El pasado 11 de marzo, el Santo Padre aprobó definitivamente la puesta en marcha de un itinerario de acompañamiento y evaluación de la fase de implementación del proceso sinodal. Ya en la Nota de acompañamiento del Documento final de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, el Papa Francisco había precisado que las Iglesias locales y las agrupaciones de Iglesias están llamadas ahora a desarrollar, en los diversos contextos, las indicaciones autorizadas contenidas en el Documento, a través de los procesos de discernimiento y de toma de decisiones previstos por el derecho y por el Documento mismo.
Según explica la Secretaría general del Sínodo, en carta remitida por el Card. Grech, este camino implicará a las diócesis, a las conferencias episcopales de todo el mundo, así como a sus agrupaciones continentales, que cuidarán de implicar también a los institutos de vida consagrada, a las sociedades de vida apostólica, a las asociaciones laicales, a los movimientos eclesiales y a las nuevas comunidades presentes en sus territorios.
El resultado final será la celebración de una Asamblea Eclesial en el Vaticano en octubre de 2028. El camino que conducirá a toda la Iglesia a la celebración de la Asamblea eclesial en octubre de 2028 estará pautado de modo que ofrezca un tiempo adecuado y duradero para comenzar a poner en práctica las indicaciones del Sínodo, e incluirá algunos eventos significativos de evaluación:
marzo de 2025: anuncio del proceso de acompañamiento y evaluación;
mayo de 2025: publicación del Documento de apoyo para la fase de implementación con las indicaciones para su puesta en práctica;
junio de 2025 – diciembre de 2026: itinerarios de implementación en las Iglesias locales y sus agrupaciones;
24-26 de octubre de 2025: Jubileo de los equipos sinodales y de los órganos de participación;
primer semestre de 2027: Asambleas de evaluación en las Diócesis y Eparquías;
segundo semestre de 2027: Asambleas de Evaluación en las Conferencias Episcopales nacionales e internacionales, en las Estructuras Jerárquicas Orientales y en otras agrupaciones eclesiales.
primer semestre de 2028: Asambleas continentales de evaluación;
junio de 2028: publicación del Instrumentum laboris para los trabajos de la Asamblea eclesial de octubre de 2028;
octubre de 2028: celebración de la Asamblea eclesial en el Vaticano.
Desde ahora, la Secretaría General del Sínodo se compromete a acompañar y apoyar a las Iglesias en este camino.
A este fin, la Secretaría del Sínodo considera de fundamental importancia garantizar que la fase de aplicación sea ocasión para involucrar nuevamente a las personas que ya han contribuido y para devolver los frutos de la escucha de todas las Iglesias y del discernimiento de los Pastores en la Asamblea sinodal: de este modo continuará el diálogo ya iniciado en la fase de escucha.
El proceso se valdrá del trabajo de los equipos sinodales formados por presbíteros, diáconos, consagrados y consagradas, laicos y laicas, acompañados por su obispo: los equipos sinodales son instrumentos fundamentales para acompañar de manera ordinaria la vida sinodal de las Iglesias locales. Por esta razón, los equipos existentes deben ser reforzados y eventualmente renovados, y los equipos suspendidos deben ser reactivados y debidamente integrados.
En línea con las indicaciones del Documento final, el objetivo es concretar la perspectiva del intercambio de dones entre las Iglesias y en la Iglesia entera. A lo largo del camino, todos podrán beneficiarse de la riqueza y la creatividad de los pasos dados por las Iglesias locales, recogiendo los frutos en sus agrupaciones territoriales (Provincias, Conferencias Episcopales, Reuniones Internacionales de las Conferencias Episcopales, etc.).
El itinerario será también la ocasión para evaluar juntos las decisiones tomadas a nivel local y reconocer los progresos realizados en materia de sinodalidad (cf. n. 9). Gracias a este itinerario, el Santo Padre podrá escuchar y confirmar las orientaciones consideradas válidas para la Iglesia entera (cf. nn. 12 y 131). Por último, este proceso constituye el marco en el que situar las múltiples iniciativas de aplicación de las orientaciones del Sínodo, en particular los resultados de los trabajos de los Grupos de Estudio y las aportaciones de la Comisión de Derecho Canónico.
