comienzo la celebración eucarística presidida, por segundo año consecutivo, por Don Sebastián Chico Martínez y concelebrada por el párroco, D. Pedro José Martínez Robles; el Vicario parroquial, D. Joël Nsenkey Mokuba; el sacerdote, hijo del pueblo, D. Juan Mena Jurado y el secretario particular del Obispo, D. Francisco Javier Cova.

En este día de tanto fervor entre los torrecampeños, Santa Ana ha lucido el manto más antiguo que posee: una prenda azul cobalto, bordado en oro y donado, hace ya un siglo, en 1923, por la familia de Dña. Julia Sánchez.

En la monición de entrada, leída por el Hermano Mayor, D. José Manuel Jurado, se ha rogado la intercesión de Santa Ana para que lleguen las lluvias. Las lecturas han estado participadas por los miembros de la Cofradía de Santa Ana y la Virgen Niña. Y el Evangelio lo ha proclamado el párroco, D. Pedro José Martínez Robles.

Asimismo, el acompañamiento musical ha corrido a cargo del Coro Romero “Camino Viejo”.

Homilía

Monseñor Chico Martínez, ha comenzado su homilía recordando lo que este día significa para la localidad de Torredelcampo y todos sus habitantes. Con ilusión y alegría desbordante, la villa de Torredelcampo dirige, en este primer domingo de mayo, su mirada agradecida a Santa Ana. De nuevo, una multitud de fieles vuelve a ponerse ante sus ojos, atraídos por esta venerada imagen: la abuela del Señor, nuestra querida abuela Santa Ana. En este día, hemos venido ante Ella para traerle las flores de nuestro afecto y de nuestra veneración; el tributo de nuestros corazones agradecidos que se elevan con un viva en los labios y los mejores deseos en el corazón. Día de contemplación, donde en un cruce de miradas se crea la más sentida oración.

En este sentido, Don Sebastián ha querido reflexionar sobre la figura de las madres, en este caso la de María; y ha felicitado a todas las madres congregadas en el entorno de la ermita de Santa Ana. “Ana, en hebreo significa “bendecida o agraciada por Dios”. Así lo experimentamos cada uno de nosotros: Dios ha realizado la gracia en Santa Ana; esa gracia, ese amor infinito de Dios por nosotros lo realizó en Santa Ana cuando fue elegida para ser la madre de la Madre de Dios, nuestro Señor”.

Además, ha profundizado en el Evangelio de este domingo, en el que Jesucristo se presenta como “el camino, la verdad y la vida”, para recordar que no hay otra senda, dirección o ruta que nos conduzca al Señor.

Finalmente, el Obispo ha pedido que “Santa Ana, con su amor materno, nos acompañe en nuestra peregrinación y nos ayude a fortalecer nuestra fe en Aquel que es el camino, la verdad y la vida. Que su ejemplo nos inspire a vivir en servicio a los demás ya buscar siempre la voluntad de Dios en todo lo que hacemos”. Y ha entonado vivas a Santa Ana, la abuela y la Virgen Niña.

La Santa Misa ha culminado con el himno a la patrona de Torredelcampo. Posteriormente, Santa Ana y la Virgen Niña han sido procesionadas, como se hace tradicionalmente por el ejido, para volver, en torno a la 1:30  de la tarde, de nuevo a su ermita. Una jornada muy emotiva en la que todos los andaluces han podido participar, desde sus casas, en una de las romerías más populares de la provincia de Jaén, considerada fiesta de interés turístico nacional.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Domingo V de Pascua. Ciclo A. 7 de mayo de 2023

0

Domingo V de Pascua. Ciclo A. 7 de mayo de 2023

Todos queremos saber quién es Jesús, dónde está y quién está a su lado. Este relato de Juan nos ayuda a comprender la figura de Jesús, la cual no se entiende sin el Padre; y su misión es la de dárnoslo a conocer a través de sí mismo.

