Inicio Blog Página 2563

El arciprestazgo de la Sierra de Segura recibirá, desde mañana, la Visita Pastoral

0

“El tiempo de gracia”, como definió el Obispo de Jaén la Visita Pastoral, llega ahora al arciprestazgo de la Sierra de Segura, que recorrerá, desde mañana, el Prelado jiennense, y que se extenderá hasta los primeros días de diciembre.

Durante estos dos meses y de miércoles a sábado, Monseñor Chico Martínez recorrerá cientos de kilómetros y conocerá de cerca desde la localidad más grande, hasta la aldea más pequeña de esa porción de la Diócesis de Jaén que se le tiene encomendada.

Esas jornadas le servirán para conocer, no solo la realidad pastoral que viven los cristianos del arciprestazgo de Segura sino toda la realidad social, económica, cultural de esa zona particular.

Este viernes arranca esta segunda etapa de su Visita Pastoral, después de conocer la pasada Cuaresma el arciprestazgo de Alcalá la Real.

Comenzará en las localidades de Génave y Villarodrigo. Después de celebrar una asamblea parroquia, visitará el Ayuntamiento y el colegio. Antes del almuerzo, visitará la residencia de mayores, para concluir la mañana con la visita al cementerio de Génave. Después de una comida con los sacerdotes que sirven en esta arciprestazgo, continuará la visita en Villarodrigo, rezando por el alma de los que descansan en su camposanto.

Por la tarde visitará a algunos enfermos en sus casas, para más tarde, mantener un encuentro con los niños, los catequistas y los padres. La jornada concluirá con la Misa en Villarodrigo.

Ya el sábado, comenzará la jornada con la recepción y oración del Obospo en la ermita de Onsares y una asamblea parroquial. A continuación, visitará a los enfermos en sus casas para, después dirigirse a la aldea de “Los Maridos”. A mediodía visitará el ayuntamiento de Torres Torreón, así como la aldea de Fuente Carrasca. Antes de comer, el Obispo de Jaén visitará una cooperativa oleícola.  Ya, por la tarde y tras la visita y oración en el cementerio de Torres, Don Sebastián mantendrán un encuentro con los catequistas y los niños que reciben la formación, así como con sus padres. Tras la asamblea parroquial, se celebrará la Misa estacional en Torres donde tendrá lugar el envío de catequistas. La jornada concluirá con un ágape fraterno.

La entrada El arciprestazgo de la Sierra de Segura recibirá, desde mañana, la Visita Pastoral se publicó primero en Diócesis de Jaén.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Jornada mundial de los pobres 2023

0

La Jornada Mundial de los Pobres, signo fecundo de la misericordia del Padre, llega por séptima vez para apoyar el camino de nuestras comunidades. Es una cita que la Iglesia va arraigando poco a poco en su pastoral, para descubrir cada vez más el contenido central del Evangelio. Esta jornada está promovida de manera muy significativa, por el Dicasterio para la Nueva Evangelización

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO

VII JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES

Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario
19 de noviembre de 2023

«No apartes tu rostro del pobre» (Tb 4,7)

1. La Jornada Mundial de los Pobres, signo fecundo de la misericordia del Padre, llega por séptima vez para apoyar el camino de nuestras comunidades. Es una cita que la Iglesia va arraigando poco a poco en su pastoral, para descubrir cada vez más el contenido central del Evangelio. Cada día nos comprometemos a acoger a los pobres, pero esto no basta. Un río de pobreza atraviesa nuestras ciudades y se hace cada vez más grande hasta desbordarse; ese río parece arrastrarnos, tanto que el grito de nuestros hermanos y hermanas que piden ayuda, apoyo y solidaridad se hace cada vez más fuerte. Por eso, el domingo anterior a la fiesta de Jesucristo, Rey del Universo, nos reunimos en torno a su Mesa para recibir de Él, una vez más, el don y el compromiso de vivir la pobreza y de servir a los pobres.

«No apartes tu rostro del pobre»(Tb 4,7). Esta Palabra nos ayuda a captar la esencia de nuestro testimonio. Detenernos en el Libro de Tobías, un texto poco conocido del Antiguo Testamento, fascinante y rico en sabiduría, nos permitirá adentrarnos mejor en lo que el autor sagrado desea transmitir. Ante nosotros se despliega una escena de la vida familiar: un padre, Tobit, despide a su hijo Tobías, que está a punto de emprender un largo viaje. El anciano teme no volver a ver a su hijo y por ello le deja su “testamento espiritual”. Tobit había sido deportado a Nínive y se había quedado ciego, por lo que era doblemente pobre, pero siempre había tenido una certeza, expresada en el nombre que lleva: “El Señor ha sido mi bien”. Este hombre, que siempre confió en el Señor, como buen padre no desea tanto dejarle a su hijo algún bien material, cuanto el testimonio del camino a seguir en la vida, por eso le dice: «Acuérdate del Señor todos los días de tu vida, hijo mío, y no peques deliberadamente ni quebrantes sus mandamientos. Realiza obras de justicia todos los días de tu vida y no sigas los caminos de la injusticia» (4,5).

