Encarni Llamas Fortes
Encarni Llamas Fortes es madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo.
Encarni Llamas Fortes es madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo.
«La vida, buena noticia» es el lema de la Jornada por la Vida 2024 que, aunque la Iglesia la celebra el 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor, al coincidir este año con el Lunes Santo, se ha trasladado al 8 de abril.
Una jornada en la que se afirma que «la vida siempre es una buena noticia y así debe ser recibida, valorada y cuidada, desde su concepción hasra su muerte natural», como recuerdan los obispos españoles en su mensjae para dicha celebración.
El delegado de Pastoral Familiar, Ramón Acosta, invitaba en el programa El Espejo, en COPE Málaga, a vivir esta jornada:

Mensaje de los obispos españoles
¿Por qué la vida es una buena noticia?
La vida no es “un derecho absoluto a la libre disposición del criterio humano” es “un don de Dios” y este es el motivo “más profundo” para que sea considerada “una buena noticia”. Los obispos distinguen entre el don que “es algo que acogemos porque se nos entrega” y el derecho que “es algo que nosotros podemos exigir, con sus límites en el caso de la vida”. También señalan la diferencia entre regalo y don. El primero, “es algo que se me da para que disponga de ello como quiera”, mientras que el don “implica una tarea, una responsabilidad”, con unas implicaciones al inicio, en el transcurso y al final de la vida.
Al inicio de la vida
El hecho de que la vida sea un don y una buena noticia “nos invita a acogerla siempre, incondicionalmente”. Por eso hay que ayudar a las madres a descubrir “que la vida que llevan en su seno realmente es una buena nueva”.
Los obispos defienden una valoración positiva de la maternidad y de la vida humana naciente que se visibilice con “ayudas efectivas integrales” para que las madres que afrontan un embarazo inesperado “puedan seguir gestando a su hijo sin apuros” y para que las familias “puedan plantearse libre y responsablemente la posibilidad de concebir un nuevo hijo”.
Que la vida sea un don también implica que “no hay un derecho absoluto a tener un hijo”. En este sentido, acogen “los avances médicos que ayuden a detectar las causas de la esterilidad, intentando remediarlas”, pero recuerdan que “no se deberá emplear la técnica para producir de manera artificial la fecundación”.
Consideran que es más grave cuando “para obtener un bebé, se acude a un vientre de alquiler”. Así, se unen a la petición del papa Francisco, en su discurso a los miembros del cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, para que la comunidad internacional se comprometa a prohibir universalmente la práctica de la maternidad subrogada. Una práctica “deplorable”, como señaló el Santo Padre que “ofende gravemente la dignidad de la mujer y del niño”, y que “se basa en la explotación de la situación de necesidad material de la madre”. Un hijo “es siempre un don y nunca el objeto de un contrato”.
En el transcurso de la vida
El hecho de que la vida sea un don y una buena noticia implica, durante el transcurso de la vida, “el cuidado de cada vida humana especialmente en las situaciones de fragilidad”.
Los obispos denuncian la trata de personas y la esclavitud moderna “porque son claras violaciones de la dignidad humana, ya que reducen a las personas a meros objetos de explotación económica y física”.
También piden paliar las situaciones de pobreza extrema, “porque son muchos los que no tienen acceso a recursos básicos como alimentos, agua potable, atención médica y vivienda digna”. Revisar “nuestras actitudes hacia las personas migrantes, evitando el desinterés y los prejuicios. Y evitar “que haya personas en condiciones de trabajo inhumanas, con salarios injustos y falta de derechos laborales básicos, lo que priva a los trabajadores de su dignidad al tratarlos como meros instrumentos de producción en lugar de seres humanos con necesidades y aspiraciones legítimas”. En definitiva, “es necesario fomentar la coherencia en nuestro planteamiento de concebir la vida como buena noticia, porque esto no se refiere solo a algunas realidades”.