En el domingo que la Iglesia dedica a San José, el más próximo a su solemnidad, el 19 de marzo, se celebra el Día del Seminario. En esta ocasión y enmarcado en el Jubileo, se desarrolla bajo el lema de “Sembradores de esperanza”. Una jornada festiva, en la que los seminaristas de Jaén lucraron el Jubileo, acompañados de sus formadores y del Obispo de Jaén, Monseñor Chico Martínez.
Los 20 seminaristas que se forman en el Seminario diocesano de Jaén y los 4 del seminario menor en familia, han participado los últimos siete días en la Semana Vocacional, que en esta ocasión se ha celebrado en el Arciprestazgo de Alcalá la Real, donde han llevado su testimonio a los institutos y que culminaba con una hermosa Vigilia de Oración, este sábado por la noche.
El domingo, junto a sus familias, participaban en la Catedral de una Eucaristía jubilar, que contó con el acompañamiento musical del coro parroquial de La Asunción de Martos. Las lecturas estuvieron participadas por los familiares de los seminaristas y el Evangelio proclamado por el diácono, Fernando Ruano.
En su homilía, el Obispo diocesano comenzó saludando a los seminaristas, formadores y familiares que participan en el Jubileo, para, después, centrar sus palabras en la reflexión de las lecturas de este segundo domingo de Cuaresma. “La Cuaresma, como la vida misma, – explicó Don Sebastián- es un camino de conversión, un proceso de fe en el que estamos llamados a superar nuestras ataduras y a caminar hacia las promesas de Dios. No se trata solo de un tiempo de renuncia y penitencia, sino de una oportunidad para acercarnos más a Él”. Para añadir, “El cristiano no es alguien que se instala cómodamente en este mundo, sino quien está siempre en camino. La fe nos impulsa a mirar más allá de lo inmediato y a confiar en que Dios nos guía, incluso cuando no comprendemos del todo su voluntad”.
Asimismo, quiso subrayar el Evangelio de la Transfiguración como un anticipo de la gloria, en este sentido, afirmó: “Esta escena nos invita a reflexionar sobre el sacerdocio y la vocación. Hoy, en el Día del Seminario, recordamos que los sacerdotes son «sembradores de esperanza», llamados a irradiar la luz y la fuerza de Cristo Resucitado. Como dice el Papa Francisco, el camino vocacional tiene tres señales: la dirección hacia Cristo, la perseverancia ante las dificultades y la necesidad de alimentarse espiritualmente en la oración y la comunidad”.
El Prelado jiennense enfatizó el sentido jubilar de este año, a la vez que entonar un acción de gracias por las vocaciones al sacerdocio: “En este año jubilar, queremos dar gracias a Dios por nuestros seminaristas. La vocación sacerdotal no nace en el vacío; surge en comunidades vivas, en familias que transmiten la fe, en parroquias que fomentan la escucha de la llamada de Dios”. Y añadió, “Nuestro Seminario diocesano es el lugar donde la semilla de la vocación es cuidada con amor y dedicación. Agradecemos a los formadores por su entrega y sabiduría en el acompañamiento de estos jóvenes en su discernimiento”.
Antes de concluir su prédica se dirigió a los 20 seminaristas y en tono paternal les animó, “Queridos seminaristas, sois un signo de esperanza para nuestra Iglesia. En un mundo que a veces parece perder el horizonte de Dios, vuestro «sí» generoso recuerda a todos que Cristo sigue llamando a nuevos obreros para su mies. Perseverad con alegría y confianza en este camino apasionante.El sacerdocio no es una pérdida, sino una entrega que llena el corazón. «No penséis en darle al Señor las migajas de vuestra vida». Quien se entrega a Dios nunca queda defraudado”
Hasta el altar llevaron las ofrendas la familia de uno de los seminaristas. La celebración concluyó con la veneración del Santo Rostro y una foto de familia. A continuación, se trasladaron a la Casa de la Iglesia para, junto con sus familiares, conmemorar la alegría de saberse llamados pastores y esperanza para la Iglesia.
Como el Papa Francisco nos recordaba en la Patris Corde, la carta apostólica con motivo del 150 aniversario de la declaración de San José como patrono de la Iglesia Universal, debemos tener al igual que el Santo Patriarca una fortaleza llena de esperanza ante las dificultades y los problemas de nuestra vida, dejando de lado nuestra miedo y decepción. En este Jubileo de la Esperanza, fijamos nuestros ojos en San José para llenarnos de esa fortaleza llena de esperanza.
