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Con fervor hacia la Madre se celebra la solemnidad de la que es “Más pura que el sol”

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La letra de la canción popular la describe así: “Es más pura que el sol. Ella sola, entre tantos mortales, del pecado de Adán se libró”. Y con fervor hacía la Inmaculada Concepción de María, el dogma que proclamó el Papa Pío IX en 1854, fueron muchos los fieles que se unieron a la celebración en la Catedral, que presidió el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez.

La conmemoración daba comienzo, a las 12 del mediodía, con una procesión claustral. El Prelado jiennense, los canónigos y otros sacerdotes, que quisieron participar en la solemne celebración, ataviados con la capa pluvial azul, cerraban un cortejo en el que acompañaron hasta el altar la talla de la «Sine labe concepta», obra anónima de la Escuela Napolitana del siglo XVIII. Los porteadores de la preciosa imagen mariana fueron los miembros de la Cofradía de la Buena Muerte.

Los seminaristas, que este día celebran a su patrona, fueron los encargados del servicio del altar.

Las lecturas estuvieron participadas por los miembros de la junta de Gobierno de la Hermandad de la Buena Muerte y algunos seminaristas. El Rector del Seminario, D. Juan Francisco Ortiz, proclamó el Evangelio de Lucas, de la Anunciación, propio de este día.

La capilla musical corrió a cargo del coro que dirige D. Alfonso Medina, organista de la Catedral.

Homilía

El Obispo quiso saludar, al inicio de su predicación al Rector del Seminario y a los que se forman como futuros sacerdotes; a los miembros del Cabildo catedralicio y otros sacerdotes. A todos los felicitó por este día.

Después, quiso subrayar que María es “victoria de Dios, victoria sobre el pecado, victoria sobre la humillación y la amargura del pecado, victoria contra el mal, victoria contra los errores y debilidades de nuestro corazón”. Para añadir que su figura se levanta al inicio del Año litúrgico, como guía y modelo de nuestra vida, en este tiempo de esperanza que es el Adviento. “Ella es alabanza de la gloria y de la bondad de Dios, fuente de consuelo y de esperanza para todos nosotros. María es el Adviento, la preparación de la venida del Salvador. En su corazón creció la espera de la salvación hasta hacer posible la venida del Salvador”.

En este sentido el Pastor diocesano explicó quea Virgen Inmaculada nos está diciendo que “el verdadero camino de la dignidad y de la felicidad está en el encuentro con Dios, en el cumplimiento de su voluntad, en la imitación y seguimiento de Cristo, en la limpieza del corazón y la riqueza moral de las virtudes”. Para continuar: “Todos los que estamos aquí queremos ser hijos fieles de la Virgen María. Hagamos ahora, hoy, en su presencia, un esfuerzo de renovación espiritual”.

Don Sebastián también quiso dirigirse a los seminaristas, que celebran a suPatrona, “la devoción a la Virgen María tiene que ser para vosotros y nosotros un verdadero programa de vida. Programa de una vida nueva, rehecha desde Cristo, cimentada en Él y alimentada con la fuerza del Espíritu Santo”.

Asimismo, quiso recordar, tal como les decía a los jóvenes en la Vigilia de la Inmaculada, cuáles son las convicciones fundamentales de nuestra vida cristiana: Somos de Dios, venimos de Dios; por encima de todo queremos vivir en la Gracia y de la Gracia de Dios; queremos conocer y cumplir la voluntad de Dios sobre nosotros; deseamos vivir santamente en el lugar y de la manera que Dios nos señale; entre todos, seminaristas, sacerdotes, religiosos y laicos, queremos renovar la Iglesia, hacerla más santa, más fervorosa, más misionera y más servicial.

Monseñor Chico Martínez, culminaba pidiendo la bendición de la Virgen Inmaculada. “Que Ella haga crecer la belleza de la gracia de Dios en las familias cristianas, que ponga el brillo de la inocencia y de la pureza en los ojos y en el corazón de nuestros jóvenes, que haga crecer en nuestro corazón el consuelo de la esperanza y la necesidad urgente del amor fraterno, para fortalecer y hacer posible la paz en nuestro mundo”.

Para concluir la celebración, se rezó la oración «Bendita sea tu pureza». Y el Obispo animó a vivir este día con alegría, por la acción generosa de Dios que, a través de una mujer, nos invitó a la salvación.

