Inicio Blog Página 2

Villardompardo se postra de rodillas ante el Amor de los Amores

0

Este domingo, solemnidad del Corpus Christi, Villardompardo despertó distinto. Amaneció con las calles en silencio, las fachadas limpias de cal y el alma encendida. No fue el sol de junio lo que lo transformó, ni el ruido de los preparativos. Lo transformó el amor al Santísimo. Un amor viejo, de pueblo, de tradición, de legado recibido, de corazón. Un amor que llevábamos meses cosiendo en las cocheras, entre cola, anillas o cualquier material difícil de imaginar.

Se celebró el Corpus. Y todos los altares elaborados fueron bonitos, porque todos eran casa al Señor. Cada calle de mi pueblo se ofreció entera. Pero yo vi especialmente bonito el de la Calle Ancha.

Porque levantaron un altar que no era de madera. Era de amor. Era una cruz como motivo central. Una cruz hecha de cristal. Frágil, luminosa. Una cruz que pesaba. Pesaba como pesa el dolor cuando la vida te arranca un trozo del corazón a mordiscos.

La pena había entrado por su puerta sin pedir permiso y se sentó a su mesa. Habían perdido a un ser querido. Y el vacío se notaba en cada rincón. Dolía. Dolía tanto que a veces el aire se hacía piedra. Y aun así no se paralizaron. No dejaron que el dolor ganara la batalla. Con las manos temblorosas, con los ojos llenos de lágrimas, pero firmes, con el alma rota pero en pie, hicieron una cruz de cristal para el Señor y levantaron un altar precioso.

Porque ese amor al Amor de los Amores heredado de nuestros mayores pudo más que el dolor.

Y yo lo entendí mirándola: esa cruz era ellos, era Ana con su luz, con su sonrisa, con su ejemplo y el ejemplo de su familia. Era su dolor hecho ofrenda. Cristal como su corazón, roto pero limpio. Cristal como sus lágrimas. Cristal como su fe, frágil a los ojos del mundo, pero capaz de sostener el cielo porque el dolor no los paralizó. Lo transformaron. Lo pusieron de rodillas delante del Santísimo. Convirtieron la ausencia en luz, la pérdida en oración.

Y ahí comprendí, como cada año, que el Corpus no es de los que tienen tiempo ni fuerzas. Es de los que tienen fe, aunque les tiemble el pulso y se les cierre la garganta. Es de los que, aun con el corazón partido, levantan una cruz de cristal para que pase Dios.

Este domingo, sí olió a Corpus en Villardompardo. Olió desde el alba, antes de que cantara el primer gallo. Olió a tomillo arrancado con rocío, a romero que guarda el secreto de la sierra, a hinojo, a incienso que subía lento, espeso, dibujando en el cielo las oraciones que no supimos decir con la boca.

Pero sobre todo olió a comunión. A la comunión más honda y más verdadera: la de los vecinos villarengos trabajando como una sola familia. La de un pueblo entero respirando al mismo ritmo, esperando al mismo Dios.

Meses llevábamos así. Enlazando una semana con otra sin darnos cuenta del cansancio. Robándole horas al sueño, al descanso, para perdernos en las cocheras. Allí, bajo bombillas que parecían estrellas, entre cola que se pegaba a la piel y flores que se hacían una a una fueron naciendo milagros pequeños, fuimos vistiendo a mi pueblo de fiesta. Haciendo altares que son casa para el Señor. Alfombras que son cartas de amor escritas con pétalos.

Calles que se desnudaron de lo cotidiano para vestirse de eternidad, de fe, de fiesta. Alfombras que no eran dibujos: eran promesas. Altares que no eran madera y tela: eran casa, eran espera, eran amor puesto en pie.

Porque el Corpus de Villardompardo no es solo tradición. Es catequesis al aire libre.

Es el Evangelio sin atril, sin micrófono, sin prisas. Es Dios explicado con colores, con esfuerzo, sin palabras, con manos callosas que perfuman de romero . Es el pueblo villarengo entero predicando bajito: “Aquí creemos. Aquí esperamos. Aquí amamos, aunque nos duela”. Fue la fe hecha calle, hecha pétalo, hecha esfuerzo, hecha cruz de cristal.

Y si algo nos movió el alma, si hubo un único latido que no se apagó noche tras noche, fue este: que todo brillara más que el sol al paso del Santísimo para que cuando la custodia procesionara por las calles no quede esquina sin flor ni corazón que no se arrodille por dentro. No por lo estético. No por el aplauso. No por la foto. Por la esencia. Por lo verdadero. Porque aquí el brillo no se mide en colores ni en adornos. Se mide en entrega. Se mide en las horas que nadie ve. Se mide en una cruz de cristal levantada con el corazón roto.

Eso hace grande a mi Corpus. Que no nació ayer. Se soñó en invierno, cuando aún hacía frío. Se rezó en silencio, cuando nadie miraba. Se sudó cuando el cuerpo pedía parar.

Y ayer, cuando la custodia salía por la puerta de la iglesia y mi pueblo entero enmudecía… se entiende el cansancio, las madrugadas… Entendemos que el cristal no se quiebra cuando hay fe. Que el dolor, puesto en manos de Dios, se vuelve luz. Que cada lágrima escondida, cada hora robada al sueño, cada alfombra pisada con reverencia, cada cruz levantada incluso con el corazón partido… había merecido la pena. Porque ver pasar a Jesús por las calles que huelen a tomillo, romero, a pueblo, a tradición…no se puede expresar con palabras.

Y un año más lo volví a sentir, con la piel erizada y el alma desnuda: el Corpus de Villardompardo no se puede contar. No se puede explicar con palabras. Hay que venir a verlo. Hay que escuchar el silencio espeso que cae del cielo cuando pasa Él. Hay que ver la luz atravesando una cruz de cristal y entender que el dolor también puede ser altar. Hay que sentir cómo se te encoge el pecho y se te ensancha la fe a la vez. Hay que oler a pueblo, a fe, a hogar, a Dios caminando despacio por mis calles.

Ayer olía a Corpus.
Olía a Villardompardo.
Olía a mi pueblo amando sin ruido, creyendo sin teatro, esperando sin prisa.
Olía a una cruz de cristal en la Calle Ancha recordándonos que, aunque la vida duela, la fe levanta altares porque todo villarengo ha recibido de sus mayores el mejor legado: EL AMOR AL AMOR DE LOS AMORES.

Loly Gay Calvache
Comunidad parroquial de Ntra. Sra. de Gracia de Villardompardo

Canarias habla al Papa desde la integración y la esperanza

0

Desde las 8:00h, la plaza del Cristo de La Laguna abrirá las puertas para acoger a las cerca de tres mil personas inscritas o acreditadas para celebrar el encuentro del Santo Padre con quienes

 trabajan en la acogida, el acompañamiento y la integración de las personas migrantes en nuestra diócesis, entre las que se encontrarán numerosas instituciones civiles dedicadas a esta labor.

A las 10:10h llegará el Papa y tras el saludo del obispo diocesano, tomarán la palabra distintas personas vinculadas a la realidad migratoria en las islas. Entre ellas, un sacerdote de El Hierro comprometido con la primera atención a migrantes en el CATE, varios jóvenes acompañados por la Fundación Canaria El Buen Samaritano y la Fundación Don Bosco Salesianos, así como una mujer colombiana que participa activamente en su parroquia y desarrolla su labor voluntaria en Cáritas. Todo ello se entrelazará con diversas expresiones culturales y musicales que elevarán esta sinfonía de entrega y testimonio.

