Un año más, la delegación de Familia y Vida anima a quienes han sido padres en el último año a llevar a sus hijos a la Catedral, para que sean bendecidos en la fiesta de la Presentación del Señor en el Templo
El próximo domingo, la Catedral acogerá la bendición de niños y niñas que han nacido o han sido bautizados en el último año. Será el domingo 2 de febrero, en el trascurso de la celebración de la Misa de 12, en la festividad de la Presentación del Señor en el Templo, que estará presidida por el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco.
Se trata de un acto organizado por la delegación de Familia y Vida, que se viene realizando en los últimos años con una muy buena participación. Como en la fiesta litúrgica, en la que Jesús fue presentado en el Templo según la tradición, esos niños también serán presentados ante el Señor y recibirán la bendición.
La convocatoria está abierta a todos los que quieran que sean bendecidos sus hijos. Se puede comunicar desde ya la participación en el email familiayvida@diocesisdeguadix.es o en el telf. 647995512, lo que facilitará la organización del acto.
Al coincidir el 2 de febrero con el domingo, este año la bendición de los niños se va a realizar el mismo día de la fiesta de la Presentación del Señor en el Templo. Entonces, el Niño Jesús fue presentado por sus padres en el templo, según la tradición judía, ahora serán esos niños y niñas los que sean presentados ante el Señor y bendecidos, para que Dios los proteja y los acompañe siempre.
Manos Unidas de la diócesis de Guadix hará la presentación de su campaña para 2025 el próximo viernes 31 de enero. Será en la iglesia de Santiago, de la ciudad accitana, a las 7´30 de la tarde.
El acto, con el que Manos Unidas inicia el curso 2025 en la diócesis, estará presidido por el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco. Se presentarán las cuentas del año 2024 y de los proyectos conseguidos y se hablará del lema de este año, que es “Contagia solidaridad para acabar con el hambre”. También habrá tiempo para la música, con interpretaciones del violinista Fernando Rodríguez.
Este año, se va a trabajar para conseguir, al menos, un proyecto orientado a los más pequeños, a niños recién nacidos: la mejora de la atención sanitaria materno infantil en Likosi, Nigeria. Para conseguirlo se necesitarán 29.707 €, que se van a buscar con las colectas en las parroquias y con las actividades que se organizan durante todo el año.
Y, sobre todo, serán imprescindibles los donativos que se hagan a Manos Unidas de Guadix, que pueden ser domiciliados con el importe que se desee, para mayor comodidad, y que cuentan con desgravaciones fiscales. Por eso, desde Manos Unidas animan a ser colaboradores, domiciliando esos donativos, pues facilita la búsqueda de financiación para esos proyectos de desarrollo, como el que se se va a tratar de conseguir este año en África.
A la presentación de este proyecto, de la campaña de este año y del inicio de curso, estamos invitados todos. En Guadix, este viernes 31 de enero, en la iglesia de Santiago, a las 7´30 de la tarde.
El 9 de febrero es el día central de la Campaña LXVI contra el Hambre de Manos Unidas que tiene como lema “Compartir es nuestra mayor riqueza”. Las colectas de este domingo se destinan, de forma especial, a los proyectos de desarrollo que Manos Unidas pone en marcha en los países más necesitados de todo el mundo y, desde Manos Unidas Málaga, invitan a participar en dos actos previos.
Por un lado, el Día del Ayuno Voluntario, el viernes 7 de febrero, con la celebración de la Eucaristía a las 18.30 horas, en la iglesia de Santiago, en Málaga, y la posterior Cena del Hambre, a las 20.00 horas, en la Delegación de Manos Unidas de Málaga (calle Strachan 6, 3º izquierda) «en la que compartiremos oración, pan con aceite y agua para recordar a los casi 733 millones de personas que pasan hambre en el mundo», explica su presidenta delegada, Ana Torralba. En muchas parroquias se celebran Cenas del Hambre en ese día.
Por otro lado, el jueves 6 de febrero, a las 19.00 horas, bajo el título “Reescribir la historia desde la otra orilla”, tiene lugar una conferencia en el salón de actos del Centro de Estudios Teológicos San Pablo impartida por el jesuita Alvar Sánchez Calvo, quien vive desde 2018 en Nador y es el secretario general de Cáritas Marruecos además del promotor del proyecto de la Delegación de Migraciones de la diócesis de Tánger.
