El equipo artístico y técnico, dirigido por Antonio Barrios, está formado por 24 personas. La entrada será libre hasta completar aforo
Los próximos días 15 y 16 de junio, la ampliación de Almanzor de la Mezquita-Catedral acogerá dos nuevas representaciones de un Auto Sacramental. En concreto, se trata de la obra de Pedro Calderón de la Barca “El gran teatro del mundo”, que llevará a cabo la Compañía de Teatro Clásico de Córdoba, Producciones Teatro Par, nacida en el año 2002, y que cuenta con una larga trayectoria teatral entre las que se encuentran las representaciones de varios Autos Sacramentales de autores como el propio Calderón o Lope de Vega.
El gran teatro del mundo
En el siglo XVII la representación pública se convierte en eje de la moral y de la estética. El mundo es un gran teatro y el teatro es el arte más adecuado para representar la vida. El Auto Sacramental se enmarca dentro de este ámbito del Siglo de Oro. Se trata de una obra dramática de un solo acto, cuya función es la de ensalzar la fe, en tanto que los personajes que intervienen son figuras alegóricas, símbolos de ideas abstractas, como el Pecado o la Muerte, que representan el pensamiento ortodoxo de aquel momento.
Pedro Calderón de la Barca escribió esta obra a modo de Auto Sacramental. Fue representado por primera vez en las fiestas del Corpus Christi en Valencia en 1641, aunque se cree que fue escrita una década antes. La obra describe la vida como una especificación en la que imagina al mundo como si fuese un gran teatro, transmitiendo la idea de que sólo a través de la muerte se llega a la verdadera vida. Cada personaje escenifica su papel y cuando termine la obra recibirá un premio o un castigo, según haya obrado bien o mal.
Hoy lunes, 12 de junio, se celebra el trigésimo aniversario de la segunda visita del papa Juan Pablo II a Sevilla. Una cita enmarcada en clave eucarística, ya que el pontífice arribó a la capital andaluza el 12 de junio de 1993 para clausurar el XLV Congreso Eucarístico Internacional. El papa santo protagonizaba así una de las páginas más destacadas de la historia reciente de la ciudad y la Iglesia en Sevilla, un acontecimiento que sigue vivo en la memoria de los sevillanos.
La efeméride pontificia –la segunda de esta índole después de la primera visita del Papa, el 5 de noviembre de 1982- no ha pasado desapercibida en la memoria de la comunidad cristiana de Sevilla. Prueba de su vigencia son algunas iniciativas eclesiales, orientaciones pastorales, ofertas religiosas y culturales que nos devuelven a unos días -muy calurosos aquellos- en los que el Papa renovaba su relación con una ciudad y una Archidiócesis que nunca han dejado de venerar en un rincón privilegiado de su memoria al pontífice que abrió la Iglesia a una nueva era.
Renovado compromiso social
Este aniversario llega pocos días después de que Cáritas Diocesana haga pública su memoria de actividades, un documento que refleja las situaciones de pobreza y desigualdad que sufre un sector importante de sevillanos. Sigue siendo actual, por tanto, el llamamiento de Juan Pablo II a atajar las causas que nos conducen a realidades insostenibles. En la inauguración de la Residencia San Rafael, en Dos Hermanas, el Papa fue claro y directo al afirmar que nuestra sociedad “no puede sentirse tranquila y satisfecha ante la situación de tantos hermanos que no cuentan con lo necesario para una vida auténticamente digna”. En su discurso, el pontífice señaló “el fenómeno creciente del paro” como “uno de los graves problemas de hoy”. Precisamente, la lucha contra el desempleo sigue siendo una de las prioridades sociales de la Iglesia en Sevilla, y el Centro Diocesano de Empleo es una de las piedras angulares de este programa.
Fidelidad sacerdotal
Si hay un colectivo que guarda un especial recuerdo agradecido a Juan Pablo II, es el de los treinta y siete sacerdotes de varias diócesis del mundo que tuvieron el privilegio de ser ordenados por un pontífice santo. José Manuel Martínez, uno de aquellos presbíteros, recordaba esa jornada en el programa ‘Testigos Hoy’ (CSTV), en particular las palabras que el Papa le dirigió nada más abrazarle: ‘Hijo mío, quiere mucho a la Iglesia, que es tu madre’. “Desde entonces –afirma- quiero llevar a buen término ese mandato expreso de amor y respeto a la Iglesia”.