Del mismo modo, y con la mirada puesta en la Navidad, animó a los fieles a participar, en familia,  en la Misa del Gallo y no perder esa preciosa tradición de reunirse, primero en la mesa y luego en la mesa del altar. Eucaristía que se celebrará en la Catedral a las 12 de la noche de ese día 24 de diciembre.

Con la bendición apostólica, culminó la Eucaristía en honor a la Sin Pecado Concebida. Una bendición con indulgencia plenaria “a todos los fieles aquí presentes que estén verdaderamente arrepentidos, y se hayan confesado y recibido la sagrada Comunión. Asimismo, recen por las intenciones del Papa, por nuestro Obispo Sebastián y por la Santa Madre Iglesia”.

Galería fotográfica: «Eucaristía Solemnidad de la Inmaculada Concepción»

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“Hoy ofrecéis toda vuestra vida al Señor”

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Monseñor Demetrio Fernández ha ordenado diáconos en la Santa Iglesia Catedral a los seminaristas Francisco Solano Aguilar Tejada, Francisco Salvador Flores Hidalgo, Javier González Martínez, Javier Montes Jiménez, Miguel Ángel Moyano Estepa y Javier Rodríguez Calmaestra

El día de la solemnidad de la Inmaculada Concepción de María se ha celebrado en la Santa Iglesia Catedral la ordenación diaconal de los seis nuevos diáconos para la diócesis de Córdoba: Francisco Solano Aguilar Tejada, Francisco Salvador Flores Hidalgo, Javier González Martínez, Javier Montes Jiménez, Miguel Ángel Moyano Estepa y Javier Rodríguez Calmaestra. El obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, en su homilía

Los nuevos diáconos, del Seminario Conciliar “San Pelagio” y del Seminario Diocesano Misionero Redemptoris Mater “San Juan de Ávila” han recibido el primer grado del orden sacerdotal acompañados de numerosos sacerdotes de la Diócesis, los rectores, formadores, seminaristas, familiares y amigos.

Monseñor Demetrio Fernández ha comenzado su homilía con “la alegría que compartimos al celebrar hoy la fiesta singular de la Virgen María, la fiesta de la Inmaculada Concepción en la que celebramos que María fue librada de todo pecado incluso del pecado original, es la toda limpia, la purísima”. Nosotros somos pecadores y conocemos nuestros límites y debilidades, ofendemos Dios al dejarnos llevar por esas debilidades, sin embrago, Ella es toda pura, sin pecado y tenemos que contemplarla durante toda la vida y pedirle que nos mire como madre buena y que con la misericordia de Dios nos aumente la gracia y podamos vivir como hijos de Dios en la paz de Dios, ha continuado.

En Córdoba año tras año, como ha recordado monseñor Demetrio Fernández, son ordenados los que van a ser diáconos y pronto sacerdotes. Los sacerdotes del presbiterio que os acompañan celebran la alegría de su ordenación diaconal, vuelven a revivir hoy lo mismo que vosotros vivís en este día de la Inmaculada, ha destacado el prelado. Esta fecha se vive también en el Seminario con especiales vibraciones, se prepara con la novena de la Inmaculada y deja sabor a los “dulces de Dios”, que pasa por nuestra Diócesis año tras año.

El Obispo ha resaltado que para tener a Jesucristo permanente hasta el fin de la historia Él elige a hombres para el servicio del pueblo santo de Dios. Hay una elección de Dios, si no fuera así uno no se atrevería a acercarse a la ordenación, si no es porque ha recibido una llamada insistente por parte de Jesucristo. Así lo habéis testificado cada uno de vosotros, es una llamada personal en lo más hondo del corazón, la vocación sacerdotal no es algo externo ha sido percibida personalmente en el contraste con los formadores en el Seminario y habéis perseverado viendo que es Dios el que os llama para esta misión del diaconado y la entrega total a Jesucristo y su Iglesia.

Junto  la llamada, ha expresado el pastor de la Diócesis, Jesucristo os ha enamorado, ha entrado en vuestra vida con la capacidad de fascinaros y libremente podáis decirle sí, quiero ser tuyo y para toda la vida, es la promesa del celibato. El sacramento del diaconado es el día de vuestra consagración afectiva a Jesucristo, aquí tienes mi vida, todo lo que tengo te lo doy para servicio de la Iglesia. Asistimos hoy a ese momento histórico en vuestra vida en el que ofrecéis toda vuestra vida al Señor. Así quiere la Iglesia que sirváis a los hermanos en los lugares a donde Dios os envíe a lo largo de vuestra vida.