La meta de Jesús es el Padre, unirse a él para siempre. Y ese ha de ser también el deseo más grande de todo creyente, pero no lo alcanzaremos sin Jesucristo.
Por eso, para llegar a Dios tenemos que pasar por Jesús, siendo él el camino para descubrir, conocer y llegar a Dios, y no hay otro camino.
No tener un camino es no tener vida. Y cuando no tenemos vida vemos pasar los días y los acontecimientos, es decir, “vamos tirando de la vida”, sin ilusión, sin fututo, sin rumbo.
Vivimos muchas veces en una mentira de lo que queremos ser, pero sin ser en verdad nada. Y es que sin Dios vivimos de sueños, pero no el presente.
Sólo Jesús es el camino que nos lleva a una verdadera meta, el Padre, que nos lo hace entender todo con una mirada nueva y que nos hace vivir la vida apasionadamente y en plenitud.

DESARROLLO
Este relato del evangelio de Juan corresponde a una parte del llamado “discurso de despedida” de Jesús, en el que éste anuncia su partida al Padre, desarrollando la relación que hay entre ambos. Los discípulos expresan su temor a quedarse solos y muestran un sentimiento de orfandad. Para lo cual el Señor les pide que tengan fe en él, porque cuando llegue a su destino final los esperará, se producirá el reencuentro definitivo.
A partir de esas palabras de Jesús, da comienzo un diálogo a modo de preguntas, por parte de los discípulos, y respuestas, por parte del Señor. ¿A dónde va Jesús? No es un lugar, sino que su meta es el Padre, al cual nos presenta como su familia y nuestra familia, siendo él el nexo de unión entre el Padre y nosotros. ¿Cómo llegar al Padre? Solo hay un camino, y es el mismo Jesús. Y aquí la mayoría nos perdemos a la hora de hacer el camino, porque el problema no es desorientarse, cansarse, perderse… en el caminar, sino que el problema es no tener un camino en la vida. Porque el camino que tenemos que recorrer los que tenemos fe se llama Jesús, él es el camino que tenemos que andar para llegar a Dios, a ese Dios que queremos sentir cerca y que, desde nuestro deseo más profundo, queremos ver. Y para verlo, también es Cristo esa luz, porque, siendo el Padre y el Hijo una misma realidad, para conocer y ver a Dios no hay otra iluminación que no sea el mismo Jesucristo, que nos lo revela en su propia persona.
Pero Jesús se autodefine también como la vida. Todos queremos vivir, y vivir más y mejor: nadie en su sano juicio quiere morirse. A veces tenemos la sensación de que no vivimos porque los demás no nos dejan vivir. Queremos una vida feliz, y pensamos que cuanto más tenemos, más felices seremos. Y esa es una mentira que viene a descubrirnos Jesús. Sin Dios no seremos felices, pues mientras alguien no le dé sentido a tu vida, sentirás el vacío y la rutina de caminar por un camino que no te lleva a ninguna parte, un camino circular, que consiste en dar vueltas alrededor de ti mismo, cerrado y centrado en ti mismo. Tomar por camino a Jesús es cambiar de vida, pretender la profundidad y la radicalidad en nuestras decisiones, y ambas son la propuesta del Evangelio.
Ser cristiano es ante todo creer en Jesús, habiendo tenido la suerte de encontrarlo en nuestra vida, porque es el encuentro con él lo decisivo para luego poder vivir el Evangelio. Cuando tienes esa experiencia de encuentro personal con Cristo vas descubriendo que él es la alegría, la fuerza, la luz, la vida… Y no porque te lo han contado, sino porque tú lo has experimentado, y solo así diremos: “Ciertamente, Jesús es el camino, la verdad y la vida”.

Emilio José Fernández, sacerdote
http://elpozodedios.blogspot.com/

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Eucaristía de acción de gracias por la nueva beata granadina, Conchita Barrecheguren

0

Eucaristía de acción de gracias por la nueva beata granadina, Conchita Barrecheguren

En el santuario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, a las 12 horas.

Tras la gozosa ceremonia de beatificación de Conchita Barrecheguren, vivida en la mañana del sábado día 6, en la Catedral de Granada, el pueblo de Dios, junto con la congregación y familia de redentoristas, se reunirá de nuevo en torno a la Mesa del Señor, en la acción de gracias a Dios por la nueva beata.

