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Exhortación Apostólica sobre Santa Teresita: «La confianza puede conducirnos al Amor»

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El Papa Francisco publica la exhortación apostólica sobre la confianza en el amor misericordioso de Dios, con motivo del 150 aniversario del nacimiento de Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz -del Carmelo de Lisieux- reconociendo el tesoro espiritual de su “caminito espiritual”: «es la confianza la que nos permite poner en las manos de Dios lo que sólo Él puede hacer».

Johan Pacheco – Ciudad del Vaticano

La nueva Exhortación Apostólica «C’est la confiance» del Papa Francisco publicada este 15 de octubre, es dedicada a la confianza en el amor misericordiosos de Dios, con motivo del 150 aniversario del nacimiento de Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz: «La confianza, y nada más que la confianza, puede conducirnos al Amor» (1), palabras de la joven santa francesa que «resumen la genialidad de su espiritualidad» (2).

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El sacerdote diocesano Manuel Jesús Ortiz toma posesión como párroco de San Pedro de Arcos de la Frontera

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Este domingo, Monseñor José Rico Pavés presidió la Eucaristía de toma de posesión del nuevo párroco de este templo de la localidad diocesana de Arcos de la Frontera.

La Diócesis sigue dando los distintos pasos de este inicio de curso, entre estos se encuentran las distintas celebraciones de toma de posesión de los nuevos párrocos. Comenzando el pasado julio y siguiendo durante los meses de septiembre y octubre, Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez ha estado presidiendo estas celebraciones, que sirven de bienvenida para los sacerdotes que realizarán una nueva tarea pastoral.

Este fin de semana le toco el turno a Arcos de la Frontera, en concreto la parroquia de San Pedro, que acogió la celebración de toma de posesión del su nuevo párroco, el sacerdote Manuel Jesús Ortiz.

Fotografías de Manuel Valle Romero

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22 de octubre: Domund, Domingo Mundial de las Misiones

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22 de octubre: Domund, Domingo Mundial de las Misiones

Tal y como se explica desde Obras Misionales Pontificias, el Domund “es una Jornada universal que se celebra cada año en todo el mundo, el penúltimo domingo de octubre, para apoyar a los misioneros en su labor evangelizadora, desarrollada entre los más pobres. El Domund es una llamada a la responsabilidad de todos los cristianos en la evangelización. Es el día en que la Iglesia lanza una especial invitación a amar y apoyar la causa misionera, ayudando a los misioneros. Los misioneros dan a conocer a todos el mensaje de Jesús, especialmente en aquellos lugares del mundo donde el Evangelio está en sus comienzos y la Iglesia aún no está asentada”.

Más información

El obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez, con ocasión de esta jornada, ha escrito una carta en la que expresa: “Que el DOMUND nos sirva para crecer en nuestra conciencia misionera. Nuestra participación en la Eucaristía, nuestra adoración ante el Santísimo, nuestra oración constante ante el Señor, han de estar abiertas a la misión, que nos ayuden a ser, como nos recuerda el Papa Francisco, «un místico en acción»“.

Leer la carta completa del Obispo de Huelva aquí

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La Guardia Civil honra a su patrona, la Virgen del Pilar

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La Catedral de Jaén acogió, un año más, la fiesta en honor a la Virgen del Pilar, patrona de la Benemérita. En el primer Templo de la Diócesis se dieron cita, el pasado 12 de octubre, las autoridades locales, civiles y militares en una celebración que presidió el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez.

En el altar, la pequeña talla de la Virgen del Pilar estuvo custodiada por dos miembros del cuerpo de la Guardia Civil durante la celebración eucarística.

La celebración, preciosamente preparada por los miembros de la Comandancia de Jaén, contó con la participación en las lecturas de los propios guardias civiles. El Evangelio fue proclamado por el Deán de las Catedrales, D. Francisco Juan Martínez Rojas.

Homilía

En su predicación, el Prelado jiennense comenzó saludando a las autoridades congregadas y agradeciendo que, como cada año, pusieran esta jornada bajo el manto protector de la Virgen del Pilar.

Después, Monseñor Chico Martínez quiso resaltar el motivo de la celebración: “Hoy es un día de gran significado, en el que rendimos homenaje a Nuestra Señora del Pilar y a aquellos que, con valentía y dedicación, velan por nuestra seguridad y justicia. A Ella acudimos para agradecer y para pedir. Y también para confesar nuestra fe cristiana que permanece y crece a través de tan distintas experiencias personales y sociales”.

Del mismo modo, el Obispo quiso recordar los orígenes de esta advocación mariana, la más antigua de España para resaltar la misión de la Virgen como Madre y como discípula, pero sobre todo como faro de todos los cristianos de todos los tiempos: “como cristianos, el recuerdo y el amor a la Virgen María del Pilar, nos ayuda a renovar nuestra fe y a vivir de verdad como discípulos de Cristo en todos los aspectos de nuestra vida, siendo luz y sal en medio de este mundo, ensombrecido por tantas cosas y oscurecido por tantas “ideologías y proyectos” que fructifican tantas veces en realidades de muerte, que causan dolor en el hombre, tristeza, desesperanza, ausencia de paz y división”.

Antes de concluir su homilía, Don Sebastián quiso agradecer, en nombre propio y en el de toda la sociedad española y jiennense la labor que llevan a cabo los miembros de este Cuerpo y el gran sacrificio de sus familias: “Hoy reconocemos y honramos a la Guardia Civil, quienes, al igual que la Virgen María, son un pilar de fortaleza en nuestra sociedad. Estáis comprometidos en garantizar nuestra seguridad, defender la justicia de todos y el respeto por la ley. Vuestra noble labor, contribuye al logro de la paz, arriesgando vuestras vidas para protegernos. Os damos las gracias por vuestra entrega” – a lo que añadió- “Vuestras familias, unidas a vosotros comparten este compromiso y sacrificio, por lo que nuestra gratitud se extiende a ellas por su apoyo constante”.  Para concluir, “En este día, en el que también tenemos un recuerdo especial por vuestros compañeros caídos en el cumplimiento de su deber y por los que han dado su vida por este servicio a nuestra sociedad, a nuestra Patria, pedimos a Nuestra Señora que siga protegiendo y guiando a todos los miembros que formáis esta gran familia, y que su ejemplo de fortaleza, de oración, de intercesión y de fe, inspire a cada uno de nosotros en nuestras vidas diarias, recordándonos que la unidad, la justicia y el amor son los valores que deben guiar nuestras acciones”.

Durante la celebración, el Obispo bendijo el nuevo guion de la comandancia en Jaén, regalo de la familia, López Montejo.

Tras finalizar la Eucaristía, la Plaza de Santa María acogió el acto institucional de la Guardia Civil, en la que también estuvo presente el Prelado. Un acto que comenzó con el homenaje a la bandera mediante su izado. Posteriormente, las autoridades de la Guardia Civil han pasado revista, a lo que siguió el emotivo acto de homenaje a los caídos, en el que el Obispo hizo un responso por el alma de los fallecidos, a lo que siguió la imposición de medallas y condecoraciones a los miembros de la Benemérita. La celebración concluía con el desfile de las diferentes unidades de la Guardia Civil que han asistido a la conmemoración.