Adquirís también el compromiso de la oración permanente, la liturgia de las horas, que es la oración que se entona en el cielo y que Jesucristo ha introducido en la historia a través de su encarnación y se la confía a su Iglesia. El que ora mucho por su pueblo es el que ama a sus hermanos. Esta es nuestra primera tarea, orar por el pueblo que se nos ha confiado y asumís este compromiso personal de unirse a la oración de la Iglesia todos los días mediante la oración litúrgica de las horas.

La Iglesia se ocupa de vosotros a partir de hoy de manera especial, la Diócesis adquiere un compromiso con vosotros para siempre. La obediencia que prometéis es una seguridad y cobertura de parte de Dios y de la Diócesis, eso os debe de llevar a vivir pobremente, el corazón de Cristo es pobre y por eso es servicial, si sois pobres cada día más estaréis disponibles para donde quieran enviaros y podréis captar las necesidades de los pobres que os rodeen.

No ha querido monseñor Demetrio Fernández olvidar que en su paso como obispo de Córdoba ha ordenado a más de setenta sacerdotes, lo que es “un regalo de Dios a esta Diócesis”, pero “que no se nos suba a la cabeza” y sigamos trabajando en una campaña vocacional cada vez más intensa porque Dios sigue llamando y necesitamos animar y acompañar a los jóvenes que son llamados por Dios a responder a esa llamada, ha pedido el prelado.

Los nuevos diáconos han realizado al recibir la orden diaconal la promesa de celibato para toda la vida, el compromiso de la Liturgia de la Horas, han prometido obediencia al obispo y han recibido el Evangelio para predicarlo a todas las gentes.

Francisco Solano Aguilar Tejada pertenece a la parroquia Santiago Apóstol de Montilla, Francisco Salvador Flores Hidalgo a la parroquia Ntra. Sra. de la Esperanza de Córdoba, Javier González Martínez a la parroquia San Nicolás de la Villa de Córdoba, Javier Montes Jiménez a la parroquia Ntra. Sra. de la Consolación de Doña Mencía, Miguel Ángel Moyano Estepa a la parroquia San Francisco y San Eulogio de Córdoba y Javier Rodríguez Calmaestra a la parroquia Stma. Trinidad y María Inmaculada de Priego de Córdoba.









































































































































































































































































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Vigilia de la Inmaculada diocesana y sinodal

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Ayer, 7 de diciembre, la Catedral de la Encarnación acogía la Vigilia diocesana de la Inmaculada. Un encuentro sinodal que giró en torno a la figura de “María como tienda de todos”. Diferentes realidades diocesanas: CONFER, Pastoral Penitenciaria, universitaria, juvenil, Movimiento Scout, Agrupación de Hermandades y Cofradías, parroquias, familias, inmigrantes, entre otras quisieron estar presentes en este rato de oración para caminar juntos con María. Una catedral que se llenó de jóvenes y mayores en torno a los cantos de HAKUNA.

La Vigilia, presidida por el Vicario de Evangelización, D. Francisco Sáez fue un momento de oración para “descubrir a María cómo la primera discípula de Jesús y Madre de todos los hombres”.

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Un profeta de fuego

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Un profeta de fuego

El segundo domingo de Adviento nos presenta la figura de Juan Bautista, el precursor y heraldo del Mesías. Asceta y penitente, se entregó a su misión de suscitar la esperanza en el pueblo de Israel. Su predicación resuena directa y contundente llamando a la conversión para recibir el perdón de los pecados. Su figura es conmovedora y edificante por el realismo, por la humildad y por el amor hacia Aquel del cual no se considera digno ni de desatarle las sandalias. Prepara el camino, señala al Mesías y después desaparece discretamente.

Juan Bautista es un profeta de fuego. Voz que clama en el desierto con libertad y valentía. Una piel de camello y un cinturón son sus atuendos; un puñado de saltamontes y un poco de miel silvestre su alimento. Libre de ataduras se aplica con todas sus fuerzas a la misión que ha recibido: preparar el camino al Señor. A los judíos fieles que esperaban la venida del Mesías les ayuda a centrarse en lo esencial, la conversión del corazón. A los que están apartados de Dios les persuade para que vuelvan al buen camino, a todos los exhorta a prepararse para el encuentro con el Señor que viene.

“Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios”. Este anuncio de salvación resuena aquí y ahora con toda la novedad para cada hombre y para cada mujer de nuestro tiempo. En el sujeto posmoderno se constata una gran fragmentación interior, una preocupante falta de vertebración. El sociólogo polaco Zygmunt Bauman acuñó la metáfora de la «liquidez» para describir la contemporaneidad. Hemos pasado de una modernidad «sólida» y estable a una «líquida» y voluble, en la que las estructuras sociales ya no perduran el tiempo necesario para solidificarse y no sirven de marcos de referencia para los actos humanos.  Otro desafío de nuestra sociedad llega desde lo que se  llama el “enjambre digital”. Tal como un enjambre está formado por pequeñas celdas individuales que están juntas, pero incomunicadas, según Byung-Chul Han, la comunidad digital es como un enjambre lleno de celdas aisladas. Cada uno configura su mundo propio donde busca, sigue, etiqueta “me gusta”, baja contenidos, etc. La imagen del metro o de la misma calle llena de personas, todas mirando su smartphone, es la imagen del enjambre digital: una suma de individualidades aisladas, que se pueden comunicar en la red, pero que nunca llegan a constituir un “nosotros”.

Según este autor, se ha formado una nueva masa, el “enjambre digital”, donde individuos aislados se encuentran casualmente en las redes. Las “masas”, en el sentido de “clases revolucionarias”, podía llegar a organizarse para una causa común, y llegar a tener una voz común; en cambio, el enjambre sólo genera ruido. El individuo se funde en la masa, en cambio en el enjambre el individuo funciona de forma individual. En la red soy alguien, pero alguien anónimo. La suma de individuos no hace comunidad. La hipercomunicación digital puede destruir el silencio que se necesita para reflexionar. Se acaba percibiendo solo ruido, sin sentido ni coherencia

Este nuevo marco implica la fragmentación de las vidas, la precariedad de los vínculos humanos en una sociedad individualista, marcada por las relaciones transitorias en las que no se mantienen ni los compromisos ni las lealtades. Son tiempos de desvinculación y liquidez, que propician un sujeto falto de consistencia, de estructura, de compromiso. No podemos ignorar las situaciones de guerra en Israel, Ucrania, y otros lugares del planeta, ni las dificultades económicas de tantas personas; tampoco nos olvidamos de la crisis de identidad y de sentido en las sociedades ricas y opulentas o las incertidumbres ante el futuro en países que están pasando por profundas transformaciones políticas y sociales. Pero a pesar de los pesares, hay motivos de consuelo, hay razones para la esperanza. Por eso proclamamos con el profeta Isaías: “Aquí está vuestro Dios. Mirad: Dios, el Señor, llega con fuerza” (Is 40, 11).

 

+ José Ángel Saiz Meneses

                      Arzobispo de Sevilla    

 

 

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¡Hola, mundo!

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Lecturas del II Domingo de Adviento (Ciclo B)

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Lecturas del II Domingo de Adviento (Ciclo B)

Lecturas del domingo, 10 de diciembre

Primera lectura

Isaías 40, 1-5. 9-11

Preparadle un camino al Señor

«Consolad, consolad a mi pueblo, -dice vuestro Dios-; hablad al corazón de Jerusalén, gritadle, que se ha cumplido su servicio, y está pagado su crimen, pues de la mano del Señor ha recibido doble paga por sus pecados». Una voz grita: «En el desierto preparadle un camino
al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios; que los valles se levanten, que montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale. Se revelará la gloria del Señor, y la verán todos juntos -ha hablado la boca del Señor-». Súbete a un monte elevado, heraldo de Sión; alza fuerte la voz, heraldo de Jerusalén; álzala, no temas, di a las ciudades de Judá: «Aquí está vuestro Dios. Mirad, el Señor Dios llega con poder, y su brazo manda. Mirad, viene con él su salario, y su recompensa lo precede. Como un pastor que apacienta el rebaño, reúne con sus brazos los corderos y los lleva sobre el pecho; cuida él mismo a las ovejas que crían».

Salmo

Salmo 84, 9ab-10. 11-12. 13-14 79

R./ Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación

– Voy a escuchar lo que dice el Señor: «Dios anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos». La salvación está cerca de los que lo temen, y la gloria habitará en nuestra tierra.

– La misericordia y la fi delidad se encuentran, la justicia y la paz se besan; la fi delidad brota de la tierra, y la justicia mira desde el cielo.