2. Como se puede apreciar inmediatamente, lo que el anciano Tobit pide a su hijo que recuerde no se limita a un simple acto de memoria o a una oración dirigida a Dios. Se refiere a gestos concretos que consisten en hacer buenas obras y vivir con justicia. La exhortación se hace aún más específica: a todos los que practican la justicia, «da limosna de tus bienes y no lo hagas de mala gana» (4,7).

Las palabras de este sabio anciano no dejan de sorprendernos. En efecto, no olvidemos que Tobit había perdido la vista precisamente después de realizar un acto de misericordia. Como él mismo cuenta, su vida desde joven estuvo dedicada a hacer obras de caridad: «Hice muchas limosnas a mis hermanos y a mis compatriotas deportados conmigo a Nínive, en el país de los Asirios. […] Daba mi pan a los hambrientos, vestía a los que estaban desnudos y enterraba a mis compatriotas, cuando veía que sus cadáveres eran arrojados por encima de las murallas de Nínive» (1,3.17).

Por su testimonio de caridad, el rey lo había privado de todos sus bienes, dejándolo completamente pobre. Pero el Señor aún lo necesitaba; habiendo recuperado su puesto como administrador, no tuvo miedo de continuar con su estilo de vida. Escuchemos su relato, que también nos habla hoy a nosotros: «En nuestra fiesta de Pentecostés, que es la santa fiesta de las siete Semanas, me prepararon una buena comida y yo me dispuse a comer. Cuando me encontré con la mesa llena de manjares, le dije a mi hijo Tobías: “Hijo mío, ve a buscar entre nuestros hermanos deportados en Nínive a algún pobre que se acuerde de todo corazón del Señor, y tráelo para que comparta mi comida. Yo esperaré hasta que tú vuelvas”» (2,1-2). Sería muy significativo si, en la Jornada de los Pobres, esta preocupación de Tobit fuera también la nuestra. Invitar a compartir el almuerzo dominical, después de haber compartido la Mesa eucarística. La Eucaristía celebrada sería realmente criterio de comunión. Por otra parte, si en torno al altar somos conscientes de que todos somos hermanos y hermanas, ¡cuánto más visible sería esta fraternidad compartiendo la comida festiva con quien carece de lo necesario!

Tobías hizo como le había dicho su padre, pero regresó con la noticia de que habían asesinado a un pobre y lo habían abandonado en medio de la plaza. Sin vacilar, el anciano Tobit se levantó de la mesa y fue a enterrar a aquel hombre. Al volver a su casa, cansado, se durmió en el patio; sobre los ojos le cayó estiércol de unos pájaros y se quedó ciego (cf. 2,1-10). Ironía de la suerte: haces un gesto de caridad y te sucede una desgracia. El hecho nos lleva a pensar así; pero la fe nos enseña a ir más en profundidad. La ceguera de Tobit será su fuerza para reconocer aún mejor las numerosas formas de pobreza que le rodeaban. Y el Señor se encargará a su tiempo de restituir al anciano padre la vista y la alegría de volver a ver a su hijo Tobías. Cuando llegó ese día, Tobit «lo abrazó llorando y le dijo: “¡Te veo, hijo mío, luz de mis ojos!”. Y añadió: “¡Bendito sea Dios! ¡Bendito sea su gran Nombre! ¡Benditos sean todos sus santos ángeles! ¡Que su gran Nombre esté sobre nosotros! Benditos sean los ángeles por todos los siglos! Porque él me había herido, pero […] ahora veo a mi hijo Tobías”» (11,13-15).

3. Podemos preguntarnos: ¿de dónde le vienen a Tobit la valentía y la fuerza interior que le permiten servir a Dios en medio de un pueblo pagano y de amar al prójimo hasta el punto de poner en peligro su propia vida? Estamos frente a un ejemplo extraordinario: Tobit era un esposo fiel y un padre atento; fue deportado lejos de su tierra y sufría injustamente; fue perseguido por el rey y por sus vecinos. A pesar de tener un alma tan buena, fue puesto a prueba. Como a menudo nos enseña la Sagrada Escritura, Dios no les evita las pruebas a los que hacen el bien. ¿Cómo es posible? No lo hace para humillarnos, sino para afianzar nuestra fe en Él.

Tobit, en el momento de la prueba, descubre su propia pobreza, que lo hace capaz de reconocer a los pobres. Es fiel a la Ley de Dios y observa los mandamientos, pero esto no le es suficiente. La atención efectiva hacia los pobres le era posible porque había experimentado la pobreza en su propia carne. Por lo tanto, las palabras que dirige a su hijo Tobías son su auténtica herencia: «No apartes tu rostro de ningún pobre» (4,7). En definitiva, cuando estamos ante un pobre no podemos volver la mirada hacia otra parte, porque eso nos impedirá encontrarnos con el rostro del Señor Jesús. Y fijémonos bien en esa expresión «de ningún pobre». Cada uno de ellos es nuestro prójimo. No importa el color de la piel, la condición social, la procedencia. Si soy pobre, puedo reconocer quién es el hermano que realmente me necesita. Estamos llamados a encontrar a cada pobre y a cada tipo de pobreza, sacudiendo de nosotros la indiferencia y la banalidad con las que escudamos un bienestar ilusorio.