En la Iglesia de la Asunción de Estepa encontramos esta imagen de San José con el Niño formando parte del programa iconográfico de los frescos de la bóveda de cañón con lunetos que cubre la única nave del templo, conjunto obra del pintor Manuel de Jódar y Romero, contratado en 1754 junto con la decoración de los muros laterales. Los lienzos que se encuentran tanto en la bóveda como en las paredes laterales han sido atribuidos por el profesor Fernando Quiles al artista escacenero Andrés Rubira. La bóveda está dividida en cuatro tramos separados por arcos fajones y presenta cada parte un esquema similar: en el centro aparece un lienzo ovalado rodeado de cuatro óvalos más pequeños realizados en pintura mural. Así en el primer tramo de la bóveda, el situado junto al presbiterio, se dispone esta representación del Santo Patriarca, rodeado de los retratos de Santa Inés, Santa Bárbara, Santa Catalina de Alejandría y Santa Lucía.
San José se muestra de pie, sosteniendo al Niño Jesús que aparece sobre el banco de carpintero, en el cual se distinguen algunas herramientas entre virutas de madera. De gran belleza es el Niño, que aparece revestido con una especia de túnica que deja ver parte de su anatomía. Como dato curioso, la vara florecida, símbolo de San José, aparece aquí portada no sólo por el patriarca sino también por Jesús, significando así que la virtud del padre en la tierra de Jesús se apoya en su elección para la misión de protector y custodio del Hijo de Dios.
Al fondo de la composición, a la derecha del Santo, vislumbramos una silla sobre la que se adormece un perrito. Destacamos de la obra su colorido, así como la delicadeza del conjunto.
Reforzando la atribución que Fernando de Quiles lanza, tenemos que relacionar esta obra con el San José con el Niño que se encuentra en la Iglesia del Niño Jesús de Lisboa, presentando evidentes similitudes en la composición del grupo principal. Rubira estuvo trabajando en esta iglesia lisboeta, así como en la Cartuja de Laveiras, ya que entre los años 1740 y 1745, o quizás una década antes como señala dicho profesor, está establecido en la corte portuguesa junto al pintor de cámara José Vieira Lusitano.
Antonio Rodríguez Babío, delegado diocesano de Patrimonio Cultural
El pasado día 7 de marzo, la comunidad parroquial se congregaba en la puerta del templo parroquial de Santa Teresa a las diez de la mañana para recibir a nuestro Obispo, Don Sebastián Chico Martínez , en el inicio de su Visita Pastoral a esta Parroquia de Úbeda, situada en el barrio de San Pedro y que extiende sus límites hasta la Puerta del Sol y, recorriendo el Parque Norte, llega hasta la Atalaya. También, forma parte de la Parroquia todo el entramado comercial e industrial que se desarrolla desde Cuatro Caminos. Son once mil habitantes quienes habitan en este territorio, situado fuera de la zona histórica y artística de esta Ciudad Patrimonio.
Una vez en el interior de la iglesia y de la oración pertinente ante el Señor, oculto en el Sagrario, el Párroco se dirigió al Obispo presentándole al grupo de la comunidad que se había hecho presente en este inicio de la visita para acogerle en la jornada que se iniciaba con unas palabras de saludo y de agradecimiento de parte de nuestro obispo, que nos venía a visitar con el único propósito de conocer nuestra realidad y de alentarnos la fe y el testimonio cristiano.
Terminado este primer encuentro nos dirigimos hasta el Cementerio Municipal de San Ginés. Allí, nos encontrábamos presentes los sacerdotes de la ciudad para, junto con el Obispo, rezar por todos los que duermen en el campo santo esperando la resurrección de la carne. Fue un momento de especial sentimiento, sobre todo cuando fuimos recorriendo los lugares de sepultura de los familiares allí presentes que solicitaron una oración por sus fieles difuntos y que el Pastor diocesano atendió con afecto y atenta solicitud, por lo que le están eternamente agradecidos. También, acompañados por el guardián del lugar, dirigimos nuestros pasos hacia las tumbas de nuestros hermanos sacerdotes allí enterrados para pedir por su eterno descanso.