El momento central llegará con las palabras del Santo Padre, quien acogerá este fecundo testimonio y reconocerá la labor de tantas personas e instituciones religiosas y civiles que acompañan a quienes llegan a Canarias en busca de esperanza. Tras este encuentro, el Santo Padre se dirigirá por la calle Viana hacia el Obispado, saludando a las personas que encuentre a su paso. Continuará así su recorrido hacia la Eucaristía, que nos congregará a todos y nos ofrecerá la oportunidad de seguir encontrándonos con Cristo, fuente viva de la caridad.

Bienvenido León XIV

0

Por Juan Pedro Rivero.
«Levanta la mirada». Con ese lema llegará León XIV a España en una visita que lo llevará primero a Madrid, después a Barcelona y, finalmente, a Canarias. El próximo 11 de septiembre estará en Las Palmas de Gran Canaria y el día 12 en Tenerife. Desde esta isla emprenderá su regreso a Roma. No deja de tener algo de simbolismo que el último horizonte que contemple antes de volver a la sede de Pedro sea el horizonte atlántico, ese lugar donde Europa termina geográficamente y, al mismo tiempo, comienza a encontrarse con otros mundos.
Las islas conocen bien el valor de las despedidas y de las llegadas. Nuestra historia está tejida con travesías. Por nuestros puertos han pasado comerciantes, emigrantes, navegantes, misioneros y viajeros. Canarias ha sido siempre un territorio abierto, una tierra acostumbrada a mirar hacia fuera sin perder sus raíces. Quizá por eso la invitación a «levantar la mirada» encuentra aquí una resonancia especial.
Porque levantar la mirada no significa ignorar lo que ocurre a nuestros pies. Significa, precisamente, ser capaces de contemplar la realidad en toda su amplitud. Quien solo mira el suelo termina viendo obstáculos; quien se atreve a mirar el horizonte descubre también posibilidades. Las sociedades contemporáneas parecen debatirse entre ambas tentaciones: la del miedo que repliega y la de la esperanza que abre caminos.
No son tiempos sencillos. La incertidumbre internacional, las guerras, las migraciones, las fracturas sociales y la aceleración tecnológica alimentan una sensación de inquietud que atraviesa fronteras. También nosotros la conocemos. Y, sin embargo, la historia demuestra que los pueblos avanzan cuando son capaces de elevar la vista por encima de sus preocupaciones inmediatas y preguntarse qué merece verdaderamente la pena conservar, defender y transmitir.
La visita de un Papa nunca es únicamente un acontecimiento religioso. Es también una invitación a reflexionar sobre la persona humana, sobre la convivencia y sobre el sentido de la vida compartida. Creyentes y no creyentes pueden encontrar en ella una ocasión para preguntarse por aquellos valores que sostienen una sociedad cuando las circunstancias se vuelven complejas: la dignidad de cada persona, la solidaridad, la justicia y la esperanza.
Canarias representa hoy, además, una de las grandes fronteras humanas de Europa. Aquí llegan hombres y mujeres que buscan una oportunidad, cargados de sueños, de sufrimientos y de incertidumbres. Desde nuestras costas contemplamos cada día la fragilidad y la fortaleza de la condición humana. Quizá por eso sabemos que la dignidad no depende del lugar de nacimiento, del idioma o de la situación económica, sino de algo mucho más profundo.
Hay una hermosa coincidencia en que León XIV concluya su visita española precisamente en Tenerife. Las últimas imágenes de su viaje no serán las de las grandes avenidas de la capital ni las de los monumentos más conocidos de la península. Serán las de unas islas abiertas al océano. Un territorio que vive entre la tierra firme y el horizonte, entre la identidad propia y la vocación de encuentro. Un lugar desde el que resulta natural comprender que la vida siempre es más amplia que nuestras fronteras.
Por eso, desde Tenerife, queremos decirle sencillamente: bienvenido, León XIV. Bienvenido a esta tierra donde el mar enseña cada día que existen horizontes más allá de lo que alcanzan nuestros ojos. Y cuando regreses a Roma desde esta esquina atlántica de España, ojalá te lleves también el afecto de un pueblo que sabe que levantar la mirada no es dejar de ver la realidad, sino aprender a contemplarla con más profundidad, más humanidad y más esperanza.
Comparte:

anidad recuerda las recomendaciones saludables para la ciudadanía que acuda a los actos del papa León XIV

0

Mantener una hidratación constante, llevar una alimentación ligera, usar ropa clara y de tejidos naturales, proteger la cabeza con gorra o sombrero, portar

 

calzado cómodo, usar protección solar y llevar las dosis de su medicación habitual son los principales consejos que lanza el SCS para aquellas personas que acudan a los eventos organizados los días 11 y 12 en Gran Canaria y Tenerife, respectivamente

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias emite una serie de recomendaciones saludables para que la ciudadanía que acuda a alguno de los actos programados en Gran Canaria y Tenerife con motivo de la visita del papa León XIV al archipiélago lo haga con garantías de seguridad para su salud.

Para ello, se ha publicado un díptico con los consejos a seguir para disfrutar de las jornadas de la visita papal de forma segura.

Además, profesionales del Servicio de Urgencias Canario (SUC), la Gerencia de Atención Primaria de Gran Canaria y los hospitales universitario de Canarias (HUC) y de Gran Canaria Doctor Negrín participan en una serie de videos divulgativos sobre estos consejos saludables, bajo el título “5 tips para prevenir urgencias”, material que se publicará en las redes sociales tanto de la Consejería, como del SUC y los centros hospitalarios públicos de Canarias, adscritos al Servicio Canario de la Salud (SCS).

Hidratación y nutrición

En cuanto a la hidratación y la nutrición, se recuerda la importancia de evitar bebidas pesadas y con exceso de cafeína, las bebidas alcohólicas o los refrescos muy azucarados actúan como diuréticos acelerando la deshidratación. Por ello, se recomienda priorizar el agua o las bebidas con sales minerales; mantener una alimentación ligera y llevar alimentos que aporten energía rápida pero que no resulten pesados ni se deterioren con el calor exterior.

Es importante tener agua siempre a mano y no esperar a tener sensación de sed para beber. Para ello, se debe dar pequeños sorbos de agua de manera constante a lo largo del día, recomendándose beber alrededor de dos litros de agua diarios por persona.

También se recuerda la importancia de comer frutos secos naturales (sin exceso de sal), fruta fresca bien lavada y barritas de cereales integra.

Vestimenta y calzado

Por otro lado, en lo referente a la vestimenta, se insiste en que la exposición prolongada a la intemperie exige una vestimenta adecuada que responda a los cambios térmicos de la jornada. Por ello, se recomienda usar ropa fresca, holgada y de tejidos naturales transpirables (como el algodón). Sin embargo, recuerde que la jornada puede alargarse, para lo que debe llevar alguna pieza de abrigo ligera en la mochila para cuando caiga el sol. También se recomienda llevar un paraguas pequeño, pues puede servir eficazmente como sombrilla para resguardarse de la radiación directa en las horas críticas de espera y le protegerá si surge un chubasco imprevisto.