4. Vivimos un momento histórico que no favorece la atención hacia los más pobres. La llamada al bienestar sube cada vez más de volumen, mientras las voces del que vive en la pobreza se silencian. Se tiende a descuidar todo aquello que no forma parte de los modelos de vida destinados sobre todo a las generaciones más jóvenes, que son las más frágiles frente al cambio cultural en curso. Lo que es desagradable y provoca sufrimiento se pone entre paréntesis, mientras que las cualidades físicas se exaltan, como si fueran la principal meta a alcanzar. La realidad virtual se apodera de la vida real y los dos mundos se confunden cada vez más fácilmente. Los pobres se vuelven imágenes que pueden conmover por algunos instantes, pero cuando se encuentran en carne y hueso por la calle, entonces intervienen el fastidio y la marginación. La prisa, cotidiana compañera de la vida, impide detenerse, socorrer y hacerse cargo de los demás. La parábola del buen samaritano (cf. Lc 10,25-37) no es un relato del pasado, interpela el presente de cada uno de nosotros. Delegar en otros es fácil; ofrecer dinero para que otros hagan caridad es un gesto generoso; la vocación de todo cristiano es implicarse en primera persona.

5. Agradecemos al Señor porque son muchos los hombres y mujeres que viven entregados a los pobres y a los excluidos y que comparten con ellos; personas de todas las edades y condiciones sociales que practican la acogida y se comprometen junto a aquellos que se encuentran en situaciones de marginación y sufrimiento. No son súper-hombres, sino “vecinos de casa” que encontramos cada día y que en el silencio se hacen pobres y con los pobres. No se limitan a dar algo; escuchan, dialogan, intentan comprender la situación y sus causas, para dar consejos adecuados y referencias justas. Están atentos a las necesidades materiales y también espirituales, a la promoción integral de la persona. El Reino de Dios se hace presente y visible en este servicio generoso y gratuito; es realmente como la semilla caída en la tierra buena de estas personas que da fruto (cf. Lc 8,4-15). La gratitud hacia tantos voluntarios pide hacerse oración para que su testimonio pueda ser fecundo.

6. En el 60 aniversario de la Encíclica Pacem in terris, es urgente retomar las palabras del santo Papa Juan XXIII cuando escribía: «Observamos que [el hombre] tiene un derecho a la existencia, a la integridad corporal, a los medios necesarios para un decoroso nivel de vida, cuales son, principalmente, el alimento, el vestido, la vivienda, el descanso, la asistencia médica y, finalmente, los servicios indispensables que a cada uno debe prestar el Estado. De lo cual se sigue que el hombre posee también el derecho a la seguridad personal en caso de enfermedad, invalidez, viudedad, vejez, paro y, por último, cualquier otra eventualidad que le prive, sin culpa suya, de los medios necesarios para su sustento» (n. 11).

Cuánto trabajo tenemos todavía por delante para que estas palabras se hagan realidad, también por medio de un serio y eficaz compromiso político y legislativo. Que pueda desarrollarse la solidaridad y la subsidiariedad de tantos ciudadanos que creen en el valor del compromiso voluntario de entrega a los pobres, no obstante los límites y en ocasiones las deficiencias de la política en ver y servir al bien común. Se trata ciertamente de estimular y hacer presión para que las instituciones públicas cumplan bien su deber; pero no sirve permanecer pasivos en espera de recibir todo “desde lo alto”; quienes viven en condiciones de pobreza también han de ser implicados y acompañados en un proceso de cambio y de responsabilidad.

7. Lamentablemente, debemos constatar una vez más nuevas formas de pobreza que se suman a las que se han descrito anteriormente. Pienso de modo particular en las poblaciones que viven en zonas de guerra, especialmente en los niños privados de un presente sereno y de un futuro digno. Nadie podrá acostumbrarse jamás a esta situación; mantengamos vivo cada intento para que la paz se afirme como don del Señor Resucitado y fruto del compromiso por la justicia y el diálogo.

Tampoco puedo olvidar las especulaciones que, en diversos sectores, llevan a un dramático aumento de los costes que vuelven a muchísimas familias aún más indigentes. Los salarios se acaban rápidamente, obligando a privaciones que atentan contra la dignidad de las personas. Si en una familia se debe elegir entre la comida para subsistir y las medicinas para recuperar la salud, entonces debe hacerse escuchar la voz del que reclama el derecho de ambos bienes, en nombre de la dignidad de la persona humana.