La Eucaristía de acción de gracias a Dios tendrá lugar el domingo día 7, a las 12 horas, en el santuario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, cuya fachada ofrece la imagen de la beata Conchita.

En este santuario se ha dispuesto una capilla que acoge a la beata, donde los fieles y devotos pueden orar ante ella y seguir pidiendo su intercesión.

De modo especial se vivirá también la Eucaristía que el 13 de cada mes por la mañana se celebra en el carmen de Conchita, lugar de residencia de la joven y su familia.

El próximo sábado 13 de mayo es la primera de las eucaristías en el carmen que se celebra siendo Conchita beata. Además, es el día en que la joven fue llamada a la Casa del Padre y nació para el Cielo, en el año 1927. Ese 13 de mayo es por ello la fiesta litúrgica de Conchita Barrecheguren, que volverá a congregar a fieles y devotos en torno a ella, quien vivió, a través del sufrimiento y la enfermedad, el amor de Dios por encima de todo, en el seno de su familia.

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

«Mi amor será un Dios crucificado»

0

Cardenal Mons. Marcello Semeraro, en la ceremonia de beatificación, durante la homilía.

Homilía para la beatificación de la Venerable Sierva de Dios María de la Concepción (Conchita) Barrecheguren.

Al inicio de la primera lectura bíblica de nuestra Liturgia Eucarística hemos escuchado al apóstol Pablo comparar a nosotros los cristianos con vasijas de barro (Cf. 2 Cor 4,7). En algunos aspectos no debería sorprendernos esta comparación.Ya al inicio del libro del Génesis encontramos escrito que «el Señor Dios modeló al hombre del polvo del suelo e insufló en su nariz aliento de vida; y el hombre se convirtió en ser vivo» (Gen 2,7). En otra ocasión hemos oído repetir la plegaria del profeta Isaías: «Señor, tú eres nuestro Padre, nosotros la arcilla y tú nuestro alfarero» (64,7). Está, después, la antigua advertencia que repite: «eres polvo, hombre, y al polvo volverás». Pero el Apóstol ha querido decirnos que en esta vasija de barro, que somos nosotros, hay un tesoro inestimable y es Cristo. También en la carta a los Gálatas san Pablo escribe:«no soy yo el que vive, es Cristo que vive en mí» (2,20).

¡He aquí la paradoja! Los tesoros, nosotros los conservamos en vasijas preciosas y los custodiamos en cajas fuertes. Jesús, en cambio, viene a habitar en nosotros. Adorando el misterio de la Encarnación, San Agustín exclamaba: «¡Oh humildad del Hijo de Dios! El que contiene el mundo yacía en un pesebre; no hablaba aún, y era la Palabra. ¡Oh debilidad manifiesta y asombrosa humildad, en la que de tal modo se ocultó la divinidad entera!» (Sermo 184, 3: PL 38,997). Es la paradoja del misterio cristiano.

Este misterio también lo podemos contemplar hoy en la vida cristiana de la nueva Beata. Su vida terrena fue breve –apenas veintidos años- y además, señalada muy pronto por el sufrimiento y la enfermedad. ¡De verdad una vasija de barro! Pero en ella se ha cumplido lo que escribe el Apóstol: «Atribulados en todo, mas no aplastados; apurados, mas no desesperados… llevando siempre y en todas partes en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo» (2 Cor 410).

Recorramos, entonces, brevemente la historia de la beata Conchita. Nació aquí en Granada al comienzo del siglo pasado. Era hija de unos padres verdaderamente afortunados por muchos motivos. No les faltaba, de hecho, el bienestar económico, pero abundaban más aún en bienes espirituales. La familia en que nace Conchita, efectivamente, estaba edificada sobre las solidas bases de la fe. Su padre, Francisco, después de la muerte de su mujer, se convertirá en religioso redentorista y ahora es Venerable. ¡Singular fecundidad de la vida de la gracia! La educación religiosa recibida de sus padres la dispuso a aceptar con serenidad y alegría las muchas molestias provocadas por una salud cada vez más gravemente comprometida. La frecuencia de los Sacramentos y particularmente la Comunión diaria, a la que nuestra beata se mantuvo siempre fiel, la sostuvo en la fatiga y la dispuso a acoger en todo la voluntad de Dios. Le fue de gran ayuda la devoción a la Virgen María, a la que honoraba con el rezo del Rosario.

