La Iglesia celebra la Jornada de la caridad del Papa —con motivo de la fiesta litúrgica de los Santos Pedro y Pablo— lleva a cabo la tradicional recolección del Óbolo de San Pedro. Esta es una forma concreta de apoyar al Santo Padre en su misión al servicio de la Iglesia universal. Este año, la colecta se ha celebrado el 28 de junio, domingo anterior a dicha fiesta.
Hacer una donación al Óbolo de San Pedro es un gesto concreto de comunión con el Santo Padre y de solidaridad con su misión de llevar el Evangelio por todo el mundo. En apoyo a esta iniciativa, la Secretaría para la Economía y el Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede han preparado materiales informativos y multimedia que explican su significado.
Como cada año, toda contribución —pequeña o grande— y oración apoyará al Santo Padre en su ministerio y en sus actividades caritativas, en respuesta a situaciones de emergencia y necesidad en todo el mundo.
El papa León XIV ha trasladado su cercanía espiritual al pueblo venezolano tras los devastadores terremotos que han golpeado el país en los últimos días. Al concluir los trabajos del consistorio extraordinario celebrado en el Vaticano, el Santo Padre aseguró sus oraciones por las víctimas, sus familias y todos los que están sufriendo las consecuencias de la tragedia.
Unidos al dolor
En su intervención, el Pontífice manifestó que tanto él como el Colegio Cardenalicio permanecen unidos al dolor del pueblo venezolano y pidió que la comunidad internacional no deje de mostrar su apoyo en estos momentos de especial dificultad. Asimismo, animó a reforzar los gestos de ayuda y fraternidad hacia quienes han perdido a sus seres queridos o se han visto afectados por el desastre.
Este mensaje se suma a las iniciativas de solidaridad impulsadas por la Santa Sede desde que se produjo la emergencia. Días atrás, el Papa hizo llegar una primera ayuda económica destinada a atender las necesidades más urgentes de la población afectada a través de la Limosnería Apostólica.
Mientras continúan las labores de rescate y atención a los damnificados, la Iglesia en Venezuela ha convocado una jornada de oración por las víctimas, agradeciendo las numerosas muestras de cercanía recibidas desde todo el mundo y, de manera especial, el apoyo y la oración del Santo Padre.
En esta nueva obra, Vicente Martínez-Blat sintetiza la doctrina de san Juan de la Cruz para acercarla al lector contemporáneo, superando los escollos teológicos y lingüísticos del Siglo de Oro. El presente tomo compendia, de forma accesible y con un léxico actualizado, los cuatro grandes tratados del Doctor Místico-Subida del Monte Carmelo, Noche oscura, Cántico espiritual y Llama de amor viva-, complementándolos con un indispensable vocabulario sanjuanista y una selección de sus obras menores y poesías. El resultado es una guía clara que despoja al texto de adherencias retóricas para facilitar la comprensión de su núcleo doctrinal: la acción del Espíritu Santo en el itinerario del cristiano hacia la unión plena con Dios.
Aunque nacido en Caracas, se crio con su tía Miña en la isla del Hierro, por lo que la visita del Papa a Canarias lo ha vivido de manera especial. En TRECE ha repasado su trayectoria diplomática, de la que guarda una huella imborrable: «El encuentro del presidente de EEUU y de Ucrania en la Basílica de San Pedro»
Nació en Caracas hace 52 años, por lo que su corazón está ahora en las víctimas del terremoto en Venezuela que ha dejado miles de muertos y desaparecidos. No obstante, se crió en nuestro país, concretamente en la isla del Hierro junto a sus tía Miña y su marido Bernardo, ya fallecido.
De hecho, ambos fueron decisivos en su camino al sacerdocio, del que el próximo mes de julio se cumplen 25 años de la ordenación. En el año 2023 el Papa Francisco le nombró Jefe de Protocolo del Vaticano, debido a su larga trayectoria diplomática. Entre otras labores, se encarga de organizar los viajes de los papas fuera del Vaticano. La última,la visita de León XIV a España.
Se llama Javier Domingo Fernández González y no suele conceder entrevistas, por lo que su presencia en‘Ecclesia al día’ es todo un lujo para el programa.