¿Cómo no llamar la atención, además, sobre el desorden ético que marca el mundo del trabajo? El trato deshumano que se reserva a tantos trabajadores y trabajadoras; la retribución que no corresponde al trabajo realizado; el flagelo de la precariedad; las excesivas víctimas de accidentes, provocadas a menudo por una mentalidad que prefiere el beneficio inmediato en detrimento de la seguridad. Vuelven a la mente las palabras de san Juan Pablo II: «El primer fundamento del valor del trabajo es el hombre mismo. […] El hombre está destinado y llamado al trabajo; pero, ante todo, el trabajo está “en función del hombre” y no el hombre “en función del trabajo”» (Carta enc. Laborem exercens, 6).

8. Esta enumeración, ya de por sí dramática, describe sólo parcialmente las situaciones de pobreza que forman parte de nuestra cotidianidad. No puedo pasar por alto, en particular, un modo de sufrimiento que cada día es más evidente y que afecta al mundo juvenil. Cuántas vidas frustradas e incluso suicidios de jóvenes, engañados por una cultura que los lleva a sentirse “incompletos” y “fracasados”. Ayudémosles a reaccionar ante estas instigaciones nefastas, para que cada uno pueda encontrar el camino a seguir para adquirir una identidad fuerte y generosa.

Es fácil, hablando de los pobres, caer en la retórica. También es una tentación insidiosa la de quedarse en las estadísticas y en los números. Los pobres son personas, tienen rostros, historias, corazones y almas. Son hermanos y hermanas con sus cualidades y defectos, como todos, y es importante entrar en una relación personal con cada uno de ellos.

El Libro de Tobías nos enseña cómo actuar de forma concreta con y por los pobres. Es una cuestión de justicia que nos compromete a todos a buscarnos y encontrarnos recíprocamente, para favorecer la armonía necesaria, de modo que una comunidad pueda identificarse como tal. Por tanto, el interés por los pobres no se agota en limosnas apresuradas; exige restablecer las justas relaciones interpersonales que han sido afectadas por la pobreza. De ese modo, “no apartar el rostro del pobre” conduce a obtener los beneficios de la misericordia, de la caridad que da sentido y valor a toda la vida cristiana.

9. Nuestra atención hacia los pobres siempre está marcada por el realismo evangélico. Lo que se comparte debe responder a las necesidades concretas de los demás, no se trata de liberarse de lo superfluo. También en esto es necesario el discernimiento, bajo la guía del Espíritu Santo, para reconocer las verdaderas exigencias de los hermanos y no nuestras propias aspiraciones. Lo que de seguro necesitan con mayor urgencia es nuestra humanidad, nuestro corazón abierto al amor. No lo olvidemos: «Estamos llamados a descubrir a Cristo en ellos, a prestarles nuestra voz en sus causas, pero también a ser sus amigos, a escucharlos, a interpretarlos y a recoger la misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a través de ellos» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 198). La fe nos enseña que cada uno de los pobres es hijo de Dios y que en él o en ella está presente Cristo: «Cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo» (Mt 25,40).

10. Este año se conmemora el 150 aniversario del nacimiento de santa Teresa del Niño Jesús. En una página de su Historia de un alma escribió: «Sí, ahora comprendo que la caridad perfecta consiste en soportar los defectos de los demás, en no extrañarse de sus debilidades, en edificarse de los más pequeños actos de virtud que les veamos practicar. Pero, sobre todo, comprendí que la caridad no debe quedarse encerrada en el fondo del corazón: Nadie, dijo Jesús, enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de la casa. Yo pienso que esa lámpara representa a la caridad, que debe alumbrar y alegrar, no sólo a los que me son más queridos, sino a todos los que están en la casa, sin exceptuar a nadie» (Ms C, 12r°: Obras completas, Burgos 2006, 287-288).

En esta casa que es el mundo, todos tienen derecho a ser iluminados por la caridad, nadie puede ser privado de ella. Que la perseverancia del amor de santa Teresita pueda inspirar nuestros corazones en esta Jornada Mundial, que nos ayude a “no apartar el rostro del pobre” y a mantener nuestra mirada siempre fija en la faz humana y divina de nuestro Señor Jesucristo.

Roma, San Juan de Letrán, 13 de junio de 2023, Memoria de san Antonio de Padua, patrono de los pobres.

Francisco

Ver este artículo en la web de la diócesis

Manos Unidas prepara una gala solidaria

0

Manos Unidas prepara una gala solidaria

Tendrá lugar el 9 de noviembre en el Real Círculo de la Amistad con importantes artistas colaboradores

Manos Unidas Córdoba ha organizado una gala solidaria para recaudar fondos. Está previsto que se celebre el próximo 9 de noviembre, a las 20:00 horas, en la sala liceo del Real Círculo de la Amistad de Córdoba. El donativo es de 8 euros y también se ha facilitado un número de cuenta para aquellas personas que no puedan acudir y quieran colaborar con la fila 0 ES6202370210309150504489

Los artistas colaboradores previstos en la gala son: Antonio Vázquez, Juana Castillo, Antonio López Serrano, María García Romero y Los Cuarentunos.