– El Señor nos dará la lluvia, y nuestra tierra dará su fruto. La justicia marchará ante él, y sus pasos señalarán el camino.

Segunda lectura

2 Pedro 3, 8-14

Esperamos unos cielos nuevos y una tierra nueva

No olvidéis una cosa, queridos míos, que: para el Señor un día es como mil años y mil años como un día. El Señor no retrasa su promesa, como piensan algunos, sino que tiene mucha paciencia con vosotros, porque no quiere que nadie se pierda sino que todos accedan a la
conversión. Pero el día del Señor llegará como un ladrón. Entonces los cielos desaparecerán estrepitosamente, los elementos se disolverán abrasados y la tierra con cuantas obras hay en ella quedará al descubierto. Puesto que todas estas cosas van a disolverse de este modo ¡qué santa y piadosa debe ser vuestra conducta, mientras esperáis y apresuráis la llegada del Día de Dios! Ese día los cielos se disolverán incendiados y los elementos se derretirán abrasados. Pero nosotros, según su promesa, esperamos unos cielos nuevos y una tierra nueva en los que habite la justicia. Por eso, queridos míos, mientras esperáis estos acontecimientos, procurad que Dios os encuentre en paz con él, intachables e irreprochables.

Evangelio

San Marcos 1, 1-8

Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Como está escrito en el profeta Isaías: «Yo envío mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino; voz del que grita en el desierto: “Preparad el camino del Señor, enderezad sus senderos”»; se presentó Juan en el
desierto bautizando y predicando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados. Acudía a él toda la región de Judea y toda la gente de Jerusalén. Él los bautizaba en el río Jordán y confesaban sus pecados. Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba: «Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo».

Comentario bíblico de Antonio J. Guerra

Is 40,1-5.9-11; Sal 84; 2Pe 3,8-14; Mc 1,1-8

La lectura de Isaías forma parte de una profecía proclamada en tiempos del retorno del exilio de Babilonia, cuando el edicto del rey persa Ciro permitió a los hebreos volver a su patria. El mensaje de consuelo se fundamenta porque “aquí está el Señor” (Is 49,8) que elimina la esclavitud de sus hijos ejerciendo de Buen Pastor al reunir todo su rebaño y guiarlo a través del desierto hacia Jerusalén. Por eso es menester preparar el camino, eliminando todos los obstáculos.

Juan Bautista realiza en el evangelio de un modo nuevo lo que ya había anunciado Isaías. Él es la voz que grita en el desierto: “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos”. Marcos al presentar al Bautista con la misma apariencia que el profeta Elías (2Re 1,8), lo está identificando como el precursor del Mesías. La actuación de Juan es doble, por un lado dice a sus oyentes lo que deben hacer ante la venida del “hijo de Dios”, y por otro anuncia cómo actuará el que viene después de él. Ante la venida del Señor, Juan exhorta a la conversión, ya que ésta reconduce a Dios, permitiendo buscar su voluntad y reordenar nuestro comportamiento. La conversión conduce al reconocimiento de la necesidad del perdón y a la confesión de los pecados, y el bautismo con agua expresa esta impureza que quiere ser purificada. Por otro lado, el Bautista prepara a los oyentes con la descripción del que viene: es alguien más fuerte que él y trae consigo al Espíritu Santo, es el que conseguirá la comunión con Dios. La acción de Juan tiene la función de anunciar provocando nuestra respuesta de conversión hacia Dios, en nuestra mano está el que respondamos o no.

Orar con la Palabra

  1. La invitación a la conversión es una llamada a reflexionar si Dios ocupa el centro de nuestras vidas. ¿Cómo colocaré a Dios en el centro de nuestro corazón?
  2. Preparad el camino del Señor, enderezad sus senderos”: ¿cómo eliminaré los obstáculos que ponemos a nuestra unión con el Señor?
  3. El Salvador que esperamos es un salvador poderoso, capaz de transformar toda nuestra vida con la fuerza del amor: “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado”.

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Vigilia de la Inmaculada y Serenata a La Sola en la Catedral de Guadix, con los jóvenes como protagonistas

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Vigilia de la Inmaculada y Serenata a La Sola en la Catedral de Guadix, con los jóvenes como protagonistas

 

La Virgen María, en su Inmaculada Concepción, y los jóvenes volvieron a ser protagonistas en la Vigilia de la Inmaculada, celebrada en la catedral en la tarde-noche del 7 de diciembre. Una Misa, primero, y un tiempo de adoración del Santísimo, después, fueron los dos momentos de esa Vigilia de Oración en la que participaron los jóvenes de Guadix y algunos llegados de la comarca.