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Aquí puedes leer la homilía de Monseñor José Rico Pavés en la coronación canónica de la Virgen de la Estrella

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Fotografía del Diario de Jerez

El nombre de la Virgen era María (Lc 1, 27)

Queridos Hermanos sacerdotes:

Miembros del Cabildo Catedral, Vicario de evangelización, Director espiritual de la Hermandad de la Estrella, clero diocesano y religioso;

Diáconos y seminaristas, acólitos.

Querido Hermano Mayor de la Hermandad de la Estrella, Hermano Mayor de la Hermandad de la Santa Cena, Junta de gobierno y miembros de la de la Ilustre y Lasaliana Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Cristo Rey en su Entrada Triunfal en Jerusalén, Nuestra Señora de la Estrella y San Juan Bautista de la Salle.

Querido Vicario General y Hermanos de las Escuelas Cristianas, Profesores y alumnos de la familia lasaliana.

Querida Delegada Diocesana de Hermandades y Cofradías, cargos de la Curia Diocesana, Presidente y miembros de la Unión de Hermandades de Jerez, representantes de las Hermandades y Cofradías de Nuestra Diócesis y de otras Diócesis.

Estimada Sra. Alcaldesa, Diputada Nacional, Presidenta de la Diputación Provincial, Vicepresidenta del Parlamento de la Junta de Andalucía, miembros de la Corporación Municipal, Presidencia y Directiva de la Academia de San Dionisio, Autoridades municipales y autonómicas, judiciales y académicas, militares y de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

Hermanas y hermanos todos en el Señor.

“¿Qué quedará de todo esto?” Al cumplirse el décimo aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, en 1975, los obispos de la Conferencia Episcopal Alemana invitaron al profesor de teología Joseph Ratzinger, que había sido perito conciliar, a ofrecer un balance sobre la recepción del último concilio ecuménico de la Iglesia Católica. El futuro Benedicto XVI planteó en su intervención esa atrevida pregunta: “¿Qué quedará del Concilio Vaticano II?”. Acudiendo a las enseñanzas de la Historia de la Iglesia, ofreció una respuesta llena de lucidez: “Del Concilio -respondió Ratzinger- quedarán sus santos”. De los grandes acontecimientos de la historia de la Iglesia quedan sus frutos de santidad. Cuando nos disponemos a coronar la Imagen bendita de la Virgen de la Estrella, tanto tiempo esperada y con tanto esfuerzo y cariño preparada, es fundamental preguntarnos por su continuidad: “¿Qué quedará de la coronación de La Estrella?” Evocando la respuesta certera de Ratzinger, permitidme contestar con las palabras del apóstol san Pablo: lo que uno siembre, eso cosechará (Ga 6, 7). De la siembra abundante de esta celebración, de los preparativos y de los compromisos aquí adquiridos, quedarán sus frutos de santidad.

La familia lasaliana ve el origen de la advocación mariana de la Estrella en la revelación recibida por el monje benedictino Rogerio en el año 1060. Desalentado por no saber cómo impulsar la tarea evangelizadora, este monje recibió en sueños la respuesta a sus oraciones: “en el lugar donde veas caer una estrella, fijarás tu morada y levantarás una capilla dedicada a la Virgen María”. Al despertar del sueño, una estrella dirigió sus pasos hasta Monteburgo, en la Normandía francesa, donde levantó la capilla y junto a ella una Abadía, dedicadas a la Virgen, invocada por monjes y lugareños con el nombre de Nuestra Señora de la Estrella. Unas décadas después, San Bernardo de Claraval, en uno de sus más tempranos sermones, hará popular el título de Estrella para invocar a María Santísima. Como el monje Rogerio, San Bernardo encontró en la Virgen María la luz que permite orientar nuestros pasos en la noche de este mundo: «Si se levantan los vientos de las tentaciones, si te ves arrastrado contra las rocas del abatimiento, mira la Estrella, invoca a María» (Serm. II, 17). A partir de 1938 la Congregación Lasallista toma a su cargo la Abadía y el Santuario, y, al cumplirse el noveno centenario de su fundación, en 1960, lleva a cabo la coronación pontificia de Nuestra Señora de la Estrella, siendo declarada Reina, Madre y Patrona Universal de las Escuelas Cristianas. Dos años después, en 1962, se incorporará la imagen de Nuestra Señora de la Estrella como titular mariana de la entonces joven Hermandad de la Borriquita de Jerez.

    Ese año 1962 se abrió el Concilio Vaticano II y, al cumplirse el décimo aniversario de su clausura, a la vez que el teólogo Ratzinger anunciaba la pervivencia del Concilio en sus frutos de santidad, el Papa San Pablo VI llamaba a renovar el compromiso evangelizador acudiendo a María Santísima como Estrella de la evangelización: «Así como en la mañana de Pentecostés, Ella presidió con su oración el comienzo de la evangelización bajo el influjo del Espíritu Santo, así también Ella es la Estrella de la evangelización siempre renovada que la Iglesia, dócil al mandato del Señor, debe promover y realizar, sobre todo en estos tiempos difíciles y llenos de esperanza» (Exhortación Ap. Evangelii nuntiandi [8.12.1975] 82).

    Cuando la Iglesia nos está llamando por la voz de los últimos Papas a impulsar una renovada etapa evangelizadora, volvemos a poner nuestra mirada en la luz radiante de La Estrella que es María para llevar a todos la alegría del Evangelio. Pido al Padre de las misericordias que la coronación canónica de la Virgen de la Estrella se convierta en un hito evangelizador en la Ciudad de Jerez y en nuestra Diócesis de Asidonia-Jerez, para que al invocar a María se renueve en todos el firme propósito de una conversión sincera que nos lleve a dar testimonio valiente de Cristo Rey.

    El resplandor de La Estrella que es María se reconoce en la Palabra divina que se proclama viva en la Liturgia. De Ella, que se reconoce la esclava del Señor, aprendemos la obediencia de la fe, sin la cual no hay evangelización: hágase en mí según tu palabra (Lc 1, 38). Y la Palabra, en esta mañana luminosa, nos regala tres orientaciones fundamentales para renovar la tarea evangelizadora.

    El profeta Zacarías anuncia la alegría de la hija de Sión porque el Rey viene humilde, en una borriquita, trayendo la paz a las naciones (cf. Zac 9, 9.10). Cuando el terror de nuevas guerras dañan atrozmente nuestro mundo, la palabra profética nos muestra el camino de la paz: el Rey cabalga modesto, la paz se instaura desde la pequeñez y la humildad. Que se alegre María en este día al ver a sus hijos convertidos en portadores de paz. Honremos a La Estrella con un corazón reconciliado, que se deja perdonar por el amor misericordioso del Rey humilde, Jesucristo Nuestro Señor. Pidamos al Señor, por intercesión de María, el don de la paz para nuestro mundo y crecer haciéndonos niños de modo que florezca la justicia y la paz (cf. Sal 71).