Una vez finalizada la visita al Cementerio llegó la hora de visitar a los enfermos de la Parroquia. ¡Ojalá hubiéramos dispuesto de mucho más tiempo para llegar a otras casas! Sólo pudimos visitar a dos de nuestras mayores, Rafaela y Catalina, que están a unos días de cumplir noventa y ocho años. Es este, también, uno de los momentos en el que los mayores e impedidos sienten la cercanía de Dios y agradecen, ellos y sus familias, la entrada del Obispo en sus hogares.
Pasada la una de la tarde llegamos al Colegio de la Milagrosa de las Hijas de la Caridad, donde fuimos recibidos por las Hermanas de la Comunidad de Baeza y por el equipo directivo del centro, pero sobre todo fue alegre y festiva la acogida de los más pequeños que, haciendo un pasillo, fueron chocando sus manos con las del Obispo. Después, subimos hasta la Capilla del Colegio y nos unimos en oración todos los allí presentes. El grupo de niños con el que nos encontramos, que recordaban la catequesis impartida la tarde anterior en la iglesia de la Trinidad en la que habían participado, fue muy enriquecedor y pudimos ser testigos de la formación espiritual recibida en la catequesis y a través del itinerario de su formación en el espíritu vicenciano. La vivacidad de ese grupo de niños y niñas que van a recibir al Señor muy pronto el día de su Primera Comunión nos sorprendió gratamente. Pasamos todos un buen rato y salimos asombrados de las cuestiones que le plantearon a Don Sebastián. Una vez terminado este encuentro y, antes de marcharnos al almuerzo en la casa de los Salesianos, compartimos un tiempo de diálogo en el despacho de la directora.
Después del almuerzo que como cada día compartimos los sacerdotes del Arciprestazgo con nuestro Obispo, reanudamos la tarea que nos quedaba pendiente en la tarde. Primero, a las cuatro, nos reunimos en la Iglesia de Santa Teresa con miembros de las distintas realidades parroquiales: Catequistas, Cáritas, Manos Unidas, Coro, Limpieza, Economía, Ministros de la Comunión, Visitadores de Enfermos, Cofradía de la Jesús en su Sentencia y María Santísima de las Penas. Cada uno de los que habían acudido al encuentro se fueron presentando y dieron testimonio de su labor en favor de la Comunidad Parroquial y de la alegría de poder sentirse parte de un grupo humano que se sabe iglesia y que quiere servir al Señor y a los hermanos con su entrega y dedicación. El Obispo nos animó a seguir buscando las formas y maneras para llegar a cuantos más mejor, especialmente a los que sentimos o nos sienten alejados, contando con que nuestra Parroquia es la más numerosa en habitantes de Úbeda y a todos hay que hacerles llegar el conocimiento de Cristo, sin olvidar nuestra necesidad de recibir formación y atención espiritual.
Tras este encuentro parroquial, llegamos a la Casa de la Iglesia en donde un numeroso grupo de Catequistas de todo el Arciprestazgo se había congregado para compartir la realidad de la catequesis en las distintas parroquias que forman parte de él. Nuestro Pastor diocesano, junto al Arcipreste, escuchó la presentación de las responsables de cada comunidad, incluidas las responsables de los Colegios de la Milagrosa y Salesianos, ambas partes de Santa Teresa. Finalizada la presentación, los participantes que lo desearon, pudieron expresar sus inquietudes y retos en estos tiempos que nos han tocado vivir en la transmisión de la fe. El Prelado fue respondiendo a todas y cada una de las cuestiones y nos dio pautas para que el mensaje avanzara a pesar de las dificultades y tropiezos de la realidad de nuestros días. Hizo hincapié en la necesidad de la formación a nivel arciprestal, de la oración y encuentro de todos los catequistas dando testimonio de fe y vida en la unidad en torno al único Maestro, nosotros no somos maestros ni “seños”. Fue una hora en la que nos sentimos todos los participantes parte de una única familia movida por el Espíritu de Dios que nos llama a avanzar por la vía del amor.