Para el calzado, se recuerda la importancia de no estrenar calzado y usar los zapatos más cómodos y habituados a su pie, cerrados y con buen amortiguación o calzado deportivo. También se hace hincapié en usar calcetines limpios de algodón para evitar ampollas.

Protección solar

Se incide en que el autocuidado es fundamental en grandes concentraciones de personas para evitar golpes de calor y descompensaciones. Por ello, se recomienda aplicarse protector solar de alta graduación (SPF 50+) treinta minutos antes de salir de casa y reaplicarlo estrictamente cada dos horas, especialmente si transpira.

También se recuerda la necesidad de mantenga la cabeza cubierta mediante gorra, sombrero o pamela; utilizar gafas de sol homologadas con filtro UV para evitar la fatiga ocular.

Pacientes crónicos

Por último, se recuerda a las personas con diabetes, hipertensión, enfermedades cardíacas u otras patologías crónicas, extremar las precauciones para disfrutar de la jornada de forma segura. Por ello, se aconseja llevar consigo las dosis de medicación de todo el día en un pastillero accesible, más dos dosis de reserva por si se retrasara el regreso.

También debe llevarse la tarjeta sanitaria original y una copia en papel de su último informe clínico o tratamiento habitual.

Durante la jornada, y ante cualquier síntoma como mareos, visión borrosa, fatiga extrema o falta de aire, se destaca la importancia de buscar la sombra y pedir ayuda inmediata.

Además, se recomienda tener siempre localizados los puntos de asistencia y equipos sanitarios del preventivo, así como las vías de evacuación de la organización ante cualquier incidente o emergencia que se detecte.

Nuevos nombramientos para la diócesis de Málaga

0
Nuevos nombramientos para la diócesis de Málaga
Javier Guerrero, nuevo vicario general //E. LLAMAS

Vicario general, Rvdo. Francisco Javier Guerrero García

Vicario episcopal – Área Metropolitana de Málaga, Rvdo. Miguel Ángel Gamero Pérez

Vicario episcopal – Axarquía (Interior y Costa), Rvdo. Juan Manuel Ortiz Palomo

Vicario episcopal – Interior, Rvdo. Antonio Jiménez Fuentes, O.SS.T.

Vicario episcopal – Melilla, Rvdo. José Luis Pastor González

Vicario episcopal – Serranía y Costa del Sol, Rvdo. Manuel Jiménez Bárcenas

Vicario episcopal de Pastoral, Rvdo. Salvador Gil Canto

Vicario Judicial, Rvdo. Rafael Navarro Cortés

Rector del Seminario Mayor, Rvdo. José Emilio Cabra Meléndez

Delegado episcopal de Cáritas, Rvdo. Reinaldo Aguilera Aguilera

Ecónomo diocesano, Rvdo. Guillermo Tejero Moya con la colaboración del diácono Rvdo. Rafael Carmona Estrada y D. Andrés González de Lara Sarria, en calidad de vice-ecónomos

Secretario personal, Rvdo. Fernando Luque Varo formando equipo con D. Daniel Guerrero García

 

Hombre con barba y bigote

Descripción generada automáticamente

Vicario general

Francisco Javier Guerrero García, nacido en Urda (Toledo) hace 57 años.

Ordenado sacerdote en Toledo: 34 años de ministerio sacerdotal.

TitulaciónBachiller en Teología, Facultad Teológica del Norte de España (Burgos). Licenciado en Teología Sistemática, Facultad de Teología de Granada.

Trayectoria pastoral: Vicario parroquial en Santa Cruz de la Zarza (Toledo), vicario parroquial en Madridejos (Toledo), párroco de Cuevas de San Marcos y de Cuevas Bajas (Málaga), párroco in solidum de la parroquia María Madre de Dios (Málaga), formador del Seminario Menor de Málaga, delegado de Pastoral Vocacional, rector del Seminario Menor de Málaga, formador del Seminario Mayor de Málaga, vicerrector del Seminario Mayor de Málaga, párroco de la parroquia San Miguel Arcángel (Torremolinos), consiliario diocesano de Pastoral Familiar y párroco de la parroquia Santa María Estrella de los Mares, en Málaga (Guadalmar).

Servicios diocesanos actuales: Vicario episcopal para la Evangelización, delegado episcopal para la Casa Diocesana, miembro del Colegio de Consultores, profesor del CESET «San Pablo», capellán del Colegio Medalla Milagrosa y párroco de Santa María del Mar (Torremolinos).

Un hombre en frente de un edifico

Descripción generada automáticamente

Vicario territorial del Área Metropolitana de Málaga

Miguel Ángel Gamero Pérez, nacido en Cortes de la Frontera (Ronda) hace 50 años.

Ordenado sacerdote en Málaga: 22 años de ministerio sacerdotal.

Titulación: Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Málaga y Estudios Eclesiásticos en el Seminario Diocesano de Málaga.

Trayectoria pastoral: Vicario parroquial de San Andrés (Torre del Mar) y Nuestra Señora del Carmen (Caleta de Vélez), capellán del Hospital Comarcal de Vélez-Málaga, director de la Escuela de Agentes de Pastoral de la Axarquía, párroco de San Juan de Dios (Málaga), director del Espacio de Arte ArsMálaga-Palacio Episcopal y arcipreste de Cristo Rey (Málaga).

Servicios diocesanos actuales: Párroco de Santiago Apóstol (Málaga), director del Departamento de Patrimonio y Bienes Culturales, canónigo fabriquero y archivero de la S. I. Catedral de Málaga, director espiritual del Seminario Mayor Diocesano y director del Archivo Histórico Diocesano.

Un hombre parado al lado de un árbol

Descripción generada automáticamente con confianza media

Vicario territorial de la Axarquía

Juan Manuel Ortiz Palomo, nacido en Antequera (Málaga) hace 53 años.

Ordenado sacerdote en Málaga: 23 años de ministerio sacerdotal.

Titulación: Doctorado en Teología Moral por la Accademia Alfonsiana de Roma.

Trayectoria pastoral: Párroco de Atajate, Benadalid, Benalauría y Espíritu Santo (Ronda), párroco de Cuevas Bajas y Cuevas de san Marcos, párroco de Árchez, Canillas de Albaida y Cómpeta, párroco de San Fernando (Málaga) y capellán del convento de Carmelitas Descalzas de Montemar (Torremolinos).

Servicios diocesanos actuales: Rector del Seminario, vicario episcopal para la Acción Caritativa y Social, delegado para el Clero y profesor del CESET «San Pablo».

Vicario territorial del Interior

Antonio Jiménez Fuentes, nacido en Madrid hace 59 años.

Sacerdote de la Orden de la Santísima Trinidad: 33 años de ministerio sacerdotal.

Titulación: Diplomatura en Filosofía y Teología, licenciado en Sociología y postgrado en Ciencias Políticas y Sociología.

Trayectoria pastoral: Párroco en San Pío X y Jesús Obrero (Málaga), capellán del Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre, provincial Trinitarios España Sur y director de la Fundación Prolibertas.

Servicios diocesanos actuales: Arcipreste de Antequera y párroco de Santísima Trinidad (Antequera).

Un hombre con un traje de color negro

Descripción generada automáticamente

Vicario territorial de Melilla

José Luis Pastor González, nacido en Málaga hace 50 años.

Ordenado sacerdote en Málaga: 24 años de ministerio sacerdotal.

