Inicio Blog Página 2737

El Papa anima a la HOAC a «seguir siendo pueblo de Dios en medio de la vida obrera»

0

Cerca de 30 malagueños han participado en la XIV Asamblea General de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) que se ha celebrado, del 12 al 15 de agosto, en Segovia, bajo el lema: “Tendiendo puentes, derribando muros”.

Durante la asamblea, que ha contado con la participación de cerca de 800 personas, entre militantes, acompañantes e invitados, el papa Francisco les dirigió un mensaje animándolos a «seguir siendo pueblo de Dios en medio de la vida obrera y continuar tejiendo historias de encarnación y abrazo». Así como, a «ser iglesia que acompaña desde las periferias estando cerca de las personas que sufren la precariedad laboral y la falta de oportunidades. Porque el trabajo no es una simple actividad productiva, sino un medio a través del cual colaboramos con Dios en la obra de la creación y nos realizamos como seres humanos».

Además, recibieron un saludo especial del presidente de la Conferencia Episcopal y arzobispo de Barcelona, el cardenal D. Juan José Omella, y estuvieron acompañados del arzobispo de Zaragoza y presidente de la Comisión Episcopal de Laicos, familia y vida, D. Carlos M. Escribano Subías; el Obispo de Almería y consiliario de la Acción Católica Española, D. Antonio Gómez Cantero, junto con los obispos de Astorga, de Osma-Soria, de León, de Bilbao, así como el vicario general de Segovia, el director del Departamento de Pastoral del Trabajo y el director de la Subcomisión de Acción Caritativa y Social de la CEE.

En distintos momentos de la Asamblea, participaron representantes de los movimientos hermanos de la Acción Católica Española, de la Pastoral del Trabajo, del Foro de Laicos, así como de la LOC (Liga Operaria Cristiana) de Portugal. También han enviado su saludo representantes del Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos (MMTC) así como los secretarios generales de las principales organizaciones sindicales.

Con esta asamblea, explican desde la HOAC «queremos crecer en nuestra identidad de discípulos misioneros, apóstoles de Jesucristo en el mundo Obrero, desde la vivencia de la espiritualidad y la mística cristiana, avanzando en el compromiso personal y comunitario de la HOAC, para ser cristianas y cristianos en el mundo obrero acompañando en los procesos de liberación de la clase trabajadora».

Así mismo, aseguran «queremos ser comunidad que vivimos, desde la experiencia gozosa de encuentro con Jesucristo, y de la acción del Espíritu Santo en nosotros, la comunión de vida, bienes y acción en el seno de la Iglesia y del mundo obrero y del trabajo, con un mensaje eclesial renovador y comprometido en la sociedad de hoy».

Tras la asamblea han emitido un comunicado:

Nuestro modelo económico y cultural descarta a la persona e idolatra el dinero, devastando las relaciones sociales y la tierra que habitamos: “Nos hemos acostumbrado a lo inhumano, hemos aprendido a tolerar lo intolerable”
La existencia de unas enormes y crecientes desigualdades económicas, sociales y ambientales, cada vez más normalizadas, son un poderoso mecanismo de empobrecimiento y exclusión del mundo obrero y constituyen el reto más importante que tienen nuestras sociedades.

Una mayor y creciente desvinculación social debilita la democracia.

Hemos vuelto a sentirnos interpelados por la realidad y el clamor de las personas empobrecidas del mundo obrero, que nos plantean retos importantes para nuestra misión evangelizadora como: hacer frente a este sistema inhumano y deshumanizador, afrontar las causas estructurales de la desigualdad y empobrecimiento; y crecer en la conciencia de que “el medioambiente es un bien colectivo, patrimonio de toda la humanidad y responsabilidad de todos” (LS 95).

Fruto de nuestro compromiso de seguir sintiendo con Cristo, con la Iglesia y con el mundo obrero empobrecido, las resoluciones aprobadas, quieren seguir manifestando nuestra preocupación y compromiso con las personas más débiles:

• Con los trabajadores y trabajadoras migrantes debemos actuar como “samaritanos colectivos”, ante su situación de vulnerabilidad y sufrimiento y buscar soluciones justas.