Concluida la asamblea de Catequistas, de nuevo en Santa Teresa, nos esperaban los miembros del Consejo Pastoral y Económico. La reunión comenzó con la oración y siguió con la presentación de los miembros que los componen. Cada uno de estos responsables y representantes de los distintos grupos que hay en la realidad parroquial hizo una breve presentación de la labor que lleva a cabo en el servicio conjunto de la Comunidad. De este Consejo también forma parte la Familia Salesiana, las dos Cofradías que en el Santuario de María Auxiliadora tienen su sede, la asociación de María auxiliadora y el Colegio de la Milagrosa de las Hijas de la Caridad. El Obispo agradeció el trabajo llevado a cabo por todos ellos junto a los sacerdotes del Arciprestazgo durante los más de tres meses de ausencia del párroco por motivos de enfermedad. Finalizada la reunión llegó el momento culminante de esta fructífera jornada, la celebración de la Misa Estacional. La Eucaristía, presidida por nuestro Obispo, fue concelebrada por el párroco, Luis Juan Gallardo; y, también, por D. Robustiano Gallego, que preside la Misa dominical en la ermita del Pilar, al que le estamos inmensamente agradecidos por su servicio, frescura y fuerza en su ministerio; por el Director de los Salesianos, D. Manuel Ernesto Granja; por D. Ildefonso Fernández, feligrés y párroco anterior; y por D. Francisco Javier Cova, secretario de la Visita Pastoral.
El coro parroquial fue quien animó con el canto la Eucaristía, que transcurrió de manera sobria y alegre dando gracias al Señor por la presidencia de la Mesa de la Palabra y de la Mesa de la Eucaristía por parte de nuestro Obispo Diocesano. En su homilía nos siguió alentando a todos los presentes a sentirnos amigos del Novio, de Jesucristo, a quien el Obispo hace presente en el ejercicio de su Ministerio de Dios recibido. A gozarnos de su presencia en medio de nosotros y a reconocerle en los hermanos, especialmente en los pobres, hacia quienes tiene que ir dirigido nuestro ayuno y nuestro sacrificio.
Concluida la celebración con la recepción de la bendición de Dios y el envío para seguir siendo misioneros, el párroco agradeció en nombre de toda la comunidad parroquial el día que estaba a punto de finalizar habiendo contado durante toda la jornada del que es el pastor y servidor de nuestra Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Pilar y Anta Teresa.
Finalmente, revisados y firmados los libros parroquiales y la administración parroquial, Don Sebastián, pudo compartir un pequeño aperitivo en el salón parroquial.
Visita Pastoral a Santa Eulalia y el santuario de Guadalupe
Y no habiendo terminado aún la Visita a la Parroquia, nos retaba la visita a la aldea de Santa Eulalia. Ésta fue el pasado día 12 de marzo. A las cuatro de la tarde llegaba el Obispo con su Secretario a la aldea, donde le esperaba un buen grupo de vecinos en la puerta de la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, agradecido por esta atención que le manifestaba al haberse acercado hasta ellos. Una vez dentro de la Iglesia y después de unas palabras de bienvenida del Párroco los vecinos y el Obispo entablaron un diálogo cordial y ameno, en el que Don Sebastián les pidió que les hablaran de su día a día y de las necesidades que tienen. Allí se comprometió en volver para presidir un día la Eucaristía, si fuera posible, en torno a la festividad de San Isidro. Una vez salimos de la iglesia nos dirigimos al salón social de la Santa Eulalia para compartir en un ambiente acogedor y familiar un café y unos dulces acompañados de unos licores. Así se despedía el Obispo de los vecinos de la Aldea que cada año tiene el honor de recibir y despedir a la Virgen de Guadalupe, patrona de los Aldeanos en la subida y en la bajada a su Santuario del Gavellar.
Desde allí el Obispo se desplazó a Úbeda para participar en una sesión divulgativa de su visita a los estudios de Radio y Televisión de Úbeda. De esta manera pudo dar amplitud y conocimiento de la razón de la Visita, especialmente a los que no pueden enriquecerse de ella presencialmente.
A las siete y media de esa misma tarde, en el Santuario del Gavellar, a los pies de la aldea de Santa Eulalia, llegó nuestro Obispo para una vez recibido por los párrocos de Úbeda, especialmente por el Capellán y rector de la Cofradía y del Santuario, D. José María y por la Junta Directiva de la Real Archicofradía de la Virgen de Guadalupe, patrona de Úbeda, presidir la celebración de la Eucaristía en este lugar santo en el que hacía más de cuarenta años que ningún obispo diocesano celebraba la Santa Misa.