Titulación: Licenciado en Estudios Eclesiásticos Superiores.

Trayectoria pastoral: Párroco de San Miguel y San Juan (Antequera), arcipreste de Antequera, párroco de San Cristóbal (Ronda) y arcipreste de Ronda y Serranía.

Servicios diocesanos actuales: Párroco de Ntra. Sra. de los Dolores (Puerto de la Torre, Málaga) y de San Álvaro (Puerto de la Torre, Málaga).

Un hombre con lentes y traje sonriendo

Descripción generada automáticamente

Vicario territorial de Ronda-Serranía y Costa Occidental

Manuel Jiménez Bárcenas, nacido en Ronda hace 53 años.

Ordenado sacerdote en Málaga el 13 de septiembre de 2003: 23 años de ministerio sacerdotal.

Titulación: Bachiller en Teología por la Facultad de Cartuja, licenciado en Teología Bíblica por la UPSA y licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la UMA.

Trayectoria pastoral: Párroco de San Francisco Javier, vicario parroquial del Sagrado Corazón y arcipreste de Melilla; párroco de La Medalla Milagrosa (Melilla); párroco del Sagrado Corazón y de La Purísima y Vicario episcopal de Melilla; profesor de la facultad de Educación de Melilla; párroco de Virgen del Carmen y Santa Fe (Los Boliches); arcipreste de Fuengirola-Torremolinos; profesor de la Escuela de Teología San Manuel González, sede Mijas; profesor del ISCR y del CESET «San Pablo».

Servicios diocesanos actuales: Arcipreste de Fuengirola-Torremolinos y párroco de San Manuel González (Mijas-Costa).

Un hombre con chamarra negra

Descripción generada automáticamente con confianza media

Vicario de Pastoral

Salvador Gil Canto, nacido en Ronda (Málaga) hace 51 años.

Ordenado sacerdote en Málaga: 25 años de ministerio sacerdotal.

Titulación: Doctor en Teología Dogmática.

Trayectoria pastoral: Párroco de Santiago El Mayor (El Morche), vicario parroquial de San Andrés (Torre del Mar), delegado diocesano de Infancia y Juventud, delegado de Apostolado Seglar, patrono del Patronato de Enseñanza Fundación Victoria y responsable de los sacerdotes del Decenio.

Servicios diocesanos actuales: Párroco Sta. María de la Amargura (Málaga), profesor ordinario del CESET «San Pablo», profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación (UMA) y director espiritual de la Hermandad de Zamarrilla.

Un hombre en traje posando para fotografia

Descripción generada automáticamente

Vicario Judicial

Rafael Navarro Cortés, nacido en Granada hace 47 años.

Ordenado sacerdote en Málaga: 14 años de ministerio sacerdotal.

Titulación: Diplomado en Magisterio, especialidad en Educación Especial (Universidad de Granada). Licenciado en Pedagogía (Universidad de Granada). Licenciado en Estudios Eclesiásticos (Facultad de Teología de Granada). Licenciado en Derecho Canónico (Universidad Eclesiástica San Dámaso, Madrid)

Trayectoria pastoral: Párroco en Gaucín, Benarrabá, Benadalid y Estación de Gaucín; defensor del Vínculo del Tribunal Eclesiástico de Málaga; miembro del Colegio de Consultores y miembro del Consejo de Presbiterio.

Servicios diocesanos actuales: Delegado para Asuntos Jurídicos de la Delegación de Hermandades y Cofradías, promotor de justicia del Tribunal Eclesiástico y párroco de Cristo Resucitado (Torremolinos).

Hombre sonriendo con lentes

Descripción generada automáticamente

Ecónomo diocesano

Guillermo Tejero Moya, nacido en Málaga hace 48 años.

Ordenado sacerdote en Málaga: 23 años de ministerio sacerdotal.

Titulación: Licenciado en Teología Moral (Universidad Pontificia Gregoriana de Roma).

Trayectoria pastoral: párroco de Archidona, párroco de Cuevas de San Marcos y Cuevas Bajas, párroco de San Miguel-Santa María del Mar (Torremolinos), párroco de Santa María de la Victoria-San Lázaro (Málaga), vicario episcopal para Asuntos Económicos y ecónomo diocesano.

Servicios diocesanos actuales: Arcipreste de Virgen del Mar (Málaga), consiliario de la Delegación de Pastoral Familiar, párroco de San Miguel (Málaga) y profesor del CESET «San Pablo».

Rector del Seminario Mayor

José Emilio Cabra Meléndez, nacido en Málaga hace 56 años.

Ordenado sacerdote en Málaga: 27 años de ministerio sacerdotal.

Titulación: licenciado en Ciencias Empresariales y doctor en Teología Espiritual.

Trayectoria pastoral: Párroco en Ronda y Serranía, vicario episcopal de Ronda, párroco de Ntra. Sra. de los Remedios (Puerto de la Torre), director espiritual del Seminario Diocesano y delegado para el Clero.

Servicios diocesanos actuales: Párroco de Ntra. Sra. de los Remedios (Málaga), director de la Escuela Teológica San Manuel González, profesor del CESET «San Pablo» y capellán del Colegio San José Obrero.

Hombre con barba y bigote sonriendo

Descripción generada automáticamente

Delegado episcopal de Cáritas

Reinaldo Aguilera Aguilera, nacido en Archidona (Málaga) hace 59 años.

Ordenado sacerdote en Málaga: 29 años de ministerio sacerdotal.

Titulación: Licenciado en Filosofía y Letras y bachiller en Teología.

Trayectoria pastoral: Párroco en Benamargosa, Comares, Salto del Negro y Triana, vicario parroquial en Alhaurín de la Torre, y posteriormente párroco también en esta población de Alhaurín de la Torre.

Servicios diocesanos actuales: Párroco de Ntra. Sra. del Pilar (Málaga) y de Ntra. Sra. de los Ángeles (Málaga) y capellán sanitario del Materno Infantil (Málaga).

Secretario particular del Obispo

Fernando Luque Varo, nacido en Málaga hace 35 años.

Ordenado sacerdote en Málaga: 10 años de ministerio sacerdotal.

Titulación: Bachiller en Teología

Trayectoria pastoral: Párroco de Yunquera y el Burgo, párroco de Almogía y vice-rector del Seminario Diocesano.

Servicios diocesanos actuales: Párroco de Santa Teresa de Jesús (La Cala de Mijas), capellán de la Escuela Rural Entrerríos (Guadalhorce) y del Colegio Cardenal Herrera Oria (Málaga).

——

El Obispo agradece de corazón la entrega generosa y el valioso servicio prestado durante estos últimos años por quienes concluyen ahora su tarea o asumen una nueva responsabilidad en la Curia diocesana o en otros ámbitos de la diócesis.

Del mismo modo, expresa su gratitud a quienes, con disponibilidad y espíritu de servicio, aceptan los nuevos encargos que la Iglesia diocesana de Málaga les confía.

Junto con todos ellos, damos gracias a Dios y pedimos al Espíritu Santo que siga acompañándolos y fortaleciéndolos en las diversas tareas que tienen encomendadas.

Diócesis Málaga

Círculo del Silencio: La vivienda, motor de exclusión social

0

Este miércoles la Delegación de Migraciones convoca un nuevo Círculo del Silencio.