De este modo, experimentó la promesa del Señor: «Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante» (Gv 15,5). Conchita ha dado fruto abundante porque ha estado siempre unida a Cristo y jamás se ha separado de él, también en las oscuras horas de la prueba. De hecho, tuvo que afrontar adversidades humanamente superiores a sus débiles fuerzas, como la enfermedad mental de la madre, sus propios sufrimientos físicos y, en la última fase de su existencia terrena, las provocadas de la tuberculosis… En cambio, ella lo iluminó todo con la sabiduría de la Cruz, convencida que las penas y los sufrimientos hacen que la criatura esté más cerca y se asemeje a Cristo.

En una ocasión Papa Francisco dijo que el secreto para ser «muy felices» es reconocerse siempre débiles y pecadores, o sea «vasijas de barro» (Homilía en Santa Marta, del 16 de junio de 2017). En aquella ocasión enfocó un aspecto de la condición humana, que después, especialmente en los años sucesivos con ocasión de la pandemia del Coronavirus, se mostraría con mayor evidencia: ¡la vulnerabilidad, la fragilidad! Reconocerla –decía el Papa- es una de las cosas más difíciles de nuestra vida y por eso, en vez de reconocerla, tratamos de cubrirla, de disimularla para que no se vea. Esta, en realidad, es una dimensión constitutiva de lo humano y es, en cuanto tal, una dimensión que nos interpela y nos reclama respuestas, porque contiene una vocación que es una llamada a la sociabilidad en la forma de la solidaridad.

A esta vocación es llamado, para dar una respuesta, especialmente el creyente, el cual conoce al Dios que se ha hecho carne y que, haciendo propia la debilidad de la condición humana, la ha transformado en el lugar de construcción de la fraternidad, de la solidaridad, del amor. Diremos, en efecto, que la respuesta cristiana puede encontrar respuestas similares, que pueden ser dadas por parte de tantos que, aún no creyentes, son igualmente sensibles a lo humano y al sufrimiento de los hombres. Y es así como la fragilidad puede desempeñar un papel importante en la creación de una ética compartida y ser un elemento de base para una armónica convivencia social.

La vocación que llega de la vulnerabilidad, nuestra Beata la ha reconocido, la ha aceptado y la ha vivido. Nos ha indicado también el método sobre cómo hacerlo. De hecho escribió:«Mi amor será un Dios crucificado, mi alimento la oración, mi fortaleza la Eucaristía…». Para realizar este programa de vida buscó también un ejemplo en Santa Teresa de Lisieux. Los Santos beatificados y canonizados, ha dicho el Papa: «recuerdan a todos que vivir el Evangelio en plenitud es posible y es bello» (Discurso del 6 de octubre de 2022 al Dicasterio de las Causas de los Santos).

También ahora esta nueva Beata se convierte para todos nosotros en un modelo a imitar. Sobre todo, a quien se encuentra en el sufrimiento y en la prueba, la beata Conchita, con el ofrecimiento de su joven y breve existencia y con la confianza total en Dios, muestra cómo la conformación a Cristo, en el amor crucificado, transforma la sustancia de la vida, aún la más compleja y difícil.

Por esto hoy nosotros elevamos el agradecimiento al Señor, que con sus heridas ha redimido el mundo. Haciendo propias las palabras de un gran santo, animados por el ejemplo de la nueva beata y confiados también en su intercesión, rezamos: «Oh, Jesús, por las heridas que por nuestra salvación has sufrido sobre la cruz y de las que ha salido la sangre preciosa con la que hemos sido redimidos, te suplico que me hieras también con el arma ardiente y potentísima de tu infinita caridad» (S. Anselmo de Canterbury, Oratio XIX ad Christum, PL 158,90). Amen.