    San Pablo centra el esfuerzo de nuestros trabajos y proclama la motivación última de la tarea evangelizadora: Cristo tiene que reinar (1 Cor 15, 25). Aparquemos nuestros protagonismos y soberbias, y dejemos a Cristo ser Rey: de nuestras vidas y relaciones personales, de nuestras leyes e instituciones, de las familias y de la educación. De forma diáfana lo ha afirmado el Papa Francisco cuando al inaugurar el Sínodo que se está celebrando en la Ciudad del Vaticano ha dicho que «el objetivo principal del Sínodo es volver a poner a Dios en el centro” (Hom. 4.10.23). Miremos la Estrella e invoquemos a María, para que Cristo reine.

    El evangelista san Lucas, en fin, nos deja en el relato de la anunciación el remedio para el desaliento, el consuelo para el llanto, el secreto para la esperanza, el motivo para el gozo, el bálsamo para el corazón herido y el fuego para mantener siempre ardiendo el amor: El nombre de la Virgen era María (Lc 1, 27). Que siempre esté en nuestros labios y llevemos grabado en el corazón el Dulce Nombre de María. «Que nunca se cierre tu boca al nombre de María… Si ella te sostiene, no te vendrás abajo. Nada temerás si te protege; si te dejas llevar por Ella, no te fatigarás; con su favor llegarás a puerto», declaraba San Bernardo en el recordado sermón.

    Para que la coronación canónica que estamos celebrando sea un verdadero hito en el impulso misionero, es necesario alimentar la devoción a Nuestra Madre con la escucha de la Palabra de Dios, meditada y llevada a la vida en la comunión de la Iglesia, lo cual implica hacer de la entrega a María el modo concreto de vivir. La vida nueva que Cristo nos ha alcanzado se manifiesta en el ejercicio simultáneo de cuatro acciones inseparables y constitutivas: creer, celebrar, vivir y orar. Ser en todo y siempre de María significa entonces creer según el ejemplo e intercesión de la Santísima Virgen, celebrar tomando parte en los misterios de la fe con sus mismas actitudes, vivir en Cristo mediante la entrega solícita y generosa al estilo de la Sierva del Señor en amor a los demás, especialmente a los más necesitados, y orar como Ella y con Ella meditando en el corazón.

    ¿Qué quedará de todo esto? Quedará siempre la luz bendita del Salvador que resplandece en La Estrella, para que al mirarla invoquemos a María. Quedará la Estrella, quedará María: El nombre de la Virgen era María (Lc 1, 27).

    ¡Nada sin María! ¡Todo con Ella!

+ José Rico Pavés

Obispo de Asidonia-Jerez

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Carta Pastoral de Mons. Francisco Jesús Orozco, Obispo de Guadix, en el inicio del curso 2023-24

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Carta Pastoral de Mons. Francisco Jesús Orozco, Obispo de Guadix, en el inicio del curso 2023-24

 

Al inicio del curso pastoral 2023-24

AÑO JUBILAR DIOCESANO: Un siglo de Amor maternal

MISIÓN DIOCESANA “Primer anuncio”

Queridos todos, sacerdotes, consagrados y fieles laicos de la Diócesis de Guadix: iniciamos un nuevo curso pastoral en el que el Señor nos quiere bendecir y sostener en su misericordia.

1.- Guadix: Misioneros del Primer anuncio al estilo de San Torcuato. Jesucristo, origen, camino y meta de la existencia humana

En este curso seguimos acogiendo y concretando la programación pastoral que nos acompaña desde el curso anterior, que os invito a releer para seguir caminando juntos en todas nuestras tareas pastorales diocesanas.

Os animo a seguir encontrando los medios y los cauces necesarios para vivir nuestra fidelidad al mandato misionero del anuncio del evangelio, ante un mundo deconstruido que necesita hoy más que nunca testigos creíbles y fieles, que nos lleven a todos al que es el origen, el camino y la meta de la existencia humana: Jesucristo.

Caminando en la senda dibujada para toda la Iglesia de España en el Congreso de Laicos, celebrado en Madrid en febrero de 2020, “Pueblo de Dios en salida”, acogemos el Primer Anuncio de la fe como servicio prioritario y urgente a los hombres de nuestro tiempo. Junto al Primer Anuncio, el acompañamiento, la formación y el testimonio público de nuestra fe en nuestra sociedad, se convierten en directrices seguras para trabajar unidos a las demás diócesis españolas.

Los laicos han de vivir su vocación, su protagonismo bautismal, en la Iglesia, no son una Iglesia de segunda clase. Sigamos ayudando desde la Delegación de apostolado seglar a la animación de todos los laicos, que son la gran mayoría de los católicos diocesanos- miles en nuestras parroquias y comunidades-, a vivir esta responsabilidad pro-activa en todos los ámbitos pastorales, siempre en conexión y comunión con sus sacerdotes, consagrados y con el Obispo, con la Iglesia universal y su magisterio.

El Sínodo de los Obispos, en su fase romana, que se está celebrando este octubre en la XVI Asamblea General Ordinaria de Obispos, “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión”, nos pone a todos en oración para seguir vehiculando los mejores caminos juntos en todas las dimensiones pastorales en la Iglesia sinodal.

Así podremos seguir renovando nuestra fe en la llamada a una verdadera conversión pastoral, que implica nuestro cambio personal y estructural, que pone en el centro de todo lo que es, hace y vive la iglesia, el anuncio kerigmático del Amor de Dios, revelado en Jesucristo en la iglesia.

La Familia y la Vida, siguen centrando nuestras tareas pastorales en el anuncio del Evangelio de la Vida y en la custodia de las familias cristianas, como centro neurálgico de la célula original en el que la fe y la Iglesia se construyen con raíces seguras. Los Delegados de Familia y Vida y el Consejo Diocesano de esta delegación, quieren ayudarnos a todos a no perder ritmo en esta necesaria y urgente tarea pastoral.

El pasado agosto pudimos vivir una experiencia eclesial inolvidable en las Jornadas Mundiales de la Juventud en Lisboa, con el Papa Francisco y un millón y medio de jóvenes de todo el mundo. Un grupo de jóvenes de nuestra Diócesis, acompañados por familias, sacerdotes y el Obispo, hemos podido vivir la semana de acogida en las Diócesis, concretamente acogidos en Lagarteira, un municipio de la Diócesis de Coimbra, donde pudimos compartir la fe y vivir la belleza de la Iglesia en cada uno de los días de esta primera fase de las Jornadas. Inolvidables serán los días vividos en Lisboa con el Papa, las catequesis, las celebraciones y el contacto con una Iglesia que está muy viva y que en los jóvenes tiene mucho que ofrecer al mundo.