Este miércoles, 10 de junio, segundo miércoles de mes, la Delegación de Migraciones convoca a un nuevo Círculo del Silencio, centrado en la situación de la vivienda en España, un problema que afecta de manera desproporcionada a la población migrante.

«La situación de la vivienda en España atraviesa una crisis estructural marcada por un déficit aproximado de 1,7 millones de viviendas, el desequilibrio entre la oferta y la demanda, y unos precios que acumulan un incremento del 44% desde 2020. Este escenario convierte a la vivienda en el principal motor de exclusión social del país, un problema que afecta de manera desproporcionada a la población migrante», afirman desde la Delegación de Migraciones.

Es la reivindicación que proponen desde hace tiempo en el Círculo del Silencio, este espacio de denuncia, reflexión y compromiso ante una realidad que no puede dejarnos indiferentes porque «la vivienda es un derecho, no un privilegio».

Los horarios y lugares previstos para la celebración del Círculo este mes son los siguientes:

Churriana, 10 de junio, 20.30 horas, Plaza del Mirador
Alhaurín de la Torre, 10 de junio, 20.30 horas, Plaza de la Iglesia
El Burgo, 10 de junio, 19.00 horas, Plaza de Abajo
Málaga, 10 de junio, 20.00 horas, Plaza de la Constitución
Málaga, 10 de junio, 20.45 horas, parroquia Nuestra Señora de los Ángeles
Fuengirola, 10 de junio, 20.15 horas, Plaza de la Constitución
Yunquera, 10 de junio, a las 19.30 horas, en la Plaza de la Constitución
Cuevas Bajas, 17 de junio, 20.45 horas, parroquia
Décimo aniversario

El pasado mes de mayo, el Círculo del Silencio celebró su décimo aniversario. Ramón Muñoz, delegado de Migraciones en ese momento, compartió con todos los participantes la siguiente reflexión sobre la situación de la vivienda:

«En el círculo del silencio de hoy queremos poner de relieve el problema que viven las personas migradas en torno a la vivienda.

Pero antes algunos datos que nos llegan del informe FOESSA. En Málaga vivimos tasas muy graves de exclusión social: un 23%, lo que supone situarnos cuatro puntos por encima de la media nacional. Si nos fijamos en Melilla, esta tasa alcanza el 32%. Este mismo estudio nos advierte de que los hogares encabezados por personas migradas, sufre una tasa de exclusión social del 52%, llegando, en Melilla hasta el 77%.

Uno de los problemas estructurales que sufren las personas migradas es la falta de empleo estable y digno. El estudio señala que el problema ya no se encuentra en el hecho de haber accedido a un puesto de trabajo, sino en la casuística de que este es insuficiente para poder llevar una vida digna. CARITAS subraya la idea de que el 41% de las personas que acompaña donde encuentran dificultades es en el pago de la vivienda.

La realidad de las personas migradas que sufren exclusión social es que viven en viviendas realquiladas, que tiene que ocupar una habitación para toda la familia, que los precios que tienen que pagar impiden que puedan hacerse cargo de otros gastos necesarios como la energía, el transporte, la alimentación o la atención sanitaria. Hoy podemos afirmar que el acceso y la estabilidad residencial se ha convertido en el mayor problema de las personas en mayor vulnerabilidad. A parte de este problema se encuentran con la casuística de que al ser personas migradas encuentran mucha dificultad, aunque tengan medios económicos, de poder alquilar o incluso adquirir en propiedad una vivienda. Málaga se ha convertido en una de las ciudades españolas en la que el acceso a la vivienda es más difícil. Si a esta circunstancia le añadimos el ser persona migrada, el problema se multiplica.

La falta de vivienda acarrea una serie de consecuencias muy negativas para cualquier persona: la falta de arraigo, la imposibilidad de elaborar un proyecto de futuro, no poder formar o traerse a la familia de procedencia, falta de intimidad, de empadronamiento, de derechos sociales o de reconocimiento.

Los migrantes, además han de soportar toda una serie de bulos que no tienen consistencia y que son fácilmente desmentidos con datos. Según el gobierno, la mayoría de los bulos (un 55%) tratan sobre ocupación, seguidos de los que tratan sobre supuestas ayudas que reciben para el alquiler (un 20%) o beneficios económicos para la vivienda. Un alto porcentaje de los bulos se refieren a la delincuencia y a conflictos que generan con los vecinos (un 25%). Estos bulos son declaraciones de terceros no contrastadas que caen fácilmente si nos atenemos a la realidad de su situación.

Es importante que nuestra presencia y compromiso sirvan para poner en el foco este acuciante problema, sirva de denuncia a las instituciones públicas de su falta de compromiso con una de las necesidades más básicas que tenemos todas las personas como lo es el derecho a una vivienda, sirva de freno a los bulos que confunden la verdad y culpabilizan a los migrantes del problema de la vivienda y se busque la dignidad de toda persona y se trabaje por el bien común».

El Papa en el Bernabéu: «¡Hoy la Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre!»

0

Mensaje del Papa en el Encuentro con la comunidad diocesana en el estadio «Santiago Bernabéu»

Queridos hermanos, queridas hermanas: ¡buenas tardes!

Yo supongo que, para un jugador de fútbol, hacer un gol en este estadio es algo que le marca un poco la vida. Pero, don José: ¡hoy la Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre!

Gracias.

Esta velada es un gran himno de fe y me complace unir mi voz a la vuestra para alabar a Dios y fortalecer los lazos de una familia eclesial tan hermosa que está aprendiendo el arte de la polifonía, es decir, de la unidad en la diversidad. Agradezco a vuestro Arzobispo, don José, por haber introducido la parábola del canto, que muestra cómo los números, los datos y los hechos no son suficientes para generar comunidad: nuestro corazón necesita cantar, es decir, interpretar los acontecimientos y las situaciones celebrando con los demás el sentido que irradian. Para la Iglesia, esto ocurre de manera singular en la liturgia, el gran Memorial de la historia que nos ha salvado.

Cantar es una necesidad que impregna la convivencia e interpela la cultura, la incita a permanecer abierta y en constante evolución. Vosotros sois la Iglesia diocesana en medio de un pueblo que ama la música, la danza y el estar juntos, pero que también conoce los conflictos, la resignación y, a veces, la desesperación, situaciones en las que el Evangelio puede abrir un camino a la esperanza. Vosotros testimoniáis el Evangelio en la capital de un gran país europeo, sede de instituciones y organizaciones en las que se toman decisiones importantes para el presente y el futuro, pero también destino de millones de visitantes y de hermanos y hermanas en busca de nuevas oportunidades. Vuestra alegría será contagiosa si, de ser una emoción pasajera, se convierte en un modo estable de ser, en un sentimiento profundo que renueva a las personas, a los grupos y a la comunidad diocesana. No es casualidad que los apóstoles, en sus escritos, a menudo inviten a las iglesias a la alegría, recomendándola casi como un mandamiento. Es la Evangelii gaudium, una respuesta coral a la obra de Dios en Jesucristo: su vida, muerte y resurrección han cambiado para siempre la percepción de la historia de quienes lo han encontrado y seguido, aunque sea de formas y por caminos diferentes. También hoy el amor de Cristo nos apremia (cf. 2 Co 5,14) —el verbo que utiliza san Pablo significa además “nos cautiva”, “nos mantiene unidos”, “nos posee”— y así nos llama a la responsabilidad de la acción.