Al final de la vida
También en la ancianidad y la enfermedad terminal la vida sigue siendo una buena noticia, lo que implica “tener cuidado para no actuar según el criterio de que en esos momentos la vida ya es una carga pesada que debe eliminarse”.
Los obispos entienden que este cuidado “debe darse principalmente en el contexto de la familia” y reclaman apoyo para que las familias “puedan atender a sus mayores”.
Los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida concluyen su mensaje “invitando a levantar la mirada a la vida eterna porque nuestra existencia trasciende los límites temporales de este mundo”. A través de la encarnación de Jesucristo, “Dios se hizo hombre para redimirnos y abrirnos las puertas del cielo”. La encarnación “no solo nos revela el amor infinito de Dios por cada uno de nosotros, sino que también nos ofrece la esperanza y la promesa de la vida eterna, donde encontraremos plenitud y felicidad junto a él para siempre. Que santa María, Madre de la Vida, interceda para que seamos constructores de la cultura de la vida”.
Aquí pueden leer y descargar el mensaje de los obispos españoles para la Jornada por la vida.



Este relato del evangelista Juan está compuesto de tres perícopas bien diferenciadas:
En la primera de ellas, Jesús vuelve a encontrarse con los suyos una vez que ha resucitado. El efecto que produce es la sorpresa y al mismo tiempo la donación del Espíritu Santo que provoca el cambio en cada uno de ellos, que consiste en pasar de estar encerrados por el miedo a convertirse en testigos valientes del Resucitado y del Evangelio. El Señor coloca en medio de la comunidad porque es Él el que constituye a la comunidad cristiana, dejando en ella su paz y su misericordia.
La segunda perícopa trata la incredulidad de Tomás porque no cree en el testimonio de la comunidad ni percibe la novedad que el Resucitado ha dejado en ella. Es el que se deja llevar más por la razón que por el amor. La razón necesita evidencias y el amor rompe todos los obstáculos. Tomás, que vive sin la fe, vive al margen de la comunidad, sin integrarse. Vive del recuerdo de lo que Jesús era, quedándose en el pasado. Jesús, que no abandona a los suyos, sale en su encuentro para facilitarle la fe, lo que hace que Tomás lo profese como Señor y Dios.
La tercera perícopa es la primera conclusión del evangelio de Juan, que el autor lo define como libro de las señales de Jesús, el cual se ha escrito para que creamos en Jesús y tengamos vida.
La fe es una experiencia en la que vas sintiendo la presencia viva del Resucitado, tanto de manera comunitaria como personal. Esa fe hecha experiencia y que llega al corazón, nos hace tener una vida cristiana comprometida con la iglesia y con el mundo. La fe vivida sólo desde unas costumbres religiosas nos deja un vacío grande y una vida cristiana superficial.
Emilio J. Fernández, sacerdote


En una nueva intención de El Video del Papa, producido por la Red Mundial de Oración del Papa, el Papa Francisco subraya la importancia de que “los gobiernos se comprometan a erradicar leyes discriminatorias”, trabajando activamente para “que la dignidad y los derechos humanos de las mujeres estén garantizados”.
“Hay países donde las mujeres tienen prohibido acceder a ayudas para armar un negocio o ir a la escuela”. ¿Sabías que esto sigue sucediendo en pleno siglo XXI? Es momento de actuar. Oremos juntos para “que la dignidad y la riqueza de las mujeres sean reconocidas en todas las culturas, y para que cese la discriminación que sufren”.