La propuesta de Manos Unidas para este 2025, «Prosperidad para erradicar la pobreza, el hambre y la desigualdad», quiere «redifinir la prosperidad como un compromiso compartido, donde el bienestar individual esté intrínsecamente ligado al bienestar de todas las personas que formamos parte de nuestra comunidad y, al cuidado de la casa común, nuestro planeta», explican desde esta ONG católica para el desarrollo Manos Unidas.
Y es que «nuestra prosperidad personal carece de significado si aquellos que nos rodean sufren. En 2025 buscamos compartir nuestra prosperidad en todas sus dimensiones (personal, económica, familiar y social) para que todos tengan la oportunidad de alcanzar su pleno potencial y vivir con dignidad. En definitiva, se trata de un viaje de ida y vuelta hacia el cuidado de lo que verdaderamente importa».
«En la actualidad, medimos la prosperidad en base a la capacidad de consumo que podemos realizar. Pienso, luego consumo. Y esa búsqueda desenfrenada de la prosperidad económica ha desplazado el auténtico sentido de la prosperidad. le damos prioridad a la acumulación de riqueza sobre la inclusión de las personas y la protección del medio ambiente: la imagen predominante de esa palabra es la de un paraíso económico en permanente expansión».
El reto
Vivimos en un mundo marcado por la desigualdad y la cultura del descarte. Según los datos que ofrece Manos Unidas, 700 millones de personas sobreviven con menos de dos dólares al día y más de 783 millones pasan hambre.
La cultura del descarte surge de la indiferencia global. En esta cultura, las personas se centran sólo en sus propios intereses, ignorando el bienestar de los demás. La prosperidad compartida pone a las personas, especialmente a las más pobres y excluidas, en el centro de la economía y las políticas sociales. Se basa en la justicia y la solidaridad.
Como dice el papa Francisco en la encíclica Fratelli tutti: «es pensar y actuar en términos de comunidad, de prioridad de la vida de todos sobre la apropiación de los bienes por parte de algunos. Es luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo, de tierra y de vivienda, la negación de los derechos sociales y laborales. En enfrentar los destructores efectos del imperio del dinero».
Desde Manos Unidas se suman a la propuesta del Papa en la promoción de la «Economía de Francisco» con la que nos invita a superar la cultura del descarte y situar el compartir en el centro de nuestras vidas.
Para eso, animan a todos a sumarse a algunos compromisos concretos:
Toma conciencia de la situación de pobreza, hambre y desigualdad a la que se enfrentan miles de millones de personas en el mundo.
Comparte con otras personas tus inquietudes sobre la posibilidad de una economía más inclusiva y respetuosa con las personas y el planeta.
Apoya las iniciativas de economía social como el comercio justo.
Párate a pensar sobre tu estilo de vida, quizás puede ser más solidario.
Practica el compartir como forma de vida.
Disfruta y comparte todos los bienes que recibimos gratuitamente, como el sol, la naturaleza, la belleza.
Apoya con tu consumo a los pequeños negocios y a la producción de cercanía respetuosa con el medioambiente.
No despilfarres, comparte.
Cuida los recursos que son escasos como el agua, para que puedan llegar a todas las personas en todas partes.
Comprométete a vivir una conversión ecológica desde la sobriedad, para frenar el consumismo que nos absorbe y descarta a miles de seres humanos.
Deja por un momento el móvil, la tablet o las redes sociales y comprométete a dedicar ese tiempo a los que están solos o no cuentan para la sociedad; comparte con ellos tu tiempo, tu escucha, tu comprensión.
Dentro de la presentación de la Campaña LXVI «Compartir es nuestra mayor riqueza», de Manos Unidas, el jueves 6 de febrero, a las 19.00 horas, tiene lugar una conferencia en el salón de actos del Centro de Estudios Teológicos San Pablo impartida por el jesuita Alvar Sánchez Calvo, quien vive desde 2018 en Nador y sirve en Cáritas Marruecos además de ser el promotor del proyecto de la Delegación de Migraciones de la diócesis de Tánger.