Sigamos trabajando con los jóvenes de nuestra Diócesis, compartiendo la fe y sembrando cada rincón diocesano con su alegría y ganas de pisar fuerte mirando al futuro. La Delegación de jóvenes y el consejo diocesano de juventud quieren animarnos con muchas actividades que, a lo largo del curso, serán un incentivo precioso en este deseo. Os animo a todos a participar en la Peregrinación diocesana de jóvenes a Huéneja, que este año la viviremos el sábado 21 de octubre. Animo, especialmente, a los profesores de religión a vivir su misión eclesial en las aulas, promoviendo el diálogo entre la fe y la cultura, acompañando a los jóvenes e invitándolos a participar en la vida de la Iglesia y en las actividades diocesanas.

Colaboremos todos en la animación de las vocaciones de especial consagración. La Delegación de Pastoral vocacional trabaja para que tomemos conciencia de que el Señor sigue llamando a muchos jóvenes para consagrar su vida en el ministerio sacerdotal, en la vida religiosa activa y contemplativa, y en la vocación misionera “ad gentes”. Este año, el Señor nos ha bendecido con dos nuevos seminaristas, pero la “mies es mucha y los obreros son pocos”, haciéndose urgente la implicación de todos para que no falten las manos necesarias que, en los diversos ministerios eclesiales, puedan servir con toda su vida, su tiempo y dedicación plena a los hombres de nuestro tiempo.

La caridad nos urge. Todo debe estar traspasado por nuestro amor a quienes más sufren y peor lo pasan. Por medio de Cáritas, toda la Iglesia diocesana se pone de rodillas ante los más desfavorecidos y en ellos estamos invitados a descubrir siempre el rostro sufriente de Cristo que nos invita a abrazarlo. Todos somos Cáritas y todos debemos serlo. “La evangelización no sería auténtica si no siguiera las huellas de Cristo, que fue enviado a evangelizar a los pobres. Debéis hacer propia la compasión de Jesús por el hombre y la mujer necesitados. El auténtico discípulo de Cristo se siente siempre solidario con el hermano que sufre, trata de aliviar sus penas –en la medida de sus posibilidades, pero con generosidad–; lucha para que sea respetada en todo instante la dignidad de la persona humana, desde el momento de la concepción hasta la muerte. No olvida nunca que la “misión evangelizadora tiene como parte indispensable la acción por la justicia y las tareas de promoción del hombre” (Juan Pablo II, Discurso a la III Conferencia general del Episcopado latinoamericano, III, n. 2, Puebla, 28 de enero de 1979). Las tragedias humanas, como la que vivimos en Ucrania, en Marruecos, en Libia, en la franja de Gaza, en Tierra Santa y en tantos otros lugares de nuestro planeta, nos recuerdan que nuestro corazón se debe dilatar siempre para ser católico, universal, fijando nuestra mirada en los que están rotos por el dolor y las injusticias, que, incluso estando lejos geográficamente, siempre están cerca, en el centro de nuestro amor.

He podido completar la visita pastoral a toda la Diócesis el pasado julio. Ha sido la experiencia más gratificante en los años que llevo entre vosotros. Pero la visita pastoral nunca termina, siempre continúa en los diferentes momentos que sigo viviendo en las parroquias y acontecimientos diocesanos. Son muchos los pequeños anejos en los que no he podido celebrar la Eucaristía durante la visita pastoral, por eso este curso quiero volver a cada altar, donde no pude hacerlo, y celebrar la Eucaristía. Asimismo, quiero tener una entrevista pausada, profunda y cordial con cada uno de los sacerdotes a lo largo del curso, como continuación de la visita pastoral, en la que podamos compartir lo vivido y concretar lo que el Espíritu Santo inspire para próximas visitas pastorales. Este encuentro nos ayudará a encontrar los mejores caminos para fortalecer la vida de nuestro presbiterio diocesano, nuestra implicación en la pastoral vocacional diocesana y nuestra familiaridad con el Seminario Diocesano de San Torcuato, así como con la casa sacerdotal “San Juan de Ávila”. La Delegación para el Clero nos seguirá animando a vivir nuestros compromisos sacerdotales y a participar, como presbiterio, de todo lo que nos ayude a su fortalecimiento.

En el curso anterior, hemos podido poner a disposición de todos un nuevo centro de interpretación diocesano, dedicado a Torcuato Ruíz del Peral, que está dando muchos frutos. Seguimos trabajando en la recuperación de Face Retama y su entorno, con el deseo de que pronto pueda ser visitado por todos. La Delegación de Patrimonio trabaja sin descanso para ayudarnos en esta tarea de poner todo nuestro patrimonio diocesano al servicio de la nueva evangelización. El Secretariado de Turismo Espiritual y el del Cuidado de la Creación, nos seguirán ayudando a esta mirada integral por medio de la creación y el patrimonio, estimulando una lectura contemplativa y evangelizadora.

La causa diocesana de los mártires avanza con firmeza y, después de varios encuentros, la fase diocesana progresa adecuadamente. Pido al Señor que este curso pastoral sea decisivo y podamos tenerlo todo preparado para, concluyendo la fase diocesana, enviar todo al Dicasterio para la causa de los santos e iniciar la tan deseada fase romana.

Y seguiremos con las diversas tareas que nos ayuden a fortalecer la vida cristiana en nuestra Diócesis: La catequesis, la piedad popular con nuestras Hermandades y Cofradías, las misiones, los medios de comunicación social, la Ayuda a la Iglesia necesitada, el ecumenismo y el diálogo interreligioso, el turismo y las peregrinaciones, la pastoral de la salud, la pastoral gitana, el trabajo con los inmigrantes, el apostolado de la oración, la pastoral del trabajo, del apostolado de la carretera y movilidad, la oficina de Protección al menor y personas vulnerables, los cursillos de cristiandad, la Delegación de Enseñanza, la vida consagrada, Manos Unidas, la liturgia, etc. Sigamos abriendo caminos que, con la ayuda de los delegados, de los directores de secretariados, los bienhechores y voluntarios, nos seguirán animando a vivir la presencia del Señor y la tarea misionera en este curso pastoral.

Os animo a todos a vivir en comunión, a trabajar transversalmente, a ser fieles a lo que la Iglesia quiere de nosotros y a seguir formándonos para estar mejor capacitados en la ardua, pero preciosa tarea de ser evangelizadores en nuestro mundo.

2.- Año Jubilar Diocesano, de manos de la Santísima Virgen de las Angustias.

Este curso viene centrado por un Año Jubilar Diocesano, de manos de la Virgen. Celebramos el centenario de la coronación de la Patrona de Guadix, la Santísima Virgen de las Angustias. El pasado 21 de septiembre se abrió solemnemente la Puerta Santa que nos regala el camino de todo un Año Jubilar, en la Iglesia de la Patrona de los accitanos. Y el 23 de septiembre, en el marco de una solemne Eucaristía en el Parque Municipal de Guadix, celebramos dicha efeméride solemnemente, como la Virgen merece y porque Ella es patrimonio de todos.