Sí, queridos hermanos y hermanas, como algunos de vosotros habéis atestiguado esta tarde, el Bautismo cambia verdaderamente la vida. Nuestras sensibilidades, procedencias y prioridades se encuentran en Cristo y de su vida reciben la savia, como los sarmientos de la vid. En concreto, esto significa que mucho de lo que ya había en nosotros se transforma, porque se orienta al servicio, deja de ser un don privado y sirve al bien común. No hay que temer el hecho de que nunca produzca uniformidad. Al respecto, el Nuevo Testamento da testimonio, en la variedad de sus voces, de la comunión en la diversidad, es decir, de la comprensión que desapareció en Babel, donde todos, según el relato bíblico, obligados a un proyecto totalitario y meramente humano, terminaron por no entender a su prójimo.

En la Encíclica Magnifica humanitas he propuesto, como alternativa a la homologación y confusión, la figura de Nehemías, que involucra a toda la comunidad para reconstruir los muros de Jerusalén. «Hoy, reconstruir significa reconocer que, en la pluralidad de voces y visiones que a veces recuerda la dispersión de las lenguas, existe, sin embargo, una posibilidad luminosa: la de edificar juntos, transformando la diversidad en un recurso y haciendo de la escucha y del diálogo el terreno común en el cual hacer crecer la justicia y la fraternidad. Y, en esta obra compartida, los cristianos encuentran su propia forma de construir: orientar la acción hacia Dios, para que, bajo su luz, el pluralismo no se disperse en el desorden, sino que, en la práctica de la sinodalidad, se convierta en el espacio en el que la humanidad recupere sus cimientos sólidos y su fin último» (Magnifica humanitas, 10).

Existe, pues, una relación especial entre la Iglesia y la ciudad, que cobra aún mayor importancia en el cambio de época que estamos viviendo: una relación que, naturalmente, se materializa entre personas de carne y hueso, en las relaciones laborales y de proximidad, pero también en las distintas comunidades, asociaciones y entidades barriales. Cada vez se hace más patente la especificidad de la misión cristiana en el seno de las grandes realidades urbanas, donde «una cultura inédita late y se elabora» (Evangelii gaudium, 73). La claridad sobre este punto ha madurado mucho a lo largo del camino sinodal, lo que nos ha permitido conocernos y escucharnos con mayor profundidad en los contextos en los que la comunidad diocesana vive y se configura. La pregunta que se vuelve más importante es: lo que somos y hacemos como cristianos, ¿llega «allí donde se gestan los nuevos relatos y paradigmas», o sea, a los «núcleos más profundos del alma de las ciudades» (ibíd. 74)? Es cierto que dar una respuesta puede ser difícil, pero es posible si buscamos juntos la verdad.

Por eso es tan importante no dispersarnos ni encerrarnos cada uno en el grupo o en el entorno en el que ya nos sentimos seguros, entre personas que siempre cantan la misma melodía. Para llegar al corazón de la ciudad hay que cultivar la conciencia de que la verdad es sinfónica y siempre nos supera, cultivar el deseo de encontrar al Resucitado, que siempre va por delante de nosotros, nos precede y tal vez ya esté presente donde aún no lo hemos buscado. Por eso, buscarlo y seguirlo es la condición para indicarlo: de lo contrario, no hay evangelización, y hoy podemos entender esto mejor que en el pasado. En las grandes ciudades, más que en otros lugares, a veces nos parece que ya no tenemos los mapas para movernos con seguridad. Entonces hay que volver a aprender el arte espiritual de ser cordiales, sin el cual incluso el anuncio del Evangelio corre el riesgo de convertirse en una repetición impersonal y, al perder eficacia, deja espacio a la frustración y la desconfianza.

Queridos hermanos, Madrid es una gran ciudad donde conviven tradiciones y “almas” diferentes. Dios conoce uno a uno los corazones de sus habitantes. Los conoce como sólo Él sabe y puede hacerlo, es decir, en el amor y, por tanto, en la libertad. Él es misericordia infinita y quiere que todos se salven. Lo desea hasta el punto de hacerse carne y cargar sobre sí todo el pecado, el mal y lo negativo del mundo. ¡He aquí a Jesucristo! ¡He aquí la Buena Nueva, la gracia que hemos recibido y que estamos llamados a compartir con todos! Porque todos, sin excepción, están hechos para la vida y para la vida en plenitud. La presencia de la Iglesia en una gran ciudad es una parábola de este misterio de salvación. Me viene a la mente el libro de Jonás, una joya de la Biblia que os invito a leer o a releer, personalmente y en comunidad. No es fortuito que fuera precisamente en las ciudades donde los apóstoles implantaron la Iglesia naciente, encontrándose no sólo con el rechazo, sino también con la acogida allí donde, de forma más natural, las personas se enfrentan a la diversidad y al cambio.

¡Nada os turbe, nada os espante! Juntos, como Iglesia diocesana, podéis ofrecer el testimonio evangélico que desata las mejores fuerzas de una humanidad bombardeada de imágenes y palabras, pero hambrienta de justicia y sedienta de verdad. Tened confianza en el hecho, cada vez más evidente, de que se puede volver a la fe o conocerla por primera vez en la edad adulta. Disponeos a acoger los nuevos comienzos no como una excepción, sino como la regla de la misión. La inversión en los consejos parroquiales y diocesanos no tiene un objetivo menor que este: modificar la sensibilidad de cada uno gracias a una escucha más profunda de lo que el Espíritu dice a la Iglesia. Sería una lástima reducirlos a meros trámites burocráticos. Son espacios de escucha recíproca para el ejercicio del discernimiento, sin el cual no sólo cada uno va por su camino, sino que corremos el riesgo de no comprender dónde nos quiere el Señor, qué espera de nosotros, a qué conversiones nos llama. Cuando atendemos estos espacios, entonces el culto se convierte en vida y entre las personas surgen lazos de fraternidad y proyectos de solidaridad.

Invito a los presbíteros a reconocer la práctica del discernimiento comunitario como una de las mayores oportunidades que la sinodalidad ofrece a su ministerio. Queridos hermanos, sin apartaros de lo esencial, el hecho de deteneros regularmente con vuestro pueblo para interpretar la vida de los barrios, los cambios culturales, las tensiones sociales y las prácticas eclesiales a la luz del Evangelio enriquecerá y consolará vuestro ministerio. También ayudará a cada uno y a cada comunidad a salir del aislamiento y a experimentar la alegría del Espíritu Santo. En efecto, cuando reducimos la vida eclesial a una rutina en la que cada uno permanece encerrado en sus hábitos y en su papel, lo que nos falta es el Espíritu. Éste suscita vocaciones y las une, provocando a veces agitación, discusión, búsqueda de nuevos equilibrios. No os espantéis de todo esto, disfrutadlo.

