
Semblanza del sacerdote Fidel García leída por su compañero Rafael Rodríguez en la Misa corpore insepulto celebrada en la parroquia Virgen del Rocío de San Pedro de Alcántara el sábado 3 de enero de 2026.
Nació el 25 de Agosto del año 1948 en Cuba. Se crio en la ciudad de Matanzas. Inicio sus estudios universitarios de medicina, pero fue apresado por ser católico practicante. Emigro a Venezuela y aprovechando que unos familiares fueron a trabajar para la multinacional Ron Barcardi en Málaga, emigro a España donde inicio los estudios universitarios en Filosofía y Letras en la universidad de Málaga. En el año 1983 ingreso en el Seminario Mayor de Santo Tomas y San Sebastián siendo con Manolo Roldan los únicos compañeros de curso.
Fue ordenado sacerdote el 12 de Marzo del año 1989 por D. Ramón Buxarrais. Los compañeros de ordenación fueron Manuel Roldan López, Roberto Rojo Aguado y Eladio Ocaña Serrano
Sus primeros destinos como sacerdote fueron la Axarquia, como vicario parroquial de San Juan de Velez-Málaga; párroco de Canillas del Aceituno, Sedella y Salares y a continuación ejerció como párroco en Frigiliana y Maro. Tras dos años en Roma, regreso a Málaga sirviendo como párroco de El Buen Pastor, profesor del Instituto Gaona y también como profesor del Instituto Superior de Ciencias Religiosas. En el Seminario dio clases de Moral de la persona y sus alumnos disfrutábamos de una metodología moderna que invitaba a la investigación y a la exposición de lo aprendido. En el año 2013 fue enviado a la Parroquia Ntra. Sra. de la Victoria en Rincón de la Victoria, durante este tiempo algunos pudimos compartir trabajos pastorales, almuerzos, sobremesas, hermandad y oración. A continuación estuvo poco tiempo en la Parroquia de la Carihuela y en el Pinillo y después de la pandemia fue enviado como adscrito a la Parroquia Virgen del Rocío de San Pedro de Alcántara con su buen amigo y compañero de ordenación Manolo Roldan.
Sin duda Fidel fue un sacerdote con un grandísimo amor a la Iglesia, que nos hacia sonreír con su espontaneidad y simpatía. A principios del pasado mes de noviembre recibió la visita de nuestro obispo José Antonio Satue, que le pregunto qué consejo le daba a un obispo recién llegado a Málaga y de una vez le dijo: «Sea usted mismo». El mismo decía que su gran aportación a la diocesis de Málaga es: «ser yo mismo y por su puesto mis circunstancias».
Me quedo con su calidez de trato, su amor a la Iglesia de Málaga y su testimonio de fe al abrazar con amor la cruz del Señor en este último tramo de vida en este mundo. Descansa en paz Padre Fidel