La entrada Manos Unidas prepara una gala solidaria apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

CUANDO UN AMIGO SE VA, por Ramón Bogas Crespo

0

En esta semana, coincidencias de la vida, una amiga me contó que su pandilla se había roto en dos partes (y ella en medio) y otro se lamentaba de que su amigo del alma ya casi ni le llama. Prácticamente han perdido la relación. Y es que todos hemos tenido esa experiencia. Amigos que se van y otros que vienen. Nuestras relaciones cambian a medida que nos hacemos mayores. Aunque todos entendemos que “todo el mundo tiene su vida”, a veces, nos cuesta aceptar la pérdida de algunas personas que han sido significativas en nuestro camino vital.

Claro que los amigos de verdad perduran toda la vida. Yo mismo puedo presumir de unos pocos que están ahí, fieles desde hace décadas. Pero no es menos cierto que otros que creíamos “para siempre” también se van o esa amistad adquiere una forma nueva.

La principal causa estriba en las propias DINÁMICAS VITALES. Un cambio de ciudad, nuevas obligaciones de trabajo o personales, una nueva pareja o hijos que llegan… son pruebas de fuego para las viejas amistades. La propia trayectoria vital, sin haber tenido malos rollos, te va separando de aquel que un tiempo fue un “imprescindible” en tu vida. Otras veces, quien has cambiado eres tú y tu percepción sobre las cosas. Aquel o aquella que te hacía tanta gracia, ahora ya no te la hace.

Ante esta situación os propongo dos claves para afrontar esta inevitable situación con madurez espiritual. La primera sería convencerse de que aquí no hay culpables. De nada nos servirá echar la culpa al otro, enredarse en “yo te llamé, pero tú no me llamabas nunca…”. Ha sido la vida, las circunstancias o lo que sea… pero dejemos de condenar. La segunda es agradecer lo vivido. Repasar con agradecimiento lo que hemos compartido juntos. Lo que nos reímos o lloramos, los viajes vividos o los vinos brindados. Quedarse con lo bueno y agradecerle a la vida habernos cruzado en el mismo camino. Aun así, no todo está perdido. Se puede retomar el contacto después de un tiempo. Aparca el orgullo y vuelve a cuidar la relación si te apetece.

“Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda” (Mt 22, 1-14) leíamos este domingo. Y a mí me parecía una invitación a abrir el banquete de mi vida a otras personas. Porque una ventana se cierra y una puerta se abre. La vida nos regala nuevas amistades, nuevas oportunidades y vivencias que tenemos que estar prestos a recibir. Esos nuevos comensales pueden aportarnos un aire fresco que vamos a agradecer.

Fidelidad y apertura: esa es la tensión. Cuidar a los tuyos y al mismo tiempo saber abrirse a las nuevas personas y diferentes experiencias que llegarán. Como Tú, Señor, que no cesas de invitar a tu banquete. Que nunca dejas de abrir puertas a nuevos amigos y te alegras de que haya siempre muchísimos invitados a tu mesa.

Ramón Bogas Crespo

Director de la oficina de comunicación del obispado de Almería

[embedded content]

Ver este artículo en la web de la diócesis

Carta Pastoral- DOMUND 2023

0

El anuncio misionero, senda para la unidad y la paz

Queridos fieles diocesanos:

Como todos los años, el penúltimo domingo de octubre, la Iglesia celebra el día del DOMUND. Una jornada que nos da la ocasión de traer ante los ojos la vocación esencialmente misionera de la Iglesia. «La Iglesia es misionera por su propia naturaleza, ya que el mandato de Cristo no es algo contingente y externo, sino que alcanza el corazón mismo de la Iglesia». Por eso, ningún creyente en Cristo, ninguna institución de la Iglesia puede eludir este deber supremo: anunciar a Cristo a todos los pueblos (Juan Pablo II, Redemptoris misio, nn.62 y 3). De igual modo, el Catecismo de la Iglesia Católica nos señala que la fe debe ser compartida: “El creyente ha recibido la fe de otro y debe transmitirla a otro. Nuestro amor a Jesús y a los hombres nos impulsa a hablar a otros de nuestra fe. Cada creyente es como un eslabón en la gran cadena de los creyentes. Yo no puedo creer sin ser sostenido por la fe de los otros, y por mi fe yo contribuyo a sostener la fe de los otros” (CEC 166).

La misión es la razón de ser de la Iglesia y del cristiano en ella. Para llevar el Evangelio a todos los hombres fundó Jesús la comunidad que llamamos Iglesia y, por consiguiente, para eso mismo somos cristianos. Esta verdad tan evidente y elemental, en ocasiones, pasa a un segundo lugar. La Iglesia o es misionera o no es la Iglesia de Jesucristo. Es el impulso que desde hace siglos la pone en movimiento, bajo la dirección del Espíritu Santo, precisamente hacia un mundo sin fronteras. La misión es el servicio al Espíritu de Dios, el único capaz de derribar los muros que constantemente alza el hombre encorvado sobre sí mismo.

En un mundo lleno de divisiones y conflictos, que expresan la condición pecadora del hombre, el anuncio misionero que por necesidad trasciende las fronteras que creamos los hombres, es el verdadero camino para realizar ese ideal de unidad y paz, que está inscrito en el corazón del hombre. Esas divisiones crecen, inevitablemente, en la medida en que los hombres se alejan de Dios, y generan multitud de sufrimientos que podrían evitarse, que es posible evitar cuando se accede a la vida nueva en Cristo.