Santa Iglesia Catedral metropolitana de Granada, 6 de mayo de 2023

Marcello Card. SEMERARO

Ver este artículo en la web de la diócesis

La Archidiócesis de Granada tiene nueva beata: Conchita Barrecheguren, una joven santa para la Iglesia de hoy

0

La imagen de la beata Conchita Barrecheguren, en la ceremonia en la Catedral.

• Beatificada esta mañana en la Catedral.

• La fecha litúrgica de la nueva beata será el 13 de mayo, coincidiendo con el día en que falleció.

La Archidiócesis de Granada cuenta desde esta mañana con una nueva beata granadina: Conchita Barrecheguren, que falleció en 1927 con 22 años y cuyo milagro por intercesión ha sido reconocido por la Iglesia para su proclamación como beata, en la curación de una niña de 16 meses en Alicante.
La ceremonia, celebrada en la Catedral, ha estado presidida por el cardenal prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, Mons. Marcello Semeraro, en representación del Papa Francisco. Junto a él, han concelebrado el arzobispo de Granada, Mons. José María Gil Tamayo, el emérito D. Francisco Javier Martínez, y los obispos de Guadix, Córdoba, Jerez y el arzobispo emérito de Valencia. Han concelebrado en torno a un centenar de sacerdotes y han participado en la ceremonia alrededor de 2.500 fieles, algunos de ellos procedentes de la provincia como Albuñol, Motril o Jayena; y de otras ciudades españolas como Salamanca o Alicante, ésta última donde reside la niña en la que la intercesión de Conchita ha obrado el milagro.

A la ceremonia también han asistido distintas autoridades civiles y militares, en representación de la ciudad de Granada y de la región en Andalucía.

RITO DE BEATIFICACIÓN
El arzobispo de Granada Mons. José María Gil Tamayo, acompañado por el postulador de la Causa, solicitó ante el Prefecto que la joven granadina fuera contada entre los nuevos beatos de esta Iglesia diocesana. A continuación, Mons. Semeraro pronunció la fórmula de beatificación, que fue acogida con un sonoro y profundo aplauso de los fieles y concelebrantes, al mismo tiempo que se desplegaba la gigantografía con el rostro de la nueva beata, incorporando así a la Iglesia de Granada a la beata Conchita Barrecheguren.

El rito de beatificación se vivió con profunda emoción entre los fieles, especialmente entre los familiares de la joven Barrecheguren y la familia redentorista, comunidad a la que estuvo vinculada en vida, así como su padre Francisco, que, junto a Conchita, fue declarado Venerable el 5 de mayo de 2020.

“Concedemos que la Venerable Sierva de Dios María de la Concepción Barrecheguren, fiel laica, que aceptó con fe los dolorosos sufrimientos de la enfermedad, encontrando en ella oportunidad de gracia, redención y caridad, sea llamada con el nombre de BEATA para la posterioridad”, recoge la Carta Apostólica por la que se proclama beata a Conchita.

La fiesta litúrgica se celebrará el 13 de mayo, día en que falleció en 1927 y “nació para el Cielo”, indica la Carta Apostólica.

PALABRAS DURANTE LA CEREMONIA
En sus palabras durante la homilía, el cardenal Mons. Semeraro habló de la vulnerabilidad y sufrimiento en la joven beata, que en nuestro tiempo hemos experimentado, personal y comunitariamente, de forma reciente, con motivo del coronavirus.

“La vocación que llega de la vulnerabilidad, nuestra Beata la ha reconocido, la ha aceptado y la ha vivido. Nos ha indicado también el método sobre cómo hacerlo. De hecho escribió: «Mi amor será un Dios crucificado, mi alimento la oración, mi fortaleza la Eucaristía…». Para realizar este programa de vida buscó también un ejemplo en Santa Teresa de Lisieux. Los Santos beatificados y canonizados, ha dicho el Papa: «recuerdan a todos que vivir el Evangelio en plenitud es posible y es bello»”, afirmó el cardenal en su homilía.