En cualquier rincón del planeta Javier Domingo es conocido por sus labores vaticanas, excepto en el Hierro, donde es ‘el sobrino de Miña’: “Allí me siento uno más. Es una vida muy ordinaria, me tomo un cortadito, vamos a la compra, visitamos amigos. Yo allí descanso, me despejo. Mi nombramiento de jefe de protocolo lo recibí ahí visitando a mi tía”, ha recordado.
El próximo lunes 6 de julio, Francisco Daniel Expósito de León dará un paso más en su proceso hacia el diaconado permanente, recibiendo el ministerio del Acolitado. La celebración será presidida por el obispo Eloy Santiago en la parroquia de Santo Domingo de Guzmán, en La Laguna, a las 19:00 horas.
La recaudación de todas las colectas del fin de semana, 4 y 5 julio, Domingo de Cáritas, en los templos de la Diócesis de Jaén se destinará a apoyar los damnificados por el terremoto de Venezuela registrado la pasada semana. A propuesta de Cáritas Diocesana de Jaén y una vez consultados los organismos pertinentes, el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico, ha decidido que todo lo recaudado se canalizará a respaldar la campaña de emergencia activada por Cáritas Española, organismo que asume la acción caritativa y social de la Iglesia Católica en España. La Diócesis de Jaén, además de unirse en la oración ante la tragedia y el dolor de los hermanos venezolanos, pretende así ser vehículo del compromiso y la solidaridad de los jiennenses, de tal modo que sus donativos se conviertan en esperanza para quienes lo han perdido todo.
Cáritas Española puso en marcha, el pasado viernes, una campaña de emergencia para responder a la petición de apoyo de Cáritas Venezuela, a la que se sumó desde el primer momento Cáritas Diocesana de Jaén. Para ello habilitó sus canales de donación ante la emergencia. En concreto, pueden realizarse donativos para apoyar la campaña de emergencia en su página web, www.caritasjaen.es, sus números de cuenta y el Bizum 00242 con el concepto “Cáritas con Venezuela”.
La red de Cáritas Venezuela cuenta con una sólida estructura diocesana y parroquial con amplio entrenamiento en el trabajo de emergencia por desastres naturales. Las Cáritas diocesanas de las zonas afectadas se encuentran realizando una primera evaluación y recuento de víctimas y daños materiales, y coordinando la respuesta a las primeras necesidades a través de la apertura de centros de acopio nacionales y diocesanos.
La respuesta de Cáritas quiere ser expresión de la caricia, el hogar y la seguridad que mantiene viva la esperanza en un futuro más humano. Cabe recordar que Cáritas Española liberó la cantidad de 300.000 euros de su Programa de Emergencias y la ha puesto a disposición de Cáritas de Venezuela para que pueda llevar a cabo la atención más urgente a la población afectada.
Las cuentas habilitadas por Cáritas Diocesana de Jaén para la emergencia desencadenada por el terremoto de Venezuela son:
La Diócesis de Jaén celebrará el próximo domingo, 5 de julio, una Eucaristía de acción de gracias con motivo del 25 aniversario de la ordenación sacerdotal de su Obispo, Monseñor Sebastián Chico Martínez. La celebración tendrá lugar a las 19:00 horas en la Catedral de Jaén.
Don Sebastián recibió el sacramento del Orden el 7 de julio de 2001 en la parroquia de Santa María Magdalena, de su localidad natal, Cehegín (Murcia), de manos del entonces Obispo de Cartagena, Monseñor Manuel Ureña Pastor. Días después celebró su primera Misa en el mismo templo parroquial, donde dio gracias a Dios por el don de su vocación y comenzó su ministerio sacerdotal.
Al cumplirse este cuarto de siglo de entrega al Señor y a la Iglesia, la comunidad diocesana quiere unirse a la acción de gracias por la vocación, el ministerio presbiteral y el servicio episcopal de su Pastor, dando gracias a Dios por estos veinticinco años de fidelidad y entrega.
Para la celebración de este aniversario, el Obispo estará arropado por el presbiterio diocesano en la Eucaristía y se hace extensiva la invitación a todos los fieles de la Diócesis de Jaén, para que participen en esta acción de gracias y acompañen a su Obispo en una fecha tan significativa.