Hay un hecho cierto. Ayer como hoy, Jesucristo es el mismo y lo será siempre (Hbr 13, 8). Siempre que un hombre conoce a Jesús, sus palabras, conducta, su muerte y su vida, comprende que no se ha encontrado con un extraño; lo siente muy cercano. Lo siente como alguien que de una vez para siempre ha entrado en la vida de todo hombre, como alguien en quien se ha decidido nuestro destino, como alguien en quien los hombres, cualquiera que fuere su condición, pueden encontrarse y unirse.

La Iglesia es una comunidad misionera. Enviada por Jesús, testimonia ante el mundo a Jesús y su salvación. Cada miembro de esa comunidad participa de esa común misión. En el DOMUND cada uno de nosotros ha de medir el alcance de su responsabilidad como miembro de la comunidad misionera: si presenta en sus palabras y en su vida a Jesús como Él es ante el mundo, sin enmascararlo y desfigurarlo; si sus palabras y testimonio acerca de Jesús le abren camino a los hombres hacia Él o son, por el contrario, un obstáculo puesto en el camino.

Hoy nos encontramos a las puertas de una época nueva. Una señal de ello es la conducta de la juventud respecto a las creencias, ritos, costumbres cristianas. A la Iglesia se la llama a anunciar a Cristo a esa juventud. Esto es mucho más que extender la presencia y la acción evangelizadora a la mayor parte de los hombres que pueblan la Tierra. Se trata de evangelizar una nueva cultura, una nueva evangelización. La acción misionera de la Iglesia y de los cristianos ha de alcanzar y transformar con la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores determinantes, los centros de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de conducta que están en contraste con la Palabra de Dios y con su designio de salvación (Evangelii Nuntiandi, 19).

El Papa Francisco, en su mensaje para esta Jornada nos dice: “Hoy más que nunca la humanidad, herida por tantas injusticias, divisiones y guerras, necesita la Buena Noticia de la paz y de la salvación en Cristo. Por tanto, aprovecho esta ocasión para reiterar que todos tienen el derecho de recibir el Evangelio. Los cristianos tienen el deber de anunciarlo sin excluir a nadie, no como quien impone una nueva obligación, sino como quien comparte una alegría, señala un horizonte bello, ofrece un banquete deseable. La conversión misionera sigue siendo el objetivo principal que debemos proponernos como individuos y como comunidades, porque la salida misionera es el paradigma de toda obra de la Iglesia.” (Papa Francisco, mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones 2023)

El lema escogido para este año es “Corazones ardientes, pies en camino”. Esa es la experiencia de tantos misioneros y misioneras, que, con su corazón ardiente, se han puesto en camino y se entregan sin reservas para instaurar el Reino de paz y justicia que nos trajo Jesucristo. Sirva esta jornada, también, para unirnos como Iglesia diocesana en oración y pedir por todos esos misioneros jiennenses, sesenta en la actualidad, que repartidos por todo el mundo anuncian con su vida el Evangelio. Y de manera especial, por los cuatro diocesanos, tres laicos y un sacerdote que entregan su vida por el Reino de Dios, en Ecuador, proclamando la Buena Noticia. Sea nuestra oración de agradecimiento al Señor por su vida y su entrega fiel.

El DOMUND nos invita a dirigir nuestra mirada a los misioneros y misioneras que se convierten en los más claros exponentes, con su palabra y con su compromiso vital tantas veces sellado con la propia sangre, de la solidaridad descendente de Dios y de la exigencia de unos derechos reconocidos en las circunstancias concretas de cada comunidad y de cada individuo; derechos que tienen por objeto desde la conciencia adquirida de la filiación divina hasta la distribución más equitativa de los bienes de la tierra.

Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.

+ Sebastián Chico Martínez
Obispo de Jaén

La entrada Carta Pastoral- DOMUND 2023 se publicó primero en Diócesis de Jaén.

Ver este artículo en la web de la diócesis

609 mártires del siglo XX en España beatificados entre 2010 y 2022. Quiénes son y de dónde vienen

0

Lourdes Grosso García, Directora de la Oficina para las Causas de los Santos de la Conferencia Episcopal Española, presentó el miércoles, 18 de octubre, este libro ante los Postuladores y Vicepostuladores en Madrid

Tras la edición de los tres primeros volúmenes de la colección sobre los mártires del siglo XX en España, se acomete un nuevo desafío para mostrar las vidas de aquellos cristianos que dieron su vida en defensa de la fe que profesaban, en circunstancia de extrema crudeza.

Lourdes Grosso García, Directora de la Oficina para las Causas de los Santos de la Conferencia Episcopal Española, presentó el miércoles, 18 de octubre, este libro ante los Postuladores y Vicepostuladores en Madrid, explicando que la edición presenta las biografías de 609 mártires beatificados entre los años 2010 y 2022, entre ellos los beatificados en la diócesis de Córdoba, ordenadas en veintiséis capítulos, como una sucesión de semblanzas en las que se pueden descubrir de forma inequívoca el perdón que conceden los inocentes e injustamente asesinados a sus perseguidores.