El recuerdo a San Juan Pablo II también está presente en una de las 263 parroquias de la Archidiócesis. Concretamente, en una de las dos en las que se divide la barriada de Montequinto, en Dos Hermanas.
Hoy lunes, 12 de junio, se cumplen dos años de la toma de posesión de monseñor José Ángel Saiz como arzobispo de Sevilla. Ese día, la catedral de Sevilla recibió al sucesor de monseñor Juan José Asenjo al frente de la sede de San Isidoro, con una misa en la que participaron unos cuarenta arzobispos y obispos españoles, además del nuncio apostólico, monseñor Bernardito Aúza.
Solemne toma de posesión
La ceremonia comenzó a las once de la mañana, cuando la comitiva compuesta por el nuncio, el arzobispo electo y el administrador apostólico fue recibida en la puerta de la Asunción, la principal de la Catedral, por el Cabildo. El entonces deán, Teodoro León, dio a besar el Lignum Crucis al nuncio y al arzobispo electo, y la comitiva se dirigió a la capilla de la Antigua, donde se encontraba la Reserva del Santísimo Sacramento. Finalmente, se revistieron en la sacristía de los Cálices antes de dar comienzo a la misa.
El nuncio comenzó presidiendo la misa y, tras una breve alocución de mons. Asenjo, presentó a mons. Saiz. Seguidamente se mostraron y leyeron las letras apostólicas con el nombramiento del arzobispo, firmadas por el papa Francisco.
Tras esta lectura, mons. Saiz ocupó la cátedra y recibió el báculo. Fue entonces cuando se formalizó el relevo al frente de la Archidiócesis, y una representación de la misma (sacerdotes, religiosas, laicos) subió al presbiterio para saludar al nuevo arzobispo. Este trámite tuvo que ser aligerado debido a las cautelas que, todavía en aquellas fechas, imponía la pandemia del coronavirus. Igualmente, el aforo se vio reducido a algo más de 800 personas. Seguidamente, la Eucaristía se siguió celebrando como de costumbre, pero ya bajo la presidencia de mons. José Ángel Saiz Meneses.
Dos años intensos
Ha sido un episcopado intenso, con hitos más que relevantes, como el reciente nombramiento de dos obispos auxiliares, la elaboración de un nuevo plan pastoral, el retorno paulatino de la comunidad católica sevillana a la normalidad post-pandémica, el comienzo de la organización del II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular, su nombramiento en la Congregación para la Causa de los Santos, etc.
Las campanas de la Diócesis han repicado a las doce de la mañana este lunes, 12 de junio
Las campanas de la Diócesis han repicado a gloria por la vida contemplativa este lunes, 12 de junio, justo a la hora del rezo del Ángelus, a las doce de la mañana.
Durante 5 minutos, se han escuchado todas las campanas de las parroquias en reconocimiento y agradecimiento al bien inmenso que hacen las comunidades de vida contemplativa. A su vez, en numerosos trabajos han parado en ese instante para rezar el Ángelus de un modo visible, como por ejemplo en la puerta del trabajo.
Los trabajadores del obispado de Córdoba se han querido sumar a la iniciativa, enmarcada en la muestra “Ventanas al cielo. Dentro de la clausura”, y han salido a la calle para rezar el Ángelus junto al obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández.
La solemnidad del Corpus Christi se vive con una importante implicación de personas, comunidades y colectivos en toda la diócesis.
Numerosas calles de las islas «se alfombran» para la procesión con el Santísimo Sacramento. En este año, las celebraciones en Mazo, La Palma, se realizaron el viernes, debido a que la alerta meteorológica había impedido la realización de los arcos, tapices y alfombras con antelación.
El sábado, el obispo presidió la misa en la parroquia de La Concepción en Santa Cruz de Tenerife y la posterior procesión. Pero fue el domingo cuando se vivió intensamente en calles y templos esta jornada. A las 17 horas, el Obispo presidió en la Catedral la solemne Eucaristía seguida de la procesión con el Santísimo por las calles alfombradas de La Laguna. El prelado nivariense recordó en su homilía que la Eucaristía es la fuente y la cumbre de la vida de la Iglesia. Igualmente, señaló que en el día de Corpus también la Iglesia en España celebra el día de Cáritas.