La comunidad parroquial de la Encarnación de Bailén vivió con profunda alegría la clausura de la estancia de la imagen peregrina de la Virgen de la Cabeza, patrona de la diócesis de Jaén, dentro de la Misión Mariana llevada a cabo en la Diócesis desde el pasado mes de febrero.
Durante estos días, la presencia de la Morenita ha sido un verdadero tiempo de gracia para las parroquias de Bailén. La Virgen ha reunido a niños, jóvenes, familias, enfermos y mayores en torno a la oración, la celebración de la Eucaristía y diversos encuentros de fe, renovando en todos ellos el deseo de seguir a Cristo.
La celebración de despedida tuvo lugar el pasado domingo 28 de junio, víspera de la solemnidad de San Pedro y San Pablo, en un abarrotado templo de la Encarnación, que reunió a numerosos fieles de todo el pueblo de Bailén, así como a las autoridades, y miembros de la hermandad matriz de Andújar, así como de hermandades filiales de otros pueblos. Fue una acción de gracias a Dios por los frutos espirituales de esta misión y por el compromiso de llevar a la vida cotidiana todo lo vivido. La Virgen continúa ahora su camino misionero por otras partes del territorio nacional, dejando en las parroquias de Bailén y en toda la vicaría IV el recuerdo de unos días intensos de fe, comunión y esperanza. Con María, la Iglesia sigue anunciando a Jesucristo y recordándonos que Ella siempre nos conduce a su Hijo.
La Eucaristía estuvo presidida por nuestro Obispo, Don Sebastián Chico Martínez, y concelebrada por el párroco de Bailén, D. Manuel Ángel Castillo; el vicario parroquial D. Fernando Ruano; el Padre Trinitario y rector del santuario, D. Luis Miguel Alaminos; y otros sacerdotes del arciprestazgo; así como el secretario particular del Obispo, D. Francisco Javier Cova, y los dos seminaristas naturales de Bailén, Antonio Pradas y Francisco Jesús Comino.
Acompañó con sus cantos el coro de la parroquia y la artista local, Toñi Ronquillo.
En su homilía, Don Sebastián habló del significado diocesano que ha tenido esta misión mariana de la Virgen peregrina que, desde el pasado mes de febrero, ha recorrido toda la diócesis, como preparación al Año Jubilar del 800 aniversario de la aparición de la Virgen de la Cabeza, que viviremos en el año 2027 y que iniciaremos D. M. el próximo mes de octubre. Aunque termina la peregrinación, Don Sebastián recordaba que ahora es cuando empieza realmente la verdadera misión, para dar testimonio de los frutos espirituales que ha supuesto, reafirmando nuestra confianza en Cristo Jesús y en su Palabra. Nos incitaba a ser una iglesia en salida, llamados a anunciar el Evangelio y a ser caridad fraterna en el mundo y con nuestros hermanos, especialmente con los más necesitados.
Respecto al evangelio de Mateo del domingo XIII del Tiempo Ordinario, cuando Jesús dice: “El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí”, no nos pide dejar de amar a nuestra familia, sino que Dios ocupe el primer lugar en nuestro corazón. Cuando Cristo es el centro de nuestra vida, aprendemos a amar mejor a nuestros padres, a nuestros hijos, a nuestro esposo o esposa, y a todas las personas. El amor a Dios no disminuye el amor humano; lo purifica, lo fortalece y le da su verdadero sentido.
Después Jesús dice: “El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí”. Don Sebastián nos recordaba que todos tenemos una cruz, pero no es culpa de Dios, sino que lo ponemos en sus manos. El Señor no promete una vida sin problemas, sino que camina con nosotros y transforma nuestras cruces en camino de salvación cuando las llevamos con fe. Aceptar la cruz con confianza y reconocer a Cristo en quienes necesitan mi ayuda.
Finalmente, hacía mención a la solemnidad de San Pedro y San Pablo, que ya estábamos empezando a celebrar, para ser como ellos piedras vivas de la fe en Cristo, en medio de las dificultades.