• Defendemos una política para la fraternidad, porque es “la mejor política puesta al servicio del verdadero bien común”.

Por la igualdad y ante la feminización de la pobreza, hemos de seguir recreando la comunidad de iguales que Jesús creó, generando procesos de liberación de la mujer y del hombre que rompan con los roles culturalmente establecidos y nos libere del sistema.

• En defensa de los servicios públicos debemos poner en el centro la dignidad de cada persona, atender a sus necesidades vitales y posibilitar desarrollarse en todas sus potencialidades.
Cumplida la tarea que nos convocaba, regresamos a la vida cotidiana junto a nuestras hermanas y hermanos de trabajo para seguir ofreciéndonos en la construcción del Reino de Dios y en el empeño sinodal de hacer de la Iglesia la casa de todos los hijos e hijas de Dios.

Con la alegría que nos da saber que en esta misión estamos acompañados por Jesucristo, el Divino Obrero de Nazaret, y sostenidos por la fuerza de su Espíritu, nos sentimos llamados y enviados a seguir “Tendiendo puentes y derribando muros”.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Mensaje del Papa a la XIV Asamblea General de la HOAC

0

Durante la XIV Asamblea General de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) que se ha celebrado, del 12 al 15 de agosto, en Segovia, el papa Francisco les envió el siguiente mensaje.

Queridos hermanos y hermanas,

Con gran alegría me dirijo a todos ustedes en el marco de su XIV Asamblea General, «Tendiendo puentes, derribando muros. Iglesia en el mundo obrero tejiendo vínculos de fraternidad». Permítanme expresar mi profundo reconocimiento por su valiosa entrega y compromiso en seguir siendo Iglesia que camina en el mundo del trabajo.

En Evangelii gaudium, enfaticé la importancia del trabajo como un componente esencial de la vida y la dignidad de las personas. No es simplemente una actividad productiva, sino un medio a través del cual colaboramos con Dios en la obra de la creación y nos realizamos como seres humanos, «porque en el trabajo libre, creativo, participativo y solidario, el ser humano expresa y acrecienta la dignidad de su vida» (EG 192).

El trabajo, en todas sus formas, nos permite ser cocreadores y participar en la construcción de un mundo más justo y fraterno. «Estamos llamados a ser personas-cántaros para dar de beber a los demás. A veces el cántaro se convierte en una pesada cruz, pero fue precisamente en la cruz donde, traspasado, el Señor se nos entregó como fuente de agua viva. ¡No nos dejemos robar la esperanza!» (EG 86).

Quiero hacer hincapié en la necesidad de ser una Iglesia que acompaña desde las periferias del mundo del trabajo. Nuestro compromiso no puede limitarse a discursos o acciones aisladas, sino que debe ser un testimonio constante de solidaridad y apoyo hacia aquellos que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad laboral y social.

Ser una Iglesia que acompaña desde las periferias implica estar cerca de aquellos que sufren la precariedad laboral y la falta de oportunidades. Debemos ser una presencia activa, caminando con ellos, escuchándolos y colaborando en la búsqueda de soluciones justas y duraderas. Nuestra labor como cristianos no se limita a los muros de nuestras iglesias, sino que nos impulsa a salir al encuentro de aquellos que más necesitan de nuestro amor y nuestra fraternidad.

Es fundamental que estemos junto a las personas trabajadoras que se enfrentan a la desesperanza y la exclusión debido a la falta de trabajo. En un mundo donde el desempleo sigue afectando a muchas familias, nuestra labor como Iglesia es brindarles nuestro acompañamiento, y esperanza, alentándolos a no perder la confianza y a buscar oportunidades para reinsertarse en el mundo laboral.

Les animo a continuar tejiendo vínculos de fraternidad, llevando la luz del Evangelio y construyendo una sociedad más justa. Como les dije en el prólogo del libro Ahora más que nunca. El compromiso cristiano en el mundo del trabajo, con motivo de su 75 aniversario de historia como movimiento de Acción Católica, les exhorto a seguir siendo pueblo de Dios «en medio de la vida obrera, y sigan tejiendo historias de encamación y abrazo… La Iglesia necesita de ustedes».