El libro, que estará disponible en la Librería Diocesana, ofrece a través de biografías una dimensión humana de la grandeza con que sacerdotes, consagrados y laicos asumieron su condición de católicos para seguir el modelo de santidad que supone ser mártir por la fe.

La entrada 609 mártires del siglo XX en España beatificados entre 2010 y 2022. Quiénes son y de dónde vienen apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

II Jornada de convivencia con la parroquia de Padul

0

El 22 de octubre, en una iniciativa que servirá también para contribuir a la mejora del exterior del templo y recuperar su vistosidad original.


Con la gran acogida y la alegría de los vecinos que participaron en su edición anterior, la parroquia de Santa María La Mayor en Padul ha decidido repetir la iniciativa y han convocado para este domingo 22 de octubre su II Jornada de convivencia. “Tuvo mucho éxito y la gente quedó muy contenta. Fue un día bastante bueno. La gente se quedó con ganas de mas y hemos decidido hacer esta convivencia una vez al año”, explica su párroco, D. Carlos Fernández Peñafiel.

La convocatoria desea “juntar a la gente” y compartir una jornada juntos, al mismo tiempo que se colabora en la mejora exterior del templo, para “recuperar la vistosidad original de la fachada de la iglesia”. Una iglesia que data del siglo XVI. El ladrillo está repintado y “se trata de devolverle su apariencia original”. También la convocatoria del año pasado permitió a los asistentes colaborar en la mejora de la iglesia, en aquella ocasión para el acondicionamiento y pintura del interior.

JORNADA LÚDICA Y FESTIVA

Con la Eucaristía a las 12 horas en su parroquia, comienza esta jornada lúdica y festiva, que continuará en la carpa municipal donde habrá actuaciones musicales y a las 14 horas se degustará un guisado de cabezada ibérica al oloroso de Jerez, elaborado por el chef Diego Morales, natural de Padul, y su equipo de cocina.

Tras la Santa Misa y antes de esta degustación, habrá actuaciones musicales del Coro rociero Al-Badul y de la llamada Banda de los viejos. Por la tarde, la jornada de convivencia festiva continuará con café y roscos, éstos últimos elaborados artesanalmente por las vecinas del pueblo. Un taller de salsa y bachata, la gran rifa y una sesión de música con el DJ José Alcalá completarán el domingo que podrá vivirse de modo fraternal en comunidad, convocados en torno al Señor desde la alegría de la fe compartida.

Paqui Pallarés

The post II Jornada de convivencia con la parroquia de Padul first appeared on Archidiócesis de Granada.

Ver este artículo en la web de la diócesis

El Papa convoca una jornada de oración por la paz el 27 de octubre

0

El Papa convoca una jornada de oración por la paz el 27 de octubre

VATICAN NEWS (18-10-2023).- El Papa Francisco ha convocado para el viernes 27 de octubre una Jornada de Oración, Ayuno y Penitencia por la Paz. Los motivos son el temor por lo que está sucediendo en Tierra Santa y en los demás focos de guerra del mundo. De hecho, el pensamiento del Pontífice se dirigió, tras la audiencia general, a lo que está sucediendo en Palestina e Israel:

“Las víctimas aumentan y la situación en Gaza es desesperada, por favor, hagan todo lo posible para evitar una catástrofe humanitaria.”

Lo que preocupa a Francisco es la posible ampliación del conflicto “mientras en el mundo hay ya tantos frentes de guerra abiertos”:

“Silencien las armas, escuchen el grito de paz de los pobres, de la gente, de los niños. La guerra no resuelve ningún problema, sólo siembra muerte y destrucción. Aumenta el odio, multiplica la venganza. La guerra borra el futuro.”

El Papa no se cansa de exhortar a la oración, que es, como ha dicho en varias ocasiones, la “suave y santa fuerza que tenemos para combatir el odio”.

“Por favor, hermanos y hermanas sigamos rezando por la paz en el mundo, especialmente en la martirizada Ucrania de la que ahora ya no se habla, pero donde el drama continúa.”

Tomar partido por la paz

La exhortación dirigida a los creyentes es, por tanto, a “tomar un solo partido en este conflicto: el de la paz”, con total oración y entrega. De ahí la decisión de convocar una jornada de oración, que se celebrará el próximo viernes en San Pedro a las 18.00 (hora local en Roma). La invitación se dirige también a “hermanos y hermanas de diversas confesiones cristianas, pertenecientes a otras religiones y a todos aquellos que tienen en el corazón la causa de la paz”. La petición de preparar iniciativas similares se extiende también a todas las Iglesias particulares.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Monseñor Rico Pavés invita a participar en los actos previstos por la Delegación Diocesana de Familia y Defensa de la Vida con los proyectos «Kuomi» y «Ángel»

0

Prot 01/55/23

A los Agentes de Pastoral Familiar Diócesis de Asidonia-Jerez

Jerez de la Frontera, 18 de octubre de 2023

page1image8607552

Cuando el nuevo curso pastoral va cumpliendo sus primeras semanas, la Delegación Diocesana de Familia y Defensa de la Vida nos ofrece dos propuestas evangelizadoras de grandísima importancia y actualidad: el Proyecto Kuomi y el Proyecto Ángel, que serán presentados entre los días 19 y 21 del presente mes de octubre.