Agradecía a todo el pueblo de Bailén la acogida a la Virgen peregrina y toda la devoción desbordada en estos días.
La celebración continuó y finalizó con la despedida de la Virgen, poniendo así el broche final a su estancia en las parroquias de Bailén y en la vicaría IV, y a la Misión Mariana de la diócesis. Entre cantos, oraciones y muestras de cariño, los fieles despidieron a la Morenita, agradeciendo los frutos espirituales de su visita y encomendándose a su maternal protección.
Gracias Madre por esta misión mariana, que ha servido como antesala a tu Año Jubilar del 800 aniversario de tu aparición (1227-2027). Que ella siga intercediendo ante su Hijo y acompañando el caminar de nuestra diócesis de Jaén.
Leer la encíclica de León XIV Magnifica Humanitas (MH) desde la perspectiva del agricultor, el pescador y el pastor es realmente aleccionador y provechoso. Solo es posible hacerlo con la misma atención con la que se observan los cambios de estación. Firmado el 15 de mayo de 2026, en el 135º aniversario de la histórica Rerum Novarum de León XIII, este reciente documento del Santo Padre se adentra en el complejo ámbito de la Inteligencia Artificial y la transformación digital, no como una amenaza lejana, sino como el nuevo clima que condiciona la vida y el alma de los pueblos.
El lenguaje del texto pontificio es elocuente e incisivo; nos arranca del letargo y muestra que la persona humana fue creada a imagen y semejanza de Dios, y que su valor jamás podrá quedar atenazado por algoritmos ni encasillado en el rendimiento técnico. “Su dignidad no depende de las capacidades que posee, de las riquezas o del rol que desempeña, ni de las decisiones justas o equivocadas que toma, sino que es un don que la precede y la excede, dado por Dios como expresión de su amor que nunca falla. Por eso, el ser humano permanece siempre como «el camino primero y fundamental de la Iglesia» y el corazón de toda auténtica vía de desarrollo humano integral” (MH, n. 50).
La mirada del agricultor: Los ritmos de la creación frente a la prisa del algoritmo
El hombre que hunde sus manos en la tierra comprende perfectamente la advertencia de la encíclica sobre la desmesura del control técnico. Para el agricultor el tiempo tiene un valor sagrado: el barbecho, la siembra, la paciencia y la cosecha. Son procesos orgánicos que exigen respeto por los ciclos de la naturaleza y el cuidado de la casa común. El Papa nos alerta sobre el peligro de erigir una nueva Torre de Babel tecnológica, donde la humanidad, en su afán de controlarlo todo y optimizar cada proceso, termine cediendo su libertad a lógicas de poder y beneficio mercantil (cfr. MH, nn. 7-10).
Desde esta perspectiva agraria, el documento se vuelve brillante al cuestionar si la hiperconexión nos nutre o nos marchita. El agricultor sabe que un suelo sobreexplotado pierde su fertilidad; del mismo modo, si entregamos la custodia de nuestro espíritu a un puñado de cables, renunciaremos a nuestra propia condición humana. La tecnología, advierte Su Santidad, es un don que puede aliviar sufrimientos, pero debe permanecer ordenada al bien común. No se trata de rechazar el progreso, sino de orientarlo para que sirva a la persona, en lugar de doblegarla a la dictadura de la eficacia (cfr. MH, n. 129).
La voz del pescador: Navegar en el mar de la transformación digital
El pescador, acostumbrado a echar las redes en la inmensidad del mar y a enfrentarse a la incertidumbre y a la tormenta, encuentra en Magnifica Humanitas un faro luminoso. Las aguas de nuestro tiempo están agitadas por la revolución informática y la Inteligencia Artificial, una transformación tan intrincada y disruptiva como lo fue la revolución industrial en su día. Ante estas res novae (cosas nuevas), el documento subraya que la Iglesia debe hacer oír su voz no para dominar, sino para servir.