El 9 de febrero se celebra la Campaña contra el Hambre. Las colectas de ese domingo se destinan, de forma especial, a los proyectos de desarrollo que Manos Unidas pone en marcha en los países más necesitados de todo el mundo. Desde Manos Unidas Málaga invitan a participar también en el Día del Ayuno Voluntario, que tiene lugar el viernes previo a la campaña, el 7 de febrero.
Con el lema de Manos Unidas para este 2025, «Prosperidad para erradicar la pobreza, el hambre y la desigualdad», quieren «redifinir la prosperidad como un compromiso compartido, donde el bienestar individual esté intrínsecamente ligado al bienestar de todas las personas que formamos parte de nuestra comunidad y, al cuidado de la casa común, nuestro planeta», explican desde esta ONG católica para el desarrollo Manos Unidas.
Y es que «nuestra prosperidad personal carece de significado si aquellos que nos rodean sufren. En 2025 buscamos compartir nuestra prosperidad en todas sus dimensiones (personal, económica, familiar y social) para que todos tengan la oportunidad de alcanzar su pleno potencial y vivir con dignidad. En definitiva, se trata de un viaje de ida y vuelta hacia el cuidado de lo que verdaderamente importa».
«En la actualidad, medimos la prosperidad en base a la capacidad de consumo que podemos realizar. Pienso, luego consumo. Y esa búsqueda desenfrenada de la prosperidad económica ha desplazado el auténtico sentido de la prosperidad. le damos prioridad a la acumulación de riqueza sobre la inclusión de las personas y la protección del medio ambiente: la imagen predominante de esa palabra es la de un paraíso económico en permanente expansión».
El reto
Vivimos en un mundo marcado por la desigualdad y la cultura del descarte. Según los datos que ofrece Manos Unidas, 700 millones de personas sobreviven con menos de dos dólares al día y más de 783 millones pasan hambre.
La cultura del descarte surge de la indiferencia global. En esta cultura, las personas se centran sólo en sus propios intereses, ignorando el bienestar de los demás. La prosperidad compartida pone a las personas, especialmente a las más pobres y excluidas, en el centro de la economía y las políticas sociales. Se basa en la justicia y la solidaridad.
Como dice el papa Francisco en la encíclica Fratelli tutti: «es pensar y actuar en términos de comunidad, de prioridad de la vida de todos sobre la apropiación de los bienes por parte de algunos. Es luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo, de tierra y de vivienda, la negación de los derechos sociales y laborales. En enfrentar los destructores efectos del imperio del dinero».
Desde Manos Unidas se suman a la propuesta del Papa en la promoción de la «Economía de Francisco» con la que nos invita a superar la cultura del descarte y situar el compartir en el centro de nuestras vidas.
Para eso, animan a todos a sumarse a algunos compromisos concretos:
Toma conciencia de la situación de pobreza, hambre y desigualdad a la que se enfrentan miles de millones de personas en el mundo.
Comparte con otras personas tus inquietudes sobre la posibilidad de una economía más inclusiva y respetuosa con las personas y el planeta.
Apoya las iniciativas de economía social como el comercio justo.
Párate a pensar sobre tu estilo de vida, quizás puede ser más solidario.
Practica el compartir como forma de vida.
Disfruta y comparte todos los bienes que recibimos gratuitamente, como el sol, la naturaleza, la belleza.
Apoya con tu consumo a los pequeños negocios y a la producción de cercanía respetuosa con el medioambiente.
No despilfarres, comparte.
Cuida los recursos que son escasos como el agua, para que puedan llegar a todas las personas en todas partes.
Comprométete a vivir una conversión ecológica desde la sobriedad, para frenar el consumismo que nos absorbe y descarta a miles de seres humanos.
Deja por un momento el móvil, la tablet o las redes sociales y comprométete a dedicar ese tiempo a los que están solos o no cuentan para la sociedad; comparte con ellos tu tiempo, tu escucha, tu comprensión.
«La trata de personas es una lacra en nuestra sociedad, en este siglo XXI, que está muy potenciada. Son muchas las mujeres, niñas y hombres que la están sufriendo. No sólo como explotación sexual, sino también laboral y en otros ámbitos», afirma María Mateo, religiosa adoratriz y coordinadora de la trata en la diócesis de Málaga, a través de la Delegación de Migraciones.