Las anécdotas que hemos escuchado esta noche nos cuentan, o mejor dicho “nos cantan”, cuánta vida hay en esta Iglesia. Alguno ha dado el siguiente testimonio: “Puedo decir sin dudar que amo profundamente a la Iglesia, familia de Dios, donde todos tenemos un lugar”. Otro ha dicho: “Sentí una gran alegría y responsabilidad, al convertirme en un miembro más activo de la comunidad y compartir mis dones con el resto de los miembros de la Iglesia”. Y aún otros más han relatado: “Para nosotros, servir en estos programas no sólo es una forma de ayudar, sino también una manera de devolver todo el cariño y apoyo que hemos recibido”. ¡He aquí la Iglesia, queridos hermanos y hermanas! He aquí la música del Evangelio, con su ritmo contagioso. Cuando llega al corazón, hace que uno diga haberse sentido acogido con los brazos abiertos, como la hermana que vino desde Perú a Madrid. Muchos, como ella y su familia, al comienzo sienten temor a acercarse, pues han oído hablar de prejuicios y decepciones. La bondad, aunque sea de unos pocos, puede vencer el miedo de muchos. Sed, para todos, como una Biblia abierta: que en vuestros rostros y en vuestra vida se pueda encontrar la Palabra de Dios. El amor, efectivamente, es el lenguaje que hace que todos se sientan como en casa. Muchas gracias.

Vamos a rezar juntos con las palabras que Jesús nos enseñó.

Padre nuestro

Bendición

León XIV

«La Almudena nos dice que para edificar algo nuevo, hermoso y duradero hay que estar dispuestos a destruir los muros»

0

Palabras del Papa en la Oración y homenaje a la Virgen de la Almudena en la Catedral de Santa María de la Almudena

Agradezco a Su Eminencia, el Arzobispo de Madrid, las palabras que me ha dirigido. Os saludo con afecto a todos vosotros, hermanos y hermanas que, con alegría y fervor, os unís hoy al homenaje a Nuestra Señora de la Almudena, Madre y Protectora de esta Archidiócesis, durante el cual pondré a sus pies la rosa de oro, símbolo del filial amor del Papa a la Virgen María.

Son numerosas las generaciones de madrileños que, a lo largo de los siglos, han venerado esta imagen de Santa María que lleva a su Hijo divino en brazos y nos lo presenta. Cuenta la tradición que, en tiempos difíciles para la comunidad cristiana, para proteger la talla de la Virgen, la escondieron en un recinto de la muralla de la Ciudadela, donde permaneció oculta durante mucho tiempo, hasta que, tras el derrumbe milagroso de una parte de los muros, fue hallada intacta.

Esta milenaria devoción mariana, tan sentida por todos vosotros, es un signo de las raíces cristianas que os caracterizan y os dan vida, pero también de la gran esperanza que continúa animándoos para seguir adelante. Fue gracias a una muralla demolida que se produjo el reencuentro de la Madre con su pueblo. Y este hecho es providencial, porque señala el camino que Jesús, a través de su Madre Santísima, nos invita a recorrer. En un primer momento, una muralla que cae provoca ruido, caos, desorden; pero también abre espacios, restaura posibilidades e impulsa restablecimientos. En nuestras sociedades actuales siguen existiendo aún muchas murallas que no protegen, sino que dividen, alejan y aíslan. Y, a veces, al pensar en que derribarlas supone tener que enfrentar lo que no nos gusta, preferimos la comodidad de sólo apuntalarlas y, más frecuentemente, de ignorarlas.

Sin embargo, Nuestra Señora de la Almudena, con su presencia y la seguridad de su protección, nos dice otra cosa: para edificar algo nuevo, hermoso y duradero hay que estar dispuestos a destruir los muros, porque para reemprender la ruta son necesarios espacios que nos permitan vislumbrar el horizonte.

Persuadidos de que el Señor camina con su Pueblo santo, escucha sus temores y acoge con solicitud todos sus esfuerzos de bien, os exhorto a no desfallecer en vuestro testimonio de fe, para contemplar el designio de amor del Padre; de caridad, para uniros como una única familia de hermanos y hermanas; y de esperanza, para sosteneros en vuestra acción en el mundo. Y que con el ejemplo y la intercesión de Santa María la Real de la Almudena, la Virgen del Magníficat que sigue proclamando la grandeza del Señor y exultando en Dios su Salvador, Él custodie y fortalezca vuestro amor a Jesús y a la Iglesia, de modo que podáis ser constructores de vínculos que restauren el lenguaje universal de la comunión, el amor fraterno y la concordia.

Y, haciendo mías algunas palabras del himno a ella dedicado, os encomiendo al potente auxilio de su maternal amor:

Santa María de la Almudena,
Virgen y Madre del Redentor,
Reina del Cielo, Madre de Amor,
bajo tu manto, Virgen sencilla
buscan tus hijos la protección,
Madre amorosa, Templo de Dios,
ampáranos Señora y ayúdanos a ser
constructores de paz y reconciliación.
Amén.

León XIV

Las Escuelas Ave María celebran su 120 aniversario

0

El obispo de Málaga, D. José Antonio Satué visitó el centro con este motivo.

Mons. Satué recorrió durante dos horas las instalaciones del centro y mantuvo encuentros con los distintos miembros de la comunidad educativa, desde alumnos y profesores hasta representantes del Patronato y del AMPA.

La jornada comenzó en el Patio de los Naranjos con una recepción oficial, tras la cual el Obispo se trasladó a la capilla para realizar una ofrenda floral a la Virgen y al Sagrado Corazón de Jesús. Allí compartió un momento especial con los alumnos de 3º de Primaria que este año han recibido la Primera Comunión, animándolos a mantener una relación viva con Jesús a través de tres claves fundamentales: conocer, compartir y rezar. Posteriormente firmó en el Libro de Honor del centro y recibió diversos obsequios de la comunidad educativa.

Durante la visita también recorrió las nuevas instalaciones de Formación Profesional, donde recordó con cercanía su propia etapa como estudiante de FP y destacó la importancia de la formación técnica y del esfuerzo cotidiano para aprender un oficio.

Uno de los momentos más relevantes tuvo lugar en el Patio de los Naranjos, donde respondió sin restricciones a las preguntas de los alumnos de 3º y 4º de ESO. Los jóvenes plantearon cuestiones relacionadas con la fe, la vocación, las contradicciones humanas y problemas que afectan actualmente a la juventud, como la ansiedad, la soledad o la salud mental. Ante estas preocupaciones, el obispo presentó la fe y los grupos de vida de la Iglesia como un apoyo frente al pesimismo y anunció que la diócesis estudia poner en marcha un servicio de escucha activa. Además, animó a los jóvenes a compartir sus inquietudes y a pedir ayuda cuando la necesiten.

Al abordar las dudas sobre la fe y la dificultad de demostrar científicamente las creencias, explicó que muchas de las decisiones más importantes de la vida, como el amor, la elección de una profesión o la propia fe, nacen de la intuición y de la escucha interior. También subrayó que la duda forma parte del camino personal y favorece el respeto hacia quienes piensan de manera diferente.

La reflexión más inspiradora llegó cuando los alumnos le preguntaron si alguna vez imaginó llegar a ser obispo. Satué restó importancia a las jerarquías eclesiales y centró su mensaje en la llamada universal a la santidad. Explicó que lo verdaderamente importante no es el cargo que una persona ocupa, sino desarrollar plenamente los talentos recibidos para alcanzar la felicidad y transmitirla a los demás. Según afirmó, lo que le impulsa cada día es la misión que Dios le ha confiado y el crecimiento personal en la santidad, entendida como el esfuerzo por ser una buena persona.

En esa misma línea, invitó a los jóvenes a abandonar la idea de la santidad como una perfección inalcanzable. Recordó que las personas son valiosas pero limitadas y que no deben obsesionarse con sus errores, sino potenciar aquello que hay de bueno en sus vidas mediante la oración, el compartir con los demás y la reflexión personal.