Con este motivo, me dirigí para pedir un Año Jubilar y las gracias anexas que se conceden, a la Penitenciaría Apostólica, que es el Dicasterio romano que tiene las competencias propias. Respondió afirmativamente, con fecha 30 de marzo de 2023. Han llegado desde la Santa Sede dos Decretos con dicha concesión: El que concede y convoca el Año Jubilar Diocesano, desde septiembre de 2023 hasta el mismo mes del 2024, del que dimos lectura íntegra en la apertura jubilar, y un segundo que concede otras prerrogativas exponiendo que “ …, después de celebrado el divino Sacrificio, imparta a todos los fieles cristianos presentes que, realmente arrepentidos y llevados por la caridad, asistieran a los mismos actos sagrados, la Bendición papal con la Indulgencia plenaria anexa, debiendo ser ganada bajo las condiciones de costumbre (Confesión sacramental, Comunión eucarística y oración por la intención del Sumo Pontífice)…. Quienes, por motivo justificado, no asistieran de forma física a los actos sagrados, con tal que siguieran estos mismos actos con piadosa intención de mente, mientras se celebran, y difundidos por los medios de comunicación, podrán alcanzar la Indulgencia plenaria, de acuerdo con la norma del derecho”. Nos llena de gozo que el Papa Francisco haya concedido este año de gracia jubilar a nuestra Diócesis y que podamos recibir la bendición papal: Nos inunda el gozo de que lo haya hecho mirando la historia, devoción y el amor de los accitanos por nuestra Madre de las Angustias.

El año Jubilar se ha concedido a toda la Diócesis. En cada uno de los rincones diocesanos el amor y la devoción mariana son signo de identidad. La gran devoción mariana en nuestra Diócesis, ha favorecido y mantenido la fe en nuestras comunidades, por eso, la Virgen es la mejor ancla para navegar en nuestra fe. La Virgen de las Angustias se une a todas las advocaciones marianas en la Diócesis para celebrar un año de Gracia, de misericordia y de misión.

Estos Decretos pontificios nos traen a feliz memoria aquel por el que, hace cien años, se concedía la gracia pontificia de la coronación de la Virgen de las Angustias. El 24 de febrero de 1923, en Roma, el cardenal Rafael Merry del Val, arcipreste de la basílica de San Pedro en Roma y Prefecto de la Sagrada Congregación de la Fábrica, y el Cabildo y Canónigos de la misma, aprobaban la coronación de nuestra Patrona, la Santísima Virgen de las Angustias. : “En su virtud, habiéndonos congregado el día 18 de febrero del presente año en la Sala Capitular de San Pedro del Vaticano por los documentos presentados hemos reconocido que concurre en dicha Santa Imagen todo lo que se requiere para su solemne Coronación. Por lo cual, para mayor gloria de la Santísima Trinidad, y nuevo esplendor y ornamento de la Madre de Dios hemos decretado por unanimidad, y mandado, que la expresada y preclara Imagen o Estatua de la Muy Bienaventurada Virgen Nuestra Señora bajo la advocación de las Angustias sea ensalzada y decorada con corona de oro, en solemne ceremonia.”

Este momento recogía un inmenso deseo que, desde mucho antes y materializado en 1913, estaba presente en el espíritu de los accitanos, que habiendo visto coronar a la imagen hermana de las Angustias de la capital granadina, deseaban este honor para la que desde siglos protegía y custodiaba estas tierras. Ocurrió algo similar a la proclamación universal del Dogma de la Inmaculada concepción de la Virgen (8-12-1854), al que la piedad popular y el fervor del pueblo fiel se adelantaba en el tiempo, como podemos ver en la fecha de la leyenda que se encuentra bajo la imagen de “la Sola” (la sola preservada del pecado original) en el lateral izquierdo de nuestra Catedral, que data del siglo XVII. Guadix siempre ha sido tierra de María

En estos días, nuestro agradecimiento se eleva a los dos prelados que hicieron posible el proceso de la coronación y que, recogiendo el sentir accitano, anduvieron los caminos posibles para que la Virgen de las Angustias fuese coronada. El gran promotor fue el Obispo Timoteo Hernández Mulas que, precisamente en la última noche de la septena celebrada en el templo de San Diego en 1919, ante el clamor popular, anunciaba “Que el proyecto de coronar canónicamente a Nuestra Señora de las Angustias, Patrona de Guadix, quedaba desde aquel instante oficialmente anunciado, y que, al día siguiente, sin demora, se habían de comenzar las gestiones para llevar a efecto con el mayor esplendor posible tan grandioso homenaje”. Dos años después, 18 de marzo de 1921, viernes de Dolores, fallecía sin ver realizada la aspiración que tanto había amado y que hubo de ser aplazada por el momento.

Cogería la antorcha de este entusiasmo el nuevo Obispo, D. Ángel Marquina Corrales, que al llegar a la sede accitana pudo captar la unión indisoluble entre Guadix y su Madre de las Angustias, poniendo todos los medios para que el hecho de la coronación fuese llevado a cabo. A él se dirige el Rescripto de coronación, que llegaba desde Roma y cuya gracia había pedido, en nombre de la Prima sedes Hispaniae, anteriormente. Y, llevado por su celo, dirigirá una carta pastoral “al Cabildo, clero, autoridades y fieles de la muy noble y muy leal Ciudad de Guadix”, fechada el 2 de septiembre de 1923, en la que animaba a vivir dicho acontecimiento con verdadera profundidad espiritual:” La corona, el trono, la cruz, los sudarios, todo va marcado con el sello de la más exquisita belleza.! Oh, Guadix, ¡ciudad por excelencia Mariana! Alégrate en la fortuna que la generosidad de tus hijos te depara. Regocíjate y salta de gozo porque ya pronto llega el día suspirado en que vas a recoger el fruto de tus fervorosas ansias viendo al fin brillar sobre las sienes de tu adorada Virgen preciosísima corona con tus ofrendas preparada.

Ésta, muy sintetizada, es parte de la historia que nos lleva al 21 de septiembre de 1923, hasta el actual parque municipal (entonces llamado “Salón” o “Plaza Grande”, anteriormente “Alameda”), a una celebración solemne, presidida por el entonces Arzobispo de Granada, D. Vicente Casanova y concelebrada por el Obispo de Almería, D. Fr. Bernardo Martínez Noval y por el Obispo de la Diócesis de Guadix, D. Ángel Marquina Corrales, que había cedido la presidencia canónica – que le era propia canónicamente- al arzobispo metropolitano. Estaban acompañados de las autoridades civiles y militares, así como de una Compañía del regimiento de Córdoba, con bandera y música y una grandísima multitud de accitanos y otros venidos de toda la comarca.