Este próximo jueves 15 de junio, La Orotava vivirá un día muy esperado con la Infraoctava del Corpus Christi. A las 18:30 h., se celebrará la Eucaristía en la parroquia matriz de Nuestra Señora de La Concepción. El obispo nivariense estará acompañado este año por Cristóbal Déniz, obispo auxiliar de la la Diócesis de Canarias. Tras la misa, tendrá lugar la procesión del Santísimo Sacramento en sus andas procesionales por el trayecto alfombrado. A la entrada en la plaza del ayuntamiento se realizará la tradicional alocución a los fieles congregados.
Gratitud, por tanto, a todas las comunidades, personas, grupos, colectivos que hacen posible esta importante celebración en la Iglesia.
Con motivo del cincuenta aniversario de la coronación canónica de la Virgen de las Nieves, las tres parroquias de Los Palacios y Villafranca (Buen Pastor, Santa María la Blanca y Sagrado Corazón de Jesús) celebraron una misión popular desde el 2 al 11 de junio, con un amplio programa que puso de relieve variadas acciones extraordinarias de evangelización.
Catequesis, cultos y celebraciones a distintos niveles mantuvo en estado de misión permanente a los habitantes de los Palacios y Villafranca. Al respecto, Manuel Ortiz, seglar responsable de la organización manifestó que uno de los signos más destacados de la misión ha sido la “unión de las tres parroquias dando testimonio público de su fe. Ha sido un suceso sorprendente donde nos ha sobrepasado la respuesta masiva de las personas al anuncio de Evangelio”.
Ortiz, teniente a hermano mayor de la Hermandad de Nuestra Señora de las Nieves y miembro del Camino Neocatecumenal, ha destacado que estas misiones populares vienen a complementar “la vida espiritual y religiosa de los palaciegos que es digna de consideración. No sabéis lo emocionante que ha sido ver a gente tan atenta y abierta a la escucha de la Palabra de Dios”.
Anuncio del Evangelio
El sacerdote Diego Pérez, párroco de Nuestra Señora de las Nieves, ha calificado a los Palacios y Villafranca “como un pueblo sumamente religioso, que, sin duda, ha respondido positivamente a la misión”. Atribuye dicha predisposición “a los buenos sacerdotes que desde hace mucho tiempo han ido pasado por la localidad; sacerdotes que se han distinguido por su celo pastoral, por su amor a la Iglesia”.Siguiendo el esquema propuesto por la vicaria episcopal para la Nueva Evangelización sobre las misiones populares, la organización quiso abarcar dos aspectos concretos del anuncio del Evangelio y la vivencia de la fe desde un punto de vista general y otro más íntimo, “éste último quizá sea el que tenga más adelante visos de perdurabilidad”, añadió Pérez.
De los nueve días de misiones populares, los organizadores han destacado las escuelas de oración en las tres parroquias, que, “aunque desde el comienzo contaron con una amplia participación de la feligresía, fue aumentando considerablemente en asistencia con el pasar de los días tras la difusión que hacían las mismas personas”. También, las asambleas familiares en las casas fueron muy bien acogidas. Los pregones misioneros, encuentros matrimoniales y juveniles, las vigilias de adoración al Santísimo previas a la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, “han sido sin duda algo espectacular. En los pasacalles esperábamos participación, pero ha sido excesivo y maravilloso en participación, alegría y entusiasmo, todo enmarcado en el lema del papa Francisco: La alegría del Evangelio”, ha añadido Pérez.
Hoy se cumple el décimo tercer aniversario de la beatificación, en Linares, de Manuel Lozano Garrido, Lolo. Una celebración presida por el entonces Arzobispo y hoy Cardenal, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, Monseñor Angelo Amato, y que reunió, a pesar de la incesante lluvia, a más de 15.000 personas.
Por este motivo, la Fundación Beato Manuel Lozano Garrido ha organizado una Eucaristía de acción de gracias que tendrá lugar esta tarde, a las 20 horas, en la Basílica Menor de Santa María de Linares.