En el piélago digital, donde los datos y la información fluyen como fuertes corrientes, el pescador se pregunta: ¿quién controla las redes? El Obispo de Roma denuncia cómo el incumplimiento de los estándares laborales en la economía digital constituye una nueva forma de esclavitud. Frente a un progreso técnico que conmina con concentrar el poder en unas pocas manos, la encíclica llama a tejer la civilización del amor, que garantice oportunidades equitativas, proteja a los frágiles y someta el uso de la tecnología al control público (cfr. MH, nn. 148-169). El pescador asiente: el fruto de la pesca debe ser para el sustento de la comunidad, no para el acaparamiento y el descarte de los más vulnerables.
El corazón del pastor: Custodiar los vínculos y el rebaño
El pastor, que conoce a sus ovejas por su nombre y camina junto a ellas, capta la esencia más profunda del magisterio de León XIV: la prioridad absoluta de la dignidad humana y el cuidado de los vínculos. En una época asomada al borde de un abismo existencial y marcada por guerras y desinformación, el Sucesor de Pedro nos invita a ser artesanos de esperanza y tejedores de vínculos. El verdadero valor del rebaño no radica en su optimización técnica, sino en la relación y la comunión.
El Pontífice incide en un aspecto vital para el pastor: la defensa de la existencia encarnada. Nos recuerda que Dios se hizo carne en la humanidad y, por tanto, somos criaturas llamadas a la relación real, no a la optimización fría (cfr. MH, nn. 1-2). Cuando el murmullo de las notificaciones reclama nuestra atención, el pastor nos recuerda el valor del silencio y del encuentro. La grandeza de nuestra humanidad no se medirá en algoritmos, sino en cómo esa magnífica humanidad —especialmente en su rostro más frágil— es custodiada y amada. La encíclica Magnifica Humanitas evoca, a través de la figura de María, que la verdadera fuerza está en la humildad y en la fe, capaces de vislumbrar la obra salvífica de Dios en medio de las dificultades de la historia (cfr. MH, nn. 243-245).
En conclusión, para quienes viven vinculados a la tierra, al mar y al cuidado de los rebaños, las palabras del Papa León XIV resuenan con la sabiduría de las cosas eternas. Nos llaman a la responsabilidad, al discernimiento y a la esperanza. No debemos ser espectadores resignados, sino garantes de nuestra propia humanidad, constructores de una sociedad donde el progreso tecnológico esté verdaderamente al servicio del bien común y del hombre.
Mons. Fernando Chica Arellano Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA
La Diócesis de Jaén acogerá, el próximo 11 de julio, una jornada dedicada al Sacramento del Matrimonio, organizada por Proyecto Amor Conyugal, un itinerario de acompañamiento y formación para matrimonios inspirado en las catequesis de San Juan Pablo II sobre el amor humano.
El encuentro tendrá lugar en el Colegio SAFA de Úbeda (Avda. Cristo Rey, 17) y contará con la presencia de José Luis y Magüi, fundadores de Proyecto Amor Conyugal, quienes ofrecerán una charla-testimonio en la que compartirán cómo el redescubrimiento de la gracia del sacramento del Matrimonio ha transformado su vida y ha dado origen a este proyecto, que hoy acompaña a miles de matrimonios y familias en España y otros países.
La jornada comenzará a las 9:30 horas con la acogida de los participantes y continuará con la celebración de la Eucaristía. Tras ella, José Luis y Magüi impartirán la ponencia central, seguida de un tiempo para el diálogo y las preguntas de los asistentes. Después de la comida, el encuentro concluirá con un momento de Adoración al Santísimo Sacramento, poniendo en manos del Señor los frutos de la jornada y la vocación matrimonial de las familias.
Esta convocatoria está abierta no solo a matrimonios, sino también a novios, sacerdotes y a todas aquellas personas que deseen profundizar en la belleza y la grandeza del sacramento del Matrimonio y conocer de cerca la labor de Proyecto Amor Conyugal, una iniciativa eclesial que está ayudando a numerosos esposos a renovar su amor conyugal, fortalecer la vida familiar y vivir su vocación matrimonial como un auténtico camino de santidad.
La inscripción tiene un coste de 16 euros por persona e incluye el servicio de guardería para las familias que lo necesiten. Toda la información sobre el encuentro y el proceso de inscripción puede consultarse en la página web de Proyecto Amor Conyugal. La inscripción estará abierta hasta el 5 de julio.