Que el Espíritu Santo les guíe en su labor y les fortalezca en su compromiso diario. Les agradezco su entrega y bendigo vuestra asamblea. «Sigamos adelante, démoslo todo, pero dejemos que sea Él quien haga fecundos nuestros esfuerzos como a Él le parezca» (EG 279).

Y, por favor, no dejen de rezar por el Sínodo y por mí.

Francisco

Ver este artículo en la web de la diócesis

La Virgen del Tránsito recorre las calles de la parroquia de Santo Tomás

0

La Virgen del Tránsito, advocación mariana que se venera en la parroquia de Santo Tomás de Aquino, en Málaga capital, recorrió el 15 de agosto las calles de su feligresía.

Como recuerda su párroco, Juan Manuel González, hay muy pocas representaciones de este momento de la vida de la Virgen María, el de la «muerte» o «dormición» de la Virgen, asociado al dogma de la Asunción. Por eso fue precisamente en el día de esta festividad, 15 de agosto, cuando los fieles de la parroquia sacaron la imagen en procesión por el barrio. Durante el recorrido, los feligreses acompañaron a la Virgen rezando el Rosario.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Así nos cuentan nuestros jóvenes que ha sido para ellos la JMJ de Lisboa

0

Tras la vuelta a la rutina de nuestros jóvenes, nos cuentan que ha supuesto para ellos el vivir un encuentro con jóvenes de todo el mundo unidos junto al Papa Francisco.

PINCHA AQUÍ PARA VER EL VÍDEO DE TESTIMONIOS DE JÓVENES

Tras vivir la JMJ de Lisboa, los jóvenes de la Diócesis de Asidonia-Jerez vuelven a casa. Después de vivir momentos de oración y encuentro con el Señor junto a otros jóvenes del mundo unidos a sacerdotes, Obispos y el Papa Francisco, tienen ahora la tarea de llevar a otros todo lo sentido y experimentado en Portugal. Hablamos del testimonio, que es lo visto y oído que puede ser capaz de cambiar la vida de muchas personas. Por este motivo, desde la Diócesis nos acercamos a estos jóvenes para que nos cuenten que ha sido para ellos la JMJ de Lisboa. 

La entrada Así nos cuentan nuestros jóvenes que ha sido para ellos la JMJ de Lisboa se publicó primero en Diocesis de Jerez.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Los primeros de Filipinas

0

Los primeros de Filipinas

Una formidable flota de piratas japoneses en el año 1582 se propone invadir la isla de Luzón, la mayor de Filipinas, defendida por apenas un puñado de infantes de los Tercios

Será la primera vez en la historia que se midan, frente a frente, los mejores guerreros de Oriente y Occidente. El autor, Juan Pérez-Foncea, sumerge al lector en los pormenores de la batalla de Cagayán, un enfrentamiento militar que, en las proximidades del río del mismo nombre, hubo de afrontar la Armada Española de Filipinas, al mando del capitán Juan Pablo de Carrión.

Fiel a su trayectoria, el autor arroja una potente luz sobre un suceso histórico que los españoles de hoy, casi en su totalidad, desconocen.

La entrada Los primeros de Filipinas apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Nueva tanda de Ejercicios Espirituales para sacerdotes

0

Tendrán lugar del 28 de agosto al 2 de septiembre en la Casa de Espiritualidad de San Antonio

FOTO: Archivo

Francisco Javier González Rojo, sacerdote diocesano de Toledo, será el encargado de dirigir la próxima tanda de Ejercicios Espirituales para los sacerdotes de la Diócesis que se celebrarán del lunes 28 de agosto al sábado 2 de septiembre en la Casa de Espiritualidad de San Antonio.

Aquellos sacerdotes que quieran participar deberán inscribirse a través del teléfono 957 49 64 74 (Ext. 409).

La entrada Nueva tanda de Ejercicios Espirituales para sacerdotes apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Así vivió la Diócesis la festividad de la Asunción de la Virgen María

0

Monseñor Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, presidió esta festividad en las localidades diocesanas de Trebujena y Sanlúcar de Barrameda.