Fue, por tanto, un momento histórico para la Iglesia de Úbeda. Comenzada la Eucaristía, que contó con el servicio musical del coro “Luz propia”, D. Pedro Javier, Hermano Mayor de la Cofradía, agradecía al Obispo su presidencia del Sacramento de la Fe que se iba a celebrar sobre el altar a los pies de la imagen de la Virgen de Guadalupe.
Culminado todo este caminar juntos en estas jornadas, agradezco a Dios la visita de nuestro Obispo y confiamos que este acompañarnos y animarnos en el camino del seguimiento de Cristo, movidos por la fuerza del que es «Don en sus dones esplendido y fuente del mayor consuelo», poder llegar alegres a la casa del Padre. Que en este año Jubilar, llenos de Esperanza, el Señor bendiga todas y cada una de las familias de nuestra comunidad parroquial del Pilar y Santa Teresa. Amén.
El programa de TRECE TV, “Eméritos” ofreció este pasado sábado 15 de marzo, una entrevista a monseñor Bernardo Álvarez. El obispo emérito compartió cómo es actualmente su día a día y cómo está haciendo frente a su enfermedad (ELA). Además, entre otros temas, habló de su vivencia particular de la erupción del volcán de La Palma y el desafió migratorio en las islas.
La VIII Gala de la Almendra, que anualmente concede unos galardones para destacar a las personas, instituciones, entidades y empresas que han resaltado por su contribución y colaboración en el desarrollo y progreso de Oria y su comarca, ha otorgado uno de estos reconocimientos al padre Theodoro Lejeune Kne, párroco de las Mercedes, de Oria, San Indalecio, de la Rambla de Oria, San Antonio de El Contador y de la Capilla del Campillo de Purchena.
La organización de esta gala, capitaneada por el Ayuntamiento orialeño, en nombre del municipio y de la comarca, ha querido reconocer con este premio al padre Theodore para destacar su amplia formación, “su gran interés por integrarse en nuestra sociedad y en nuestra comunidad, y por su disposición permanente, generosa y voluntariosa, tanto en su misión pastoral como en el ámbito socio cultural”. El galardonado es doctor “cum laude” en Ciencias Religiosas por la Universidad Complutense de Madrid licenciado en informática y administración de sistemas por la Universidad Francisco de Victoria, y licenciado en Historia de la iglesia por la Universidad de Navarra, también con con la mención “cum laude”.
Tras recibir el galardón, el párroco agradeció a la organización la concesión de este premio: “Es un gran honor para mí recibir esta distinción, pues aquí, en Oria, he encontrado mi casa. Este es un pueblo acogedor, tengo el cariño de todos y para una persona que procede de otro país y de otra cultura, recibir este reconocimiento ayuda mucho. Me siento enormemente agradecido y doy las gracias a Dios por encontrarme entre vosotros, a quienes os llevo en mi corazón”. Emocionado, el párroco quiso compartir el premio con el grupo de niños y jóvenes de la catequesis de Confirmación, quienes le acompañaron en el acto.
La Delegación Diocesana de Educación y Cultura de Huelva ha organizado una actividad educativa que permitirá al alumnado de Religión de diversos centros educativos de la provincia acercarse a las hermandades de Semana Santa de la capital. Esta iniciativa se llevará a cabo del 9 al 11 de abril de 2025 y tiene como objetivo principal profundizar en el sentimiento religioso y cultural que representan las imágenes de la pasión, muerte y resurrección de Cristo en las diferentes cofradías onubenses.
Durante estas jornadas, los estudiantes visitarán diversas iglesias y parroquias de Huelva, donde conocerán de cerca a más de una veintena de hermandades que participan en la Semana Santa de la ciudad. Para facilitar el aprendizaje y hacerlo más dinámico, se ha desarrollado una aplicación móvil que incluye juegos temáticos, materiales de trabajo y horarios de visita de cada hermandad. Entre las actividades interactivas destacan el juego de la oca, trivials, pasapalabras y sopas de letras, que permitirán al alumnado familiarizarse con el vocabulario y la riqueza cultural de las cofradías.
Para obtener más información y acceder a los materiales y horarios, se ha habilitado una página web específica para la actividad. Asimismo, los centros educativos interesados en participar pueden inscribirse a través del FORMULARIO disponible en línea. Las inscripciones estarán disponibles hasta el próximo lunes 31 de marzo.