En torno a medio centenar de trabajadores de los programas, proyectos y recursos de Cáritas en la Diócesis de Jaén participaron, el pasado jueves, en una jornada de reflexión y convivencia con motivo del Día de Caridad. La Casa de Espiritualidad San Juan de Ávila de La Yedra acogió el encuentro, cuyo programa concluyó con una eucaristía presidida por el obispo de Jaén y presidente de Cáritas Diocesana, Sebastián Chico.
En su homilía, comenzó felicitándolos y agradeciéndoles el trabajo que desempeñan en nombre de la Iglesia de Jaén. Los animó a vivir su vocación «desde la gratuidad, desde la entrega y desde el servicio a los hermanos». «Os invito a que contempléis vuestra vida desde el agradecimiento. Es lo que sucedía en los primeros momentos de la Iglesia y hoy sigue sucediendo. Así transmitimos nuestra fe, desde la gratitud de sabernos quiénes somos», explicó monseñor Chico. Les instó a reflexionar, en torno a la celebración del Corpus Christi, sobre cómo Dios nunca nos abandona. «Ni a ti, ni a mí, ni a nuestro mundo. Porque Jesucristo nos ha enseñado que Dios no es el Dios de un pueblo escogido, sino que es el Dios de todos y para todos. Por eso, todo el que se acerca a nosotros lo vemos igual, porque como nosotros es hijo de Dios», explicó. «Dios nos concede el alimento y la bebida para aliviar el cansancio y el sufrimiento que llevamos en nuestro caminar. Y esa bebida y esa comida no es ni más ni menos que Él mismo», añadió el obispo de Jaén. «Eso es lo que nos mueve a realizar nuestro trabajo en Cáritas. A acoger, a dar, a entregar, a compartir», apostilló.
«Cuando el sacerdote parte el pan en la Eucaristía -prosiguió- nos recuerda cómo Cristo se han entregado rompiéndose, desgajando su cuerpo. Cuando Cristo resucitado se aparecía no quiso perder sus llagas, signos de su amor y de su entrega. Hoy sigue manifestándose, sigue mostrándonos sus llagas», dijo en la homilía. Por ello, invitó a los trabajadores de Cáritas a ver las llagas de Cristo en las personas que acompañan. «Esas llagas que tantas veces tenemos y debemos besar, porque son las llagas de Cristo, que sigue manifestándose y mostrando su amor a través de nuestros hermanos», añadió el obispo.
El pastor de la Diócesis de Jaén compartió unas palabras del papa Francisco dirigidas a Cáritas: «Vosotros sois las mismas manos de Jesús en el mundo. Vuestro testimonio ayuda a cambiar el curso de la vida muchas personas, de muchas familias, de muchas comunidades. Vuestro testimonio les ayuda a cambiar el curso de su propio corazón. Sois el motor de la Iglesia que organiza el amor para que todos los fieles trabajen juntos, respondiendo con obras de misericordia». Por este motivo, recordó a los trabajadores: «Sois cauce de misericordia». Los animó a acercarse a la Eucaristía para fortalecer su fe y unirse más a Cristo. «Cuando recibimos la Eucaristía somos más Iglesia. También nos ayuda a superar las dificultades, los escollos de nuestra vida personal y comunitaria, sabiéndonos hijos de Dios», concretó.
Espacio para la reflexión
El programa del encuentro contó con una ponencia del vicario de Caridad y delegado de Cáritas, Juan Raya, con el título «Dimensión social de la Eucaristía». Profundizó en el gesto del lavatorio de los pies en el contexto de la última cena, en la que se vinculan el servicio a los demás y la entrega de Cristo como pan que se parte y se reparte. Apoyándose en los textos sagrados explicó el valor de la Eucaristía como espacio de celebración de comunidad, como herramienta para fortalecer nuestra fe y compartirla. «La Eucaristía tiene que servir para la vida y también para asumir nuestra misión», defendió.
Tras un espacio de reflexión personal, la misionera Ana Cruz explicó su experiencia de trabajo en Cáritas en Ecuador, en los que mostró la realidad de la acción caritativa y social de este organismo de la Iglesia en el país sudamericano. Un testimonio enriquecedor en el que se puso de manifiesto cómo materializan la caridad apoyándose en el voluntariado, a pesar de contar con escasos recursos.
Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, presidió en la jornada de ayer la Eucaristía en la que se consagró la primera virgen consagrada de Asidonia-Jerez.