La Iglesia celebró en la jornada de ayer la festividad de la Asunción de la Virgen María. Esta solemnidad es vivida de forma muy importante en distintas localidades diocesanas, desde Trebujena o Sanlúcar de Barrameda hasta Jerez de la Frontera con la Parroquia de San Dionisio Areopagita. Estas localidades mencionadas en primer lugar vivieron entre la jornada del 14 y del 15 la festividad de su patrona, en el caso de Trebujena, Nuestra Señora de Palomares y en Sanlúcar de Barrameda, Nuestra Señora de la Caridad. Ambos municipios contaron con la presencia de Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, quien presidió la Eucaristía junto a los fieles y devotos de la patrona del municipio, siendo la primera en celebrar la de Trebujena en la jornada del 14 de agosto a las 20hrs.

PINCHA AQUÍ PARA VER LA HOMILÍA DE MONS. RICO PAVÉS

En la homilía, el Sr. Obispo de Asidonia-Jerez, ha recordado la importancia de saber que María es ejemplo para todos los cristianos, ya que en ella podemos ver la confianza y escucha de la palabra, dos cosas primordiales por las que sería madre del Salvador. Por lo tanto, destacar que Ella es puerta por la que podemos llegar hasta su hijo y así llenarnos de su amor. Asimismo, Monseñor Rico Pavés, destacó la importancia de vivir la fiestas patronales como novedad, ya que esto significará que nuestra fe no se encuentra estancada, además de tener presente que toda la fiesta que vivimos por fuera debemos también llevarlo por dentro a nuestra vida espiritual.

Por otro lado, mencionando las lecturas que la liturgia nos traía, el prelado destacó la importancia de vivir estas fechas, ya que el ejemplo de que estamos viviendo bien la solemnidad que la iglesia nos trae, es nuestra entrega y amor con los demás, ya que si así lo estamos haciendo será característica fundamental de que nos estamos dejando llevar por el camino que el Señor quiere que recorramos.

En otro orden de ideas, el Sr. Obispo de Asidonia-Jerez, ha subrayado que María es ejemplo de esperanza, ya que en ella vemos nuestra meta a la que Cristo nos llama, que no es la vida terrenal sino la vida eterna, la cual anhela el hombre. Asimismo, a través de la esperanza tenemos vivir esta fiesta transmitiendo toda la alegría y amor que la Virgen nos da a través de su hijo y así llevar a cabo la tarea evangelizadora.

PINCHA AQUÍ PARA VER LA CELEBRACIÓN DE NUESTRA SEÑORA DE LA CARIDAD

Por último, cabe recordar que tras vivir esta festividad en Trebujena, Monseñor José Rico Pavés, presidió la Eucaristía en Sanlúcar de Barrameda, con motivo de la celebración de su patrona. Asimismo, otras localidades y parroquias diocesanas vivieron esta fiesta, como la Parroquia de San Dionisio Areopagita de Jerez de la Frontera. Este templo realizó la tradicional ofrenda floral ante el monumento que tiene en frente, el cual está dedicado a la Asunción de la Virgen María.

La entrada Así vivió la Diócesis la festividad de la Asunción de la Virgen María se publicó primero en Diocesis de Jerez.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación

0

1 de septiembre de  2023

Queridos hermanos y hermanas:

«Que la justicia y la paz fluyan» es el tema del Tiempo ecuménico de la Creación de este año, inspirado en las palabras del profeta Amós: «Que el derecho corra como el agua, y la justicia como un torrente inagotable» (5,24).

Esta expresiva imagen de Amós nos dice lo que Dios desea. Dios quiere que reine la justicia, que es esencial para nuestra vida de hijos a imagen de Dios, como el agua lo es para nuestra supervivencia física. Esta justicia debe surgir allí donde sea necesaria, no esconderse demasiado en lo profundo o desaparecer como el agua que se evapora, antes de podernos sostener. Dios quiere que cada uno busque ser justo en cada situación; se esfuerce siempre en vivir según sus leyes y, por tanto, en hacer posible que la vida florezca en plenitud. Cuando buscamos ante todo el reino de Dios (cf. Mt 6,33), manteniendo una justa relación con Dios, la humanidad y la naturaleza, entonces la justicia y la paz pueden fluir, como una corriente inagotable de agua pura, nutriendo a la humanidad y a todas las criaturas.

