Celebradas nuevas ordenaciones en la Catedral

Similitud a Cristo, comunión con el Obispo, los presbíteros y el pueblo de Dios y una misión que refleje la maternidad de la Iglesia. Estos han sido los tres consejos que ha dado nuestro obispo, José Vilaplana, al presbítero y a los tres diáconos que fueron ordenados el pasado sábado, 8 de noviembre, en la Santa Iglesia Catedral.

Fue una celebración entrañable, con seminaristas encargados del canto, a la que acudieron familiares y amigos de Nicanor Rubén Sánchez (presbítero), Quisito Desiderio Ndivo Nchama, Antonio Fernández y Manuel Beltrán (diáconos), que quisieron acompañarles en este día tan importante en sus vidas. La celebración contó también con una nutrida presencia de sacerdotes y diáconos diocesanos, así como con nuestro obispo emérito, Ignacio Noguer.

Además de recordarle a los ordenandos que su elección para este ministerio era una «elección por puro amor del Señor» que habían recibido «gratuita y generosamente», nuestro Pastor quiso darles tres consejos. En primer lugar, «configuraos siempre con Cristo», de manera que «cada vez que se inicie y se termine vuestra jornada os preguntéis si os habéis parecido a Él». En este sentido, invitó a los diáconos a que fueran fieles al lavatorio de los pies, mientras que al sacerdote instó a ser reflejo de la figura de Jesucristo Buen Pastor.

El segundo consejo hizo referencia a que «el ministerio no es una cuestión individual», sino que se trata de «servir siempre en comunión con el Obispo, los presbíteros y el Pueblo de Dios». Por último, D. José Vilaplana les señaló la importancia de mantener «una misión que refleje la maternidad de la Iglesia, que abrace, acoja y cure tantas heridas y tantos sufrimientos como vais a encontrar».

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