Después, ya fuera de la Catedral, todos cantaron a la Virgen en una “Serenata a la Sola”, ante la imagen de la inmaculada que hay junto a la puerta de Santiago, de la catedral accitana. Un año más, fueron los bomberos de Guadix los encargados se subir ante la imagen el ramo de flores de la ofrenda, mientras todos cantaban a la Virgen y se disparaban fuegos artificiales.

En la homilía, el obispo habló, sobre todo, a los jóvenes. Les recordó la experiencia de la JMJ vivida, también bajo el amparo de la Virgen María, muy presente en el lema de la Jornada Mundial de la Juventud y en la visita al Santuario de Fátima. Les dijo que esta fiesta de la Inmaculada, mirando a María, nos dice “que Dios puede hacerte feliz” Y les recordó que María es “modelo de nuestra juventud, de nuestra vida y de nuestra esperanza”.

Al terminar, los jóvenes se llevaron a casa, como recuerdo de esta Vigilia de Oración y anuncio de la Navidad, un páscuelo bendecido.

 

Fiesta de la Inmaculada

Y este viernes 8 de diciembre, se celebrará la fiesta de la Inmaculada Concepción de la Virgen. En todas las parroquias habrá celebración de la Eucaristía, pues es un día de precepto. También en la Catedral, donde Mons. Francisco Jesús Orozco presidirá una celebración muy solemne, con asistencia de autoridades y con el baile de los Seises, que la hace aún más particular. Será a las 11 de la mañana y le seguirá una pequeña procesión con la imagen de la Inmaculada.

Además, durante esa celebración se va a presentar el himno oficial de la Misión Diocesana que se está preparando y que tendrá lugar del 15 de febrero al 3 de marzo, aunque las catequesis previas comenzarán pronto.

El autor del himno es Alejandro Baena, que será el encargado de presentarlo e interpretarlo por primera vez ante la gente. También explicará lo que quieren transmitir con esa letra, que está inspirada en el lema de la Misión Diocesana, que es “Caminando con María hacia Cristo”.

Alejandro forma el grupo Kerigma junto a su mujer, Miriam León. Son muy conocidos en Baza y comarca por su manera de cantar y por su participación en todo tipo de celebraciones. Y cada vez son más conocidos en la zona de Guadix. A partir de ahora, con este himno de la Misión, su música llegará a toda la diócesis y más allá, ya que el himno suena tan bien que traspasará las fronteras de la diócesis de Guadix.

Ellos mismos han adelantado ya algunos detalles del himno. Consta, dicen, de dos estrofas y un estribillo que les da unidad. En las primeras estrofas hay una referencia a Dios, a Jesús, que es quien llama, que nos marca el camino y nos da confianza, y quien nos muestra a María, como Madre nuestra.

Las estrofas de la segunda parte del himno están construidas a modo de letanías del Rosario y nos hablan, por tanto, de la Virgen María. Para los integrantes del grupo Kerigma, el Rosario es el mejor recurso “contra la desidia y el desánimo, contra todo lo que nos hace mal en nuestro día a día”. El estribillo, como era de esperar, recoge el lema de la Misión Diocesana.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix

 

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SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO, por Ramón Carlos Rodríguez García

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 Lecturas: Is 40, 1-5. 9-11. Consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios. Sal 84. R. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. 2 Pe 3, 8-14. Esperamos unos cielos nuevos y una tierra nueva. Mc 1, 1-8. Enderezad los senderos del Señor.

Cuando el futuro se torna aún más incierto y los desafíos desbordan al pueblo. Cuando la esperanza declina su lugar y permite al miedo ocupar los asientos de honor, incluso ahí, Dios sabe seguir hablando a su pueblo…al corazón de su pueblo. Hace posible que los desiertos se conviertan en caminos transitables y que todos los obstáculos que dificultan el regalo de su presencia transmuten en accesos sin barreras. El salmista estalla en tono poético y agradecido ante un Dios que a pesar de las trabas que le imponemos, no deja de intentar llegar a nosotros…aflorar en nosotros (Dios está dentro de mi, más interior que lo más íntimo mío. San Agustín).