En julio de 2022, en un hermoso día de verano, medité sobre estos argumentos durante mi peregrinación a las riberas del lago Santa Ana, en la provincia de Alberta, en Canadá. Ese lago ha sido y sigue siendo un lugar de peregrinación para muchas generaciones de indígenas. Como dije en aquella ocasión, acompañado por el sonido de los tambores: «¡Cuántos corazones llegaron aquí anhelantes y fatigados, lastrados por las cargas de la vida, y junto a estas aguas encontraron la consolación y la fuerza para seguir adelante! También aquí, sumergidos en la creación, hay otro latido que podemos escuchar, el latido materno de la tierra. Y así como el latido de los niños, desde el seno materno, está en armonía con el de sus madres, del mismo modo para crecer como seres humanos necesitamos acompasar los ritmos de la vida con los de la creación que nos da la vida». [1]

En este Tiempo de la Creación, detengámonos en estos latidos del corazón: el nuestro, el de nuestras madres y abuelas, el latido del corazón del creado y del corazón de Dios. Hoy no están en armonía, no laten juntos en la justicia y en la paz. A muchos se les impide de beber en este río vigoroso. Escuchemos entonces la llamada a estar al lado de las víctimas de la injusticia ambiental y climática, y a poner fin a esta insensata guerra contra la creación.

Vemos los efectos de esta guerra en los muchos ríos que se están secando. «Los desiertos exteriores se multiplican en el mundo, porque se han extendido los desiertos interiores», afirmó una vez Benedicto XVI. [2] El consumismo rapaz, alimentado por corazones egoístas, está perturbando el ciclo del agua en el planeta. El uso desenfrenado de combustibles fósiles y la tala de los bosques están produciendo un aumento de las temperaturas y provocando graves sequías. Horribles carestías de agua afligen cada vez más a nuestras casas, desde las pequeñas comunidades rurales hasta las grandes metrópolis. Además, industrias depredadoras están consumiendo y contaminado nuestras fuentes de agua potable con prácticas extremas como la fracturación hidráulica, para la extracción de petróleo y gas, los proyectos de mega-extracción descontrolada y la cría intensiva de animales. La «Hermana agua», como la llama san Francisco, es saqueada y trasformada en «mercancía que se regula por las leyes del mercado» (Carta enc. Laudato si’, 30).

El Grupo Intergubernamental de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (IPCC) afirma que una acción urgente por el clima puede garantizarnos no perder la ocasión de crear un mundo más sostenible y justo. Podemos, debemos evitar que se verifiquen las consecuencias peores. «¡Es tanto lo que sí se puede hacer!» (ibid., 180), si, como muchos arroyos y torrentes, al final confluimos juntos en un río potente para irrigar la vida de nuestro maravilloso planeta y de nuestra familia humana para las generaciones futuras. Unamos nuestras manos y demos pasos valientes para que la justicia y la paz fluyan en toda la Tierra.

¿Cómo podemos contribuir al río poderoso de la justicia y de la paz en este Tiempo de la Creación? ¿Qué podemos hacer nosotros, sobre todo como Iglesias cristianas, para sanar nuestra casa común de modo que vuelva estar llena de vida? Debemos decidir transformar nuestros corazones, nuestros estilos de vida y las políticas públicas que gobiernan nuestra sociedad.

En primer lugar, ayudemos a este río poderoso transformando nuestros corazones. Esto es esencial si se quiere iniciar cualquier otra transformación. Es la «conversión ecológica» que san Juan Pablo II nos instó a realizar: la renovación de nuestra relación con la creación, de modo que no la consideremos ya como un objeto del que aprovecharnos, sino por el contrario, la custodiemos como un don sagrado del Creador. Démonos cuenta, además, que un enfoque integral requiere poner en práctica el respeto ecológico en cuatro direcciones: hacia Dios, hacia nuestros semejantes de hoy y de mañana, hacia toda la naturaleza y hacia nosotros mismos.