El 8 de febrero celebramos la XI edición de la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas, una iniciativa promovida por el papa Francisco coincidiendo con el día de la memoria litúrgica de santa Josefina Bakhita. El tema elegido para este año es “Embajadores de esperanza: juntos contra la trata de personas”. Desde la Delegación de Migraciones organizan una vigilia de oración, con motivo de esta jornada, el 7 de febrero, a las 20.00 horas, en la capilla de las Adoratrices, en calle Cristo de la Epidemia, 77.
En este Año Jubilar, «la Iglesia nos invita a comprometernos con las personas más vulnerables, también con las mujeres que sufren trata, con las que cada día trabajamos en nuestra casa a través del proyecto “Vive y Camina”», explica María. «Desde la Conferencia Episcopal Española han puesto en marcha un proyecto con el que sensibilizar a la Iglesia y a toda la sociedad sobre esta realidad». «Se trata de diversos vídeos y materiales que se colgarán en la web de la diócesis, con los que darles visibilidad, a la vez que se nos invita a comprometernos con nuestro tiempo y nuestro bienes», añade María.
«Son muchas las personas que se ven abocadas, por situaciones económicas, por engaños de mafias y por otras situaciones difíciles, a entrar en esa red de explotación. Con este proyecto de la Conferencia Episcopal, en los tiempos fuertes de este año se nos recordará el sufrimiento de estos hermanos nuestros y cómo podemos, como comunidad y como sociedad, abrir nuestro corazón a las personas que están sufriendo la trata, rezar por ellas y colaborar. También se nos irán presentando las distintas iniciativas de la Iglesia que dan respuesta a esta lacra social».
El 2 de febrero es la fiesta de la Vida Consagrada. Las religiosas adoratrices son una de las congregaciones “sembradoras de esperanza”, como reza el lema de esta jornada. «Nuestro carisma, como Adoratrices, es la Eucaristía y el trabajo con las mujeres: adorar y liberar. Una de nuestras prioridades es el trabajo y la oración por estas mujeres porque, como decía nuestra fundadora, santa María Micaela del Santísimo Sacramento, la oración tiene mucha fuerza».
La Delegación de Medios de Comunicación de Málaga participa en la Asamblea de Delegados organizada por la Conferencia Episcopal Española y celebrada en Roma, coincidiendo con la primera de las celebraciones jubilares, la de los Comunicadores.
En la tarde del 24 de enero, fiesta de san Francisco de Sales patrón de los periodistas y comunicadores, un grupo numeroso de delegados y periodistas de las Delegaciones de Medios de Comunicación de toda España, abría la Asamblea en la Sala Stampa de la Santa Sede con las palabras de Monseñor Lorca y un encuentro con el director de la Sala Stampa, Matteo Bruni. Después visitaron la embajada de España ante la Santa Sede donde los esperaba la embajadora, Isabel Celaá. La tarde concluyó con la celebración de la Misa internacional con motivo de la fiesta de san Francisco de Sales en la Basílica de San Juan de Letrán.
El sábado 25 de enero el día comenzó con la peregrinación jubilar desde la iglesia de Santa María en Montserrato hasta la Puerta Santa en San Pedro del Vaticano, donde celebraron la Eucaristía. Después se trasladaron al Aula Pablo VI para compartir con cientos de periodistas de todo el mundo el Encuentro cultural en diálogo con la Premio Nobel de la Paz Maria Ressa y el escritor Colum McCann”, moderado por Mario Calabresi y el concierto del Uto Ughi, a los que siguió el Encuentro con el Santo Padre Francisco.
El papa exhortó a todos los participantes a ser valientes anunciadores de la verdad y de la esperanza en un mundo marcado por los conflictos, la división y la desinformación. «Comunicar es salir un poco de uno mismo para dar lo mío al otro. Y comunicar no es sólo salir, sino también encontrarse con el otro», dijo el Pontífice. Tras sus palabras, impartió la bendición apostólica y recorrió los diversos sectores de la sala saludando a los numerosos profesionales de la comunicación.