Eucaristía de consagración de Rosa María Ramírez como virgen consagrada
En la jornada del ayer, la Santa Iglesia Catedral acogió la Eucaristía de consagración de la primera virgen consagrada de la Iglesia Asidonense. Esta Santa Misa, que estuvo presidida por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, contó con la presencia de vírgenes consagradas de otras Diócesis que quisieron acompañar a Rosa María Ramírez, la protagonista. Asimismo, estuvieron también junto a la persona que abre el camino de las vírgenes consagradas en Asidonia-Jerez todos sus familiares y amigos.
En la homilía, el Sr. Obispo de Asidonia-Jerez, mencionó primeramente la importancia del hecho histórico que estábamos viviendo en la Diócesis, la primera virgen consagrada, lo que enriquecimiento de los carismas de Asidonia-Jerez. Asimismo, recordó que hablamos de una de las vocaciones más antiguas, la cual nos hace ver que nuestra meta es el Señor, siendo de esta forma signo de esperanza para todos los cristianos.
Por otro lado, mencionando la vocación de las vírgenes consagradas, nos explicó que ellas nos hacen ver que debemos estar vigilantes, teniendo los ojos de la fe abiertos para así dejarnos tocar por Cristo y ensanchar nuestro corazón con su amor. Asimismo, pidió al Señor que ojalá este primer paso abra un camino para muchas más vocaciones.
En otro orden de ideas, el prelado destacó la fiesta que vivíamos, que no es otra que la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. Por este motivo debemos tener presente que el Señor se ha convertido en don para sostenernos mientras caminamos en el mundo, ya que a través de la Eucaristía nos alimentamos de su amor. Igualmente, subrayó que la fuente de la vida cristiana es la Santa Misa, donde Cristo se hace presente.
Por último, explicó los tres verbos que dan sentido a la labor que debe realizar una virgen consagrada que son: donación, presencia y amor entrañable. Es decir, son aquellas que entregan su corazón esposalmente al Señor.
Hace 500 años que el Corpus Christi se celebra en las calles de Almería y eran muchas las ganas entre los almerienses de seguir haciéndolo. La de este domingo fue una procesión de Corpus Christi de números redondos ya que por primera vez se celebró en la capital almeriense en el año 1523, con el Obispo Villalán.
Además, la procesión de Almería tiene su propia originalidad, dado que es de las pocas que se celebran por la tarde gracias a un privilegio papal. Aunque, eso sí, para poder llevarse a cabo se deben cumplir dos requisitos: que se celebre en la mañana de Corpus una procesión claustral y que la Custodia regrese a la SAI Catedral antes de que se ponga el sol. Así lo trasladó el deán de la Catedral de Almería, Juan José Martín Campos, en una entrevista concedida al podcast ‘La última trabajadera’.
Las celebraciones litúrgicas de este Corpus Christi 2023 comenzaron a las 11.30h en la Catedral con una Eucaristía y la procesión claustral para que el Señor quedara expuesto hasta la tarde en adoración. Ya a las 18:00h tuvo lugar la Misa Estacional presidida por nuestro obispo y la posterior procesión por el centro de la ciudad. En su homilía, D. Antonio hizo una breve historia del porqué de la procesión del Corpus y de la mirada que debe tener el creyente al contemplar la Custodia: “Si hoy, cuando elevemos nuestra mirada a este trozo humilde de nuestro pan, amasado con nuestras manos, sabemos trascender nuestra ceguera y contemplamos a Jesús acariciando a los niños, perdonando a los pecadores, sanando toda clase de lepras, dando alegría y esperanza a los humillados, mirando a los ojos a los que se prostituyeron o se vendieron… podremos, de una vez por todas, unirnos a él y seguirle por las calles, con aquellos buscadores de la verdad, con aquellos pobres y sencillos que no tenían, como él, donde reclinar su cabeza”, afirmó el Prelado en su homilía.
Una vez concluida la celebración eucarística, un numeroso cortejo acompañó al Señor Eucaristía. Tanto en las hermandades como los demás fieles eran un desfile de diversas edades entre los que destacaban muchos niños de comunión acompañando al Corpus. La oración y bendición en la Puerta Purchena se va consolidando como tradición en la ciudad. Y como está mandado, antes de ponerse el sol la custodia, el Señor Sacramentado volvió a la Catedral.