La visita concluyó pasadas las 13.00 horas con una fotografía de familia en el Patio de los Naranjos, donde alumnos y profesores formaron un gran número 120 humano para conmemorar un aniversario que une la tradición histórica de las Escuelas Ave María con los desafíos y la vitalidad de las nuevas generaciones.

Malagueños con el Papa: «Esta visita la vamos a recordar toda la vida»

0

Unos 20.000 andaluces han participado en los actos celebrados en Madrid con motivo de la visita del papa León XIV. Entre ellos había un millar de malagueños y malagueñas de diversas realidades diocesanas. Acompañados por la Delegación de Juventud, unos 400 jóvenes y responsables de Torremolinos, Antequera, Marbella, Cortes de la Frontera, San Pedro de Alcántara, Fuengirola, El Morche, Nerja, Coín, Alhaurín el Grande y Ronda y de Málaga capital (parroquias de la Natividad, el Salvador, el Carmen, San Miguel, Santa Inés, San Fernando, las Angustias, Puerto de la Torre, la Amargura, la Victoria, Claret, y las Nazarenas, el Seminario y ACIT Joven) recibieron las palabras del papa León XIV en la Vigilia de los jóvenes, «desde muy cerquita, y con la cercanía con que el Papa nos ha hablado», expresaban algunos jóvenes al concluir los actos del sábado.

«Vivir con mi comunidad de jóvenes esta experiencia ha sido espectacular, y lo vamos a recordar toda nuestra vida», expresaba Guillermo, joven de la parroquia de El Salvador al regresar a Málaga tras vivir en Madrid la Vigilia de los jóvenes y la Misa del Corpus.

A las 6.00 de la mañana del sábado 6 de junio, los autobuses comenzaban a recoger a los jóvenes y sus responsables en diversos puntos de la diócesis para poner rumbo a Madrid. Sobre las 7.00 de la mañana, todos los autobuses se unieron en el rezo de Laudes, para poner en manos del Señor el viaje del Papa y sus frutos.

 

Autobús número 6 de la Delegación de Juventud E. LLAMAS

 

Las horas de autobús fueron muy llevaderas por la ilusión de encontrarse con el Papa y el deseo de conocer mejor la realidad de quienes te acompañaban en el camino.

A mediodía los malagueños y malagueñas llegaban a la capital y, siguiendo las minuciosas indicaciones de la Delegación de Juventud, se iban acercando a los accesos de entrada para participar en la Vigilia de los jóvenes desde el sector C2, muy cercanos al escenario.

 

Llegada a Madrid E. LLAMAS

 

A las 18.30 horas comenzaba el festival de fe en la Plaza de Lima con las actuaciones de Lola Tuduri, Ignacio Serrano, Depol, Antonio José, Inazio + Hey Kid, Besmaya + Malmö, Beret + Mr. Rain y Siloé, y el rezo del rosario con el testimonio de una joven madre de familia, un influencer y un sacerdote, cuyas vidas cambiaron al encontrarse con Cristo.

A las 20.30 horas entraba el Papa recorriendo las calles y saludando, lo más cerca posible, a todos los jóvenes, que destacaban «la mirada sincera y entrañable del papa León XIV».

 

El papa León bendice un bebé en el recorrido hacia la Vigilia de los jóvenes E. LLAMAS

 

Addy, joven de la parroquia Santa María del Mar en Torremolinos recuerda con especial cariño «cómo el Papa nos ha dejado claro que el amor y la unión son nuestro mayor poder» en sus respuestas a las preguntas de seis jóvenes portavoces de las dudas y preocupaciones de esta época.

Por su parte, Rafa, de Antequera, se queda con el momento en que el Papa pronunciaba estas palabras: «quiero confiar a todos vosotros una misión: que seáis humanos. Sí, ¡sed humanos!: hombres y mujeres de carne y hueso. No apariencias, sino rostros fiables. Personas que buscan la justicia porque tienen hambre de ella, como del pan de cada día. Personas que desean una vida honesta y recta, porque gustosamente hacen a los demás lo que querrían que los demás hicieran con ellas. Sed humanos como lo es Cristo».

Con el corazón lleno de esperanza y fe, tras las respuestas del Papa, la adoración al Santísimo, y un último tiempo de concierto, los jóvenes abandonaban la Plaza de Lima para dirigirse a los colegios y parroquias que los acogían, con generosidad, para ofrecerles un lugar donde descansar. Más de una hora caminaron los malagueños, compartiendo cantos, por el camino, con otros grupos.

No sólo descanso físico ofrecieron, sino también espiritual. En el Colegio de los Salesianos, en el que acogieron a los 400 jóvenes procedentes de Málaga, la capilla estuvo abierta hasta las 3 de la mañana con sacerdotes disponibles para la confesión. Nerea, joven de la parroquia de la Natividad, comparte emocionada que «he vivido mi primera confesión y ha sido muy emocionante. Hace poco que estoy viviendo mi fe en la parroquia».

Con la emoción de todo lo vivido en el día, y a pesar del cansancio, costó que el silencio se hiciera en ese inmenso patio del Colegio Salesianos que acogía a 1.800 jóvenes de diversas diócesis. Las 5.30 de la mañana llegaron y de nuevo se pusieron en marcha los jóvenes para encaminar sus pasos a la Plaza Cibeles y celebrar la Eucaristía de la Solemnidad del Corpus Christi presidida por el papa León XIV.

Más de 1.200.000 personas participaron en esta celebración, de ahí que los tiempos para moverse de un lado a otro fuesen tan amplios.

La sombra de los altos árboles del Paseo del Prado acogía a los miles de feligreses reunidos para celebrar la Eucaristía. El papa León XIV sorprendió de nuevo a los malagueños nombrando a san Manuel González: «el obispo de los sagrarios abandonados. Su vida nos recuerda que la Eucaristía no puede ser honrada solo en las grandes celebraciones o de modo ocasional, sino también en la fidelidad silenciosa de quien acompaña al señor con una amistad humilde y discreta que se alimenta día a día», exclamaba.

En palabras del seminarista menor Abel, de la parroquia de San Miguel en Nerja, «fue muy emocionante escucharle hablar del santo que construyó nuestro Seminario. Además, me encantó cuando nos dijo que no tengamos miedo a que nos llame el Señor y que hagamos frente a la injusticia, que tenemos el futuro en nuestras manos».

Tras la celebración de la Eucaristía y la procesión, el metro de Madrid acogía de nuevo a los miles de jóvenes que se dirigían de nuevo a los autobuses que los llevarían de regreso a casa con una misión: «ante el vacío de la indiferencia y del conformismo, ante la violencia de la guerra y de la mentira, sed vosotros mismos chispa de una humanidad nueva».

José Miguel Porras, delegado de Juventud, afirmaba que ha sido para él «una experiencia muy emocionante ver rezar y cantar a tantos jóvenes juntos. Una experiencia muy positiva, a pesar de todo lo que conlleva organizar un evento así» y deseaba a todos los peregrinos «que haya sido un fin de semana inolvidable que nos ayude a todos a profundizar en nuestra relación con Cristo y a alzar la mirada hacia Él y los hermanos. Damos gracias a Dios por todo lo vivido y seguimos pidiendo al Señor para que esta visita apostólica de León XIV a España dé muchos frutos».

Encarni Llamas

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.