Por la tarde, los miembros de las Delegaciones de Medios de España, continuaron su Asamblea en la Universidad LUMSA, con una mesa redonda titulada “Contar la Iglesia desde Roma. Encuentro con vaticanistas en español”, en la que participaron diversos periodistas vaticanistas: Valentina Alazraki, Eva Fernández, Javier Martínez-Brocal, Darío Menor y Elisabetta Piqué.
La tarde concluyó con una visita guiada por la Iglesia Nacional Española de Santa María de Montserrat, “iglesia de los españoles”.
El domingo, los comunicadores concluyeron sus actos con la celebración en la Basílica de San Pedro de la Santa Misa del “Domingo de la Palabra de Dios”, presidida por el Santo Padre, con la institución de 40 nuevos ministros del lectorado.
Encarni Llamas Fortes es madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo.
El Seminario Diocesano de Málaga ha acogido el Encuentro de Formadores de los Seminarios del sur de España el 26 de enero, Domingo de la Palabra de Dios. Sus participantes han podido visitar la exposición ofrecida con motivo del Centenario de la construcción del Seminario por san Manuel González.
Como explica Fernando Luque, sacerdote y vicerrector, tras la celebración de la Eucaristía, presidida por D. Jesús Catalá, pudieron visitar la exposición y, como tema central de este encuentro anual de formación e información, trataron la aplicación a los seminarios de la Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis. Los Seminarios del Sur de España comprenden los de Andalucía, Cartagena y Murcia, y de ellos han acudido un numeroso grupo de rectores y formadores, a los que han presidido el Obispo de Málaga, quien además es miembro de la Comisión de Clero y Seminarios de la Conferencia Episcopal Española, y D. Rafael Zornoza, obispo de Cádiz y Ceuta.
Los días 14 y 15 de febrero se celebran las III Jornadas de Teología y Mundo Actual organizadas por el Centro Superior de Estudios Teológicos. El primer ponente de las jornadas es Juan Ramón La Parra, doctor en Sagrada Teología y profesor de la Facultad de Teología de Cataluña.
El lema de las Jornadas es “Hablar de Jesucristo hoy. Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. Ante esa pregunta,¿cuál sería la respuesta de Juan Ramón La Parra?
Esa pregunta ciertamente resuena en todos nosotros, y queremos responderle como Pedro: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo”, sabiendo también que, como le sucedió al apóstol, nuestra vida se ve marcada por altibajos. Yo sé que Jesús es fundamental para mí, pero debo vivir en la memoria de todo ello, en un mundo cargado de distracciones y, como Pedro, quiero vivir afirmándole de manera apasionada. Aunque luego pueda flojear, como él, porque la vida es complicada, porque no es fácil seguir a Jesús hoy. Lo fundamental es mi adhesión a Él, no mi coherencia.
“Proponer hoy la figura de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre” es el título de su conferencia. ¿Por qué con lo atrayente que es la figura de Jesucristo resulta a veces tan complicado proponerlo, sobre todo a los más jóvenes?
Debemos encontrar la manera de proponer en el presente a Jesucristo, y eso debe hacerse de manera adecuada a quien recibe la propuesta, pero siendo fieles a la vez a su contenido. Hoy se nos proponen muchas cosas, y la propuesta cristiana debe ser capaz de encontrar un hueco en los oídos de nuestra gente, también de los más jóvenes. Ellos son hoy especialmente sensibles a la vulnerabilidad y a la soledad, y estamos en un mundo que nos ofrece sucedáneos de amor y de sentido.
Tenemos muchos medios de formación e información a nuestro alcance con los que podemos conocer a Jesús pero, ¿cómo hacer para que lleven a una experiencia de encuentro con Él?
En la Iglesia, hoy como ayer, debemos recordar que la vida de fe dentro de la comunidad pasa por el encuentro concreto, por el encuentro con el Señor, especialmente a través de rostros que nos lo hacen presente. Ser capaces de generar una comunidad, una familiaridad, un lugar donde la fe pueda ser vivida abre la puerta a que otro pueda también cobijarse y descubrir cómo Jesucristo lleva nuestra vida a una intensidad y plenitud insospechadas.
¿Hay mucho ruido en nuestro mundo? ¿Le tenemos miedo al silencio y a la oración?
