Las Chías dona fruta fresca para los desayunos de los alumnos de la zona norte

Los miembros de la Hermandad de la Soledad junto a la directora del centro.

La Hermandad de la Soledad y Descendimiento vuelve a colaborar con el colegio Arrayanes. Lo hará donando fruta fresca para que los chicos puedan desayunar todos los días a lo largo de este curso 2021-22. Gracias a ello previenen el absentismo escolar y ayudan a las familias necesitadas de este barrio de la zona norte de Granada.

La Hermandad de la Soledad y el Descendimiento, más popularmente conocida como “las Chías”, lleva años en contacto con asociaciones de vecinos de la zona norte de Granada, especialmente en el barrio Parque Nueva Granada. Gracias a este contacto la hermandad supo de la necesidad de este centro público que atiende a chicos de infantil y primaria.

“A los niños les cuesta mucho trabajo levantarse por la mañana en casa”, explica la directora del centro, María Dolores Pruaño. “El que los niños puedan contar con un desayuno caliente y saludable con sus compañeros, hace que se levanten con ganas. Niños que antes llegaban tarde, ahora llegan puntuales”.

La semana pasada acudieron al centro para donar 40 kg de fruta fresca. Una fruta que los hermanos de la cofradía obtienen a un precio favorable de una frutería cercana a la plaza de la Romanilla, no lejos del monasterio de San Jerónimo donde está la sede de la hermandad, y cuya donación irán llevando a cabo durante todo el curso escolar.

Este desembolso semanal, que costea la Obra Social de la hermandad, supone una ayuda fundamental para las familias de la zona norte. “Hay familias que por sus circunstancias necesitan dejar a los niños en un horario diferente. Como no tenemos aula matinal, esto facilita la conciliación laboral de las familias”, dice la directora de Arrayanes.

El Hermano Mayor de la cofradía, Enrique Crespo, asegura que se han movilizado muy rápidamente al conocer las necesidades del centro a principios de octubre. “Cuando antes tenían este servicio cubierto, nosotros nos ocupábamos de otras cosas, pero ahora que ha surgido esta necesidad importante, nos hemos movido enseguida para cubrirla”.

A esta donación de fruta hay que sumar las campañas de ropa por Navidad, de material escolar o de donación de juguetes para el recreo que la Hermandad de la Soledad y el Descendimiento ha llevado a cabo en los últimos, exceptuando el tiempo más crítico de la pandemia.

Ignacio Álvarez
Secretariado de Medios de Comunicación Social

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