Un siglo después seguimos de fiesta. La ceremonia de una coronación tiene un profundo significado espiritual. La Iglesia corona las imágenes más insignes de la Virgen porque después de su asunción, María fue coronada por la Santísima Trinidad como Reina y Señora de todo lo creado. Esta verdad, creída siempre en la Iglesia, hunde sus raíces en la Palabra de Dios. El libro de los Salmos anuncia proféticamente la entronización de María, enjoyada con oro, a la derecha de su Hijo en la gloria celestial (Sal 44,11). El Apocalipsis, por su parte, cierra sus alentadoras visiones dirigiendo nuestra mirada a María, la “mujer vestida de sol, con la luna por pedestal y coronada con doce estrellas.” (Ap. 12,1).

Tenemos un año por delante para celebrarlo, para dar gracias al Hijo por la Madre, para seguir adornando su corona con nuestra mejor devoción y la autenticidad de la fe que sigue acogiendo la llamada a ser misioneros del Amor y de la Misericordia de Dios en nuestros ambientes. Felicidades a Guadix y a la Diócesis por tan grandes acontecimientos que vendrán cargados de los mejores frutos espirituales. Es un honor poder vivir este Año Jubilar Diocesano y tener la gran responsabilidad de ayudar a todos a vivirlo con una profundidad espiritual que se compromete a fortalecer la vivencia personal y comunitaria de lo que creemos.

Hago mías las palabras de Monseñor Ángel Marquina Corrales, Obispo de la coronación, animando a todos los diocesanos a ser parte activa de este Júbilo de la mano de la Virgen de las Angustias, “Y para celebrarle dignamente, no perdones esfuerzos, apresta todos tus recursos, inflama tu devoción, dilata tu caridad; haz que brille el esplendor de tu fe en tus templos, en tus edificios, en tus plazas, en tus calles. Vístete de tus mejores galas; regala los oídos con los acordes armoniosos de la música; canta tu piedad en inspiradas estrofas; suban hasta el cielo, con los afectos del corazón, los aplausos ruidosos de tus manos, ¡los gritos ensordecedores de tu pecho!

3.- Misión Diocesana “Primer Anuncio”

En uno de sus viajes apostólicos, San Juan Pablo II, dijo que “el verdadero celo evangelizador se compadece sobre todo de la situación de necesidad espiritual – a veces extrema – en la que se debaten tantos hombres y mujeres. Pensad en cuantos todavía no conocen a Cristo, o bien tienen una imagen deformada de El, o han abandonado su seguimiento, buscando el propio bienestar en los atractivos de la sociedad secularizada o a través del odioso enfrentamiento de las luchas ideológicas. Ante esa pobreza del espíritu, el cristiano no puede permanecer pasivo: ha de orar, dar testimonio de su fe en todo momento, y hablar de Cristo, su gran amor, con valentía y caridad. Y debe procurar que esos hermanos se acerquen o retornen al Señor y a su Cuerpo místico, que es la Iglesia, mediante una profunda y gozosa conversión de sus vidas, que dé sentido y valor de eternidad a todo su caminar terreno.”

El Año Jubilar Diocesano, el centenario de la Coronación canónica de la Virgen de las Angustias y la prioridad del primer anuncio de la fe, nos proporcionan el momento idóneo para hacer una gran misión diocesana, para que este curso, toda la Diócesis nos pongamos en “modo misión”.

El papa Francisco nos urge a “llevar a cabo, una gran acción evangelizadora misionera que nos ayude a encontrarmos con Cristo”. ¡Qué mejor forma de hacerlo que ayudados y guiados por la Virgen! Nos dice el papa Francisco que “María es creyente, discípula y misionera del Evangelio”, así nosotros queremos dejarnos evangelizar por María, para ser como ella creyentes, discípulos y misioneros.

Para esta tarea, en septiembre, se ha constituido la Comisión diocesana de la misión “Primer Anuncio” que nos ayudará a dinamizar esta experiencia pastoral diocesana. Todos hemos de tomar conciencia de que en esta misión todos somos necesarios y corresponsables. Queremos unirnos, sumar y poner nuestra creatividad al servicio del Espíritu Santo, que es el verdadero protagonista en este tiempo de la Iglesia y nos invita a vivir una experiencia de comunión eclesial, fundamento y meta de toda acción evangelizadora.

En el espíritu de la Iglesia en salida, misionera, que quiere salir del letargo del “como siempre”, el papa Francisco nos invita a vivir en constante misión. Toda la Iglesia en España recorre el mismo camino y nos invita en estos años a ponernos en pie y sin demora, llevarles a todos el Amor de Dios. La Iglesia y los cristianos existimos para esto, como diría San Juan de Ávila, para “que todos sepan que Dios es Amor”.

Se trata de una misión popular que tendrá su corazón del 15 de febrero al 2 de marzo, y que será vivida en cada una de las parroquias y de las comunidades de toda la Diócesis al unísono. Se trata de una misión sencilla, apoyando el trabajo que cada sacerdote hace en cada parroquia y colaborando con él. El fin principal de esta misión es ayudar a encontrarse o fortalecer el encuentro con el Señor. Durante dos semanas, en el tiempo propicio de cuaresma, se favorecerán espacios para la celebración de la Eucaristía, proclamación de la Palabra, oración, adoración eucarística, rezo del santo rosario, procesión con la imagen de la Virgen, rezo del Viacrucis, sacramento de la penitencia. La misión ha de despertar o fortalecer más la caridad y preocupación por los más desamparados, poniendo a Cáritas en el centro de esta pastoral y mostrando el rostro necesario de esta parcela constitutiva de toda la Iglesia.

Tendremos una Eucaristía de inauguración y envío el 15 de febrero, jueves después del miércoles de ceniza, a las 19 horas en la Catedral. En este momento serán bendecidos los misioneros, se les impondrán y entregarán las insignias misioneras y se hará el envío de las cruces de la misión para todas las parroquias de la Diócesis. Unidos a nuestras comunidades y a los responsables que podamos tener en los diversos campos pastorales en las parroquias, se unirán un numeroso grupo de consagradas y laicos, algunos venidos de Guatemala, donde tiene sede central la Congregación de Marta y María, cuya fundadora, Madre Ángela, está poniendo mucha ilusión y esperanza en la coordinación de estos días centrales de la misión en el tiempo cuaresmal. Esta congregación religiosa tiene una dilatada experiencia en este tipo de misiones populares y cuentan con una presencia en España de aproximadamente 40 casas, conociendo muy bien la realidad de la Iglesia española. En la Catedral, el día 2 de marzo clausuraremos en la Eucaristía esta fase central de la misión diocesana y podremos vivir un día de comunión y fiesta.

De septiembre a febrero, todos prepararemos la misión en diferentes momentos, en lo que hemos llamado la fase pre-misión o de animación misionera. Es el tiempo para sensibilizarnos sobre este tiempo de gracia para toda la Diócesis. Y es el momento propicio para empezar a calentar los motores: Logo, lema, himno, cartelería, grupos en los cinco arciprestazgos, comunicación con los misioneros que vendrán de fuera, catequesis preparatorias, comics para los niños y jóvenes, estampa con oración preparatoria, elección de los patronos de la misión, gestión de alojamientos y estancias de los misioneros, preparativos materiales y sobretodo animación espiritual.