Esta propuesta educativa busca fortalecer la vinculación del alumnado con las hermandades y resaltar la importancia de la Semana Santa en la tradición y cultura de Huelva. La actividad cuenta con la colaboración de la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías y el Consejo de Hermandades y Cofradías de Huelva.
Esta iniciativa se enmarca en las acciones de la Diócesis de Huelva para promover el conocimiento y la participación activa de los jóvenes en las tradiciones religiosas y culturales de la región.
Vera se prepara a la celebración de la Semana Santa con la presentación del libro que recoge los actos cuaresmales y las estaciones de penitencia de las hermandades.
El pasado miércoles de ceniza fue la presentación pública de la campaña “La Emoción de los Sentidos”. Además, se hizo público el cartel anunciador que ha ganado el concurso convocado por la Agrupación y el Ayuntamiento.
En la mañana de este jueves se ha dado un paso más al presentarse la página web donde se puede disfrutar de todo el contenido de la campaña y los datos de todas las hermandades.
Con el objetivo de acercar y difundir la devoción al Sagrado Corazón de Jesús en la Archidiócesis de Sevilla, la Delegación Diocesana de Medios de Comunicación ha incorporado una nueva sección en su revista dominical, Iglesia en Sevilla, dedicada a presentar las numerosas imágenes y referencias a esta devoción en distintos puntos de la diócesis. Estos textos, redactados por el colaborador Federico Jiménez de Cisneros, se compartirán semanalmente también en esta web.
Albaida del Aljarafe es un municipio situado en la comarca del Aljarafe, muy cerca de la capital. Tiene poco más de tres mil habitantes, y su economía gira principalmente en torno a la agricultura del olivar. Eclesiásticamente, la parroquia tiene el nombre de Nuestra Señora de la Asunción, y pertenece al arciprestazgo de Sanlúcar la Mayor.
La vida de este pueblo gira en torno a las fiestas, que son religiosas: El día de San Sebastián, patrón de la villa; la Semana Santa con sus dos hermandades de Vera Cruz y Soledad; las festividades de la Cruz de mayo, la romería del Rocío, el Corpus Christi, la Virgen de los Dolores en su Soledad en septiembre, y la Santa Vera Cruz.
En el centro de la localidad, encontramos una pequeña plaza dedicada al Sagrado Corazón de Jesús. En el centro está la imagen del Corazón de Cristo, sobre un pedestal de ladrillo, a cuyos pies, una lápida en granito color negro tiene grabada la siguiente inscripción:
“Plaza del Sagrado Corazón de Jesús. Fue bendecida por el arzobispo de la diócesis Carlos Amigo Vallejo. Albaida del Aljarafe a 23 de abril de 1999”.
La imagen de Jesucristo es una imagen de molde, con la iconografía conocida de cuerpo entero, con túnica y manto, con la mano izquierda señalando el corazón y la derecha bendiciendo. Alrededor del monumento, unos bancos y zonas ajardinadas invitan a la contemplación. Y así tenemos la oportunidad de comprender que Jesucristo está siempre presente en nuestra vida, igual que está en esta plaza. Porque el Corazón de Jesús es la expresión del amor misericordioso de Dios a cada hombre. Esta imagen del Señor en Albaida del Aljarafe, nos recuerda que debemos corresponder a su entrega y amor.
El pasado viernes 14 de marzo, la Casa Diocesana de Ejercicios «Virgen de la Cinta» acogió el retiro de Cuaresma organizado por la Delegación Diocesana de Educación y Cultura, dirigido al profesorado de Religión. El encuentro, que se desarrolló de 17:00 a 20:00 horas, contó con la guía del Rvdo. P. Juan Manuel Arija, Siervo de la Caridad, quien actualmente desempeña su labor como secretario de CONFER-Huelva, capellán del Hospital Vázquez Díaz y administrador parroquial de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, en La Ribera.
La jornada se inició con la presentación del libro «De la Cruz a la Luz. Misterios de Pasión y Amor por las calles de Huelva» a cargo de su autor, D. Jesús Calvo Núñez, profesor de Religión recientemente jubilado. Este momento permitió a los asistentes adentrarse en una reflexión profunda sobre la Pasión y el amor manifestado en las tradiciones onubenses.
Durante el retiro, los participantes tuvieron la oportunidad de profundizar en la espiritualidad propia de la Cuaresma, preparándose así para vivir plenamente el misterio pascual.