Una elegante habilidad germina de Isaías y Juan el Bautista: saben rescatar a Dios del corazón dormido de los seres humanos. Al modo de ingenieros de caminos, trazan mapas de esperanza, donde montañas y valles, senderos tortuosos y abismos imposibles son resueltos magistralmente con la confianza puesta en la venida del Dios del amor. Siglos más tarde una mujer judía en medio de un campo de exterminio, tomará el relevo del quehacer profético (Intento desenterrarte de los corazones de los demás. Etty Hillesum).

Es el Dios que salva y no te humilla. Ama y no te olvida. Acompaña y no deja de ofrece la suave fragancia del consuelo. Es el Pastor que da la vida por su rebaño. Todas las promesas con las que los profetas se comprometieron, se han cumplido en Jesús, en cuanto que es el Cristo o Mesías que anuncia el Reino de Dios. Necesitamos celebrar su actualización en torno a la mesa dominical. En el sacrificio de la Eucaristía, encontramos junto a los demás al que por amor en medio de la debilidad murió por amor y por amor fue resucitado de entre los muertos. Si el Evangelio emprende la aventura de Dios con los hombres, con una maravillosa carta de presentación enraizada en la palabra “comienzo”, también para nosotros puede ser un nuevo comienzo. La amistad con Jesús en el seno comunitario restaura nuestra vida y hace posible que los “escombros” que aún nos acompañan sean transformados en nuevos amaneceres. Por cierto, casi lo olvido…como los profetas anunciemos también nosotros al Dios que viene…que está llegando.

Ramón Carlos Rodríguez García

Rector del Seminario

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Evangelio del II Domingo de Adviento (ciclo B) en Lengua de Signos Española

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Evangelio del II Domingo de Adviento (ciclo B) en Lengua de Signos Española

Evangelio del II Domingo de Adviento (ciclo B), en Lengua de Signos Española. [Mc 1, 1-8]

Signado por el director del Departamento de Pastoral del Sordo de la Archidiócesis de Sevilla, el sacerdote Gumersindo Melo.

Produce: Archidiócesis de Sevilla

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‘Iglesia en Sevilla’, nuevo canal de WhatsApp

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En el día de la Inmaculada, la Archidiócesis de Sevilla, a través de la Delegación
Diocesana de Medios de Comunicación, se hace presente también en los canales de
WhatsApp con el nombre  ‘Iglesia en Sevilla’ acercando más la actualidad de la
Archidiócesis. Este canal permite difundir mensajes a todas las audiencias conservando
la privacidad de los usuarios.
De esta manera, la Iglesia en Sevilla se hace más presente en el medio digital para poder
informar a sus seguidores sobre los acontecimientos eclesiales de interés. En este
sentido, los canales de WhatsApp son una forma de comunicación unidireccional, lo que
quiere decir que solo los administradores de los canales podrán escribir en ellos.
Cuando entre al canal ‘Iglesia en Sevilla’, podrá ver toda la información que genere la
Archidiócesis; como lector solo podrá leer, reaccionar y compartir los mensajes, pero no
podrá escribir ni dejar comentarios. ¿Y qué contenido puede esperar en este canal? Todo
tipo, desde mensajes convencionales de texto hasta fotografías, vídeos, enlaces o
archivos.
Cómo unirse al canal de WhatsApp ‘Iglesia en Sevilla’
El primer paso es actualizar la aplicación de mensajería de WhatsApp. Los canales de
WhatsApp estarán en la pestaña 'Novedades', que es donde se van a agrupar tanto los
canales como los estados de la aplicación. Dentro de la pestaña, primero verá los
estados y luego los canales, con controles para publicar estados, varias sugerencias de
canales y una opción de 'Buscar canales'.
Dentro de 'Buscar canales', tendrá una lista de todos los disponibles. En esta lista, podrá
aplicar unos filtros como los más nuevos, populares, o los de determinado país.
También tendrá el icono de una lupa, con el que podrá buscar una palabra o nombre y
comprobar si salen como resultados canales relacionados con la búsqueda. En ella,
tendrá un botón '+' para unirse al canal que le interese, en este caso ‘Iglesia en Sevilla’.
Aquí el enlace: Sigue el canal de Iglesia en Sevilla en WhatsApp:
https://whatsapp.com/channel/0029VaFMZ7hJpe8paEnQkj3Z  Además puedes
usar el código Qr inserto en esta noticia.
Además de este nuevo canal, la Archidiócesis de Sevilla tiene presencia en Facebook,
X, Instagram y Youtube.

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