La verdad es que sí, hay muchas distracciones, mucho ruido, y los cristianos no somos inmunes. Incluso podemos navegar durante horas viendo cosas relacionadas con el Señor, escuchando discursos y propuestas. Mi experiencia, personalmente y como profesor de jóvenes universitarios, es que el esfuerzo por introducir el silencio, por reducir el ruido, después es muy fecundo por lo que respecta a las relaciones interpersonales y comunitarias.
Veo que la Inteligencia Artificial es algo que le preocupa y sobre la que ha profundizado, ¿la ve como oportunidad para proponer hoy la figura de Jesucristo?
Creo que debemos valorar la tecnología de manera adecuada, recordando que no es neutra, y que cada vez somos más vulnerables a ella (y a los que están detrás de sus desarrollos). No podemos olvidar ingenuamente las consecuencias del pecado. La IA, y la tecnología en general, debe ser un instrumento en nuestras manos, y no al revés. La figura de Jesucristo nos recuerda que la salvación pasa por la carnalidad, por la amistad y el amor entregados, y a eso no podemos renunciar. Nos recuerda además la dignidad de la persona humana, ya que hemos sido creados a imagen de Dios, y no somos un medio en manos de los poderosos. La Iglesia debe recordarnos no solamente la urgencia de la cuestión ética, sino especialmente la altura de nuestra condición. Ser cristiano supone nadar contracorriente, y eso siempre es arduo, pero en este caso es mucho más urgente.
La ciudad de Huelva ha celebrado hoy con gran devoción la festividad de San Sebastián, patrón de la ciudad. La jornada comenzó con la solemne función principal presidida por el obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra, en la que los fieles se congregaron para rendir homenaje al santo.
En su homilía, Mons. Gómez Sierra destacó la vida y el martirio de San Sebastián como ejemplo de entrega y fidelidad a la fe, señalando:
“Si tuvierais que sufrir por causa de la justicia, bienaventurados vosotros. No les tengáis miedo ni os amedrentéis” (1Pe 3, 14). Estas palabras guiaron al mártir San Sebastián, que no temió las adversidades y nos enseña a mantenernos firmes en la fe y en los valores fundamentales.”
El obispo también reflexionó sobre los desafíos actuales de los cristianos en todo el mundo, señalando la importancia de vivir la fe con coherencia y valentía.
Tras la celebración litúrgica, la imagen de San Sebastián salió en procesión por las calles de Huelva, acompañada por una multitud de fieles. El momento más significativo tuvo lugar en la Plaza de San Pedro, donde el santo recibió el bastón de mando en reconocimiento a su nombramiento como alcalde perpetuo de la ciudad, una distinción aprobada recientemente por el Ayuntamiento.
La procesión continuó en un ambiente de profunda emoción, con numerosas muestras de devoción por parte de los vecinos y vecinas que se dieron cita para acompañar a su patrón.
Esta jornada festiva refuerza el lazo histórico y espiritual que une a la ciudad de Huelva con San Sebastián, símbolo de fortaleza y ejemplo de compromiso con la fe cristiana.
HOMILÍA COMPLETA DE MONS. SANTIAGO GÓMEZ SIERRA
““Si tuvierais que sufrir por causa de la justicia, bienaventurados vosotros. No les tengáis miedo ni os amedrentéis” (1Pe 3, 14). Estas palabras guiaron al mártir san Sebastián, nuestro patrón de la ciudad de Huelva, que hoy nos reúne. Las actas de su pasión nos hablan de este joven, nacido en Milán de padres cristianos, que se había enrolado en el ejército, concretamente, en la guardia del emperador Maximiano, cogobernante del imperio con Diocleciano. De Milán marchó a Roma donde recrudecía la persecución por causa de la fe.
Sin duda, que Sebastián conocía la enseñanza de Juan el Bautista, que leemos en el evangelio según san Lucas, llamando a la conversión: “unos soldados igualmente le preguntaban: ¿Y nosotros, qué tenemos que hacer?” Él les contestó: “No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nade con falsas denuncias, sino contentaos con la paga”. (Lc 3, 14). Nuestro mártir vivió según esta rectitud moral, pero no se quedó solo ahí sin correr más riesgos, sino que en Roma se implicó en ayudar a los cristianos arrestados en la persecución desatada contra ellos. Así, también llegó la hora para este capitán defensor de los mártires. Condenado en el tribunal del emperador, sufrió el martirio en Roma. El modo de su ejecución martirial está representado en su imagen: atado a un poste y despojado de sus vestiduras -como Cristo en la cruz- fue asaeteado sin piedad muriendo poco después. Su cuerpo fue enterrado el 20 de enero del año 288 en las catacumbas de la vía Apia, siendo venerado ya desde muy antiguo.