El Proyecto Kuomi pretende dar respuesta, desde la experiencia del encuentro con Cristo que sana, a las heridas producidas por una vivencia desordenada de la sexualidad. Con enorme preocupación constatamos que esas heridas surgen de forma cada vez más temprana y dramática en niños, jóvenes y adultos, dañando gravemente a las personas y sus relaciones. El Proyecto Kuomi sale al paso de esta problemática ofreciendo formación y recursos para sanar las heridas desde el encuentro con Jesucristo.

El Proyecto Ángel, que ya está funcionando en la Diócesis, ofrece ayuda a las mujeres que se encuentran ante un embarazo imprevisto o con dificultad. La presentación de este proyecto ofrece criterios para saber acompañar a las mujeres en esas situaciones.

Cuando el Papa Francisco recuerda que la Iglesia existe para evangelizar, añade un matiz referido al momento presente, insistiendo en que la evangelización hoy implica salir al encuentro de las heridas de nuestros contemporáneos. Estos proyectos responden directamente a los retos evangelizadores del momento presente. Invito, por ello, a que sean acogidos, conocidos y aplicados en nuestra Diócesis especialmente por aquellos que están implicados en la pastoral familiar.

Con mi bendición y afecto, recibid mi expresión sincera de afecto en el Señor

+ José Rico Pavés

Obispo de Asidonia-Jerez

La entrada Monseñor Rico Pavés invita a participar en los actos previstos por la Delegación Diocesana de Familia y Defensa de la Vida con los proyectos «Kuomi» y «Ángel» se publicó primero en Diocesis de Jerez.

Ver este artículo en la web de la diócesis

En el día de los Santos Patronos, San Servando y San Germán, pedimos por el fin de los conflictos bélicos

0

Con motivo de la próxima festividad, el lunes 23 de octubre, de los Santos Servando y Germán, patronos de la ciudad de Cádiz, de nuestra diócesis, y copatronos de San Fernando, la Hermandad de los Santos Patronos y el Cabildo Catedral de Cádiz celebrarán Solemne Triduo en su honor los días 21, 22 y 23 de octubre, en el Altar Mayor de la S.A.I. Catedral de Cádiz. Será a las 20.00 horas los días 21 y 23 y a las 12.00 horas el domingo día 22. Así, el día 21 estará predicado por el padre Miguel Ángel González Vázquez, capellán mayor de la hermandad de la Santa Caridad de Cádiz, y los días 22 y 23 por el obispo diocesano, Mons. Rafael Zornoza Boy, siendo la Solemne Función Principal el día 23, concelebrada por el Cabildo Catedral.

Además, el 23 de octubre, a las 12.00 horas, tendrá lugar la ofrenda floral ante los Triunfos de las Puertas de Tierra, mediante la colocación de sendas coronas de laurel en dichos monumentos.

En este año, de manera especial, se quiere implorar la intercesión de los Santos Mártires Servando y Germán para la pronta terminación de los conflictos bélicos que afligen a la humanidad y, singularmente, por las crueles guerras en Ucrania y Oriente Medio que tantas víctimas inocentes vienen produciendo.

Por ello, se invita a todo el pueblo de Cádiz a participar en dichos actos e implorar ante nuestros Santos Mártires y Patronos por las intenciones antes expresadas.

Santos Patronos, Servando y Germán

Más de cuatro siglos hace desde que fueron declarados Patronos de Cádiz, en el año 1619, habiendo derramado su sangre en defensa de su inquebrantable fe católica durante la persecución de Diocleciano, quien ordenó torturarlos hasta que adjuraran de las firmes creencias, como previamente lo había hecho Diocleciano. Ambos fracasaron en su intento. Fue en el Cerro Ursoniano (actual Cerro de los Mártires), en la vecina localidad de San Fernando donde fueron finalmente degollados el 23 de octubre del año 304, por orden del representante del Emperador, de nombre Viator. Son innumerables las iglesias y templos de Cádiz en los que se conservan y veneran figuras representativas de estos Santos Mártires, algunas de altísimo mérito artístico, como las talladas por la Roldana de la Catedral de Cádiz o las procedentes de Filipinas y conocidas como “los chinos”, en el Museo Catedralicio. También en la propia ciudad nos recuerdan su patronazgo las imágenes existentes en las fachadas de las casas consistoriales o de la propia Seo gaditana y las muy meritorias que se alzan en sendos Triunfos en las Puertas de Tierra, como guardianes y protectores del pueblo de Cádiz que los declaró sus Santos Patronos.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.