En cuanto a la primera de estas dimensiones, Benedicto XVI señaló la urgente necesidad de comprender que creación y redención son inseparables: «El Redentor es el Creador, y si nosotros no anunciamos a Dios en toda su grandeza, de Creador y de Redentor, quitamos valor también a la Redención». [3] La creación se refiere al misterioso y magnífico acto de Dios que crea de la nada este majestuoso y bellísimo planeta, así como este universo, y también al resultado de esta acción, todavía en marcha, que experimentamos como un don inagotable. Durante la liturgia y la oración personal en la «gran catedral de la creación», [4] recordemos al Gran Artista que crea tanta belleza y reflexionemos sobre el misterio de la amorosa decisión de crear el cosmos.

En segundo lugar, contribuyamos al flujo de este potente río transformando nuestros estilos de vida. A partir de la grata admiración del Creador y de la creación, arrepintámonos de nuestros «pecados ecológicos», como advierte mi hermano, el Patriarca Ecuménico Bartolomeo. Estos pecados dañan el mundo natural y también a nuestros hermanos y a nuestras hermanas. Con la ayuda de la gracia de Dios, adoptemos estilos de vida que impliquen menos desperdicio y menos consumo innecesarios, sobre todo allí donde los procesos de producción son tóxicos e insostenibles. Tratemos de estar lo más atentos posible a nuestros hábitos y decisiones económicas, de modo que todos puedan estar mejor: nuestros semejantes, donde quiera que se encuentren, y también los hijos de nuestros hijos. Colaboremos en la continua creación de Dios a través de decisiones positivas, haciendo un uso lo más moderado posible de los recursos, practicando una gozosa sobriedad, eliminando y reciclando los desechos y recurriendo a los productos y a los servicios, cada vez más disponibles que son ecológicamente y socialmente responsables.

Finalmente, para que el río poderoso sigua fluyendo, debemos transformar las políticas públicas que gobiernan nuestras sociedades y modelan la vida de los jóvenes de hoy de mañana. Las políticas económicas que favorecen riquezas escandalosas para unos pocos y condiciones de degradación para muchos determinan el final de la paz y la justicia. Es obvio que las naciones más ricas han acumulado una «deuda ecológica» ( Laudato si’, 51). [5] Los líderes mundiales que estarán presentes en la cumbre COP28, programada en Dubái del 30 de noviembre al 12 de diciembre de este año, deben escuchar la ciencia e iniciar una transición rápida y equitativa para poner fin a la era de los combustibles fósiles. Según los compromisos del Acuerdo de París para frenar el riesgo de calentamiento global, es una contradicción consentir la continua explotación y expansión de las infraestructuras para los combustibles fósiles. Levantamos la voz para detener esta injusticia hacia los pobres y hacia nuestros hijos, que sufrirán las peores consecuencias del cambio climático. Hago un llamado a todas las personas de buena voluntad para que actúen en base a estas orientaciones sobre la sociedad y la naturaleza.

Otra perspectiva paralela se refiere específicamente al compromiso de la Iglesia católica con la sinodalidad. Este año, el cierre del Tiempo de la Creación, el 4 de octubre, fiesta de san Francisco, coincidirá con la apertura del Sínodo sobre la Sinodalidad. Como los ríos que se alimentan de miles de minúsculos arroyos y torrentes más grandes, el proceso sinodal iniciado en octubre de 2021 invita a todos los componentes, en su dimensión personal y comunitaria, a converger en un río majestuoso de reflexión y renovación. Todo el Pueblo de Dios es acogido en un apasionante camino de dialogo y conversión sinodal.

Del mismo modo, como una cuenca fluvial con sus muchos afluentes grandes y pequeños, la Iglesia es una comunión de innumerables Iglesias locales, comunidades religiosas y asociaciones que se alimentan de la misma agua. Cada manantial añade su contribución única e insustituible, para que todas confluyan en el vasto océano del amor misericordioso de Dios. Como un río es fuente de vida para el ambiente que lo circunda, así nuestra Iglesia sinodal debe ser fuente de vida para la casa común y para todos aquellos que la habitan. Y como un río da vida a toda clase de especies animales y vegetales, también una Iglesia sinodal debe dar vida sembrando justicia y paz en cualquier lugar a donde llegue.