Y después del 2 de marzo, hasta junio, todos podremos vivir también las concreciones de la misión diocesana en cada una de nuestras comunidades, en lo que hemos llamado la post-misión.

Todo tiene como eje fundamental el primer anuncio que vertebra nuestra programación pastoral, es decir, reconocer que para evangelizar debe proclamarse este Primer Anuncio o Kerigma, que es el núcleo o corazón del Evangelio: “Cristo te ama y ha muerto y resucitado por ti”. Dios existe y es la clave para la existencia humana; se ha hecho hombre en Cristo, que por nosotros ha muerto y resucitado, llenando de Esperanza nuestra vida y nuestra eternidad. Todo eso lo vivimos en la Iglesia, que como Cuerpo de Cristo, no tiene otra misión sino la de anunciar esta Esperanza a todos: a los que ya lo viven, pero necesitan “refrescar” la fe; a los que creen pero se han alejado de la vida de Cristo en la Iglesia; a los que no lo conocen y, por diversas circunstancias, nunca han oído la verdad de la fe o la han recibido mediatizada por circunstancias negativas que no le han mostrado el rostro verdadero del Amor y la Misericordia de Dios. No hacemos proselitismo, pues nunca la Iglesia impone, sino que expone y testimonia, a quien lo quiera oír y acoger, el gran regalo que ella ha recibido y del que tienen derecho, por medio de nosotros, todos los hombres.

Las Misiones Populares han dado muchos frutos de vida cristiana en el pasado. En la visita pastoral he podido ver en muchas de las parroquias las cruces que hablan de estas experiencias pastorales en la Diócesis. No han pasado de moda y, con las adaptaciones propias, pueden servir para la dinamización de nuestras parroquias, de la vida y la comunión diocesana, para el fortalecimiento de la vida cristiana de todos y del retorno de los más alejados.

Somos conscientes de que la misión no se improvisa, por eso os pido que dediquéis tiempo a su preparación, que los sacerdotes y sus colaboradores más cercanos os impliquéis a fondo, enganchándonos todos a esta propuesta del Papa Francisco de ser una Iglesia en salida, Iglesia misionera.

Os pido que, ante todo, oremos íntimamente al Señor en el Sagrario por esta misión diocesana. La clave de la evangelización y de la transmisión de la fe está en la experiencia de Dios, fruto de un encuentro íntimo con el Señor.

Esta experiencia nos ayudará a vivir la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz, a caminar unidos en un mismo pensar y en un mismo sentir, en la necesaria diferencia. La Misión diocesana “Primer Anuncio” quiere ser una experiencia honda de fraternidad y de comunión en el seno de la comunidad parroquial, en los ámbitos diocesanos y en la comunión con toda la Iglesia, donde nos une la misma fe y el mismo amor a Jesucristo.

Personalmente, pienso acompañar este camino y también lo haremos con todos los medios diocesanos necesarios. Todos debemos ser protagonistas de esta misión, guiar, impulsar las distintas iniciativas e ir marcando las mejores pautas para su desarrollo. Si lo vivimos con esta ilusión será una experiencia inolvidable para todos, si sabemos comprometernos, estar disponibles y entusiasmarnos.

Pido al Señor que el Espíritu Santo reavive nuestro “amor primero” a Dios y nos lance a anunciar el Evangelio en nuestros ambientes. Y que María Virgen siempre nos lleve de su mano de Madre y Maestra.

Caminamos con María hacia Cristo en la Iglesia. ¡Feliz y Santo Año Jubilar Diocesano! ¡Feliz misión Diocesana “Primer Anuncio”!¡Feliz curso pastoral 2023-24, abiertos a las sorpresas del Espíritu Santo!

Con mi afecto y bendición.

 

+Francisco Jesús Orozco Mengíbar

Obispo de Guadix

 

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Así se vivió la coronación canónica de la Virgen de la Estrella

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La Santa Iglesia Catedral acogió la celebración que estuvo presidida por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez.

PINCHA AQUÍ PARA VER LA CELEBRACIÓN COMPLETA

Durante este sábado, el primer templo de la Diócesis ha acogido la celebración de la coronación canónica de la Virgen de la Estrella. Este acontecimiento que ha marcado el inicio del curso, estuvo presidido por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, el cual estuvo acompañado por distintas autoridades eclesiásticas, civiles, y militares. Asimismo, esta Eucaristía ha sido momentos perfecto para fijar nuestra mirada en María, y así poner bajo su manto los distintos proyectos y retos de este curso.

AQUÍ PUEDES LEER LA HOMILÍA COMPLETA

En la homilía el Sr. Obispo de Asidonia-Jerez, ha comenzando haciendo una referencia histórica de la advocación mariana de la Estrella, la cual llega a convertirse en patrona de las Escuelas Cristianas, además de ser una gran devoción lasaliana. Asimismo, recordó que el significado que dará esta celebración la veremos en los frutos de santidad que se den. Igualmente, destacó que esta celebración debe ser un hito evangelizador no solo en Jerez sino en todos los territorios de la Diócesis de Asidonia-Jerez, para así llevar la alegría de creer a todos los lugares.

Por otro lado, ha recordado la importancia de conocer la Palabra de Dios que se proclama viva en la liturgia, siendo María ejemplo de seguir la voluntad del Padre a través de la Palabra. Siguiendo esta idea, se ha centrado en las distintas ideas que podemos sacar de las lecturas leídas. La primera de ellas es que la paz se instaura donde la pequeñez y la humildad avanza, por ello debemos pedir al Señor que lo pequeño se haga presente en este mundo lleno de enfrentamientos. La segunda idea es dejar al Señor ser timón de nuestra vida, siendo el centro de ella y de esta forma escuchar lo que Él nos pide. La tercera idea y última, es que el consuelo y la paz del corazón llega con María, ya que ella nos sostiene y nos lleva hasta su hijo.

Por último, tras esta celebración, por la tarde la Virgen de la Estrella ya coronada por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, volvía hasta su sede en el Colegio San José tras vivir toda la Diócesis un día especial y emotivo lleno de oración junto a nuestra Madre.

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“Corazones fervientes, pies en camino”

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Queridos hermanos y hermanas:

Este es el lema de la Jornada Mundial de las Misiones, del DOMUND 2023. El Santo Padre nos ha ofrecido un Mensaje con dicho motivo, que se detiene en tres aspectos del relato del encuentro de los discípulos de Emaús con el Resucitado (cf. Lc 24, 13-35): unos corazones que arden en la caridad que les transmite Cristo y que los transforma; unos ojos que se abren y reconocen al Señor en el contexto de la Eucaristía; y unos pies que se ponen en camino para anunciar a Cristo.

