María Santísima de la Misericordia coronada, pública manifestación de fe en Jesucristo

Mons. Javier Martínez celebró la Eucaristía de acción de gracias, con motivo del 10º aniversario de la Coronación Canónica de María Santísima de la Misericordia, imagen titular de la Cofradía de los Favores.

Al comenzar la celebración, una hermana de la Cofradía del Santísimo Cristo de los Favores y María Santísima de la Misericordia leyó el decreto por el que nuestro Arzobispo confirmó la Coronación Canónica de la Virgen de la Misericordia, que se celebró el 20 de mayo de 2007 en la Santa Iglesia Catedral con Mons. Javier Martínez.

En este décimo aniversario de la Coronación de María Santísima de la Misericordia, Mons. Javier Martínez ha donado la cruz pectoral de su ordenación episcopal a la Virgen de la Misericordia, por tener un recuerdo especial del día en que coronó la imagen, el 20 de mayo de 2007, en la Santa Iglesia Catedral de Granada.

Nuestro Arzobispo habló a los hermanos cofrades y a los fieles de San Cecilio: “Estamos en los días en los que, celebrando la Resurrección de Jesucristo, el paso final, por así decir, el cumplimiento de toda su obra redentora nos dispone a la recepción del Espíritu Santo. Y yo quisiera con mucha sencillez tratar de explicar: ¿Para qué ha venido Jesús? Para que podamos vivir su vida divina. Es decir, para unir su vida divina con nuestra humanidad ansiosa, ansiosa, del Cielo, ansiosa del paraíso, ansiosa de una vida plena, cumplida y feliz”.

MEDALLA DE HONOR
Al término de la celebración, José Moreno Peña, hermano mayor de la Cofradía de los Favores, entregó al Arzobispo una medalla en agradecimiento de parte de todos los hermanos cofrades del Cristo de los Favores y María Santísima de la Misericordia.

La imagen de María Santísima de la Misericordia fue la primera imagen mariana que se coronó en Granada con el episcopado de Mons. Javier Martínez en Granada.

José Moreno, hermano mayor, explicó a todos los presentes que: “Esta hermandad tiene entre sus fines el hacer pública manifestación de fe en Dios nuestro Señor, entre otras maneras, a través de la devoción a su bendita Madre, la Santísima Virgen de la Misericordia”.

Rosa Die Alcolea

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