Comenta san Ambrosio, celebrando al mártir san Sebastián, “Acerca de estas persecuciones, dice la Escritura: Todo el que se proponga vivir piadosamente en Cristo Jesús será perseguido. Se refiere a todos, a nadie exceptúa.” De varios modos se hostiga a los cristianos, también, hoy.
Recientemente, hemos visto como se convierten en objeto de burla los imágenes y signos cristianos. Basta recordar la exhibida en la inauguración de los Juegos Olímpicos de París, con una analogía blasfema de la Última Cena de Jesús, tomada del fresco de Leonardo da Vinci; la chanza del fin de año en la RTVE sobre el Corazón de Jesús, o en estos días el cartel sacrílego y grosero de las fiestas de san Sebastián en Palma de Mallorca. Así se hieren profundamente los sentimientos humanos y religiosos de millones de mujeres y hombres cristianos. Recurrir a la autoridad para que proteja los sentimientos religiosos es inútil, cuando, en nuestro país esa misma autoridad parece plantearse la revisión de este derecho. Sin embargo, nuestra respuesta como cristianos no puede dejar de proclamar la dignidad de la persona, que incluye también el máximo respeto a sus convicciones religiosas.
Pero la fe no sólo es fustigada con estas burlas. Como recordaba recientemente el cardenal Müller «en el Occidente aparentemente libre, la propaganda anticristiana repite constantemente a niños y jóvenes que la fe en Cristo está científicamente superada y contradice la libre autodeterminación de una persona ilustrada, que, según ellos, hace tiempo se ha elevado por encima de los deseos religiosos y de los dogmas «medievales» de la Iglesia, que consideran obsoletos».
Además, hoy, también, como en los primeros siglos, el cristianismo es la religión más perseguida en el mundo. En 78 países, 380 millones de cristianos enfrentan persecuciones y discriminaciones diariamente. Los 10 países donde la persecución es más dura, donde los cristianos arriesgan su vida y sus bienes por mantener su fe, son: Corea del Norte, Somalia, Yemen, Libia, Sudán, Eritrea, Nigeria, Pakistán, Irán y Afganistán.
Sí, de uno o de otro modo, la vida cristiana siempre está sometida a la prueba, si seguimos a Cristo con fidelidad. Ser católico es vivir conforme a los Diez Mandamientos de la Ley de Dios y a las Bienaventuranzas, defendiendo esta forma de vida con coherencia, sin someterse a la corrección política ni a las presiones ideológicas de turno.
En la exhortación postsinodal Sacramentum caritatis, leemos algo que los cristianos no podemos olvidar, dice “El culto agradable a Dios nunca es un acto meramente privado, sin consecuencias en nuestras relaciones sociales: al contrario, exige el testimonio público de la propia fe”.
El mártir San Sebastián nos enseña a no rehuir el combate de la fe. Hoy para los cristianos es inexcusable dar la cara en algunos frentes, hay “valores no negociables”, como son: el respeto y la defensa de la vida humana desde su concepción hasta su fin natural, la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas. También, la Doctrina Social de la Iglesia nos induce al compromiso de buscar, cooperando con otras personas de buena voluntad que pueden no compartir nuestra fe, la aplicación de políticas que favorezcan la libre iniciativa social, el trabajo para todos, la justa distribución de las rentas, la moralidad y la búsqueda sincera de la paz.
Pidamos al Señor que, siguiendo el ejemplo de nuestro patrón san Sebastián no rehuyamos el combate de la fe, dando testimonio de la verdad en la caridad; y así nos mantengamos fieles y perseverantes en el amor a Dios y al prójimo, viviendo como cristianos con una vida personal, familiar y social renovada por el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo.
Santísima Virgen María, reina de los mártires, ruega por nosotros”