Este es el texto del papa Francisco en el que nos invita a rezar por el papel de las mujeres:
«En muchas partes del mundo la mujer es tratada como primer material de descarte. Hay países donde las mujeres tienen prohibido acceder a ayudas para armar un negocio o ir a la escuela. Incluso soportan leyes que las obligan a vestir de una determinada manera y sufren mutilaciones genitales. No les neguemos también la voz a todas esas mujeres víctimas de abuso, explotación y marginación. De palabra, todos estamos de acuerdo en que el hombre y la mujer tienen la misma dignidad como personas. Pero en la práctica eso no ocurre. Es necesario que los gobiernos se comprometan a eliminar las leyes discriminatorias en todas partes y a trabajar para que la dignidad y los derechos humanos de las mujeres estén garantizados. Respetemos a las mujeres en su dignidad y en sus derechos fundamentales. Si no lo hacemos, nuestra sociedad no avanzará. Oremos para que la dignidad y la riqueza de las mujeres sean reconocidas en todas las culturas, y para que cese la discriminación que sufren en diversas partes del mundo.»
Red Mundial de Oración del Papa (Apostolado de la Oración): https://www.popesprayer.va/es/

Tras conocer, con preocupación y tristeza, la difusión por redes sociales de un presunto vídeo publicitario de una conocida cadena de moda, que incluye imágenes grabadas en diversos templos de la ciudad, el Obispado de Málaga quiere comunicar lo siguiente:
1.- Que lamenta y expresa su más contundente rechazo a la utilización irrespetuosa de imágenes devocionales y lugares sagrados para la elaboración de un vídeo con interés comercial que ofende gravemente los sentimientos religiosos de muchos ciudadanos.
2.- Que en ningún momento se ha autorizado la grabación de imágenes con este fin.
3.- Que el Obispado de Málaga estudiará las medidas legales que sean necesarias contra la empresa o personas que estén detrás de estas imágenes obtenidas sin consentimiento, así como contra quienes ayuden a difundirlo.

Tras conocer, con preocupación y tristeza, la difusión por redes sociales de un presunto vídeo publicitario de una conocida cadena de moda, que incluye imágenes grabadas en diversos templos de la ciudad, el Obispado de Málaga quiere comunicar lo siguiente:
1.- Que lamenta y expresa su más contundente rechazo a la utilización irrespetuosa de imágenes devocionales y lugares sagrados para la elaboración de un vídeo con interés comercial que ofende gravemente los sentimientos religiosos de muchos ciudadanos.
2.- Que en ningún momento se ha autorizado la grabación de imágenes con este fin.
3.- Que el Obispado de Málaga estudiará las medidas legales que sean necesarias contra la empresa o personas que estén detrás de estas imágenes obtenidas sin consentimiento, así como contra quienes ayuden a difundirlo.

La Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Cáritas, el departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española y la Red de Entidades para el Desarrollo Solidario (REDES) hacen público este viernes, 5 de abril, un comunicado en el que piden a los grupos políticos del Parlamento que tomen en consideración la ILP (Iniciativa Legislativa Popular) sobre la regularización extraordinaria de personas extranjeras.
Entidades de Iglesia piden a los grupos políticos del Parlamento que tomen en consideración la Iniciativa Legislativa Popular para la regularización extraordinaria de personas extranjeras
Temen que la propuesta respaldada por más de 700.000 personas y 900 organizaciones ni siquiera llegue a ser debatida en el Congreso
La Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Cáritas, el Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española y la Red de Entidades para el Desarrollo Solidario (REDES) piden a los grupos políticos del Parlamento que tomen en consideración la ILP (Iniciativa Legislativa Popular) sobre la regularización extraordinaria de personas extranjeras.
Con pleno conocimiento de las consecuencias de la irregularidad administrativa en la vida de las personas migrantes, estas entidades eclesiales llevan desde el año 2021 apoyando el proceso por una regularización extraordinaria de las personas que residen en situación irregular en nuestro país. Este proceso ha contado con un respaldo transversal y diverso de la sociedad civil organizada, así como de más de 700.000 ciudadanos y ciudadanas, cuyas firmas han posibilitado presentarlo al Congreso de los Diputados como una Iniciativa Legislativa Popular.
