El presente de 400 años de Carisma Vicenciano

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La diócesis de Málaga es una sede episcopal dependiente de la archidiócesis de Granada, en España. Su sede es la Catedral de la Encarnación de Málaga.

El sábado 30 de septiembre, a las 19.00 horas, el Obispo de Málaga presidió en la Catedral la Eucaristía por los 400 años del nacimiento del Carisma Vicenciano. La Familia Vicenciana está presente en la Diócesis de Málaga en diversas comunidades de Hijas de la Caridad y Padres Paúles, y en grupos de la Asociación Internacional de Caridad (Voluntarias de la Caridad), Asociación Medalla Milagrosa y Juventudes Marianas Vicencianas (JMV). En el siguiente reportaje presentamos una radiografía de la presencia de la Familia Vicenciana en la Diócesis de Málaga.

La hermana Cecilia llegó a Málaga con 30 años y 50 después sigue entregando su vida en esta diócesis. Médico de profesión, recuerda sus años en el Hospital Civil y en las diversas tareas que le han encomendado. Desde 1983 es una vecina más de la barriada Santa Rosalía-Maqueda, desde donde lleva el Evangelio a los vecinos de la zona, con sus palabras y obras.

Desde los principios de su historia, donde había una necesidad, había una Hija de la Caridad. La hermana Cecilia afirma que es parte de su carisma: «y lo sintetiza muy bien el logo del 4º centenario “Evangelio y Caridad”. Sin atender las necesidades más básicas de la persona, con una visión integral de la misma, sería imposible encarnar el Evangelio en cualquier momento histórico».

Después de 400 años, la Familia Vicenciana se sigue enfrentando a diversos retos. En palabras de la hermana Cecilia: «seguir respondiendo con criterios evangélicos y organización adecuada a las nuevas pobrezas en cualquier parte del mundo, aceptando que somos menos y las necesidades crecen sin cesar. Aunque no fuésemos capaces, en la sociedad actual, de “contagiar el atractivo” de nuestro género de vida, es seguro que Dios espera de nosotros que contagiemos el “celo” por la evangelización y la caridad (amor afectivo y efectivo, como diría san Vicente de Paúl) que con tanta fidelidad recogieron santa Luisa de Marillac y las primeras hermanas, de modo que ha llegado a nuestros días, impregnando la labor de todos los que formamos la Familia Vicenciana».

En la actualidad, en la diócesis de Málaga hay 112 Hijas de la Caridad (71 en la capital y 41 en la provincia). En Málaga capital, las 8 comunidades de Hijas de la Caridad atienden 3 colegios (La Goleta, San Manuel y Santa Luisa de Marillac), la parroquia de Santa Rosalía-Maqueda, una residencia de hermanas mayores o enfermas en El Palo, una guardería en La Palma y otra en El Palo, Colichet (casa de acogida a enfermos de sida) y Pozo Dulce (hogar para las personas sin techo). En la provincia hay otras tres comunidades que atienden un colegio en Torre de Benagalbón y otro en Torremolinos, una residencia de hermanas mayores en Torremolinos y un Hogar Infantil en Alhaurín el Grande.

Carisma Vicenciano
Las experiencias vividas por el sacerdote san Vicente de Paúl en 1617, en Gannes y Chatillón-les-Dombes le llevan a cambiar de vida. Esa es la fecha que la Familia Vicenciana conmemora en este 400 aniversario. En una conferencia a los Padres de la Misión (Padres Paúles) y las Hijas de la Caridad les decía: «Los pobres son nuestros señores y maestros. Maestros de vida y pensamiento. Junto a ellos, la inteligencia se esclarece, el pensamiento se rectifica, la acción se ajusta, la vida se modela desde el interior».

Dios sigue llamando
Cristina Sánchez Lamarca es una joven de 27 años, natural de Málaga, del barrio del Perchel. Estudió en el Colegio San Manuel, de las Hijas de la Caridad. Hace cuatro años entró al Postulantado y, desde hace tres es Hija de la Caridad. En la actualidad está destinada a un colegio en Jaén. Su vocación es una preciosa historia de amor que pueden leer completa en la web diocesismalaga.es. «Todo comenzó en la familia y en el colegio. En mi casa siempre he tenido el gran ejemplo de mi Yaya, de saber llevar su cruz junto a la Cruz de Cristo y con una gran alegría. Y ese siempre ha sido, para mí, un gran testimonio de fe y de confianza total en Dios. Aunque el momento en el que se me cayeron todos los esquemas fue en la Semana Santa de 2008, cuando tuve una experiencia misionera con la parroquia del Carmen de Málaga.

En dicha experiencia me impactó la Comunidad de Ben Karrich de las Hijas de la Caridad, de la alegría y el cariño que allí se percibía», así comienza su relato vocacional esta joven malagueña enamorada del Carisma Vicenciano.

Celebrar el 400 aniversario del Carisma Vicenciano significa para Cristina «una gran alegría. Es, sin duda alguna, un tiempo de dar gracias por tantas personas que durante tantas y tantas generaciones han cultivado este don para que así pueda llegar hoy a nosotros. Y sin duda, es un gran estímulo para continuar esa llama que se encendió en el corazón de san Vicente de Paúl. Y poder así poner lo que está en mi mano para hacer que siga viva hoy, y que continuemos teniendo como centro de nuestras vidas a Cristo, haciéndolo vida en nuestro servicio en el Pobre. Además, tendré la suerte de participar, junto a miles de Vicencianos de las distintas ramas de nuestro Carisma de todo el mundo, en un simposio con Su Santidad, ¡qué mejor manera para dar gracias y pedir que sigamos sirviendo a “nuestros amos y maestros”, como san Vicente de Paúl y santa Luisa de Marillac nos enseñaron hace 400 años».

Padres Paúles
En la diócesis de Málaga existen dos comunidades de Padres Paúles. Según nos explica el padre Rafael Quevedo, estos misioneros llegaron en 1927 solicitados por las Hijas de la Caridad, para atender las diversas comunidades que se estaban creando. Han atendido las parroquias de San Miguel de Miramar desde sus inicios, y los pueblos de Comares, Olías y Totalán desde 1972. En la actualidad, son cuatro los padres paúles que permanecen en Málaga atendiendo a los diversos grupos de la Familia Vicenciana y llevando a cabo las tareas que la diócesis les encomienda; y tres los que atienden en Melilla la parroquia Santa María Micaela, el centro penitenciario y un instituto.

Voluntarias de la Caridad
Otro de los grupos de la Familia Vicenciana presente en la diócesis de Málaga es el de las Voluntarias de la Caridad. Su responsable, Loly Lozano, explica que son 7 los grupos que existen en Málaga, formados por 58 voluntarias y 5 colaboradores que mantienen el Supermercado de Alimentación Familiar (SAF) Betania, en el Parque Mediterráneo. Los grupos tienen sus sedes en la Guardería Santa Teresa de Palma-Palmilla, el Colegio San Manuel, la parroquia Madre de Dios, la parroquia San Miguel de Miramar, la parroquia San Patricio, la residencia Milagrosa en El Palo y un nuevo grupo que se está formando en el Colegio La Marina de Torre de Benagalbón. Dentro de los actos de este año de gracias, el pasado 20 de agosto, las voluntarias Elisa Cruz, Josefina Gutiérrez y Rosi Fernández asistieron a la celebración de los 400 años del primer reglamento de la Asociación de la Caridad, en Chatillon (Francia), donde todo comenzó.

Encarni Llamas Fortes

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