La experiencia de los discípulos de Emaús es la clave para una Iglesia misionera. También nosotros necesitamos caldear nuestros corazones. A lo peor estamos cansados del camino, y necesitamos encontrarnos con Jesús. De ese encuentro hemos de salir transformados. Ese encuentro lo tenemos en la Eucaristía, donde el Señor nos explica las Escrituras y parte para nosotros el pan, un Pan de Vida que es capaz de transformarnos. Con San Pablo podemos exclamar: «Todo lo puedo en aquel que me conforta» (Fp 4, 13). Cada domingo es para nosotros un encuentro con el Resucitado, el fuego de su Corazón incendia nuestros corazones. Una Iglesia en salida, una Iglesia misionera, que busca anunciar el Evangelio en los más lejanos lugares, para que el Señor sea amado y adorado. Siempre, en una vocación misionera está la Eucaristía que enardece los corazones y los dispone para anunciar el Reino. En nuestras asambleas eucarísticas ha de nacer también el espíritu misionero de toda la Iglesia, siendo todos sostén y refuerzo para los misioneros que en vanguardia anuncian el nombre de Jesús. Hemos de tomar conciencia de ser retaguardia misionera en la comunión de los santos. Que el DOMUND nos sirva para crecer en nuestra conciencia misionera. Nuestra participación en la Eucaristía, nuestra adoración ante el Santísimo, nuestra oración constante ante el Señor, han de estar abiertas a la misión, que nos ayuden a ser, como nos recuerda el Papa Francisco, “un místico en acción”.

Partir el pan y ser Pan partido para el mundo, como el Señor, es la misión de una Iglesia misionera. Por eso la Eucaristía tiene que ver tanto con la misión. Eso es lo que testimonian los misioneros. Ayudemos con nuestra generosidad para que el Señor pueda ser Pan partido para el mundo. Todos los proyectos que realizan los misioneros gracias a las campañas del DOMUND son la expresión de ese Pan partido. Colaboremos todos con el DOMUND, que sea expresión de nuestro espíritu misionero. Nuestra aportación económica para sostener tantos proyectos misioneros revela nuestro compromiso con el deseo del Señor de salir a anunciar el Evangelio.

Los pies en camino, para anunciar al Señor, son los de los misioneros. Pero esos pies han de ser fortalecidos y cuidados por todo el Cuerpo Místico. Los pies son como los del Mensajero que anuncia la Paz: «Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que proclama la paz, que anuncia la buena noticia, que pregona la justicia, que dice a Sión: «¡Tu Dios reina!» (Is. 52, 7).

Pidamos al Señor que enardezca nuestros corazones, para poder contemplarlo con nuestros ojos y poner en camino misionero a su Iglesia. Que María, Reina de las Misiones, que subió aprisa a la montaña para visitar a Isabel, interceda por todos los que llevan el nombre de Jesús a donde no es conocido y amado.

Con afecto os saludo y bendigo.

+ Santiago Gómez Sierra,
Obispo de Huelva

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Se constituye la Comisión para la sustentación del Clero

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El pasado 10 de octubre se constituyó la Comisión del Instituto para la Sustentación del Clero, que se va renovando cada tres años, conforme a lo establecido en sus Estatutos.

Creado por Decreto de fecha 24-7-1995, desde la entrada en vigor de los nuevos Estatutos la Comisión se ha ido renovando sucesivamente (2009, 2013, 2017) hasta la última, el pasado 10 de octubre.

El Instituto para la Sustentación del Clero está inspirado por el principio de la comunicación cristiana de bienes: «Nadie llamaba suyos a sus bienes, sino que todo era en común entre ellos» (Hch 4,32), unido a  que el ministerio sacerdotal es para servir al estilo de Jesucristo, que ha venido «no para ser servido, sino para servir» (cf. Mt 20, 24-28); no es por tanto un ministerio para el enriquecimiento personal, sino para que, teniendo lo que es digno para el sustento personal, poder vivir servir a la Iglesia, al pueblo de Dios y a las sociedad según el estilo evangélico;  y así no por tener más parroquias u otros oficios encomendados, que cada vez se multiplican más, se multiplica la ganancia material, pues todo forma parte de un “único oficio sacerdotal”.

Presidida por el Obispo, y en su ausencia el Vicario General, D. Juan Ignacio Damas, está también integrada por D. Rogelio Garrido, como ecónomo diocesano, D. Raúl Contreras, elegido por el Obispo, D. José Casañas, sacerdote jubilado canónicamente, elegido de entre éstos, además de tres sacerdotes elegidos por los miembros del Consejo del Presbiterio, D. José Antonio Maroto, D. Manuel Alfonso Pérez y D. Juan Ramón Gómez, así como el Secretario Canciller, D. Miguel Lendínez.

Tras prestar el debido juramento, y elegir secretario, el Obispo dirigió unas palabras a los miembros de la Comisión, en las que en primer lugar agradeció la disponibilidad para asumir la tarea, para a continuación recordar el cometido de la Comisión, recogido en el Estatuto.

Hizo un repaso del Estatuto, y a las funciones de la Comisión. Entre otras, gestionar el Instituto, hacer seguimiento de la asignación a cada sacerdote, proponer la contribución de parroquias y diócesis, aprobar balances y presupuestos, llevar a cabo campañas de sensibilización y sostenimiento, así como de información y transparencia.

El ecónomo presentó los rasgos generales de funcionamiento del Instituto, al tiempo que apuntó que la Diócesis de Jaén vive al día en lo económico, manteniendo su estructura y la labor en los diferentes ámbitos pastorales y sociales gracias a la generosidad y colaboración de muchos.

Entre otros asuntos se volvió a recordar la importancia de que las comunidades parroquiales de la Diócesis tomen conciencia de su compromiso en la digna y austera sustentación de los sacerdotes a su servicio. Sólo en el caso de que éstas -por su situación económica no pudieran- la Diócesis desde el fondo común ayudaría, teniendo en cuenta que nuestras posibilidades económicas son limitadas.

Después de la información sobre las cuentas y la programación de las reuniones de la Comisión se diálogo sobre el itinerario de trabajo en próximas sesiones.

Rogelio Garrido Checa
Ecónomo diocesano

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La Diócesis de Huelva, sede del Encuentro de Pastorales Universitarias del Sur de España

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La Diócesis de Huelva, sede del Encuentro de Pastorales Universitarias del Sur de España

La Diócesis de Huelva acogerá este próximo fin de semana, días 20, 21 y 22 de octubre, el Encuentro de Pastorales Universitarias del Sur de España (UDISUR). El pasado año esta cita fue celebrada en la Diócesis de Asidonia-Jerez, donde se anunció que la diócesis onubense sería la encargada de organizar la XII edición de este encuentro, una noticia muy celebrada por los asistentes de la diócesis onubense.

Recientemente, la organización presentó el logo de UDISUR 2023. El mismo representa la identidad misionera y evangelizadora de Huelva, a través de la vela de una de las embarcaciones que pusieron rumbo a América en 1492. Además, en el mismo encontramos la cinta que porta la patrona de Huelva, la cual es símbolo de su iconografía y da nombre a su advocación, plasmando en el logotipo el carácter mariano de la ciudad anfitriona de esta edición.

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