Esta ILP se encuentra en un momento crucial: el próximo martes 9 de abril los partidos políticos han de decidir si la toman en consideración, abriendo un período sosegado de diálogo sobre esta reivindicación ciudadana, o por el contrario rechazan y ponen fin a su tramitación antes siquiera de debatir en profundidad sobre ella.
Tanto por la temática tratada por la iniciativa legislativa, con su potencial impacto positivo en la vida de muchas personas, como por la legitimación democrática que ofrece el apoyo de centenares de miles de ciudadanos a través de sus firmas, resultaría incomprensible que esta iniciativa no sea debatida por los representantes políticos en la sede de nuestra soberanía popular.
Por todo ello, estas entidades eclesiales convocan a los partidos políticos con representación parlamentaria a iniciar conjuntamente un diálogo constructivo, votando a favor de la toma en consideración de la ILP.
05/04/2024

Homilía de Mons. Jesús Catalá en la Misa en sufragio de Paloma Lucena Calvet, hija de Juan y Maria del Carmen
MISA EN SUFRAGIO DE PALOMA LUCENA CALVET, HIJA DE JUAN Y MARÍA DEL CARMEN
(Parroquia de Santos Mártires – Málaga, 6 abril 2024)
Lecturas: Hch 4, 1-12; Sal 117, 1-2.4.22-27a; Jn 21, 1-14.
1.- Testimonio valiente de los apóstoles
En los primeros tiempos de Iglesia naciente los apóstoles daban testimonio con mucho valor de la resurrección de Jesús (cf. Hch 4, 2). Por ese motivo eran perseguidos y encarcelados (Hch 4, 2-3).
Muchos de los que escuchaban su testimonio y su discurso se convertían a la fe (cf. Hch 4, 4).
Las autoridades, religiosas y civiles, hicieron comparecer a Pedro y a Juan y se pusieron a interrogarles por haber curado a un paralítico: «¿Con qué poder o en nombre de quién habéis hecho eso vosotros?» (Hch 4, 7).
Los apóstoles, llenos de Espíritu Santo, respondieron: «Porque le hemos hecho un favor a un enfermo, nos interrogáis hoy para averiguar qué poder ha curado a ese hombre» (Hch 4, 9).
2.- Nuestro testimonio de la resurrección
Los cristianos creemos en la resurrección del Señor y en la nuestra, unida a la suya. Ahora nos toca a nosotros dar testimonio en esta sociedad, como entonces lo hicieron los discípulos al inicio de la Iglesia.
Nuestra hermana Paloma ha pasado ya por la muerte temporal, unida a la muerte de Cristo por el bautismo. Dios le concedió la vida, a través de sus padres; le confirió la filiación divina en las aguas bautismales; creció como persona alcanzando diversas metas personales, familiares y profesionales. Por todo ello damos gracias a Dios, al igual que el libro de los Proverbios elogia a la “mujer fuerte” (cf. Prov 31, 10-31). La conclusión es que lo importante es el final de la vida; porque lo terreno y la belleza se acaban; poner el corazón en el Señor es lo más importante.
El destino final de los hijos de Dios no es quedarse en este mundo, sino compartir con él la eternidad. El Señor se la llevó, después de una larga enfermedad el día de Viernes Santo, cuando celebrábamos la muerte de Jesús. Tal vez fue un gesto de amor que hizo el Señor con ella; la asoció a la celebración de su muerte, para asociarla a la celebración de su resurrección.
Ahora ella goza de la resurrección en la vida eterna. No podemos afligirnos como los que no tienen fe; estamos celebrando ahora el triunfo de Cristo sobre la muerte y profesamos nuestra esperanza en la resurrección.
3.- Solo puede salvar Jesucristo
Jesucristo es el único salvador; no hay más salvadores de lo esencial. Puede haber muchas propuestas humanas para resolver problemas; pero el gran misterio es la vida, tanto temporal como la eterna.