En julio de 2022 en Canadá, recordé el Mar de Galilea donde Jesús curó y consoló a mucha gente, y donde proclamó «una revolución de amor». Escuché que también el Lago de Santa Ana es un lugar de curación, consolación y amor, un lugar que «nos recuerda que la fraternidad es verdadera si une a los que están distanciados, que el mensaje de unidad que el cielo envía a la tierra no teme las diferencias y nos invita a la comunión, a la comunión de las diferencias, para volver a comenzar juntos, porque todos —¡todos!— somos peregrinos en camino». [6]

Que en este Tiempo de la Creación, como seguidores de Cristo en nuestro común camino sinodal, vivamos, trabajemos y oremos para que nuestra casa común esté llena nuevamente de vida. Que el Espíritu Santo siga aleteando sobre las aguas y nos guíe a la «renovación de la superficie de la tierra» (cf. Sal 104,30).

Roma, San Juan de Letrán, 13 de mayo de 2023

FRANCISCO

___________________________________________________________

[1] Homilía junto al Lago Santa Ana, Canadá, 26 julio 2023.

[2] Homilía en ocasión del solemne inicio del ministerio petrino, 24 de abril de 2005.

[3] Encuentro con el clero de la diócesis de Bolzano-Bressanone, 6 de agosto de 2008.

[4]  Mensaje para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, 21 de julio de 2022.

[5] «Porque hay una verdadera “deuda ecológica”, particularmente entre el Norte y el Sur, relacionada con desequilibrios comerciales con consecuencias en el ámbito ecológico, así como con el uso desproporcionado de los recursos naturales llevado a cabo históricamente por algunos países» ( Laudato si’, 51).

[6]  Homilía junto al Lago Santa Ana, Canadá, 26 julio 2023.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Belmez y El Hoyo despiden a su párroco y acogen al nuevo

0

El obispo acompañó a David Arellano en la toma de posesión como párroco de Belmez y El Hoyo

Las parroquias de Ntra. Sra. de la Anunciación y San Juan Bautista de Belmez y Ntra. Sra. de los Reyes de El Hoyo ya han recibido a su nuevo párroco, David Arellano Agredano, nombrado recientemente por monseñor Demetrio Fernández en sustitución de Juan Luis Carnerero de la Torre, actual Vicario de la ciudad. David Arellano asume también la Vicario de la Sierra. El obispo presidió la eucaristía de toma de posesión de Arellano el pasado 22 de julio.

Más de un centenar de fieles despidieron a la semana siguiente, el 30 de julio, al que ha sido hasta ahora su párroco, Juan Luis Carnerero, que ha sido nombrado Vicario de la ciudad y párroco in solidum (moderador) de la parroquia de San José y Espíritu Santo y párroco in solidum de Santa Isabel de Hungría. Los feligreses agradecieron enormemente el servicio que Carnerero ha prestado durante los últimos años a la localidad.






La entrada Belmez y El Hoyo despiden a su párroco y acogen al nuevo apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

La reliquia de san Pelagio ya está de nuevo en el Seminario

0

La reliquia de san Pelagio ya está de nuevo en el Seminario

Ha estado expuesta en la parroquia del Sagrario de la Santa Iglesia Catedral durante los días de la JMJ

La reliquia de San Pelagio ha vuelto al Seminario Conciliar “San Pelagio” después de estar expuesta en la parroquia del Sagrario de la Catedral para poder ser venerada por los 4000 peregrinos que han visitado Córdoba con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Durante el traslado de vuelta, al igual que lo hiciera en el de ida, la reliquia fue portada por los seminaristas y acompañada por el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, y el rector del Seminario, Carlos Jesús Gallardo.

Desde el 25 julio, día en que llegó al templo principal de la Diócesis, hasta el 13 de agosto han sido miles las personas que han podido venerar la reliquia del mártir gallego que defendió con su vida la de su tío, Obispo de Tui-Vigo en tiempos de la corte califal y acabó encontrando una muerte cruel en Córdoba por amor a Jesucristo. El joven que defendió su castidad y no accedió al abuso del Califa ha servido como modelo de virtud y ha sido un apoyo en la catequesis de los 4000 jóvenes que han visitado Córdoba a la ida o la vuelta de la JMJ de Lisboa, celebrada a principios de agosto.




La entrada La reliquia de san Pelagio ya está de nuevo en el Seminario apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.