(La homilía completa puede leerse en www.archidiocesisgranada.es)

Por su parte, el arzobispo D. José María Gil Tamayo dirigió unas palabras de agradecimiento por esta proclamación de la nueva beata, tras las cuales intercambió un abrazo de paz con el cardenal, al que también se sumó el postulador de la Causa, recibiendo en ese momento una copia de la Carta Apostólica.
Asimismo, en sus palabras al término de la ceremonia, el arzobispo Mons. Gil Tamayo transmitió al Papa el afecto hacia su persona y ministerio, en nombre también del arzobispo emérito, D. Francisco Javier Martínez, y de toda la Archidiócesis, expresando asimismo la plena comunión con el Santo Padre y su magisterio.

Mons. Gil Tamayo habló de “inmensa alegría” en esta beatificación, porque Conchita nos recuerda lo esencial de la vida en nuestra Iglesia que es “la vida en Cristo y la santidad en primer plano”, al mismo tiempo que aludió a otros beatos y santos granadinos, desde los mártires granadinos, san Cecilio, fray Leopoldo de Alpandeire y la madre Riquelme, entre otros, “todos ellos llamados a la santidad en el seguimiento a Cristo”.

De la nueva beata, Mons. Gil Tamayo pide que “su ejemplo cunda entre nosotros y en los cristianos laicos en la vida de familia y en los enfermos”. El arzobispo de Granada expresó la gratitud al cardenal por su servicio en esta beatificación en nombre del Papa Francisco, a los misioneros redentoristas y a todos los fieles y devotos.

Por su parte, el Superior Provincial de los Misioneros Redentoristas, Francisco Caballero, también dirigió unas palabras en las que recordó cómo la vida de Conchita es un signo del “reconocimiento de Dios por la sencillez”. Asimismo, recordó que “la beata nos enseña que en la realidad difícil y de sufrimiento siempre está presente Dios”. “Se dejó configurar como modelo real de Cristo y corazón misionero”, señaló el Superior Provincial, destacando la sencillez con la que vivió en la vida cotidiana el amor de Cristo, a principios del siglo XX, también desde el sufrimiento por su enfermedad y por la demencia que padeció su madre.

PROYECTO DE SOLIDARIDAD
En la ceremonia ha sonado por primera vez el himno interpretado de forma expresa para esta ocasión, compuesto por el sacerdote redentorista padre Damián María Montes.

La colecta en la ceremonia de beatificación, así como aquellas actividades que se han llevado o se llevarán a cabo en el marco de esta celebración, van dirigidas a la construcción de un nuevo servicio de maternidad en la Clínica Nokien Mbanza-Ngungu, en el Congo. Esta obra de caridad se llevará a cabo a través de la Asociación para la Solidaridad, ONG vinculada a la comunidad redentorista. Con este proyecto se reducirá la tasa de mortalidad materna e infantil y formará a personal para la atención materno infantil, entre otros objetivos. Una de las actividades organizadas cuyos fondos van destinados a este fin es la obra de teatro “Francisco y Conchita, de la Alhambra al Cielo”, que interpretará la compañía “Casi Siempre” el 21 de mayo, a las 12 horas, en el Teatro Isabel La Católica. El donativo es de 10 euros.

MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS
Tras la beatificación, el santuario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro acogerá la Eucaristía de acción de gracias mañana domingo 7 de mayo, a las 12 horas.

En este mismo santuario, cuyos restos de la nueva beata descansan desde el año 2007, está instalada la capilla, para veneración de los fieles y devotos, que seguirán rezando intercesiones y encomendándose a la joven nueva beata granadina: Conchita Barrechegueren. La fecha litúrgica de la beata Conchita Barrecheguren será el 13 de mayo, coincidiendo con la fecha de su fallecimiento.

Ver este artículo en la web de la diócesis

COPE ALMERÍA: Conocemos a las Oblatas, una congregación que anuncia la Buena Noticia del Reino para las mujeres que ejercen prostitución

0

Este sitio utiliza cookies funcionales y scripts externos para mejorar tu experiencia. A la izquierda se especifica qué cookies y scripts se usan y cómo impactan en tu visita. Puedes cambiar tus ajustes en cualquier momento. Tus decisiones no tendrán impacto en tu visita.

NOTE: Estos ajustes solo se aplicarán al navegador y dispositivo que estés usando actualmente.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.