Los problemas, como dice el término griego (pro-ballo), están delante de mí, pero no forman parte de mí; están fuera y los puedo resolver. Los misterios (vida, muerte, dolor, eternidad) no se resuelven, sino que se viven. El amor no es un problema; es un misterio que hay que vivir. La vida eterna no es un problema, sino un misterio que hay que vivir; y la muerte, lo mismo.
Jesucristo es el único salvador; así respondió el apóstol Pedro a las autoridades: «Quede bien claro a todos vosotros y a todo Israel que ha sido el Nombre de Jesucristo el Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por este Nombre, se presenta éste sano ante vosotros» (Hch 4, 10). Por este nombre, nuestra hermana Paloma está resucitada.
Jesucristo «es la piedra que desechasteis vosotros, los arquitectos, y que se ha convertido en piedra angular» (Hch 4, 11); así lo hemos rezado con el Salmo 117.
«No hay salvación en ningún otro, pues bajo el cielo no se ha dado a los hombres otro nombre por el que debamos salvarnos» (Hch 4, 12).
4.- Fiarse del Señor
Según el Evangelio proclamado hoy los apóstoles se embarcaron para pescar, pero aquella noche no cogieron nada (cf. Jn 21, 3); a pesar de ser expertos y peritos en pesca, porque era su trabajo profesional.
Al amanecer se presentó Jesús en la orilla y les preguntó: «¿Tenéis pescado? Ellos contestaron: No» (Jn 21, 5). Les indicó que echaran la red a la derecha de la barca y pescaron multitud de peces (cf. Jn 21, 6).
El Señor nos enseña que hemos de fiarnos de él, aunque no comprendamos muchas cosas. Ante el misterio quedamos atónitos y sin respuestas muchas veces. Cuando obramos según nuestra pericia, no siempre obtenemos buenos frutos; pero cuando nos fiamos de Dios, claramente obtenemos resultados excelentes. Tal vez nos falta un poco más de fe y de confianza en el Señor. Tengamos presente que fe, esperanza y amor son las tres virtudes teologales, que se nos regalaron en el bautismo y van juntas; no se pueden separar.
No es fácil, queridos María del Carmen, Juan y familia, aceptar la muerte de un ser querido; máxime si es una hija. Pero el Señor tiene sus planes, que nosotros no conocemos y por eso quedamos desconcertados y desconsolados humanamente hablando, puesto que no entra en nuestra lógica humana. No es normal ni lógico, según nuestro pensar humano, que un hijo muera antes que sus padres; ésta es la lógica humana, pero no son los planes de Dios.
5.- Jesús reconforta a sus discípulos con su presencia
Cuando los apóstoles acercaron su barca a la orilla, Jesús ya les esperaba con un pescado puesto encima de unas brasas y pan (cf. Jn 21, 9). Jesús no cogió peces de la pesca; pensemos que este alimento no era el resultado de la pesca abundante (cf. Jn 21, 11); sino el ofrecimiento gratuito del Señor, que siempre va por delante y toma la iniciativa.
El Señor resucitado reconforta a sus discípulos con su presencia y con su alimento: «Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado» (Jn 21, 13). En la eucaristía Jesús nos reparte su pan, como lo hizo en la última Cena (cf. Mt 26, 26), signo de su Cuerpo entregado en la cruz.
Esta tarde también nos reconforta a nosotros de nuestro dolor y de nuestras penas. El Señor resucitado se hace presencia sanante, reconfortante e iluminadora.
Pedimos a Dios que acoja a nuestra hermana Paloma en su reino de luz y de paz; y a nosotros nos siga alimentando la fe, la esperanza y el amor.
Y a la Santísima Virgen María pedimos su intercesión maternal para que nos acompañe llevándonos de su mano en esta vida terrena hasta llegar a las moradas celestes, que son nuestro final de viaje, nuestro último objetivo, donde Paloma ya ha llegado. ¡Que el Señor la resucite con él! Amén.